DISCLAIMER:Hola bueno ahora vengo con una nueva historia que espero les guste mucho .
La historia no es mía es de JOHAque muy amablemente me a permitido adaptarla a estos personajes que a mi tanto me gustan y bueno los personajes le pertenecen a Suzanne Collins.
Quiero aclarar que esto lo hago sin la intención de molestar a nadie, solo lo hago porque me gusta hacerlo de verdad.
Capitulo 3
Mi día había mejorado considerablemente, después de dejar a Peeta en la cafetería me dirigí a la biblioteca, como ya había pensado, el que quisiera cambiar no tenia porque interferir en mis hobbies habituales, así que en cuanto llegue a mi lugar de siempre me senté y saque mi libro, "Cien años de soledad", para algunos las colas de chancho, el incesto y sobre todo la cantidad de nombres que aparecen, pueden aminorarle las ganas de leerlo pero para mi era uno de los mejores libro, la primera vez me costo un poco entender de que venia el titulo, pero la segunda vez me encontré haciendo notas a los márgenes y desde ahí que es mi costumbre, cada vez que leo y veo
Sonreí al ver que en una pagina ya no me quedaba mas espacio para poner notas, creo que mi risa fue un poco más alta porque sentí a alguien carraspear.
- Es un excelente libro – conocía muy bien esa voz, estaba mas que acostumbrada a escucharla los martes y jueves a la misma hora
- Lo se – le sonreí con confianza que hasta ayer no tenia – usted mismo me lo recomendó
- Lo recuerdo – tomo una silla que estaba frente a mi y se sentó – fue el primer día que llegue al colegio… fuiste la única que se acerco a mi con una intención distinta a saber mi edad o si tenia novia – al sonreír note que se le formaban unos hoyuelos en sus mejillas
- Es que las chicas son algo… - iba a decir zorras pero no encontré que fuera la palabra adecuada
- Yo… - quede algo sorprendida porque lo hubiera dicho delante de mí
- Tranquila… no es mala palabra – se cruzo de brazos y relajo su postura
- Bueno – le sonreí – si usted lo dice… después de todo estudio literatura
- Así es – aumento su sonrisa – y después de todo, las zorras acá abundan y hay que saber diferenciarlas de las chicas como tú.
Extendió su mano pidiéndome el libro así que se lo entregue, en cuanto lo abrió en una página cualquier su sonrisa se ensancho.
- Marcar los márgenes – dejo de mirar el libro y me miro directo a los ojos
¿Era idea mía o percibía algo de coquetismo en su mirada?
No se me ocurre otra palabra, quizás seria mejor que se lo preguntara a Peeta, él siempre se sabe casi todos los significados, y lo más raro es que casi no lee.
Quizás de ahí es de donde saca esas cosas raras que encuentro en el, algo así como una personalidad reprimida.
- ¡Katniss! – sentí una mano moverme el brazo y recién ahí salí de mi transe – pensé que iba a tener que tirarte un vaso de agua – comenzó a reír y no hallé nada mejor que
- Por favor… esto es una biblioteca – nos interrumpió la señora Williams – profesor Odair usted debería dar el ejemplo – lo regaño
- ¡Oh! Lo siento – acrecentó su sonrisa – pero es que se ve muy joven para estar casada.
.
- Profesor – me sorprendió el cambio de actitud de enojada a coqueta.
- Bueno señora Williams… le termino de explicar unas cosas para el examen a la señorita Everdeen y me voy
- Tranquilo… pueden estar el tiempo que quieran… ya no queda casi nadie
- Gracias – levemente le acaricio el brazo y la señora Williams casi se desmaya ahí mismo
Se dio vuelta y casi se veía la nube de algodón por la que iba caminando.
- Excelente – lo aplaudí – puedo jurar que cuando iba al colegio era todo un play-boy
- No – negó con la cabeza y su expresión perdió algo de su alegría – de hecho era todo un nerd… los chicos del equipo de baloncesto me golpeaban y las porristas se burlaban de mi – ahora si que sonrió y parecía una sonrisa totalmente genuina - ¿Te cuento un secreto? – se me acerco para susurrarme y mi corazón se disparo
- De verdad – se puso de pie de golpe – ahora me voy porque que tengo muchos exámenes que corregir y… - note un brillo en sus ojos – te queda genial el cambio pero… procura hacerlo por ti – volvió a su expresión mas seria - … nadie se merece que cambies lo que eres por ningún motivo aunque te parezca importante ahora
- Nada de profesor… cuando estemos solos quizás – se encogió de hombros y casi podría jurar que vi un poco de rubor en sus mejillas – me podrías llamar por mi nombre
- Finnick – también tome mis cosas y me puse de pie – nos vemos mañana
Se giro y salio, yo tome aire un par de veces antes de moverme, el profesor Odair era el profesor mas joven y buen mozo de Government High School, para todas las zorras de acá era solo un pedazo de carne que se morían por probar pero para mi era algo así como mi ídolo, no niego que mas de alguna vez tuve una pequeña fantasía con él, es que la forma en que se expresa de los libros demuestran la pasión que siente por leer y enseñar, él era como mi amor platónico, después de todo no es nada raro que
Bueno, ese espacio en mi corazón se lo había ganado Finnick Odair.
Quizás cuando ya esté un poco más "entrenada" pueda practicar con él.
Una nueva alegría me invadió, después de todo la fantasía de cualquiera era tener más que algo con un sexy profesor.
Ya habían tocado el timbre cuando iba por la mitad del pasillo así que apure el paso, me tocaba biología con Peeta y por algún motivo me moría de ganas de ver a mí amigo.
Aclaro, a mi amigo, no al maldito.
Entre cuando ya estaban todos sentados, el profesor estaba mostrando unas imágenes en la pizarra pero en cuanto abrí la puerta todas las miradas se dirigieron hacia mí.
- Perdón – no agache la cabeza como siempre lo hacía cuando más de una persona me miraba - ¿Puedo entrar?
- Por supuesto – me apresure por llegar a mi lugar al lado de Peeta
- ¿Dónde estabas? – mire a Peeta y por primera vez desde ayer vi en él a mi mejor amigo
- Cien años de soledad – completo por mi – ayer me dijiste que habías vuelto a empezarlo – me aclaro cuando vio mi rostro de confusión.
- Si – me sonroje un poco al volver a darme cuenta lo mucho que podía conocerme y lo poco que me conocía a la vez
- Oye… mi mamá me llamo para decirme que hoy iba a hacer lasaña y me pidió… no – se corrigió – me obligo a que te llevara a cenar
- Peeta – lo mire seria – sabes que tengo una cita con Gale
- No – su rostro ahora volvía a ser el del maldito desalmado.
¿Sera Peeta bipolar?
- Katniss mira… – gire a verlo pero lo vi con la vista al frente, el profesor nos estaba mirando con claro enojo
Fije mi vista en la pizarra sin moverme, alcancé a darme cuenta que estaban pasando algo sobre los árboles genealógicos y los carácter hereditarios y recesivos.
¿Sera eso lo que pasa con Peeta?
Quizás lo maldito es algo así como un gen recesivo que sale de vez en cuando.
¿Y si no se da cuenta?
¿Gemelo malvado?
¿Dos en uno?
Nuevamente estaba vagando en mis pensamientos Peeta, bueno, él es el único capaz de hacerme pensar y divagar tanto sobre algo.
Un mini, muy mini peso en mi muslo me hizo bajar la vista y ahí vi un papel, lo desdoblé para leerlo… era de Peeta.
"Lo siento, por todo, por favor no salgas con Gale hoy"
No quise mirarlo ni tampoco le respondí, guarde la nota en mi bolsillo derecho y comencé a escribir lo que el profesor decía, no entendí nada, solo escribí para no tener que
No termina de entender a mi amigo y eso me frustraba mucho.
Recuerdo cuando me contó que había perdido la virginidad, lo hizo de una forma un tanto burda para alguien de 14 años, hablaba con palabras que por lo menos yo nunca había escuchado, disfrutaba contándome sus aventura con tantos detalles que un buen día tuve que pedirle por nuestra amistad que dejara de hacerlo.
¿Ninfómano?
No se me había ocurrido antes, pero ahora que lo pienso Peeta cambia con respecto al sexo y lo que a eso se refiere, quizás por eso nunca voy a poder entender que pasaba por su cabeza cuando me quito la virginidad en el asiento trasero de su auto.
¡Vamos!
El mismo muchas veces me dijo que lo más importante era que para la primera vez lo hiciera con alguien que de verdad quisiera.
¿Sabría Peeta lo que siento por él ?
Por tercera vez en lo que iba del día algo externo me saco de mis cavilaciones, esta vez fue el timbre que indicaba que por hoy habían terminado las clases.
- ¿Nos vamos Katniss? – cuando lo vi ya tenia su mochila al hombro
- Caminemos – tomo mi mochila como siempre lo hacia y caminamos hacia el estacionamiento – me muero por ver tu auto
- ¿Es el que vimos en Internet? – lo mire y parecía un niño en navidad
- No se – me encogí de hombros para darle suspenso – mira por ti mismo
Ya habíamos llegado al estacionamiento y ahí, al lado de su Hummer negro estaba mi hermoso bebé, recién cuando estaba a unos pocos metros me di cuenta que Peeta lo tocaba como si fuera de cristal, no me sorprendería que se le hubiera parado con verlo, después de todo los hombres son así con los auto.
Cuando mas gente quedo viendo el auto me di cuenta que esa parte de mi cambio si había sido como en las películas, me reí por eso, de verdad que esto era difícil, quiero vivir la vida y ser media zorra pero sin ser una zorra por completo.
¿Se puede?
- Veo que te gusto – me miro y sus azules orbes brillaban con mucha emoción
- Es más hermoso que en Internet – casi se le caía la baba mirándolo
- Lo se – pase mi mano por la negra pintura, parecía un espejo de lo brillante que era
- Que nos iremos en el a mi casa – se encogió de hombros – después vengo a buscar mi Hummer.
-Peeta…
Aquí ebamos de nuevo
¿Es negador o que?
Maldito día, me lo he pasado entero tratando de sicoanalizarlo y ni cerca he llegado.
- Katniss – gire mi vista y me encontré con Gale - ¿Te paso a buscar a las ocho?
- Katniss viene a comer a mi casa… lo siento amigo – le dio un golpe en el hombro sin dejar su sonrisa
- A las ocho esta bien Gale – ignore a mi amigo y le sonreí a Gale.
El me sonrió de vuelta y se fue sin mirar a Peeta
-Katniss…
-No Peeta-le tome las manos y las junte con las mías
Este era un gesto muy común en nosotros, era como nuestra propia manera de decirnos que lo que estaba saliendo por nuestros labios era importante y que más valía poner atención.
- Voy a salir con Gale hoy… por favor dile a Mags que mañana paso a verla
No me dijo nada, así que bese sus manos unidas y me apresure a subirme a mi auto.
Definitivamente analizar a Peeta Mellark era caso perdido.
Holaaaaa y que les pareció?
Pobre Peeta lo dejaron por otro pero la verdad es que se lo merece.
Gracias a todos por los reviews que dejan.
Ya lo saben dejen mas para haci poder saber que tal les va con la historia.
;) xoxoxxoxo.
