ACLARACIONES:

· NEGRITA: Lo que dicen los personajes.

· Negrita cursiva: Llamada telefónica.

· CURSIVA: lo que piensa Lavi.

· NORMAL: Relato en sí.


Ha pasado una semana desde el cumpleaños de Mel y ella regreso al colegio privado en Seattle, por otro lado, no he vuelto a hablar con Dick y nuevamente no tengo nada interesante en que ocuparme. Veo ocasionalmente el anillo en mi dedo y no puedo dejar de pensar…"Que mierda es ser yo".

- Joven Lavi…- pronuncio con cuidado la sirvienta quien entro cuidadosamente a la alcoba del pelirrojo, apenas asomándose en la puerta.

- ¿Qué sucede? – contesto sin siquiera mirarla, fumando con la vista fija en el paisaje que permitía visualizar la ventana sobre su cómodo y caro sofá.

La sirvienta termino de entrar y le entrego un teléfono inalámbrico - Tiene una llamada – el pelirrojo tomo el teléfono y soltó el humo del cigarro en la ventana.

- Gracias, Cristina – la mujer hizo una pequeña reverencia y salió de la habitación. Lavi cerró los ojos y le dio un último sorbo al tabaco, segundos después lo apago en el cenicero soltando a su vez el humo a través de los labios. Se colocó el teléfono a un lado de la oreja - ¿Hola? -

- ¡¿Por qué has tardado tanto?! ¡Cuando finalmente puedo contactarte, idiota! ¡¿Tienes idea cuantas veces he marcado a tu celular, a tu oficina o a tu casa en Manhattan?! –

El pelirrojo sonrió- Me alegra mucho saber de ti también, Kanda –

- Estoy en la ciudad, tendrás que conseguir tiempo para mí –

- ¿A caso crees que no soy un hombre ocupado? –

- Un hombre de 23 años lo estaría, ¡Pero eres Lavi! Un conejo mimado con el apellido Bookman –

- ¿Planeas sacar mis trapos sucios al aire? No hablare contigo sobre nada. Yo no he tenido la culpa de lo que ha ocurrido –

Kanda soltó una risita maliciosa- ¿Tan rápido estas a la defensiva? No tengo planeado sacarte nada -

El ceño de Lavi se frunció, se tocó la sien y suspiro -…estúpido -

- ¿En que estabas pensando? –

- Dijiste que no me sacarías nada –

- Ella lloro…-

Lavi guardo silencio, cruzo por su mente colgar la llamada-…No me importa –

- Viste la mala situación, empacaste y ¡Condujiste 800 km sin pensarlo dos veces! ¡Sin mencionar que te refugiaste con la última persona que nombrarías el día de tu funeral! ¡Tu padre! –

El pelirrojo se irguió-¡¿Estas de su lado?! ¡YO NO SOY LA MALDITA GOLFA! –

Kanda no dijo nada y permaneció el silencio en los que Lavi se debatía en si debía colgar o arrojar el teléfono por la ventana.

- Lavi…–

- ¿Por qué me haces esto? …¡¿A caso no eres mi amigo?! -

- ¡Lo soy! ¡De alguna maldita manera! –

- ¡Creí que de todas las personas serias la excepción y me apoyarías! –

- Eso solo ocurrirá cuando tomes una decisión, Lavi -

- ¡No hay ninguna decisión que tomar, Kanda! – el pelirrojo alboroto su cabello y suspiro intentando sentirse mejor.

- Escucha… te veré hoy –

Bookman Junior bajo la cabeza y se tocó la sien nuevamente- No iré a ninguna parte –

-Maldito conejo ¿Tienes miedo de verme la cara? –contesto, desafiante. Lavi enmudeció sorprendido, entonces sonrió con arrogancia. Pase a lo que el dijese, era el mismo de siempre y quisiese o no, estaba de su lado.

-Está bien, si eso quieres… ¿Dónde nos vemos? -...


Waikiki – Bar Disco

-Eres un enfermo al traerme aquí – se quejó, hundiendo su rostro sobre la barra sosteniendo con fuerza su trago.

-¿Eh?- Frunció el ceño un chico de cabellos largos y azules que se encontraba a su lado.

- ¡Me trajiste a este lugar a beber, como si estuviera de humor en ahogarme más en mis penas! – murmuro, sin levantar su rostro.

- Aparecía en el catálogo que me dieron en el aeropuerto y tiene muy buena fama –

Lavi lo miro de reojo - ¿Qué te convenció?

- El lema del local – respondió sin tomarle importancia, mientras tomaba Tequila.

-¿Lema? ¿Enserio? –

- "¡El lugar más ebrio de la Tierra, donde su amiga fea ahora es pasable!"–

El pelirrojo no pudo evitar carcajear un poco y he ahí su bella y espléndida sonrisa que iluminaba cualquier día oscuro - ¡Qué tontería! – carcajeo un poco más,pero cuando la risa ceso, revolvió su rojiza cabellera y uso su brazo como almohada sobre la barra. No podía evitar deprimirse. Kanda lo noto, pero decidió ignorar.

- Según el folleto es un lugar decente a partir de 8 am a 8 pm –

- Kanda ¿De qué diablos estás hablando? –

- ¿Vez eso? –Señalo por debajo de la barra, al igual que diversas mesas de gran tamaño y sillas- Son rueditas nena, claramente desmontan todo. Ponen tubos por doquier, máquinas de licor, luz y sonido. Todo estará por comenzar cuando escuches dos veces una sirena similar al de la ambulancia. La clientela hace el resto -

El pelirrojo tomo un sorbo de su trago - Me sorprende más que la estructura aun este en pie –

- El negocio es viejo y bueno. No te preocupes por eso, el sexo casual es en el salón subterráneo –soltó como si nada, Lavi lo miro en shock-¡¿Qué?! –

-¡¿Has estado… "AHÍ"?! -

- ¡No me mires así, no te atrevas a mirarme así! ¡Soy un turista! ¡Debó saber dónde meto los pies si no quiero terminar en un hotel con…! un-¡UNA!… ¡Persona sobria y desconocida con infecciones venéreas! -

Lavi analizo lo último…- ¿Por qué tartamudeas? ¿Qué tiene de malo que digas mujer? –

-…- se quedó mudo, pero su cara decía "¡Mierda, mátenme! ¡Cave mi tumba!"

- ¿Kanda? –

Se tensó - ¡¿Qué?! –

El pelirrojo lo rodeo con su brazo pero el chico Japonés le hizo un desprecio- ¿Qué ocurre, viejo? ¿Dije algo malo? –

- ¡N-No! –

- ¿Entonces? ¡Escúpelo!

Kanda se encogió- ¿Es necesario? –

- Me estas asustando, ¿Tienes sífilis? –

Se escuchó un fuerte golpe en la barra- ¡NO, ESTUPIDO!

Lavi alzo la ceja - ¿Enserio? –

- ¡No tengo sífilis! -

-Entonces ¿Qué te pasa? -

- ¡Muy bien, te lo contare!…- Tomo agresivamente la camisa del pelirrojo - ¡Pero si sale de aquí…!

- ¡Kanda, Lo prometo! – prometió entre risas,el chico de cabellos azulados lo soltó. Kanda se encogió nuevamente mientras sostenía fuertemente su bebida con un rostro (aunque no quisiese admitirlo) colorado.

- El alcohol… ya sabes… - en ese momento, Lavi tomaba un trago de su alcohólica bebida -…vuelve homosexual a cualquiera –

Fue casi un susurro, pero llego a los oídos de Lavi, que por puro reflejo; escupió sobre el Bartender sin poder evitar agrandar los ojos ante la sorpresa (Aunque de hecho, estaba más sorprendido el pobre y mojado hombre frente a Lavi que ahora apestaba a Vodka) - ¡¿Te ha pasado?! ¡¿A ti?! ¡¿Kanda Yuu?! ¡Oh Dios mío! ¡Viejo, es noticia! ¡Tengo que decírselo a alguien! – Lavi miro rápidamente al Bartender -¡Oye, amigo! ¡Te diré al-! – rápidamente Lavi guardo silencio y la piel se le puso de gallina al escuchar como la mano de Kanda destrozaba su vaso de cristal con tequila. - ¡Está bien, está bien! ¡No lo sabrá nadie! –Le dio ligeramente la espalda - ¿Quién termino sacando sus trapos sucios? ¡Promesas de mierda! – Ya que la euforia había disminuido ante el miedo, miro apenado al Bartender – Umm, amigo… sobre, el baño…

-No estoy enojado, pero la tintorería y el vaso roto irán directamente a la cuenta. No quiero meterme en problemas con la dueña, Sharon.

Fue entonces cuando una alarma, similar a la de los bomberos sonó por unos segundos. Todos los presentes en el local se miraron entre si y sonrieron-Bueno…está por empezar. Me voy – dijo sin más, huyendo con la mano intacta, tomando su abrigo y dejando dinero a un lado de su tequila destruida.

- ¿Qué? ¡Espera! …- lo tomo del brazo, deteniéndolo - ¡¿Qué?!-

- … ¿Qué? – confundido.

-¡¿Te vas, maldición?! ¡Después de joder tanto para que saliera contigo, ¿Me dejas solo?! –

- Sé que es difícil para ti vivir sin mí -

- ¡Kanda! -

El mayor sonrió siniestramente y acaricio delicadamente la mejilla del pelirrojo- Estas pasando por un mal momento, ¿Necesitas acaso que yo te consuele? -

El rostro de Lavi se tornó verde- Estas bromeando… ¿Cierto? – ¿Pero qué tan cierto era eso? Kanda lo empujo, dejándolo acorralado sobre la barra.

- Escucha, Lavi. Basta de juegos, te hablare como un hombre. Te traje aquí para que cogieras con alguien ¿Entendiste? –

- ¿Eh? –Mierda, este está loco…

- Aunque… si no quieres que te deje solo...

- ¿Eh? – El chico de 23 años estaba más confundido ¿Kanda estaba siendo amable?

- Por ti… –Kanda deslizo una de sus manos atrás de su cabeza, soltando esa larga y feroz melena azulada -… estoy dispuesto a sacrificarme –

-Deja de intentar hacerme vomitar –Kanda solo soltó una risotada, Lavi lo empujo y se reincorporo.

-Tranquilo, ya quisieras ser tan homosexualmente afortunado – bufo el Japonés mientras se dirigía a la salida.

- Estúpido ¡Si no fueras maestro de Kendo lo gritaría! -

- ¡Diviértete, Lavi!- dijo sin más, saliendo del local justamente cuando la sirena sonaba por segunda ocasión zumbando en los oídos del pelirrojo. Fue entonces cuando la puerta volvió a abrirse, recibiendo entre aullidos y silbidos a cierto muchacho de cabellos blancos.


¡Hola! Francamente no sé cómo termino así el capítulo jajaja

De todas maneras espero que les guste y me regalen un lindo review.