Nayi: venid a ver que ha llegado el nuevo cap. :3

Nery: nos quedamos en que…?


Capitulo 3

La mañana comenzaba a llegar, con cálidos rayos solares que impactaban en el adormilado rostro de ambos erizos; el oscuro pelaje de Shadow recibía la luz solar, brillando suavemente. Por su parte, Sonic comenzaba a bostezar, frotando sus ojos en un intento de despabilarse.

-Aaha –gemía el azulado tratando de despertar-

Abrió lentamente los ojos, encontrándose frente a su rostro, el pacifico y adormilado semblante de Shadow, su corta respiración y sus labios entreabiertos que dejaban escarpar unos cuantos suspiros.

-ha…Shadow –susurro el azulado al verle tan tierno –pero que mono

Bajo de la cama mientras buscaba sus zapatillas. Aun arreglándose un poco, dirigió su mirada al reloj que poseía sobre la cómoda, el ver la hora, dio literalmente un salto, sorprendentemente, había permanecido dormido hasta las nueve.

-pero que tarde es –menciono atónito –Shady despierta –susurro viéndole –ya es tarde, debimos haber pasado por Silver o ¿el debió haber pasado por nosotros? –Se preguntó ajustando uno de sus guantes-

Mientras caminaba de un lado a otro buscando algo conque cubrir a Shadow, noto que el pequeño comenzaba a despertar, emitiendo sonoros bostezos.

-veo que alguien quiere despertar –sonrió el azulado tomando lugar al costado de Shadow –vamos Shady, despierta ya –pidió sacudiéndole suavemente

Como si le entendiera, el moreno dio un suspiro para después abrir lentamente los ojos, viendo fijamente al azulado mientras que sonreía entrecortadamente, tomando parte de la matutina rutina de Sonic.

-bueno, ahora que el nene ha despertado, supongo que ya podemos irnos ¿verdad? –se preguntó sonriéndole-

Tomo al pequeño en sus manos, al parecer su pequeñísimo cuerpo había crecido apenas notablemente. Sonic le sonrió al pequeño que ahora mantenía sus manitas sobre su pecho, momentos después escucho como el bebé azabache gritaba algo, muy acercado a una palabra.

-Onic –grito sonriente el azabache-

-¡¿Qué dijiste?! –Pregunto exaltado Sonic-

¿Acaso había dicho o tratado de imitar su nombre? ¿Eso era posible? Trato de escuchar de nuevo a Shadow mientras pedía que lo repitiera. Sin hacerlo esperar, este respondió.

-Onic –dijo de nuevo en medio de un balbuceo-

Emocionado, el azulado tomo posición atónita mientras que sus verdosos ojos tomaban un aire de ilusión, tornándose brillantes, con un tono especial. De inmediato, comenzó carrera hacia el teléfono de su casa, dispuesto a hacer una bastante eufórica llamada.

Tenía el teléfono en sus manos, sus manos temblaban notablemente, mas, no por miedo, todo lo contrario, la felicidad contenía en su cuerpo le era demasiada, además, las ansias y deseos de contárselo al su plateado confidente le eran inmensas.

Eufórico y bastante ansioso, marco al teléfono de Silver, después de esperar a que este respondiera durante un par de minutos, grito dejando casi sordo al escuchante.

-Silver ¡no vas a creer lo que me ha sucedido! –grito emocionado-

-¡¿Qué?! ¡¿De qué hablas?! ¡¿Estás bien?! –Preguntaba preocupado, buscándole algún sentido a tan inesperado llamado-

-es que no adivinas lo que me ha pasado, estaba con Shadow tranquilamente y de pronto ¡HAAhaa! –Grito de nuevo-

-no te entiendo, espera que vaya para allá –menciono el plateado con rostro de preocupación y duda-

Mientras el erizo con ojos color miel recorría su camino a toda prisa, el azulado no paraba de sonreír, viendo la inocente mirada que se posaba sobre el rostro del azabache. Con quince minutos de espera, por fin hubo señales que advertían la llegada del oji-ámbar; los nudillos de su enguantada mano golpeteaban ligeramente a su puerta, anunciando su retorno.

De inmediato, Sonic corrió a recibirle, abriendo la puerta de par en par mientras tiraba de su brazo, obligándole a entrar en su morada con mucha rapidez y nada de delicadeza.

-Shadow dijo mi nombre –grito sonriéndole –sé que es increíble pero así fue, yo estaba aquí y él dijo mi nombre –menciono alegremente el azulado-

-¡¿Cómo es eso?! –Pregunto sorprendido –no sabe hablar ¿Cómo es que ha dicho tu nombre? –le miro serio por unos momentos hasta verle sonreír-

-te lo mostrare –aseguro sonriente-

Tomo a Shadow en sus manos, para después caminar de retorno hacia donde el plateado se encontraba. Estando frente a él, coloco a Shadow frente a su rostro mientras pronunciaba con voz confiada.

-Shady dile a Silver mi nombre –pidió confiado-

Sin esperar, el pequeño respondió con una risilla para después pronunciar en forma de un enternecido balbuceo, su propia imitación del nombre de tan joven héroe azulado.

-Onic –menciono con voz adelgazada el que alguna vez poseyó una voz imponente-

Pasmado y con mirada atónita, el plateado observaba fijamente al pequeño roji-negro; la mirada inocente del pequeño no hacía más contrastar con su pequeña voz, que, hace unos momentos había articulado para su deleite.

-ha…este…no pues es…increíble –susurro sin poder asimilar bien la información -¿podrá decir mi nombre? Ejem…Shadow di Silver –pidió el plateado con ojos esperanzados –solo di Silver

-idved –respondió tras una sonrisa-

-no lo creo ¡Sonic ahora dice el mío! –afirmo sonriente-

Ese momento, los tres pasaron sonriendo, en especial los dos mayores, que comenzaban a ponerse eufóricos puesto que el pequeño repetía sus nombres con constancia, causándole una gran y espontaneo confort a ambos erizos.

-que bien que Shady diga nuestros nombre –sonrió el plateado –solo mírale, crece tan rápido –sonrió viéndole-

-vamos tío solo ha sido un día, Shadow sabe hablar o trata de hacerlo porque es muy inteligente –sonrió acariciándole la cabeza al pequeño-

-bueno quizá, pero solo mírale, Shadow se ve distinto, dios, siento cosas distintas por el a lo que sentía cuando era normal –acepto viendo fijamente el rostro de Shadow-

-¿es qué sentido? –Pregunto serio Sonic-

Alejo a Shadow de Silver mientras le abrazaba custodialmente. Su verdosa y alegre mirada se vio sustituida por una que contenía recelo hacia Silver.

-he tranquilo galán –pidió Silver burlón –que no es lo que piensas je, je celoso –susurro sonriente de un modo irónico –ahora Shadow me simpatiza más, a eso me refiero

-¡¿Qué dices?! –Pregunto exaltado –no estoy celoso, jamás lo estaría. Con respecto a eso, pues es que es más tierno ahora –susurro ruborizado-

-Sonic ¿crees que soy estúpido? –Pregunto irónico –no lo soy pero allá tú tío, has el idiota-

-¡Que no! –Grito con las mejillas rojizas, a tal punto que parecían cerezas-

-ja, ja, ja lo que digas tío –se burló el plateado-

-venga deja eso –pidió sonrojado –además, cuando Shadow vuelva a la normalidad y escuche una de tus bromitas te golpeara a ti y si no se cansa a mí también –aseguro tocando la manita oscura de Shadow-

-que genio, pero eso es lo de menos, ahora Shadow no sabe lo que decimos –susurro perversamente el plateado-

-Silver quieto –ordeno viéndole nerviosamente-

Silver sonrió perversamente, viendo el rostro asustado del azul; por el momento solo deseaba molestarle un poco con aquello, después de todo, Shadow no podía hacerle nada ya que en ese estado no entendía las conversaciones.

-sigue fingiendo Sonic –susurro el plateado –podrás engañar a todos, incluso a Tails pero a mí no, yo se algo que ni tu hermano sabe Sonic –respondió confiado-

-¿Qué?…no sé de qué me hablas –menciono nerviosamente-

-oh sí que lo sabes pero mejor haces que no, en fin, tú sabrás el por qué –aseguro burlonamente-

Mucho antes que el azulado pudiese responder, alguien se encontraba golpeteando la puerta de su casa. De inmediato dedujo que se trataba de su conocida amiga que seguramente llegaba por lo planeado el día anterior.

-ahora vuelvo –aseguro mientras caminaba en dirección a la puerta de su hogar-

Abrió el portón solo para encontrase con su rosada amiga Amy y una murciélago blanca llamada Rouge, seguramente llegarían para conocer al pequeño y nada desconocido Shadow.

-ha, hola –sonrió el azulado-

-buenos días cariño –sonrió la murciélago-

-hola Sonikku –grito su rosada amiga-

Mucho antes que esta pudiera abrazarle, el azulado en defensa y para evitar que le abrazara, poso a Shadow frente a él, seguro así alejaría a la rosada y cariñosa chica de él.

-pasad por favor –pidió sin bajar la guardia-

-primero lo primero –aclaro la murciélago -¿Quién es esta cosa tan linda? –pregunto sonriente al notar a tan pequeño ser-

-¿te refieres a Shady? –pregunto acercándose a ella-

-¿conque Shady? –Sonrió –es precioso, mírale bien, pero…algo…algo tiene…parece que le he visto en otro lugar –aseguro revisando al pequeño de pies a cabeza-

-¿he? Te equivocas Rouge –sonrió nerviosamente apartándole de su vista-

Como caído del cielo, y, para aliviar el nerviosismo del azulado, Silver se acercó con una sonrisa sobre su semblante, formando parte de la escena.

-Hola –sonrió-

-¿También estas aquí? –Pregunto sonriente la murciélago –mejor, mientras más manos haya para cargar los paquetes, mejor –sonrió segura-

-Sonikku –llamo la rosada –deja que yo le sostenga –pidió acercándose a Shadow-

Mucho antes que esta le pusiera una sola mano encima, el oscuro comenzó a llorar, emitiendo sonidos agudos. Su cuerpo se apegaba al de Sonic, aferrándose a él para evitar que la chica le alejara.

Desconcertados por la repentina actitud del pequeño, el resto comenzó a buscar lo que hubiese sido capaz de hacer llorar tan de repente a un infante de su edad.

-¿Qué le pasa? –pregunto curioso el plateado-

-no sé, estaba bien y comenzó a llorar –comento el azulado-

-ha, no me digas –dijo irónicamente su compañero plateado –eso ya lo sé, pregunto si le ocurrió algo no si está llorando –repitió molesto-

-¿Amy que le hiciste? –Cuestiono severamente Rouge-

-no le he hecho nada, solo me acerque –afirmo preocupada-

-pues aléjate –sugirió seriamente-

De inmediato comenzó a cesar su llanto, aun manteniéndose apegado al azul, sin embargo, había dejado en claro su preferencia a mantenerse alejado de la rosada chica, a pesar que esta no le había hecho nada, o eso se quería pensar.

-lamento que Shady no te quiera Amy –dijo el azulado viendo a la chica-

-oh, descuida, solo que me parece raro, ¿Quién no me querría? –Pregunto con aires de grandeza-

Todos miraron a la chica con una sonrisa de ironía para después pensar "típico de Amy", acto seguido la murciélago procedió a hablar con vos dulce.

-bueno, ya que se arregló esto, es tiempo de salir a comprarle las cosas al hermoso bebé –sonrió energéticamente –para eso, lindos, necesito dos chicos fuertes que carguen los paquetes –sonrió insinuantemente viendo a ambos erizos-

-¿te refieres a nosotros? –preguntaron al unísono, incrédulos-

-pues claro… ¿acaso hay otros erizos fuertes por aquí? –dijo en son de alabar a los erizos para que aceptaran-

-creo que no –sonrió Sonic-

-sí, je, parece que solo nosotros –sonrió apenado el plateado-

Consiguiendo su cometido Rouge sonrió, tomo con ambas manos a los erizos mientras sonreía y continúo tirado de ellos hasta llevarlos al exterior de la morada, en donde procedió a soltarles mientras sonreía.

-ahora, vámonos, hay mucho que comprar, necesita muchas cosas un bebé –sonrió segura-

-de acuerdo –dijo el azulado-

Estando en la tienda comercial entraron de inmediato a un departamento para bebés, de ahí Rouge sugirió dividirse para comprar todo más rápido y así regresar a sus casas lo más pronto posible.

-bueno, ya que estoy segura que tú y Silver no sabéis nada de los bebés, Amy y yo compraremos todo lo que no conocen ustedes –afirmo la murciélago –mientras tanto, Sonic, quiero que tú le busques algo de ropa al pequeño, solo mírale, está desnudo. Silver, consigue mantas calientes y un cochecito para bebés –pidió sonriendo –ahora sí, cada quien a lo suyo-

Dicho eso, todos se fueron buscando lo que Rouge les había indicado. Por un lado, se encontraba Sonic, cargando en brazos a Shadow, quien sonreía tocando algunas de las cosas más monas y brillantes por las que pasaban, al otro lado se encontraba Silver buscando lo que Rouge le había pedido, Amy hasta el otro extremo buscando algunas cosas y Rouge unos cuentos metros antes que Amy.

-Shady deja de hacer eso, tiraras alguna cosa –sonrió el azulado-

-Onic –balbuceo entre risillas tiernas el oscuro-

-je, je, no sé porque Shadow pero creo que me gusta que me llames Sonic –aseguro sonrientemente-

Camino en dirección hacia unos anaqueles en donde apoyaban ropa para bebés, apenas estuvo cerca de esta, noto una brillante par de guantes, parecidos a lo que Shadow poseía cuando era normal, solo que eran más pequeños, del tamaño justo para un bebé, además, el par de calcetines.

-guay, mira eso Shady, son parecidos a los que usabas –tomo las prendas y camino, buscando alguna otra cosa para Shadow-

Vio unas cuantas camisetas, playeras y pantalones que posiblemente le sentarían bien a Shadow, además de eso, tomo unos cuentos piyamas, bastantes monos para él, incluyendo unos cuantos mamelucos para bebé, poseían algunas formas de animales, como orejitas en la capucha y esas cosas tiernas.

-ja, ja, ja te verás muy mono con todo esto Shady, te juro que no lo hago para reírme de ti, solo deseo verte de un modo tan tierno que aras a todos derretirse –profirió entre risillas –te verás perfectamente irresistible –musito risueño-

La inocente mirada de Shadow buscaba entre toda la ropa que Sonic había comprado, el motivo de su risa y la razón por la cual se encontraba diciendo todas esas cosas, incluyendo el por qué se tanta afirmación de belleza en cuanto a cómo se vería con ello.

De retorno al punto donde se encontrarían con Rouge y el resto, se topó con Silver, quien ahora mantenía muchos cobertores, edredones, mantas y sabanas, todas solo para Shadow.

-he Silver, veo que te luciste con tanta cosa –menciono burlón-

-solo son algunas de las que me gustaron –aseguro viéndole –no te quedas atrás –dijo notando toda la bonita ropa que había comprado para Shadow -¿Qué es todo eso? –pregunto curioso el plateado –debiste haber traído de una buena vez toda la tienda –sonrió socarronamente-

-oh para nada, solo son algunas cosas que creí se le verían bien a Shadow –aseguro sonriendo-

-pero bueno y ¿Qué pasa con él? ¿Te permitió elegir? –Pregunto socarronamente –por aquello de que le dice que no a todo-

-eso era cuando podía elegir, ahora es un bebé y no puede decidir, no por el momento –aclaro el azulado-

Ambos tomaron camino hacia donde se encontraba Rouge, seguramente ya esperándoles. Caminaron a paso firme, encontrándose con Rouge que, efectivamente, ya tenía un momento esperándoles; junto a ella llevaba las cosas necesarias para un bebé, incluyendo algunos bastante monos juguetes.

-¡ya era hora! –Extendió sus manos hacia el aire en forma de exaltación –habéis tardado mucho, casi duermo aquí –afirmo figuradamente-

-lo lamentamos –respondieron al unísono ambos erizos-

-como sea, ya es tarde y es hora de regresar ¿Dónde está Amy? –pregunto con seriedad posando sus manos sobre sus caderas)

La rosada se encontraba en el centro de todo el departamento, perdida mientras buscaba como salir de ahí y encontrar a sus amigos, desesperada por que nadie le ayudara a pesar de pedir indicaciones, tomo su mazo en manos y comenzó a crear su propia salida, derribando algunos estantes que le hacían estorbo en la visión.

-apartaros, a un lado, voy a pasar –gritaba dando martillazos a algunos estantes-

-¿¡qué te pasa!? –Pregunto histeria la encargada del departamento –estas rompiendo todo –

-a mí no me diga nada, ahora si le importa pero cuando le pedí indicaciones me ignoro –dijo fastidiada para después continuar –abrid paso –gritaba de nuevo-

La encargada solo miraba todo eso con el corazón encogiéndose a cada martillazo de la chica. Había tardado tanto para hacer lucir aquel lugar ordenado, en buen estado y limpio pero ahora la rosada chica estaba derrumbando los blancos anaqueles con su mazo.

-ya he llegado –grito contenta al ver a todos reunidos en el punto que habían acordado-

Inmediatamente todos giraron sus cabezas a donde llegaba muy alegre Amy, con su mazo en manos y, tras ella, anaqueles esparcidos por el piso, junto con los productos que sostenían.

-¡¿Amy?! –Preguntaron impresionados al ver todo ese desastre-

-hola, ya encontré las cosas ¿no vamos? –pregunto sonriéndoles-

Todos posaron, boquiabiertos, sus miradas sobre el desastre que había realizado la chica. Silver trago saliva, tomo lo que le correspondía en manos y se alejó de la chica lo más rápido que pudo, de igual manera, Rouge y Sonic imitaron su acción.

-he…Amy si alguien te pregunta si me conoces diles que ni idea de quién soy ¿vale? –Pregunto nerviosamente el plateado, con los ojos abiertos a mil-

-oh Amy, creo que olvide un sonajero, iré a buscarlo –sonrió levantando el dedo índice la otra chica-

Silver se acercó un poco a Sonic, cubriendo un poco su boca y mejilla mientras le susurraba al oído algo que no era más que la verdad, cambiando el tono de color de piel del azulado, que de inmediato se transformó en uno pálido.

-suerte con el paquete Sonic, de esta no saldrás vivo –susurro asustado Silver-

-ha…Amy yo –quedándose sin palabras, el azulado suspiro – ¡pero que tonto soy! ¡Olvide los pijamas! No tardo voy por ellos –sonrió nerviosamente mientras se alejaba-

-pero que extraños –dijo la rosada de modo extrañado – ¿Por qué habrán salido corriendo? –Se preguntaba sosteniendo su mazo con ambas manos-

Comenzaron a escucharse algunos pasos tras la chica. Los guardias de seguridad la habían tomado de ambas manos, inmovilizándola. Sus voces graves comenzaron a explicar la razón por la cual la mantendrían así y el porqué de acompañarles.

-¡he! ¡¿Qué pasa?! –pregunto exaltada-

-señorita debe acompañarnos, nos informaron del desastre realizado por usted. Tendrá que venir a testificar –prepuso con voz grave uno de los guarias-

-¡es to no es verdad! ¡La encargada tiene la culpa! ¡Ayuda! –gritaba exaltada-

Buscaba con la mirada a alguno de sus amigos para que le ayudase, reviso de pies a cabeza lo que podía observar, sin distinguir ni a Sonic, ni a Rouge, quienes habían corrido fuera del departamento. Con la velocidad de Sonic, nadie podía haberle visto y se encontraba junto a Rouge, que había salido volando de allí, ambos pagando por los productos.

Para desgracia del plateado, él no tenía velocidad sónica y no podía volar sin llamar mucho la atención así que había optado por ocultarse tras los anaqueles y correr al percatarse de que Amy no le veía.

Fugazmente, este se ocultó tras los anaqueles derrumbados, escondiéndose con los juguetes, todo habría salido perfecto y habría pasado desapercibido de no ser por su peinado, su peinado estrafalario le había delatado ante la mirada de la chica.

-¡el! ¡Él es Silver, mi amigo, os explicara todo! –grito delatando al plateado-

- ¿el joven está involucrado? –Pregunto uno de los guarias-

-sí, sí, sí, sí, si –respondió asintiendo rápidamente la rosada-

Un par de guardias caminaron hacia donde la rosada les señalaba y tomaron a Silver del mismo modo que a ella, apresándoles a ambos.

-que bien que no escapaste Silver –sonrió Amy con miedo por lo que les pasaría-

-debí haber corrido –menciono haciendo un puchero -¡¿Por qué no corrí?! –se preguntada gritando-

Esos sencillos diálogos les habían dado motivos a los guardias de seguridad para no solar a Silver, puesto que sus palabras sonaban de alguien que era culpable de lo que sea que se le acusara.

Partieron con ambos erizos tomados, les trasladaron hacia el área de seguridad del centro comercial y comenzaron a interrogar.

-¿tenéis a alguien que venga por vosotros? –Pregunto seriamente un erizo color café con la placa de guardia de seguridad-

-seguro nuestros amigos se fueron ya –respondió Amy-

- ¿seguro? –Pregunto indignado Silver, con cierto sarcasmo - ¡¿Seguro?! ¡Es obvio! ¡Se han largado apenas vieron oportunidad! –Afirmo gritando desesperadamente - ¡yo no estaría aquí de no ser por ti! –Grito de nuevo haciendo pucheros - ¡Sonic sácame de aquí! –pedía haciendo pucheros-

- ¡¿Quieres calmarte?! Todo saldrá bien, seguro Sonic se preguntara dónde estoy y vendrá a por mí –sonrió segura la erizo rosa-

-estoy jodido –afirmo haciendo pucheros - ¡Jodido!

-cerrad la boca por favor –pidió el guardia –ambos

-mi nombre es Silver The Hedgehog –aseguro calmándose un poco –me encontraba aquí con Sonic, Sonic The Hedgehog, seguramente aun no sale de aquí, si, si le avisáis que estoy aquí vendrá y me sacara de este problema –dijo ilusionado-

El guardia de seguridad rodo los ojos al ver que se encontraba en presencia de un llorón pues to que la chica, quien se supone debería estar asustada, no emitía llanto alguno mientras que Silver pedía histéricamente que le dejaran ir, además de que afirmaba no tener ninguna culpa.

-si eso quiere –se encogió de hombros mientras tomaba un radio-

-oh si, si, si, eso quiero –asentía rápida y desesperadamente el ámbar-

Comenzaron a escucharse las bocinas como era mencionado el nombre del erizo azulado, voseándole por la causa de que, un erizo plateado, ojos ámbar que vestía guantes blancos, botas negras con blanco y azul, de nombre: Silver, se encontraba detenido y se solicitaba su presencia.


Aun en la caja, pagando todo lo que había comprado, junto a Rouge, se encontraba el erizo que se estaba buscando quien, al escuchar todo eso, dio una palmada a su rostro con fastidio mientras negaba.

-ya agarraron a este bruto –afirmo fastidiado-

-seguro que dijo algo para que le detuvieran –apoyo Rouge –y ¿ahora qué? –pregunto viendo al azulado-

-no hay más opción, venga, a por el –respondió seriamente-

-esa Amy, debe ser que ambos están llorando ahora mismo –dicto segura la murciélago-

Aun detenidos, Amy comenzaba a juguetear con un lápiz mientras que Silver deseaba arrancarse las púas por tanta presión que sufría. Ante la vista de la rosada, Silver no era más que un histérico, llorón y un erizo preocupado, por su parte, se dedicaba a esperar a que Sonic y Rouge notaran su ausencia y llegaran por ella.

-¿te quieres tranquilizar? –Pregunto alterada la chica –Sonic vendrá pronto –afirmo recostando su espalda sobre una silla-

-¡¿Cómo quieres que me tranquilice?! ¡¿Y si ya se fueron?! –Gritaba histéricamente, manteniendo sus manos sobre su cabeza-

Como caídos del cielo, entraron Sonic y Rouge con Shadow y las compras en manos. La chica que acompañaba al azulado rodo los ojos en señal de fastidio mientras que este, para demuestra lo mismo, golpeaba su rostro con la palma de su mano.

-¡Sonic llegaste! ¡Sácame de aquí! ¡Diles que yo no hice nada! ¡Por favor! –grito desesperado el plateado-

-Silver solo están detenidos, no es el fin del mundo –dijo serio el azulado-

-¿Cómo terminaste tu aquí? –Pregunto intrigada la chica –se supone que solo Amy terminaría aquí –poso una de sus manos sobre su cadera y miro a la rosada-

-larga historia, ahora sacadme de aquí –pidió haciendo pucheros-

-llorica –susurro Amy girando su cabeza-

Después de que explicaran los hechos sucedidos y pagaran una multa por, primero que nada: haber causado un alboroto en un lugar público y, lo productos dañados; pudieron retirarse con permiso de los oficiales, con la condición de que, ni la rosa ni el plateado de nombres, Amy Rose y Silver The Hedgehog, volverían a poner un solo pie en el centro comercial.

Todos regresaron a casa del azulado, bastante callados. A Amy no le importaba pero Silver se encontraba avergonzado he indignado después de ser vetado de un lugar por algo que o había sido culpa suya, en cierto grado se encontraba molesto con Amy.

Aun caminando, Silver dio un pesado suspiro, animando al azulado a animar un poco el momento con unos de sus comentarios sarcásticos o incluso con una broma al respecto, del mismo modo y para animar, Rouge también apoyo al chico.

-vaya, no puedo creer que estéis vetados de por vida del centro comercial –sonrió animado Sonic mientras sostenía a Shadow-

-sí, incluso tienen vuestras caras en la pizarra de "vetados" –bromeo del mismo modo Rouge, dándole ligeros golpecitos con su brazo al plateado-

Solamente recibieron una media sonrisa por parte del plateado mientras que por parte de Amy una sonrisa y un comentario. Era demasiado normal para ella ser vetada ya que durante las escapadas de Sonic en donde ella terminaba siguiéndole, había roto, arruinado, maltratado, malformado, golpeado he incluso destruido todo tipo de cosas: monumentos, casinos, edificios; y francamente un centro comercial no sería la excepción.

-si verdad, es la primera vez que me sacan de un centro comercial –sonrió la rosada-

-como desearía haber hecho algo destructivo para que me sacaran de allí con motivo, la única que se divirtió con eso fue Amy –dijo por fin el plateado, viéndoles-

-bueno si, la verdad solo Amy se divirtió, y ambos salieron mal de allí –bromeo de nuevo Sonic-

-y que decir de como escapamos –susurro burlonamente Rouge-

Entraron a casa de Sonic, no esperaron ni dos segundos para probar las cosas que habían comprado, sin mencionar la ropa que Sonic había elegido para Shadow, que era bastante.

Sonic mantenía ropa sobre sus manos, entrando con Shadow a una de las habitaciones para probársela y que todos le vieran con ella. Entro a una de las habitaciones más cercanas a la sala con Shadow en brazos y comenzó probándole una camisa roja y unos pantalones negros. Si Shadow usara ropa, que eso jamás seria, el deseaba verle con ropa como esa, el resto solo lo había comprado por que sabía que un bebé se vería muy tierno con eso.

-veamos que dicen todos cuando salgas –sonrió acomodando su camisa-

Salió lentamente mientras sonreía, mostrando al pequeño niño. De inmediato todos le vieron y quedaron atónitos al percatarse de como lucia Shadow con la ropa que Sonic había elegido para él, más que nada, Rouge que le veía con ternura, Amy por otro lado sonreía viéndole y Silver, solo contemplaba anonadado a Shadow.

-luce hermoso –sonrió Rouge, viendo a Shadow que trataba ponerse de pie-

-sí que sí, es muy lindo –comento Amy-

-sé que es lindo –sonrió Sonic manteniendo de ambas manos a Shadow-

-pruébale más ropa –sugirió Silver-

Haciendo lo que este le decía, asintió feliz y corrió con Shadow de nuevo al interior de la habitación, probándole esta vez un pantalón de peto azul marino con una camiseta verdosa.

De nuevo salió ante la mirada de todos sus amigos, los cuales comenzaron a silbarle a Shadow, causando que se sonrojara un poco, a pesar de que era un pequeño.

-qué lindo –grito Rouge al verle-

-venga guapo –dijo Amy del mismo modo-

Siguieron así, prenda tras prenda, conjunto tras conjunto hasta llegar a probarle prácticamente todo, lo único que faltaba era un pijama que Sonic había elegido para él, de entre los tantos con figuras de animalitos. Este era un pijama color café, sobre la capucha un par de orejitas de conejo, en la parte trasera llevaba una esponjosa colita blanca.

Al verle, todos comenzaron a derretirse de ternura, Rouge y Amy sonreían sonrojadas, viendo tiernamente al pequeño, por su parte, Silver, también le veía con una sonrisa, tomo su celular en manos y tomo una fotografía a Shadow, ya que Sonic le había puesto sobre el piso, su rostro se capturaba perfectamente.

-"cuando veas esta fotografía morirás de vergüenza" –pensaba Silver con maldad –"je al fin tendré con que amenazarte" –una sonrisa maliciosa realizo presencia –esto ira directo a internet –dijo en voz alta olvidándose de la presencia del resto-

-ni siquiera lo pienses –menciono enojada Amy-

De un zarpazo, retiro de sus manos su móvil, invoco su enorme mazo y, arrojándolo al piso dio un par de martillazos a este. El peso de su mazo fue tan grande que el móvil cedió de inmediato ante el primer golpe realizado, lo único que se había salvado era la memoria pero tras un par de golpes más esta también había sido hecha añicos.

-¡¿Por qué hiciste eso?! –Pregunto exaltado Silver-

-no es bueno que subas a internet la fotografía de un bebé sin permiso de sus padres –afirmo con seriedad Amy-

-pudiste haberme dicho que no simplemente. Mi celular –realizo un puchero ante eso-

El azulado dio una media sonrisa, tomo a Shadow en sus brazos y le quito el piyama, ya para ponerle lo que usaría ese dia. Era tarde y el sol comenzaba a ocultarse, seguro nadie querria estar fuera de su casa a altas horas de la noche así que todos se despidieron, Rouge con una sonrisa, Silver con lloriqueo y Amy propinándole un abrazo que asfixiaría a cualquiera.

Una vez solos, de nuevo, Sonic coloco a Shadow sobre la cama y se tiró sobre esta, estaba bastante cansado por el ajetreado día que había tenido, pasar tiempo con Shadow de ese modo era más agotador que todas las peleas que habían tenido.

-estoy exhausto, cuidar de un bebé es realmente agotador –afirmo con el rostro sobre una almohada –duérmete Shady, seguro que mañana será igual –pidió sonriéndole-

Comenzó a cerrar lentamente los ojos, ante el cansancio, sin percatarse de que Shadow se acercaba a el como podía, el pequeño tomo lugar a un lado suyo, manteniéndose recostado a su lado mientras se apoyaba de uno de sus brazos, al sentirlo tan cerca el azulado dio una sonrisa y abrazo un poco al pequeño para después dormir.


Nayi: más que listo el cap. Tres ;)

Nery: ternuritas, Sonic adora a Shadow y viceversa (sonríe)

Nayi: pues nada amigos, seguro nos vemos de nuevo, más tarde, no olvidéis comentar

Nery: cometen si les gusta lo que leen o si les divierte (como a mi ¬w¬) adiós

Nayi: hasta pronto, no olvidéis, el destino de Shadow esta en vuestras manos (voz sombría y siniestra XD)