Avanzando…

Unas pocas semanas después en la Florida ...

Nichole llevaba a una carta en la mano, corría a toda prisa a su lugar favorito en la playa, su corazón latía emocionado, ha recibido noticias de una editorial y esperaba que al fin aprobaran su solicitud para publicar su libro… pero lástima, es solo otra mala noticia, sólo otra carta de rechazo...,se sintió enojada y desilucionada, así que arrugó la carta y la lanzó directamente a la basura.

-¡Mejor debería trabajar en una cafetería, ganaría más dinero lavando platos!.- Exclamó con amargura.

Abrió su cuaderno con sus escritos y en un momento de ofuscación pensó en romper todo e igual tirarlo a la basura, pero dudó un poco…¡es su preciado tesoro!, ella pasó meses e incluso años escribiendo sus historias, aunque nadie las quiera publicar, para ella representan su vida. Toda su inspiración y emociones están plasmadas en esas hojas, también son como su amigas, ya que para ella, escribir significa dejar volar su imaginación, escapar de este mundo cruel y obtener la paz, finalmente suspiró consternada.

Miró en dirección hacia el mar y sus ojos divisaron a lo lejos la figura de un hombre joven que se sentó en el muelle mirando profundamente el inmenso océano.

-Por lo menos, no estoy sola, parece ser que la felicidad sólo existe en la ficción, .-pensó, ¿quién será ese chico?, ¿en qué estará pensando?... -ya hace un mes que lo ha visto todos los días en el mismo lugar. Sentado en el muelle, con las piernas cruzadas delante de él, inmóvil por horas. Pasó delante suyo un par de veces y llegó a mirarlo de reojo, esa amargura y tristeza que reflejaba su mirada la intrigó, ella se preguntó qué problemas tendría y también se preguntaba si lo podría ayudar en algo.

Por supuesto, no es la única persona con cara triste que llegó a sentarse en el muelle. Había presenciado a muchos de hecho, pero por lo general llegaba a verlos ocacionalmente, mientras que este joven, no falló a su cita frente al mar por un mes entero.

Quisiera llegar y hablar con él, pero se preguntaba cómo comenzaría la conversación, tal vez podría decir, -¡Hola, te ví de lejos y me pareciste tan triste!...¡No!, él iba a pensar que es una entrometida. O quizá…¡Hola, mi nombre es Nichole, ¿hay algo que te preocupa?.- u…¡Hola, ¿qué tanto miras hacia el mar?,- pero no está segura que eso sea una buena idea, por lo tanto, no está decidida a acercársele.

Pronto se olvidó de la carta motivo de su frustración, ahora está absorta mirando a ese joven, su mente creativa comenzó a imaginar todas las posibles causas por las cuales él luce esa tristeza, de repente una terrible idea la asaltó, ¿Acaso él está pensando en cometer suicidio?, -se quedó sin aliento imaginando esa posibilidad.

Un segundo más tarde, vio como ese joven saltó al agua…medio minuto, un minuto, pasaba el tiempo y ¡sigue sumergido!...¡él está cometiendo un suicidio! ¡él está cometiendo un suicidio!,- fué el pensamiento de Nichole que entró en pánico. Miró alrededor y no vió a ningún salvavidas, de hecho no se encontraba nadie tan cerca como para pedir ayuda.

Sin vacilar, ella corrió hasta llegar al muelle y saltó al agua, utilizó toda su habilidad y fuerza para tirar de él y tomar su cabeza por encima del agua.

-¡Pero qué demonios!,- gritó el chico y alcanzó a ver a una mujer que luchaba para tirar de él por encima de agua, gritando una y otra vez…¡no te ahogues!...¡resiste por favor!... - el rostro de esa mujer era de angustia.

-¿Yo?...¿ahogándome?...¡claro que no!..., -dijo a la vez que se veía sorprendido. Inmediatamente ella se dio cuenta de su error, lo soltó y se disculpó muchas veces.

Neil caminó fuera del agua y le tendió la mano para ayudarla a salir, tan pronto como se encontraron en la orilla, él la reconoció, varias veces la vió sentada bajo una palmera escribiendo.

-Lo siento por…,- dijo Neal,- Mira, lo siento…,- dijo ella al mismo tiempo, las palabras de ambos se interrumpieron y se quedaron en silencio. Pero de repente Nichole soltó una carcajada y él al verla igualmente rió de buena gana con la boca abierta, la chica vió su alegre sonrisa y no pudo evitar decirle…-¡Que encantador te ves cuando sonríes!.-

Neal sonrió una vez más antes de que sus ojos volvieran a lucir apagados y sin vida. -Gracias por tu intención de salvarme, lamento mucho que se haya mojado tu vestido, creo que tendrías que irte ahora,- dijo sin aliento.

-¡Oh no! ... espera… no me puedo ir sin pedirte que me disculpes,- dijo la chica, -una disculpa lo suficientemente adecuada.-

Se detuvo pensando cual sería la mejor forma de explicarle el mal entendido, -Mira, para ser honesta contigo, nunca había visto a nadie que se viera tan triste como tú... por lo tanto, pensé que ... bueno, tú sabes, estabas tratando de suicidarte, lo siento mucho.-

Le explicó lo asustada que estaba, como lo vió sumergirse, que corrió lo más rápido que pudo para lanzarse al agua, todo muy detalladamente. Neal definitivamente no estaba de humor para conversar con nadie, pero la chica ciertamente poseía una de esas raras habilidades de hacer una conversación divertida e interesante, así que el chico, en lugar de cortar la plática, decidió atenderla e inclusive fué divertido para él.

Sonrió de nuevo, exprimió su vestido y le preguntó al mismo tiempo. -¿Eres nuevo aqui?,- Neal decidió que era hora de presentarse y le ofreció un apretón de manos. .-Neal... Neal Leagan. soy nuevo aquí, recién me matriculé en la Universidad. Llegué hace poco más un mes y si, te he visto sentada bajo esa palmera algunas veces.

-Nichole Durán,- le devolvió el apretón de manos,- también soy estudiante de la Universidad, nací aquí,- ella sonrió ampliamente. -¿y qué hacías bajo el agua?"

-Olvidar cosas,- dijo con tristeza.

Su rostro se tornó sombrío de nuevo y Nichole se alarmó al ver su cambio tan repentino, así que cambio el tema de conversación.

-¡Soy escritora!.- soltó rápidamente.

-Ahora entiendo porqué siempre te veo escribiendo,.- dijo él,-también me gusta escribir…¿qué tipo de escritora eres?.

-Novela romantica,- la chica sonrió. -trabajo de forma independiente y también colaboro con algunos artículos para el periódico local.

-¡Impresionante!, -él comentó asombrado y por un momento Nichole vio su rostro radiante.

-Aun así, no gano lo suficiente, así que mi novio Derek, se ha dedicado a pagar mis cuentas, pero no me gusta abusar de él así que mi objetivo es ser una escritora aclamada a nivel nacional y así valerme por mí misma.

-¡Grandioso!,- exclamó Neal,

-Sí...-agregó con tristeza, -desafortunadamente, no ha sido fácil publicar lo que sería mi primer libro, incluso a nivel local, soy una desconocida, además, todavía soy estudiante.

-Ya veo, -dijo Neal con simpatía.

-¿Y por qué estás tan triste?,.- no pudo evitar preguntarle.

Neal le contó brevemente acerca de su fracaso amoroso con Candy. su rostro se tornó triste otra vez.

Ella nunca vio antes a ninguna persona que luciera tan desolada, excepto en su imaginación, cuando escribía acerca de algún personaje de sus novelas.

-Oh…¡eso es triste!, -dijo Nichole. -no te preocupes Neal, yo te voy a enseñar cómo atraer a las chicas.- sonrió.- y cuando regreses a casa, esas técnicas te ayudarán a conquistar a Candy.

Neal se conmovió mucho con su respuesta, -si tan sólo Candy se interesara en mí la mitad de lo que Nichole lo hace…-se lamentó en silencio.

Notó que la chica era todo lo opuesto a Candy, cabello lacio negro, ojos obscuros, piel morena clara y sonrisa agradable. Miró su pelo y ropa completamente mojados. ella es tan simpática, pensando que él estaba en peligro, no dudó en arriesgarse a salvarlo y al verlo tan triste decidió charlar con él para reconfortarlo y ni siquiera ha pedido nada a cambio, nunca nadie le ha ofrecido una amistad tan incondicional.

Su oferta, sobre todo, es excelente, Neal siempre ha querido saber más acerca de las chicas.

Neal lo pensó por un momento y le respondió, -¿qué te parece esto?, tu me enseñas como conseguir novia y yo te patrocino la publicación de tu primer libro.-

Nichole sonrió pensando, -¿publicar un libro? ¿sabrá él cuánto cuesta eso?, ahora Neal parece tener un problema mental,- lo miró con simpatía y notó su rostro radiante y feliz.

No queriendo arruinar su felicidad y asintió con la cabeza y se estrecharon las manos.

-¡Es un trato!, -dijo la chica.

Estaban empapados, pero parecía no importarles en absoluto, estaban absortos en su mutua compañía, a pesar de que se acababan de conocer, sentían una conexión muy fuerte, como si se conocieran de toda la vida. La amabilidad de Nichole, su fuerza de voluntad y su arduo trabajo para alcanzar el éxito, lo tienen impresionado. Y en cuanto a ella, nunca conoció a alguien tan intrigante como Neal, un apuesto hombre que intenta reparar su roto corazón, ¡que romántico!..., su sensibilidad de escritora se conmovió, parecía un personaje sacado de una de sus novelas románticas. y su acento nativo de Chicago es tan agradable a sus oidos.

Continuaron conversando hasta que... Nichole estornudó.

-Empieza a atardecer y debes tener frío…¿te puedo llevará a tu casa?, mi coche está cerca, -se ofreció Neal.

Teniendo en cuenta las circunstancias, con gratitud aceptó su oferta.

Al salir de la playa, presionaron fuertemente sus pies en la arena, dejando profundas huellas, dentro de ellos tuvieron la misma sensación, un lazo fuerte se formó entre ambos.

No mucho tiempo después de eso, Nichole descubrió que el padre de Neal es un magnate y realmente cumplió lo que le ofreció, él financió la publicación de su primer libro.

Era como un sueño cuando su primera novela finalmente fue publicada por un editor local, mejor aún, ¡fue un éxito!...Nichole escribió más libros y cada libro, la llevó a un mayor éxito. En poco tiempo, se convirtió en una conocida escritora en la Florida.

En Chicago ... Candy salió del comedor acompañada por uno de sus compañeros de trabajo, cuando terminaron de comer y estaban a punto de levantarse, el hombre la tomó de la mano.

-¡Candy!... tú eres tan hermosa, te he admirado por mucho tiempo, me pregunto, ¿quisieras ser mi novia?,- le dijo el chico.

Terry está casado, Albert, Archie y Annie, también. verlos uno por uno casarse, hacía que ella quisiera casarse también. Siempre ha deseado tener su propia familia, y muchos hijos. Y se preguntó si este hombre sería el que la llevaría al altar. Beatrice le ha presentado a algunos chicos, sin embargo, todos están ligados a familia Ardlay, siempre enredados en la complejidad de la alta sociedad y los chismes, ella no estaba segura si realmente se interesaban en ella o simplemente querían utilizarla como un trampolín para acceder a Albert, nunca le ha interesado escalar las altas esferas de esa sociedad hipócrita, solo anhela llevar una vida pacífica, algo de lo que una gran familia como los famosos Ardlays carecía.

Asi que la decidió aceptar la oferta del chico, él es un amigo cercano, alguien totalmente desconectado de la familia Ardlay. Sin pensarlo mucho, Candy asintió y se besaron, no podía esperar para iniciar el romance con su nuevo novio.

Continuará...