Médium

Capitulo 3: El primer día de escuela

Habían pasado 3 días y Yami siguió teniendo aquel sueño solo que este variaba ya que empezaba y se desarrollaba de distintas maneras pero terminaba en el mismo trágico final, Yami ya estaba temeroso ya que aquellos sueños los sentía tan reales que pensaba que estaba siendo asesinado en esos momentos pero cuando despertaba venia a su cabeza el pensamiento que era así como iba a terminar, una tarde salió para ver a Anika ya que aun no le comentaba nada, se sentía nervioso y ansioso, Anika lo noto muy bien y decidió preguntar.

-A ver dime ¿Cuál es el problema?, desde hace 3 días has estado ansioso y no me dices el porqué, podría adivinarlo y bien sabes que si puedo pero prefiero que me lo digas.

-Anika creo que voy a morir.- dijo Yami en un tono de resignación y preocupación.

-¿Por qué lo dices así como si fuera a ocurrir mañana? Además ¿Por qué piensas eso?- dijo sorprendida

-No sé cuando ocurra pero sé que ocurrirá, he tenido sueños donde veo mi muerte, el escenario es en un hospital, un doctor me asesina además he estado escuchando voces que me hablan en susurro diciendo sangre, matar o muerte y mi corazón se acelera mucho por ello por eso te digo que creo que en realidad moriré.

-Sueños y voces que predicen un destino en donde la muerte está presente, no debes temer se que parece que no hay una esperanza pero yo sigo creyendo que aun puedes cambiar ese destino solo debes esforzarte y no dejar que el miedo te venza.- tomando a Yami de una mano.- se que puedes yo creo en ti y en la fuerza que hay en tu interior.- mostrando una sonrisa.

-Gracias por animarme Anika, no me dejare vencer y solo por precaución evitare los hospitales.- Yami se llevo una mano al pecho.- espero poder burlar a la muerte.- Anika lo tenia de una mano y decidió leerla, puso un gesto sorpresivo.- ¿Qué sucede Anika?- dijo Yami notando ese gesto de sorpresa.

-Esto es extraño, la palma de tu mano en la línea de la vida me dice que tendrás una vida larga pero tus sueños me dicen lo opuesto, esto es muy contradictorio y puede significar que tu destino aun no está predeterminado en su totalidad, si es eso puede haber una esperanza.

-Esto es muy confuso Anika pero si hay una esperanza entonces me aferrare a ella, debo irme gracias por todo.

Anika lo acompaño a la puerta, también se aferraría a esa esperanza ya que ella no quería que aquel destino donde la muerte estaba ahí se cumpliera, aquello si era confuso, los sueños de Yami le decían otra cosa pero su mano le decía otra, era la primera vez que se topaba con algo así.

Yami llego a casa, solo estaba su madre quien lo saludo al momento de verlo entrar, de un momento a otro comenzó a sentirse mal y subió rápidamente a su habitación antes de que su madre lo notara lo último que quería era preocuparla.

-¿Por qué siento todo esto? En estos días las sensaciones se han vuelto más fuertes, todo esto es muy confuso y solo deseo que mejore, no quiero morir y luchare para cambiar eso.- Yami se recostó a pensar más en ese asunto.

Pasaron los demás días llegando el día en que Yami y Yugi tenían que asistir a su nueva escuela, Yami estaba en su habitación arreglándose pero aun pensaba en el asunto de sus sueños, no pasaba ni un solo minuto en que sus sueños no pasaran por su mente pero tampoco dejaba que se notara ya que no quería preocupar a nadie, había convivido con Yugi en los días anteriores y por lo que notaba su hermano era de suficiente confianza pero algo en el le decía que esperara un poco mas antes de decirle algo a Yugi sobre su secreto y sus sueños, la única que sabía sobre sus sueños era Anika.

Salió de su habitación y después de desayunar salió rumbo a la escuela junto con su hermano, los dos platicaban en el camino, al llegar observaron que la escuela era muy grande, entraron y cruzaron el patio pero al momento de poner un pie dentro del edificio Yami tuvo la más extraña de las sensaciones y sintió como si alguien lo golpeara en su corazón ya que este comenzó a latir muy rápidamente podía escucharlo claramente, se quedo de pie tomándose su pecho.

-(pensando: es una sensación muy fuerte, el ambiente aquí es muy pesado, puedo sentir claramente la presencia de un espíritu solo que este es diferente a cualquiera que haya sentido antes)

Yugi se percato muy bien de los malestares de Yami y se acerco a él preocupado.

-Hermano ¿Qué te pasa? ¿Te sientes mal?- noto que el rostro de Yami había empalidecido mucho.

-Solo fue un mareo estoy bien, vamos para que nos asignen un aula.- vio que Yugi lo miraba con preocupación.- estaré bien ya se me pasara.- Yugi asintió.

Ambos fueron a la oficina del orientador encargado de asignar los salones y las materias que se iban a impartir, una vez asignado el salón se dirigieron hacia él.

Conforme avanzaban y se adentraban en la escuela el ambiente iba poniéndose más y mas pesado, Yami podía sentirlo a la perfección y estaba que no soportaba estar ahí, comenzó a escuchar nuevamente aquella voz.

-Sangre, sangre, quiero tu sangre, matar, te voy a matar.

Podía escuchar esas palabras a la perfección las cuales le preocuparon mucho y no pudo evitar sentir algo de temor, no se veía a nadie cerca aunque Yami sabía que no era necesario ver para poder saber que algo estaba ahí observando y acechando desde las sombras, de pronto se percato de un olor a metal concentrado y putrefacto cuando lo sintió Yami quiso vomitar ya que para él ese olor era muy asqueroso, cada paso que daba su corazón latía con más rapidez tanto que pensó que iba a explotarle.

Las voces se dejaron de escuchar en cuanto entro al salón pero aun sentía aquella presencia junto con otras sensaciones que le eran muy molestas, se acerco a una ventana para ver el exterior, Yugi se acerco a él.

-¿Estas seguro de que te encuentras bien? Desde que llegamos aquí te comportas más extraño de lo que te comportas generalmente, si te sientes mal solo dilo para ver si pueden posponer tu entrada a la escuela.

-Agradezco tu preocupación hermanito pero ya estoy bien solo fue un mareo que ya se me pasó, no es necesario que te preocupes tanto por mí (pensando: no puedo dejar que me veas mal Yugi)

-Eres mi hermano y siempre me preocupare por ti, me alegra que ya estés bien.

En esos momentos entro el primer profesor y después de las presentar a los alumnos de nuevo ingreso las clases comenzaron, todo transcurría tranquilamente, Yami no dejaba de sentir todas esas sensaciones y aunque intentaba ignorarlas simplemente no podía, en un momento volteo hacia la puerta y vio a una sombra pasar rápidamente, se quedo pensando en que había sido eso hasta que fue interrumpido por el profesor de matemáticas.

-Joven Yami.- Yami volteo a verlo.- se que ansia salir pero aún falta mucho para eso así que pase al pizarrón a resolver estos problemas.

Yami se sintió un poco apenado por ello así que se levanto y paso al pizarrón, comenzaba a resolver los problemas de algebra que el profesor de matemáticas le había puesto, iba bien hasta que comenzó a sentir varias de las peores sensaciones, sentía mucha desesperación y mucho dolor, puso una mano en su pecho ya que esta vez sintió como si tomaran su corazón y lo apretaran y la otra en el pizarrón recargándose para no caer al piso.

-Joven ¿Se encuentra bien?- dijo el profesor al verlo en tan malas condiciones, Yugi era el más preocupado al ver el estado en el que se encontraba su hermano.

Yami intento reponerse de un momento a otro vio unos ojos de color rojo frente a él y de pronto una presencia de color negro salió del pizarrón atravesándolo por el estomago, Yami sintió un dolor punzante y cayó de rodillas al piso, su corazón latía con mucha rapidez y sentía que su estomago estaba sangrando aunque en realidad no sangrara, Yugi al ver a su hermano caer se levanto rápidamente para ayudarlo.

-Hermano ¿Qué te ocurre?- todo el salón comenzó a murmurar por lo sucedido.

-Cálmese joven Yugi, todos guarden silencio, joven Yami lo llevare a la enfermería, todos hagan los ejercicios de la página 6 del libro ya vuelvo, joven Yugi quédese aquí.

El profesor ayudo a Yami a levantarse y lo llevo a la enfermería, la enfermera comenzó a revisarlo noto que su pulso estaba muy acelerado, puso un estetoscopio en el pecho de Yami y noto que su corazón latía con mucha rapidez, también noto la palidez de su rostro.

-Su corazón esta latiendo demasiado rápido me sorprende que no esté teniendo un infarto, joven ¿Usted padece del corazón?

-No señorita yo siempre he sido muy sano, no sé qué fue lo que me paso.

-Debe ir a un hospital para que le hagan un chequeo y unos estudios, no es normal que su corazón lata con esa rapidez sin una enfermedad.

-Eso hare (pensando: ir a los hospitales es algo que quiero evitar)

-Entonces ¿El joven Yami estará bien?- pregunto el profesor en un tono serio.

-Si, solo necesitara quedarse aquí un rato, lo enviare en cuanto su ritmo cardiaco se estabilice.- el profesor asintió y salió de la enfermería, Yami se recostó llevándose una mano al pecho.

-(pensando: tranquilo corazón, esa cosa que me atravesó… pude sentir mucho odio en ese espíritu ¿Por qué estará aquí?)

Yami cerró los ojos, sin dormirse pensaba sobre lo que había ocurrido, antes ya había sentido presencias espirituales eso era parte de su habilidad de médium pero nunca lo mareaban ni lo hacían sentir mal sin embargo esta era diferente, aparte del odio aquel espíritu carecía de emociones además de que su esencia era muy fuerte tanto que lo mareaba mucho, sabía que aquel espíritu no era común también suponía que el olor a sangre que percibía con tanta claridad se debía a aquella esencia que emanaba aquel ser espiritual, en 25 minutos el corazón de Yami se normalizo y volvió a latir a su ritmo normal, la enfermera lo reviso y le dio unas últimas indicaciones.

-Tu ritmo cardiaco ya se regularizo, te recomiendo que saliendo de la escuela vayas a un hospital para un chequeo médico ya que es probable que sean inicios de una enfermedad cardiaca, cuídate mucho jovencito.

-Hare caso a sus indicaciones iré a ver a un doctor saliendo de aquí (pensando: no iré a ningún hospital eso es algo que quiero evitar)- salió de la enfermería para dirigirse a su salón, esperaba no sentir otra sensación abrumadora como la que había sentido en el salón de clases.

Avanzaba a su salón cuando sintió que algo paso por detrás de él, volteo y no había nadie pero Yami sabía que se trataba de aquel espíritu así que mejor acelero su paso hasta llegar a su salón donde el profesor le dio el pase.

Pasaba el tiempo y no hubo otro incidente, Yami ya no veía la hora para salir de ahí, seguía sintiendo muy fuerte aquella presencia y su corazón volvía a latir con rapidez e intentaba no darlo a notar, lo último que quería era preocupar a su hermano.

Toco la campana para el receso, al salir al patio Yami sintió el ambiente más ameno podría decirse que era normal, Yami no dejaba de preguntarse qué pasaba con esa escuela, ¿Por qué había un espíritu ahí? Necesitaba tanto el consejo de Anika pero sabía que ella no se encontraba ya que sus vacaciones habían terminado y ella siempre trabajaba hasta tarde.

Terminando el receso al volver a entrar al edificio Yami volvió a sentir a aquel espíritu pero esta vez trataba de que no le afectara, paso el tiempo y el día escolar termino, los hermanos salieron dirigiéndose a casa, cuando llegaron ambos saludaron a su madre pero Yami se dirigió directo a su habitación mientras Yugi se quedaba hablando con su madre, Yami acomodaba sus cosas de la escuela en su escritorio cuando escucho a su madre llamarlo.

-Yami ven acá.- en su tono se denotaba molestia combinada con preocupación, Yami acato la orden y bajo encarándola.- Yami ¿Desde cuándo te has estado sintiendo mal?

-¿Sentirme mal? ¿A qué te refieres?

-Tu hermano me dijo que te sentiste mal en la escuela, el profesor le pregunto si no estas enfermo del corazón porque casi te desmayas y tu corazón se acelero, eso es grave así que dime ¿Desde cuando te pasa eso?

-Desde hoy mamá pero no fue nada, enserio.- Yugi rodo los ojos era obvio que su hermano no iba a decir que eso ya le había ocurrido antes.

-No te creo y no se porque no has querido decírmelo, esta bien que seas reservado pero si algo esta sucediéndote deberías decírmelo, iremos a un hospital para que te revisen y sepamos que te pasa.

-¿Hospital?- Yami dio un paso hacia atrás al escuchar esa palabra.- ya me siento bien y te aseguro que esto no volverá a pasar aquí que me retiro.- Yami dio media vuelta, Zora no tomo bien su respuesta.

-¡Yami Atem Moto!- se detuvo en seco al escucharla, sabia que cuando su madre lo llamaba por su nombre completo era porque estaba molesta con el.- puedo pasarte todo pero con tu salud no vas a jugar, no se hasta donde llega tu falta de confianza hacia mi pero en esto quieras o no me vas a obedecer, así que ven para acá y vamos a que te revisen y no quiero excusas.

Ante eso Yami no tuvo otra opción más que obedecer, Zora dio instrucciones a Yugi y junto con Yami tomo un taxi rumbo al hospital.

Yami no aceptaba la idea de ir a un hospital, junto sus manos en su regazo temblando levemente, los hospitales era algo que quería evitar a toda costa, mientras iban rumbo a aquel lugar al cual Yami no deseaba ir su madre le hizo una pregunta.

-¿Por qué no quieres ir al hospital? No tiene nada de malo.

-Ya lo se pero yo…- vino a su mente los sueños que había tenido donde era asesinado.- no puedo decírtelo simplemente no puedo.

-Ahí vas otra vez a guardar secretos ¿Qué hice para merecer tu desconfianza? Dime si hice algo malo y que puedo hacer para que confíes en mi.

Yami desvió la mirada hacia la ventana y no pronuncio palabra alguna, así fue todo el camino, odiaba tanto tener que hacerle eso a su madre pero sabía que ella no lo iba a comprender.

Llegaron al hospital, la señora Moto pidió una consulta y junto con Yami se sentó a esperar, Yami observaba con detenimiento aquel lugar, sus ojos examinaban hasta la más mínima parte de aquel lugar dándose cuenta de algo.

-(Pensando: ahora que veo bien este lugar no es el mismo hospital que aparece en mis sueños, debería sentirme mas tranquilo pero no es así estaré alerta y no me confiare.)

Estaba sumido en sus pensamientos cuando entro en una camilla un hombre que estaba siendo atendido por los paramédicos quienes se dirigían rápidamente a urgencias para intentar salvarlo, Yami puso mucha atención a esa escena ya que vio que una esencia comenzaba a salir de aquel hombre.

-Pobre hombre va a morir.- dijo Yami como si eso fuera un hecho seguro, su madre logro escuchar sus palabras.

-No digas esas cosas esperemos que se salve.- dijo Zora al ver a aquel hombre.

-Ojala (pensando: se que no se salvara, su alma ya esta desprendiéndose de su cuerpo, su muerte ha llegado)

Antes de perder de vista a los paramédicos Yami vio como el alma de aquel hombre se desprendió de su cuerpo siendo envuelta por una luz proveniente del cielo, Yami no dijo nada pero supo que aquel hombre había muerto.

Paso el tiempo y fue el turno de Yami para la consulta, primero una enfermera le tomo la presión para después ser revisado por el doctor, Yami dijo al doctor lo que le había sucedido como su corazón se había acelerado sintiéndose muy mareado, el doctor mando a hacer un electrocardiograma entre otros estudios pero todos salieron bien, ningún estudio mostraba señales de alguna enfermedad.

-Esto es extraño, sus estudios salieron bien jovencito, usted no tiene nada lo que me desconcierta ya que no habiendo señales de enfermedad cardiaca su corazón no tiene porque acelerarse.

-A mí también me extraña doctor, no se que decir (pensando: era obvio que mis estudios salieran bien no estoy enfermo, mi corazón se acelero debido al espíritu que habita en esa escuela pero eso es algo que jamás voy a decir ya que no me van a creer y no quiero ser tachado como un loco)

-Entonces si mi niño no esta enfermo del corazón ¿Qué esta causándole que su corazón se acelere?

-No lo se, le daré una cita para dentro de 3 días para hacer mas análisis ya que esto simplemente no tiene explicación, encontraremos la causa.

-Me parece bien (pensando: que genial con todo esto me sentiré como una rata de laboratorio)- pensó ya que no le gustaba la idea de mas análisis.

Los dos se despidieron del doctor, Yami sabia que era lo que le pasaba y sabia que aquello no era por una enfermedad física sino mas bien por un asunto espiritual, ya que al no soportar sentir al espíritu de su escuela se debilitaba y eso afectaba especialmente a su corazón, quería saber porque estaba ahí y muy pronto descubriría mas de lo que se pudo haber imaginado.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Hola a todos espero que les haya gustado este capitulo, poco a poco se ira desenvolviendo el misterio que guarda la escuela Domino junto con los sueños de Yami, mando una gran saludo a mis hermanas ya que ellas me apoyan en esta loca historia también mando una agradecimiento a Divine Hathor, Sayori Sakura, Miley Atem, Chiyo Asakura, Laura Andara y Natasha gracias por sus comentarios y su apoyo en este fic, sin mas que decir me despido nos veremos en el próximo capitulo. Sayonara.

DarkYami Motou.