Discleimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen; Son propiedad de Masashi-sama…
Summary: -Eres una frentona.-, -Pues tú una cerda.- Esto se ponía cada vez más interesante. Las casualidades no existen, sólo existe lo inevitable. AU.
Signos:
-Diálogos.-
-Pensamientos.-
-0o0o0- Cambio de escenas.
-0o0o0-
Oh, bendita Casualidad.
Capítulo número tres…
Amistad.
.
Cuando llegamos a la casa de Sasuke, me di cuenta que era una persona muy sencilla, con una familia común y una casa normal. No sé porque, pero desde que lo conozco siempre pensé que era diferente a las demás personas.
Una vez dentro, Sasuke me presentó a su hermano Itachi, que por cierto también está bien bueno, comentándome que él también iba a nuestra misma escuela, pero que terminaba ese año. Almorzamos unos espaguetis que había cocinado Itachi, y luego nos fuimos a la habitación de Sasuke.
Comenzamos a hacer los deberes de Matemáticas, diciendo que eran los más difíciles. De vez en cuando, Sasuke me explicaba una que otra cosa que no entendía, y seguíamos en la nuestra. Cuando me preguntó a ver cómo iba, me di cuenta que el ya iba por los deberes de Geografía. A mí aún me faltaban algunos ejercicios de Matemáticas y sin piedad me dije mentalmente que algún día tendría que estudiar para entender mejor estas cosas.
Sasuke bajó a la cocina diciendo que traería algo para comer y que lo esperara ahí. Yo aproveché para darme un descanso y mirar que hora era. Ya habían pasado dos horas y media desde que comenzamos a hacer los deberes, y ya eran las cuatro de la tarde. Su madre llegaba a las ocho de la noche, asique no tendría problema si se quedaba un rato más, pero igual quería regresar temprano. Cuando se acordó que vivía en frente se rió un poco, parando cuando vio entrar a su compañero con dos vasos de leche y masitas en una bandeja.
-¿De qué ríes?- Me preguntó. Y sigo pensando que es una casualidad que siempre que Sasuke me habla empieza con una pregunta.
-De nada. Una pavada. –Le dije sin importarme mi vocabulario. Me sonrió y me ofreció el vaso con leche. Mientras merendábamos, Sasuke me ayudó a terminar con lo de Matemáticas, y me explicó varias cosas, de las cuales yo ni siquiera sabía que existían. Y con razón que no me salían los ejercicios.
Luego de terminar de hacer todos los deberes que teníamos para mañana, bajamos a la sala, donde se encontraba Itachi, y nos sentamos junto a él a mirar un poco de televisión. Ya eran las siete de la tarde cuando le dije a Sasuke que ya me tenía que ir. Me invitó a que me quedara a cenar, pero educadamente le dije que no podía porque pronto llegaría mi mamá, y si no me veía en la casa, armaría un alboroto. Él sólo se rió y me acompañó a la puerta, saludé a Itachi con un "Hasta luego", y me fui.
Me dije mentalmente que no la había pasado mal, a pesar del hecho que estuve casi toda la tarde haciendo deberes. Pero creo que me agrada Sasuke. Me adentré a mi casa y me fui derechito hacia mi cuarto. Me bañé y alisté las cosas para mañana. Cuando terminé, me dirigí a la cocina, empezando a cocinar algo. Siempre hacía lo mismo, unos minutos antes de que llegara mi mamá, comenzaba a hacer la comida así a ella se le hacía más rápido terminar de cocinar.
A los veinte minutos de empezar a cocinar, llegó mi mamá. Me saludó, y me preguntó a ver cómo me había ido en la escuela. Le conteste que bien y que no había nada para comentar. Cuando ya me estaba por ir a la sala, me preguntó, como lo hizo durante toda la semana, a ver si ya había hecho alguna amistad. Sin darle mucha importancia, le dije que más o menos. Pero eso bastó para alegrarla. Realmente se preocupaba por nada.
-0o0o0-
Al otro día, me levanté temprano, desayunando sola, porque mi mamá ya se había ido a trabajar, y después de eso, salí para ir a la escuela. Me dije que todavía era muy temprano para ir, pero que lo aprovecharía leyendo ese libro que no pude terminar ayer. Al abrir la puerta, vi a Sasuke y su hermano salir de su casa también. Y en ese momento se le resolvió la pregunta que se había hecho ayer. Nunca se veían porque Sasuke iba muy temprano a la escuela.
Apartando la mirada de ellos, que dicho sea de paso no me habían visto. Comencé a caminar. Luego de haber hecho una cuadra, escuché como tocaban bocina y un auto paraba al lado mío. Vi a Itachi como conductor y a Sasuke como acompañante.
-¿Quieres que te acerquemos Sakura?- Me preguntó Sasuke mientras asomaba la cabeza por la ventanilla. Yo simplemente miré la sonrisa de Sasuke y la comparé con el rostro serio de Itachi. Volví mi mirada hacia mi compañero.
-No, gracias. Me gusta caminar.- Le respondí sin ningún tipo de gesto. No me parecía necesario. Me volvió a sonreír mientras se bajaba del coche.
-Entonces te acompaño.- Cuando menos lo pensé, estaba al lado mío diciendo estas palabras. Yo solté un como quieras y empecé a caminar de nuevo. ¿Cuándo había parado de hacerlo? Ni idea. Itachi se fue en su auto diciendo un nos veremos luego. Mi compañero me alcanzó con dos simples zancadas y se puso nuevamente a mi lado. Me preguntó a ver como andaba. Le conteste que bien y le pregunte lo mismo, me respondió un simple ahora mucho mejor, pero al cual no le di importancia.
Cuando llegamos a la escuela, me di cuenta inmediatamente de las miradas inquisidoras de todos. Sin poder evitarlo, miré a Sasuke que venía a mi derecha. Él también me miró, y con un sonrojo en sus mejillas me sonrió. Volví a mirar a los demás estudiantes, encontrándome con un grupito de fans de Uchiha papito. Una de las rubias de ese grupo me miró con muchísimo odio en sus ojos. Yo simplemente quería llegar a mi salón.
La primera clase transcurrió normal. Nuevamente me había olvidado las fotocopias de Filosofía, por lo que tenía otra llamada de atención, ya con esta iban cuatro en toda la semana. Como a mi compañero de banco tampoco le interesaba mucho esta materia, me propuso jugar al ta-te-tí. Yo accedí. Cualquier cosa era mejor que escuchar a tu profesor preguntando a ver si alguien conocía la postura Kantiana.
Le gané tres juegos, mientras que él dos. Cuando tocó el timbre, nos levantamos todos como si nuestras sillas tuvieran fuego en ellas. Yo me levanté tranquila, pensado en la posibilidad de hablarle a Sasuke, para matar el rato, pero me vi interrumpida por una rubia de ojos celestes, un poco más alta que yo, y con lindo cuerpo parada frente mío. Yo fácilmente traté de esquivarla, pero se volvió a interponer.
-¿Qué quieres?- Le solté, ya cansada del jueguito de la rubia. ¿Quién se creía para no dejarla pasar? Ella simplemente sonrió, y poniendo una mano en su cadera me miró directamente a los ojos.
-¿Quién eres tú?- Me soltó la rubia de mala gana. La verdad que no tenía pensado contestarle, por jodida, pero sin querer se me escapó mi nombre.
-Sakura Haruno.- Dije sin más. Me mordí la lengua después de haberme dado cuenta de lo que había dicho, mientras que ella solo sonrió más.
-Eres una frentona.- Opa, ¿Qué le pasaba a esta rubia de mierda? Ya estaba por sentarla de culata cuando me volvió a hablar.- No tienes oportunidad con Sasuke-kun. Asique aléjate de él.- Ah, con que todo esto va por el Uchiha. Interesante. Por si no les había comentado, soy una persona muy curiosa, y la verdad que quería saber hasta dónde llegaría esta chica por su Sasuke-kun.
-Pues tú una cerda.- Le contesté el insulto. Yo no era buscapleitos, pero tampoco dejaba que me pasaran por arriba, y esta ya me caía mal.- Y lo que me pides va a ser un poco difícil, porque vivo en frente de su casa.- En realidad no sabía porque había dicho eso, pero me encantó la cara que puso al escucharme.
Luego de eso, simplemente se dio media vuelta, y cuando llegó a la puerta del salón me gritó algo parecido a:"Ino Yamanaka. ¡Recuerda bien ese nombre, porque voy a ser tu infierno Haruno!" Yo, como últimamente hacía con todo, no le di importancia y en lo primero que pensé cuando no la vi más, fue en que tenía un hambre de los mil demonios. Sonreí y me fui a comprar algo a la cantina de la escuela.
Todos en el aula se quedaron con la cara hecha un cuadro, aunque debía de admitir que le gustó mucho la sonrisa de orgullo que tenía Sasuke. Sabía que él la estaba siguiendo, asique caminó un poco más lento para dejar que la alcanzara. Cuando me paré en frente de la cantina, Sasuke se me puso al lado mío.
-¿Tienes hambre?- Me preguntó, como siempre lo hacía para sacar una conversación. Yo simplemente rodé los ojos, y con una sonrisa divertida le dije que eso era obvio si me veía comprando un alfajor. Él solo se sonrojó y volvió a sonreír.
Sasuke también se compró algo y nos fuimos hacia el patio. Caminábamos en silencio, cada uno en su mundo, comiendo nuestras cosas, yo mi adorado alfajor y él unos caramelos de café. Cuando me lo terminé, agradecí a mi mamá por haberme dejado plata antes de irse, porque en verdad tenía hambre. Nos sentamos bajo la sombra de un árbol, apartado del resto de alumnos. Estuvimos un rato hablando sobre pavadas, entre ellas me contó quien era esa rubia tarada.
Me dijo que se llama Ino Yamanaka, como yo había escuchado antes, y que era su fan número uno. Yo ingenuamente le pregunté ¿Fan de qué? Él se rió y me contesto con un pequeño sonrojo en sus mejillas, que el grupo que lideraba Ino, era un grupo de fans de él, porque decía que era muy apuesto. Bueno, no es que yo pensara que Sasuke era feo o algo por el estilo, pero hacer ¿un club de fans? Eso si era demasiado.
Luego hablamos sobre que pronto sería el cumpleaños de Itachi, y que le gustaría que yo vaya. Le dije que estaría bien, cuando escuchamos el timbre del término de receso. Nos levantamos con flojera y volvimos a nuestra aula. El día siguió transcurriendo normal, con el simple cambio de que ahora me volvía a casa con Sasuke. En el camino me contó que él solía ir temprano a la escuela porque Itachi tenía reunión de delegados temprano en la mañana, por lo que si no quería ir caminando se tenía que ir con él. Pero que ya después se volvía sólo a su casa.
Seguimos hablando de trivialidades cuando nuevamente Sasuke me hizo una pregunta sorpresa. -¿Quieres que nos vengamos juntos a la escuela mañana?- Me dijo sin mirarme, pero igual se le notaba el sonrojo que tenía. Yo me reí internamente pensando que se veía muy tierno intentando esconderlo, pero enseguida volvía a la realidad. Pensé en la pregunta que me había hecho. ¿Y si me iba con Sasuke de ahora en más hasta la escuela? ¿Qué pasaría? Creo que será divertido. Me giré para encararlo, con un humor muy extraño en mí, teniendo en cuenta que soy una floja sin remedio.
-Bueno, dale.- Le dije de una forma alegre, con una sonrisa muy grande. Creo que exageré, me dije mentalmente cuando vi que Sasuke se convertía en un tomate. Pero me sorprendió más el hecho de que yo también me había sonrojado, no era uno como el de Sasuke, pero un sonrojo al fin y al cabo. Y aquí tenemos de nuevo la bendita casualidad.
-0o0o0-
Bueno, primero que nada, muchas gracias por los Reviews, y perdón por el retraso, pero bueno, como sabrán, ya empecé otra vez las clases, asique me consumen mucho.
Convengamos que este capítulo es más largo que los dos anteriores, ¿Ah que sí? Bueno, nos vemos en el próximo cap.
¿Un review para Florciita-Chan?
14/08/09
.
