Drabble III: Sorpresas inesperadas
El grupo de elfos registraba el bosque con minuciosidad. Blödgharm sabía que esto debía hacerse con toda la rigurosidad posible; ya que por fin -después de más de un año de navegación, campamentos y registro de diferentes zonas- habían encontrado el lugar casi perfecto para criar a los nuevos dragones. Era elevado, imposible de escalar por cualquier ser condenado a vivir con los pies en la tierra y muy fácil de defender de cualquier enemigo alado, debido a que estaba rodeada en su mayor parte por agua o estepa agreste perfectamente vigilables desde las alturas. El único punto en contra, se encontraba en el bosque en el que se encontraba en esos instantes con su grupo de elfos –ubicado en el límite sur, aledaño a la ladera desde donde era más fácil subir- y el cual estaban barriendo de la manera más minuciosa posible.
Blödgharm, suspiro. El lugar no era muy extenso, pero contaba con vegetación frondosa y extraña, muchos de ellos poseían espinas pequeñas, pero afiladas que con el solo roce, marcaban su cuerpo –a pesar de su pelaje- y el del resto de los elfos con ligeros rasguños. Por otro lado, sus sentidos de lobo le decían que era observado con gran interés; pero su fino olfato no podía definir que clase de ser era, pues solo reconocía a unas cuantas especies de ardillas y pájaros, y esto, además de ser frustrante, le ponía de un humor de perros… literalmente.
A pesar de todo, siguió registrando los alrededores, mientras la sensación de ser observado se hacía cada vez más evidente. Así que, cuando el elfo se percató que por la cercanía, aquel ser ya no podría eludir uno de sus ataques directos, se volteo con un ágil movimiento, para poder atrapar al posible enemigo que llevaba espiándolo durante tanto tiempo, pero lo único que alcanzo a ver fue una pequeña sombra –del tamaño de un niño- que se corrió a esconderse, al parecer muy asustado.
El elfo intrigado, siguió a la sombra hasta detrás de unos matorrales y allí se encontró con una pequeña de ojos chocolate, rostro redondeado y piel morena, pero lo que más resaltaba de la pequeña, eran unas blancas alas que cubrían parte de su torso y que salían desde su espalda. La niña observaba al elfo-lobo con los ojos grandes como platos debido al temor, mientras lentamente, trataba de alejarse de él.
- Todo va estar bien, no quiero hacerte daño- dijo Blödgharm en idioma antiguo y con una gran sonrisa, que la pequeña tomo como un símbolo de paz y a la cual respondió de la misma forma.
Notas de autoras:
Mentis: Buenos a todos nuestros lectores!
Isis (apareciendo desde detrás de Mentis): Como están?
Mentis: Primero que nada, queremos pedir disculpas por la demora en actualizar este fic. Se debió a que necesitábamos saber si había interés en leerlo, pues tenemos muchas historias pendientes y queríamos continuar el que fuese más solicitado.
Isis: Además el mundo laboral nos atrapo de improviso. Segundo, tenemos la buena noticia que desde este capitulo actualizaremos cada dos semanas.
Voz de Gea: eso no significa que no queramos saber sus comentarios y tampoco que de vez en cuando no nos retrasemos!
Danna (apareciendo desde un costado): Pero el retraso no será mucho. Tercero, es que deben tener en cuanta, como dice en el summary, que esta historia no tiene muchas pretensiones, por lo que generalmente no existe continuidad en ninguno de los drabbles.
Voz de Gea: por eso mismo, la extensión de los drabbles dependerá de lo que se nos ocurra con cada personaje, vivo o muerto, que aparecían en la historia original
Danna: sin nada más que decir
Mentis, Isis y Gea: Gracias por leer!
