Buen, recuerdan que les dije que queria minimo 10 reviwes para el PRIMER capitulo?? pos como ya me han regañado muchos por ahi jejeje he decidido que como sea!! olviden lo que dije!! no necesito cierta cantidad de reviews para hacer mi historia!! asi que me vale!! jejeje los que les guste lo leeran y los ke no... por no... por que es NO yaoi...
Asi que... como ya llegue a los 10 jejeje ya tengo la obligacion de poner el siguiente capitulo, ire actualizando siempre que pueda, y que la uni me lo permita jojojo una ves al mes masomenos, ya se que es mucho pero paciencia por favor!!
Capitulo 2. Karma parte I.
Al final del encuentro, los experimentados salieron ganando por una discrepancia de 3 puntos, lo que debía suponer que el pleito entre los dos equipos estuvo bastante reñido, y hubiera sido de ese modo para mi, sino fuera por el imprudente del titular numero once de Shohoku, del cual estuve mas interesaba en crear formas numerosas para hacerle llenar la boca de disculpas.
Por lo que al día siguiente en la clase, lo primero que hice al llegar fue buscar su cara se fantasma moribundo para sacársela, ya que era lo mínimo que me merecía después de semejante atentado hacia mi persona. Una disculpa no era mucho pedir, o si?
-estas segura de lo que haces?-me advirtió Korina escondiéndose detrás de mi espalda con temor al ver como el sujeto había llegado.
-por supuesto! Simplemente hablare con él para que me de una disculpa, eso es todo!
-ten en cuenta que se trata de Rukawa, no creo que puedas hacerlo pronunciar por lo menos tres silabas.
-no seas ridícula! Claro que lo haré hablar, solo mírame!
Sabia que el llamar su interés no iba a ser nada fácil, por lo que opte por hablar con él antes de que cayera dormido en su mesa, incluso ni siquiera deje que acomodara su maleta.
-Oe, Rukawa!
Me posicione detrás de él con los brazos cruzados, esperando alguna clase de reacción que me pudiera dar la señal de que me estaba escuchando. Giro primero su cabeza un poco al oír su nombre y después voltearse junto con su cuerpo solo lo suficiente para mirarme bien. Sus ojos azules y fríos fueron interceptados por los míos y pude entrever su rostro soñoliento.
-oye, todavía estoy un poco adolorida por el golpe de ayer-me detuve un momento para observar su respuesta, aunque el dar a conocer su estado de animo por medio de los gestos no es algo que a él se le dé de maravilla. Decidí continuar al darme cuenta de que esperaba que dijera algo más.
-puedo ver que al menos tu no saliste lastimado, me alegro por ti, y ahora no crees que me debes una disculpa?
El chico me miro con cara extraña, la que tuve que adivinar referente tal vez a que pensara que me patinaba la azotea, o en términos más sencillos, que estaba yo zafada de la cabeza. Vaya! Lo difícil que es predecir la jeta de alguien que la mantiene sin movimiento cual mascara.
Y cuando pensé que no solo estaba mudo, sino también sordo, lo vi mover los labios.
-quien eres tu?
…
…
…
Saben que? Lo soportaba mas cuando simplemente se daba a entender con la mirada y no me enteraba de como usaba su boca. Pero ahora me quedaba clarísimo que ya quedo tan atrofiada que ni siquiera sabia usarla como se debe, por que solo le servia por momentos y era para soltar pendejadas, que la indiferencia latente que me provocaba, ahora se hallaba convertida en aversión absoluta.
¿Qué quien soy yo¡¿Qué quien soy yo dice¡Como se atreve¡Soy la maniaca deschavetada que te va a perseguir día y noche hasta que no escuche de tu voz y boca las disculpas que vine a demandar, por que estuve a punto de ser atropellada por un iceberg andante metido en un altar por unas viejas animadoras histéricas y obsesionadas que gastan las pocas neuronas que tienen en crear miles de fantasías inservibles de un tipo que solo las pelaría en el segundo exacto en que perdiera su total y único talento!
Clavándome los ojos inyectados de una frialdad estoica y de la cual no me dejaría intimidar ni aunque me sintiera en la misma Antártica, comencé a pensar en la sarta de insultos que podría dirigirle en español (ya saben, para eso de que ni siquiera se enterara de nada). Si pretendía que me olvidara del asunto tan fácilmente, ya estuvo que se topa con pared.
-¿Qué dices¡¿No puedo creer que no lo recuerdes¡Estuve cerca de ser reducida a una tortilla por tu culpa, y ahora resulta que ni siquiera sabes quien soy¡Por si no te habías percatado, soy tu compañera de clases y a la que por poco y dejas desinflada por hacerla de tu colchón¡Literalmente arriesgué mi vida para salvar la tuya!
Esta bien, puede que me haya exaltado un poquito, pero es que me era imposible poner la cholla en frío con éste. Y he de admitir que la paciencia no era una de las virtudes de ésta latina, ni mucho menos calmar el enojo que sentía recorrerme, cuando lo escuche de nuevo.
-estas loca…
Ok… ok… respiremos hondo y tomemos esto con la mayor tranquilidad y cordura posibles para lo que mi estado en estos momentos puede ser capaz de soportar. Contare hasta… 10…
1… 2...
-piérdete!
10!
¡YO SI QUE LE PARTO TODA LA MADRE!
Juro que me hubiera lanzado sobre él sino fuera por que Korina me detuvo en el preciso instante en que mi mente se perdió en las mil maneras diferentes de sacarle los sesos. Como compensación lo único que pude hacer fue lanzarle groserías en mi idioma natal.
Todo lo que él hizo después de tratarme tan vilmente como si fuera la peor de las plagas, fue volverse a su asiento y quedar dormido en la paleta de éste con la cabeza apoyada del lado contrario de donde me encontraba mientras estaba retorciéndome del coraje.
No se que era peor, su forma de demostrarme que le valía madre o el simple hecho de haberme dejado en ridículo y haber pisoteado mi orgullo. No iba a descansar hasta que ese pelele se disculpara conmigo de rodillas!
-discúlpala por favor Rukawa-kun, es que… últimamente ha estado muy irritable y… pues…-ni siquiera me percate de cuando Korina comenzó a jalarme del brazo lejos mi presa.
-que?! Claro que no! Si estoy irritable es por que ese me a puesto así!-me deshice del agarre de mi compañera y lo señale con culpabilidad. El tipo ni se inmuto.
-estas haciendo mucho escándalo. No lo tomes tan apecho, mujer!
-estas de su parte o que?
-no estoy de parte de nadie!-se puso colorada, lo que no me quedaba dudas de que estaba mintiendo-estoy tratando de que no hagas una locura.
-lo que sucede es que no quieres que lastime a tu biscochito, no es cierto?-le aclare con burla, lo que logro que se pusiera mas colorada.
-pu-pues… claro qu-que… no es eso! Además, sabes que no fue su culpa, fue un accidente!
-no me interesa! Eso no le da derecho a portarse tan salsa conmigo! Y si tengo que amarrarme los calzones para que ese estúpido se disculpe, me los amarro mas fuerte!-me cruce de brazos dando por finalizada la discusión.
-que… que?
-olvídalo… -susurre con hastío. Tengo que aprender a no dejarme llevar tanto por mis emociones. Eso me causa muchos problemas-mejor vamonos, si sigo viendo la cara de ese sujeto juro que estallare.
-mas?!
La mire como quien ha escuchado un mal chiste. Si ya lo se! Tengo un grave problema de estrés, pero créanme que si estuvieran en mi lugar, me comprenderían.
Por lo que habrán de imaginarse lo alterada que me mantuve casi todo el día e incluso en los entrenamientos de mi club, por lo que fui a soltar mi cólera con en balón de nuevo, dando remates tan fuertes como si quisiera que mi brazo se rompiera en mil pedazos.
-otro mal día, Hanade?
Cerré los ojos con fuerza para no dejarme llevar por la pregunta maléfica de mi compañera de equipo mas detestable; Tomoko. No caigas en su juego, me dije.
-te interesa? Por que nunca pensé que alguien como tu pudiera sentir algo por las demás personas. Apoco te importan mis problemas? Ay eres tan linda!-junte las palmas de manera cursi.
-no te confundas tonta, quien va a querer saber de la vida tan miserable de una extranjera como tu-me la devolvió con toda la mala intención.
Muy frecuentemente me decían "extranjera" o se asociaban conmigo de esa manera que me parecía discriminatoria. Era casi la forma burlona de dirigirse a mi, en lugar de nombrarme con un apodo u otra clase de insulto refiriéndose a la distinción mas visible que tenían. Y eso me colmaba la paciencia.
-entonces, para que preguntas? Mejor déjame tranquila, o acaso quieres ver que chisme me puedes sacar?
La rubia de plástico se limito a observarme con malevolencia infinita, paso seguido giro sobre sus talones y salio huyendo de ahí, junto a sus esclavas que ella se atrevía a llamar amigas.
Lo que buscaban era información qué utilizar en mi contra y eso lo sabia. Son las típicas zorras que tienen una vida tan vacía y superficial que les gusta meterse en la de los demás y se la pasan rascando en los chismes para clavar cizaña en donde pudieran. Ese era mi caso.
Debía que tener cuidado de ahora en adelante si es que no quería salir mas perjudicada por todo esto, y esperar a que no metieran su cuchara en lugares inadecuados. Estoy segura que si llegaran a enterarse esas despreciables criaturas del infierno que tenia problemillas, intentarían por todos los medios a su alcanza de saber detalles sobre el asunto, y mas cuando el hombre con R mas admirado por las femeninas de esta escuela estaba de por medio. Dios! No quiero ni pensar en que serian capaz de hacer! Esas y las locas porristas!
Bueno, pues no estaba tan lejos de averiguarlo… ya verán después por que…
Me la pase persiguiendo literalmente al engendro despreciable de Kaede Rukawa (conocido por mi como el "señor refri") para poder atraparlo en un momento de despiste emocional y le rebotara en cara lo que me había hecho, pero cada vez que me acercaba por lo menos unos cuatro metros, se daba a la fuga, lo que me ponía mas exasperada, y por consiguiente con mas rabia acumulada.
Pero a veces no obtenía tan malos resultados, poco a poco el "refrigerador" cedía a mis reclamaciones; si al principio en varias ocasiones no obtenía ninguna reacción o simplemente huía, ahora al menos escuchaba algún murmullo de fastidio o incluso un bostezo, lo que me daba a entender que ni siquiera me prestaba atención.
¿Cómo creen que me ponía eso? Peor! Llegue a un punto en que parecía una hoya expresse con un montón de irritación dentro, amenazando con estallar en cualquier instante.
Pasaron dos días desde el encuentro para que volviera a pisar la duela del gimnasio junto con Ayako, y ahí me encontraba, aguantándome las ganas de lanzarle miles de balones en la cabeza a ese imbécil que hacen llamar "súper lucky". No podían haber elegido un apodo más ridículo.
-me parece que te lo estas tomando muy personal Yulia… fue un accidente!
Mi comunicación con Ayako estaba progresando mucho. A decir verdad, demasiado bien, por que ella era de esas personas que son bastante directas y habladoras en muchas cosas, y no le importa decir lo que piensa; por eso me agradaba, pero no precisamente en este momento.
-fue más que eso Ayako, lo hizo apropósito, estoy segura- no separe mis ojos del entrenamiento de cada tarde de esos muchachos, que ahora jugaban con equipos mixtos-ni siquiera me pelo!
-bueno, creí que ya te habías percatado que Rukawa no habla mucho, no me extraña que te haya ignorado, lo hace con la mayoría de la gente-se encogió de hombros.
-pues no lo hará conmigo! Cree que puede andar por la vida desechando a las personas como si nada? Que clase de sujeto es?
-la clase de sujeto que esta demasiado preocupado por él como para que le interese lo que hay a su alrededor, lo único que tiene en la cabeza es el Baloncesto-explico la manager seria, se detuvo un segundo para resoplar-es un chico imprudente y despistado, no le gusta mezclarse con los otros para evitar problemas innecesarios que no le conciernen y que puedan desviarlo de su objetivo, y él tampoco se ve envuelto en asuntos ajenos a los suyos.
-querrás decir, que no le gusta relacionarse con la gente, no?
-hai… desde secundaria es así, y no sabes la lastima que me da; en mi opinión podría llegar a ser un muchacho agradable si se le sabe tratar.
-bromeas?! Tu misma lo dijiste, es un antisocial empedernido. ¿Cómo puedes convivir con esa clase de chico?
-de la misma forma en la que tu puedes hacerlo con esas chicas de tu club de volley ball… -me quede de piedra, observando como ella formaba una sonrisita en su rostro angelical. Esa si fue una buena respuesta que no supe contestar.
-eso es… diferente… -dije finalmente sin mucho argumento.
-por que?
-ellas me desprecian, y… Rukawa a ti no… bueno, al menos eso es lo que he notado…
-eso es por que no me gusta-musito con calma-yo no ando detrás de él todo el tiempo esperando alguna miradita suya o gritando cada vez que toca el balón. Fuimos juntos a la misma secundaria, es un año menor que yo desde luego, pero nunca he tenido problemas con él ni él conmigo, jamás le he dado señales de que me interese más que como compañero, eso hace una gran diferencia.
-mmm…
No quise contestarle nada. Hasta cierto punto su lógica tenia sentido. Tal ves él estaba tan cansado de llamar la atención, que escapaba a cualquier signo de sugestión excedente. Puedo llegar a entender entonces por que no hace caso de las seguidoras locas, pero eso no le da derecho a tratarme como lo hizo! Como si yo tuviera alguna clase de interés por él!
-hey ustedes! Que pasa con esa defensa! Suban mas!
Ayako seguía dando instrucciones y sacando las debilidades de los jóvenes, lo que también ayudaba el capitán.
-se han adaptado muy bien lo nuevos integrantes, o tu como lo vez?
-si, esperemos que este año se queden mas en el equipo después de haber ganado un prestigio, todo esperanzas en eso. Mañana nos enfrentaremos en un partido de práctica contra Takezato.
-en ese caso no veo por que tengan que preocuparse tanto, ese equipo no es muy bueno- dije con sorna, recordando algunos rumores que circularon ese año sobre los equipos.
-de todas formas no hay que confiarnos, quedó como uno de los mejores ocho del torneo del año pasado.
-a que horas será el partido?
-a las 10 de la mañana, aquí mismo, por que?-pregunto Ayako mostrando picardía-vas a venir?
-puede ser… -por supuesto que si! Ya dije que no descansare hasta que ese bastardo infeliz no me pida disculpas casi casi de rodillas y me suplique clemencia! Que mejor lugar para ejercer presión que en pleno partido. Ni siquiera lo dejare respirar, y mucho menos tocar la mísera pelotita.
En ese partido lo haría hablar aunque sea lo ultimo que haga!
