Sakura Card Captors y sus personajes no me pertenecen, solo la historia.

Notas de autora: Este capitulo no tiene ninguna escena explicita como los anteriores, así que traten de no decepcionarse demasiado por favor. Por otro lado agradezco su tiempo y reviews.

Obsesión Comprada

Cap. 2 Medias Verdades

Luego de prometer compensarla con algo lindo, Kaho y yo salimos de la pequeña cabaña, ella se dirigió hacia los baños con la excusa de arreglarse y vaya que lo necesitaba, yo por mi parte necesitaba hallar al castaño a como de lugar.

Me moví rápido alrededor del instituto ignorando a quien se me cruzara, tenia un objetivo fijo en mente.

Irónico, en dos años que la veía observando jamás me había atrevido a buscar un acercamiento o algo parecido, tampoco había querido averiguar algo mas de su vida, lo tornaría demasiado personal.

Uno se comía la parrilla sin conocer a la vaca no?

En fin nunca antes había tenido la necesidad de saber algo mas acerca de ella además de saber que tenia hermosa piel blanca y ojos ridículamente llamativos, estaba seguro que ese era el tipo de chicas por las que se escribían grandes tragedias románticas como Lady Butterfly*.

Pero esta vez era distinto, era de vital importancia saber que le había sucedido a Tomoyo, el cambio de su semblante había decaído notoriamente en el lapso de una semana y esto me habría traído una cuota de estrés no solicitada que simplemente había terminado con todo mi buen juicio.

No había notado hasta ese momento lo fundamental que resultaba en mi vida aquella pelinegra, ya sea como mero entretenimiento, su ausencia era insoportable y peor aun su melancólica presencia me abrumaba, ya no solo se trataba de sacar de mi mente aquellos fatídicos escenarios en los que me había sumergido al no saber que le sucedía, fuera lo que fuere tenia que sacarla de ese problema.

Como? No te apresures, me dije a mi mismo, primero lo primero.

Vislumbre a Shaoran sentado solo en la pileta del patio con un libro en chino, si bien ya tenia años en el país nipón aun le resultaba mas cómodo leer en su lengua natal.

-hey Xio-Lang!- grite para llamar su atención anunciando mi presencia a unos pasos de distancia, si había algo que el ambarino odiaba era que lo sorprendiera.

Levanto apenas la mirada de su libro y frunció ligeramente el ceño, un gesto tan normal en el que no me di por aludido.

-todo bien?- pregunto el castaño con sospecha.

-claro, por que la pregunta?- conteste con nerviosa inocencia, por que me sentía pillado?

-solo me llamas por mi nombre chino cuando quieres algo- su tono de obviedad me desconcertó un poco, lo había llamado por su nombre chino?

Lo mire con los ojos muy abiertos

-de verdad lo hago?-

-si, Eriol lo haces- dijo el castaño en un tono de reproche mezclado con obviedad, suspiro- así que dispara de una vez, que quieres- si algo apreciaba y a la misma vez me aturdía era lo directo que podía ser mi amigo.

-vaya que no te vas con rodeos- lo vi encogiendo sus hombros.

-mientras mas rápido termines, mas rápido puedo volver a la lectura-

Esta vez yo suspire, no se si por percibir su urgencia por deshacerse de mi presencia o por darme valor para preguntar lo que tenia que preguntar, descubrí que no era un tema fácil para mi.

Esto es ridículo, por que me sentía tan nervioso en abordar el tema?

-y bien?- me miraba el castaño con impaciencia.

-bien…- tome otra respiración corta no podía mostrarme tan ansioso o si?- tu… tu ayudas con matemáticas a Kinomoto verdad?- oh, Shaoran podía fruncir mas el ceño, increíble y no solo eso su mirada asesina me confirmaba que no le gustaba la pregunta.

-si…- arrastro la respuesta con un amenazante tono de advertencia, tenia que ir con cuidado.

-correcto, y ella es amiga de Daidouji cierto?- corrección, esa era una mirada asesina.

-si, a donde quieres llegar Hiraguisawa?-pregunto enfrentándome, me llamaba por mi apellido cuando quería reprocharme algo.

Ok, ahora o nunca.

-Daidouji falto a clases hoy.- dije con suavidad, tal vez mas de la que hubiera querido, involuntariamente estaba mostrando cuanto me afectaba decirlo en9 voz alta, era la primera vez que lo decía en voz alta y no me gustaba lo que implicaba.

Shaoran relajo los crispados hombros y cerro su libro para prestarme absoluta atención.

-me di cuenta de ello, por que te preocupa?- el castaño ya había relajado su rostro sin embargo entrecerró ligeramente los ojos con la ultima pregunta, odiaba que hiciera eso.

Y odie mas la pregunta.

-preocupado? No estoy preocupado- conteste eso con un ímpetu innecesario y se me cruzo una maldición por la punta de la lengua, me estaba delatando.

-lo estas, que estas buscando Eriol?- parecía una pregunta simple pero el trasfondo seguía haciendo eco en mi mente.

Que diantres estaba buscando?

Empuje la filosofía de aquella intrincada respuesta para que pueda atormentarme mas tarde y volví a concentrarme en mi objetivo.

-quiero saber que le ha pasado- me escuche mas serio de lo normal y me sentí mas ansioso por la respuesta de lo que esperaba.

-desde cuando te preocupa Daidouji?- había algo de alerta en su voz que no sabia muy bien como definir, sonaba como si le ofendiera que preguntara por ella, aquel gesto protector me fastidio demasiado.

-te dije que no me preocupa, es mera curiosidad- me hubiera gustado sonar mas seguro pero creo mis cuerdas vocales habían decidido ignorarme así que encogí mis hombros en un patético intento de parecer despreocupado.

-ah, bueno si no es nada importante entonces…- comenzó a decir el castaño mientras se ponía de pie.

-oye no seas así- dije parándome delante de el deteniéndolo.

-entonces dime que es lo que quieres con Daidouji- el tono seseante y amenazador que empleaba realmente me hacia dudar, en que momento me había convertido en el adolecente tratando de salir con la hija de un intimidante castaño?

-por que tan sobreprotector con ella?- me sentía a la defensiva y la reacción del castaño no me ayudaba.

Suspiro.

-por que te conozco Eriol, Daidouji es una buena persona y no voy a permitir que la uses como a Kaho.- en todo el tiempo que llevaba conociendo al castaño nunca me había hecho algún comentario que sugiriera que de alguna manera desaprobaba la "relación" que tenia con la pelirroja.

Estaba claro que no era muy afines, casi no se dirigían la palabra y las pocas veces que lo hacían eran meros formalismos caracterizados por monosílabos, me parece que en alguna ocasión Kaho me comento que le parecía demasiado serio y nunca sabia que decirle, bueno a decir verdad no es que tuviera mucho que decir, pero estaba segurísimo que Shaoran me había dicho que no paraba con huecas cuando le solicite que la acompañara unos momentos mientras terminaba en la clase de música y aun así nunca se vio perturbado por nuestra "relación" si es que se podía llamar así.

Tal vez el termino "relaciones" debería ser mejor empleado.

Sin embargo el hecho es que esta vez no la criticaba a ella, había dicho "que la uses como a Kaho", estaba condenando directa y únicamente a mi. Eso me fastidio y alarmo al mismo tiempo.

Pensé que como hombre me entendería, si una chica se me ofrecía sin esperar a una relación monógama, bueno pues solo era eso no? Sexo sin ataduras o responsabilidades, ella lo quería así verdad? Verdad?

La verdad es que hacia cierto tiempo mantenía una vida sexual bastante activa con Kaho pero nunca hablamos de una relación, es decir le compro algunas cosas, vamos juntos a un par de pubs pero nunca le pregunte si quería ser mi novia.

Llámenme anticuado pero nunca se lo pedí y a ella no parecía importarle aquel detalle y es justamente por eso me molestaba tanto lo que el castaño insinuaba aunque muy en el fondo supiera que mi postura libre de las responsabilidades de una relación era bastante cómoda y que el que ella nunca me exigiera una relación eran tan solo justificaciones.

Por supuesto que la usaba maldición!

-no es para eso para lo que quiero saber que le ha pasado-

-entonces?-

-desde cuando me interrogas por algo? Que eres policía o algo así?- comencé a perder los papeles, la actitud tan cerrada del castaño me estaba irritando y mucho.

-te lo voy a poner así de sencillo, Daidouji me cae bien, es mas, podría hasta considerarla una amiga, significa que no te voy a decir absolutamente nada de ella si es que el propósito es hacer algo que la lastime, humille o la haga pasar un mal rato y créeme cuando te digo que voy a hacer que te arrepientas si es que intentas hacer algo innoble con ella.-

Trague saliva, el tono peligroso sumado a la tacita amenaza implícita me perturbo ligeramente, no era extraño que Shaoran me amenazara de algo, normalmente lo hacia cuando le jugaba alguna broma sin embargo esta vez aquel brillo peligroso en su mirada me hizo retroceder sutilmente, realmente estaba dispuesto a partirme la cara si le hacia algo a Tomoyo.

Una oleada de celos me golpeo, por que rayos la estaba cuidando tanto, es decir, ¿su amiga? En que momento? A mi me había tomado medio año ganarme su confianza! La sola idea de que mi mejor amigo tuviera tal acercamiento con la chica el objeto de mis obsesiones me revolvió el estomago y tuve un enorme antojo de golpearlo.

Me quede mirándolo con ojos incrédulos y la mandíbula ligeramente descolgada, asimilar lo dicho me tomo unos segundos.

-Shaoran, amigo, jamás le haría daño a Daidouji me entiendes? Jamás, pero como es que ella es tu amiga? Ni siquiera le diriges la palabra!-

Shaoran me miro entrecerrando los ojos como si sopesara su respuesta, suspiro.

-júrame por tus ancestros que no le vas a hacer daño a Daidouji o a Kinomoto, y que lo que te voy a decir solo va a quedar entre los dos.-

Creo que el chino le tiene mas afecto a sus ancestros del que tengo yo.

-okay, esta bien lo juro- en este punto juraría lo que fuera la curiosidad me mataba.

El castaño suspiro nuevamente.

-como sabes ayudo a Kinomoto con matemáticas, me dan puntos extra por ayudar a algún alumno con eso compenso mis catastróficas notas en lengua- hizo una mueca al decir lo ultimo, mi amigo era excelente con los números sin embargo el cambio de idioma le resultaba una barrera bastante complicada para el, no era extraño que aprobara los cursos de lengua y literatura con suma dificultad.

-aja…- lo alenté a seguir con demasiada expectación.

-no siempre nos quedamos aquí en el instituto, muchas veces he ido a la casa de Kinomoto, sobretodo para los exámenes suelo quedarme hasta muy tarde en su casa- suspiro nuevamente con un gesto cansado y se llevo las palmas a los ojos, lucia ligeramente frustrado- Kinomoto es un desastre con los números- soltó en un alarido lastimero- se olvida de las formulas casi en el instante que las aprende, se marea con las equivalencias y logra que las ecuaciones mas sencillas se vean monstruosas, no se como lo logra pero tiene un talento innato para el desastre-

Escuchar a mi amigo hablar con tanta emoción de alguien me hizo sonreír, si bien lo que me decía era una severa critica con respecto a la castaña su mirada tenia un brillo especial que nunca antes le vi cuando se refería a una chica, me mordí la lengua para no interrumpirlo.

-sin embargo- prosiguió- tiene una determinación increíble, nunca se rinde, es muy terca cuando quiere conseguir algo, incluso cuando quiero rendirme con una formula ella sigue peleando hasta conseguirlo, es increíble pensar que tenga tanto espíritu-

-la admiras- no era una pregunta, el castaño asintió con seriedad y un pequeño rubor hizo aparición en su rostro.

-practica lo que mi madre siempre trato de enseñarme, sabes?, te aseguro que si la conociera la adoptaría- ambos reímos ante ese comentario, el castaño guardo silencio un momento tal vez asimilando lo que el mismo estaba diciendo y sintiendo.

Parte de su propia cultura es que no se hable mucho de los sentimientos, todo era deber y honor, sobretodo en su familia, una de las mas poderosas en china y siendo él el heredero legitimo de la cabeza del clan no podía permitirse distracciones.

Me sentí privilegiado de tener el honor de su confianza.

-amigo, se lo has contado a alguien mas?-

-no- contesto determinado- Kinomoto es muy dulce, no puedo permitir que la lastimen por mi cercanía, tal vez a ti no te moleste pero se lo celosas que pueden serlas chicas y crueles además, Kinomoto nunca se ha visto enredada en problemas con acosadores y no quiero que le pase.-

Entendí su preocupación, ya antes las chicas se habían encargado de destruir la reputación de alguna que trato de acercarse al castaño o a mi, resultaban ser muy despiadadas cuando querían pero nunca se ensuciaban las manos, nunca pudimos probar que ellas fueran.

-que tiene esto que ver con Daidouji?- pregunte trayendo a colación el motivo de mi presencia ahí.

-bueno, el padre de Kinomoto no para mucho en casa, es arqueólogo y lo mandan muy seguido a expediciones, entonces su hermano se queda a vigilarnos o como lo llama el: "asegurarse que ningún mocoso pervertido le ponga las manos encima a su hermana", ese sujeto es insufrible, se la pasa molestándola y la distrae de lo que le estoy explicando, al final terminamos los dos enfrascados en discusiones y ella tratando de separarnos en ves de seguir con la clase, es una verdadera molestia.- bufo el castaño.

Me eche a reír sin remordimientos pocas personas además de yo lograban sacarlo de sus cabales, me gane una mirada fría de parte del castaño.

-pero que tiene que ver este sujeto con Daidouji?-

-la única manera de que el sujeto no moleste es que venga Daidouji y lo entretenga en la cocina- aquel comentario acabo con todo mi buen humor, sentí nauseas al solo pensar la manera que Tomoyo podría entretener a ese sujeto.

Una seria de imágenes no esperadas cortesía de ese maldito pedazo de mi mente que se esmeraba en hacerme sufrir se arremolinaron en mi cabeza, la podía ver en los brazos de un sujeto dejándose besar y acariciar, compartiendo sonrisas cómplices y susurros juguetones, sentí la bilis subir por mi estomago y un sabor amargo se presento en mi boca, quería matar a ese Kinomoto por tocarla, ni siquiera lo conocía y estaba dispuesto a usarlo como saco de boxeo.

-así que Daidouji va para entretenerlo no?- trate de sonar lo menos afectado posible pero reconozco que me costo demasiado decirlo.

Shaoran por su parte parecía completamente ausente a los pensamientos asesinos que rondaban por mi cabeza.

-pues si ha sido de gran utilidad, aparentemente es de las pocas personas que pueden apaciguar al mayor Kinomoto, además es una cocinera grandiosa, hace unos brownies de chocolate con crema blanca celestiales- cuando el castaño puso ojos de ensoñación mientas me describía el postre tuve serias ganas de borrarle esa estúpida sonrisa con uno de mis zapatos.

Por que él había podido degustar algo preparado por las manos de ella?!

-aja, o sea mientras ustedes estudia ella les cocina- trataba que suene lo mejor posible al menos para mi, imaginarla cocinando era mejor que imaginarla en brazos de alguien mas aunque la escena tan hogareña de verla cocinando al lado de otro hombre ya era suficientemente mala, sobretodo si ese hombre no era yo.

-si ella y Touya, es el nombre del hermano de Kinomoto-

Ok! Estaba tratando de fastidiarme?

-si, si, ya había entendido esa parte- dije apretándome el puente de la nariz y cerrando los ojos, sentí la mirada del castaño sobre mi, evidentemente mi gesto esta vez no paso desapercibido.

-te molestas saberlo?- pregunto cruzándose de brazos.

Suspire, por supuesto que si!

-después te explico, aun no me dices como es que te has hecho amigo de Daidouji- y en este punto ya no estaba seguro de querer saberlo.

-oh cierto, bueno, cuando terminamos las lecciones ambos estamos agotados y hambrientos, como Daidouji es la mejor amiga de Kinomoto siempre trata de animarla preparándole un postre o algún plato que le gusta y se queda con nosotros a cenar, en gran parte para no hacer de la cena un baño sangre entre Touya y yo pero fuera de hacer de réferi, es realmente fantástica- odie y digo realmente odie el énfasis imprimido en la ultima frase del castaño.

-fantástica- repetí a la defensiva- explícate- demande.

El castaño se tomo la barbilla en un gesto de entendimiento.

-te gusta verdad?-

-eso…, eso no tiene nada que ver, explícame por que es tan "fantastica"- tuve que levantar los dedos dibujando comillas en el aire para desviar mis ganas de golpearlo.

El castaño emitió una pequeña risa y movió la cabeza negando.

-es una chica muy inteligente y culta, tiene los primeros puestos en el instituto y un sinfín de temas de conversación, es una compañía muy agradable, es demasiado para ti viejo-

-que quieres decir con eso?-

-vamos, se con que tipo de chicas sales, todas con operaciones a la nariz, ropa interior con copas de realce, faldas del tamaño de cinturones y demasiado brillo labial, chicas que su mayor logro en la semana es hacerse el delineado perfecto, Eriol, Tomoyo no es de esas chicas, tiene demasiado cerebro, sin ofender- el castaño alzo las palmas de las manos.

-comienzo a pesar que tienes el concepto que soy superficial- no se me escapo que la llamo por su nombre, un malestar general se instalo en mi estomago.

-no se como se pudo ocurrir algo así- contesto con sarcasmo.

Suspire otra vez.

-para tu información, no me gustan las chicas huecas, por que crees que Kaho no es mi novia?-

-entonces por que sigues con ella?-

-ok, en que momento comenzamos a discutir mi vida amorosa? No es de eso de lo que vine a hablar, quiero saber que le pasa a Tomoyo, hace días que esta distinta y el que haya faltado hoy ya es demasiado extraño.- creo que en este punto las velocidades de mi voz ya habían aumentado un par de grados.

Shaoran cruzo los brazos sobre su pecho y frunció el ceño una vez mas, me sorprende que no tenga ya una arruga en la frente.

-no estoy del todo seguro por que falto hoy, es decir aun no he hablado con Kinomoto, pero hace unos días su mama no ha estado muy bien de salud, no podría decir que tienen una situación económica precaria o mejor dicho hasta donde yo se no la tenían, ella es hija única y creo que no tiene papa, al menos nunca habla de el, su madre es CEO en una empresa de juguetes así que no esta sumida en la pobreza pero si su mama no esta trabajando por su salud puede que estén en problemas-

Me lleve una mano a la frente y la pase por el cabello, creo que no me había planteado un escenario así, pues claro la muchacha tenia familia y no tenia la posición económica de Shaoran o la mía que ninguno de nuestros padres tenia que literalmente trabajar para ganarse el sustento, ambos venimos de familias muy bien posicionadas con muchas inversiones y empresas además de una cuantiosa herencia acumulada tanto en arcas como en propiedades, si mi padre decidiera dejar de trabajar podría vivir mas que holgadamente sin tener que sacrificar su ostentoso estilo de vida.

Pero las realidades variaban de persona a persona y Tomoyo no tenia nuestra realidad de vida.

-y no hay nada que se pueda hacer?-

-te refieres a ti o a mi por ella?, bueno ella es bastante discreta a mi no me ha contado nada de lo que esta pasando, si lo se es por Kinomoto, y si no me contado nada me parece demasiado entrometido tratar de ayudarla, sabes de sobra que no se me haría para nada difícil-

Lo pensé un momento, puede que tuviera razón de alguna manera actuar pondría en evidencia que Kinomoto había hablado, tal vez de un tema demasiado personal, me sentí entre la espada y la pared y a juzgar por el semblante grave del castaño, se sentía en el mismo aprieto.

Que demonios hacer?

-sabes donde vive?-

El castaño negó con cabeza.

-no querrás visitarla o si?-

-por que no? Ha faltado, seria de lo mas normal que la visite-

-normal? Cuando has visitado tu a alguien por el simple hecho de faltar!? Ni siquiera a mi cuando me rompí el pie!-

-celoso que quiera visitar a alguien mas Li?-

-idiota, sabes a lo que me refiero-

Me reí con sinceridad ante su reacción.

-claro que lo se, y de hecho esa acusación es injusta fui yo quien te llevo a la clínica para que te enyesen, el que tu prima estuviera custodiándote como un dragón no es mi culpa-

-me partí el pie por uno de tus ridículos retos, creo que es normal que te quisiera lejos de mi, pero el punto ahora es que se vería demasiado extraño que la visitemos por haber faltado solo un día-

Visitemos? Me suena a manada, quien lo invito?

-de cualquier forma no conoces su dirección- por suerte, odiaría que la visite antes que yo, por que de pronto me sentía en competencia con el?

Una pregunta se formo en la punta de mi lengua.

-Shaoran, tu…, sientes algo por Daidouji?- mi pregunta carecía de humor, fui serio y cuidadoso, quería que note que no era una acusación, no como la que el me hizo hace un rato.

Parpadeo un par de veces sopesando su respuesta.

-si la pregunta es si tengo algún sentimiento romántico por ella la respuesta es no, al menos no aun, me cae bien y me parece alguien noble, si esta en mis manos protegerla o ayudarla lo hare, pero no la deseo-

-aun- remarque con cierto fastidio.

Se encogió de hombros.

-es el tipo de chica de la que fácilmente cualquiera pudiera enamorarse, es hermosa, amable e inteligente, que no te sorprenda si es que ya tiene novio-

-tiene novio!?- eso sonó mas como un grito.

-no he dicho que lo tenga pero no me sorprendería-

No si yo puedo evitarlo.

-y no sabes si es que tiene algún trabajo temporal o algo así?-

Shaoran se revolvió algo incomodo.

-no lo se, pero podría averiguarlo-dijo eso ultimo algo incomodo, como si no quisiera comprometerse a ello.

-pero antes- prosiguió con tono grave- prométeme que no harás nada que la lastime o incomode-

-creí que ya te había jurado eso-

-no esta de mas confirmarlo-

-te lo prometo amigo, no hare nada que la lastime o la incomode, es tu amiga y la respeto como tal-

Espero.

Me miro dubitativo antes de agachar la cabeza y suspirar por enésima vez.

-de acuerdo amigo, voy a ver que puedo averiguar, espera al fin de las clases en la cafetería- y luego de ponerme una mano en el hombro se retiro.

Espere a que su figura desapareciera de mi vista al entrar a uno de los edificios y di un gran suspiro, algo dentro de mi tenia la esperanza que sacarle esa información al castaño seria mas sencillo.

Craso error.

Bueno al fin había logrado lo que quería saber mas sobre la pelinegra, no se si el conocer su complicada situación me tranquilizaba o al contrario me había preocupado mas.

En realidad de alguna manera había estado preocupado por ella toda la semana, y ahora que ya lo sabia, que diantres haría?

Tendría el resto de las horas académicas para decidirlo, de cualquier modo ya había faltado a una clase a la que en mi actual estado mental igual no hubiera prestado atención, así que de una forma u otra esto seria mas productivo.

Camine un poco hasta la sombra del árbol mas cercano y desparrame en el banco a pensar cual seria mi siguiente movimiento.