Loa personajes son propiedad intelectual de Rumiko Takahashi, esto lo hago sin fines de lucro.

Pacto.

Se incorporó en su futón con los ojos desorbitados y el cuerpo cubierto de sudor. Su corazón latía erráticamente en su pecho dificultándole la respiración, y su rostro denotaba una expresión de pánico absoluto. La imagen del rostro impávido de su prometida, con los ojos eternamente abiertos y el paso del tiempo haciendo mella en su inerte cuerpo, continuaba imborrable en su mente, mientras las lágrimas bañaban su rostro.

Tardó unos segundos en percatarse de su ubicación, aunque eso poco le importaba, miró a los lados reconociendo el lugar como su habitación.

-Debí haberme desmayado en el cementerio y alguien me trajo- dedujo, para luego sollozar con su cara escondida entre sus manos.

Orgullo y hombría hace mucho que dejaron de importar, no podía parar de llorar sin importarle que alguien lo viera en ese estado, y esa maldita imagen que no se borraba de su mente, aunque tampoco disponía de la cordura necesaria para discernir si realmente quería olvidar el último recuerdo que tenía de ella. Una pequeña duda se alojó en algún sitio, abrió sus ojos observando el lugar, era su habitación, acababa de despertar, talvez… todo había sido un sueño.

Sueño no, la más horrible y desgarradora pesadilla que hubiera tenido en su vida, sus ojos brillaron nuevamente ante la posibilidad, si eso era así, si sólo había sido una pesadilla… entonces ella estaría en su habitación. Sin pensarlo más, aferrado a su ilusión se levantó del futón y corrió hasta la habitación de ella sin mirar siquiera por donde iba, así que a mitad de camino chocó con algo que lo hizo caer sentado.

Un leve quejido llegó a sus oídos, lo reconocería donde fuera, miró a la persona frente a él, ese obstáculo con el que chocó, como si de una aparición divina se tratase. Allí estaba ella, su musa inspiradora, su ángel, su amiga, su prometida… la mujer que amaba. Las lágrimas comenzaron a salir más a prisa, el corazón latiéndole a mil, y esa extraña sensación de alivio y confusión, era ella, estaba viva, estaba bien, y él no podía dejar de verla.

Él estaba allí, viéndola con la misma intensidad que ella a él, estaba vivo, estaba bien, cada parte de su cuerpo seguía en su lugar, entonces si había sido una horrible pesadilla y nada más. Apenas despertó tuvo la esperanza de que él estuviera bien, que sólo hubiera sido un tonto sueño, pero todo parecía tan real y la última imagen estaba tan grabada a fuego en sus retinas que incluso viéndolo a salvo no lograba olvidarla, y el dolor y horror absolutos que sintió al despertar aún no menguaban.

Ambos quedaron en silencio, viéndose fijamente, con sus rostros desfigurados por el dolor, regresando poco a poco a la normalidad, y el incesante llanto que se negaba a abandonarlos. Continuaban en la misma posición en la que cayeron, acostumbrándose a la situación, no atreviéndose a pronunciar palabra por temor a que la ilusión se disipara.

Genma subía las escaleras con su mochila de entrenamiento, cuando vio la extraña escena, decidió no prestarle atención y se limitó a decir.

-¡Vamos muchacho, date prisa en empacar que en un rato saldremos!

-¿S…salir?- preguntó Ranma con dificultad por el nudo en su garganta.

-Así es nos vamos a entrenar a un templo- comentó tranquilamente sin percatarse de la palidez de los chicos –Saldremos luego de desayunar, así que apresúrate- ordenó volteando, con intensión de retirarse, pero algo se lo impidió.

-¡¿Cómo que un entrenamiento en un templo en medio de las montañas?!- le gritó Akane viéndolo casi con odio, mientras lo sostenía de gi.

-¿Cómo sabes que es en medio de las montañas?- preguntó el hombre algo intimidado, pero continuó al no recibir respuesta –Es sólo eso, un entrenamiento en un templo budista…

-Meditando en absoluto silencio…- completó Ranma ya de pie mirando fijamente a Akane.

La sensación de deja-vú los aterrorizó, cada uno recordaba con exactitud ese entrenamiento, el maldito entrenamiento que provocó la tragedia.

-Pues si, eso mismo…- respondió sin detenerse a pensar en el motivo por el cual ellos ya lo sabían.

Escucharon la voz de Kasumi llamándolos a desayunar, el único que respondió al llamado fue Genma que en tiempo record había bajado y estaba sentado a la mesa. En tanto Ranma y Akane continuaban viéndose fijamente sin poder comprender lo que sucedía, ella fue la primera en reaccionar.

-¡Ranma no vayas por favor! ¡Tuve un sueño, tú caías de una de las montañas que rodea el templo! ¡Tú morías!- suplicó agitadamente tomándolo de los brazos y sacudiéndolo por la desesperación.

-¿Tuviste un sueño?- preguntó desconcertado.

-¡Sí, tú te ibas a ese entrenamiento, tardaste mucho en regresar, una noche llamaste y me prometiste que pronto regresarías! ¡Pero nunca lo hiciste!- exclamó rompiendo en llanto –¡Fui a buscarte, y casi muero cuando te vi!

-Tuve el mismo sueño… pero yo regresé, y tú no estabas- hizo una pausa para tragar saliva, mientras ella lo observaba con atención –Me dijeron que habías… muerto, y yo no lo creí, pero al destapar esa tumba… te vi…- concluyó con dificultad en silencioso llanto.

-¿Qué está sucediendo?- preguntó ella algo asustada, todo era muy extraño.

Kasumi volvió a llamarlos rompiendo el ambiente, sólo en ese momento Akane notó lo cerca que estaba de él y se alejó unos pasos.

-Será mejor que nos demos prisa- comentó ella para correr a su habitación sin darle tiempo de responder.

Él sólo se la quedó viendo hasta que ella cerró su puerta, luego de dar un suspiro frustrado se dirigió a su propio dormitorio para vestirse y bajar. Minutos más tarde, Akane ya vestida y sin llanto pero con los ojos aún algo hinchados, bajaba las escaleras. Se apresuró al escuchar los gritos furiosos de su prometido en la sala.

-¡He dicho que no iré!- volvió a gritar Ranma de pie frente a su padre.

-Nada de eso, tú irás, se trata un entrenamiento muy importante- ordenó Genma acabando con su arroz.

-¡No puedes obligarme!

-¡¿Qué te está sucediendo Ranma? Jamás te rehusaste a un entrenamiento!

-¡Ya déjelo en paz!- intervino ella sin poder contenerse más –¡Ya dijo que no iría!

-Pero hija… considero que ese entrenamiento le sería muy provechoso…- comenzó a decir Soun, pero fue interrumpido.

-¡No me importa él no irá y punto!- sentenció cruzándose de brazos.

-Vamos hermanita, sabemos que no te quieres alejar un segundo de él, pero no dejarlo entrenar ya es demasiado, ¿no crees?- comentó Nabiki esperando ver el típico sonrojo en Akane, pero no obtuvo más que una fulminante mirada de ella.

-Nabiki tiene razón, una buena esposa no debería interferir en la formación de su hombre- sentenció Soun.

-Esta bien, iré- declaró Ranma antes de que ella pudiera responderle a su padre.

Akane lo miró sin poder digerir sus palabras, ¿él lo decía enserio? Se iría después de que ella le suplicó que no lo hiciera. Él sólo la miraba seriamente, no estaba bromeando.

-¡Te odio idota!- le gritó furiosa, aún sin poder creerlo.

Corrió a su habitación antes de largarse a llorar de rabia e impotencia allí mismo. Para cuando cerró su puerta tras ella ya lo había decidido, no se daría por vencida, lo salvaría sin importar lo que tuviera que hacer. Comenzó a tirar algunas cosas dentro de una mochila, mientras trazaba su plan de acción; los seguiría sin que la notaran y cuidaría de él, caería por ese barranco en su lugar si era necesario.

-Venía a avisarte que prepararas tu equipaje, pero veo que ya comenzaste- escuchó decir a Ranma que ahora estaba apostado en su ventana.

-¡¿Cómo tienes el descaro de venir a…?! ¿Qué dijiste?-preguntó al tomar conciencia de las palabras de él.

-Dije que iría, pero nunca dije que lo haría con el viejo, y mucho menos… sin ti- finalizó con una pequeña sonrisa.

-¿Porqué…?- preguntó sonrojada viéndolo fijamente.

-Juré que no volvería a dejarte sola- admitió, talvez hubiera sido en un sueño, pero la promesa era real.

Esa declaración la llenó de un extraño sentimiento, esa felicidad que nunca creyó sentir aunada al miedo a perderlo provocaron que las lágrimas volvieran a aparecer.

-¡Ranma!- exclamó lanzándose a sus brazos -¡Tengo miedo, no quiero que nada te pase… no lo soportaría!- lloraba con su cabeza enterrada en el pecho de él.

-Tranquila… nada me pasará, y tampoco a ti, lo juro…

-¡Alejaré a cualquier animal salvaje que se te acerque!- prometió ella más calmada, separándose para verlo a los ojos

-Y yo no permitiré que pases a menos de tres kilómetros de un charco de agua por más pequeño que sea- respondió él sonriéndole en un intento por infundirle seguridad –Pero hay algo en ese sueño que me causa intriga- continuó enseriándose.

-¿Qué ambos lo tuvimos?

-Algo aparte de eso, me dijiste que estuviste en ese templo, ¿qué tanto recuerdas?

-Pues… todo…- dedujo viéndolo –Recuerdo la forma de llegar, cada camino, cada árbol del lugar, las montañas, las personas…- se detuvo un instante desconcertada –Eso es muy extraño, ¿verdad?

-Así es, y yo también recuerdo cada detalle de ese sitio, algo muy extraño está sucediendo, es como si alguien o algo quisiera que vayamos allí.

-¿Para qué?

-No lo sé, pero me da mucha intriga.

-Y a mi- asintió ella.

Ranma salió de la habitación para preparar su equipaje, minutos más tarde ambos se encontraron en el tejado.

-¿Preparada?- preguntó él mirando al frente mientras le tomaba la mano.

-Si- respondió ella segura y feliz por el contacto que él le regalaba.

-Cuando regresemos te daré eso que en mi sueño no pude.

-¿Qué cosa?

-Ya verás- aseguró mirándola con una sonrisa.

Aún tomados de las manos partieron hacía ese misterioso lugar, horas más tarde la familia encontró la pequeña nota de Akane donde intentaba tranquilizarlos asegurando que regresarían pronto.

Después de ese día nadie en Nerima volvió a tener noticias de ellos…

FIN.

Por algún motivo en mi cabeza está sonando la banda sonora de los archivos X.

Bueno este es el final, se aceptan teorías sobre lo que realmente sucedió, yo me inclino por que los abdujeron los OVNIS.

Los títulos de cada capítulo son las 3 primeras fases del proceso de duelo, se los cuento sólo a modo anecdótico.

Agradezco a todos quienes me leyeron, y soportaron tan tortuosa historia, como verán no es uno de los finales que hacen época, y no era la intención que lo fuera, sino escribir algo que se me vino a la mente y nada más.

Bien ahora responderé los reviews:

Seraphy: Amiga del alma, pues créeme que esto no se debe a ningún Resident Evil ni película de terror ni nada de eso, en realidad todo surgió en una época en la que estaba demasiado sumergida en los estudios y no tenía tiempo para el divague… digamos que los estudios son malos para la salud mental de la gente. Entiendo que me quieras meter en un loquero, me pregunto que planearás hacer conmigo ahora T.T… pobrecita de mi con lo buena y santa que soy, incapaz de matar una mosca… En fin, gracias por tu comentario, realmente me alegraste mucho sobre todo sabiendo que tus críticas son siempre las exactas y jamás me dirías que algo está bien a menos que realmente lo creas.

Momo: Gracias a ti por leer, y disculpa que me haya demorado tanto.

Xocolatl: El cadáver de la novia no la he visto, pero hace tiempo que quiero hacerlo, me han gustado mucho los trabajos de Burton que he visto. Realmente el segundo capítulo fue muy impactante, incluso para mi… y eso ya es mucho, nos leemos pronto y muchas gracias por comentarme, saludos, y espero al continuación del tuyo ^_-.

Sele-TheBest: Muchas gracias por tu comentario, la parte de Ranma fue realmente deprimente, pobrecillo tan desesperado por verla y encontrarse con tamaña noticia. Y bueno aquí está la respuesta a que fue lo que pasó en realidad, saludos.

Killina: Ceci, gracias por comentar, y repito que no he visto esa peli, peor si talvez sea el cabello azul. Ya ves lo que pasó en realidad, pero se me hizo muy interesante ver que teorías imaginaban para explicar la incoherencia entre ambos. Saludos y cuidate.

Akane yangtz: Aquí tienes el final, muchas gracias por comentar, con poema y todo vino tu rev ^-^. Muchas gracias pro pasarte por aquí.

Akima-06: No te culpo, a mi tampoco me gustó demasiado, y también quiero que ellos sean felices, pero después de leerlo y escribirlo tantas veces, uno empieza a necesitar un cambio… no se si me explico. Saludos y gracias por comentar.

Milk goku: Pues si, como lo dije se me pasó un poco la mano con como dejé a Ranma, de hecho lo suavicé un poco para que no quedara tan desagradable, y aquí tienes la explicación, no muy buena ni coherente, peor una explicación al fin. Saludos y muchas gracias pro leer.

Ahora si me despido, saludos a todos y gracias por el apoyo, en breve me apareceré con alguna nueva locura.