Capítulo 3
-¿Qué acaba de decir, anciana Mana?
-Ese chico es la reencarnación del Faraón Seto.
Todos se miraron confundidos y sin entender las palabras de Mana.
-Mana ¿estás segura de eso?-preguntó el faraón.
-No completamente pero su parecido físico me sorprende mucho, por eso quiero seguir investigando.
-Puedo parecerse pero no ser él.
-Es lo que creo pero hay muchas cosas que coinciden con la profecía.
Todos se asombraron.
-¿La profecía? Entonces ¿se está cumpliendo por fin?
-Según la profecía todo apunta que él es la reencarnación del faraón Seto que regresó para salvar al mundo de Zork.
-Puede ser cierto. Según lo que sabemos Zork aparecerá en cualquier momento y sólo el Faraón Seto tiene el poder derrotarlo.
-Majestad, sólo hay una manera para saber si se trata del Faraón Seto que regresó desde el mundo de los muertos.
-¿Cuál es, Mana?
-Él tiene que liberar al dragón blanco de los ojos azules.
Todos abrieron la boca sorprendidos y se miraron confundidos.
-Mana ¿estás realmente segura de eso?
-Sí, ese dragón tiene un sello que sólo el Faraón Seto puede romper así que debemos probar.
-Pero dicen que ese dragón fue encerrado por lo peligroso que es, el mismo Faraón Seto lo encerró ahí por lo terrible que era.
-Sí, pero sí esta chico es el Faraón él controlara a la bestia que es ese dragón.
Todos estaban confundidos y sin saber qué hacer, no les convencía la idea de liberar al dragón pero confiaban en Mana, después de todo era una maga grandiosa, tal vez era una anciana pero todos, incluso el faraón actual, confiaban en ella.
-Está bien, Mana.-dijo el faraón.
-Gracias, Majestad.
Mana se retiró de allí, pero no dejaba de pensar en la situación en la que estaba.
"Si el dragón es liberado significa que se está cumpliendo esa profecía y Zork atacará más pronto de lo que creí"
Kaiba esperaba en su celda, empezó a perder la esperanza de salir de ahí y comenzó a buscar formas de escapar pero no encontraba nada. Escuchó pasos cerca, se levantó y vio llegar a la anciana de hace unos momentos.
-¿Qué quieren?
-Hemos decidido que nos ayudarás en algo que necesitamos.
-No pienso obedecer órdenes de nadie y menos de ustedes.
-Temo que tendrá que hacerlo.
-No puedes obligarme.
-Sí puedo.
Mana levantó su varita mágica y de nuevo Kaiba sintió como sus brazos eran atados por una cuerda invisible, las rejas se abrieron y una fuerza mágica lo sacó de la celda.
-¿Qué hacen? ¿Qué es lo que quieren?
-Queremos que obedezcas nuestras órdenes y entonces tomaremos nuestra decisión sobre tu vida.
Continuara...
Viki Mel: Gracias por leer. Sí, yo escribo mucho en universo alterno. En ocasiones cambio las personalidades, pero en general trato de mantener lo más posible la imagen original. Yo también espero que esta historia finalice correctamente.
