COMPETENCIAS

Integra había notado que en presencia de Pip, Alucard actuaba y se comportaba de forma un tanto diferente, que rayaba en lo ridículo, al menos para el vampiro que pese a su ya amasada reputación de sanguinario, loco y depravado, algunas veces parecía más que infantil, casi rozando a ser idiota. Ella no podía ocultar la sonrisa que asomaba por su cara, ya era suficiente con ocultar la carcajada que contenían sus pulmones por ver la cara de la pobre de Seras, cuya frustración era latente a tal punto que parecía que se iba a desmayar o a explotar, lo que pasara primero.

Y es que toda la mañana Alucard no hacía más que meter la pata una y otra vez, al encarar su superioridad frente al capitán francés.

Ambos vampiros habían regresado de una misión y el más viejo de los dos estaba más que preparado para tener algo más que una cena con victoria, se le notaba en los ojos, a juzgar de Integra. Le habían entregado el informe, con la misión completada en un éxito, que era de esperarse al ser ambos dos agentes completamente entrenados y cualificados para el trabajo que se les eran asignados. Posteriormente ella les dio el tiempo que restaba libre y se disponía a descansar, cuando el teléfono sonó.

- ¿Si diga?- contesto ella, ya con marcado cansancio, el horario de sus subordinados le estaba afectando y casi le convertía en una de ellos. Apenas y distinguió la voz de uno de sus soldados bastante preocupado y con la voz un tanto desesperada.

-Sir Integra, necesitamos que venga, se ha detectado un ataque de gouhls, y es algo numeroso, ya hemos sometido al menos 78 % de los objetivos, solo falta el papeleo, que usted hace.-

La aludida, ya cansada, y con algunas ojeras muy evidentes, llamo a sus subordinados, que tardaron en responder a su llamado. Maldita sean las horas vampíricas, pensaba para sí misma.

Camino directamente al coche que la esperaba afuera, que su nuevo mayordomo había preparado. No era tan eficiente como Walter, pero se esforzaba y eso le agradaba a la mujer ya mayor. Con esto no pudo evitar pensar en su viejo y ya hace mucho tiempo muerto amigo, lo extrañaba en sobremanera con tal ímpetu, que muchas veces soñaba que no estaba muerto y despertaba esperando ver su arrugada cara sonreírle y ofrecerle el horario programado del día.

En cuanto llego al coche, quiso dispararle a alguien en la cara, o mejor dicho, alguien, y para ser más específicos, a cierto vampiro posado en frente de ella, con la cara de un niño que recién acaba de hacer una travesura y una sonrisa petulante en sus labios, a una Victoria más que sonrojada y llena de vergüenza por la mano que descansaba firmemente en uno de sus senos demasiado grandes y otra más en su cadera, de una forma tan posesiva que casi se podía palpar en el aire y a un Pip completamente molesto y con el arma desenfundada y apuntándole a su contraparte que parecía divertirse en demasía con ello.

-¿Qué demonios sucede aquí?- pregunto la líder de la familia Hellsing, a punto de un ataque de histeria y con un tic en el ojo. Alucard se limito a agachar su cabeza, sin dejar sus manos de los sitios donde se encontraban y Seras hizo lo mismo con la cara como un tomate maduro. – Solo nos preparamos para partir, mi señora.- contesto el vampiro, afianzando aun mas (si se podía) el pequeño cuerpo de la chica policía, que dicho sea de paso, parecía que iba a estallar de la vergüenza. A Pip se le salió un grito frustrado y comenzó a señalarlo con su arma al tiempo en que se daba la vuelta gritando con toda sus fuerza.

-Integra-sama, le pido que controle a su mascota porque si no estoy dispuesto a matarlo tantas veces sean necesarias. ¡Esta de pervertido desde que salió de la casa! – Gritaba cada vez más duro el capitán, a lo que Alucard, con semblante serio y cara de desgano, no hizo sino hacer enfadar aun mas a Integra y Pip.

-Yo solo quiero terminar lo que estaba haciendo en casa, se suponía que teníamos toda la mañana libre y me disponía a "dormir" con MI chica policía.- repitió con énfasis al remarcar como suya a la chica policía. Esta ultima sonrojada a más no poder y con imposibilidad de hablar por la atorada vergüenza agolpada en su garganta, permanecía a modo de escudo frente a Alucard, en medio de Pip y el.

-Alucard, suelta a Victoria, ahora.- ordeno con superioridad Integra, señalando el pecho ya adormecido de la aludida. Este, poniendo evidente cara de enfado la soltó, maldiciendo por lo bajo el enorme poder que tenía su ama y señora sobre sus acciones. Basto con una mirada de Integra hacia la cadera de victoria para que también la soltase de ese firme agarre de su mano afianzada como gancho a la ropa. –Gracias, Integra-sama.- dijo Pip.

Alucard soltó la carcajada, riéndose de lo que probablemente pensaba el francés. Se acerco lentamente hacia el frente, quitando con cuidado a victoria del medio. – no puedo ayudarte con eso, la chica policía eligió por sí sola, ella fue la que empezó, yo como su conde, obedecí. ¿Qué más podía hacer, capitán?-

-Deja de hurgar en mi cabeza, que no te he dado permiso, vampiro pervertido y sucio.- contesto a punto de disparar, a lo que Seras intervino, ya algo recuperada y frustrada por lo alargada de la conversación. – No hay porque pelearse, además, tenemos misión y se está haciendo tarde. Alucard por favor, ya déjalo ¿sí?-

-Él quería saber que estábamos haciendo cuando entro al cuarto, yo solamente le mostré, si quieres le cuento todo con detalle lo que hacíamos, si te incomoda.- contesto con fingida inocencia.

Cabe decir que para este punto Integra ya había mandado a otro auto a Pip, y le grito como media hora a su primer mascota, por hacer escenas como esas, que le había prohibido hacer cuando empezó lo suyo con Victoria.

Ya en el auto, Esta se quedo dormida, y Alucard por fin pudo mostrar toda su furia contenida soltando un marcado suspiro y recargando su brazo y parte de su cabeza en la ventana.

¿Qué sucede, sigues molesto por lo de hace un rato?- pregunto con cautela la chica policía, Alucard solamente se limito a negar con la cabeza, abrazando con su enorme brazo a la chica y dibujando círculos en su espalda.- No, pero en verdad, esperaba poder tener la mañana libre.-

-No me digas que en serio querías hacer lo que le hiciste pensar a Pip, pero si apenas y en la noche tu y yo.-

-¡Cierra la boca, que Integra duerme!- susurro tapándole la boca, esta asintió levente para luego ambos dirigir su mirada a su ama, que yacía recostada en el mullido asiento del coche. Alucard siguió negando y coloco su cabeza en el respaldo del mismo, imitando a su ama.

-En verdad esperaba dormir, porque en serio, estoy cansado y no he tenido tiempo para descansar desde ayer, y la de la idea pervertida era tuya y no mía, Integra me regaño por tu culpa. Esta me la cobrare en cuanto me recupere del sueño perdido.-

-Pues te recuperaras en un siglo, si seguimos así, parece que la actividad no cesa y la manera en que te cobras todo lo que yo te hago no es precisamente suave, y al contrario, es agotador.-

Alucard solo se limito a sonreír, antes de besar a Seras en la boca. – Definitivamente me las tengo que cobrar, no importa si es en este siglo o en el siguiente.-

Del otro lado del carro, Integra ahogaba su carcajada y solo asomaba una sonrisa muy leve. Desde que él y Seras habían comenzado formalmente su relación, este había cambiado de manera muy ridícula, pero agradable, ya que de una forma u otra, ambos vampiros sabían cómo alegrar su mañana.

Después de fingirse dormida, cerró los ojos esperando dormir un poco antes de llegar a su destino, era ella la que necesitaba vacaciones.