Bueno, descubrí que soy bastante anticlimática tratando de escribir escenas de confrontación así que pido las disculpas correspondientes.
-X-
Non-fiction drama
My aura is turning dark
Seeing you slowly fade more
I'm exhausted
Intencionalmente ignoró la mirada de Adrien mientras se dirigía a tomar asiento en su puesto al final del salón, había decidido llegar temprano a clases, ya que no había pasado una buena noche apenas consiguiendo conciliar el sueño y no iba a conseguir nada si se quedaba en su cama hasta tarde, sin tener en cuenta que el hecho de que todavía tuviera un tiempo considerable antes de que empezaran las clases en sus manos significaba que el chico fácilmente la podría interceptar en medio de su rutina. Si bien era cierto que el día de ayer Marinette lo había echado de una manera bien abrupta de su hogar, al decidir que podían estar toda la tarde usando y gastando las mismas excusas y Marinette sabía que todo sería en vano, no serían capaces de llegar a un punto intermedio, ella y el rubio nunca coincidirí conocía que, considerando toda la atención que estaba recibiendo del modelo, él no se daría tan fácilmente por vencido, trataría de convencerla lo que tendría que ser capaz de implantar un plan en el que pudiera evadir al modelo a toda costa sin ser demasiado obvia. Algo premeditado, pero a la vez sutil, era hora que Marinette empezara a usar la misma técnica de resolución de problemas que usaba diariamente siendo Ladybug, por supuesto tenía que ser meticulosa y realista con la situación, Tikki le había indicado que estaba fuera de consideración usar poder del miraculous para asuntos personales, pero al mismo tiempo necesitaba algo que no la tuviera corriendo a la dirección contraria de donde Adrien se dirigiera.
Sacó su libreta de su bolso para poder empezar a plasmar los pasos de su plan en papel, tratando de enfocarse en los pros y contras a los cuales se podría enfrentar con la insistencia que presentaba el modelo.
"Te ves miserable." La saludó Chloé Bourgeois mientras dejaba caer su bolso en el espacio vació que Marinette tenía a su lado.
Marinette cubrió su cabeza con su capucha ante el comentario de la otra chica, se había dado cuenta de los círculos oscuros que había debajo sus ojos hinchados en la mañana cuando había intentado arreglar su cabello en frente de un espejo, para solo darse por vencida unos segundos después, y a pesar que no estaba atrasada decidió no ponerse maquillaje, pensando qué, con toda la atención de sus compañeros puesta en Lila, nadie tendría tiempo para prestarle una mirada a su desastrosa apariencia. "También es bueno verte, Chloé." Musitó con sarcasmo, esperando que el mensaje de "No me molestes" pudiera ser transmitido en su tono de voz a Bourgeois.
"¡Alégrate, Dupain-Cheng!" replicó la rubia prestándole minuciosa atención a sus uñas pintadas de blanco, ignorando por completo el estado de ánimo que Marinette estaba presentando. "Te he elegido personalmente para ser mi nueva compañera de asiento."
La chica de ojos grises dejó caer su rostro en sus manos, sin duda extrañaría la tranquilidad que había recibido al ser ignorada por los demás. Y ahora con Chloé, de todas las personas posibles, queriéndose asociar con ella, Marinette tragó saliva…
"¿No tengo, no sé… por lo menos una opción de negarme a tu decisión?"
"No."
¿Qué acaso no podía tener un descanso?
"¿Marinette? ¿Podríamos hablar?" preguntó el modelo acercándose a su puesto, haciendo que ambas chicas levantaran sus cabezas hacia la dirección de la que provenía Adrien Agreste, en su terso rostro lucía la misma sonrisa amigable de ayer, su voz era suave y rebosaba de simpatía, como si realmente la discusión del día anterior no hubiera sucedido, como si realmente Marinette el mismo día de ayer no hubiera decidido abandonar los sentimientos que tenía por él entre todas las cosas y al mismo tiempo dejando a la chica cuestionando la relación de amistad que mantenía con él, probablemente estaba intentando persuadirla una vez más.
¡Oh, no!
No tuvo el tiempo de formular las palabras en su boca cuando Chloé estaba contestándole al modelo por ella: "Oh, hey Adrikins. No sé si puedes ver, pero Dupain-Cheng está ocupada hablando conmigo." Repuso la hija del alcalde con falsa dulzura.
El modelo guardó sus manos en los bolsillos de su pantalón, claramente molesto con la interrupción de Bourgeois. "Me gustaría escuchar la respuesta proveniente de Marinette, si no te molesta Chlo."
La chica de ojos azules devolvió la vista hacía la dirección de Marinette, que parecía que estaba decidida en provocar un agujero en la madera de la mesa, de lo fuerte que la estaba fulminando con la mirada, observó con detalle la mandíbula apretada que hacía juego perfectamente con las manos empuñadas de la chica antes de tomar su decisión. "Lo lamento, pero como ya dije, estamos ocupadas. Ahora, shoo-shoo Adrien." La rubia trató de apartar al rubio con un gesto de mano, al ver que el hijo de Gabriel Agreste no se había inmutado con sus palabras, Chloé se levantó de su asiento y se encargó de dirigir al modelo de vuelta a su puesto en el frente de la clase empujándolo desde su espalda.
La chica de cabello negro escondió su sonrisa ante la escena en la manga de su capucha. Por primera vez en su vida Marinette Dupain-Cheng podía constatar que se encontraba agradecida de la presencia de Chloé Bourgeois.
"Hum…" murmuró la pelinegra cuando Bourgeois volvió a su lado. "Muchas gracias, Chloé."
"No es nada, se notaba que te estaba molestando su presencia. Por lo que decidí que no querías estar a solas con él."
Marinette abrió los ojos, asombrada de que Chloé supiera leer el comportamiento de otras personas que no fueran en sí, ella misma.
La rubia puso los ojos en blanco. "Detén esa mirada sorprendida en este instante. Sé seguir el código de chicas."
Marinette esperó que continuara, pero el silencio entre las dos tan solo se hizo más largo. Trago saliva nuevamente antes de continuar.
"¿No vas a preguntar sobre lo que pasó entre Adrien y yo?"
La rubia negó, sacudiendo levemente su cabeza.
"No es que no me interese." Murmuró Chloé mientras sostenía su mirada directamente. "Pero, no es exactamente mi problema. Es algo entre ustedes dos."
La chica de ojos grises no pudo evitar pensar que, si se hubiera tratado de Alya, la que había sido su mejor amiga antes de que apareciera Lila, ya estaría inspeccionando prácticamente su garganta para saber cuáles habían sido las palabras exactas que había pronunciado e intercambiado con el rubio.
"Oh, está bien."
Tal vez, solo tal vez, esta especie de tregua que había sido impuesta entre ella y Bourgeois ante la llegada de un enemigo en común, no era después de todo tan mala idea.
-X-
Mme. Bustier hizo que sus estudiantes supieran de su presencia con un firme pero amable saludo, observó a su alrededor al mismo tiempo que mentalmente contaba las cabezas visibles de los adolescentes, en el momento en que su mirada se posó en Chloé Bourgeois no pudo ocultar su sonrisa, la rubia se había movido de su puesto habitual y estaba ocupando el asiento al lado de Marinette Dupain-Cheng, en la opinión personal de la profesora, la hija del alcalde necesitaba una amistad que fuera equitativa, y sin duda Marinette era la persona ideal para entregarle ese tipo de relación, a diferencia de Sabrina, la hija de los Dupain-Cheng sabía hacerse respetar y no tenía miedo de enfrentarse a Chloé de ser necesario, sin duda alguna, su comportamiento solidario y amable era exactamente lo que la rubia necesitaba imitar.
En el momento en que la mirada de Caline Bustier se encontró con la de la hija de André Bourgeois, Chloé levantó su brazo, en señal que requería permiso para hablar.
"¿Hay algo en lo que te pueda ayudar, Chloé?"
"En realidad, sí. Desde el día de hoy me gustaría compartir asiento con Marinette Dupain-Cheng. Espero que esto no cause algún problema, es decir, ya cambiamos de asientos debido a Lila anteriormente."
"No habría ningún problema."
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"Al fin puedo encontrarte." La voz de Adrien Agreste rompiendo el silencio a su alrededor la había hecho sobresaltarse.
Marinette se ahogó con el pedazo de Croque Monsieur que había llevado a su boca con anterioridad. Tikki empujó la botella con agua hacía su dirección antes de esconderse en el bolso de la chica.
Había sido estúpida, con dedos temblorosos logró deshacerse de la tapa de la botella para llevarla justo a tiempo a sus labios. La misma Chloé se lo había dicho, la rubia le había indicado que en la hora del almuerzo ella iría a Le Grand Paris, ya que la comida que servían en la cafetería de Françoise Dupont, no era lo suficiente buena para ella y su dieta, incluso la había invitado a acompañarla. Pero la chica de ojos grises había sido testaruda, negándose rotundamente, y cuando Bourgeois no había desistido de su propuesta, por lo que ahora la pelinegra podía imaginar que tal vez tenía miedo de dejarla sola en el collège, Marinette le comentó como quería librarse de su presencia por el momento. Después de haber escuchado la respuesta de Dupain-Cheng, la rubia se había subido a su limosina sin agregar algún otro comentario.
Tikki inmediatamente había regañado a su portadora ante su falta de amabilidad. Marinette si se había arrepentido de las palabras en el momento que estas abandonaron su boca, Chloé Bourgeois no era fácil de tratar y la futura diseñadora tendría que tener paciencia con ella, sin embargo, la rubia estaba intentando ser su amiga cuando todos sus demás compañeros estaban ocupados ignorándola.
Teniendo en cuenta que estaba completamente sola en plena hora de almuerzo, Marinette había decidido desechar por completo la idea de presentarse en la cafetería, y junto a su kwami había buscado un salón vacío y que no estuviera siendo ocupado para poder pasar el tiempo libre restante.
El modelo se dejó caer en el asiento que había a su lado. "Sé que ayer las cosas entre nosotros no acabaron en los mejores términos, pero por favor, Marinette…"
La chica pellizcó el puente de su nariz, inocentemente había subestimado la insistencia del rubio en el asunto, lo importante que era para él Lila Rossi, pensó Marinette con amargura.
"Adrien, como ya dije anteriormente mi decisión es final." La chica creyó ver al rubio estremecerse ante el borde afilado que cargaban sus palabras.
El modelo empuño sus manos. Había convencido a la chica de ignorar las mentiras de Rossi ya una vez, porque le estaba costando tanto convencerla por una segunda vez. "Lila es una persona inestable, no podemos dejar que sea akumatizada una vez más, es peligroso." El rubio explicó nuevamente su punto de vista, sinceramente estaba cansado de repetir las mismas palabras, pero la chica de ojos grises aun no era capaz de entenderlo.
Marinette había terminado de perder el apetito. ¿Por qué el rubio seguía tratando de persuadirla? La chica no podía imaginar que le resultara tan difícil aceptar que tenían diferentes opiniones de cómo tratar el asunto. "Las personas tienen que saber exactamente que Lila es una mentirosa, es más peligroso que continuemos sin hacer nada, viendo como sus engaños alimenten a sus seguidores ciegamente."
"Humillarla no es la forma de hacerlo, Marinette. Pensé que eras mejor que esto." La voz del modelo se había elevado unas cuantas octavas.
El leve tono despectivo que había ocupado Adrien había despertado el enojo en su interior. En primer lugar, Agreste había ignorado sus sentimientos ante la situación y ahora que la chica se negaba a darle el gusto, el modelo sentía que poseía el piso moral para juzgarla. Hubiera sido menos doloroso que el rubio le comunicara que en realidad le encontraba la razón a la italiana.
"Sinceramente si crees que voy a quedarme callada mientras Lila manipula el mundo a su alrededor solo porque se le da la gana, estas equivocado Agreste." Gritó Marinette, la presión que sentía opacando su pecho había disminuido, pero la furia corría por sus venas como un líquido caliente que le estaba proporcionando el coraje que necesitaba.
"Nuevamente no…"
Marinette se había puesto de pie, no quería estar cerca del chico y tampoco que este notara sus lágrimas. Empezó a caminar por el salón no siguiendo una dirección en especial al igual que lo hacían sus gritos. Solo se sentía aliviada de que su verdad saliera a la luz. "¡Ya te hice caso una vez, Adrien, a pesar de que no me sentía completamente de acuerdo! ¡A pesar de que la propia Lila me había amenazado! ¡Deje que las cosas fluyeran a tu manera, y sorprendentemente solo empeoraron!"
"¡Marinette!" Adrien se sentía ofendido. "¡Dos acciones incorrectas no resultan en algo positivo!" nuevamente la voz del rubio había subido en intensidad, sin embargo, todavía no estaba gritando de la misma manera que su acompañante.
"¿Marinette…?" de un momento a otro una tercera voz se escuchó en el salón.
La pelinegra se detuvo en seco al ver a Marc Anciel, de la clase de Mme. Mendeleiev, que había aparecido en el arco de la puerta. Marinette consideraba al chico un amigo, al cual desgraciadamente no veía mucho por estar situados en diferentes clases junto con la timidez de dicho chico.
El chico comenzó a murmurar de nuevo al notar que tenía la atención de los otros adolescentes puesta en él. "¿Estas bien, Marinette? Escuché gritos."
La chica negó rápidamente con la cabeza mientras tomaba sus cosas y aprovechaba de la interrupción de Marc para escapar de Adrien Agreste.
Una vez fuera del alcance del rubio, Marinette se había detenido a agradecerle al chico de cabello negro. Marc le había sonreído y secó las lágrimas de las mejillas de la chica de ojos grises con las mangas de su capucha ya que no tenía pañuelos a la mano y recordándole que esto era lo que los amigos hacían el uno por el otro.
Marinette había escondido su sonrisa en el pecho de Marc cuando pasó sus brazos por la espalda del chico y lo abrazó. Agradecida de tener a uno de sus viejos amigos a su lado.
No more drama
I gave you enough chances
Time is over
I can't do it anymore
