Chris estaba bastante abrumado por lo sentimientos que había comenzado a sentir, esto nunca le había pasado antes aunque era algo que tarde o temprano terminaría sucediendo. El amor es algo que todos los humanos tienen que experimentar en cualquier etapa de su vida, pero él hubiera preferido omitir esta acción pues como también dicen por ahí el primer amor nunca se cumple y Chris ahora entendía lo que eso quería decir, el sentimiento estaba tan fresco, su estómago se estrujaba, sentía que el aire le faltaba como si todo a su alrededor se hiciera muy pequeño, también sentía una terrible presión en su pecho, cada quien vive y sufre por amor a su manera y así era como Chris lo sentía, ocultando cualquier indicio que delatara sus sentimientos, actuando indiferente ante aquella persona, dibujando una sonrisa en su rostro aparentando que todo estaba bien mientras que todo se derrumbaba por dentro.

Había decidido ir hacia la cafetería para despejarse un poco pero las cosas nunca salen como uno las planea pues justo ahí sentado en una de las tantas mesas se encontraba el causante de su dolor.

-Chris-senpai.-el menor se acercó a él para saludarlo como de costumbre con una enorme sonrisa en su rostro, esa hermosa sonrisa que haría titubear a cualquiera.

-Sawamura.-dijo tranquilo como siempre la rutina se repetía una y otra vez pues a lo lejos se acercaba Miyuki con su típica sonrisa, dispuesto a alejar a Sawamura de su lado como lo hacía siempre.

-Hey Sawamura~.-dijo el de lentes cerca del oído de Eijun mientras lo rodeaba con uno de sus brazos haciendo que este se sonrojara notablemente.

-¡Miyuki Kazuya!-el menor comenzó a forcejear intentando soltarse de Miyuki.

Le dolía, claro que sí, no podía no doler si vez a la persona que quieres con alguien más, ver aquellos sonrojos, aquellos gritos que sabes que ocultan un sentimiento más profundo, es eso mismo que tu sientes, amor, amor por alguien que no eres tú.

-Es Miyuki-senpai para ti.-dice Kazuya sonriendo de nuevo.

-Solo cállate bastardo.

Dolía, tanto que si no se alejaba ahora mismo no sabía lo que iba a suceder ni quería saberlo.

Pero algo lo detuvo.

-Buen día Chris-senpai.

Ahí estaba el que me quito tu amor, no, claro que no, no puedo decir eso pues nunca tuve tu amor siempre le perteneció a él y le encanta recordármelo constantemente.

-Buen día Miyuki.

Me miras con tu cara de superioridad y nunca la había notado hasta hoy. No es tu culpa si no mía por querer a alguien que no me corresponde.

-Tengo que irme.-digo serio mirándolos a ambos.

Sonrió con melancolía al verlos pelear, es curioso su modo de demostrarse su amor.

Siguió caminado alejándose de aquella escena que se repetía día tras día haciéndolo sufrir, "estaré bien" se decía constantemente.

-Chris-senpai! espera.-grito el menor atrás de él, no volteo no quería hacerlo.-Estúpido Miyuki suéltame ya.

-Lo siento Sawamura tengo prisa.-camino más rápido dejando atrás a aquella persona que amaba.

-Está bien nos vemos luego.

-Claro.-dijo dedicándole una sonrisa que encerraba muchos de sus sentimientos que claro que Eijun no pudo notar y sin más continuando caminado.

Todo lo que quiero eres tú, tú eres lo que necesito pero tú no me necesitas a mí, no ahora. No importa cuánto pase yo estaré aquí para ti, siempre que me necesites yo te ayudare sin dudarlo ni un segundo. Tan seguro estoy de ello como de lo mucho que duele amarte.