Holaaa!
Disculpen el retraso :(
Lo que sucede es que me encuentro en exámenes...de hecho...hoy acabo de presentar uno.
No había tenido tiempo de escribir, lo más probable es que no pueda escribir nada más o menos decente hasta dentro de dos semanas... pues aún me quedan dos semanas de exámenes :(
Bueno sin más les dejo este capitulo... sólo avisar que no he redactado la carta...no quería dejarles más tiempo sin capitulo, por lo que solucione dividir este "capitulo" en dos, este y el otro donde va a aparecer la carta...
Espero les agrade el capi...que lo hice con toda la ilusión del mundo :)


STORYBROOKE, MAINE, 11 DE MAYO DEL 2017
APARTAMENTO SWAN

Fue inevitable, su tiernos cariños y dócil voz, se convirtieron (desde hace ya tiempo) en la fórmula única y capaz de llevarme al mundo de los sueños de manera casi inmediata. Me encontraba recogida en sus fuertes brazos, aspirando su fascinante aroma y sintiendo su apacible tacto sobre mío. Con pereza y parsimonia, pero sin alejarme de ella, abrí mis ojos lentamente.

Su acompasada respiración y el cese de sus dulces caricias, fueron suficiente para indicarme que seguía dormida, alcé mi cuerpo, apoyando uno de mis brazos en su pecho y el otro en la cama, constatando así lo que imaginaba. Mi pobre rubia se encontraba cautiva en los encantos de Morfeo, exhausta debido al largo vuelo hecho de Washington a Maine... el sólo hecho de saber que realizó el extenso viaje a causa mía, provocaba sensaciones imposibles de explicar con banales palabras terrenales.

Perdiéndome en su apacible expresión adormilada, perdí el hilo del tiempo, causando así que mi maravillosa novia liberara un leve quejido, el cuál fue provocado con mi lejanía. Por lo que, estirando de mí, envolvió sus brazos alrededor de mi cintura, entrometiendo su cabecilla dorada entre mi cuello y hombro, aspirando levemente y depositando un casto beso en el sitio, entreabriendo uno de sus ojillos me miró tiernamente. Observando fugazmente sobre su hombro, me di cuenta que las manecillas del reloj indicaban ya las tres de la tarde.

-Hola…- musitó de manera delicada, acortando más la distancia entre nosotras, apretando con sus tonificados brazos mi cintura y volviéndome "loca" con su extremadamente sexy tono ronco, ese que tiene cada vez que acaba de despertar.

-Hola amor, ¿descansaste bien? - dije besándole la punta de la nariz, y apartando unos cuantos mechones dorados, que caían rebeldes sobre su rostro, colocándolos detrás de su oreja, para después acariciarle la mejilla.

-En tus brazos…- susurró -siempre- rozó de forma fugaz sus labios con los míos. ¡DIOS MIOO!, solamente tú sabes lo mucho que he sufrido estos días por no tenerla a mi lado, cuanto he extrañado despertar de esta manera, su confortable calor a mi lado cada noche y cada día, su embriagador aroma, su espléndido tacto… -¿Encontraste lo que buscas?- su voz me sacó de mi ensimismamiento.

-¿Qué?- respondí confusa y ella sólo sonrió.

-Que si encontraste lo que estabas buscando- alcé una de mis cejas de forma inquisitiva mientras ella rodaba los ojos, conservando aún su magnífica sonrisa-Supuse que buscabas algo por la forma en que me mirabas, pareciera que querías agujerar mi lindo cuerpecito- terminó por decir recorriendo sus estilizadas curvas con sus manos y soltando una carcajada. Esto era demasiado, mi cuerpo la necesitaba ya. Por lo que colocándome en horcajadas sobre ella le respondí

-Señorita Swan- mordí mi labio inferior y le miré coquetamente -por si no lo sabía, usted es mía, y lo que me pertenece lo puedo mirar de la manera en que me plazca- advertí colocando mis manos a ambos lados de su cabeza, acercándome de manera lenta a ella.

-¿A sí?- su voz sonaba provocativa, levantó un poco su cabeza y me dio un rápido beso -¿quisiera probármelo Señorita Mills?- invirtió nuestras posiciones, para poder besarme cálidamente. El beso que en un principio comenzó siendo casto y lento, aumentó de temperatura, llenándose de urgencia. Mis manos recorrían toda la extensión de su espalda mientras que ella enredaba sus delicadas manos en mi cabellera profundizando el beso.

Mis pulmones quemaban reclamando aire, por lo que, con respiración agitada y un creciente calor en el vientre bajo, me vi obligada a romper el beso, no sin antes morderle el labio. Una oscura mirada azul-verdosa me miraba con frenesí, razón suficiente para recuperarme lo más pronto posible, y regresarle un beso.

Las ropas volaron por los aires, las caricias apasionadas y los besos exasperados, no se hicieron esperar, aunque pronto fueron sustituidos por tiernos roces, delicados besos, promesas de amor infinitas y miradas cariñosas, llenando así la atmósfera de la habitación con una ternura infinita.

-Te amo tanto Regina Mills- su dulce voz resonó en mis oídos, mientras hacía que me acercara a ella juntando nuestros cuerpos desnudos y besando mi frente.

-Y yo a ti Emma…yo a ti- bostece mientras el cansancio tomaba posesión de mi ser, enviándome a un inminente viaje al mundo de los sueños, perdiéndome en la inconsciencia con sus reconfortantes brazos a mi alrededor.


1 HORA DESPUÉS.

Desperté sintiendo su cálido cuerpo entrelazado al mío, -es simplemente perfecta- pensé. Besé su coronilla afectuosamente, y comencé a retirar mi brazo, que se encontraba debajo de ella, cautelosamente para no despertarla. Pequeños quejidos escaparon de su garganta, pero logré completar mi tarea sin molestarla, coloqué un par de almohadas a su lado para que no reparara en la falta de mi presencia.

Dirigiéndome al armario, saqué un gran y holgado jersey de americano, junto con un conjunto negro de ropa interior. Tomé una rápida ducha, para salir y notar que Regina seguía dormida. Me vestí, sequé mi cabello y me coloqué mis adorables babuchas con forma de garras de dinosaurio.

Preparé unas tortitas de manzana junto con un americano para Regina y unos huevos revueltos con tocino para mí, añadiendo un zumo de naranja. Con extremo sigilo invadí nuestra alcoba, dejando la bandeja en el buró, observando a mi hermosa morena abrazada a las almohadas. Lentamente me senté en la cama, con la espalda recargada en el cabecero de esta, me acerqué cuidando no realizar algún movimiento abrupto y besándole los labios posé una mano en su mejilla para despertarla.

-Amor…cariño despierta…- pronuncié siguiendo con las caricias en su apacible rostro. Ella sólo arrugó su naricilla, mientras yo la apretaba dulcemente entre mis dedos, abrió uno de sus lindos ojos marrones, mirándome, para después sonreír y abrir el otro.

-¿Cuánto tiempo dormí amor?- preguntó a la par en que se sentaba y estiraba sus brazos bostezando.

-Solamente un par de horas Regina- al terminar mi oración ella me miró con el ceño fruncido -¿sucede algo?-

-¿Regina? Ósea, ya no es "amor", ni "cielo", ni "cari…- su frase fue interrumpida por un beso, uno que se alargó hasta que el aire hizo falta, su ceño fruncido fue reemplazado inmediatamente por una sonrisa boba y unos ojitos achocolatados se llenaron de un brillo especial.

-¿Así está mejor?- un leve asentimiento de cabeza fue mi única respuesta -De acuerdo… bueno, imagino haz de estar hambrienta- señalé la bandeja que se hallaba en el buró -pero antes debes ponerte algo encima, que es demasiada tentación para una simple mortal como yo- le apunté con mi dedo.

-Boba- riendo se dirigió al closet con una delgada sábana envuelta en su torneada figura, sin poder evitarlo mi mirada le siguió el rastro, sonriendo me miró de lado dejando caer la delgada tela al suelo, mi respiración se hizo pesada y una sonrisa lasciva apareció en mi cara –¿ve algo que le guste oficial Swan?- de manera automática mi cuerpo respondió por si sólo, asintiendo -lástima… mi adorada novia me ha pedido me vista- se colocó un conjunto de ropa interior, tomó una de mis camisas y se la abrochó rápidamente, exceptuando los últimos dos botones (cabe aclarar, que la mayoría de mis camisas, a mi bella chica le quedaban como batas…), un bufido escapó de mí, causando su sonrisa se ensanchará a un más, tomó mi mano haciendo que me pusiera de pie, para acercarnos a donde se hallaba la bandeja. Tomándome por los hombros, me obligo a sentarme, colocándose ella sobre mis muslos, pasando uno de sus brazos alrededor de mi cuello.

Sin más, la merienda transcurrió entre pláticas y besos robados. Una vez terminamos decidimos salir a dar la vuelta a algún centro comercial. Regina vistió un lindo vestido azul rey, ceñido de la cintura y con un bonito vuelo acompañado de un par de tacones, cabello suelto bien acicalado, y un leve maquillaje en su rostro. Yo, sin embargo, me enfilé en unos pantalones negros acompañados con aquella camisa de tono celeste que Regina se había puesto hace unos minutos (adoraba que ella utilizará mi ropa, para después usarla yo, y sentir su extravagante esencia conmigo a toda hora), unos mocasines cafés y un cinto a juego con mi pantalón. Mi cabello al igual que el de ella se encontraba suelto.

Subimos al auto, me coloqué mis gafas de sol, ella hizo lo mismo con las suyas, y arranqué. El trayecto se realizó en silencio, solamente la música llenaba el ambiente.

"La suerte nunca ha estado a mi favor
me he tropezado tanto con el mismo error
apresurado y siempre atado al reloj
desesperado, equivocado en el amor"

Las primeras notas comenzaron a sonar, haciéndome pensar en mi dulce morena, separando una de mis manos del volante, giré mi rostro fugazmente hacia mi novia, y sonriéndole posé la palma de mi mano sobre su muslo, apretándolo cariñosamente. Ella colocó su mano sobre la mía, dejándola descansar en esa posición.

"No creí que esto fuera a pasar
ya estaba decidido
que sola me iba a quedar
hasta que el destino se apiado"

Cada verso que pasaba me transportaba a la etapa de mi vida en la que Regina aún no estaba, me recordaba lo que yo esperaba para mi futuro, y la verdad, en mis planes no existía la posibilidad de estar "reservada" para alguien en especial... "el amor no es para ti, Swan" solía repetirme todos los días.

"Antes, que entrarás a mis planes
era un vagabundo el corazón
en peligro de extinción, mi vida
antes, era un desastre
tu llegaste hacerme tanto bien
cambiaste todo, cuando te encontré"

¿Quién iba pensar que la joven Emma, aquella chica conocida por tener a cuanta chica quisiera a sus pies, iba a caer prendada de unos bellos orbes marrones?, que aquella morena cambiaría todas las reglas de aquel juego que Emma sabía jugar tan bien.

"Ahora contigo todo es mucho mejor
que estoy sin creer lo afortunado que soy yo
borraste de mí el signo de interrogación
de cada pregunta, la respuesta fue tu amor"

Y era verdad, ese último verso describía exactamente lo que Emma sentía, todos los días se despertaba preguntándole a la vida, que había hecho de extraordinario para merecer a una mujer como Regina. Con las manos aún entrelazadas, la melodía fue descendiendo de volumen, dejando en Emma, un grato sabor de boca.


STORYBROOKE, MAINE, 11 DE MAYO DEL 2017
CENTRO COMERCIAL "ENCHANTED FOREST"

Una vez llegamos al centro comercial, Emma bajó del auto, dirigiéndose a mi puerta para ayudarme a bajar, le besé una vez más, entrelacé nuestras manos, acomodé bien mis gafas de sol sobre el puente de mi nariz y entramos. Emma se veía bellísima, me encantaba el estilo elegante a la par de casual que solía usar cuando se ponía esas camisas… además esas gafas oscuras estilo aviador le quedaban como guante.

Dimos unas cuantas vueltas a la plaza comercial, mi rubia venía cargando bolsas hasta con los dientes. La pobre debió de haberse cansado pues le pagó a un joven guardia de no más de 25 años para que llevara las bolsas al coche.

-Vamos amor….por fa- le rogué arrastrándola de la mano, yo aún quería ir a el departamento de lencería a comprar algunas cosillas, pero Emma quería que fuéramos a comer -presiento que esto te va a gustar- le guiñé un ojo, mientras me acercaba para besarla en los labios.

-De acuerdo… pero más te vale que valga la pena- su mirada se llenó de lívido y me besó mordiéndome el labio inferior. Tomadas aún de la mano entramos a aquel local… de haber sabido con quien nos toparíamos dentro, no le hubiera insistido tanto a mi novia para que entráramos al lugar.

-¿Emma? ¿Emma Swan?- esa voz… no, no podía ser. Ambas nos giramos en dirección a donde provenía el sonido, y mi sangre comenzó a hervir. ¿Por qué ella?


Lo sé, es muy cortito...pero algo es algo...
Comentarios? sugerencias? peticiones?
Todo es bien recibido... 12 reviews y me apresuró a escribir en mis tiempos libres para subirles capitulo...llegamos?