Hola, hola, ya estoy de regreso con el tercer capitulo y ahora si prometo una explicación xD

NORTHERN LIGHTS

Por: Yuhe

En el templo Kino se encontraba orando, repentinamente dejó caer el rosario que llevaba en las manos "¡No! No puede ser..."

Todos se encontraban ahora en la sala de estar, viendo la T.V. Yoh estaba recostado en la pared de repente dió un salto y sus ojos se abrieron sorpresivamente.

"¡Amo Yoh!" exclamó Amidamaru, pero antes que pudiera decir algo más Yoh ya había salido de la habitación y corría con todas sus fuerzas, su rostro reflejaba terror.


CAPITULO 3

"¿Qué ha pasado?" preguntó Manta asustado.

"No lo sé, ¡vamos Tokagero!" exclamó Ryu.

"¡Sí!" respondió este siguiéndolo.

Yoh corría con todas sus fuerzas sentía que el corazón le iba a estallar de la desesperación. ¿Sería demasiado tarde?

"Si continúas corriendo no llegaras a tiempo" dijo una voz a su lado, al voltear se encontró con el espíritu de Fausto que lo seguía "Vamos Yoh, usa a Eliza" finalizó al mismo tiempo que esta aparecía a su lado y le sonreía.

Yoh se detuvo ante la propuesta de Fausto "Si... muchas gracias" nunca antes había usado a Eliza, mucho menos para hacer un oversoul, pero no se detuvo a pensarlo y lo logró sin problemas.

"¡Jefe! ¿¡Qué es lo que está pasando!" gritó Ryu exaltado.

"Vamos Eliza, llévalos a todos hasta allá" dijo Fausto.

Eliza extendió sus enormes brazos y tomó a Yoh y Ryu y comenzó a volar a toda velocidad hacia el Monte Ozore.

"¿Qué es lo que ocurre?" preguntó nuevamente Ryu con cautela al ver la seria expresión de Yoh.

"Su furyoku... ha desaparecido" respondió este preocupado.

"¿Se refiere a la señorita Anna?" preguntó sorprendido.

"Así es, yo también lo pude sentir, repentinamente el furyoku de la señorita Anna ha desaparecido" agregó Amidamaru.

"No puede ser... eso solo puede significar..." comenzó Ryu a decir.

"Basta, no saltemos a conclusiones" dijo Fausto, tratando de no preocupar a Yoh. Sin embargo Yoh sabía lo que eso significaba, solo esperaba poder llegar a tiempo.

En poco tiempo llegaron hasta la cascada, pero Anna no parecía encontrarse allí, Yoh comenzó a ver a los alrededores tratando de encontrarla.

"¡Yoh-donno!" exclamó Amidamaru.

Yoh volteó a ver en su dirección y a varios metros se encontraba el cuerpo de Anna flotando en el río. Sin pensarlo dos veces se lanzó al agua y comenzó a nadar hasta ella. La sacó del río y la colocó en sus piernas, su cuerpo estaba helado, sin embargo parecía estar respirando.

"Señorita Anna..."

"Parece ser que estos amigos crearon una burbuja de aire a su alrededor para que pudiera seguir respirando" comentó Fausto señalando a Senki y Kouki que se encontraban parados detrás de Yoh, al parecer preocupados por su ama. "Sin embargo," continuó Fausto "debemos ayudarla a recuperar calor o morirá en cualquier momento. Escuchame Yoh, utiliza tu furyoku para esto, sé que será un poco difícil canalizarlo, pero debes hacerlo"

"Sí" respondió Yoh. Levantó el cuerpo de Anna y lo abrazó contra el suyo. Observó su rostro pálido y amoratado, apenas podía sentir su respiración y sus latidos, no podía ocultarlo, estaba aterrado. Nunca la había visto en este estado, ni siquiera aquella vez cuando se conocieron. Concentró su poder espiritual para emanar calor.

"Bien Yoh, lo estás haciendo bien" lo animó Fausto, y a decir verdad escucharlo lo hizo sentir mejor. Inclinó su rostro y colocó su frente sobre el rostro de ella "Vas a estar bien ¿Me escuchas?... te prometo que todo va a estar bien" le susurró suavemente.

Permanecieron así por un tiempo, hasta que Fausto anunció que era suficiente, que podían regresar a la casa. Y en poco tiempo fueron llevados por Eliza. Yoh entro a la casa, con Anna en brazos. Manta y Tamao, que se encontraban cerca de la puerta esperando a que regresaran, saltaron al verlos.

"¿¡Qué le ha pasado a la señorita Anna!" exclamó Tamao.

"No lo sé" respondió Yoh "la llevaré a su habitación"

"¿Estará bien Ryu?" preguntó Manta asustado.

"Por el momento sí" respondió Fausto a su pregunta. Su nivel de furyoku estuvo a punto de desaparecer, sin embargo llegamos a tiempo.

"No entiendo... no es la primera vez que la señorita Anna entrena en esa cascada, y lo ha hecho por mucho más tiempo ¿por qué pasó esto?" preguntó Tamao.

"No sé que es lo que pasa, pero lo que puedo decirte es que este no ha sido un entrenamiento normal, Anna-chan estaba peleando contra algo en esa catarata"

"¿Contra algo? No lo entiendo..."

"Así es Fausto, Yoh-donno y yo también lo sentimos, Anna no estaba sola, había un furyoku terriblemente peligroso"

Yoh recostó a Anna en su futón, y respiró aliviado al ver que el color había regresado a su piel. Estiró su mano y retiró el cabello que tenía en el rostro "Me has dando un buen susto..." dijo y sonrió "Es la segunda vez en la que estoy a punto de perderte en este lugar".

En ese momento la puerta de la habitación sonó y el rostro de Tamao se asomó por ella sacándolo de sus pensamientos. "Tamao, que bien que estás aquí. Hazme favor de cambiar a Anna de ropa, abrigala bien... yo debo hacer algo" finalizó dándole una mirada seria.

"Si señor" respondió esta viendo a Yoh salir de la habitación.

Poco tiempo después Yoh regresó a la habitación donde Tamao se encontraba terminando de tapar a Anna. "¿Donde está la abuela?" preguntó Yoh al entrar, quien había ido a buscarla por toda la casa.

"Kino-sama salió"

"¿Salió? ¿A dónde?" preguntó sorprendido.

"No lo sé, salió justo después que usted fue a buscar a la señorita Anna" dijo terminando de recoger algunas cosas "Con su permiso... si me necesita no dude en llamarme" finalizó y salió de la habitación.

Yoh se quedó de pie un momento pensativo. "¿Pasa algo amo?" preguntó Amidamaru.

"Es extraño Amidamaru, ¿a donde pudo haber ido la abuela? Estoy seguro que ella también pudo sentir la perdida del furyoku de Anna ¿Por qué se fue?"

"Tiene razón, es muy extraño, pero por ahora no sé preocupe. Será mejor que espere a que regrese Kino-sama y entonces podrá preguntarle tranquilamente"

"Tienes razón" respondió. Yoh caminó hasta estar junto al futón de Anna y se sentó "¿Fausto?"

"Dime Yoh" respondió este apareciendo junto a él.

"¿Como se encuentra?"

"Por ahora está bien, aún está muy débil por la cantidad de furyoku que perdió así que no despertará aún"

"Ya veo, te lo agradezco mucho Fausto" dijo sonriendo "No sé que hubiera hecho si no hubieras estado allí"

"No fue nada" respondió este sonriendo.

"Vamos Fausto, encontremos a Manta y Ryu que deben de seguir preocupados" dijo Amidamaru desapareciendo de la habitación seguido por Fausto. Yoh sonrió cuando estos se fueron, seguro querían darle su espacio para que estuviera con Anna. Volvió su rostro hacia ella y frunció la mirada "No importa contra que estés peleando, ni cuáles sean las razones, ya no lo podrás hacer sola ¿Me entiendes?" tras decir esto dio un suspiro y se recostó en la pared, donde pasó el resto de la noche.


Al día siguiente en la mañana Yoh se despertó con la luz del sol que entraba por la ventana, vio frente a él a Anna que aún continuaba durmiendo y salió. En la cocina encontró a Ryu que preparaba el desayuno con ayuda de Manta, así que se sentó a la mesa.

"Buenos días jefe, como sigue la señorita Anna" preguntó Ryu al verlo.

"Esta bien" respondió Yoh sonriendo.

"Me alego, espero que se despierte pronto y le prepararé mi desayuno especial"

"¿Qué pasará ahora Yoh?" preguntó Manta sentándose a la mesa.

"Bueno, no lo sé, primero debo hablar con la abuela para saber que está pasando" respondió y tras esto todo quedó en silencio por unos momentos "vamos, quiten esas caras, todo estará bien" añadió sonriendo. A decir verdad los tranquilizaba escucharlo. Siempre los animó de esa forma durante la pelea de shamanes, y al final todo salió bien.

En ese momento llamaron a la puerta y Manta se dirigió a abrir encontrándose, para su sorpresa, a Horo Horo, Len, Bason y Kororo frente a él.

"Vaya, parece que todos están aquí" comentó Horo Horo animado.

"¿¡Pero qué es lo que hacen acá!" exclamó Yoh sorprendido.

"Bueno, resulta que me encontraba en la casa de este sujeto" comenzó Horo Horo a explicar señalando a Len que se encontraba junto a él "cuando apareció Pascal Avaf, al parecer Chocolove pudo sentir el cambio en el Furyoku de Anna y nos pidió que viniéramos a ver que todo estuviera en orden"

"¿Qué fue lo que pasó?" preguntó Len con su característica seriedad.

"Esta bien, pudimos llegar a tiempo y por suerte Fausto estaba conmigo. Pero no estoy seguro de que fue lo que pasó..."

"Cielos, solo de pensar en algo que es capás de dejar a Anna en ese estado me da escalofríos" comentó Horo Horo angustiado.

"Es increíble que Chocolove haya podido detectarlo desde tan lejos" comentó Yoh admirado "¿Cómo está él?" le preguntó a Pascal Abaf.

"Muy bien, la cárcel le dio a su corazón la paz que necesitaba, y le ha ayudado a perdonarse a él mismo"

"Me alegro" respondió Yoh sonriendo "espero que lo tengamos de vuelta pronto... ¡vámos! No se queden allí, pasen". Horo Horo entró hasta el comedor seguido por Kororo y Pascal Abaf, donde estaba Ryu.

"Yoh..." lo llamó Len quedándose un poco rezagado "Sé que pasa algo, no trates de esconderlo, no soy idiota"

"Tienes razón" respondió este "pero en verdad no sé que pasa, estoy esperando a la abuela para hablar sobre esto, cuándo sepa que sucede se los diré" Len le dio una mirada inquisidora, pero entró hasta el comedor con los demás. No se habían visto desde que la pelea de Shamanes había terminado, así que al parecer Horo Horo tenía mucho que contar.

"Idiota ¿Es que no se calla jamás?" vociferó Len molesto, a lo que Yoh sonrió divertido.

"¡Ahhh! ¡El desayuno estuvo delicioso!" exclamó Horo Horo al terminar de comer "has mejorado mucho Ryu"

"Lo sé, todo ha sido gracias a la señorita Anna, que me ha ayudado a practicar tanto"

"¿Practicar? No sé, pero algo me dice que te ha explotado" respondió Horo Horo.

Justo en ese momento la puerta se abrió y entró Kino "Vaya, creo que es la primera vez que esta casa está tan llena" comentó.

"¡Abuela! ¿Dónde has estado?" la cuestionó Yoh.

"Supongo que me estabas esperando para saber que es lo que pasa ¿no es cierto?"

"Si"

"Bien..." continuó y a pesar de ser invidente, dirigió su rostro hacia los demás, como si estuviera viéndolos "siganme"

Todos siguieron a la Itako hasta el templo. Kino se paró frente al altar por unos momentos y se giró para estar frente a ellos "Yoh, conoces perfectamente el pasado de Anna, así que no entraré en detalles. Anna nació con un increíble poder espiritual y con un don especial, el Reishi. Siendo hija de padres normales lo único que les ocasionó fue temor y rechazo, vivió de esta forma durante algunos años hasta que finalmente se deshicieron de ella y llegó acá. Esa es la parte de la historia que tu conoces, sin embargo antes de llegar hasta la familia Asakura, Anna estuvo al cuidado de la familia Miyanoshita, una familia de poderosos Shamanes. Hace más de mil años apareció un terrible demonio en Japón, la serpiente de fuego, quien fue capás de materializarse para destruir todo a su paso, no había nada ni nadie que lo pudiera detener, hasta que un antecesor de los Miyanoshita logró sellarlo utilizando su propia vida como energía, y hasta ahora son ellos los encargados de velar por este sello, reemplazando el contenedor cada vez que este muere. Y en ese tiempo fue Anna la que se convirtió en el contenedor.

"¿¡Qué! ¿¡Qué significa eso!" exclamó Yoh sorprendido.

"Justo en el tiempo que el antiguo contenedor estaba en sus últimos días de vida encontraron a Anna, y supieron que ella era la indicada para soportar el poder de este demonio. Teniendo Anna ese nivel de poder no habría ningún problema, ya que la serpiente de fuego no sería capás de despertar. Y fue entonces cuando ellos me entregaron a Anna para que la entrenara y pudiera controlar su propio poder.

"¡Pero yo pude sentirlo! Algo dentro de Anna está despertando" espetó Yoh.

"Así es, hace algunos meses la serpiente de fuego comenzó a despertar, al principio Anna lograba controlarlo, pero cuando empezó a salirse de sus manos me llamó para pedir mi ayuda".

"¿Por que no lo ha logrado? ¿Acaso no dijo que con el poder de Anna era suficiente para mantener el sello y que siguiera dormido?" preguntó Len.

"Si, era suficiente. Pero nadie contaba con todo lo que ocurrió durante la pelea de Shamanes. Todo ese tipo de sucesos extraordinarios que afectaron a Anna lo afectaron a él también. Estar tan cerca de los grandes espíritus, la muerte y resurrección de Anna y el poder de la Chou Senji Ryakettsu. Si bien todos estos sucesos aumentaron el poder de Anna, los del demonio aumentaron en una escala increíblemente mayor. Envié a Anna a la cascada Kibo, debía purificar su espíritu y su mente para luchar contra él. Pero tal y como supuse Anna no ha superado su mayor debilidad, y aún no es capás de ganar su verdadero poder. Anna ha perdido esta batalla y no hay nada más que se pueda hacer, el demonio despertará en cualquier momento, es solo cuestión que recupere sus fuerzas".

"¡Pero tiene que haber una forma de detenerlo!"

"La hay, cuando el demonio esté despierto el contenedor debe ser destruido antes que el demonio lo devore"

"¡Espera un momento abuela! Lo que estás diciendo es que..."

"Lo que digo es que hay que hacer lo que sea necesario para acabar con el demonio, no podemos permitir que vuelva a materializarse".

"Pero para eso la señorita Anna debe morir..." puntualizó Tamao asustada.

"¡No! ¡Eso no puede ser!" exclamó Ryu.

"Si despierta o incluso si lo detenemos el resultado será el mismo" dijo Horo Horo volteando para ver a Yoh con cautela.

Yoh permaneció inmóvil por unos momentos, estaba impactado ¿Por qué nadie le había dicho nada sobre esto? ¿Cómo era posible que las cosas estuvieran tornándose de esta manera?

"Cuanto tiempo tardará el demonio en despertar?" preguntó Len.

"No lo sé..."

"Bien..." dijo Yoh poniéndose en pie "gracias por la información abuela" finalizó mientras salia de la habitación.

"¡Espera Yoh! ¿Qué harás?" exclamó Manta.

Yoh volteó su rostro hacia los demás y sonrió "No me gusta ninguna de las dos opciones, así que seguro habrá una forma" luego de decir esto salió.

"No podía esperar otra cosa de Yoh, es justo como dijo Matamune" pensó Kino sonriendo, sin embargo no estaba segura que su determinación fuera a cambiar las cosas.

Yoh entró a la habitación de Anna y se sentó sobre el futón, junto a ella "Pudiste habérmelo dicho ¿sabes? No sé por qué siempre te gusta complicar las cosas" refunfuñó molesto. "Me alegra que estés dormida, de otro modo seguro ya hubiera salido volando con uno de esos golpes tuyos" dijo ahora sonriendo. Alargó su mano y acarició suavemente su cabello "Despierta rápido..."

Continuara...


Bien, eso fue todo por hoy, espero q les haya gustado! Muchas gracias por leer :3

Ale Estrada: Espero no haber tardado tanto! =) ojala te haya gustado ^^ saludos!

SakuAsakura: Ahora si hay respuesta de lo q le pasa a Anna =O espero q te haya parecido interesante =)

Valecita: graciaaas x3 espero q te gustara este capitulo!

Nico: waaa si, Yoh siempre tan hermoso 3 xD espero q te haya gustado =)

Anna Kyouyama Phantomhive: q dificil escribir tu nombre! xDD muchísimas gracias! Como puedes ver el problema es un poco más grande que el Reishi, espero q lo disfrutaras!

HPCS2: awww me halagas mucho! =3 espero que aún te siga gustando! gracias por leer!

Sari Asakura: xDDD a mi tbn me mencionaron una vez y me gusto *u* por eso lo hago ahora xDD espero q lo hayas disfrutado! =D