Acabo de darme cuenta que el capitulo dos era mi borrador y no el que planeaba subir, pero bueno, perdón la confusión jaja ATENCION, es algo que me ayuda a la hora de escribir los nombre y otras cosas, ahora mismo lo modifico. Disfruten!
Capitulo 3_: Todo estará bien…
Ninguna de las cuatro mujeres se atrevía a mover a las niñas. Después de comer se sentaron las seis a ver una película y las niñas cayeron dormidas casi de inmediato. Fue entonces cuando Olivia fue a traer una manta para taparlas mientras que las demás mujeres se acomodaban en la cocina para tener una charla.
Pero ninguna tenía idea de qué decir. Ninguna parecía dispuesta a querer hablar primero. Así que cada una tomó una copa de vino y se sentaron un rato relajándose y asumiendo cada una por su cuenta todo lo que había pasado en unas pocas horas.
Cada una se había enamorado de las niñas, eran terriblemente hermosas y tiernas y no había manera de que las dejaran ir, pero tampoco podían separarlas cruelmente, sabían que iba a ser difícil, pero de algo estaban seguras, ninguna iba poner un pie en una casa de acogida.
-Realmente es complicado ¿No?
Olivia fue la primera en romper el silencio, tratando de no parecer preocupada por lo que vendría.
-Sí, supongo que vamos a tener mucho por delante
-Maur, bebé ¿Por qué no le dices a las chicas lo que viste?-Maura se desinflo visiblemente y Alex y Olivia la veían con impaciencia, querían saber cada cosa de lo que estaba pasando con estas dos niñas
-Cuando las estaba lavando para la cena, pude ver en los brazos de Santana y Dani, moretones y cortes y cuando les pregunte por ellos, Santana fue la primera en levantar su remera para que pueda ver su espalda. Fue increíblemente doloroso, no puedo creer que alguien les haga algo así a estas niñas… Dani tenía menos cantidad de golpes pero igualmente los tenía. Supongo que Jane tiene razón, no es sorprendente teniendo en cuenta la actitud protectora de Santana hacia Dani
Un momento de reflexión pasó entre las mujeres nuevamente y esta vez el silencio fue interrumpido por los gritos de Santana
-No! No la toques! No le hagas daño!
-Es Santana- Dijo Jane antes de correr a la sala antes que ninguna otra pueda reaccionar
-Golpéame a mi no a ella!
Santana tenía un fuerte agarre en Dani y era imposible para la detective más alta hacer que la suelte
-Santana, bebé soy yo ¿Puedes oírme? Soy Jane
Solo gemidos provenían de la niña
-Estas a salvo aquí, Dani está a salvo también, nadie va a tocarlas, nadie va a hacerles daño Santana, ¿Me escuchas?
Poco a poco Santana fue abriendo los ojos, y aflojado el agarre que tenía en Dani. Estaba llorando, y Jane no lo pensó dos veces antes de tomarla en brazos y abrasarla
La niña no respondió al principio pero luego comenzó a sentirse, por primera vez en años, segura y se dejó llevar abrazando a Jane como si su vida dependiera de ello y lloró sin restricciones.
Dani había comenzado a despertar una vez que Santana comenzó a gritar en sueños, así que mientras veía como su amiga era consolada por la mujer alta, Dani se sentó en el sillón y empezó a hiperventilar sintiéndose insegura sin Santana a su lado. Pero unos delicados brazos la alzaron, ella no lucho contra ellos porque sabía que entre más luchaba peor era. Así que se limitó a esperar la caída, los golpes, los gritos. Pero nada de eso llegó. Con los ojos cerrados pudo distinguir un olor muy poco conocido para ella, pero le encantaba, alguien que no era Santana, alguien mucho más grande, la estaba abrazando. Sintió que el cabello de esa persona le rosaba la cara y era lo más suave que había sentido en mucho tiempo, así que lo tomó, con cuidado, como si pudiese romperse, como si pudiese desaparecer. Con una mano en el cabello, Dani se aventuró a abrir despacio los ojos. Santana seguía en los brazos de la morena más alta, sollozando por lo bajo. Giró un poco la cabeza para ver quien la estaba alzando y vio unos ojos azules penetrantes pero amables y los más hermosos que había visto. Y lo más importante era que no tenía miedo, que esos ojos le decían que no había nada que temer. Que estaba a salvo y que nadie le haría daño ni a ella ni a Santana. Así que después de años de no hacerlo. Dani acomodó su cabeza en el pecho de Alex y con su cabello todavía en la mano comenzó a llorar.
Ninguna se atrevió a decir algo. Olivia se acercó a Alex y con delicadeza comenzó a frotar la espalda de la niña que tenía en brazos. No había manera de que se la quitaran
Mientras tanto, Maura se arrodillo al lado de Jane y llamó la atención de Santana, quien había dejado de llorar y la miró con ojos suplicantes. No me dejes. No nos dejen ir. No dejen que nos lleven. Maura sabía entonces, que no existía nadie en el mundo que pudiera alejarla de ellas
