Una mente maravillosa:

Las clases empezaron y Daisuke se apresuro a llegar a la hora ya que a partir de hoy iba a ser un chico responsable y debía empezar a cultivar su inteligencia, pero para su desgracia aún tendría que soportar las burlas de sus compañeros.

-¡Eh, calimero!, ¿acabas de nacer?.- pregunta un chico acercándose a él con burla.

-¿Qué dices estúpido?.- se defiende Motomiya.

-Es que te has dejado un trozo de cascarón.- explica el muchacho con sorna mientras le tira otro huevazo en la cara.

-¡Te voy a matar!.- grita el moreno como un poseso, pero para su desgracia el profesor hace su entrada en el aula.

-¡Motomiya!, ¿quiere sentarse y no armar un escándalo?

-Pero profesor…- intenta excusarse el joven.

-¡Cállate y siéntate!

-Profesor, deberías llamar a su madre, su teléfono es co..co..co… co… co..coco… y vive en una granja.- dice el graciosillo de turno haciendo que prácticamente toda la clase estalle a carcajadas.

Daisuke aguantando su furia toma asiento al lado de uno de los pocos chicos que no se habían reído por esa broma y ese no era otro que su amigo Takeru.

-¿No te ríes de mi?.- pregunta Motomiya extrañado.

-No… - contesta con tristeza Takeru.

-¿Por qué?.- pregunta el joven que no entiende cómo su amigo no aprovecha esta ocasión para burlarse de el de por vida.

-Porque no me apetece… - vuelve a contestar Takaishi mientras esconde la cabeza entre sus brazos y se deja caer sobre el pupitre.

Al ver la depresión de su amigo se da cuenta de que solo puede haber una explicación a ese comportamiento y no es otra que Hikari, seguro que aún sigue enfadada con él, ya que de lo contrario estarían sentados juntos y Hikari estaba unos pupitres más adelante con otra compañera y una expresión casi tan triste como la de Takeru. La cabeza de Daisuek empezó a dar vueltas… ¡No podía aprovecharse de esta situación de sus amigos!, al fin y al cabo había heredado el emblema de la amistad y debía hacer gala de él, por lo que por primera vez desde que había empezado esta semana, Motomiya se decidió a hacer lo correcto y por eso cuando termino la clase se apresuro a hablar con Hikari, debía conseguir que perdonase a Takeru.

-Hikari… ¿puedo hablar contigo?.- intercepta el joven antes de que Yagami abandonase la clase.

-Daisuke, claro.

-Verás es sobre Tak…

Pero antes de que termine de hablar el joven ex-gogggle-boy nota que Hikari le mira de una forma especial, nunca había sentido esa mirada por parte de la castaña y Daisuke se queda completamente hipnotizado dejando que su amiga le observe con detenimiento.

-Daisuke, tienes algo especial.- empieza la chica.-… no se como no me he dado cuenta antes…

Daisuke entra en trance… ¿será cierto que Hikari le este diciendo esas cosas?, y pensando en eso olvida por completo su misión de buen amigo, su corazón late con fuerza y escucha atentamente las palabras que la chica de la que esta profundamente enamorado vaya a decirle.

-Te amo Daiske Motomiya…

-Yo también Hikari.- responde el chico desde su mundo de ensueño.

-¿Qué?, ¿Qué también te habías dado cuenta de que llevabas una cáscara de huevo en la cabeza?.- pregunta la castaña mientras sostiene el trozo de cáscara en su mano.

-¿Eh?… ¿Qué?… mm si claro… jeje jeje… - responde el joven intentando disimular que su imaginación le ha jugado una mala pasada.

Y de esa forma es como todos los buenos propósitos de Daisuke de conseguir que Takeru y Hikari se reconciliasen se esfumaron, no podía desaprovechar esta oportunidad, esta vez lo había imaginado, ¿pero quien le dice que la próxima vez que Hikari Yagami le dijese que le ama no fuese solo en su imaginación?, con esto en la mente, el decidido muchacho prosiguió con su elaborado plan de conquistar a Hikari por el intelecto y de esa forma cuando terminaron las clases se presento en la sala de informática porque a partir de hoy el ídolo de Daisuke Motomiya seria Koushiro Izumi.

-… como podéis ver este programa utiliza una frecuencia de datos aleatoria que….- habla Izumi al resto de chicos del club de informática, que todos le miran embobados, bueno todos menos Miyako que esta cruzada de brazos y con una mirada desafiante puesto que aún le guarda un poquillo de rencor a su amigo por lo del juego del trivial. Y en ese momento la clase es interrumpida por un apuesto rubio de bote, que se dirige hacia Koushiro completamente ilusionado.

-Koushiro-san, quiero ser como tu.

-Eh… me parece muy bien, pero ahora ¿puedes largarte?, estamos en medio de una clase.- dice el pelirrojo atónito por esta descarada aparición de su amigo.

-¡No lo entiendes!, yo quiero ser como tu…

Suena la música de la canción "Quiero ser como tu" de El libro de la selva y Daisuke comienza a cantar y bailar completamente emocionado, otra vez:

-Yo soy el más grande digielegido, el héroe del Digimundo, más alto ya no he de subir y eso me hace sufrir, yo quiero ser listo como tu, y a las chicas impresionar, como Izumi yo quiero vivir ser Ishida me va a aburrir… oh… dubi du… dubi du (le hacen los coros los chicos del club de informática, excepto Miyako) quiero ser como tu, dubi dubi duba, quiero hablar como tu, pensar como tu… ser tu… por favor, dubi du, dímelo a mi, dubi dubi duba, el secreto para ser un genio como tu.- termina el moreno arrodillado delante de Izumi con los brazos extendidos y todos los chicos que le hacían los coros alrededor haciendo posturitas, mientras Koushiro ha observado todo con cara de horror.

-Daisuke, vete por favor…- suplica Koushiro con desesperación.

-¿Me enseñaras a ser como tu?

-Lo que quieras, pero ahora deja que terminemos la clase.- asiente el chico, que sabe que cuando Daisuke se obsesiona por alguien no hay nada que hacer.

-¡Genial!

-Daisuke solo una condición.

-¿Si?

-Cámbiate ese pelo antes de que te adopte una gallina….

De esa forma Koushiro Izumi acepto a Daisuke como su nuevo discípulo y le enseñaría todo lo necesario para ser un genio y que todas las chicas digan "waa Daisuke es tan listo", y esa misma tarde Daisuke empezaría a recibir las clases del genio.

Miércoles, 17:34 horas, sala de informática del instituto de Odaiba.

-Muy bien Daisuke, toma asiento, ahora mismo estoy contigo.- dice Koushiro sin despegar la vista del ordenador.

Daisuke, cuyo pelo ya se ha tornado a un intento de su color natural, puesto que aun se le notan mechas rubias (la peluquería a la que va es bastante deprimente), toma asiento donde le ha dicho su nuevo ídolo y empieza a tomar apuntes en su inseparable libreta de Naruto.

-¡Ya esta!, ya he terminado, ahora podré ayudarte en tus propósitos.- anuncia Izumi con entusiasmo, Daisuke se asoma a la pantalla del ordenador con escepticismo.

-¿Con el buscaminas?

-¿Eh?, no, es que estaba echando una partida y ya la he acabado, me refiero a este otro programa.

El genio Izumi comienza a teclear a toda velocidad y por fin la pantalla enseña lo que va a revolucionar la vida de Daisuke para siempre.

-Veras, he creado un programa de estadística y probabilidad, se basa en formulas aleatorias centradas en una base de datos común con la que……- habla Koushiro con emoción, hasta que es interrumpido por un desagradable sonido.

-Zzzzzzzzz…….

En efecto, el discípulo del pelirrojo se ha dormido en sus magistrales clases, pero Koushiro sabe mil trucos para llamar la atención de su amigo.

-¡¡¡BUFFET LIBRE!!!

-¿Dónde?.- grita Daisuke despertando de su trance con la baba colgando.

-Daisuke, estate atento por favor. Tu quieres que te ayude a ligar con Hikari, ¿no?

-Emmmm… si….- responde Daisuke mientras se talla los ojos.

-Pues mira, este programa….- empieza Koushiro pero de nuevo es interrumpido.

-Buf, vaya birria.- anuncia una chica con anteojos cruzada de brazos.- ese programa es una basura, tiene una probabilidad de error del 90%.

-¡Mientes!.- grita el pelirrojo con enfado por esta interrupción.- solo falla una de cada un millón de veces, lo he comprobado.

-Si, como lo de los elefantes, ¿no?.- dice Miyako con burla.- tu investigación fue desacreditada por toda la comunidad científica y lo peor es que mezclaste mi nombre en ello.

-¡Fue porque tu te equivocaste al escribir el informe!, pusiste que iban a dominar el mundo los elefantes asiáticos, menuda tontería…. ¡¡Te había dicho mil veces que eran los africanos!!, ¡¡¡africanos!!!

-Lo que tu digas… solo venia a anunciarte que estoy creando otro trivial y este no tendrá tus garrafales errores.- dice la chica en tono de superioridad.

-¿Errores?, ¡¡¡mi trivial no tiene errores!!!.- grita el chico fuera de si.

-Por favor Koushiro-san, si pusiste que la canción Imagine es de un tal Lennon cuando todo el mundo sabe que la escribió Yamato-san.

-¿Qué?, ¡espabila!, ¡esa canción tiene mas años que Yamato!

-Ya lo se estúpido y cuando lo investigue se lo pregunte a él y me dejo bien claro lo que había pasado….

-¿Y que paso?, ¿que se la comió su perro y luego se la vomito a John Lennon?.- pregunta el chico con una burlona sonrisa.

-¡Pues no!, menudas chorradas dices, la explicación es mucho más lógica, veras justo después de escribir la canción, Yamato-san fue abducido por unos extraterrestres que se la robaron y como tenían la tecnología para viajar en el tiempo viajaron atrás en el tiempo y se la regalaron a Lennon, a cambio de que dejase los Beatles, Lennon acepto y por eso todo el mundo cree que la canción es suya…, ¡ah! Y el extraterrestre que le regalo la canción no era otra que…. ¡¡¡¡YOKO ONO!!!!- ¿explica?, Miyako con convencimiento, ya que realmente se ha creído la historia que le ha contado Yamato.

-¿Extraterrestres?… claro Miyako, saluda a ET de mi parte.- dice Koushiro con sorna, mientras piensa con preocupación.-.. mierda y yo que creía que era el único que había conseguido contactar con los extraterrestres… tendré que darme prisa en publicar mi estudio sobre que los extraterrestres quieren dominar el mundo a través de la música de los Beatles.

Tras estos interesantes debates sobre la vida mas allá de la tierra, Miyako se va para perfeccionar sus tesis y Daisuke, que no se ha enterado de mucho el pobre, intenta comprender lo que ha pasado.

-Yamato es un extraterrestre por eso consigue tener un peinado tan "cool"…- escribe el chico sus propias deducciones en su libreta.

-¡Daisuke que escribes!, deja las conspiraciones y complots para los genios, ¿quieres?.- grita Izumi con enfado, ya que el aún no había llegado a relacionar que Yoko Ono fuese un extraterrestre, por lo que Miyako le lleva ventaja.

-Vale… - asiente el joven muchacho mientras intenta encontrarle un parecido a Koushiro con Chewaca, aunque solo consigue encontrárselo con un Ewok.

-Bien, a lo que iba, con este programa podrás saber las posibilidades reales que tienes con Hikari. Para que veas como funciona, vamos a hacer un ejemplo. ¿Cuánta probabilidad hay de que Taichi me robe el bocadillo mañana?…. Introducimos los datos y…..

Probabilidad muy alta 78%

-Waa, esto funciona.- dice Daisuke alucinado.

-Claro que funciona, mira vamos a poner otro ejemplo, ¿Cuánta probabilidad hay de que hoy Sora se enfade con Yamato por intentar mirarle la ropa interior?

Probabilidad muy alta 85%

-Y si ahora preguntamos ¿Cuánta probabilidad hay de que Sora le perdone a los cinco minutos en cuanto Yamato haga ojitos?

Probabilidad muy, muy alta 99%

-¡Que guay!.- grita el pelo pincho emocionado.- a ver… ¿Qué probabilidad hay de que mi hermana se case, o se meta a monja, o lo que sea pero que se largue de casa y me deje tranquilo de aquí a diez años?

Probabilidad muy baja 6,2%

-¡Daisuke esto no es un juguete!.- dice Koushiro con brusquedad al ver como su invento lo están usando para banalidades.- y ahora largo, que aun tengo que consultar las probabilidades de cuanto voy a crecer este verano.

-¡Pregúntale si voy a ser rico!.- sigue Motomiya completamente emocionado.

-Es un programa de probabilidades, no la caseta de la adivina de la feria, que por cierto menuda estafa me dijo que para los diez años ya habría dado el estirón, y ahí estuve siendo el bajito hasta los trece…- dice Koushiro con enfado y resentimiento, y demostrando que desde pequeño arrastraba un pequeño complejo con su altura.

-Vale, pero vamos a preguntarle lo de Hikari.

-De acuerdo…- asiente con desgana el pelirrojo.

-¿Cuánta probabilidad hay de que a Hikari le crezcan los pechos este año?.- se apresura a preguntar Daisuke.

-¡¡¡Daisuke!!!, esa no era la pregunta.- protesta el pelirrojo avergonzado.

-Probabilidad muy alta 79%

-Waaa…- babean los dos chicos al unísono, hasta que el genio al fin entra en razón.

-¡Vamos a hacerle la maldita pregunta y lárgate ya!, a ver, ¿Cuánta probabilidad hay de que Hikari y Daisuke sean novios?

-Probabilidad altísima 100%.- dice Daisuke, imitando la voz robotizada del ordenador, para haber si cuela.

-¡¡¡Daisuke!!!.- recrimina el pelirrojo.

Probabilidad muy, muy, muy baja 0,0001%

-Emmm… eh, lo siento Daisuke, pero la estadística nunca engaña.- dice Koushiro al ver el resultado pero Daisuke lo ve desde otra perspectiva.

-¿Bromeas?, ¡¡es la mejor noticia que me han dado en la vida!!, siempre pensé que no tenia posibilidades, pero ahora por fin tengo un objetivo, ¡¡¡tengo un 0,0001% de probabilidad!!!, jajajajaja…. ¡¡¡tengo posibilidades con Hikari!!!, gracias Koushiro, me has abierto los ojos, ¡¡¡gracias maquinita!!!.- dice completamente ilusionado Daisuke mientras besa el monitor de la pantalla.

-Vale, entonces me puedes dejar tranquilo ya.- dice Izumi, que ya siente que ha hecho la buena obra del día.

-Buen intento Koushiro-san, pero yo quiero ser como tu ¿recuerdas?, de modo que aún tengo que aprender mucho de ti, y tal vez de esa forma mis posibilidades aumenten hasta…. ¡¡¡un 0,01%!!!.- grita el nuevo discípulo del informático más ilusionada que Yamato hablando de extraterrestres.

-Pero Daisuke…- intenta razonar Koushiro, que de verdad pensó que con la maquinita de probabilidades habría conseguido librarse de Daisuke, un gran error.

Así que con esta nueva información, Daisuke por primera vez en su vida vio claro su objetivo y Koushiro resignado se ofreció a darle unas clases. Cuando llego a casa el nuevo discípulo del pelirrojo pondría en practica los consejos de su mentor.

-A ver… lo que he aprendido hoy….- dice Daisuke para si mismo mientras ojea su libreta, en la que solo hay un dibujito de un Ewok vestido como Koushiro.-… vale, esto no me sirve de mucho, aunque me ha quedado gracioso jeje jeje.

-¡Daisuke!, vamos a jugar a darnos cabezazos.- propone con entusiasmo V-mon.

-Lo siento V-mon, pero ahora soy listo y no puedo perder mi tiempo con esos juegos, si quieres ayúdame a hacer los deberes.- dice Daisuke mientras saca sus cuantiosos deberes.

-Vale.- accede su compañero digital.- hacemos lo de siempre ¿no?, le robo el cuaderno a Takeru y te los copias rápido, así cuando termines podemos jugar.

-¡No!, hoy no se los voy a robar a nadie, voy a hacerlos yo.

-Daisuke, ¿Por qué quieres suspender?

-¡¡Cállate!!, no voy a suspender, Koushiro me los corregirá mañana, pero dice que tengo que hacerlos, que es la única forma para volverme listo.

-Jajajajajajajaja… tu… ¿listo?… y pensar que al principio te odiaba y te tiraba de la cuna… ¡ay! la de risas que me habría perdido si habría conseguido matarte de verdad.- dice Jun, riéndose descontroladamente.

-¡Cállate pesada!, ¡y fuera de mi habitación!.- grita el pequeño Motomiya dando un portazo.

Ahora que por fin sabemos que la inteligencia "especial" de Daisuke se debe a la forma en que lo acunaba su hermana cuando era un bebe, por fin entendemos muchas cosas, pero el chico que no esta dispuesto a seguir siendo tonto por mas tiempo demostrara a todos hasta donde llega su intelecto.

-A ver… física… un tren sale de Osaka en dirección a Yokohama a 120 Km/hora, en ese mismo momento sale otro tren de Yokohama en dirección a Osaka a 95 Km/hora… ¿Cuándo y donde se cruzaran?

-En la torre de Tokio hacia las cuatro de la tarde.- dice V-mon con convencimiento.

-¿Estas seguro?.- pregunta Daisuke que se agarraría a un clavo ardiendo.

-Si… hasta luego…- dice V-mon acto seguido cuelga el teléfono y mira a su compañero.- ¿que decías Daisuke?, por cierto mañana a las cuatro has quedado con tu abuela.

Daisuke cae a lo anime y se empieza a desesperar pensando en como va a librarse de acompañar a su abuela al callista mañana, pero antes debe de completar sus cuantiosos deberes.

-Bien, mejor voy a meterme en google para ver si habla de este accidente de tren y donde se produjo.- dice el chico mientras mira en su ordenador completamente emocionado.

-¡Daisuke yo creo que es una pregunta trampa!, como cuando preguntan ¿Cuánto es 2+2?, que dicen que es 4 cuando esta claro que es 22.…- dice V-mon con convencimiento y demostrando que nunca entenderá las extrañas matemáticas de los humanos.

-¡¡Cállate V-mon!!, ya suspendí un examen por eso.- dice Daisuke con enfado y recordando las risas que se echaron sus compañeros cuando explicaba todo convencido las tesis de V-mon.

Jueves, 7:54 horas, instituto de Odaiba.

Apurando hasta el último segundo antes de que toque el timbre, el nuevo e inteligente Daisuke hace su aparición, andando de nuevo en cámara lenta y por el pasillo que nuevamente los alumnos le hacen el chico camina en toda su gloria. Las chicas le sonríen a su paso y el lo sabe, su pelo esta en un intento de peinado, y lleva tanto la camisa y la chaqueta perfectamente abrochada y como colofón lleva la corbata del uniforme que hasta ese día usaba como correa para V-mon. El joven asiente con timidez las sonrisas cómplices de sus compañeros, hasta que al fin se para ante su nuevo ídolo y mentor.

-¡Koushiro-san!, mira voy como tu.- dice Daisuke completamente emocionado.

-Emmm… lo dudo…- dice el pelirrojo avergonzado.

-¡No seas tan tímido!, ahora las chicas saben que soy listo por eso me sonríen.

-Daisuke, creo que no te sonríen por eso, sino que se ríen de ti por esto.- dice Koushiro tomando entre sus manos la corbata de su amigo.

-¡A que mola!… de ahora en adelante voy a llevar corbata todos los días como tu.

-Esto Daisuke, ¿has hecho un nudo de zapatos para atarte la corbata?.- pregunta Izumi mientras examina la corbata.

-Si… ¿no esta bien?.- pregunta Motomiya con inocencia.

Y es que en efecto las chicas no sonreían a Daisuke sino que se reían de él puesto que llevaba un autentico nudo de lazo en su corbata, de modo que Koushiro antes de que su amigo haga más el ridículo se compadece de él y le hace bien el nudo.

-¡¡Me ahogo!!, ¡¡me ahogo!!.- grita el pelo-pincho intentándose aflojar la corbata.

-Pues así es como hay que llevarla.- sentencia el pelirrojo.

-Bueno no importa, el caso es que ahora soy listo, mira hasta he hecho los deberes, ¿a que están bien?.- pregunta el chico con ilusión mientras pone un cuaderno, con las tapas de Dragon Ball, en la cara a su amigo.

-A ver… bienvenidos a la aldea de los Ewoks.- empieza a leer Koushiro extrañado, mientras observa como todo lo que hay son dibujitos de Ewoks, haciendo la comida, limpiando, trabajando… etc…- ¿Qué es esto?

-¿Eh?, ¡oh!, espera que me he equivocado esto es un proyecto de futuro… jeje jeje… mis deberes están aquí.- dice el chico entregándole un nuevo cuaderno con las tapas de Sakura card captor.

-A ver… matemáticas, 7+0= 700000.- lee Koushiro mientras intenta contener su pequeño ataque al corazón por esta atrocidad.- eh… yo a simple vista no veo ningún fallo gordo.

-¡Genial!, gracias Koushiro-san, me voy a clase.- dice Daisuke emocionado mientras recoge sus cuadernos.

-Si, hasta luego.- asiente el joven pelirrojo mientras piensa.- la aldea de los Ewoks… ¿Cómo no se me habrá ocurrido a mi?

El joven Motomiya, completamente ilusionado porque por primera vez en su vida a hecho los deberes, entra a clase, y tras recibir las ya tradicionales burlas de sus compañeros, el chico toma asiento al lado de su compañero Takeru.

-Hi Takeru!.- saluda amablemente Motomiya.

-(Sonidos incoherentes).- ¿dice? Takeru mientras se tumba mas en el pupitre.

Daisuke opta por ignorar las penurias de su amigo, para no sentirse culpable, y como buen estudiante atiende a su amable profesor.

-¡Motomiya a la pizarra!.- grita el profesor, que le tenia ganas a Daisuke desde el primer día.

-De acuerdo…- asiente el chico con una sonrisa mientras se levanta.

-¡¡¡Dejad paso a Einstein!!!.- grita un joven haciendo que todos se rían del joven.

-Reíos, reíos, ya veréis cuando haga el problema y el profesor vea que esta perfecto…..

IMAGINACIÓN DE DAISUKE

Daisuke cuyo cuerpo es mas atlético que de costumbre y altura considerablemente mayor escribe en la pizarra a todo correr llenándola de formulas incomprensibles hasta para Koushiro.

-Y ya esta… ya he terminado de escribir como potabilizar todo el agua del planeta, y de paso también he hecho el ridículo problema de los trenes que mandaste jajajajajaja….- explica con una seductora voz Daisuke.

-¡Dios mío Daisuke!, eres tan listo, tu inteligencia solo puede ser comparada con tu belleza.- grita el profesor arrodillándose al chico.

-Que … lis… to es… po… dría… enseñar… me a le… er y es… cribir….- tartamudea un chico que parece ser Takeru, aunque es mucho más feo, pequeñajo y jorobado.

-Seguro que lo hará porque la bondad de Daisuke no tiene limites.- dice una espectacular Hikari, que lleva un bonito vestido de noche.

-¡Oh Hikari!, por supuesto que lo haré los desfavorecidos siempre tienen un lugar en mi corazón… pero no tanto como tu.

Con esto el chico toma en sus musculosos brazos a Hikari y le proporciona un beso de película…

FIN DE LA IMAGINACIÓN DE DAISUKE

-¿Motomiya que estas haciendo?.- pregunta el profesor al ver las incoherencias que estaba escribiendo Daisuke.

-Eh… el problema profesor.- contesta el chico con inocencia.

-Siéntate, tienes un cero.- sentencia el hombre.

Y es que al pobre muchacho no le han dejado ni acabar ya que cuando el profesor ha visto que estaba dibujando un sol con una carita sonriente, un río con florecitas alrededor y unas vías donde dos trenes chocaban, mientras simpáticos monigotes, el cual uno llevaba el nombre de Takeru, salían en llamas, se ha dado cuenta de que la física no es para Motomiya, y como de costumbre eso ha vuelto a provocar todas las risas de sus compañeros.

Daisuke avergonzado y confuso, ya que pensaba que estaba haciendo una obra de arte, empezó a pensar sobre este nuevo ridículo y entonces es cuando cayo en la cuenta de que para ser listo no basta con proponérselo sino que se debe haber nacido con algún don especial y para su desgracia él no lo tenia. Dándole vueltas a esto descubrió que Koushiro ya no podría ser su ídolo ya que aunque lo intentase el nunca podría ser un genio y por lo tanto nunca podría ser como Izumi, con todos estos dilemas en la cabeza el día fue pasando muy lentamente para Daisuke.

Finalmente Daisuke llego a casa y lo único que quería era encerrarse en su habitación y compadecerse de si mismo toda la tarde, pero las desgracias nunca viene solas.

-¡Daisuke, que no se te olvide llevar a tu abuela al callista!.- se oye la voz de su madre desde la cocina.

-¡Mierda!

Tras esta nueva experiencia en la vida del ex-goggle-boy, ex-chico "cool", ex-genio, por fin llego a casa y después de darse un baño, puesto que tenía callos de su abuela hasta en la oreja, el chico pudo relajarse en su habitación y empezar a pensar nuevamente en sus dilemas.

-Creo que debería poner una cafetería en la aldea de los Ewoks….

-Daisuke, ¿estas bien?, piensas en Hikari, ¿verdad?.- pregunta V-mon con preocupación.

-Eh… si, si… Hikari….- se apresura a responder Daisuke mientras se imagina a V-mon como un Ewok.

-¿Y si te digo que tengo una idea para conquistarla?

-V-mon, te repito que el secuestro no es una buena idea, además ese final romántico en el que la victima se enamora de su secuestrador solo ocurre en las películas.- comenta Daisuke con melancolía.

-¡No es un secuestro!, pero también lo vi en una película que echaron el otro día…- empieza V-mon.

-¿La de los ositos Gummy?, me la grabaste ¿no?.- dice Daisuke cuyas paredes de su habitación están llenas de pósters de los ositos Gummy.

-No en esa no, es otra, veras un chico quería impresionar a una chica y…..- empieza a explicar el digimon azulado pero es interrumpido por una melodía.

-Ositos gummy, son muy dulces, viven felices….- canta Daisuke completamente emocionado ya que cuando habla de los ositos Gummy le pasa mas o menos como con los Ewoks que se sumerge en un mundo de felicidad alejado del resto.

-¡Daisuke escúchame!…- grita V-mon, pero para su desgracia su compañero tiene una nula capacidad de atención y sigue cantando feliz, por lo que deberá hablarle en su mismo idioma.-…¡¡¡al final Gumminoso feliz muere!!!

-¡¡¿Qué?!!.- grita como un histérico el chico, ya que Guminoso feliz es su osito favorito.

-¿Vas a escucharme ya?

-Guminoso feliz… ¿muere de verdad?.- pregunta Daisuke temeroso y con lagrimas en los ojos.

-No… pero escúchame.- dice V-mon con agotamiento.

-De acuerdo….- asiente al fin Daisuke mientras sus pensamientos son.- ositos gummy, son muy dulces, viven felices en su mundo mágico….

-Veras, un chico quería impresionar a una chica y para ello la rescato cuando unos atracadores intentaban robarle….- explica al fin V-mon.

-¿Quieres que atraque a Hikari?.- pregunta Daisuke confuso.

-¡No!, tu serias el héroe que la salva de los atracadores.

-¡Ah!, eso tiene más lógica, si pero como consigo que atraquen a Hikari y lo mejor es que yo tengo que estar presente en ese momento… deberían de darse muchas casualidades.- explica el chico abatido.

-Daisuke… en la película, eran unos amigos del héroe, era todo un teatro.- dice V-mon maldiciendo que le tocase el compañero humano mas cortito.

-¿Quieres que le atraque en un teatro?.- pregunta el chico, que creemos que aún sigue con la melodía de los ositos gummy en la cabeza y por eso no se entera de nada.

-Convence a alguien para que le atraque y tu solo tienes que esperar para aparecer en el momento oportuno y ser un héroe.

-V-mon, ¿y donde encuentro yo un atracador que quiera atracar a Hikari y luego dejarse dar una paliza por mi?, los tipos de la cárcel son muy chungos…. A no ser que….. - empieza a pensar Daisuke como si hubiese tenido una gran idea.- convenza a un amigo para que lo haga…

-¡Que buena idea Daisuke!.- grita V-mon, alucinando por las buenas ideas que tiene su amigo, ya que el no había llegado hasta ahí.

-Si, por cierto V-mon, ¿Qué tal te quedaría a ti un pasamontañas?

-¿Qué?, ¡No puedo hacerlo yo!.- se intenta excusar el digimon.- un atracador de medio metro, ¡Hikari me daría una paliza!

-¡Pues digievolucionas en Ex-Vmon!.- grita el chico harto de las excusas de su amigo.

-¡Oh si!, mucho mejor un atracador de tres metros y con alas…- dice el digimon con ironía.

-¡Mierda!, ¿y donde encuentro yo un amigo que este dispuesto a hacer esto?

Y en ese momento tan trascendente para Daisuke su hermana como de costumbre entra en la habitación con descaro.

-Enano, que ha venido un amigo tuyo… - dice la chica con desprecio.-… ese que tiene el pelo tan kawaii.

-¿Yamato?

-No… me refiero a ese que es tan listo…

-¿Koushiro?

-No… es el que juega muy bien al futbol…

-¿Taichi?

-¡Mira Daisuke ha venido Ken!.- grita V-mon con entusiasmo saludando a su amigo.

-¡Si eso es!, Ken…- dice al fin Jun, luego dirigiéndose al tímido muchacho pregunta con coquetería.- ¿y por que no vienes a jugar con mis Barbies guapo?

-Em… eh… yo….- tartamudea Ichijouji.

-¡Lárgate Jun!, tengo una misión especial para él…- grita Motomiya empujando a su descarada hermana fuera de su habitación.

-Gracias Daisuke… ¿y que quieres que haga?.- pregunta el chico con amabilidad.

-Pues…. ¡vamos a jugar a los ositos Gummy!, tu serás Gumminoso gruñón…- propone el chico con entusiasmo ante la desolación de su compañero digital.

-Daisuke, podemos hablar un segundo…- suplica V-mon.

-Seguro que esta picado porque a el le gusta ser Gumminoso gruñón, ahora vuelvo.- explica Motomiya alejándose de su amigo Ken.

Y tras la charla con su compañero a Daisuke se le ocurrió la idea de que en vez de jugar a los ositos podrían poner en práctica el plan del "atracador y el héroe" con su querido amigo Ken.

-A ver si lo he entendido bien.- empieza Ken con confusión.- tu vas a atracar a Hikari y quieres que yo la salve.

-Si, eso es.- dice Daisuke con convencimiento luego mira hacia V-mon que mueva la cabeza en negación y se lo piensa mejor.- ¡¡No!!… Ken eres tonto, lo que tienes que hacer es… es… ir al teatro y… y… ¡¡¡Que te lo explique V-mon!!!