Los personajes no me pertenecen son de la llama asesina, yo solo hago que se amen.
Dedicado a todas las lindas personas que siguieron el fic y dejaron un RVW, a dictadura riren, a la linda Ola-chan, Sora, Xochilt Oda, Neyri, Charly, y a mi linda Parabatai, un beso gigante.
Levi, logro salir de su estupor, cuando el joven se perdió entre la multitud, sabía que en la india habían hombres y mujeres exóticos por lo que había visto, pero ese muchacho le había quitado el aliento.
Se giró y siguió con la intención de poder tomarse un delicioso y aromático te, la entrada era maravillosa, estaba en toda la esquina de la cuadra y resaltaba por sus hermosos colores esmeralda, azules y toques de violeta formando flores, tomo una foto del letrero, pues le parecía fascinante la escritura que aún se conservaba; la puerta era tallada en madera con estrellas y círculos adornándola, todo extremadamente simétrico, abrió y ahí percibió ese aroma al que estaba acostumbrado.
—Bienvenido a la flor de loto – le recibió una mujer de mirada seria –
—Gracias, ¿tiene te blanco con jengibre y miel? – pregunto, lo más formal que su voz le permitió –
—Por supuesto, es la especialidad de nuestro jefe, por favor siéntese, ¿desea algo más? – mientras hablaba, anotaba el pedido –
—Dame alguna galleta típica – dijo y fue a sentarse –
Las mesas eran pequeñas algo ovaladas, tenían en cada una, pintadas flores de diferentes tipos y colores, las paredes tenían un color pastel aguamarina, hacía que todo se viera fresco, a un rincón vio una estatua de un elefante, o eso parecía, así que después preguntaría que significaba. Las calles estaban atestadas de personas con trajes elegantes y vio a una pareja sobre un camello, le lanzaban flores y la música era muy festiva.
La joven le llevo su pedido y el té era mejor de lo que se esperaba, más agradable al que el solía preparar, debía felicitar al jefe por tan magnifica bebida y había una especie de pan, levanto la vista y con la expresión que puso, la joven entendió la duda.
—Es galleta de pan – explico la muchacha con una suave sonrisa – Espero la disfrute.
La vio alejarse y dio el primer bocado, se sorprendió al darse cuenta que no era dulce, sino que era salado con un delicioso sabor a mantequilla, era crocante, pero no era difícil morderla y al unirla con el té, sabia más delicioso, sintió como todo su cuerpo se relaja de esos meses de mierda y de su ultimo arranque de mal genio.
La puerta se abrió con bastante fuerza y un hombre de cabello castaño y gafas redondas entro como un rayo, se veía la preocupación en todo su ser.
—¡Ymir!, ¿Has visto a mi hijo? – pregunto a la joven –
—Jefe Grisha, no lo he visto. ¿paso algo? – hablo, mostrando preocupación al instante –
—No estoy seguro, pero lo vi hablar con Jean y después desapareció – explico – fui hasta la casa, pero estaba vacía y pensé que vendría a trabajar, estaba emocionado cuando le dije que podía hacerlo.
Lo vio sacar el celular y marcar con insistencia, su preocupación se notaba en el temblor de las manos y en el constante repetir -¨Contesta hijo, vamos contesta ese maldito aparato¨-, pero aparentemente nunca tuvo respuesta. La morena le sirvió un poco de té de hierbas, el solo agradeció y lo bebió lo más rápido que pudo.
Cuando pareció calmarse, se levantó del taburete, respiro profundo y se masajeo los ojos, miro a la joven he hizo una sonrisa decaída.
—Si llega a venir, dile que me llame, quisiera buscarlo más, pero …
—No se preocupe, el jefe está bien, él es muy fuerte, usted debe estar con su familia en esta fecha tan importante – contesto y coloco sus manos en los hombros del mayor –
Levi se levantó y fue a pagar su pedido, no podía creer que un padre fuera así de sobreprotector, pues su madre jamás lo fue, pero era algo maravilloso a sus ojos, se acercó a la joven y saco el dinero.
—¿Cuánto te debo? – pregunto, tratando de no molestar en la conversación –
La joven fue a contestarle, cuando los ojos del mayor se quedaron posados en su rostro y levantándose lentamente se paró al frente, junto sus manos y las poso frente a su boca, el no entendía que pasaba y volvió su mirada a la morena.
—Namaste – hablo el hombre y se inclinó un poco –
—¿Lo conozco? – pregunto Levi, levantando una de sus finas cejas –
—Soy Grisha Jeager, su proveedor de té – explico, soltando la sonrisa más grande que le había visto desde que entro al establecimiento –
Levi quedo impresionado, nunca espero entrar a la tienda de su proveedor y mucho menos llegar a conocerlo a los pocos días de estar ahí.
—Es increíble que me reconociera por mi voz – dijo y extendió su mano, para así saludarlo –
—Su acento y su forma de hablar es inolvidable, su seriedad es diferente a cualquiera que yo conozca – explico, tomando la mano del azabache – Ymir, la casa invita; ahora bien, capitán Ackerman, ¿porque no me aviso que vendría?, ¿dónde se hospeda?
—Me vine por un impulso, pasaron ciertas cosas en el cuartel y eso me motivo aún más – comento, haciendo una expresión de desagrado, al recordar a su pervertido jefe – Estoy en el hotel Hilton.
—Me encantaría que fuera a nuestra casa – dijo el castaño, haciendo de nuevo la invitación – Mi esposa y mi hijo estarán más que encantados, también podríamos llevarlo a ver los cultivos que poseemos.
—No quisiera ser una molestia, deben estar ocupados con la boda – hablo, con demasiado respeto, pues admiraba a ese hombre por sus excelentes y puntuales negocios –
—Ahora estamos llevando a Mikasa a la casa del novio, esta noche estará ahí y mañana mi amado hijo hará una presentación en nuestra casa, por la alianza de las familias, nos encantaría que usted este ahí, podrá quedarse en el cuarto de huéspedes – comento el hombre con tanta felicidad, que a Levi le apenaba negarse –
—Está bien, cancelare la habitación mañana en la tarde – afirmo, tratando de mostrar agradecimiento –
—Le comentare de inmediato a mi amada esposa, ella ha querido conocerlo, desde que le hable de usted – empezó a escribir en su celular y se giró a la joven – Te lo pido si ves a mi hijo, dile que me llame – ella solo afirmo – Bien capitán Ackerman, mañana iré a buscarlo al hotel a las 6 de la noche, si me disculpa debo retirarme.
El solo asintió, lo vio salir y a los pocos segundos el empezó a tomar camino hacia el hotel, pero como siempre lo había dicho, el clima era una perra envidiosa y empezó a lloviznar, pero aun así siguió caminado con tranquilidad, estaba ahí para olvidar las preocupaciones y relajarse, perdonaría al clima, solo por ser sus vacaciones.
Después de llorar, se levantó del suelo y se sentó en un sardinel, no quería que la policía lo viera ahí tirado y trataran de abusar de él, saco su celular y vio todas las llamadas perdidas de su padre y madre, debían estar preocupados, pero no quería que lo vieran en ese estado.
Retiro el velo, y levanto la vista al cielo, suspiro con tanto dolor que sintió que su corazón se moría un poco más, las gotas de lluvia, empezaron a caer sobre su rostro y se avergonzó cuando su estómago empezó a rugir, exigiéndole comida. Recordó que no había podido desayunar y a estas horas ya estarían en el banquete de almuerzo.
—Debí ir primero a la tienda y comer algo – susurro, mientras la lluvia se hacía más fuerte – Ahora ni siquiera me quiero mover.
Eren era una persona relativamente positiva, había aprendido a ver lo bueno, en todo su mundo lleno de mierda y golpes, así que esta no sería la excepción, Mikasa se iría de la casa y solo tendría que aguantársela los fines de semana, el día de mañana en su presentación y se demoraría un mes en regresar, porque irían a Inglaterra a pasar su luna de miel.
Eren ensancho una sonrisa, pues sabía que su vida en casa mejoraría y podría dedicarse a lo que más le gustaba, bailar con su madre y su abuela, llevarles bebidas a los trabajadores de los cultivos, e ir a su hermosa tienda, pues quería por ser un evento súper especial en su vida cambiar las cortinas por unas de color rosa, para que cuando el sol las tocara iluminara el espacio.
Estaba tan concentrado, que no sintió cuando alguien se acercó y le lanzo un gabán en su cabeza, se asustó y de inmediato se levantó de su lugar, casi tropezando con el pastizal.
—Oye mocoso idiota, ¿acaso quieres enfermarte? – dio dos pasos hacia atrás, pues no estaba acostumbrado a que le hablaran de ese modo y mucho menos lo socorrieran –
—Señor, yo… yo… lo… lamento – su voz empezó a temblar, pues empezó a temer por su integridad –
Vio como levantaba la ceja y se agacha a recoger su velo, quería salir corriendo, pero sus pies no se lo permitieron.
—Deja de temblar como un imbécil, no pienso violarte…
Se sorprendió de esa fuerte voz, lo vio sacar su celular y llevarlo al oído.
—Levi – escucho como gritaban al otro lado de la línea – dime donde te metiste, he llamado a todos los hospitales, preguntando por un enano con cara de gato estreñido.
—Mira cejas de mierda, agradece que no estoy cerca de ti, porque ya estarías buscando la manera de como metérsela a tu amante, porque te juro que te la corto – hablo y el castaño se dio cuenta como una de sus cejas temblaba de la ira – No estoy muerto pendejo, me vine de vacaciones y alejarme de tu asquerosa cara, ahora no vuelvas a llamarme, sino es nada urgente.
Y colgó, Eren le causo gracia y soltó una risita que pensó que solamente el escucharía, pero no fue así, sintió esos fieros ojos clavados en su persona y miro con disimulo.
—Gracias por la ayuda, me iré a casa – hablo, estaba retirándose el gabán, cuando sintió las manos contrarias impidiéndoselo –
—Déjatelo, evitara que te mojes más – explico y le entrego el velo con sumo cuidado – estoy cerca del hotel, así que llegare a cambiarme.
La lluvia había aumentado la fuerza y el rugido de su estómago también, vio como el hombre miraba su vientre y se sonrojo.
—Lo siento, no he comido muy bien, ya me voy – se inclinó, hizo su movimiento con la cabeza y empezó a caminar, pero una mano lo detuvo –
—Estas lejos del mercado, vamos almuerzas, te secas y regresas a casa – empezó a jalarlo, se dio cuenta que no era una petición, sino que era más una afirmación –
En silencio lo siguió, vio como las personas del hotel, al verlo ingresar, empezaban a murmurar y señalarlo, y aparentemente su compañero también lo percibió. Tomaron el ascensor y llegaron a la habitación 1010, estaba sumamente arreglada. Él le dio una bata y lo empujo al baño, lo escuchaba hablar a través de la puerta.
—Necesito mandar a secar un vestido, un gabán y mis ropas, es con suma urgencia – dijo y aparentemente la respuesta no fue de su agrado – Me importa una mierda lo que piensen de él, yo les pago por su servicio, así que trae tu maldito trasero y recoge lo que te he dicho –
Eren estaba impactado, era un hombre mal hablado, y aparentemente estaba acostumbrado a dar órdenes y no pedir la opinión de otros. Pero eso lo hacía especial, y la verdad le gustaba su forma de expresarse, le causaba gracia y envidia, porque a él le gustaría poder hablar así.
—Mocoso, dame tu ropa – pidió, golpeando la puerta –
Saco la ropa por una pequeña abertura y sintió los dedos ajenos rozar los propias, estaban carrasposos, y muy fríos. La puerta sonó y el entrego las prendas, se tomó su tiempo en secarse y colocarse la bata; al salir lo vio sentado en ese pequeño comedor, y en la mesa había demasiadas frutas.
Se acercó y el azabache le dio permiso de sentarse con un movimiento de mano, así que obedeció.
—Lamento los inconvenientes – hablo mientras se llevaba una manzana a la boca – No se me permite entrar a algunos establecimientos – miro al mayor y sonrió como era su costumbre, así minimizaría el impacto –
—Explícate – pido el azabache, prestando atención a la explicación –
Extendió sus manos y señalo sus tatuajes, el mayor las miraba con un brillo de curiosidad, ahí entendió que detrás de esa mirada fría, podría encontrar muchas respuestas a lo que estuviera pensando.
—Nací hombre y fui registrado así, pero por cuestiones de la vida, descubrieron que puedo dar vida en mi interior – explico, tocándose el vientre con suavidad - Aquí y en esta época, no es bien visto ese factor, somos tatuados con formas especiales, para que los demás sepan de esa condición. Si quiero comprar ropa, debe ser del estilo que tenia o un sari de mujer.
No recibió respuesta alguna y empezó a preocuparse de la expresión de su acompañante, empezó a comer más, pues no quería recibir un insulto de parte de un extranjero. Levanto su mirada y vio que lo miraba como aun ser humano.
—En Francia, también hay hombres con esas facultades, mi estúpido jefe se casó con uno, ellos llevan una banda en su pecho, pero no tienen restricción alguna, al contrario, se crearon leyes para proteger su integridad – explico el azabache, mientras comía una de las frutas –
Eren se sorprendió, seria lindo ir a un sitio donde no sea señalado, pero para el salir de la India, sería imposible. Sonrió suavemente, ese hombre era de mente abierta y se sentía bien estando a su lado, pues sabía que jamás lo rechazaría por lo que era.
—Soy Eren – se presentó y extendió su mano –
—Levi – se sorprendió al notar que esa mano seguía fría –
Tocaron la puerta y el azabache se levantó, abrió y entro con la ropa ya seca, pero el clima no quería cambiar; Eren estaba satisfecho con las frutas, su estómago agradeció los alimentos. Levi le extendió su ropa y regreso al baño para colocársela.
—Debo regresar, mis padres deben estar preocupados – le comento y agradeció con una pequeña reverencia –
Levi, no dijo nada, ambos salieron de la habitación y fueron al frente del hotel, se colocó el velo y se giró para mirar a su salvador.
—Muchas gracias por tu ayuda, me alegra conocerte Levi – sonrió, pues de verdad estaba feliz –
—Te ves mejor sonriendo que llorando – soltó esas palabras, mientras se acercaba a él y le colocaba un gabán, que gracias a su diseño podria cubrirse la cabeza – Toma llévatelo, así evitaras enfermarte.
—Qué le parece si mañana vengo a las 10 y lo llevo al Taj Mahal, así se lo regreso – propuso, pues no quería quedarse con un objeto que parecía de valor –
—Estoy de acuerdo, te esperare – afirmo y el solo se retiró -
Sintió un leve sonrojo, era un hombre bastante interesante, y sintió que su cuerpo se sentía más ligero; corrió a casa y ahí estaba su madre en la puerta, al verlo se lanzó a sus brazos y beso sus mejillas. La preocupación se notaba en los leves temblores que sus manos profesaban; el explico lo que había ocurrido y su padre estaba a punto de salir a matar a Jean, pero al escuchar lo que ese joven hizo por su bebe lo tranquilizo.
—Hijo mío debes ensayar la danza de mañana – hablo su madre, acariciando las manos con ternura – Debe salir perfecto, así callaras a toda esa familia y a tu hermana.
Eren rio un poco, pues sabía que la sensualidad de Mikasa, era como la de una tabla, el por otro lado, había desarrollado una que atrapaba al que fuera al momento de iniciar sus danzas.
—Por cierto, familia, con toda esta angustia se me olvido contarles que tendremos un invitado especial – hablo su padre, mientras aplaudía y mostraba una amplia sonrisa –
—Cariño, por Ganesh, ¡debiste decirme antes! – regaño Carla, mientras se levantaba de su puesto –
—No te preocupes, llegara mañana en la noche, esta invitado a tu presentación Eren – explico y beso a su esposa –
—¿Podemos saber quién es? – pregunto su esposa con preocupación en su voz –
—El Capitan Ackerman, va a pasar una temporada con nosotros – explico, mientras se dirigía al equipo y colocaba la canción que su hijo interpretaría –
Eren con una gran sonrisa, empezó su práctica, estaba emocionado, pues conocería a un hombre muy importante y podría atenderlo como sus dioses se lo exigían, se esforzaría en dejar una buena impresión, pues su padre se había esmerado en que ese hombre fuera su comprador y esperaba que así continuara esa alianza.
Ver a ese mocoso de nuevo le había parecido, algo así como el destino, pues había dejado una marca en sus ojos y su mente que difícilmente saco, tratando de aislarlo de sus pensamientos, comenzó a empacar la poca ropa que había desempacado y así estar listo para ir a la casa Jeager, dejo un traje para la reunión de mañana y como sabía que en la noche seria formal, busco algo conveniente y que no lo hiciera pasar vergüenza, porque por encima de todo él era Rivaille Ackerman.
Tomo una ducha y fue a descansar, caminar y comer para él era agotador, pues se dedicaba a otros ejercicios y comer no estaba en esos, sabía que comía poco, pero su trabajo no le permitía hacer todas esas pausas, así que se dedicó a beber ese delicioso té y con eso estaba satisfecho.
Durmió como una foca, pues no se levantó ni una sola vez en la noche y se auto agradecía haber tomado esas vacaciones, pues llevaba años sin descansar bien y cuando creía lograrlo, su estúpido jefe lo levantaba con una emergencia.
Abrió sus ojos lentamente, se sentía tan relajado, tan completo físicamente que hasta llevar su brazo hacia su celular le causaba una pereza indescriptible, pero con gran esfuerzo lo encendió y de inmediato empezó a sonar, vio la pantalla y eran llamadas de su madre, marco su número y espero a ser atendido.
—Levi, hijo mío estaba preocupada – dijo la mujer al momento de contestar –
—Deja esa preocupación estúpida, no lo hiciste cuando era niño, ahora no es que te crea demasiado – hablo, pero su voz estaba apagada – ¿Qué quieres?
—¿Me comprarías un Sari? – pidió y sin remordimientos – Puedes enviarlo por correo.
—A la mierda con tu preocupación – grito al teléfono – No me jodas en mis vacaciones y sigue jodiendo con tu esposo, te lo enviare cuando pueda.
Y colgó, odiaba esa actitud de su madre, no entendía como seguía en contacto con ella, siempre con ese sentimentalismo superficial y cuando se largó simplemente le dijo a su actual esposo que no tenía hijos y el cómo pudo salió adelante.
Como odiaba a su estúpida familia y si se podía llegar a llamar así, y ese era el motivo principal por no querer enamorarse, no quería hacer sufrir a alguien igual o peor, pues a conciencia sabía que él era una mierda y ya sería muy difícil cambiar su actitud por otra persona.
Se levantó con la rabia hirviendo en su sangre, pidió su desayuno al cuarto y tomo una larga ducha, pues necesitaba tranquilizar su corazón, alma y recuerdos, coloco las manos sobre los azulejos que tenían hermosas formas de mándalas y el agua fría empezó a caer sobre su piel, quería gritar o por lo menor golpear algo, pero debía controlar esos ataques de ira, pues no quería volver a repetir cierto incidente.
Unos golpes lo sacaron de sus pensamientos, salió y con la toalla amarrada en su cintura se dispuso a recibir su desayuno y sin importarle, fue hasta su comedor y se dispuso a saborear esos deliciosos sabores que hacían que sus papilas gustativas muertas, se sintieran revivir. Al terminar suspiro con pesadez, como odiaba su vida y haría lo que fuera por cambiarla por lo menos un poco y dejar de sentirse siempre miserable.
Mira el reloj y se percató que se había tomado más tiempo del que acostumbraba y ya faltaba un cuarto para las 10, se levantó rápidamente y se colocó un traje negro, camisa blanca cuello alto, corbata del mismo color, los zapatos eran unas botas en cuero que mantenía relucientes, en el saco del traje coloco un pañuelo gris, dentro del pequeño bolsillo, unos guantes que solo cubrían sus dedos y terminaban en media luna en la palma de la mano. Peino sus cabellos hacia atrás, lavo sus dientes y guardo en la maleta lo que hacía falta.
Salió tan rápido como pudo, fue a la recepción, cancelo su estadía y pago los gastos hechos, pidió el favor que le guardaran la maleta hasta la noche que irían a buscarlo, a lo que con una gran sonrisa de la joven la tomo, coloco un número y le entrego otra placa.
Salió del hotel y cerca del jardín vio a Eren, estaba en un hermoso gabán transparente aguamarina de cuello alto, donde iniciaba con hermosas pedrerías, que recorrían todo el cuello y continuaban hasta el frente donde se unían con la cremallera, tenía adornos de corazones y otras formas muy elegantes de diferentes tamaños, su terminación era tipo cono, con tres colores en ceda, el primero esmeralda, seguido de marfil y finalizando en un café con flores doradas, debajo de él se veía una blusa ajustada a su fino cuerpo de dos colores, al frente y atrás era del mismo café del vestido, terminando en forma de corazón, en los laterales un esmeralda intenso, la falda en el interior era de un azul oscuro con las mismas formas del vestido y sobre este una manta del mismo color del gabán, pero ya no estaba el esmeralda, solo constaba de la ceda marfil y café al finalizar.
Estaba impresionado, sus ojos no dejaban de recorrer esa belleza, el velo era de un color morado claro que se ajustaba con una hermosa joya que salía del centro de la cabeza y caía en su frente, eran tres hermosos soles dorados, que, viéndolo en su totalidad, con sus ojos, su hermoso cabello sujeto de lado y su piel, mostraban una belleza en todo su esplendor.
El joven le sonreía y el simplemente saludo con la mano, al lado de él se sentía como un asqueroso pueblerino y le dio pesar que semejante belleza caminara con él.
—Buenos días Levi – saludo el joven, y esos movimientos tan delicados con sus manos y cabeza lo descolocaban - ¿No tienes calor con ese tarje?
—Buenos días mocoso – contesto y se golpeó mentalmente, pues quería sonar amable, pero sonó como una fiera – No, estoy acostumbrado, así que no te preocupes.
—Jajaja de acuerdo, hoy leí que el clima será muy agradable. Mira traje mi cámara para poder tomarnos fotos – hablo emocionado y le entrego el dispositivo –
—No soy fan de las fotos – hablo, frunciendo más el ceño –
—Bueno, pero estas de vacaciones, debes hacer muchos recuerdos, además – llevo esos finos dedos tatuados a su frente y presiono sus cejas – tienes prohibido fruncir el ceño.
—Si sales conmigo en las fotos lo permitiré – afirmo y tomo esa mano alejándola de su piel – Dame tiempo, tratare de mejorar esa parte.
Lo vio aplaudir y emprender el camino, le señalaba diferentes personas, que llevaban trajes desiguales y le explico que dependía del material, de lo que llevaran puesto y la cantidad de joyas, se diferenciaba su estrato social, le explico que desde hacía mucho el medio de transporte no había cambiado y seguían siendo eso carritos pequeños, y servían porque cabían en todas partes y no lastimaban a las personas.
Y al llegar la majestuosa arquitectura hizo presencia, haciéndolo sentir más diminuto de lo que solía ser, ya entendía porque seguía siendo una de las siete maravillas del mundo. Al ingresar veías un hermoso lago, que iba desde la entrada del lugar hasta las muralla del edificio, a sus laterales había un camino en loza y después todo era natural, con árboles que hacían un camino nupcial, al ingresar, la belleza se detallaba en cada muro, en cada viga, la entrada de luz colaboraba a armonizar cada parte, de tal majestuosidad.
—Bueno, como puedes ver todo es simétrico, desde la entrada, hasta las habitaciones – señalaba con gran delicadeza y tomaba fotos cada vez que él se lo permitía – Es uno de los símbolos más importantes de nuestro país.
—¿Porque fue construido? – pregunto, pues lo tenía maravillado –
—Bueno, quien lo mando construir fue el emperador Shah Jahan y fue en honor a su esposa favorita, Arjumand Bano Begum, ella murió en el parto de su decimocuarta hija – explico, colocando sus manos en su pecho – Dicen que la amo demasiado.
—Maravilloso, unos maestros en la construcción – apunto Levi, sin notar la mirada del castaño – Cuando estudiaba, veía fotos de este lugar, pero nunca leí su historia a profundidad.
—Sabes, le tengo envidia a esa esposa – dijo Eren, mientras caminaba un poco más y salían de la edificación y llegaban a la parte posterior –
—¿Porque? – pregunto, sintiendo el viento golpear su rostro –
—Es la máxima prueba de amor que le pudieron dar, pues siempre es recordada – comento y miro al cielo –
—Tú también encontraras un amor que te llene – trato de consolarlo, pues veía tristeza en esos ojos y en sus palabras –
—No lo necesito, soy feliz como estoy – y lo jalo, para así tomar la última foto –
Recorrieron los lugares permitidos, el menor explicaba con tanta facilidad, que creía haber memorizado todo, el sería un buen maestro, pues su entusiasmo también ayudaba; salieron y fueron a almorzar, Eren lo llevo a un restaurante que se llamaba Curry & co, el aroma era delicioso, la mesa era cómoda para los dos y les pasaron la carta.
—¿Todo tiene picante? – pregunto, pues él no era bueno con esos alimentos –
—Casi todo, pero diremos que eres un turista y te lo traerán bajo en picante – contesto la pregunta, mientras miraba rápidamente la carta – Mira Levi este de aquí solo tiene pimienta.
Miro el que le señalaba y leyó detenidamente; garam masala, canela, clavos, cardamo, nuez moscada, pimienta negra, pollo y cordero. De solo leerlo se le hizo agua a la boca y solo pudo asentir.
Escucho una dulce sonrisa y a Eren después hacer el pedido, fue más delicioso de lo que se imaginó, estaba a punto de explotar cuando termino su plato y no podía negar que estaba más que satisfecho. Veía al castaño comer con una delicadeza única, miro su reloj y no podía creer que todo el día se la paso caminando y hasta ahora a las 5 de la tarde se dignaban a comer.
—Oye mocoso, debo encontrarme con alguien a las 6 en el hotel – hablo el azabache, mientras tomaba la cuenta y la cancelaba –
—¡No Levi! Yo iba a pagar, fue mi invitación – lo regaño e hizo un puchero que al azabache le pareció de lo más tierno – Llegaremos a tiempo, yo también debo ir a mi casa, debo arreglarme para un evento.
—Hoy pago yo y a la próxima lo harás tú, ¿te parece? – propuso, estirando su mano, la cual fue recibida por la caramelo –
Salieron y como Eren prometió llegaron en media hora, se despidió y partió dejándolo a él más que satisfecho con el día.
Fue por su maleta y espero pacientemente, en su celular había tomado fotos y sobre todo el espacio iluminado por la belleza de su guía turístico. Una mano en su hombro lo saco de su ensoñación y se giró a ver quién era, ahí su anfitrión con una sonrisa.
—Lamento la demora Capitán Ackerman – se excusó, haciendo un ademan para que lo siguiera – Espero que esta noche sea de su agrado.
Levi solo asintió y lo siguió hasta el auto que los esperaba, ya quería conocer la familia de ese alegre hombre.
Eren llego con una sonrisa radiante, le contó a su madre todo lo que paso y lo feliz que lo había hecho conocer a un hombre tan guapo y maravilloso, su madre solo le sonreía con cada palabra.
—Sabes ma, es súper serio y cuando te habla pareciera que te va a golpear, pero es muy honesto con lo que dice - hablaba fascinado y su madre ayudándolo con su vestido –
—Parece un buen hombre – afirmo Carla, colocando la última joya sobre el cuerpo de su hijo – ¿Entregaste el abrigo?
—Hay por Ganesh, lo olvide mami, la próxima vez lo invitare a casa y le hare algo delicioso para comer, como disculpa por ser tan despistado – comento y sonrió ampliamente –
Unos golpes hicieron presencia en su hogar y su madre salió a atender a la familia, el salón ya estaba listo y él estaba motivado, pues nunca había tenido un día tan maravilloso. Se maquillo, pensó en los ojos de Levi que mostraban la fascinación por lo que veían, y se dispuso a salir, nada ni nadie le arruinaría su felicidad.
Se miró en su espejo, tomo aire y contó hasta diez, siempre que bailaba al frente de otras personas lo ponía nervioso y hoy seria al frente de individuos los cuales no lo querían y frente a un hombre que es capitán y según su padre es muy estricto y serio.
Camino por el corredor del segundo piso, bajo las escaleras, vio a la familia de Jean y la mirada despectiva de su hermana, saludo con respeto y una enorme sonrisa, tomo la bandeja y repartió las bebidas, su madre lo veía con orgullo, su abuela le sonreía, pero su padre no había llegado.
—Debes iniciar cariño – le dijo su madre mientras besaba sus manos –
El asintió y se puso en posición, cuando estaba a punto de iniciar, la puerta se abrió, sabía que era su padre, así que no abrió los ojos, conocería a ese hombre cuando la música se pusiera en marcha y con ella su regalo de bodas.
Bueno hasta aquí llego el capítulo, ¿qué les pareció? ¿Les gusto? Quejas, reclamos, consejos, aplausos y lindos RVW jajaja ok ya, espero lo disfrutaran.
Puede que me demore en actualizar el siguiente capítulo, este mes cumple el amor de mis amores y el regalo que tengo planeado me va a tomar mucho tiempo así que los fics estarán en descanso por y creo yo que por este mes.
El fic solo para mí, no lo voy a dejar, solo que aún no me inspiro jajaja lo que me viene a la cabeza termina con la muerte de Levi y eso no es lo que busco, mis finales deben ser súper felices.
Sin más Ame las ama.
