Disclaimer: Los personajes expuestos en esta fanfic no me pertenecen son propiedad de Hajime Isayama como tampoco la fanfic misma yo solo lo traduje al español porque me pareció un trabajo inspirador y hermoso.


Original work: "No one knows" by Wizardinblack.


N/A: Bien aquí me tienen de nuevo, trayéndoles un capitulo más de este proyecto que en verdad me encanta. En fin antes que nada quiero responder esos dos pequeños reviews que recibí en estos días los cuales aparecen como "Guest" y bueno no estoy muy segura si pertenecen a la misma persona o no, pero los contestare en el orden que los recibí y con una numeración para evitarme malentendidos:

Guest 1: Muchas gracias por tu review me alegra saber que esta traducción te gustara y que fuera de utilidad para ti, espero que sigamos leyéndonos próximamente~

Guest 2: Muchas gracias por tu review, apreciaría mucho tu apoyo me gustaría que más fans de esta pareja pudiesen leer esto, y pues aquí estaré trabajando en esta traducción tratando de actualizar lo más pronto posible mientras mi tiempo y mi salud hacia me lo permitan.


Nadie Sabe

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Traducido por

Kary Rivaille


Capítulo III


Bertholdt estaba sentado en la biblioteca, esperando con una pila de varios libros de texto frente a él, todo lo que iba desde el pre-calculo hasta historia del arte. Tenía su cuaderno abierto delante de él, las páginas estaban cubiertas de notas y garabateó en los márgenes mientras esperaba por Reiner pacientemente.

Por otro lado Reiner estaba completamente paralizado. De pie fuera de la entrada de la escuela charlando con algunos amigos. Miraba su teléfono cada dos minutos. Debería haber estado en la biblioteca hace cinco minutos. Cinco minutos más no harían daño alguno.

− ¿Necesitas un aventón, Braun? −le preguntó su compañero de equipo; Jean, girando las llaves en su dedo.

− ¿Eh? −Reiner distraídamente empujo su teléfono de vuelta en su bolsillo− Uh, no, yo... eh... me quedaré hasta tarde hoy...

− Reiner tiene que estudiar −le informó Marco con un tono ligeramente burlón en su voz e incluso le dirigió a una mirada de simpatía a Reiner− El entrenador Shadis te asignó con un tutor ¿verdad?

− Ah ¿Qué? −gruñó Jean− Eso apesta ¿Al menos es con una chica candente?

Reiner se encogió de hombros −No, eh, es Bertholdt

− ¿Quien? −preguntó Jean moviendo la cabeza

− ¿Bertholdt Fubar? −su otro amigo; Armin, intevinó. Reiner solo asintió− Está en mi clase de trigonometría, él es bastante tranquilo pero parece agradable.

− Sí −ahora Eren habló− Él esta en el equipo de pista, es el alto.

Reiner simplemente asintió con la cabeza, actuando como si supiera solo un poco como lo hacía Jean, quien hizo un sonido de "aahhh" una vez que el otro chico fue descrito− Ese tipo −dijo− Él es un gigante ¿no? y también es demasiado tranquilo, que raro...

Todos estaban hablando entre ellos, pero Reiner no estaba prestando atención realmente. Sacó su teléfono para comprobar el tiempo de nuevo y supuso que ya no podía dejarlo, murmurando un "hasta luego" a sus amigos. Regresó al interior de la escuela y se tomó su tiempo para caminar entre los desérticos pasillos hasta que finalmente llegó a la biblioteca.

Al instante vio a Bertholdt sentado sólo en una mesa circular en la parte posterior, con su larga estructura encorvada sobre la superficie de la mesa, escribiendo algo en su cuaderno. Lentamente se acercó a él, dejando su mochila, haciendo que el otro chico se estremeciera en sorpresa, antes de que este tomara asiento.

Murmuró un "lo siento" torpemente, antes de mover la silla hacia adelante para ponerse cómodo y sacar sus propios libros. Se aclaró la garganta y miró a Bertholdt, quien aun no había hablado, y le sonrió torpemente− Así que, um... ¿Cómo has estado?

"¿Como has estado?" repitió Bertholdt en su cabeza ¿Qué significaba eso? ¿Le estaba peguntando como había estado durante todos esos años que no habían hablado? El actuó como si sólo hubiese sido un par de semanas y no un par de años.

− Bien −Bertholdt decidió contestar rotundamente− ¿Y tú?

− Muy bien −Reiner forzó una risa tratando de aclarar el estado de animo.

Hubo un momento de silencio incomodo, antes de que Berthodt decidiera romperlo buscando en los libros de texto que tenía frente a él− ¿Dónde quieres empezar?

Reiner tuvo que componerse antes de contestar, sorprendiéndose de como Bertholdt no desperdiciaba su tiempo para ir directo al grano, aunque suponía que no debía estarlo. No era como si Bertholdt fuese a decir algo, y él sintió un poco de desaliento cuando se dio cuenta de que si no decía nada, no saldría de eso y joder si iba a hacer eso.

− Yo falló más en el pre-calculo −respondió Reiner, intentando de nuevo mantener un tono claro en su voz, a pesar de que el rostro de Bertholdt estaba blanco de expresión, sin siquiera mirarlo.

− Muy bien −Berthodt sacó el libro de pre-calculo

Reiner observó mientras el otro muchacho levantaba el grueso libro, lo abría y lo hojeaba hasta una página llena de ejercicios, luego lo volteó en dirección de Reiner. No se había dado cuenta de que él lo estaba mirando, hasta que Bertholdt lo miró y sus ojos se encontraron por primera vez. Reiner movió rápidamente su mirada hacia el libro, lo suficientemente rápido para que se perdiera el rubor que se extendía por las mejillas de Bertholdt.

− ¿Quieres que haga esto? −preguntó Reiner, comprendiendo de repente que sí, era una sesión de tutoría, y sí, tendría que hacer un trabajo y no era momento de mirar fijamente al chico guapo que tenía frente a él.

− Sí −respondió Bertholdt en breve− Hazlos lo mejor que puedas, entonces yo comprobare tu trabajo y veré en donde te equivocas

Reiner gruño en respuesta, tomó su lápiz y se puso a trabajar. Eso tomó un tiempo. Reiner luchó trabajandi a su manera a través de cada problema. Y Bertholdt esperó pacientemente a que terminará, observando atentamente al otro hombre, su ceño fruncido en concentración y su mano corriendo a través de su cabello en la frustración mientras él garabateaba en su cuaderno.

Al final levantó la vista, fijó sus ojos en él una vez más y Bertholdt apartó la mirada brevemente, temiendo que este lo hubiese pillado mirándolo fijamente.

− Creo que ya termine −dijo entregándole su cuaderno

Bertholdt lo examinó y Reiner esperó ansiosamente, viendo la mirada poco impresionada en la cara del otro chico. Reiner sabía que eso era basura. No podía hacer matemáticas para empezar, ni mucho menos con Bertholdt mirándolo fijamente, observándolo, esperando ver lo tonto que en realidad era. No estaba bien. Reiner no había estado de esa forma alrededor de otra gente, nuca se sintió incomodo, nervioso o inadecuado (excepto por ese momento con Krista, pero eso era diferente) pero en presencia de Bertholdt todo se desplomó a su alrededor.

Lentamente Bertholdt lo miró− No sabes lo que estas haciendo ¿verdad?

Reiner se mordió el labio, por primera vez se avergonzó de su inteligencia enfrente de otra de pesona y sacudió la cabeza.

Bertholdt suspiró. Reiner interiormente se pateó, pensando "Él piensa que eres un jodido imbécil"

Pero no era por eso que Berholt suspiraba. Estaba suspirando porque sabía que sería tutor de Reiner durante un tiempo, un largo tiempo, por la apariencia de esas respuestas, esas respuestas horribles y equivocadas ¿De donde había sacado esa formula? ¿La había sacado de su trasero? No importaba, Bertholdt estaba seguro de que si l resolvía con lentitud Reiner lo entendería, porque sabía que Reiner no era estúpido, quizá no era inteligente, pero no podía ser completamente estúpido. Solo ese era el tema "tomarlo con calma", siendo obligado a estar cerca de Reiner más tiempo del de quería. La atmosfera ya era pesada y ninguno de ellos sabía si debía dirigirse o no a su pasado y Bertholdt siempre sentía un poco de amargura hacia su viejo amigo, odiándolo por lo fácil que era para él hacer nuevos amigos y seguir adelante, mientras que Bertholdt se enfurruño en su soledad durante años antes de ser capaz de hacer solo una nueva amiga. No ayudaba que ahora, de cerca, pudiera ver como Reiner era aun más atractivo de lo que él recordaba. Se concentro en ignorarlo tanto antes de que él lo hubiese olvidado.

A regañadientes se puso de pie, advirtiendo que no había otra forma de evitar esto, y se trasladó al otro lado de la mesa, arrastrando su silla y sentándose junto a Reiner. Él tenía que hacerlo, para mostrarle propiamente las formulas correctas y como resolver los problemas. Inmediatamente empezó a explicar, usando su propio bolígrafo en el cuaderno de Reiner y tomando notas, encerrando lo que hacía mal y corrigiéndolo, usando la meticulosa actividad coo distracción para cualquier otro sentimiento de frustración que estuviese experimentando actualmente. La frustración de "jodete Reiner por dejarme atrás" y "jodete Reiner por ser tan guapo" y "jodanme por sentir todo esto para empezar"

Reiner estaba lidiando con su propia frustración, sin embargo. Estando tan cerca de Bertholdt, su brazo y su hombro estaban literalmente a una sola pulgada de tocarse y no podía concentrarse en el trabajo en el que debía haber estado enfocado, porque cuando miro a Bertholdt escribiendo las correcciones en su cuaderno, noto sus largos y delgados dedos y sus manos grandes que él no había visto antes, lo que solo lo llevo a subir la mirada por su brazo, y aunque estaba cubierto por su suéter, se dio cuenta que estaba tonificado (porque sabía que lo había visto desnudo después de todo) siguió por sus anchos hombros, lo largo de su cuello, el perfil de su rostro y su boca que se movía, oh bien, estaba hablando.

− ¿Lo entiendes? −preguntó Bertholdt, y no, Reiner no lo hizo, porque no tenía idea ¿Qué había dicho antes?

Reiner le dirigió una mirada avergonzada− Eh, no, realmente no...

Bertholdt podía decir que él no estaba prestando atención, pero no iba a decir nada. Él debió haber esperado demasiado, por supuesto que Reiner no iba a tomarlo en serio.

Reiner soló una carcajada −Sabes creo que es esta biblioteca es tan aburrido aquí que no puedo concentrarme.

Observó el rostro de Bertholdt de cerca, tratando de medir si el había comprado esa excusa o no. El otro muchacho frunció el ceño, obviamente no comprendiendo, pero aun así la compró.

− ¿A donde preferirías ir?−

Reiner se encogió de hombros −No lo sé, tal vez a un café internet o algo así

Bertholdt no dijo nada, pero la expresión de su rostro lo dijo todo, mientras su frente se arrugaba de preocupación. Reiner no pudo evitar sonreír un poco, pensando con cariño que Bertholdt no había cambiado.

− Okay, no importa ¿Qué tal un parque?

Berthodt lo miró.

Reiner se mordió el labio −Bueno, yo diría que mi casa, pero mi mamá no sabe que estoy fallando...

Bertholdt no dijo nada, solo miró hacia abajo en el libro que tenía frente a él, en silencio. Reiner mantuvo una mirada lateral en su cara, esperando una reacción.

− Podemos reunirnos en mi casa la próxima vez −dijo finalmente el otro chico, sorprendiéndose a si mismo

− ¿Sí? −

− Sí... − Bertholdt suspiró − ¿Recuerdas donde esta?

Reiner asintió con más entusiasmo de lo que pretendía − Por supuesto


*·º·*·º·*


Cuando la próxima semana se acercaba no se podía negar la ansiedad que ambos hombres sentían en anticipación para su próxima sesión de estudios. Reiner se sentía culpable, la biblioteca no le molestaba y por supuesto, el sentía que se estaba aprovechando de la amable y natural actitud de Bertholdt, que les permitía estudiar en su casa, pero era demasiado tetador no estar de acuerdo. Se preguntaba si había cambiado en lo absoluto. Se preguntó si los padres de Bertholdt estarían en casa y si lo recordaban, recordando todas las veces que había cenado con ellos y había pasado la noche allí cuando Bertholdt y él tuvieron una pijamada.

Y entonces fue cuando empezó a preocuparse, la noche anterior acostado en su cama. Dios mío, volvería a estar en la casa de Bertholdt. Todas las implicaciones que corrían por su mente. Por supuesto era toda la fantasía, todos los pronos cursis que había visto de maestro estudiante o directamente a chicos de fraternidad gay llegando a la vanguardia. Eso estuvo mal. Reiner necesitaba concentrarse en sus estudios, necesitaba asegurarse de no fracasar, Shadis lo asignó con un tutor para ayudarlo, pero Reiner estaba empezando a pensar que él estaba haciendo todo lo contrario. Decidió que mañana no se dejaría distraer, incluso si el iba a la casa de Bertholdt, no era como si estuviesen saliendo; solo estudiando. Ningún profesor jodiendo a un estudiante o algún chico de fraternidad experimentando allí, solo estudiando.

Ni siquiera un segundo después ese pensamiento fue arrojado por la ventana, traicionado por su mente y la oscuridad de su dormitorio. Se preguntaba como sería conseguir una mamada de Bertholdt ¿Sería diferente a lo que había logrado conseguir de otras chicas antes? Su mano se deslizó por debajo de sus boxers mientras trataba de concentrarse en una imagen de Bertholdt de rodillas delante de él, pero entonces sus posiciones fueron cambiadas ¿Él sería bueno en dar mamadas? "No parece difícil", pensó, pero Bertholdt era alto, probablemente tenía un pene que igualaba su altura, y se preguntó si sería capaz de chuparlo adecuadamente, que este se sonrojara y jadeara de la misma forma en la que se miraba después de un encuentro en la pista y por la santa mierda que él solo se había quedado con la idea de darle a otro hombre una mamada ¿y no al revés? Cayo en un sueño algo inquieto.

Al día siguiente acordaron reunirse en casa de Bertholdt, sin molestarse en reunirse antes en la escuela. Reiner evitó a sus compañeros de equipo y amigos, no queriendo hablar de a donde iba. Le habían preguntado un poco sobre la tutoria, pero Reiner simplemente descartó todas sus preguntas, diciendo todo tipo de cosas típicas como "era una carga de mierda" o "era aburrido como el infierno" y que estaba seguro que todo terminaría en una semana o dos, pues no era un gran problema.

Así que se paró delante de la puerta principal de la casa de Bertholdt, vacilante, antes de tocar el timbre. Como era de esperarse respondió Bertholdt, asintiendo con la cabeza en forma de saludo y dejó que Reiner pasara.

La casa se miraba prácticamente igual, pero Reiner notó que estaba tranquilo.

− ¿Tus padres no están en casa? −preguntó mientras Bertholdt lo llevaba arriba y Reiner definitivamente no le estaba mirando el trasero.

− No −Berthodt simplemente respondió− Mamá trabaja hasta tarde hoy en día y papá se mudó hace un tiempo

− ¿Se mudó? −

− Se divorciaron cuando iba en octavo grado −Berholdt abrió la puerta de su habitación, sintiéndose ligeramente avergonzado de que su habitación no había cambiado mucho desde que era un niño. Lo único diferente era la colección de libros y películas cada vez más grande.

− Oh, lo siento −murmuró Reiner, sintiéndose mal por traer eso de vuelta, y también sintiéndose mal de que fuera en el mismo tiempo en que dejaron de ser amigos. Deseo poder haber estado allí para él.

Bertholdt se limitó a encogerse de hombros, diciendo algo acerca de conseguir otra silla antes de salir de la habitación. Reiner dejó caer la mochila en el suelo, caminando para mirar los estantes de cada lado de la habitación de Bertholdt, l cama gemela en el centro y su escritorio que se oponía. Él notó todos los trofeos y premios en la estantería por encima de su escritorio, pista, saltos de longitud, certificados destacados de logros académicos, había tantos de ellos.

Luego caminó mirando las estanterías de sus libros, sacando algunos y hojeando las páginas. Cuando Bertholdt regresó a la habitación, no lo miró, solo colocó la silla que llevaba delante de su escritorio a un lado de la otra.

− Tú habitación no es muy diferente de una biblioteca −Reiner trató de bromear, poniendo el libro de vuelta en el estante.

Betholdt le echó una mirada, murmurando un "lo siento". Antes de sentarse y hacer una seña a Reiner para que se sentara también.

Reiner se estremeció internamente, supuso que Bertholdt no estaba de humor para bromas y se sentó a su lado, sacando su libro de su mochila.

Una vez más Bertholdt estaba todo ocupado, empezando inmediatamente por preguntarle a Reiner si había hecho los problemas adicionales que le había dado para practicar y revisarlos cuando Reiner se los dio.

− Mejor −dijo Bertholdt después de un largo silencio, y Reiner sintió una oleada de orgullo en su pecho, pero al instante cayó cuando Bertholdt terminó su pensamiento −Aunque todavía hay muchos errores.

Reiner gimió, inclinándose hacia atrás en su silla gruñendo sobre ¿Por que las matemática tienen que ser tan complicadas? Antes de mirar todos los premios de Bertholdt de nuevo y votearse para mirarlo seriamente−Oye ¿Cómo lo haces?

− ¿Hacer qué? −respondió Bertholdt, sin levantar la vista del papel de Reiner

Reiner se inclinó sobre el escritorio. Sus gruesos brazos descansaban sobre la superficie de madera, ocupando mucho espacio. Bertholdt le dirigió una mirada de soslayo.

− Todos los trofeos y esas cosas −explicó Reiner− Y todavía consigues buenas calificaciones ¿Cómo lo haces?

Bertholdt se encogió de hombros −No lo sé, solo lo hago.

Había un tinte de tristeza en su voz que Reine no entendía, pero eso lo hizo ponerse triste también, y ermnecieron sentados ensilencio por otro largo momento.

Luego en un esfuerzo por levantar el estado de animo Reiner se río− Oye ¿Recuerdas cuando éramos niños y Berik, tú y yo solíamos ir al bosque a través del vecindario para ver quien podía subir árbol más grande más rápido?

Berthold detuvo lo que estaba haciendo, deteniéndose en estado de shock. Era la primera vez que Reiner reconocía como solían ser amigos. Eso fue cuando eran muy pequeños tenía años, antes de que Berik se mudara lejs a través del país. No pudo evitar sonreír ante el recuerdo. Reiner siempre ganó, porque incluso el tenía más fuerza en la parte superior del cuerpo que cualquiera de ellos, pero Berik siempre insistía que había llegado más arriba de lo que Reiner llegó, y ellos molestarían a Bertholdt para que eligiera al verdadero ganador, pero Bertholdt nunca pudo elegir entre ellos, siempre diciendo que era un empate.

− Si −respondió finalmente, dejando mostrar el cariño de la memoria en su voz.

− Hombre, apesta que esos árboles ya no estén por aquí −Reiner reflexionó hablando sobre el hecho de que habían sido talados para mantener un centro comercial. Bertholdt asintió en señal de acuerdo.

− Si lo estuvieran −continuo Reiner− Volvería a desafiarte ¿Quién crees que ganaría ahora?

Bertholdt sacó otra hoja de papel que contenía más ejercicios sobre ella− Aquí −se la entregó a Reiner ignorando su pregunta− Haz eso.

La sonrisa de Reiner cayó, su esfuerzo para que Bertholdt se alegrará fracaso y comenzó a trabajar a regañadientes en los problemas.

Bertholdt se sentía amargado una vez más. Enojado por el hecho de que Reiner estuviese actuando repentinamente de una manera tan casual con él como si nada hubiese pasado en lo absoluto. Ignorando el hecho de que no habían hablado en años, que Reiner lo había abandonado por nuevos amigos, y ahora estaba actuando como si todo estuviera bien. Se arrepintió de haber cedido aquella memoria antes de que se sintiera enfermo como ahora.

− Creo que tu ganarías ahora −Reiner habló en voz baja, mirando hacia abajo con la voz apagada, cerca del papel que tenía mientras trabajaba− Creo que siempre te retrasabas de todos modos

Bertholdt se sonrojó ¿Cómo lo sabía?

− Tal vez −respondió y Reiner se sintió un poco victorioso al obtener la respuesta.

Eso fue todo lo que tomó para que la tensión se levantara ligeramente entre ellos, a pesar de que Bertholdt se sintió algo reacio ante ello. Comenzaron a hablar de los viejos tiempos y de repente fueron capaces de hablar casualmente el uno con el otro, aunque definitivamente había algo diferente en el aire. Ambos se sentían como si fueran solo ellos quienes lo sentían. Reiner sintiendo que era solo su propia tensión sexual de estar tan cerca del chico del que se había enamorado desde hace un tiempo. Y Bertholdt pensó que era porque no podía sacudir la amargura que sentía hacia Reiner. A pesar de todo, ambos trataron de actuar de forma normal cuando compartían conversaciones amistosas y hacían tareas.

Cuando Reiner se marchó Bertholdt le mostró la puerta, recordándole que traajara en el otro conjunto de problemas que le había dado y que la próxima semana comenzarían a trabajar en biología.

− Sí, sí −replicó con un tono de broma y luego sonrió mientras se dirigía a la puerta− Nos vemos la próxima semana, Berth

Berholdt se quedó con la puerta abierta mirándolo fijamente y Reiner de repente dejo de moverse cuando se dio cuenta que había dejado que su apodo de niñez para Bertholdt se le escapara.

− Oh, eh, lo siento −él rio pero obviamente fue forzado

El otro muchacho agacho la cabeza avergonzado al oír el viejo apodo− Esta bien

Reiner soltó otra risa forzada antes de decir oficialmente adiós y caminar por la calle. Bertholdt lo observo irse antes de cerrar la puerta y hacer una pausa para pensar en lo que acababa de suceder.


*·º·*·º·*


Las dos siguientes semanas continuaron reuniéndose en la casa de Bertholdt y cada vez se sentían más cómodos entre sí, volviendo a los viejos hábitos y logrando hablar y bromear casualmente. Betholdt estaba feliz de tener esta conexión de nuevo. Reiner también estaba feliz, amando estar en compañía de Berthodt, como en los viejos tiempos, pero diferente ahora. Por supuesto que ahora ellos eran diferentes.

Eso hacía las cosas extrañas en la escuela. Ellos todavía no hablaban. Reiner había comenzado a evitar a Bertholdt por completo en la escuela, especialmente en los vestidores. Solo porque él sabía que no podría evitar mirarlo fijamente, y definitivamente no quería que el otro muchacho se diera cuenta, porque ahora estaban hablando de nuevo, no había manera de que él no se diera cuenta. Era difícil no mirarlo antes, solo por la simple atracción de la buena apariencia de Bertholdt, pero ahora, ahora estaba recordando porque él y Berholdt se habían llevado tan bien para empezar.

De repente, recordaba como su tranquila naturaleza lo calmaba cuando estaba cerca, proporcionando a Reiner una especie de firmeza que no podía proporcionarse a si mismo o a sus amigos. El sutil sentido del humor de Berholdt que salía en raras ocasiones, pero que cuando por lo general lo hacía Reiner se reía muy fuerte. Pero también era tímido, y era un poco adorable como Bertholdt agachaba la cabeza cuando estaba avergonzado, se frotaba la nuca cuando estaba nervioso, se movía torpemente de pie a pie, tartamudeaba y sudaba en pánico. Era demasiado y Reiner pensaba que quizás había una razón por la que dejaron de ser amigos. Tal vez él había alejado a Bertholdt porque el lo sabía, sabía que algo acerca de su amistad era diferente e incorrecto, y ahora que era mayor era obvio que su atracción iba más alla de una amistad y que era aun más que solo deseo físico.

Bertholdt por otra parte, se volvió cada vez más amargado, pensando que Reiner lo estaba evitando en la escuela porque estaba avergonzado de haber sido visto con él enfrente de sus otros amigos. No diría nada, aunque lo quisiera tanto. Quería preguntarle porque o como Reiner podía ser tan amable fuera de la escuela, solo en su casa, pero en la escuela parecía tan frío. No era justo y Bertholdt lo odiaba, odiaba aun más que no pudiese evitarlo pero aun así se divertía todas las semanas y que en realdad había comenzado a mirar a futuro, aunque solo estuviera estudiando. Todavía era divertido y se odiaba por permitir que Reiner lo tratará como un amigo y un extraño al mismo tiempo.

Hoy, Reiner se sentó en su cama, esperado mientras Bertholdt empezaba a juntar unas notas. Reiner se inclinó hacia atrás con las manos detrás de la cabeza, mientras exploraba todas las películas alineadas contra la pared de Bertholdt.

− Oye, veamos una película −

− ¿Qué? − Bertholdt se volvió para mirar al otro muchacho, quien parecía estar increíblemente cómodo en su cama como cuando eran más jóvenes.

− Si −Reiner se sentó y se acercó a los estantes, trazando su dedo sobre los títulos de las películas, se detuvo en una y luego miró a Bertholdt− Vamos, lo he estado haciendo bien ¿no? ¿No crees que no merecemos un día libre?

Bertholdt pensó amargamente que podían hacerlo otro día si Reiner no estaba tan avergonzado de ser su amigo, pero con Reiner mirándolo así no podía decir que no.

Reiner ya podía decir por su expresión que él había cedido, y sonrió ampliamente mientras sacaba la película en la que había detenido. Tenía un texto japonés en el lado asi que no podía leerlo y miró la portada.

− Goke: ¿Los ladrones de cuerpos del infierno?

Bertholdt se colocó a su lado, sujetando la película y sonriendo ligeramente mientras miraba la portada− Si, es una vieja película de terror japonesa cursi

− ¿Qué? ¿Cómo Godzilla? −preguntó Reiner recogiendo la película para leer la descripción

− En cierto modo −respondió Bertholdt− Probablemente incluso más cursi que eso

− Suena divertido, vamos a verla −Reiner le sonrió y Berthodt le devolvió la sonrisa antes de guiarlos a ambos a la sala de estar, donde se sentaron en el sofá y él puso la película.

Reiner no podía creer que cualquier cosa fuese más cursi que Godzilla, pero por el infierno santo era tan cursi. Él y Bertholdt pasaron la mayor parte del tiempo riéndose del dialogo hilarante y de los efectos especiales horribles.

Reiner le preguntó algo así como "Jesús ¿Por qué siquiera eres dueño de esto?" y Bertholdt le dice que solo le gusta coleccionar viejas películas raras sin importar el contenido.

− Eso es extraño, Berth −Reiner se burla− Entre estudiar, correr en la pista y ver películas de mierda, realmente no se como haces todo eso

− Ah, no lo sé −dice apartando la vista y agachando la cabeza, y Reiner escuchó ese tinte de tristeza en u voz que oyó antes, y al instante se siente mal− Supongo que no tengo mucho más que hacer

Reiner piensa por un momento, sintiéndose culpable y recogiendo la soledad en su voz.

− Oye −de repente se sentó derecho, volviéndose para mirar a Bertholdt en el sofá, y Dios, no puede creer que este a punto de hacer esto, pero lo hace− Deberíamos pasar un rato algún tiempo, pero no para tutorar o lo que sea

Bertholdt lo miró con sorpresa y Reiner lo miró de vuelta, internamente pateándose así mismo. Solo le estaba pidiendo que pasaran el rato, no le pidió una jodida cita, asi que ¿Por que se sentía tan nervioso?

Finalmente, después de u momento que se sentía como para siempre, Bertholdt sacude su cabeza y el corazón de Reiner cae.

− N-No −el chico más alto gritó− No creo que sea una buena idea

El corazón de Reiner revolotea, preguntándose ¿Por que podría pensar Bertholdt que era una mala idea? Reiner sabía que era una mala idea porque terminaría torturándose ¿Podría ser que Bertholdt sintiera lo mismo?

El tenía que preguntar− ¿Por qué?

Bertholdt soltó un suspiro frustrado, dándose cuenta de que no podía soportarlo más y tenía que decir algo. Tenía que decir algo porque se estaba poniendo demasiado agravante.

− ¿Por que? Porque pasaras tiempo conmigo fuera de la escuela, pero no me hablarás en la escuela.

"Oh" Reiner no esperaba esa respuesta y su corazón se le cayó. Por supuesto que Bertholdt no tenía sentimientos no correspondidos por él. Solo pensó que era un idiota "Estupendo"

− Simplemente no nos vemos mucho en la escuela −Reiner responde tontamente sabiendo que es una excusa terrible

Bertholdt le lanzó una mirada sucia− Solíamos vernos más e incluso no me reconociste y ahora me vez aun menos

El muchacho alto sacude la cabeza, sintiéndose abrumado por haber hablado mucho, recordando una conversación que él y Annie habían tenido recientemente.

[− ¿Te gusta? −preguntó Annie pero no estaba preguntando realmente

− ¡No! Bertholdt fue rápido, demasiado rápido para responderÉl es un idiota

Ella simplemente había levantado una ceja

Bertholdt entonces se apresuró a explicarSeguro, él actúa todo amistoso conmigo cuando estamos solos, pero él ni siquiera actúa como si yo existiera cuando estamos en la escuela. Ni siquiera me mira y mucho menos habla conmigo

Ella tarareaba en respuesta y Bertholdt la odiaba porque por alguna razón el se mantenía hablando como era que ella siempre conseguía que lo hiciera

Quiero decir, si, es guapo, pero eso no compensa el hecho de que él es un atleta poco profundo que se preocupa por como se ve enfrente de sus amigos atletas y supongo que no soy lo suficientemente para ser visto con él...

Así que te gusta −dijo ella

Bertholdt la había mirado con furia, pero al instante se sintió avergonzado y suavizó su expresión en una de angustia, se desplomó contra la mesa de la bibliotecaCreo que siempre lo hice...]

Fue entonces cuando Bertholdt se dio cuenta de que él no solo estaba amargado con Reiner por dejarlo, si no más por su vulnerabilidad cuando Berik se marchó también, y luego su padre, además porque el estaba enamorado de él. No se dio cuenta entonces porque era demasiado joven, pero mirando hacia atrás era tan obvio. Como el quería pasar todo momento con él, como lo miraba y como solo quería hacerle feliz. Entonces cuando creció todo ese resentimiento por él, olvido todo eso, concentrándose solo en lo solitario que se sentía y en ese terrible sentimiento de abandono. Pero ahora, ahora que pasaba el tiempo con él de nuevo y al principio estaba completamente ben con admitir que era gay y que era totalmente normal encontrar a un tipo como Reiner guapo, se dio cuenta que no estaba solo amargado por su antigua amistad o por su buena apariencia, sino porque él le gustaba genuinamente.

Así que no podía lidiar con Reiner tratando tan bien estando solos, pero ignorando en la escuela, y él no podía creerlo, pero finalmente le había dicho algo. Ya lo lamentaba y se sentía caliente por la vergüenza y el nerviosismo, pero Reiner pidiéndole que salieran había sido la gota que derramó el vaso.

Reiner tomó un momento para componerse, tratando desesperadamente de encontrar una excusa que no fuera "Es porque tengo un enorme enamoramiento de ti y eres tan candente que no puedo mantener mis ojos fuera de ti en las duchas"

− Lo siento −finalmente se posó con displicencia− No era intencional

Betholdt se frotó la parte detrás de su cuello, hablando tan suavemente que Reiner casi no podía oírlo, su brazo añadia una barrera extra entre ellos− Si lo es, se que te avergüenzas de ser mi amigo

− ¿Qué? −Reiner estaba realmente sorprendido− ¿Es eso lo que piensas?

Dejando escapar otro suspiro Bertholdt dejo caer su brazo, pero siguió mirando hacia el frente, sin mirar a Reiner− Se que todo el mundo piensa que soy un extraño perdedor

− ¡No! Eso no es verdad −Reiner trató de consolarlo, observando como Betholdt levantaba sus largas piernas hasta el sofá y enterraba su rostro en sus rodillas. Seria lindo sino fuera por las circunstancias. Bertholdt siempre hacia eso desde que eran niños también. Reiner lo recordó con cariño.

− Si lo es −oyó la voz amargada de Bertholdt

Reiner se sintió abatido, porque era cierto. Los otros chicos se burlaban de él un poco, pero no era porque no les agradará. Todos pensaban que él era agradable, pero tranquilo y tal vez un poco incomodo.

− Mira, a nadie le desagradas, ellos simplemente no saben nada de ti −él puso una mano en el hombro de Bertholdt− Y no me avergüenzo de ser tu amigo

No hubo respuesta del otro chico, pero no se apartó del toque de Reiner, así que supuso que esa era una buena señal. Entonces a Reiner se le ocurrió una idea.

− Oye, hay una fiesta este fin de semana en casa de Jean. Deberías venir

Eso hizo que Bertholdt levantara la cabeza, pero aun no miró a Reiner. Pensó por un momento, preguntándose que debía hacer. Quería pasar tiempo con Reiner fuera de sus sesiones de tutoría y supuso que eso iba a demostrar que Reiner no se avergonzaba de él, pero la idea de ir a una fiesta con un montón de gente que no conocía le ponía nervioso

Finalmente miró a Reiner− ¿Puedo llevar a Annie?

Reiner aparto la mano de su hombo, sintiendo como si le hubieran lanzado una cubeta de agua fría encima de él. Bertholdt solo quería que Annie estuviera allí para hacerle compañía, sabiendo lo popular que era Reiner dudaba que este pudiese pasar toda la noche con él y la idea de estar solo en una casa llena de extraños era increíblemente desalentadora. Reiner por otra parte, tomó como conformación que Bertholdt y Annie eran de hecho un elemento.

Él asintió, forzando la mejor sonrisa que podía− Si, por supuesto mientras más mejor ¿Cierto?


N/A: Bien este capitulo fue un poco más lago que los dos anteriores pero he cumplido trayéndolo lo más pronto posible, aun así me hubiese gustado subirlo el día de ayer. Ya que no podre brindarles otro capitulo el próximo fin pues estaré de viaje y luego unos días más tarde celebrare mi cumpleaños el 15 de Marzo, por lo que no tengo una fecha planeada para el próximo capitulo, pero si quieren estar al tanto pueden checar mi página de Facebook el link esta en mi perfil. Bueno me retiro por ahora que tengan una bonita semana~


Gracias por leer

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(´¸.·*´¯`*»— — Kary Rivaille