Autora: Nyanko1827.

Disclaimer: KHR! pertenece a Akira Amano-sensei.

Pareja: 2786, 6996, 1827, 8059, RL, 33Hana, RB, 6927.

Aclaraciones:

—Habla personaje —

—Aclaraciones—

«Pensamientos personaje».

Summary: Drabbles con distintas parejas celebrando Sant Valentín.


Drabble III

Declaración.

normalmente es la mujer en la relación quien se confiesa, pero a éste paso…


Todos lo notaban, era terriblemente notorio, pero ninguno de los dos afectados hacía nada para remediarlo.

Reborn fue el primero en notarlo, no por nada era el mejor asesino del mundo. Hayato y Takeshi fueron los siguientes, como mejores amigos de Tsuna siempre notaban cuando algo le estaba molestando. Dino, Chrome y Mukuro tardaron más en notarlo pero al final lo vieron, no estaban muy cerca de ellos y por esa razón tardaron más pero a Mukuro la situación le encantaba y divertía muchísimo. Ryohei junto a Kyōko, Haru y Hana fueron los últimos en notarlos, el Guardián del Sol por estar más concentrado en el boxeo que en la vida de otros y las tres adolescentes porque no era algo que hubieran pensado que sucedería.

Pero a medida que pasaban los días era cada vez más notorio.

Los pequeños gestos del Guardián de la Nube hacia el Guardián del Cielo eran sutiles, y debías estrechar mucho los ojos para verlos, pero estaban ahí.

El Guardián de la Nube también lo veía. Sabía que sus sentimientos eran correspondidos, el castaño era muy obvio en el tema de sentimientos, y estaba esperando a que Tsuna diera el paso.

Y tres meses llevaba esperando a que Tsuna se declarara.

Era San Valentín y el Prefecto pensaba que finalmente Tsuna se le confesaría con un honmei choco hecho a mano. No es que le gustaran los dulces, al contrario, el chocolate iría a la basura pero lo que contaba era la declaración que iría con el chocolate.

Pero al parecer el Guardián del Cielo tenía otros planes, el día de San Valentín se estaba terminando y Kyōya seguía sin recibir su honmei choco.

«Suficiente».

—¡Bastardo deja a Juudaime! —gritaba Hayato siendo retenido por el Jugador de Béisbol.

Kyōya detuvo su paso al ver toda la multitud que se había formado a su alrededor, sonriendo pensó: «Perfecto».

—A partir de hoy, eres mío herbívoro.

¿La respuesta de Tsuna?

—¡HIIIIIII! —gritó el Guardián del Cielo sonrojado.