Capitulo 3
Era una lindo día en los suburbios de la pequeña ciudad llamada Uminari, el cual ya iba cayendo con el sol, y una carro negro bastante deportivo se estaciono cerca de un pequeño negocio, que tenía un delicioso aroma a pan y uno podía sentirlo a pocos metros cerca del lugar, se bajo entonces, del auto, una persona con una gabardina negra de esas bastante largas que bajan y pasan de las rodillas, llevaba un portafolios en su mano y se dirigía hacia el pequeño negocio de panadería, a paso lento pero seguro.
-Ya he regresado, Nanoha- saludo a la persona que la había visto desde fuera y la esperaba con ansias.
-Bienvenida Fate-chan- una chica con una sonrisa dulce, que ella esperaba, le correspondió el saludo, y a pesar de estar separadas por una repisa, se fueron acercando hasta juntar sus labios, y terminar el saludo como correspondía.
-¿Qué? ¿No hay beso para mí?- pregunto una chica castaña, con unos ojos azules bastante juguetones, que llegaba desde adentro de la panadería, presenciando la escena.
-Hayate, tú no eres mi pareja, Nanoha, si lo es, ¿Cuántas veces tengo que decírtelo?
-Así es, Fate-chan es mía- diciendo esto Nanoha sujeto posesivamente el brazo izquierdo de Fate.
-Nanoha-chan eres una tacaña.
Flash-back
Fate estaba muy alegre después de haber conocido a Nanoha, alguna vez pensó que no llegaría a conocer lo que era el amor verdadero, pero Nanoha era eso y más, era el complemento de su felicidad, era todo eso que había escuchado e incluso iba mas allá, las palabras no le alcanzaban para decir y demostrar lo feliz que era.
El tiempo siempre marca una diferencia para aquellos que quieren avanzar, para poder llegar a tener aquello que solo la experiencia les puede dar. Fate no podía pedir más, después de haber escogido a Nanoha, no existía nadie más; Nanoha era una mejor chica de lo que pensó, era cariñosa, amable, atenta, trabajadora, y muy reservada en cuanto a la intimidad, no porque no pudiera o tuviera vergüenza de hacerlo, eso lo había dejado muy claro; para Nanoha tentar a Fate era tan fácil, como tener a un perrito dócil detrás de ella, y no había perdido la oportunidad para sacar provecho de eso en alguna cosa que otra, y a pesar de eso Fate tenía presente las palabras de Nanoha incluso cuando esas cosas sucedían:
-Si quieres ir más allá Fate-chan, tendrás que conquistarme- por supuesto que lo haría, pero no era fácil aguantar cuando Nanoha decía eso de esa forma tan sensual y sexy- así que tendrás que comenzar…- decía esto mientras besaba los labios de Fate suavemente y sin cambiar su tono de voz-…por… ¡dejar de tocar mi trasero cada vez que me abrazas!- grito, y empujo a Fate lejos de ella, no de una forma grosera, sino pidiendo más bien, respeto a ella.
-Pero eres mi novia Nanoha- Fate tenia lagrimillas en sus ojos.
-En tus seños querida Fate-chan- eso fue cruel- ¿Acaso no has puesto atención? He dicho que tendrás que conquistarme, y comenzando precisamente para aceptar ser tu novia, o no, ya lo decidiré- el tono de Nanoha era tan autoritario, como decir que era medio broma y medio en serio, ya que apreciaba mucho a Fate, con algo que era mucho más que agradecimiento.
-¡Hai!- levanto una mano Fate en forma de obediencia, moviendo su colita y sus orejas imaginarias, incluso si Nanoha decía eso, ellas ya tenían esa especie de momentos íntimos en los que se besaban y abrazaban mucho.
El cortejo era algo agradable para ellas, como nunca lo habían vivido, incluso cuando eran jóvenes, a pesar de que Nanoha no había vivido mucho de eso.
Y en efecto, nada pasa por desapercibido, y los cambios en Fate eran tan notables y evidentes, como el hecho de que un indigente se ganara la lotería, y se hiciera millonario de la noche a la mañana, y quienes notan esto, son las personas a las cuales más les importamos. Empezando por la mañana, Fate llegaba del trabajo desde otro lugar que ya no era su casa, con la excusa de que debía comenzar a ser independiente de su madre Lyndi, la verdad, era que Nanoha no quería que Fate dijera nada a nadie de los suyos acerca de "su relación", a Fate no le importaba mucho en realidad, tenía la seguridad de que llegaría el día en que todos lo supieran y como volviera mentirle a Nanoha, esa sería su despedida; Lyndi un poco preocupada por el cambio de Fate, decidió hablarle a alguien que sabia tratar a su Hija.
Yagami Hayate era la mejor amiga de infancia de Fate, la conoció casi justo después del incidente donde se incendio el colegio. Lyndi no solo le había contado lo de la mudanza de Fate, sino también el que se marchara todos los días antes del almuerzo "para almorzar en un lugar diferente y con personas diferentes", probar nuevas experiencias en otros restaurantes ya sea retirados o no de la oficina, era la excusa de Fate, pero lo cierto es que cada día almorzaba con Nanoha, lo que fuera, lo que decidieran, cocinar juntas era lo que más le gustaba a Fate, por lo que siempre regresaba muy pasada la hora del almuerzo, y al marcharse, solo marcaba y se iba, si alguien la invitaba un breve café ya sea por negocios o una pequeña charla, siempre lo despedía muy rápidamente, incluso a la misma Lyndi, porque Fate no soportaba el tiempo lejos de Nanoha, ambas vivían en casa de esta y a pesar de no haber ido mas allá, dormir juntas, había sido la mejor forma de dormir de su vida. En conclusión, la Fate de antes ya no era la misma que Lyndi observaba.
Por lo que, los sucesos desconocidos tanto como los conocidos preocuparon mucho a Lyndi, sobre todo el que Fate no quisiera decirle nada de porque aquel cambio tan repentino, así que recurrió a la única persona que realmente le ayudaría.
De esa manera Hayate descubrió el secreto de Fate en una escena muy parecida, a la de ese día (vease antes del flash-back). Como Hayate no podía descuidar mucho el trabajo de su empresa, decidió que al final de un día seria el momento perfecto para descubrir el lugar donde vivía Fate.
Hayate quedo muy impresionada la primera vez que lo vio, era amor lo que se veía en los ojos de Fate, aunque ya lo presentía no estaba segura, ya que Fate siempre rechazaba las relaciones formales con cualquier persona, y eso significaba, que definitivamente, esa chica no era cualquier persona, por algo estaba Fate con ella.
-¡Aja! ¡Te atrape Fate-chan, con las manos en la masa!- salió gritando Hayate repentinamente saliendo de un arbusto, tan repentinamente que Fate y Nanoha pegaron un pequeño salto del susto y de la impresión.
-¿Qué…? ¿Cómo…? ¿Cuál masa?- decía Fate extrañada por la situación repentina, hasta que diviso a Hayate perfectamente- ¡Ah! ¡Eres tú Hayate! ¡¿Qué haces aquí?- le exigió saber, ya hacía tiempo que no miraba a su amiga.
Y acercándose rápidamente a las dos personas de su interés, Hayate respondió.
-Eso debería preguntar yo Fate-chan, que escondido te lo tenias…- le dijo a Fate, mirando de reojo a Nanoha muy suspicazmente.
-Yo no tenía nada escondido…
-¿Quién es esta persona Fate-chan?
-Descuida Nanoha, ahora mismo se irá…
-¿Cómo que me iré? Primero que nada, tienes que presentarme a tu novia, no seas mal educada Fate-chan…
-Hayate…- la voz de Fate sonaba molesta.
-Mi nombre es Takamachi Nanoha, mucho gusto.
-¡Nanoha!- y ahora sonaba con mucha sorpresa.
-Es inevitable Fate-chan, y esta persona es claramente una conocida tuya…
-El gusto es mío, y soy más que una conocida, soy la mejor amiga de Fate-chan, la genial, la inigualable, la maravillosa…
-…e incorregible- dijo Fate en medio de su discurso.
-¡Fate-chan!...ejem, como decía,… e intrépida Yagami Hayate, a tus servicios.
-¿De Yagami Volkerinter Inc.?
-Tu novia es muy inteligente Fate-chan…conoce mi empresa…y dime, desde cuando están juntas- le pregunto Hayate a Fate, en su pregunta del millón, pegándola en un abrazo por su cintura y quedando muy cerca de su rostro…
-Ellas no es mí…
-Soy su Novia- interrumpió Nanoha a Fate, notando lo que diría, haciendo que las dos con Hayate volteasen a verla-…su prometida, su amante, como quieras decirlo, solo te pediré que…no vuelvas a acercarte a menos de cincuenta centímetros de mi Fate-chan ¿Has entendido?- la repentina cercanía de Fate con Hayate hiso que algo hiciera clic dentro de Nanoha, solo ella podía abrazar a Fate-chan tan estrechamente, sus celos eran evidentes, y Hayate decidió, no tentar sus suerte.
-Chica posesiva, y decías que no te agrado Nakagima-san…
-¿Nakagima? ¿Quién es Nakagima?
-Ginga, Nakagima Ginga, mejor dicho fue, y pues fue ¡Guaw!...
-Nadie, no fue nadie, no importa, no te preocupes por eso Nanoha- interrumpió Fate a Hayate tapándole la boca con ambas manos, al ver que iniciaría con uno de sus discursos,…innecesarios- fue alguien del pasado, no te preocupes.
-¿En serio? ¿Y fue tu pareja?
-Sí, y era muy bonita, tenia buen cuerpo, cabello lila, ojos verdes, y muy ¡Awekt!
-Ja ja ja, no, quiero decir sí, me obligaron a salir con esa persona, pero no significo nada para mí- Fate había vuelto a callar a Hayate, luego de soltarla pensando que ya no diría más.
-¿Te obligaron?- no solo la expresión de Nanoha era diferente, sino además su voz sonaba diferente, y no era la primera vez que Fate la veía de esa forma.
-De verdad, mi hermano…
-¿Qué te obligaron?- dijo Hayate apartando un poco las manos de Fate con las suyas- Pero al verla dijiste que esa chica en tu cama seria una…!Umhtt!
-Ya cállate Hayate, ¿Acaso quieres que Nanoha nos mate?
Nanoha se veía como la calma antes de la tormenta, miraba con un dejo de psicópata a ambas personas frente a sí, como una especie de demonio.
-¿Por qué lo niegas Fate-chan? Si esa persona fue tu pareja no deberías negarlo… si algún día me dejas, ¿Me negaras así?- la voz de Nanoha sonaba, muy fuera de ella, parecía ser otra persona la que hablaba, con una voz tenebrosa, que harían a cualquiera tener los pelos de punta.
-Yo nunca te dejare Nanoha, y si es cierto que esa persona fue mi pareja, no lo niego, era bonita físicamente, pero como persona era muy desagradable, y ya sabes cómo soy yo, no le hagas caso a Hayate, Nanoha para mi tu eres la única…- soltando a Hayate, Fate se acerco a Nanoha-…sabes que te quiero solo a ti…- juntando sus manos con las suyas.
-¿No me mientes?- de la mirada de psicópata asesina, paso a una muy ilusionada con las palabras de Fate en un instante.
-¿Sera bipolar?…
-Silencio Hayate…- susurró Fate a Hayate y regreso con Nanoha- Justo como lo oyes Nanoha, yo te quiero solo a ti, no hay otra como tú, y aunque digas, insistas que no es el momento, te lo diré ahora, yo te amo, Nanoha.
-Y yo a ti Fate-chan…- escuchar decir eso por parte de Nanoha fue una sorpresa pero decidieron ignorarlo para fundirse en un cálido beso, de cariño.
-¿Siempre estarás conmigo?- pregunto Nanoha al separarse.
-Siempre Nanoha…-
-¿Y esa persona no significo nada?
-No, nada Nanoha.
-¿Cuánto me amas?
-Nada de lo que diga podría alcanzar a decir todo lo que te amo Nanoha…
-¡Oigan! ¡Todavía estoy aquí!- pudiera parecer que gracias a Hayate se confesaron sus sentimientos apropiadamente, pero no es así, ellas, sobre todo Fate, ya se lo había dicho con anterioridad a Nanoha, que siempre le decía que era demasiado pronto para eso pero, lo que sí es verdad, es que en ese ataque de celos, Nanoha admitió que aceptaba ser la novia de Fate. ¿Cómo es que se habían confesado su amor y no eran nada, o al menos, no de palabra?
Desde aquel día, Hayate se acerco más a Fate para poder ver y apreciar de cerca su relación. Y para poder conocer a Nanoha, Hayate decidió trabajar con Nanoha de vez en cuando en su panadería.
Fin del flash-back
-Vienes temprano hoy Fate-chan…
-¿Es que está mal? Además, a ti que más te da Hayate…
-Estas descuidando tu trabajo, aunque entiendo porque lo haces, Nanoha sigue estando tan buena como siempre...
-No hables así de ella.
-Pero tú lo haces.
-Solo yo puedo hacerlo.
-¿Acaso son celos esos que veo? No puedo creerlo, las dos se han encelado conmigo, pero es comprensible…
-No empieces Hayate…
-¡Ya estamos listas Fate-chan, ahora vamos!- se escucho decir a Nanoha desde adentro, ya que se encontraba preparando los moldes de pan para el día siguiente.
-¿Pensé que ayudabas a Nanoha?
-Ya lo hice, Nanoha-chan está dejando listas las bandejas correctamente solo para venir a ornear el pan en la mañana.
-Je…
-Por cierto, Lyndi dice que quisiera hablar más seguido con su nuera.
-Nanoha y yo no estamos casadas…
-Pero yo sé que te gustaría… ¿Y bien?
-Sí, pronto iremos a visitar a mi madre, solo estoy esperando…
-¿Qué cosa?
-Las vacaciones…, cada vez que vamos no tenemos mucho tiempo, y quiero que la próxima vez, tengamos una verdadera convivencia familiar, además no puedo esperar para que mi madre y mi hermano conozcan a la nueva integrante de la familia…
-A Lyndi-san le cae muy bien Nanoha…creo que se pondrá muy contenta cuando lo sepa…
-Eso espero…- Fate sono con algo de desilucion.
-¿Cuál es la desconfianza? Ya verás que sí…
-Es que, puede que todo sea muy repentino,…todo ha pasado tan rápido…
Flash-back
Desde que Nanoha y Fate habían decidido estar juntas, solamente habían transcurrido 10 meses, todos los días Fate ayudaba a Nanoha en las cosas de la casa, sobre todo en la noche que es cuando solía llegar la mayoría del tiempo, y en los fines de semana, mientras que Nanoha se había encargado de la restauración del negocio durante el día, que desde que comenzó, muchas personas a pesar del tiempo, la habían reconocido, y solía hablar amenamente con esas personas que solían darle palabras de ánimos, que se alegraban mucho que no le hubiera pasado nada malo, que parecía el retrato vivo de su adre, que hubiera regresado y que estuviera dispuesta a darle el resurgimiento de lo que para muchos era su tienda de pan y postres preferida, Midoriya Café.
Hayate quien fue la primera en darse cuenta de su relación, sirvió como intermediaria para que la familia de Fate se enterara, ya que la situación había sido inevitable desde el momento en que Hayate se entero, Nanoha tuvo que acceder a que la familia de Fate se enterara, por lo que tanto Fate como Hayate habían hablado con Lyndi, respondiendo todas sus preguntas…
-¿Donde fue que la conociste Fate?
-En las vegas…
-¿Y qué es lo que hacia ella?
-¿Eso es realmente importante madre?…
-Sabes que si Fate, quiero saberlo todo.
-Ella trabajaba en los juegos, dirigía el juego de póker en aquel entonces…
-Así que escogiste a una plebeya…- una risa adornaba el rostro de quien menciono las palabras.
-¡Pos supuesto que no Hayate! Nanoha simplemente tenía una meta que cumplir, y era muy importante para ella, por eso todo su dinero lo tenía en una banca de ahorro…
-¿Qué clase de meta?- pregunto curiosa Lyndi.
-Madre, eso es personal, preferiría que Nanoha sea quien te lo diga…
-Y ¿De cuánto dinero estamos hablando que tenia?- Fate odiaba que Hayate no dejara el tema por la paz.
-…más de 27, 000,000. Nanoha estaba insegura de cómo utilizar ese dinero por muchas razones, así que prefería ahorrarlo, en lugar de invertirlo.
-Ya entiendo, de esa manera es que se desaparecieron 27 millones hace tiempo, sabía que había sido tú en las vegas, pero no me imagine esto…- perder 27 millones en una chica, eso no era tan normal, quien podría ser la susodicha.
-Lyndi-okasan te equivocas, yo simplemente perdí una apuesta en el juego con Nanoha…
-Lyndi-san, tengo que decir que Takamachi Nanoha-chan es muy hermosa, no hay duda de porque Fate la eligió…
-No hay duda de que Nanoha es muy linda, pero su interior, sus sentimientos y su forma de ser, es lo que me enamoro…
Tanto Lyndi como Hayate se sorprendieron de que Fate fuera tan sincera…
-Pero no se han conocido demasiado, apenas si ha sido poco tiempo…- Lyndi no parecía muy convencida.
-Eso no importa, tú me los dicho Lyndi-okasan, tiempo al tiempo, no puedes pedirme que haya pasado más tiempo del que ha transcurrido, yo te prometo que todo está bien, no me he equivocado, y estoy segura de que cuando conozcas a Nanoha lo comprenderás…
Como Hayate no tenía mucho tiempo de conocer a Nanoha no pudo secundarla, pero no había duda de que Fate sonaba más que segura respecto a Nanoha; por Lyndi no había ningún problema de lo que sintiera su hija, pero no sabía qué era lo que esa muchacha Nanoha sentía por Fate, y su inquietud era esa, no quería ver el rostro de su hija decepcionado, si esa chica le destrozaba el corazón, Lyndi nunca se lo perdonaría.
Pero no paso mucho tiempo para que pudiera conocer a su nuera, Hayate era la más bromista y desde casi un comienzo se refería a Nanoha de esa manera para molestar a Fate y a Lyndi que se encontraba siempre cerca de Fate cuando lo decía.
-Bienvenida, pasa adelante…- saludo Lyndi cordialmente a la chica que venía al lado de Fate.
-Con su permiso, muchas gracias…
Las invito a sentarse en la sala donde ya se encontraba Chrono, que también quería formar parte de esa conversación que era tan importante para Fate y su Madre.
-Chrono-dijo Fate al verlo.
-Gusto en verte hermanita- se levanto del sillón en el que estaba, para saludar con un beso en la mejilla a Fate, y posteriormente dirigirle la mirada a Nanoha…
-Chrono, ella es mi novia, Takamachi Nanoha…
-Un gusto conocerte Nanoha-san… los parientes deben saludarse por el nombre, ¿No lo crees?- la saludo alzándole la mano.
-Nanoha, el es mi hermano mayor Chrono…
-Supongo Chrono-kun, que tiene razón, el gusto es mío…- amablemente Nanoha correspondió el saludo.
Se sentaron a esperar a Lyndi, el ambiente era un poco extraño, Chrono miraba a Nanoha fijamente, y Nanoha se sentía un poco fuera del lugar, y Fate se retenía para decirle a Chrono que dejara de mirar a Nanoha y decirle un par de cosas de no sabía que…ya quería que aquello acabara; lo bueno es que Lyndi no tardo mucho en llegar. Llevaba una bandeja con bocadillos y cuatro tazas de té, que le sirvió a cada uno.
-Bien, Nanoha-san, hemos sabido por Fate que se dedica a atender un pequeño negocio llamado Midoriya Café.
-Es la herencia de mi familia…
-¿Y usted posee algún título de estudio?- Chrono no tardo mucho en intervenir en la platica..
-¡Chrono!
-Eso es importante Fate…
-Por supuesto que no…
-Descuida Fate-chan, su pregunta es razonable- Fate sin dudarlo hablo para contradecir a su hermano, pero fue interrumpida por Nanoha.
-Pero Nanoha…
-Está bien, en estas situaciones, lo mejor es ser honestos…- le dijo a Fate mirándola a los ojos. Y dirigiéndose a las personas que tenia al frente prosiguió- No poseo ninguna clase de titulo, ni siquiera termine la secundaria, mucho menos alcance la universidad…
-Nanoha eso no es necesario…- a Fate le estaban doliendo las palabras de Nanoha, sin darse cuenta de la reacción que tenía su familia en esos momentos, ella solo miraba a Nanoha.
-…perdí a mi familia en un accidente, y lo perdí todo, una persona malvada me arrebato mi casa y el negocio de mi familia, me quede sola, y apenas pude salir adelante; después, por accidente acabe jugando al póker en un pequeño negocio de juegos, y así sucesivamente fue como obtuve mejores ofertas de trabajo hasta que finalmente llegue a las vegas…
-Nanoha no sigas…- Nanoha no lloraba a pesar tener que recordar aquellos momentos, pero en su lugar, Fate lloraba en silencio, con su rostro bajo.
-…yo nunca invertí el dinero de mis ganancias, tenía mucho miedo de que volviera a sucederme lo que paso con mi casa y el negocio de mis padres, tenía miedo de que si comenzaba algo, alguien me lo arrebatara, prefería tener el valor neto…tuve parejas de alguna que otra noche, pero nada más…para mi esas cosas no eran realmente importantes, me mantuve así, hasta que conocí a Fate-chan…- nadie decía nada, solo escuchaban atentamente a Nanoha, incluso Fate, nunca la había escuchado hablar de sus otras parejas, aunque de acuerdo a Nanoha, no podían llamarse de esa manera-…con anterioridad había conocido a muchas personas como Fate-chan, con dinero, pretensiosas, que querían algo conmigo, ya sea intimo o esperar solo a ganarme en el juego, pero su hija fue diferente…
-¿Por qué?- Lyndi no pudo evitar que la pregunta saliera de ella, la razón no le era desconocida, pero quería escucharlo de esa chica, ya no tan desconocida, que a pesar de no tener mucha educación, se expresaba muy bien.
-…ella fue sincera desde un comienzo, quería algo más que quererme en su cama- para Nanoha no eran desconocidas las intenciones iniciales de Fate-…por supuesto ese fue el motivo de su atracción por mí, pero ella quería la sinceridad de parte de mi, que yo quisiera estar con ella, a tal punto de afrontarme y llamar mi atención, ella fue la primera en ganarme en un partido de póker, gracias a ella no sufrí las consecuencias, al perder en mi partido contra ella 27 millones, ella no lo acepto, incluso hasta ofreció su dinero a la banca…- Lyndi volteo a ver a Fate, sin quererlo gracias a Nanoha había descubierto que le había mentido, un poco. Y Fate, ya no lloraba, esquivo la mirada de su madre, pero estaba feliz de escuchar hablar así a Nanoha de ella-…después de eso, no podía creer que alguien me había ganado, lo único que Fate pidió fue pasar un día conmigo, y así nos conocimos, fue un día maravilloso, Fate no dejo de mostrarme lo alegre que era la vida, algo que yo ya había olvidado hace mucho tiempo…
-Su dinero Nanoha-san, ¿Para qué lo que quería, y por qué tanto?- por qué siempre Chrono hacia las preguntas más importunas.
-Para vengarme, de la empresa que me lo había quitado todo, mi intención era iniciar una demanda, tener el poder para sostenerla y llevarla hasta el final…pero eso no fue necesario,…conocer a su hija fue un milagro, su sinceridad, su fuerza y su intrepidez,… ella me mostro que todavía hay personas en las que podemos confiar en el mundo…Fate-chan me cuido, me apoyo, estuvo conmigo desde aquel momento y yo, no podía creer que alguien así se hubiera fijado en mi, era totalmente diferente de lo que creí en un comienzo, por esa y muchas razones más, me he enamorado de su hija, Lyndi-san…- la mirada de Nanoha era más brillante y clara que la luna en primavera.
-Wow, Nanoha-chan eres tan preciosa como me dijo Hayate-chan- Lyndi sentía que no cavia de la emoción después de escucharla, y solo se levanto para ir a abrazar directamente a Nanoha.
-Lyndi-san…- aun trataba de hablar Nanoha en el abrazo tan estrecho que le estaban dando…
-No, no te dejaremos ir, eres más que la indicada para mi hija Fate…
-Has encontrado a una buena chica Fate…
-Chrono pero tu…
-Lo que dije antes, no era en serio, solo quería saber si ella podía resistir esa clase de presión, pero ella es muy sincera también, como tú…
-Gracias, eso significa que ¿Aceptan a Nanoha?
-¿Aceptar? ¿Cuándo será la boda? No te preocupes yo la preparare, invitare a todos nuestros conocidos, escogeré los mejores vestidos, los mejores bocadillos, las mejores decoraciones y rosas, la mejor luna de miel de todas…
-Lyndi-okasan ¿Pero qué estás diciendo, no decías que Nanoha y yo tenemos que conocernos mejor?- Fate sonaba un poco afligida.
-¿Conocerse? Para que, están más que preparadas para la boda…
-P-pero, Okasa…Chrono ayúdame…
-Lo siento Fate, que tengas buena suerte…yo tengo otras cosas que hacer- decía Chrono desde la puerta, antes de salir y dejar a Fate y Nanoha a merced de su madre.
Aunque les costó controlar a Lyndi y hacerla volver en sí, Nanoha y Fate estaban felices, Nanoha había encontrado una nueva familia, y Fate no podía creerlo increíblemente bien que su madre y Nanoha se llevaban. Después del ataque de boda de Lyndi, ella y Nanoha, hablaron de más cosas, para conocerse mejor, y eran como dos demonios que habían descubierto una maravillosa amistad, ya que no perdían tiempo para picar a Fate, quien sorprendentemente era la victima de su propio juego, y Lyndi comprendió que esa linda chica tenía un gran corazón, era de esas pocas personas que aun quedaban en el mundo, pudo apreciar claramente que lo que sentía por Fate era sincero, y eso la hizo sentirse tranquila.
Lamentablemente, ese era el único día en que Nanoha y Fate podrían estar en casa de Lyndi, pero se la pasaron bien, y decidieron que la próxima vez tratarían de hacer un momento de convivio familiar.
Fin del flash-back
-¡Fate-mama! Vivio estaba muy ocupada adentro y por eso no pudo venir a saludarte.
Un pequeña niña venia corriendo delante de Nanoha y se había tirado a abrazar a Fate.
-¿Cómo has estado Vivio? ¿Tía Hayate no ha molestado mucho a Nanoha-mama?
-No, hemos estado muy bien, tía Hayate es muy buena, solo le gusta molestar un poco…
-¡Vivio! Se nota que eres hija de estas dos…
-¡Oye!...- protesto Fate.
-¿Ya te vas Hayate-chan?- pregunto Nanoha a Hayate llegando al lugar, y ver que ya tenía listas sus cosas para irse.
-Sí y hoy no cenare con ustedes, tengo una cita con Carim Gracia
-¿Carim Gracia? Estas tratando de atrapar un pez muy gordo Hayate…
-No es un pez gordo Fate-chan, sino estuvieras con Nanoha-chan me comprenderías, rubia sexy, ojos azules, y mejor no sigo, no sea que te de tentación,…aunque pertenece al celibato, ya sabes, esos clubs raros de monjas, no importa, nadie puede resistirse a mi…
-No hagas ninguna tontería Hayate, no puedo creer que una monja haya aceptado salir contigo, de seguro no te conoce…
-Dices eso Fate-chan, pero no te imaginas, vale la pena hacerla caer en pecado, es un desperdicio dejar a una belleza como esa intacta para los gusanos…
-Ya vete, y no digas tonterías como esas enfrente de Vivio…
-Pero tú preguntaste…
-Largo…
-Que te vaya bien Hayate-chan…
-Si no fuera por Nanoha-chan, no te salvas Fate-chan…
-Si como no…- fue lo último que le dijo Fate a Hayate antes de que se marchara.
-Fate-mama, vivió aprendió a hacer muchos panes hoy también.
-Me alegro de escuchar eso Vivio…
-Vivio es muy inteligente Fate-chan, te sorprenderías si la vieras…
-No lo dudo, por eso el próximo año, Vivio estudiara mucho ¿No es así Vivio?
-¡Sí! ¡Vivio irá a la escuela! ¡Tendrá muchos amigos! ¡Y sacara muy buenas notas!
Finalmente Nanoha termino cerrar todo el lugar y se dirigieron al auto.
-Fate-chan no creo que sea necesario subirnos al auto, la casa no queda muy lejos…
-Sí pero, no me gusta dejar el auto estacionado tan lejos de casa…
-Fate-chan eres muy desconfiada…
-Solo soy cuidadosa ¿Verdad Vivio? - le preguntó Fate a Vivio recargada en sus brazos
-Si Nanoha-mama, Fate-mama solo está siendo cuidadosa…
-Lo ves…
-Eso no es justo Fate-chan…, Vivio, también tienes que apoyar a tu Nanoha-mama.
Flash-back
Fate y Nanoha recorrían las calles en el auto muy lentamente después haber decidido cenar en un lugar diferente a la casa, mientras platicaban de lo que se les ocurría, lo que pensaban, de el día que habían tenido, las cosas que querían para el futuro o simplemente que harían el día de mañana.
-…me alegra que te vaya muy bien en el negocio, Nanoha.
-Sí, pareciera como si nunca me hubiera ido.
-Dime ¿No has pensado en agrandarlo? Quiero decir, abrir otras sucursales, en una nueva escala, algo parecido a abrir una empresa, no lo sé…
-Veras, todo el dinero que ahorre, no fue por ese motivo, a decir verdad, ni siquiera sé que hare con él, pero quiero que las cosas permanezcan así por un tiempo, pienso que hacer algo así, seria de pensarlo muy seriamente, pero ya habrá tiempo para eso…
-Comprendo…
-Fate-chan…
-Ummm…
-Tú madre es una persona muy agradable Fate-chan.
-¡Verdad!…
-De seguro sabe más secretos de Fate-chan, que no quieres decirme…
-¡Nanoha, no hables de eso! No me lo recuerdes, es simplemente aterrador, pensar en que tú y mi madre se junten nuevamente…
-¡Eh~~~! De cualquier forma no es algo que puedas evitar…
-Rayos…- susurro Fate por lo bajo- pero es verdad, mi madre se muere por volver a verte…- dijo alegremente y con una sonrisa.
-Fate-chan…
-Espero que piense en retrasar lo de la boda, o que lo haya olvidado, no puedo creer que realmente lo haya dicho…
-Fate-chan…
-Eso quiere decir que le caíste muy bien…
-Tu madre no menciono el asunto de los hijos, pensé que era algo que le importaría… ¡Ah~!- no pudo evitar gritar repentinamente Nanoha ante el frenazo tan brusco que le dio Fate al auto.
-Ya te había dicho que mi madre sabía que yo…
-Pero también dijiste que no perdía la esperanza de que tú…
-No importa…ya es abuela…y Chrono la hizo muy feliz con sus gemelas…
-Aun así…
-Se a lo que te refieres- Fate decidio cambiar de tema-…Mira, hay un parque a una cuadra, que te parece si vamos…
-¿A estas horas?…
-Vamos a pasear, un paseo nocturno, no te preocupes, no pasan de las 8:30 y vas en compañía de una cinta negra en karate…
-De acuerdo…
Se bajaron, y se dirigieron a paso lento hacia el parque, no había muchas personas a esas horas pero no estaba tan solitario, buscaron una banca y se sentaron, en lo que caminaron no habían dicho ni una palabra, el frio de la noche no era imperceptible, pero tampoco dijeron nada al respecto.
-Y que me dices tú Nanoha…- Fate decidió romper el silencio, veía a Nanoha y dudaba ¿Qué era exactamente lo que estaba pasando...o sucedería?
-¿A qué te refieres?- Nanoha se extraño por su pregunta, y la miro.
-Tus padres ¿Qué crees que pensarían de nuestra relación?
-No estoy muy segura, es decir, yo jamás lo imagine, que estaría con una chica…
Fate no supo realmente que decir.
-…siempre pensé que me casaría con algún hombre como mi padre, y tendría mi propia familia…
-¿No será que eres tú la que está preocupada?- Fate definitivamente no pensaba que tocarían ese tema tan pronto, pero sabía que el momento igual llegaría, así que no importaba mucho.
-¿Qué?
-Ya sabes, eras como esas chicas que tienen esa ilusión de encontrar al príncipe de sus sueños y ser felices para siempre…sino es que todavía sigues soñándolo…
-Yo no quise decir…
-Yo lo entiendo, que no soy lo que tú esperabas, desde que te conocí supe que eras una mujer maravillosa, tan perfecta que encajas completamente en el tipo de perfil y de rol que posee una mujer en la sociedad, que me hayas aceptado ha sido un milagro para mí, realmente lo agradezco…
-Te equivocas…
-¿Por qué? Sabes que en el fondo tengo razón…- trataba de ocultarlo, pero algo oprimió el corazón de Fate al decir aquello en lo que pensó alguna vez, y la hizo sentirse triste, no ser lo que esperaba Nanoha, pero no podía evitar amarla y pensar en no dejarla ir jamás.
Fate ya no miraba a Nanoha solo miraba el suelo, su ceño levemente fruncido, el dejo de tristeza que mostraba era evidente y Nanoha la miraba directamente, Fate no sonreía, y para Nanoha la sonrisa de Fate era algo muy hermoso de ver. Una brisa sacudió el ambiente, movió ligeramente las ramas de los árboles, y Fate no pudo evitar sentir el frio recorrerla.
-Fate-chan tonta…
Fate volteo al instante hacia Nanoha, ¿Por qué le decía tonta? ¿Acaso no comprendía su dolor?, pero su mente quedo en blanco, al sentir unos labios buscando los suyos, Nanoha tenía los ojos cerrados e inmediatamente rodeó el cuello de Fate con sus brazos, el beso era lento y profundo, Nanoha trataba de transmitirle a Fate todo lo que sentía por ella, todo su amor y cariño. Pero sentir a Fate de esa manera para Nanoha era demasiado, no podía controlar las emociones y sensaciones que eso le causaba, simplemente se volvía loca, por lo que, de algo que pensó seria, tierno y cariñoso, se volvió más intenso, Nanoha saboreaba los labios de Fate al contacto de los suyos, sentir la humedad de sus labios con los suyos, su respiración que se volvía una con la suya, sin pensarlo dos veces Nanoha obligo a Fate a separar sus labios y se introdujo en ella, tenía el control, y le gustaba, Fate le correspondía pero no trataba de dominar, simplemente se dejaba a su merced. Sin separarse, lentamente Nanoha comenzó a recostar a Fate sobre ella a lo largo de la banca en que se encontraban, sus lenguas danzaban en un baile interminable, sintiéndose, explorándose, haciéndoles perder la conciencia, y todo lo que existía a su alrededor, para quedar solamente ellas. Hasta que fue inevitable y les falto el aire, se separaron, lentamente para su propia sorpresa. Abrieron sus ojos, y Fate noto los ojos de Nanoha brillar a la par de la luna y las estrellas esa noche, eran hermosos, y supo que amaría esa mirada para siempre.
Sonrojada y con sus brazos, uno a cada lado del rostro de Nanoha, con su corazón latiendo a mil, el beso le pareció indescriptible, Nanoha se ofrecía a ella, le ofrecía su alma y su corazón, pero no sabía que decir, se habia quedado en blanco.
-Fate-chan tonta- repitió, con una hermosa sonrisa en sus labios- si yo te amo, porque eres tú, no se trata de lo que yo quería o imagine alguna vez, se trata de lo que siento por ti, y yo te amo, de no haber sido por ti, no sé qué sería de mi, para mi conocerte fue un milagro, he recuperado mi vida gracias a ti, y quiero vivirla contigo, para mi tu eres mi príncipe, eres amable y gentil, decidida y de mirada fuerte, siempre he sentido que tu mirada penetra a lo más profundo de mi ser, y me salvaste del lugar en que me confinaron para toda la vida…lo que siempre deseo mi familia para mi es que fuera feliz, y contigo, lo soy…
-Nanoha…- Fate sentía que quería llorar de la felicidad de tan solo escucharla.
-No llores… ¿Por qué lloras Fate-chan?... ¿No me crees que yo te ame?...sentirte cerca es la sensación más grande que haya sentido, el besarte, eres la única persona que quiero que me haga el amor- y el corazón de Fate dio un vuelco al escucharle decir esas palabras- no sé cómo, ni cuando comencé a enamorarme de ti, pero aquí me tienes, para ti, soy tuya Fate-chan- Nanoha acariciaba el cabello de Fate con una de sus manos, y con la otra acariciaba su mejilla.
-Para mí también, eres lo mejor que me ha pasado Nanoha…- Fate termino de recostarse sobre Nanoha, quedando sobre su pecho, sintiendo el abrazo cálido de Nanoha, mientras escuchaba los latidos de su corazón latir rápidamente, justo como el suyo en ese instante- ¿Cómo era el hombre de tus sueños Nanoha?- sin saber por qué esa pregunta le vino a su mente.
-Justo como tu Fate-chan…
-Pero yo no soy un hombre…
-Eres mejor que uno…- y Fate no pudo evitar sonreír de nuevo, con mucha alegría y felicidad.
La noche fue avanzando, y cuando ya miraron que era demasiado tarde decidieron marcharse a casa.
-Supongo que ya es hora de irnos…
-Suenas triste Fate-chan…
-Yo quería quedarme más tiempo así contigo…- y Fate hizo un puchero digno de una foto.
-No digas eso…en casa podemos hacer…cosas mucho más interesantes- hubo terminado decir eso Nanoha y Fate ya se había incorporado.
-Nos vamos entonces, mi princesa…- tomo la mano de Nanoha guiándola en dirección al auto.
Iban caminando despacio, disfrutando de la noche y de ese tan agradable pero inesperado silencio, cuando de repente escucharon un ruido que venía de uno de los arbustos oscuros del parque, Fate inmediatamente se puso delante de Nanoha en posición de defenderla.
-¡Espera! ¡Maldita enana!- escucharon a un hombre gritar desde el otro lado de los arbustos.
-¡Que no se escape! ¡Atraparemos a esa rata!- escucharon a otro más.
-¡Cuando te atrape! ¡Desearas no haber nacido!
Entonces al fin llego, de los arbustos salió alguien, no era ninguno de los hombres que habían escuchado, ni mucho menos, era una pequeña niña que corría dirigiéndose directamente en su dirección, venia tan agitada que no se dio cuenta de las personas hacia las que se dirigía, y termino chocando contra Nanoha, ya que justo al verla Fate se aparto de su camino. Asustada miró a ambas personas, las miraba rápidamente volteando a una y después a la otra.
-¡Te alcanzaremos! ¡Ya lo veras!- se escucho nuevamente a uno de los hombres que la perseguía, y la pequeña niña se agito nuevamente muy asustada, e intento echar a correr, cuando de pronto…
-¿A dónde crees que vas?- le pregunto la persona que la sujetó con ambas manos para detenerla…
-…N-no…yo…tengo…q…correr…- se encontraba tan abatida que no podía articular bien las palabras.
-Tómala entre tus brazos Nanoha- le dijo Fate a Nanoha al ver que no la había dejado escapar, cosa que ella también hubiera hecho.
-Como tu digas Fate-chan, pero tú ¿Qué harás?- le pregunto con un poco de preocupación.
-¿Qué que hare? Es un poco obvio ¿no?...- le respondió Fate caminando despacio al mismo lugar del cual había aparecido la niña.
-Ten cuidado Fate-chan…
-Lo tendré no te preocupes…
-P-pero…usted-es…no enti-enden…esos ho-hombres…son muy malos…
-Después hablaremos de la razón porque te persiguen, ahora…
Fate hablaba con decisión y conciencia de lo que sucedía, desde el momento en que, en silencio solo con sus miradas habían decidido ayudar a esa pequeña. Sentía como los hombres estaban próximos al lugar en que se encontraban. Fate se coloco en posición de ataque, con su brazo y pie izquierdo frente así y con el pie derecho atrás y su mano derecha agachada hacia atrás sobre su costado y la palma de su mano abierta.
El primero por fin llego saltando de entre los arbustos, y en un rápido movimiento Fate se agito con fuerza hacia adelante, impulso al frente desde abajo su mano derecha, golpeando directamente al tipo sobre su quijada desencajándosela, al contraminarla con su mano y haciéndolo caer de espaldas, haciéndolo perder la conciencia al instante. Nanoha estaba impresionada con lo que acababa de ver, pero se enfoco en consolar a la pequeña.
-Todo estará bien, no te preocupes, Fate-chan nos protegerá- la niña no sabía quiénes eran esas personas, pero la estaban defendiendo y protegiendo, y eso bastaba para sentirse segura con esas extrañas y desconocidas.
Los otros dos llegaron rápidamente después del otro, vieron a su compañero caído y vieron a Fate.
-¡Perra! ¡Fuiste tú!
-¡Nos la pagaras!
Se arrojaron contra ella, en un claro desequilibrio para Fate, quien no tuvo ninguna compasión al arremeterse contra ellos, al primero que decidió sería su primera víctima, se giro sobre sí misma para asestar una fuerte patada contra su estomago y arrojarlo al aire, para luego hacerlo caer y perder la conciencia después de haber hecho un gesto de dolor. El otro y último sujeto le causo un poco de molestias a Fate, ya que tuvo que esquivar sus puños y patadas, al haberla atacado de espaldas, pero se puso frente al él, y al esquivar uno más de sus puños, le asesto uno de los suyos sobre la mejilla izquierda, para que en su desequilibrio poder darle con su rodilla directamente en su estomago, dejándolo también inconsciente contra el suelo.
-Wow, Fate-chan en verdad eres muy buena luchando…
-¿No te lo dije Nanoha?, pero más importante ahora, dame a la niña, y llama a la policía…
-Tú también puedes hacerlo Fate-chan…
-Lo siento, pero esta vez deje mi celular en el auto.
-Bien…- le dio a la niña a Fate y marco el numero de la policía.
-¿Te encuentras mejor?- le pregunto a la niña en sus brazos, quien al escuchar a Fate salió de su estado de shock, no terminaba de creer que había sido salvada, y al ver a Fate preguntándole con una sonrisa si estaba mejor, solo pudo llorar- ¡oye! No llores, ya todo está bien- y Fate la abrazo en un cálido abrazo que la niña le correspondió.
-Ya esta, he llamado al policía ¿Cómo se encuentra?
-No lo sé, un poco aliviada supongo.
-No debe tener más de 6 años- supuso Nanoha al ver a la niña- ¿Cuál es tu nombre pequeña? ¿y por qué esos hombres te perseguian?- pregunto cariñosamente.
-¡Nanoha! Todavía se está recuperando del susto, déjala respirar- dijo al ver que la niña seguía llorando.
-Yo solo quería saber- confeso un poco encogida de hombros.
-Vivio…- la escucharon decir mirándola de forma sorprendida, aun estaba con lagrimas en sus ojos pero les dijo su nombre- Hakiriko Vivio…
Lo siguiente que paso, fue que llego la policía, dieron declaración de lo sucedido, arrestaron a los tipos que de hecho ya estaban siendo buscados por la policía, al parecer capturaban a niños huérfanos de las calles para oblogarlos a trabajr para ellos, entre otras cosas que a Nanoha le parecieron despreciables una tras otra. Los policías quisieron disponer de la pequeña vivió, quien había sido abandonada por sus padres y estaba siendo buscada, pero Fate se negó rotundamente al enterarse de aquello, los policías iban a negarse, no iban a permitir que una simple civil se llevara a una víctima del crimen, por lo que Fate tuvo que recorrer a su influente nombre, con lo que le dejaron a la niña y la llevo consigo a casa de Nanoha.
-¿En que estas pensando Fate-chan?
-No lo sé, es que me molesto mucho saber eso, como pueden abandonar a una hermosa criatura, que no puede defenderse en la vida…solo tiene 6 años…
-Te comprendo pero ¿Qué haremos? Te acusaran de secuestro…
-No pueden hacerlo…
-Pero no puedes simplemente tenerla contigo ¿Estás segura de que no tendremos problemas?…- Nanoha estaba insegura, no sabía mucho de ese tipo de cosas, aunque algo dentro de ella también se había removido al haber tenido a la pequeña Vivio en sus brazos.
Al llegar a casa, Nanoha le hizo de comer a la niña que tenía mucha hambre y vieron como se comió con mucha ímpetu lo poco que había en la cocina esa noche, junto con pan y leche, Vivio les conto que los tipos la maltrataban y la forzaban a trabajar, que querían venderla, y hacerle cosas horribles, ella los había escuchado a lo último, así que había tratado de escapar a toda costa ese día, y lo logro, corrió todo lo que pudo, esperando encontrar a alguien que la rescatara, y las había encontrado, diciendo eso les sonrió a ambas, y Fate y Nanoha no podían estar más enternecidas, Vivio les agradeció por lo del rescate y la comida, pero Nanoha rápidamente le dijo que ese no era el final, así que tomándola nuevamente en sus brazos la llevo al baño, le limpio toda la suciedad, y vio claramente que tenia marca de cicatrices por todo su cuerpo, aparte de que así se veía mucho más delgada de lo que se veía con los harapos. Después del baño la llevaron a su habitación y casi de inmediato Vivio se había quedado dormida, estaba cansada y muy agotada por todo lo que le había sucedido, Nanoha y Fate la siguieron acostándose cada una a cada lado de la pequeña.
A partir de ese día habían comenzado a convivir con la niña, a diario ambas sentían querían verla sonreír, sus trabajos se lo dificultaron un poco, pero se esforzaron, sobre todo Fate, que pasaba más tiempo lejos de vivió por su trabajo, en cambio Nanoha convivía más con ella, la protegía de sus miedos, de las extrañas reacciones que tenia con los ruidos fuertes, la consolaba y le daba cariño; para distraerla comenzó a enseñarle a hacer pan, café, postres entre otras cosas, Nanoha solo de ver a esa pequeñita sonreír sentía que algo se removía en su interior de felicidad, sentía que de verdad quería cuidar a la pequeña y lo hacía a diario, motivo por el cual la niña también le correspondía más a ella, sentía que Nanoha le contagiaba con su alegría y su forma de ser. Le compraron ropita para ella, unas bonitas coletas que Vivio cargaba a diario, y unos cuantos juguetes, para cuando ya no tuviera nada que hacer. Por otro lado Fate, sabía que necesitaban algo mas para que nadie las molestara por tener a la pequeña vivió, y era quien tomaba el tema más seriamente, no porque Nanoha no lo fuera, sino porque Vivio ya lo era, una parte que se había vuelto importante para ambas, al despertar cada mañana y en la tarde ya para llegar la noche…
-Quiero cuidarla…- le afirmo Fate una de esas noches en la habitación después de que Vivio se hubiera dormido.
-¿La adoptaras?…
-Tienes razón…no solo solicitare la adopción, sino que demandare a sus padres…- Fate estaba furiosa y decidida, furiosa por saber que los padres de la pequeña la habían abandonado a su suerte, y decidida porque esta vez quería algo más…
-¡Fate-chan!...
-¡Es que me molesta mucho!...solo quiero que me respondas una cosa- cuando Fate quería algo, nadie la hacía cambiar de parecer tan fácilmente, solía comportarse muy impulsiva.
-¿Qué es?...
-¿Me apoyaras?
-Sabes que si…
-No es la primera vez que estoy a cargo de esta clase de niños…
-¿Eres tutora o algo asi?…- Nanoha no se esperaba aquello, a pesar de que no le parecía tan extraño.
-Así es, no te lo había dicho ya que el tema no había surgido pero, no te preocupes, tanto Erio como Caro, ya son adolescentes; Erio tiene 17 y Caro 16, me he encargado de ellos desde que tengo 18, Erio tenía 10 años y caro 9 cuando comencé a cuidar de ellos, ahora mismo están esforzándose arduamente en sus estudios, los veo cada semana para ver como están, y están muy bien…
-¿Por qué no me lo habías dicho Fate-chan?- no es que Nanoha estuviera molesta, pero parecía ser algo importante de Fate y el no saberlo, la había descolocado un poco.
-Es que, Caro y Erio me están preparando una sorpresa de no sé qué, así que no puedo verlos sino hasta dentro de un par de meses más, y estar contigo, me ha sacado de este mundo, lo siento, no era mi intención ocultártelo, pero respecto a Vivio…-al finalizar Fate se veía un poco más seria.
-Comprendo, y no te lo reprocho….- de alguna manera no podía culparla, ella también había salido volando de este mundo.
-…respecto a Vivio no es lo que quiero esta vez…- desde el primer momento en que vio a la pequeña Vivio se había enamorado de ella.
-¿Qué quieres decir? ¿Es acerca de lo de ser su tutora?
-Puedo quitársela a sus padres de cualquier manera…pienso darle mi apellido…
-¿Eso quiere decir…?
-Sera mi hija, de verdad quiero que sea mi hija…pero si tú no quieres…
-Lo aceptare solo con una condición…- a Fate le sorprendió esa afirmación.
-¿Cuál…?
-Que también lleve mi apellido…
-¿Pero tú estás…?
-Yo también quiero mucho a Vivio, y ya había pensado algo así, pero no estaba segura de lo que pensarías, ¿No te alegra? Ambas seriamos madres ahora, de ella, de nuestra propia hija…
-¿Qué si me alegra? Eso me haría muy feliz Nanoha- dijo arrojándose a ella para besarla.
Y así había ocurrido sin más, parecía algo apresurado y no lo era al mismo tiempo. Hayate se sorprendió mucho al ver la niña y que ambas la cuidaran, no era gran sorpresa de parte de Fate, al principio creyó que Fate había convencido a Nanoha de cuidarla pero, después se dio cuenta con el pasar de los días que también ella era sincera en lo que sentía por Vivio, ni que decir que ella se sintió muy feliz de ser tía, sin embargo en esta ocasión Fate y Nanoha si le advirtieron acerca de decírselo a Lyndi, querían ser ellas personalmente quienes se lo dijeran, por lo que dejaron ese como un tema pendiente.
Fate movilizo todos los trámites acerca de la adopción, no por nada los policías habían accedido a dejar a Vivio en sus manos, ellos ya conocían acerca de las tutorías que la precedían, y junto con ello Fate había presentado también la demanda, que si la hizo, y les dio una buena cantidad de años a los padres originales de Vivio. Y de esa manera es como había nacido Vivio Takamachi Harlown, después de una ardua lucha de decidir el orden de los apellidos, pero al final Fate dijo que así se escuchaba mejor y así los dejaron, realmente no importaba mucho, incluso si no estaban casadas, lo logró y eso la hizo sentirse más unida a Nanoha. De esa forma (como todos ya sabemos) Fate se convirtió en su protectora y Nanoha en su profesora (de forma legal), y Fate sentía que ese era un comienzo (muy extraño, y rápido porque Nanoha lo decía así) de la familia que formaba con Nanoha.
Vivio era una buena niña, muy inteligente y dedicada con cada cosa que hacía, Nanoha siempre se preguntaba si no extrañaría a sus padres biológicos, y si podría hacer un buen trabajo como madre, alguna vez espero serlo, no precisamente de esa forma, pero empezaba a preguntarse todo lo que se preguntan los padres primerizos, Fate la tranquilizaba diciéndole, que ella sería la mejor de las madres, y la mejor de las esposas también.
-¿Qué? ¿Acaso no te casaras conmigo?- dijo Fate después de recibir un golpe en su hombro de parte de Nanoha.
-So dakedo…
-No te pongas así por cierto, ¿Cuándo le daremos su habitación a Vivio? Quiero estar contigo ¿sabes?…- el tono sujestivo no paso desapercibido por Nanoha.
-Vivio se sentiría muy mal si te escuchara decir eso ¿Sabes?...
-No es nada personal, es decir, ella es mi hija y la quiero como tal, pero me hace falta, tú ya sabes, y contigo, nunca lo hemos hecho…
-Y si nunca lo hacemos ¿Te molestaría?...- Nanoha sabia molestar a Fate, como solo ella podía…
-¡Nanoha! No me tortures de esta forma…- pidió, con lágrimas en sus ojos y sus orejas imaginarias caídas.
-La habitación de Vivio quedara lista mañana, no te preocupes…-le dijo con una sonrisa e inmediatamente Fate volvió a la vida.
-¿En serio?
-¿Quieres que te diga que no?, no quería decírtelo, era una sorpresa…
-¡Genial!- grito Fate moviendo sus brazos eufóricamente.
-¿Qué es genial Fate-mama?-pregunto Vivio llegando a la habitación de sus madres después de haberse cepillado los dientes.
-Tu habitación Vivio- trato de decir sin que ninguna otra intención se le notara más que la alegría de saber que su hija tendría su propio cuarto- mañana estará lista…
-¡Eh! Nanoha-mama se supone que sería una sorpresa.
-Lo siento Vivio, pero quería hacer que tu Fate-mama se sintiera feliz, se veía un poco deprimida y cansada cuando vino…
-¿En serio? Entonces ¿Estas feliz Fate-mama?
-Sí, muy feliz por ti Vivio- dijo completamente ida, no quería ser mala, pero no podía evitarlo, no podía evitar recordar como Nanoha le había insinuado la misma noche que conocieron a Vivio, y aunque aprendió a querer mucho a su hija, tenía derecho de querer estar con Nanoha ¿No?
Fin del Flash-back
Y justamente ese era el día, después de haber despedido a Hayate, había muchas cosas que celebrar, sobre todo para Fate, por fin podría estar con Nanoha, de alguna forma no tenía prisa, a pesar de estar impaciente, pareciera que sería su primera vez, y a lo mejor sí lo era, por el hecho de que sería con la persona con la que definitivamente quería pasar el resto de su vida, sería su primera vez de tantas, y esperaba que sí, deseaba hacerle el amor a Nanoha con desasosiego, trataría de no molestar ni despertar a Vivio, pero no sabía si se podría controlar, no quería pensar mucho, así que al llegar a la casa, hicieron lo que normalmente hacían. Por su parte Nanoha se miraba tranquila, nada parecía incomodarla, Fate se preguntaba si lo habría olvidado. Cocinaron las tres juntas, cenaron, vieron un programa de televisión, se dieron un baño juntas, se pusieron sus respectivos pijamas y al terminar se sentaron en el kotatsu a hacer lo que siempre acostumbraban antes de dormir.
-Rayos, otra vez…
-Acéptalo Fate-mama, no das una…
-Vivio no hables de esa forma…
-Pero es lo que Nanoha-mama siempre dice…
-Acéptalo Fate-chan no das una…
-Nanoha no le enseñes eso a Vivio…
-¿Qué no le enseñe a qué? A ganarte…
-¡Rayos!- decía una muy fastidiada Fate, no era suficiente con que Nanoha le ganara siempre en ese juego, sino que también le había enseñado Vivio como ganarle.
-Bien, supongo que le juego a terminado, mañana jugaremos otra cosa, pero por hoy, Fate-chan a perdido todas las partidas,…tendrás que pagar esta misma noche, Fate-chan- Fate dejo su rostro de mal perdedora, para mirar a los ojos a Nanoha, ella muy raramente hablaba con doble sentido en sus palabras, pero estaba claro que no había escuchado mal.
-¿Por qué Fate-mama siempre pierde cuando jugamos a este juego Nanoha-mama?- Vivio ignorante de las miradas entre sus madres le pregunto- es que ella es buena para muchas cosas, pero aquí nunca gana…
-Veras Vivio- le hablo dulcemente Nanoha- Fate-mama solo ha podido ganarle una sola vez a Nanoha-mama en este juego…
-¿Si?- Vivio miraba directamente a Nanoha.
-Es que tuvo un pequeño golpe de suerte, pero eso es todo…
-¡Nanoha!
-Fate-chan no seas mala perdedora, lo que pasa Vivio, es que hace mucho tiempo Nanoha-mama se dedicaba a eso, pero eso es todo, por eso Nanoha-mama sabe mucho…
-Sugoi…
-¿Verdad? Y dime ¿Cómo te sientes Vivio, ahora que dormirás en tu propia habitación?
-Muy bien, Vivio es muy valiente- se dijo Vivio.
-Me alegra escuchar eso.
-La verdad, es que me siento muy bien al dormir con ustedes Fate-mama, Nanoha-mama, antes mis padres me dejaban sola durante el día, y en la noche, ellos se iban a su propia habitación, Vivio casi siempre pasaba sola, pero ahora, aunque no vaya a dormir con ustedes, Vivio no siente que estará sola, porque veré a Nanoha-mama y Fate-mama en la mañana con un sonrisa ¿Verdad?…
-Claro que si Vivio- le dijo Fate para levantarse y abrazarla al ver que apenas había podido decir aquello aun con lágrimas en sus ojos. Nanoha se levanto también e hizo lo mismo que ella.
Fate al tener a Vivio entre sus brazos la lleno de besos, causándole cosquillas y haciéndola sonreír, la levanto y así se la llevo a su nueva habitación. La recostó en su pequeña cama, Vivio tomo uno de los peluches que Nanoha le había regalado y se despidieron de ella.
-Que duermas bien mi princesita…y que tengas dulces sueños…
-Sí, Fate-mama…
-Más que quererte, te amamos Vivio…
-Yo también Nanoha-mama…
Le dieron un último abrazo y un último beso, para dirigirse a la habitación que ellas compartían. Se recostaron en su gran cama, Nanoha para nada había olvidado lo del día anterior y le parecía extraño lo que pasaba, esperaba que Fate tomara la iniciativa, o se encontrara lo suficientemente impaciente y se le arrojara encima reclamando sus besos pero no, ahí estaban una cerca de la otra boca arriba ya con las luces apagadas, y gracias a la luz de la luna que lograba filtrarse en las ventanas, Nanoha podía apreciar a Fate, pensativa.
-¿Crees que Vivio se encuentre bien?
-Pensé que tú eras la más emocionada con eso de su nueva habitacion…
-Es que no puedo evitar preocuparme por ella y…
-Fate-chan…- le susurró Nanoha tomando su rostro y volteándolo para que la mirara.
-¿Qué sucede Nanoha?...
-Ya olvidaste lo de anoche…
-Para nada es solo que…
-¿Qué?
-No puedo dejar de pensar en Vivio…- Nanoha solo suspiro.
-¿Quieres que regrese?...
-No lo sé…se supone que esta noche haría el amor contigo…pero…
-No puedo creerlo, ahora yo tendré que esperar a que te acostumbres a que ya no dormirá con nosotras…después de que tú esperaste tanto por que pudiéramos estar así…
-No es eso…- Fate levanto su mano derecha para acariciar la mejilla de Nanoha y darle un beso fugaz en sus labios- creo que no puedo hacerlo, sintiendo la inseguridad de Vivio, incluso estando aquí contigo…
-Tienes razón…es solo que pensé…que no dejarías pasar la ocasión…
-No soy tan insensible…
-Bueno pues, bien por mi…
-Oye, ¿Qué no quieres?…
-Pero si eres tú Fate-chan la que se ha detenido…
-¿Por qué no le decimos a Hayate que se la lleve por este fin de semana?
-¿Podrías hacerlo?
-Claro, sabría que Vivio se encuentra bien…
-¿Crees que Hayate-chan acepte?
-No lo dudes, le diré que la lleve a pasear por un día entero y que al siguiente día iremos a recogerla, ¿Qué te parece?...
-¿Qué pase un día y una noche entera con Hayate-chan?
-Y un día y una noche entera solo para nosotras…
-¿Qué tal si le dice a Lyndi-san?
-No importa, para eso iremos al día siguiente, para ver si no cometió alguna tontería…
-¿Lyndi-san no se molestaría?
-Todo estará bien, incluso si eso ocurre, lo solucionaremos juntas, no lo olvides…nunca podríamos a avergonzarnos de Vivio…
-Que dices, claro que no, no es eso…
-Shhh, no te preocupes, todo estará bien, ahora, solo bésame…
Faltaban cuatro días para el fin de semana, y ese fue el acuerdo en que quedaron, se besaron como siempre, apasionadamente y con mucho cariño, con una que otra caricia, pero sin pasar más allá, para eso querían el fin de semana, de cualquier forma el futuro les sonreía clemente, porque de cualquier manera sabían que estarían juntas de esa y de muchas otras maneras que pudieran imaginar.
Notas:
Saben, creo que mi cabeza ha andado un poco mareada por estos días, no sé que tan bien me ha quedado, que les parezca, pero así quedo, y además creo que ya se dieron cuenta que no soy buena en esto de la edición, si lo hago, pero siempre se me escapa algo, no prometo que próximamente no será así, ya que soy una distraída de primera, pero bueno, ni modo, así soy y que se le va hacer.
Respecto al lemón, que alguien menciono por ahí, lo pensé, pero yo nunca he escrito algo así, tal vez se me ocurrió que en un cuarto capítulo, pero naaaaahhhhh. Aunque si en sus rewiews me lo piden pueda que lo reconsidere, pero no lo prometo, no me gustan los compromisos, y que si decida hacerlo me salga bien, o que cumpla con sus expectativas, pero lo intentaría. Hasta la próxima.
Les gusto, no les gusto comenten igual.
