Capitulo 3
La mente de la madre de Kagome, remonto en su pasado hace 18 años. Se observó cuando era un aprendiz de sacerdotisa y que como cualquiera mujer de la familia era atraída al pozo.
Su curiosidad fue premiada llevándola una época lejana y maravillosa en donde sólo fue una mujer llamada Naomi. Donde lo conoció a él, un hombre maravilloso o eso es lo que parecía, nunca pudo olvidar sus ojos verdes y mucho menos su cabello negro azabache. Fue una locura de pasión en dos mundos diferentes.
Al salir de la oscuridad sabia que él estaría esperándola, el pozo se lo dijo, no con palabras solo con el conocimiento, se sentía un sacrificio a Kamisama y lo aceptaba, conocía su deber y estaba segura que ese era su destino. Pero no pudo evitar la sorpresa al encontrarse con un alma malherida que buscaba ayuda, sus sentidos la alertaban, pero cuando sus miradas se encontraron por primera vez, Naomi no volvió a dudar en ayudar y echo a la borda todos sus miedos e inseguridades, solo pensó en la seguridad del hombre que la había hechizado.
Noto que se encontraba perdiendo mucha sangre por un corte en su abdomen y sin pensarlo, rasgo sus ropas de sacerdotisas e improvisó una venda. La cual al contacto con el "herido" lo lastimo mucho mas, quemándolo, eso solo la asusto un poco ya que gracias a que lo lastimo sello la herida, pero para Naomi significó que su vida cambiaria estaba con un demonio y ella lo estaba ayudando sin dudarlo.
El demonio no hablo solo gruñía, la tomo de un brazo y la comenzó arrastrar corría veloz mente, sin importarle si la humana lograba seguir su paso. Paro solo un momento para observarla, dándole tiempo de escapar de él, pero no se movió la humana, lo dejo llevar la a través de la oscuridad del bosque. Pararon cerca de una cueva y se adentraron en ella.
La noche los envolvía y Naomi se encontraba hechizada ante la dureza y dolor que desprendía el demonio, lo observaba desde su asiento improvisado, la muñeca le dolía por la rudeza del demonio y temía hablar, no desea romper el delicioso silencio que flotaba entre ellos, no tenía ninguna duda ella estaba ahí por él, rompió todas sus ideas y se acerco a él, mirándolo directamente a sus ojos verdes y dejo que el destino la guiara.
El demonio la beso, pero fue un beso penetrante casi alarmante sensual, no solo tomo posesión e sus labios, sino de su boca completamente, obligándola sensualmente con su lengua a una rendición total. Naomi se asombró y se asustó ante su propia respuesta, era oleada de deseo, por instinto acomodo su cuerpo más cerca, dejándose abrazar por esos poderosos brazos que la acariciaban
La reacción de la hembra lo satisfice, dejando salir un gruñido de deseo, la saboreaba rudamente, le embrujaba su sabor, su lengua le correspondía cada embate que le daba. su olor le penetraba bajo la piel donde lo había tocado, su pasión de experimentar y su miedo que se notaba en su temblor al entregarse a este deseo.
La sacerdotisa se sentía perdida si este demonio seguía si, se quedaría sin voluntad,, su cuerpo la traicionaba, desea tocarlo y lo estaba haciendo, se estaba fundiendo con su tacto y su ser. Sintió claramente la excitación del demonio, se le clavaba rudamente en su vientre y la asusto, pero nació un en ella una curiosidad de conocer más.
Su mente se rindió cuando el demonio la alzo con un sólo brazo, colocándola contra la pared de la cueva acomodándola a la altura de su cadera, sin separa el beso que los consumía.
Con la otra mano le acariciaba rudamente el cuerpo, la arañaba con sus garras, rasgándole la ropa, por instinto primitivo Naomi envolvió la cadera del demonio con sus piernas dándole la bienvenida, ella sabía que había perdido la cordura y estaba siendo arrastrada a la oscuridad y dejo escapar una pequeña lagrima por su antiguo ser.
Inesperadamente el demonio rompió el beso que la tenia hechizada y la bajo rudamente dándole unos segundos para que sus piernas la pudieran sostener y se aparto de ella bruscamente, dándole la espalda y gruñendo de una manera amenazadora, rompió el silencio de la noche que los envolvía
Y con una voz fuerte le dijo – Ha sido una equivocación, muy peligrosa Miko …. – Mirándola cara a cara, su frase final se vuelve un suspiro en la noche - ¡por que hoy serás mía!- dijo sensualmente el demonio.
Obstaculizando alguna queja que deseara salir de la Miko, el demonio le da un nuevo beso torrencial, abriendo su boca, para saborear esos labios color cereza. Naomi se sintió cohibida ante el embate de su atacante, pero el miedo que recorría su espina dorsal, se volvió poca a poco una hormiguero de deseo y empezó a devolver el beso con una ternero y un magnetismo animal que desconocía en su ser.
El poder espiritual de la Miko comenzó a desatarse ante su excitación y trato de purificar inconscientemente al demonio, mientras sus cuerpos se mantenían atados en ese apasionado intercambio de deseo, la fuerza de poder de Yukay salió al combate del poder de la Miko, y una gran onda de poder los rodeaba, impidiendo el paso de cualquier fuerza terrestre o sobre humana. Los poderes que se encontraban en una guerra constante, se empezaron a unir en el ambiente, al igual que sus dueños.
El Yukay le satisfacía la reacción de la hembra, olía su deseo y sentía su pasión en su poder. La arañaba lentamente, se reconfortaba al saber que con cada rasguño que el daba a su cuerpo desnudo, ella suspiraba en sus brazos. Sin separar nuevamente sus labio la volvió colocar entre sus caderas y abrió sus para ver la mirada de la Miko ante su próximo embate.
Naomi, se sentía perdida, el demonio la subyugaba, no tenía pensamiento, ni recuerdos, solo deseó y un gran deseo de ser una con él, sin importar nada más. Un segundo trato de volver a regresar a la cordura cunado el demonio la coloco contra la pared de la cueva y el se acomodaba entre sus pierna, sentía claramente la excitación del demonio, lista para entrar en ella, sin ternura, sin amor, solo con un deseo abrumador, y la sonrojo la mirada directa que le daba mientras la besaba. Solo duro un segundo sus miradas directas listas para consumar su acto, pero el demonio dudo ante el momento y Naomi dejo que su deseo de saber, de curiosidad no lo dejara escapar y abrió las piernas para envolver su masculinidad y darle entrada en su ser sin miramientos, sin promesas solo ese momento esa vida era lo único que le importo.
El Yukay no necesitó mas permiso y clavo su excitación en la hembra, la cual dejo escapar un grito de excitación ante la sorpresa. El beso se rompió y el demonio la incrustaba duramente contra la pared, mientras ella se retorcía en sus brazos de pasión y de dolor. La mente de Naomi colapso de deseo, abrió su corazón totalmente ante el demonio y aceptó el poder superior del dejándola ser arrastrada a la oscuridad.
El ruido de una patrulla rompió el recuerdo de la madre.
El solo hecho de recordarlo la hacía suspirar y llorar.- Una sonrisa enmarco una cara triste que empezaba a soltar unas cuantas lagrimas por él.- en su mente sabia que pronto esta historia tendrá que ser contada y su hija asumirá su destino.
Para desgracia de esta madre atormentada la rueda de la vida comienza a moverse y las confesiones son un tema del pasado y la nueva historia de amor se empieza formar.
En la era antigua un demonio solitario vagaba por su castillo añorando un aroma familiar, se encontraba inquieto, sabia que ella regresaría pronto todo su ser lo sabía y esta vez no la dejaría escapar, sin importar las consecuencias, había tomado una resolución.
