3- Adaptarse

"La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días. Algunas veces vivimos nuestras vidas encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave."

Después de la entrevista me fui derecho a mi habitación, la ira salía de cada uno de los poros de mi piel. ¡Diablos que clase de persona era esa mujer, un témpano! Desde que supe que debería vivir con ella comprendí que no iba a ser fácil… pero vamos, encontrarme de frente con la realidad había resultado realmente una mierda.

Desde que tenía memoria me había inquietado el tema de la familia incompleta, tenía 4 o 5 años la primera vez que se lo pregunté:

- Papá, por que yo no tengo abuelitos como Rose?

- Ven aquí amor- me cargó tiernamente sobre sus rodillas y me abrazó- tu tienes abuelitos el tema es que no viven aquí con nosotros.

- Y donde viven- de niña era un taladro, bueno en realidad sigo siéndolo para todo aquello que despierte mi curiosidad.

- Bien veamos, el abuelo Jack y la abuela Hanna, los papis de tu mami y el abuelo Alexander, mi papi están en el cielo.

- Como Duke?-

- Si amor, como Duke- Oh Dios como amaba a ese perro, solía montarlo a caballito, era como mi pony… tristeza aléjate de mi

- Y tu mami

- Se llama Agatha

- ¿Y también está en el cielo?

- No dulce- los ojos de mi padre estaban inundados de una profunda tristeza

- Y entonces papi, si no está en el cielo ¿por qué no la vemos nunca?

- Es que ella vive muy, muy lejos, amor.

Mi padre hablaba poco sobre mi abuela pero recuerdo claramente una ocasión en que se sinceró conmigo. Volvíamos a casa una noche, mi madre ya estaba enferma y había tenido que quedarse en el hospital para que Carlisle le hiciera un tratamiento. Mi padre estaba destrozado por verla sufrir tanto.

- Cuando conocí a tu madre en la universidad yo era un completo idiota, estaba acostumbrado a conseguir todo lo que quería, mi futuro era muy promisorio… tenía mucho dinero, mis notas eran excelentes, era uno de los jugadores estrella del equipo de futbol, las chicas me buscaban… pero con tu madre fue muy distinto, cuando ella entró en mi vida y solo el cielo sabe lo que tuve que luchar para que lo hiciera, mi mundo cambió… se hizo más luminoso… comprendí que había estado vacío… pero tu abuela nunca la aceptó, la consideraba indigna de nuestro linaje y una total y completa amenaza al estilo de vida que pretendía para mi.

- Oh, es por eso que no hemos visto nunca a la abuela Agatha,¡joder ni siquiera un llamado por teléfono!, date cuenta papá

- Tu abuela me obligó a elegir entre ella y tu madre… mi elección fue obvia, pero el día que lo hice me dió por muerto… haría lo que quisiera de mi vida, pero mi madre no formaría parte de ella nunca más… y puedo asegurarte que es una mujer de palabra y se enorgullece de serlo.

- ¿Pero que mierda tiene en la cabeza? Es una tontería.

- Para ella no lo es, es la personificación en este mundo del "deber ser", nunca fue libre y nunca lo será, se mantiene sujeta a las convenciones… a los mandatos que también sus mismos padres le impusieron… no puede, ni quiere vivir de otra manera y aniquilará todo lo que se rebele o se le oponga.

- No lo entiendo, es capaz de lastimar a su propio hijo por sus principios, por su orgullo? Es que no te quiere…

- Yo creo que me quiere a su manera, pero sin duda he sido una gran decepción para ella…

- Pero eres su hijo… debería amarte tal y como eres… elijas lo que elijas… y apoyarte, ¿ no se supone que eso es lo que hacen lo padres?

- Niña, eres sin duda como tu madre… si no recuerdo mal esas fueron precisamente sus palabras… - la expresión de su rostro se llenó de tristeza- Sabes, las amo con toda mi alma, me hubiera gustado haberles dado una vida mejor.

Las lágrimas corrían por mis mejillas al recordar, diablos necesitaba a mis afectos, a mi gente. Encendí mi ordenador con la esperanza de poder conectarme y mandarle un mail a Carlisle o chatear un poco con Rose o con Jake, mis mejores amigos… mierda no tenía conexión a Internet ¡al demonio con el!. Este tema lo tendría que discutir pronto con mi abuela, no pensaba tolerar que me mantuviera aislada del mundo…

Al día siguiente Anne me había mostrado la casa y tenía la libertad de ir a donde se me antojara, no se me había impuesto norma ni toque de queda alguno, pero yo había preferido atrincherarme en mi habitación.

Dos días después mi abuela volvió a llamarme, no nos habíamos cruzado en ningún momento durante ese tiempo y me imponía bastante volver a verla. Me armé de coraje y acepté su invitación para desayunar en el jardín, realmente tampoco podía hacer otra cosa, no pensaba seguir encerrada como una ermitaña entre cuatro paredes evitando encontrarla por el resto de mi vida.

La mañana estaba hermosa, podía sentir los suaves perfumes de la primavera. Mi abuela ya estaba sentada en la terraza, esperándome con todo dispuesto para desayunar.

- Bella, en otra vida debes haber pertenecido a los servicios secretos- bromeó- parece mentira que viviendo bajo el mismo techo no nos hayamos cruzado ni por un momento, me esquivaste adrede o te salió naturalmente.- Caramba, la abuela estaba de buen humor esta mañana… diablos esa mujer tenía un trastorno de personalidad múltiple…

- Fue fácil, nada más tuve que encerrarme en mi cuarto durante dos días- le contesté con un dejo de sarcasmo pero intentando no frustrar su buen humor

- Parece que la niñita tiene un poquito de carácter, a quien habrá salido – si, definitivamente esta mujer tenía una doble personalidad o tal vez estaba cambiando su estrategia conmigo- Vayamos a lo nuestro, mañana temprano tienes que presentarte en el instituto y aquí va la primera regla, dado que tu única obligación es estudiar, por favor hazlo. No me tomes por tonta y vagues por ahí mientras deberías estar en clase. Además descuento que tu comportamiento siempre será impecable. Este es un suburbio pequeño, te aseguro que terminaría por enterarme aunque no quisiera…

- Abuela, mis padres me educaron bien y me acostumbraron a no eludir mis obligaciones, aunque para ser completamente sincera hay algunas clases que realmente me resultaban frustrantes en Sussex, espero que las cosas sean un poco más interesantes por aquí.

- ¿Que clases? – me preguntó como quien no quiere la cosa.

- Te diría que en realidad no tiene que ver con los temas en si mismos, me enferman algunos profesores, sobre todo si son injustos. Mi madre me decía que tengo complejo de heroína de novela, por eso de luchar contra la injusticia y liberar a los oprimidos…

- Ya te irás adaptando con el correr de los días, no hagas tonterías, no quiero que mi nieta sea la chica rebelde. Te aseguro que no voy a tolerarlo. Por otra parte siempre es más fácil si te haces de un grupo de amigos… hay algunas familias por aquí que valen la pena.

- Para, para, para….llevo toda una vida dedicada a pasar desapercibida, no creo que vaya a cambiar ahora- después de unos segundos reaccioné sobre lo que realmente quería decirme… no te relaciones con quien no debes, pero ya era tarde para intervenir, no había caso, mi abuela volvía a mostrar la hilacha.

- Como quieras, pero si te haces de amigos y quieres que vengan por aquí, solo te pido que me avises y que te asegures que guarden compostura.

- Hablando de amigos, dejé un par en Sussex y me gustaría poder contactarlos, crees que será posible conectar Internet en mi ordenador- mantén el low profile, no muestres demasiado interés, me repetía a mi misma.

- Creo que puede arreglarse- me dijo después de unos momentos- hablaré con Michael.

- ¿Perdón quien es Michael?

- Es mi mano derecha, quien se ocupa de mis negocios- su rostro denotaba amargura, en ese momento supe que lo que ella hubiera deseado era que mi padre hubiera ocupado ese lugar- Pero te advierto, no te excedas, no dudaré ni un solo segundo en quitar la conexión si abusas de tus derechos- mierda volvíamos a la carga

- Mhh…abuela, tienes alguna limitación para que yo salga- intenté que mi pregunta sonara casual, pero creo que ella advirtió que el tema resultaba de mucho interés para mi.

- Niña, no tengo por costumbre firmar cheques en blanco. Ya te dije el otro día que puedes ir y volver sola del instituto pero no debería ser una novedad para ti que para otras cosas tendremos que discutirlas una a una y claramene dependerá de que quieras hacer y con quien- me contestó. Lo había intentado, pero mi abuela resultó muy buena practicando el slalom….de todas maneras esbocé un conato de protesta que rápidamente quedó reducido a la nada – ya veremos cuando llegue el momento, Bella, no quiero que andes sola ni en malas compañías por ahí – y con esa frase dio por finalizado el tema y me dejó sin respuesta, porque realmente salvo August, Anne, mi propia abuela o tal vez ese Michael no había nadie que pudiera acompañarme a ningún lado y por mi parte me negaba a pasear con custodia.

- Solo una cosa más que quiero pedirte, por ahora, me gustaría que desayunemos y cenemos juntas, así podremos ir conociéndonos mejor.

En ese momento me quedó totalmente claro, mi abuela era por lo menos bipolar!! Dos días antes no se había tomado la molestia de ir a recibirme, me había maltratado y ahora quería compartir la mesa conmigo…

- Te veré esta noche y no llegues tarde, en esta casa se cena a las nueve- y sin decir nada más me dejó sentada en el jardín.

Sin duda Aghata sabía como quedarse con la última palabra, pero no tenía idea de con quien se estaba metiendo…

xoxoxoxoxox