Esta historia participa en el Cooking Ships del Grupo Traficantes de Crack
Prompt del Miércoles: Salado y Angst
Pareja: Lucius/Remus
Advertencia: Mención de MPreg (Embarazo masculino)
Mención de un tema sensible que implica acabar con la vida de un embrión. Si no estás de acuerdo con estos temas ahorrate la amargura
Lo siento
Remus observa la pequeña botella en su mano haciéndola danzar entre sus dedos perdido en el brillo nacarado del líquido atrapado en el cristal azulado. La ha abierto y cerrado tantas veces que la habitación está plagada con el olor dulzón del líquido como un intento vil de atraerlo a tomarla, pero sus efectos no son en lo absoluto algo que desea experimentar. Mira a Lucius apoyado contra la pared de la habitación sin atreverse a dirigirle la vista.
Se sentía enfermo y no precisamente por su condición con el estómago revuelto y unas horribles ganas de llorar trancando su garganta quitándole el aire por momentos, se sentía atrapado en una espantosa pesadilla y lo peor es que no tiene posibilidad de escapar de ella. Lo discutieron, se gritaron y lloraron abrazados con fuerza mientras el latido de la magia de la criatura que crece en su vientre destroza sus corazones a cada segundo.
—¿Estás seguro? —susurra bajo alzando la vista hacia el rubio—, podemos irnos lejos, podemos protegerle podemos…
—No podemos Remus —le corta el rubio con sequedad sin atreverse a mirarlo—, mi padre fue bastante claro. Si no lo haces él va…
Remus regresa la vista a la poción y asiente. La destapa nuevamente y antes de que sus pensamientos lo retengan la bebe de un trago comprobando que su olor dulzón no era más que una trampa pues se siente como tragar un montón de sal dejando un gusto amargo en su lengua. Jadea y abraza su vientre con fuerza murmurando palabras de disculpas y sollozando porque no es lo suficientemente fuerte para cuidarlo, no es lo suficientemente fuerte para abandonar la mansión él sólo y desaparecer dejando atrás todo, todo menos la vida de su hijo.
Los brazos de Lucius lo envuelven y eso solo hace que sus sollozos sean más fuertes. Lo maldice y a su padre, lo maldice y las tradiciones Malfoy, lo maldice y su condición de mestizo sumado a su licantropía. Maldice cualquier fuerza que pudo evitar eso, pero sobre todo a si mismo por haber cedido a acabar con la vida de su cachorro.
—Lo siento Remus —susurra el rubio en su cabello dejando tiernos besos que sabe no borrarán el dolor del hombre y mucho menos el del lobo.
