Maryn-Chan!! muchas gracias, me alegra saber que cuento con tus reviews, espero que me valla bien con este fic y no decepcionarte., a por cierto si tengo errores me habisas jeje esque la revise de rapido y no vi bien cuantos errores cometi jje bueno muchas gracias, espero que te guste es que capìtulo y tambien que tengas muchas pasiencia con esto jeje
y si son poquitos reviews, por un momento pense que mi historia no era tan bueno ( y de hecho no lo es) pero gracias a ti mis animos subieron jeje espero que cambie algun dia jeje
sayonara!!
OBSECION.
Capitulo 3.-
POCO A POCO
No podía creer lo que había ocurrido, había aceptado ser su amante y había permitido que lo besara sin oponer resistencia, pero al menos había podido hurtar con éxito los documentos donde venían la forma de ataque de las trapos del reí, además ese mismo día partiría a encontrarse con la duquesa Ellis, y lo mas probable es que se ausentaría un mes, eso le daba el tiempo suficiente como para zafarse del problema.
Todos los empleados del lugar se habían acomodado en fila, de un lado los hombre y del otro las mujeres, haciendo un túnel para despedir a Hyoga quien partidaria ese mismo momento.
-¡Atención!- alerto Marín indicando que el rey iba bajando de las escaleras junto a su tutor Camus.
Todos a la señal dieron reverencia mientras ellos pasaban en medio de ambas hileras, Hyoga comenzó a buscarlo con la mirada, ahí estaba levantándose después de la reverencia, sus miradas se cruzaron por un leve segundo, en ese cruce de miradas Hyoga le sonrió atrayendo la atención de los presentes, este simplemente ignoro aquel saludo y giro su mirada hacia otra parte.
El carruaje estaba listo y los dos se introdujeron a el dejando que el chofer hiciera lo suyo y los llevara a su destino, cuando las puertas del palacio se cerraron comenzaron a murmurar.
-Viste eso, parecía que el rey se estuviera despidiendo de uno de los sirvientes.- dijo una mujer.
- si yo también lo note, pero… ¿de quien se abra despedido?
June se acerco a Shun tomándolo del brazo y recargándose en su cuerpo, Shun como siempre la recibió con una sonrisa respondiendo a el gesto de su amada.
-Por fin, este mes será mas ligero ahora que el rey no se encuentra nos dejaran menos trabajo. ¿no es maravilloso? Así pasaremos tiempo junto.
- Si eso es muy bueno…- sonrió despistado para luego mirarla a los ojos.
-Vaya, ustedes no descansan…- dijo Seiya acercándose a la pareja.- ¿te importa si te robo por unos segundos a tu prometido?
- Bueno aun no estamos comprometidos…- las majillas de la rubia se tornaran rojas- ¿verdad Shun?
- Por ahora no,
- Bueno como sea, ven con migo Shun necesito hablarte
- entendido.- se separa de June y beso sus labios por unos segundos.- te veo mas tarde.
June asintió observando como ambos chicos se retiraban de con ella.
-Shun, tal vez sea mi imaginación pero todos ahí presentes notaron que el rey se despedía de uno de los sirvientes…- Shun permaneció en silencio tratando de no hacer ningún gesto que le delatara- quizás me equivoque pero me pareció que ese sirviente eras tu…
- pues no, no era yo…- mintió- nunca le e dirigido la palabra a ese hombre, seguro que te equivocas, Seiya
- Si, tal vez vi mal. Lo siento, te he ofendido ¿cierto? Pero en ese momento eso fue lo que me pareció ver.
- esta bien, te perdono… ¿eso era todo lo que tenías que decirme?
- No lo que tengo que decirte es aun mas importante. Veras…- dijo seriamente- ahora que el rey no esta, no po0demos hacer mucho movimiento, ya que la seguridad es mucho mayor, ten cuidado…. Seria muy peligroso si nos atrapan.
- No te preocupes seré cuidadoso.
El viaje había sido largo, mas de lo que se había planeado y pero habían llegado a tiempo para el baile que se celebraría en honor a la duquesa. Se le dio la bienvenida usual al Rey, colocándolo en la mesa de honor junto a la de la duquesa.
La duquesa estaba hermosa, su cabello rubio estaba recogido elegantemente, su vestido era ampón color rosa (xp) muy elegante y de igual manera llamativo. La joven se acerco al rey sentándolo a su lado.
-Majestad, que gusto que pudiera asistir.- le sonrió, obviamente esta se encontraba coqueteándolo.
- Si, es un placer asistir al decimo noveno cumpleaños de una dama como usted, ya es una joven casadera.
- Por supuesto que si, escuche que se quedara aquí por un tiempo.
- así es, tengo que dejar que mis caballos descansen y arreglar unos asuntes con el conde Quevedo. Si tengo suerte en una semana estaré en mi castillo de nueva cuenta.
- ¿en una semana?- dijo esta sorprendida.- pero escuche que se iba a quedar un mes.
- escucho mal señorita, tengo asuntos importantes que arreglar en el palacio y eso requiere por el momento toda mi atención.
- ya veo, que lamentable que se encuentre muy ocupado. ¿Sabe? Me encantaría acérele compañía en su estancia aquí en el poblado, claro si usted me lo permite.
- El rey estará encantado…- intervino Camus acercándose a la pareja- Majestad¡por que no le invita a bailar esta pieza a la señorita Ellis?
- Por supuesto.- hizo una ligera mueca de desagrado que solo Camus pudo notar.- ¿me permite señorita, Ellis?
- Sera un placer.
Ambos caminaron hacia la pista de baile, Hyoga tomo a Ellis por la cintura y tomo su brazo izquierdo y comenzaron a danzar. En ese momento Hyoga se dio cuenta de lo aburrido que a iba pasar, miro a la chica deseando por un momento que el peliverde estuviera en lugar de ella. ¿Cómo sería tenerlo entre sus brazos? Hasta ahora siempre le había robado uno que otro beso, pero no recordaba tenerlo entre sus brazos por un largo tiempo, suspiro pesadamente, apenas lleva un día sin verlo y ya comenzaba a extrañarle.
-¿majestad, se encuentra bien?- pregunto la chica
- por supuesto.- le sonrió.- es solo que estoy cansado.
- ya veo, perdone.
La pieza de vals acabo y algunos se sentaron en sus mesas incluyendo al rey la duquesa, Hyoga se acerco a Camus el cual se encontraba bebiendo una copa de Champaña con sumo refinamiento.
-¡Quiero irme! – exigió el joven cuando estuvo a una distancia prudente de su tutor.
- ¿Qué dice? Aun no es hora de la salida del rey.
- Estoy aburrido y ni creas que me quedare aquí por mucho tiempo.
- debería estar con la duquesa, y no se… hablarle de una que otra cosita y así pasara el rato, sirve que se conocen mejor.
- ¿de que hablas¿Ya te diste cuenta lo que dices?- Bufo el rubio- Debiese esforzarte mas a la hora de elegir un prospecto para mi.
- Solo es un prospecto, pero debería tomarse esto mas en serio Majestad, recuerde que usted es el único heredero al trono y aun no puede desempeñar al 100 su papel como rey si no contrae nupcias.
Hyoga solo volvió a bufar y se retiro del lugar caminando hasta el jardín encontrándose con una matizada noche de estrellas preguntándose si su amante las estaría viendo también.
Casi se completaba una semana desde la partida del rey, en todo ese tiempo Shun se la había pasado con June, disfrutando cada momento a su lado, conquistándola cada momento pero. Comenzó a buscarla ya había terminado sus labores por aquel día y estaba seguro que ella también había acabado. La puerta de entrada para los sirvientes se abrió asomando la figura de su hermosa novia.
-June te he estado buscando..- esta no pareció darse cuenta de la presencia de Shun hasta que este hablo, la chica sonrió tímidamente con la vista al suelo y un nerviosismo evidente.- ¿Te sucede algo, June?
- No es nada… Shun… yo... Tengo un asunto pendiente, te importa si nos vemos luego.
- esta bien, si estas ocupada no hay problema
- Bien entonces…. Hasta luego
La chica camino rápidamente pasándole de largo y aun con la vista abajo, aquella actitud era bastante extraña tomando en cuenta que cada que le veía siempre le miraba y le dedicaba uno sonrisa o le besaba tiernamente. ¿Qué le estaría pasando?
Las trompetas hicieron eco en todo el castillo alertando la llegada del Rey, todos los sirvientes acudieron al llamado acepto uno, los demás se acomodaron rápidamente para darle la bienvenida a su gobernante. Shun se quedo en la cocina, no podía creer que el rey hubiera durado tampoco si estaba planeada su ausencia por todo un mes. ¿Por qué había vuelto tan rápido?
Hyoga observo a los empleados dar reverencia, su mirada se fijo a la hilera de hombre que poco a poco se incorporaba a su posición recta pero, el no estaba la hilera. El gesto en su rostro era el mismo, serio e imponente delante de sus súpitos.
-¿Dónde estas?- dijo inconscientemente en voz baja.
- ¿Dónde esta quien, majestad? – cuestiono Camus quien había podido oírlo
- Nada, quiero descansar así que quiero que me lleven algo de beber a mi habitación.
- entendido.
Hyoga subió por las enormes escaleras hasta llegar a su habitación, en cuanto este desapareció de las vistas de los presentes estos desarmaron filas volviendo a sus quehaceres domésticos.
Marín entro a la cocina encontrándose en el lugar a Shun que parecía salir de un escondite.
-¿Qué haces aquí?
- esto… me cai…
- mm… eso me da entender que no estuviste para darle la bienvenida al rey.
- no lo siento no pude llegar a tiempo.
- esta bien, después de toda el ni el tutor ni el rey se dieron cuenta que faltaba uno…- se acerco a el.- por cierto llévale al rey una copa de agua
-¿Yo?- dijo alarmante
- Si ¿Por qué¿Sucede algo?
- No para nada. Enseguida se lo llevó.
Shun no podía creer su mala suerte y lo torpe que fue al no salir de la cocina antes de que alguien lo descubriera, definitivamente no quería verle. Tomo la bandeja con el baso y la jarra de agua, la tomo entre sus manos y se dirigió hacia la habitación de Hyoga. Cuando estuvo frente a esta suspiro pesadamente esperando que este no estuviera. Llamo a la puerta dos veces despacio, difícilmente audibles, pero para su mala suerte Hyoga tenía un oído muy agudo.
-Pasen.- Shun abrió la puerta encontrándose a Hyoga tendido en la cama con la vista al techo, al parecer aun no notaba su presencia- déjala en el buro de aquel…- la puerta se cerro en cuanto Shun había depositado la bandeja en el buro.- ¿Shun¡Que bueno que te veo! Me preocupe al ver que no estabas en el recibidor con los demás…
- ¿Quiere que le sirva el baso, majestad?- interrumpió
- No esta bien así… sabes yo…
- lo siento pero tengo que retirarme.- dio reverencia y camino a la salida.
- ¡Espera!- se levanto rápidamente tomándolo del brazo- ¿Te pasa algo? Te veo muy extraño
- No es nada…- dio un paso atrás tratando de zafarse de el pero sin éxito.- podría soltarme.
- No te soltare hasta que me digas que es lo que te pasa…
- ¿Por qué regreso tan rápido?- Hyoga sonrió acercándose mas a el y tomándole por el mentón obligándole a verle.
- Por que te extrañaba… - Hyoga se acerco peligrosamente haciendo que este retrocediera y cayera sobre la cama, este aprovecho su caída y se subió sobre el deteniendo sus manos imposibilitándolas. Se acerco a su rostro para besar su labios con suavidad; el contacto era mas que esplendido para el rey, la intensidad del beso fue aumentando a medida que los segundos pasaron.
Dejo en libertad sus manos para que las suyas comenzaran a desfajar las ropas de Shun e indagar dentro de estas acariciando con suavidad su cintura.
-Me da gusto volver a verte…- sonrió Hyoga separándose de sus labios, observando el sonrojado y agitado rostro de Shun.
- Lo que hizo… cuando se fue… cuando me sonrió…
- ¿Cuándo me despedí de ti?
- si… eso...no lo vuelva a hacer por favor…- dijo desviando la mirada de Hyoga.-
- Como tú lo ordenes…- le sonrió nuevamente e intento volverlo a besar pero este se volteo evitando aquel beso.
- Tengo que irme, si me tardo me llamaran la atención- Hyoga fue sacando la mano de dentro de su camisa acariciando en el trayecto la curvatura de su cintura para después levantarse.
- bien, entonces nos vemos en la noche.
- ¿en la noche?- cuestiono el aludido levantándose de la cama –
- Si, estaba pensando que podría ser nuestro momento de reunión, después de todo estas muy ocupado en el día.
- tal vez mañana… por hoy fue suficiente majestad.- comenzó a acomodar sus ropas esperando que quedaran como hace un par de minutos antes.
- para mi estar a tu lado nunca es suficiente…
- y… como le fue con la duquesa¿pudo comprometerse como quería el señor Camus?- cambio de tema evidentemente para evitar ese tipo de conversación.
-No…- suspiro pesadamente.- se hizo mi "amiga" y fue mi acompañante en los días que estuve fuera, pero no pasó a más. Creo que ella no es para mí…
- pero escuche que era muy conveniente su boda con la duquesa.
- si, también escuche lo mismo pero como ya te dije antes, a mi no me interesa esa mujer.
- ya veo, entonces me retiro, majestad.- se acerco a la puerta listo para irse.- nos vemos.
- mañana quiero que me acompañes a un lugar¿podrías?
- Lo dudo, ya le dije que estoy muy ocupado…
- Si arreglo todo vendrás¿cierto?
- Si…- dudo.- hasta luego, majestad.
Shun desapareció tras la puerta, mañana Hyoga lo llevaría a un hermoso lugar donde solo irían ellos, sin nadie a su alrededor, esa sería una perfecta oportunidad para tratar de robar el corazón del joven peli verde. Pensar en el tanto comenzaba a afectarle, no quería estar con nadie que no fuera el, lo único que quería era a Shun y estaba dispuesto a conseguirlo de la forma que sea, su cuerpo, alma y corazón tenían que pertenecerle a el y a nadie mas.
