-Heeeeeeeeeeeey gente, aquí os traigo este nuevo cap de este fic, como dije anterior mente en este capitulo tendremos la saga de Asia al completo, espero que os guste como ha quedado. Comentaros antes de nada una cosilla, no voy a escribir la parte del demonio callejero donde le explican a Issei las funciones de cada pieza, en esta historia eso ocurrió antes del inicio de esta historia. Bien pues ahora con todo dicho pasemos al cap el cual espero que os guste, os leo al final.-
Demonio hablando-demonio
Demonio pensando-(demonio)
Ser mágico hablando-Baka
Ser mágico pensando-(Baka)
Los personajes de High School DxD así como sus técnicas y armas no me pertenecen solo lo son las técnicas y armas que cree de manera original, tampoco me pertenecen personajes y técnicas de otras series que utilizare en este fic.
Capitulo 2.
-¡Achuu! Sigh, maldito polen.-Dijo cierto pelicastaño mientras paseaba tranquilamente por las calles de la cuidad de Kuoh con una bolsa de plástico, su ropa consistía en unas deportivas rojas algo desgastadas, unos pantalones negros y una sencilla camisa roja de manga larga.
Issei caminaba tranquilamente por las calles de la cuidad, hoy era el día que Mavis y los demás le hacían tomar de descanso, era bueno tomarse el entrenamiento en serio pero también debía dejar reposar a su cuerpo de vez en cuando. Había salido a dar un paseo aprovechando que hoy no había clase, que no tenia trabajos a los que atender, al menos de momento, y que el día de hoy hacia muy buen tiempo, era lo que tenia la primavera, lo único malo era el puto polen. El pelicastaño caminaba por la calle con una paleta de helado de sal marina en la boca, no era temporada de helados pero afortunadamente en una tienda que frecuentaba desde pequeño los vendían todo el año.
El joven mago se sentó en uno de tantos bancos del parque, terminó su helado y miró el palito, "Vuelve intentarlo" era la frase escrita en este y que le hizo agachar la cabeza, en toda su joven vida nunca le había tocado uno gratis. Sacó otro de los que llevaba en la bolsa y se lo llevo a la boca antes de estirarse, su mirada viajó hacia un grupo de niños que estaban jugando en los arenales, una pequeña sonrisa se formó en su cara al recordar cuando él hacia lo mismo con sus viejos amigos y se preguntaba que estarían haciendo ahora mismo, todos sus amigos de la infancia se habían tenido que marchar de la cuidad en algún momento por motivos familiares y mentiría si dijera que no les echaba de menos. Pero bueno, la vida sigue, ¿no? Solo esperaba que todos estuvieran bien y que pudiesen volver a verse en algún futuro proximo.
-¡Kyaa!-El grito llamó la atención del Hyoudou que pudo ver como una chica rubia vestía con ropa de monja se había caído al suelo desperdigando todo lo que llevaba en su maleta...ademas de que al caer de frente la falda se le había subido y ahora estaba enseñando su ropa interior.
-(B-blancas).-Pensó el chico con un sonrojo antes de sentir miedo, dentro del grimorio de su abuelo cierta dragon slayer pelirrosa y cierta maga rubia planeaban un serio castigo contra él.-He-ey, ¿estas bien?-
-M-muchas gracias.-Respondió la chica mientras tomaba la mano que Issei le tendía para poder levantarse, el pelicastaño quedó algo embobado al ver el hermoso rostro y los ojos verdes de la chica.
El chico ayudó a la monja a recoger sus cosas del suelo, al parecer la chica se llamaba Asia Argento y había sido trasladada hace poco a una de las iglesias de la cuidad pero se había perdido y como no sabía japones no había podido preguntar direcciones a nadie. Ise se ofreció a ayudarla lo que hizo feliz a la chica, antes de salir de parque oyeron el llanto de un niño que al parecer se había caído y se había raspado la rodilla. La monja fue corriendo hasta él, se arrodilló y de pronto un brillo verde brotó de sus manos haciendo que la herida del pequeño fuese sanada, el Hyoudou miraba aquello sorprendido, primero pensó que podría ser magia pero Mavis le dijo que no era ninguna clase de hechizo por lo que la única opción posible era un Sacred Gear. La rubia terminó de sanar al chico que le dio las gracias antes de marcharse.
-Eso fue increible Asia.-Dijo el pelicastaño cuando la monja volvió a su lado.
-Seguro que te sorprendió, este es un magnifico poder que Dios me entregó.-Le dijo la ojiverde pero Issei pudo notar un tono triste en sus palabras.
-...P-por cierto, ¿cual es la iglesia a la que te han trasladado? En esta cuidad hay unas 3.-Preguntó el chico tratando de cambiar de tema ya que el ambiente había quedado un poco raro.
-Si mal no recuerdo creo que estaba en una colina, en una zona cerca de las afueras.-Dijo la muchacha tratando de hacer memoria sobre las indicaciones que le dieron.
-Ya veo, si, creo que se de cual se trata, bueno, pongamos en marcha.-Dijo el chico mientras empezaban a caminar, no pasó mucho tiempo cuando la monja se dio cuenta de que la bolsa del pelicastaño estaba goteando.
-Issei_san.-Dijo la chica llamando la atención del ojiambar que vio como esta le señalaba la bolsa que empezaba a gotear.
-¡Aaaah! Porras, los helados.-Dijo el chico sacando los dos últimos helados, sintió la mirada curiosa de la chica sobre las dos paletas y con una sonrisa le tendió una de ellas.-Ten, son helados de sal marina, están delicioso.-
-N-no puedo aceptarlo, usted ya ha sido muy amable conmigo al guiarme Issei_san, no quisiera abusar de su amabilidad.-Dijo la chica mientras agitaba sus manos.
-No te preocupes, ademas, sino te lo comes tu se va a derretir y eso seria un desperdicio. ¿No se supone que tirar comida es como un pecado? Ten.-Dijo el Hyoudou dándole el helado ya sin el envoltorio a la chica que con algo de duda lo probó sorprendiéndose con el sabor de este.
-E-es salado, pero también es dulce.-Dijo la rubia sorprendida por esto haciendo sonreír al chico.
-Esta rico verdad.-Dijo Issei haciendo asentir con una sonrisa a Asia que siguió lamiendo la paleta mientras caminaba junto al chico y hablaban de algunas cosas sin mucha importancia, antes de llegar a la iglesia ambos habían terminado con sus helados e Issei se dio cuenta que en el palito de asía había dibujado una pequeña corona.
-Vaya, que suerte tienes Asia, te ha tocado uno gratis.-Dijo el chico haciendo que la monja se le quedase mirando antes de dirigir una mirada al palito que el chico señalaba viendo aquella pequeña corona.-Eso si que es suerte, a mi nunca me ha tocado uno.-
-Y-yo no puedo quedarme esto, fue usted quien compró el helado.-Dijo la chic tratando de darle al rubio el palito con el premio pero este se negó.
-Da igual Asia, yo te di ese helado así que el premio es tuyo. Guarda ese palito y la próxima vez que nos veamos iremos juntos a por tu helado, ¿vale?-Le dijo el chico haciendo que la chica estuviese muy feliz al saber que volvería a ver al chico más adelante.
Después de eso no tardaron mucho en llegar a la iglesia, el pelicastaño tuvo un mal presentimiento, algo en ese lugar no estaba bien y sabía que esa sensación no era provocada solo porque ahora era un demonio. El chico se despidió de la monja no muy seguro de si debía de dejarla en ese lugar, mientras se marchaba escuchó a Asia despidiéndose de él diciéndole que guardaría el palito con el premio hasta su próximo encuentro.
-...Ese sitio no me da buena espina.-Dijo en voz alta el chico mientras volvía a casa.
-Lo mismo digo compañero, ese sitio no esta bien.-Le dijo Draigg que también había sentido algo raro en aquel lugar, habría que estar en alerta.
Por la tarde el Hyoudou acudió al edificio del club, al llegar se encontró con una seria Rias que lo miraba seriamente con los brazos cruzados por debajo de su abundante pecho. Al chico le cayó un buen regaño por parte de su ama por haberse acercado a una iglesia, la pelirroja le explico todo lo del conflicto entre demonios, ángeles y ángeles caídos y como si un demonio era exorcizado por alguien de la iglesia desaparecía para siempre, seguramente la única razón por la que no lo habían atacado era por estar ayudando a aquella monja.
El chico pasó la tarde entrenando en el jardín trasero del edificio del club, hoy era su día de descanso pero tras sentir aquello cerca de la iglesia no se quitaba la sensación de que algo iba a ocurrir y por eso tenia que volverse más fuerte. Desde que Rias se enteró que estaba aprendiendo magia por su cuenta le dijo que podía usar ese lugar para entrenar, que había una barrera para que nadie de afuera se enterase de nada. El pelicastaño movía sus puños los cuales estaban rodeados de llamas, aun seguía con los entrenamiento de Ace para lograr dominaba lo básico de la magia de fuego, el pelinegro al ver lo rápido que avanzaba le había enseñado un par de cosas que ahora entrenaba con ahincó.
-Higan (Pistola de Fuego).-Puso sus dedos imitando la forma de una pistola y empezó a disparar pequeña esferas de fuego que daban en varios blancos que había colocado mientras se movía dando saltos y haciendo fintas, de 20 blancos había dado a 4 en el centro, 11 habían dado en la diana, 3 habían rozado la diana y había fallado 2 disparos.
-Ara ara, parece que tienes un gran talento para la magia Issei_kun.-Dijo de pronto Akeno apareciendo en el lugar con su típica sonrisa de ojos cerrados.
-Si, bueno...parece que también tengo el mismo talento para hacer enfadar a Buchou.-Respondió el chico mientras se rascaba la nuca aun recordando el regaño de la ojiazul.
-Buchou solo se preocupa por tu seguridad.-Le dijo la pelinegra con una amable sonrisa, fue entonces que la puerta de la salida trasera del edificio se abrió dejando salir a Rias.
-Akeno, creí que ya te habías marchado a casa.-Dijo la pelirroja antes de recibir como respuesta que la Himejima había recibido un aviso de un cliente para Issei, el chico se preparó y tomando su fiel bicicleta se puso en marcha.
El sol ya se había ido y el manto nocturno cubría cielo con sus pequeñas estrellas y una luna de cuarto creciente, el pelicastaño pedaleaba mientras seguía dándole vueltas al asunto de Asia. Al llegar al lugar tuvo un mal presentimiento, algo parecido a lo que sintió cuando llevó a Asia a aquella iglesia.
-Ise, ten cuidado.-Escuchó la voz de Mavis en su cabeza.
-Hay algo raro en ese lugar, ten cuidado.-Dijo ahora la voz de Natsumi haciendo que este tragase saliva.
-Recuerda que por el momento no podemos ayudarte en tus peleas, no bajes la guardia.-Dijo Ace con seriedad mientras el chico entraba en la casa.
Un horrendo y asqueroso olor inundó sus fosas nasales haciendo que tuviese arcadas, el lugar estaba silenció, lo único que lo guió fue una luz que provenía de una de las salas. Al entrar sus ojos se abrieron como platos al ver como había un hombre crucificado boca abajo en la pared, con sus tripas saliendo hacia afuera por una enorme herida en su estomago.
-Bienvenido, ¡bienvenido! ¡¿Que tenemos aquí, demonio_kun?!-Dijo alguien a su espalda haciendo que se diese la vuelta solo para encontrarse con un tipo de cabello blanco y mirada de loco.
El tipo se puso a cantar y bailar diciendo algo sobre matar y destripar demonios, el peliblanco era muy raro pero no por eso debía bajar su guardia y por eso su mano a su espalda estaba ahora mismo brillando ligeramente. El tipo termino su baile y se presentó con el padre Freed Zelzan y cuando Issei le preguntó porque había echo con aquel tipo este solo rió de forma escandalosa.
-¡¿Porque no debería haberlo echo?! Ese tipo solo era escoria, ¡escoria! Alguien que hace tratos con demonios ya no puede ser considerado humano por eso le di un gran final, jajaja.-El tipo empezó a reír haciendo gruñir al pelicastaño, Freed sacó de entre sus ropas una pistola y lo que parecía ser el mango de una espada.-Este es mi trabajo y puesto que he tenido la suerte de encontrar a un demonio_kun voy a divertirme mucho. ¿Debería batir el record de convertirte en un queso gruyer con mi linda pistola_chan, o debería batir el récord de rebanarte en pedazos con mi espada_kun? ¡Hyaaaaaa! No logro decidirme.-
-Estas como una cabra.-Dijo el pelicastaño haciendo que el peliblanco le mirase molesto.
-Y tu estas muerto demonio_kun.-Respondió apuntándole con su pistola, iba a apretar el gatillo pero de pronto se vio rodeado de pequeñas pelotas luminosas del tamaño de una canica.
-Me parece que no, Hidurama (Cuerpo en Llamas).-Dijo el chico haciendo que de pronto todas las pequeñas esferas de luz se incendiaren cubriendo a aquel tipo que se tiró al suelo mientras gritaba tratando de apagar el fuego.
El joven Sekyruuytei sonrió, su estrategia había salido bien, esta era una de las técnicas que le había enseñado Ace pero requería de un tiempo de preparación con una técnica llamada Hitarubi (Luz de Luciérnaga) que era con la que creaba aquellas pequeñas esferas antes de usar el Hidurama (Cuerpo en Llamas).
-¡Maldito demonio!-Gritó Freed con parte de su ropa quemada y con alguna que otra quemadura antes de empezar a disparar su pistola, Issei rápidamente se tiro al suelo y rodó hasta detrás de un sofá esquivando las balas de luz pero no se espero que el tipo se lanzaría como loco a por el con una espada de luz en sus manos, la esquivó por poco solo recibiendo un pequeño corte en un costado pero que dolía muchísimo.
-¡H-hyaaaaaaaaaa!-Fue el grito de alguien al entrar en la sala y ver aquel cuerpo colgando boca a abajo.
-¿Vayaaa? ¿No es la pequeña Asia_chan?-Dijo aquel tipo mientras la monja rubia seguía shockeada por lo que estaba viendo.
-P-padre Freed, ¿q-que es esto?-Preguntó la chica dando un paso hacia atrás.
-¡Ya veo! Todavía eres una principiante, este es nuestro trabajo Asia_chan, acabar con las escorias que hacen tratos con los demonios.-Dijo el peliblanco tratando de sonreír solo para soltar un gruñido de dolor, una de las quemaduras que le había echo el pelicastaño era en su cara y hacia que le doliese al tratar de sonreír; fue entonces que la ojiverde pudo ver al Hyoudou.
-¿Issei_san?-Preguntó al ver al chico que estaba tan sorprendido como ella.
-¿Que? ¿Que? ¿Acaso ustedes se conocen?-Dijo el tipo con cierto interés.
-Lo siento...Asia, no quería engañarte, yo soy un demonio.-Dijo el chico haciendo que la rubia abriese sus ojos con sorpresa mientras llevaba sus manos a su boca.
-¡Aaaaah! Demasiado drama, me aburro, ¡muere demonio de mierda!-De pronto el peliblanco atacó con una estocada recta hacia el pecho del pelicastaño que no tenia tiempo de esquivar.
-¡LO QUE TE ENSEÑÉ EL OTRO DÍA ISE!-Gritó Ace en la mente del joven mago que sabia que era eso o nada, justo antes de que la espada de luz fuese a atravesarlo su cuerpo perdió forma, en su pecho había un agujero pero este no había sido provocado por la espada del exorcista callejero sino que el pelicastaño había vuelto su cuerpo fuego perdiendo su forma física por un momento para evitar el golpe.
-Hiken (Puño de Fuego).-Un torrente de llamas brotó de su brazo quemando el brazo derecho del sacerdote que grito de dolor al ser golpeado, Issei tomó distancia mientras su cuerpo volvía a tomar forma física.
-¡Bastardo! !No me digas que ademas de ser una basura de demonio también eres un maldito mago!-Gritó el exorcista muy enfadado, la quemadura en su hombro dolía tanto que apenas era capaz de seguir agarrando su pistola.-¡Asia! ¡Ven aquí y cúrame!-
-Asia no tienes porque hacer lo que este chiflado dice.-Dijo el pelicastaño haciendo que la rubia lo mirase.-Yo seré un demonio pero nunca haría algo como lo que este tipo ha echo. Tu eres una buena persona Asia, no tienes porque estar con un tipo como ese.-
-Issei_san.-Murmuró la chica que en estos momentos no sabía que hacer, estaba confundida por todo lo ocurrido.
-Compañero, puedo sentir varias presencias acercándose, creo que son aliados de eso loco exorcista.-Le advirtió el dragón que estaba en lo correcto ya que varios ángeles caídos estaban en camino para ayudar al exorcista callejero; Un brillo rojo iluminó el lugar antes de que los demás miembros del club de lo oculto aparecieran en el lugar.
-Hemos venido ayudarte Hyoudou_kun.-Dijo Kiba mientras se colocaba a su lado con una espada en sus manos.
-Ara Ara, parece que esto es un gran problema.-Comentó Akeno mientras aparecía junto con Koneko.
-¡Aaaaaaaaaaaaaah! Más y más, ¡sois como las moscas atraídas por la mierda! Os mataré, ¡os cortaré en pedazos!-Gritó un muy irritado Freed que sentía mucho dolor por las quemaduras.
De pronto una bola de poder demoníaco de color rojo con tintes negros cruzó al circulo mágico casi arrancándole la cabeza al exorcista que esquivó el golpe por muy poco. La ultima en aparecer fue Rias con una mirada para nada amable dirigida al sacerdote pero también estaba sorprendía al ver el estado en que este se encontraba mientras Issei al parecer solo tenia un pequeño corte. Freed tenia una gota de sudor cayendo por su sien, en su estado actual no podía luchar contra ellos todo por culpa de ese demonio que por lo visto también era un mago, fue entonces que todos sintieron como el grupo de ángeles caídos estabas ya cerca. Koneko le lanzó un mueble a Freed que fue tomado por sorpresa y derribado mientras Akeno abría un portal.
-¡Esperad! No puedo dejar a Asia aquí, dejad que ella venga con nosotros.-Pidió el pelicastaño antes de que la loli lo levantase con una sola mano y lo llevara hacia el circulo mágico.
-Eso es imposible Issei, solo los miembros de mi clan pueden usar este circulo mágico.-Dijo Rias mientras el circulo mágico empezaba a cumplir con su función.
-¡Asiaaaaa!-Gritó el chico mientras se revolvía tratando de alcanzar a la rubia.
-Issei_san...algún día, volvamos a vernos.-Dijo la chica con una triste sonrisa y lagrimas cayendo de sus ojos.
Todos los miembros del séquito Gremory desapareció del lugar apareciendo de nuevo en el salón del viejo edificio de la escuela. El pelicastaño cayó al suelo cuando Kenoko lo soltó al fin, estaba de rodilla en el suelo, con sus puños apretados tan fuerte que sus nudillos estaban blancos, su cabello cubría sus ojos mientras su cuerpo no paraba de temblar. Rias trató de acercase para explicarle y tratar de hacerle entender que un demonio y alguien de la iglesia no ser amigos, dio un paso pero antes de que pudiese acercarse todos pudieron sentirlo.
-¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhh!-Gritó con fuerza el chico dejando correr sus sentimientos, todos los presentes pudieron sentir como aumentaba la presión sobre ellos, el pelicastaño estaba dejando salir su poder mágico, todos estaban con los ojos como platos viendo como aquel poder mágico giraba furioso alrededor de su compañero.
-(E-esto es el poder mágico de Hyoudou_kun, es abrumador).-Pensó el rubio que ni siquiera era capaz de moverse del sitio.
-(C-como es posible que Isse_kun tenga semejante poder mágico).-Pensaba Akeno con los ojos muy abierto, ahora comprendía porque el chico no era capaz de usar el circulo mágico para teltransportarse, no era porque su poder fuese demasiado pequeño sino todo lo contrario, con tanto poder mágico se sobrecargaba cuando trataba de teletransportar a Issei.
-(Cuanto poder).-Pensaba una abrumada Koneko que estaba con una rodilla en el suelo.
-(Tanto poder mágico, fácilmente esta a la altura de un demonio de clase B o incluso A, ¿como es posible?).-Se preguntaba Rias mientras poco a poco el chico parecía calmarse y dejaba de expulsar su poder, cayó al suelo inconsciente, seguramente por agotamiento al liberar toda su rabia y frustración de esa forma.
Al día siguiente el chico despertó en su cama acompañado de cierta pelirroja que como era costumbre suya dormía completamente desnuda, sus instintos pervertidos habrían actuado sino fuese porque a su mente vino el recuerdo de lo ocurrido la noche anterior. Rias no tardó en despertar y tras vestirse explicó al chico que un demonio y alguien de la iglesia no podían ser amigos, que estaban en lados completamente opuestos de la balanza y que si seguía intentándolo habría grandes problemas.
Issei pasó el día entero entrenando para así poder mantener la mente ocupada, pero fue inútil, era incapaz de dejar de pensar sobre que estaría haciendo Asía y sobre como estaría. También le daba vueltas a lo que Rias le había dicho sobre que demonios y gente de la iglesia no podían ser amigos y esa idea no le gustaba para nada, varios de sus antiguos amigos eran creyentes, dos de ellos de echos eran hijos de un viejo sacerdote que era amigo de su abuelo. ¿Significaba eso que no iba a poder ver a ninguno de ellos nunca más? Esa idea no le gustaba para nada, ¿porque tenia que ser así? ¿Solo porque era una de las reglas del mundo al que pertenecía ahora? ¡Pues que le jodan! Su abuelo siempre se lo decía de niño, no dejes que el mundo te cambie, se tu quien cambie el mundo.
Para tratar de hacer que se concentrase más Igneel y Natsumi decidieron que ya era momento de empezar a preparar al chico para convertirlo en un dragon slayer, seria un proceso largo pero con la habilidad y talento que había demostrado el joven Hyoudou seguramente en unas semanas seria capaz de usar las técnicas más básicas de un dragon slayer. El chico se paso toda la mañana entrenando, cuando llegó el medio día se fue a un local de comida rápida a comer ya que sus padres hoy no estaban en casa, había ido a una hamburgueseria donde había comprado un menú. Se sentó en una mesa y sacó su teléfono para volver a leer el mensaje que le había llegado hace poco, era un mensaje de Yahiko, al parecer había encontrado una pista sobre la posible ubicación de uno de los libros y ahora mismo estaba investigando, decía también que cuando tuviese más información se podría en contacto. Issei guardó su teléfono y se dispuso a comer cuando a través de una de las ventanas del local pudo ver a cierta monja que parecía algo perdida.
El chico la llamó y la invitó a comer, era la primera vez que Asia probaba una hamburguesa y a Issei se le hacia muy gracioso las caras que ponía. Después de eso el palicastaño la llevó a un árcade que había cerca, disfrutaron de la tarde con los juegos del lugar, se tomaron fotos en una cabina y el ojicastaño le regaló un peluche de una de esas maquinas de gancho que hizo muy feliz a la monja. Después de eso los dos se sentaron en el banco de un parque que había cerca, Asia le contó su historia, de como por salvar la vida de un demonio fue expulsada de la iglesia y de como su mayor sueño era poder tener amigos y tener una vida normal.
-¡En ese caso yo seré tu amigo, Asia!-Exclamó el chico sorprendiendo a la ojiverde.
-Isseii_san, lo...¿lo dices de verdad?-Preguntó la chica con una pequeña lagrimas en sus ojos.
-¡Por supuesto! Seré tu amigo Asia, y volveremos a ir a comer hamburguesas juntos, ademas, aun tienes que ir a por tu premio, ¿recuerdas?.-Dijo el chico con una sonrisa haciendo que la monja recordase que aun tenia aquel palito premiado.
-Eso no será posible.-Dijo de pronto alguien a sus espalda, al darse la vuelta con lo que Issei se topó fue con cierta ángel caída que le miraba desde arriba con cierto desprecio.-¿Como es que aun estas vivo? Ademas, ¿ahora eres un demonio? Que desagradable.
-Raynare_sama...-Dijo la rubia al ver como la pelinegra se acercaba a ellos.
-Vayámonos Asia, no hagas que malgaste mi tiempo.-Dijo Reynare con cara de pocos amigos.
-N-no, yo...yo no quiero ayudaros a matar más gente.-Dijo la rubia haciendo enfadar a la pelinegra.
-¿Eeeeh? ¡No me jodas! Ven aquí ahora Asia, nos vamos.-Dijo la mujer a quien se le estaba acabando la paciencia.
-Ya has oído a Asia, ella no quiere saber nada más de ustedes, así que largo.-Dijo el pelicastaño poniéndose delante de Asia, inconscientemente había liberado algo de su poder mágico haciendo que la caído diese un paso atrás.
-Así que lo que dijo Freed era cierto, a parte de un demonio también eres un mago, y ademas también tienes un sacred gear, tendría que haberme asegurado de haberte matado pero esta vez no cometeré el mismo error dos veces.-Dijo Reynare convocando dos lanzas de luz en sus manos.
-Eso ya lo veremos, ahora yo no soy un simple humano que no puede defenderse, te haré pagar por lo de esa vez y por hacer sufrir a Asia.-Declaro el pelicastaño liberando más poder mágico dejando sin palabras a la caído, el chico fue rodeado de llamas, estaba listo para el combate pero Asia se puso en medio de él y Raynare.
-¡Basta! Esta bien, iré con usted Reynare_sama.-Dijo la monja antes de ir hacia la pelinegra a pesar de que Issei le dijese que no lo hiciese.-Muchas gracias por este día Issei_san, me he divertido mucho.-
-¡Espera Asia!-Gritó el chico pero fue demasiado tarde ya que tanto ella como la caído desaparecieron en un haz de luz.
El chico se quedó quieto en el lugar, sus puños estaban fuertemente apretados al igual que sus dientes, esta era la segunda vez que tenia que dejar ir a Asia, la segunda vez que según el la fallaba, sangre empezó a gotear de sus puños por la fuerza con la que los apretaba. Rias y los demás aparecieron el lugar, habían sentido la presencia de un ángel caído y habían acudido para ayudar a Issei al cual encontraron de pie en el lugar. Una vez más pudieron sentirlo, el poder mágico del pelicastaño se sintió en el lugar pero esta vez no se desbordaba sin control como en la noche anterior.
-Ya me he cansado, no pienso seguir quedándome aquí sin hacer nada.-Dijo el chico llamando la atención de los demás.-Voy a ayudar a Asia.-
-¡No puedes hacer eso Ise! ¿Es que no has entendido nada de lo que te expliqué esta mañana?!-Gritó Rias que no iba a permitir al chico irse.
-Si, lo entiendo perfectamente, ¡Y me da igual!-Exclamó el Hyoudou dándose la vuelta para mirarlos, lagrimas caían de sus ojos.-¡Asia es mi amiga y ella necesita mi ayuda, ya le he fallado dos veces y no pienso hacerlo una tercera! ¡No pienso abandonar a un amigo que necesita mi ayuda! ¡Me dan igual vuestras estúpidas normas, vuestra guerras y todas esas gilipolleces! ¡Si un amigo necesita mi ayuda no pienso abandonarlo y me da igual si el mundo entero se vuelve mi enemigo! ¡No pienso dar nunca la espalda a un amigo!-
El grupo se quedó sin palabras ante aquella declaración del pelicastaño que se empezó a marchar corriendo en dirección hacia la iglesia. Todos se quedaron quietos en el lugar, nunca pensaron que el Hyoudou atesorase tanto a aquellos a los que consideraban sus amigos. Kiba y Koneko se miraron, una pequeña sonrisa afloró en sus rostros antes de empezar a caminar en la misma dirección que el Sekiryuutei.
-Yuuto, Koneko, ¿se puede saber a donde vais?-Dijo la pelirroja mientras los dos se marchaban.
-Bueno, no podemos dejar a nuestro compañero solo en esto, ¿no es así Koneko?-Dijo el rubio con una sonrisa haciendo asentir a la pequeña albina.
-Sempai necesitará nuestra ayuda y es por eso que no podemos dejarlo solo en esto.-Dijo la neko antes de desaparecer en la distancia junto al caballero rubio.
-Ara ara, parece que en poco tiempo han formado fuertes lazos, ¿no lo crees Rias?-Dijo la Himejima con una sonrisa a la pelirroja que suspiró algo cansada pero con una pequeña sonrisa en su hermoso rostro.
-Eso parece, vamos Akeno, como su ama debo responder a los sentimientos de mis siervos.-Dijo la pelirroja antes de marcharse del lugar con la pelinegra.
Los relojes marcaban ya las 11 de la noche e Issei había llegado a la iglesia, por muy encabronado que estuviera no era un completo estúpido, simplemente entrar y tratar de arremeter contra todo lo que se pusiera en su camino no era buena idea por mucho que a Igneel y a Natsumi les pareciese buen plan. Afortunadamente contaba con la ayuda de Mavis quien era una gran estratega pero aun con su ayuda hacer esto solo iba a ser jodido, era una pena que aun no tuviese el suficiente poder para hacer que se manifestasen en el mundo real y pudiesen pelear, Mavis podía manifestarse gracias a sus propios poderes pero aun con esas ella no podía luchar.
-Parece que necesitas algo de ayuda Hyuodou_kun.-Dijo de pronto la voz de Kiba al llegar al lugar acompañado de Koneko.
-Kiba, Koneko_chan, ¿que hacéis aquí?-Preguntó el sorprendido chico mientras estos se acercaban.
-No podíamos dejar solo a un compañero y menos tras tan emotivo discurso.-Dijo el rubio con una de sus encantadoras sonrisas.
-Ayudaremos en todo lo que podamos, Issei_sempai.-Dijo la chica de ojos color avellana con su clásico rostro tranquilo.
-Kiba, Koneko_chan, muchas gracias.-Respondió el Hyoudou con una gran sonrisa que el caballero devolvió mientras la neko sentía sus mejillas algo cálidas.
-Dime, ¿tienes algún plan? No creo que sea buena idea simplemente entrar por las buenas.-Dijo Kiba mientras miraba desde el callejón en el que estaban la iglesia.
-No os preocupéis, de eso me encargo yo.-Dijo de pronto Mavis haciendo acto de presencia sorprendiendo al rubio y la albina.-Encantada de conoceros, mi nombre es Mavis, soy un hada que tiene un contrato con la familia Hyuoudou desde hace muchos años, soy quien ha estado ayudando a Isse_kun con su entrenamiento.-
-Y-ya veo, bueno, eso sorprende aun viniendo de una familia de magos.-Dijo el caballero rubio que recordaba como Issei les había contado sobre como había descubierto que su familia descendía de magos hace unas semanas.
-Entonces ¿cual es el plan?-Preguntó Koneko haciendo que la rubia la mirase.
-Es sencillo, entrareis tomando una formación de punta de lanza, según se tu eres bastante fuerte así que tomaras el frente encargándote de derribar lo que salga al paso.-Dijo Mavis haciendo asentir a la neko antes de mirar a los dos chicos.-Ustedes dos tomaran los laterales, es muy probable que ese exorcista callejero esté aquí también por lo que te pido Kiba_san que te encargues de él si nos sale al paso.-
-Entendido, yo me encargo.-Dijo el rubio con una sonrisa.
-Por ultimo, Isse_kun.-Dijo la maga mirando a su alumno.-Tu tienes la labor más importante, ese lugar debe estar plagado de exorcistas, tu que tienes ataques de área debes encargarte de estos y llegar hasta Asia_chan, ¿entendido?
-Por supuesto, Draigg, ¿cuantos Boost puedo acumular actualmente?-Preguntó el chico convocando su guantelete.
-Unos 3, después deberás usarlos antes de volver a recargar.-Respondió el dragón haciendo asentir al chico que preparó las 3 cargas.
-Si tenéis todo listo, adelante, id a rescatar a esa chica.-Dijo Mavis con una sonrisa antes de desaparecer.
Los 3 se miraron antes de sonreír y asentir, se dirigieron hacia la puerta principal tomando la formación que les había dicho Mavis, Koneko derribo rápidamente la puerta de la verja y la puerta de la iglesia. Al entrar pudieron ver como el lugar estaba completamente vació pero una irritante risa les llamó la atención y aquel exorcista de cabellos blancos apareció, no tenía heridas por las quemaduras que el pelicastaño le hizo en su anterior encuentro por lo que seguramente habían obligado a Asia a curarle. Kiba no perdió el tiempo y como habían decidido se lanzó contra el exorcista mientras Koneko e Issei avanzaban no sin que antes Issei usase su Transfer para darle un pequeño aumento de poder al rubio. Mientras bajaba las escaleras con la loli recuperó la carga que había usado, abajo había una sala secreta y Koneko pudo notar como había gente detrás de la puerta.
-Mi turno, Transfer.-El guantelete brilló mientras el chico sentía el poder en su cuerpo, sus brazos fueron completamente rodeados de intensas llamas que poco a poco fueron rodeándolo a él también que se preparó par tomar un gran impulso.-¡Saikuron no honō (Ciclón de Llamas)!-
El pelicastaño salió disparado destrozando la puerta en el proceso, el chico giraba sobre si mismo mientras era impulsado por la llamas que ademas se expandían a su alrededor incendiando el lugar y golpeando a los exorcista que simplemente no habían podido hacer nada por defenderse. Issei paró de girar frenando en seco y parándose sobre sus pies haciendo que a la verdad una onda ígnea explotase a su alrededor mandando a volar a unos pocos exorcistas que se le venían encima.
-¡Asia!-Exclamó al chico al ver como la rubia se encontraba en una especie de cruz con Reynare a su lado.
-Que emotiva reunión, pero lamento comunicarte que ya es muy tarde, la ceremonia ha terminado.-Dijo la pelinegra que terminaba de introducir en su cuerpo una esfera de luz.
-Issei...san.-Apenas logró decir la chica que estaba completamente sin fuerza, de inmediato el pelicastaño acudió junto a ella sacándola de la cruz.
-Asia, vine a por ti, ya estoy aquí.-Dijo un nervioso ojicastaño que veía como la chica apenas era capaz de mantenerse despierta.
-Es inútil, el único destino de alguien a quien se le haya removido su sacred gear es la muerte, no puedes hacer nada.-Dijo Reynare con una sonrisa malvada antes de empezar a reír mientras se burlaba del chico y de todas las cosas que este hizo durante la cita que tuvieron.
Mientras la caída seguía y seguía burlándose Kiba llegó al piso de abajo tras haber despachado al exorcista que huyó como un cobarde, Koneko y él vieron como el pelicastaño tomaba a la monja entre sus brazos y la llevaba junto a ellos a paso lento. Reynare que vio esto sonrió mientras formaba una lanza de luz, esta vez no fallaría en acabar con el Hyuoudou, apuntaría directo a la cabeza. Kiba y Koneko gritaron para advertirle pero Issei no hizo caso mientras seguía avanzando hacia ellos, cuando la lanza de luz estaba a punto de golpear, de pronto simplemente se deshizo en el aire. Los ojos de la caído estaban abiertos como platos al igual que los de los compañeros de Issei que ya había llegado hasta ellos.
-Kiba, Koneko, por favor, cuidad de ella.-Dijo el chico una voz seria que les hizo tener una escalofrió, su rostro era parcialmente cubierto por sus cabellos mientras les entregaba a la rubia antes de darse la vuelta.
Reynare estaba asustada, no comprendía lo que pasaba, lanzaba y lanzaba más y más lanzas de luz pero todas simplemente se deshacían antes de golpear al chico que caminaba hacia a ella a paso lento haciendo que sus pasos resonasen en aquel lugar.
Boost.
Fue lo que todos escucharon e hizo que Koneko y Kiba se alarmaran, esa era una cuarta carga y se suponía que Issei solo era capaz de aguantar 3.
Boost.
El suelo empezó a temblar cuando el poder mágico de Issei se hizo presente ejerciendo una poderosa presión que hacia que incluso el suelo que pisaba se astillase a su paso.
Boost.
Fuera de la iglesia Rias y Akeno habían acabado con los demás ángeles caídos y fue entonces que sintieron el enorme poder que provenía de la iglesia.
-A-aléjate, ¡Aléjate de miiii!-Gritó Reynare cuando Issei se plantó delante suya con sus ojos llenos de furia e ira, el poder a su alrededor era abrumador pero lo que más miedo le daba a la caído eran los ahora rojizos ojos del Hyoudou.
-Esto es por mentirme, matarme y burlarte de mi, ¡Habashira (Columna de Fuego)!.-Gritó el chico dejando ir su poder.
La iglesia prácticamente voló por los aires cuando un enorme pilar de fuego ascendió hasta el cuelo llevándose consigo casi todo lo que había por encima de aquel cuarto subterráneo. Akeno y Rias que estaban fuera vieron con los ojos muy abiertos como ascendía aquel pilar de llamas hasta el cielo, ¿eso lo había echo Issei? Un lamentoso quejido llegó a los oídos de ambas y pudieron ver como tirada en el suelo se encontraba una caída que parecía increible que aun estuviese viva, tenia casi todo el cuerpo quemado, sus alas habían sido calcinadas y no había rastro de su pierna derecha. Su cuerpo emitió un pequeño brillo y sus heridas empezaron lentamente a ser curadas, las dos chicas iban a ir a por ella cuando de entre los restos de la iglesia salió cierto chico de cabellos castaño.
Boost. Boost. Boost. Boost.
Dacia una vez tras otra el guante en el brazo del chico que caminaba hacia el ángel caído, la pelirroja y las pelinegra vieron como el suelo bajo los pies del chico no es que se quemase, es que simplemente en cuanto ponía un pie en el suelo este acababa completamente carbonizado. Vieron como Issei alazo su brazo izquierdo donde las llamas empezaban a arremolinarse con rapidez.
Boost. Boost. Boost. Boost. Boost. Boost.
Las llamas formaron una enorme bola de fuego sobre la cabeza del chico, era como ver un maldito sol en miniatura que incluso se hacia un poco más grande mientras el chico terminaba de acercase a la pelinegra. Reynare suplicaba y suplicaba por piedad, incluso llegó hablar como si fuese Yuuma pero lo que ella no entendía es que eso solo hacia cabrear aun más al pelicastaño.
-Y esto, es por Asia, ¡ENTEI (Emperador de las llamas)!-Issei dejó el golpe cargado con todo su dolor, su ira, desesperación, frustración y tristeza contra la caído.
Sino hubiese sido por la barrera que rodeaba el lugar toda la cuidad habría sido iluminada con aquella técnica, las llamas arrasaban con todo a su paso creando un cráter por demás asombroso. El paso y los arboles cercanos eran reducidos a cecina antes de que incluso esta fuese consumida en la llamas del poderoso ataque del Issei. Tras explotar en una columna de fuego todos pudieron ver los resultados de aquella técnica, prácticamente la colina donde se encontraba aquella iglesia había sido destruida, un enorme cráter de al menos 10 metros de radio era lo único que se podía ver, de Reynare no había quedado nada al igual que de el paisaje. El resto del grupo no era capaz de pronunciar ni una sola palabra por lo que el lugar era un completo silencio hasta que oyeron como el cuerpo de Issei caía al suelo inconsciente.
-Ise.-Rias fue de inmediato a su lado para comprobar en que estado se encontraba, al parecer el chico solo se había desmayado por sobreesfuerzo.
-Buchou.-Dijo Kiba llegando al lado de la pelirroja con la monja en sus brazos.-¿No hay nada que podamos hacer?-
-...Por supuesto que lo hay, no se las consecuencias que pueda traer esto pero, voy a resucitar a esta monja como uno de mis sirvientes.-Dijo la pelirroja mientras sacaba de su ropa una pieza de alfil.
Dos días más tarde cierto Sekyryuutei despertaba en su cuarto, miró el reloj de su pared y pudo ver que era por la tarde, fue entonces que recordó lo ocurrido hace unas noches y las lagrimas empezaron a brotar de sus ojos. Había fallado, le había fallado por tercera vez a Asia y esta vez ella había muerto, se sentía fatal, ¿de que demonios le había servido todo el entrenamiento sino no era siquiera capaz de ayudar a un amigo en apuros? Se levantó de la cama y vio una nota en su escritorio, quiso tomarla con su mano izquierda pero se dio cuenta de que no era capaz de mover ni de sentir el brazo entero.
-¿Porque no siento el brazo?-Se cuestionó el chico tocándose el brazo izquierdo con el derecho sin sentir nada en absoluto.
-Da gracias que aun lo conservas.-Dijo de pronto la voz Draigg.-Desde luego, a quien se le ocurre hacer 10 cargas de Boost cuando apenas es capaz de almacenar 3. Tienes suerte de que tu brazo no estallara por no ser capaz de almacenar la energía, tendrás el brazo así por lo menos una semana.-
Issei no pareció afectado por lo que le había dicho el dragón, ahora mismo la verdad poco le importaba, tomó la nota con la otra mano leyendo un mensaje de Rias que decía que una vez se despertase acudiese a la sala del club. El chico salió de la casa tras ponerse un cabestrillo en su brazo izquierdo para que este no le estorbase, caminó con la cabeza agachada hasta el viejo edificio de la escuela donde tras abrir la puerta del salón del club sus ojos se abrieron tanto que casi parecían apunto de salirse de sus cuencas.
Sentada en uno de los sofás del club se encontraba Asia vestida con el uniforme de la academia y riendo mientras comía unos dulces junto a a los demás miembros del club. Issei se había quedado clavado en el sitio, ¿era esto un sueño? ¿Lo era?
-¡Issei_san!-Exclamó la chica mientras se lanzaba a abrazar el confundido muchacho.
-A-asia, ¿d-der verdad estás aquí? ¿No es un sueño?-Dijo el chico mientras palpaba la cara de la chica a la que le hacia algo de cosquillas.-¿P-ero como...
-Resucité a Asia_chan con una de mis piezas, ahora ella es un demonio como nosotros.-Explicó Rias con una sonrisa, el pelicastañó volvió a mirar a la chica mientras lagrimas empezaban a caer pos sus mejillas.
-¡Asia!-Exclamó antes de abrazar con todas sus fuerzas a la chica con su brazo derecho haciendo que esta se sonrojara ligeramente.-E-estoy tan feliz.
-Si, yo también, Issei_san.-Dijo la ojiverde mientras sonreía, la escena de esos dos había que admitir enterneció a los demás miembros y a los que se encontraban en el grimorio del Hyoudou.
-Ahora Ise, tenemos que hablar sobre haber ignorado una orden de tu ama.-Dijo con seriedad la pelirroja, Issei dejó de abrazar a Asia y dio un paso al frente colocándose delante de la Gremory.
-Aceptaré cualquier castigo que me ponga Buchou pero no me arrepiento de nada, espero que eso sea capaz de entenderlo.-Dijo el Hyoudou con seriedad, el chico entendía que lo que había echo iba contra las "normas" pero no por eso sentía que había echo algo mal en ayudar a un amigo.
-No es un castigo, a partir de ahora Asia_chan está bajo tu responsabilidad, debes de encargarte de cuidar de ella, ¿entendido?-Dijo la pelirroja mientras se cruzaba de brazos y sonreía, el chico estaba algo des colocado pero sonrió y asentó con la cabeza.
-No dejaré que le pase nunca nada malo a Asia, Buchou, tiene mi palabra.-Dijo el chico con una sonrisa y unos ojos llenos de espíritu.
Todos empezaban a celebrar la unión de la chica al club con una pequeña fiesta con te y pastas. Sentada en su escritorio Rias tenia ciertos pensamientos en su mente, ¿haría Issei lo mismo por ella si se encontrase en una situación similar a la de Asia? ¿Estaría bien pedirle ayuda si es que fuese así?
Mientras tanto en otro punto de Japon cierto joven de cabellos naranjas sonreía ante lo que tenia en sus manos, un pequeño libro que le había costado sangre, sudor y lagrimas conseguir pero que al fin había obtenido, ahora debía llevárselo a su legitimo propietario.
-YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY hasta aquí este nuevo cap y saga de Asia terminada. Poco a poco empezamos a ver los progresos de Issei ademas de que cuando se cabrea...bueno que os esperéis es un Dragneel, Reynare acabó bien rostizada por todas sus maldades. Durante este cap ademas os he hablado de los viejos amigos de Issei, uno de ellos ya sabéis quien es puesto que es Irina, pero los demás son una sorpresa aunque de dos de ellos ha dado bastantes pistas, ¿seréis capaces de adivinar quienes son? También Yahiko ha encontrado un libro más, ¿quienes serán los nuevos maestros de Issei? Pues nada gente, no me queda mucho más que decir a excepción de lo de siempre, si os ha gustado el cap, o no, queréis darme ideas, opiniones o sugerencias, siempre leo y respondo todos vuestros reviews. Se despide un día más AkumaNoRyu, cuidaos mucho, no os olvidéis pasaros por mis otros fics si aun no lo habéis echo y hasta pronto, ja ne.
Sasuke75249: Thanks for the review and I'm glad you liked the chapter, in the future more characters for One Piece will appear but I do not know if I will include Shank or White Beard.
Zafir09: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap, tengo algo pensado para aquellos que están en los libros pero eso se verá más adelante, y si, Issei sigue siendo pervertido pero ahora se controla más.
Ronaldc v2: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap y ya veréis la que tengo planeado para esa batalla, sin duda Raiser no sabe la que se le viene encima.
CCSakuraforever: Gracias por el review y me alegra que te esté gustando la historia hasta el momento.
x29: Gracias por el review y me alegra que te esté gustando la historia, desgraciadamente yo soy de esos que tardan en actualizar pero al menos trato de no abandonar ningún fic. Tengo pensados personajes de muchas series, de Magi incluida, tengo a cierto personaje listo para aparecer más adelante.
Sumoner. Dante: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap, primero, no se de donde te has sacado lo de los 10 libros ya que no he dicho cuantos libros serán. Y con respecto a la ropa de Issei no te preocupes, para este tipo de historias me gusta darles su propio estilo y no usar simplemente la de otros personajes.
