Disclaimer: Hemos osado revivir a los muertos, atentar contra las parejas establecidas en los libros y hasta corromper el cannon, porque el amor que se dará entre Draco & Hermione es prohibido, claro que los personajes como ya todos sabemos no nos pertenecen, son de JK Rowling.


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Sex Symbols New Generation

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The Darkness Princess & Lady Muerte.


OoOoOoOoO

Besos y confesiones…

En una noche fría varios años atrás, una oscura sombra ataviada con una gruesa capa avanzaba en medio de la noche, llegando a las puertas del legendario Castillo de Hogwarts, a pocos pasos se detuvo, una figura alta y robusta ya lo esperaba entre la penumbra.

- ¿Usted es el invitado del Profesor Dumbledore? - el hombre solo hizo un ligero asentimiento con la cabeza, ante lo cual Hagrid caminó delante de él, llevándolo por la parte inadvertida de la vieja construcción, donde no pudieran verlos, hasta llegar a la puerta del Despacho del Director, pronunció la contraseña y la escalera se activó. Ahí lo dejó y se retiró sin siquiera volver a mirarlo.

Ya adentro del Despacho, avanzó directo al sillón, donde se inclinó lentamente y depósito dos bebes, envueltos en mantas negras, los pequeños hicieron un ligero sonido, pero continuaron durmiendo. Se puso de pie y miró de frente al Director que lo observaba fijamente.

Se despojó de la capa, dejando a la luz su melena color azabache, bajo la cual unos profundos ojos grises, analizaban la situación.

- ¿Qué pasa?, ¿quiénes son esos niños? En la nota que mandaste no aclaraste nada - interpeló intrigado el anciano.

- Son mis hijos y vengo a entregártelos, conmigo corren peligro - manifestó el hombre, con voz cansada.

- ¿Tus hijos? ¿Entregármelos?, pero ¿por qué?, ¿qué ha pasado? – interrogó frunciendo ligeramente su ceño.

- Ya te lo dije, corren peligro, al igual que yo… me tengo que ir, cuídalos por favor – aseveró apresurado, su tiempo se acababa.

- ¿Irte? ¿A dónde? – cuestionó sin entender aún la actitud de su ex-alumno.

- No lo se… pero si Voldemort me encuentra me asesinara – repuso con aflicción.

- ¿Y la madre de los niños? – inquirió al pensar que estarían mejor con ella.

- Una mortífaga que intentaba entregarlos como sacrificio a Lord Voldemort, tuve que matarla estaba a punto de asesinarlos – evidenció con descaro.

- Entiendo, ¿sus nombres?

- Anthony Cygnus Black - levantó uno de los pequeños - y Darrell Acturus Black - dijo, bajando al primero y tomando en brazos al otro.

- ¿Quieres qué los cuide aquí en el Colegio?

- No, quiero que encuentres a alguien que los cuide, que los proteja… y sobre todo, quiero que les digan la verdad… que yo soy su padre, porque no los voy a abandonar, solo me alejare un poco por su seguridad, quiero que los traten como lo que son… unos Black de la más pura sangre – expuso con altanería, aún estando en peligro de muerte, quería que sus hijos fueran tratados como su apellido lo requería.

- Lo más viable, seria separarlos, criarlos por separado, porque si saben que son gemelos los estarán buscando – aseveró lógico Albus.

- Nadie sabe que son gemelos, solo un par de mis amigos, que no serian capaces de dañarlos. Tienen que estar juntos, puedo cuidarlos mejor si están juntos – demandó el pelinegro.

- ¿Y cómo harás eso? Si te ven te mataran, ya sabes que es una vida de servicio o muerte – farfulló el anciano, recordando que el brazo izquierdo el hombre en su Despacho llevaba un tatuaje que lo condenaba.

- Lo se, él quiere mi muerte porque tengo algo muy importante, necesito tu ayuda para eso – pidió nervudo.

- Y la tendrás si es que tus intenciones son buenas, pero por el momento lo mas importante son los pequeños – volvió su mirada a los niños.

- Si, ¿tienes a alguien en mente?, ¿alguien confiable? - interrogó apresuradamente.

- Si, tengo a alguien… alguien que siente un gran afecto por un miembro de tu familia y espero que por ese sentimiento, acepte cuidar de los pequeños - escribió algo en un pergamino, lo ató a una lechuza y la envió por la ventana.

- No tardara en llegar, llegara por la chimenea, ¿te iras ahora o quieres saber quién es? – incurrió curvando su ceja.

- Quiero conocerla, no puedo dejarle mis hijos a cualquiera ¿es confiable? – repreguntó preocupado por el destino de sus hijos.

- Mucho, hace poco vino a pedirme ayuda para tu hermano, desafortunadamente no puedo hacer nada…

- Comprendo, creo que se quien es… cuando llegue me ocultaré tras las cortinas - señaló unas largas telas que ocultaban la ventana - necesito ver su reacción y si será adecuada… si lo es, yo le explicare todo y le pediré su ayuda – objetó serio.

- Me parece bien, ocúltate - en cuanto este lo hizo, caminó al sillón, donde los dos pequeños dormían placidamente, inocentes a lo que les deparaba el futuro.

Poco tiempo después, arribó la mujer convocada por Dumbledore, apareció en la chimenea en medio de una nube de humo verde, cubierta con una túnica y capucha, caminó con paso lento, algo desconfiado, buscó por la habitación al Director, ya que cosa rara en él, no estaba sentado en su consabido sillón, lo encontró sentado en un sofá, a un lado de la chimenea con dos pequeños bultitos a un lado.

- ¿Me llamaste Dumbledore?

- Así es mi querida Alanis, necesito de tu ayuda - se levantó cuidadosamente, observando de reojo un ligero movimiento de los cortinajes.

- ¿Mi ayuda? - se despojó con un movimiento elegante de su mano, de la capucha y la túnica que cubrían sus hombros - ¿de qué se trata?

- Estos dos pequeños necesitan de ti, necesitan que los protejas, que los cuides, que veles por ellos…

- ¿Yo?, ¿quiénes son?, ¿por qué yo? – interrogó sorprendida mirando a los bebes con los ojos como platos.

- Antes de darte explicaciones, necesito saber si tu bondadoso corazón seria capaz de dejar a estas pobres criaturas sin protección – espetó esperando que su elección fuera correcta y ella aceptará ayudarlos.

- Yo… lo haré, cuidare de ellos… pero... - de pronto una de las criaturas empezó a sollozar, instintivamente lo tomó en brazos, meciéndolo – ¿quiénes son Dumbledore?

- Son mis hijos - mencionó una voz varonil desde la ventana, las cortinas se movieron, dando paso a la masculina figura.

- ¿Tus… tus hijos? – cuestionó sorprendida, mientras el hombre se acercaba y tomaba al otro pequeño que empezaba a lloriquear.

- Si… mis hijos… su madre quiso matarlos como sacrificio a Voldemort para demostrar su lealtad ¿los cuidaras? - incurrió mirándola fijamente.

- No puedo creer que una madre intente… - habló con voz temblorosa, mirando a la criatura entre sus brazos.

- Muchos crímenes se han cometido en nombre de Voldemort, esta en tus manos evitar uno… ¿los cuidaras? – preguntó con seriedad Percival.

- No tengo mucho tiempo ¿lo harás? – apremió el hombre.

- Yo… lo haré, pero no por ti… sino por el amor que le tengo a tu hermano – aclaró mirando con cierto recelo al pelinegro - ¿cómo se llaman? - inquirió sonriéndole tiernamente al pequeño que sostenía en brazos.

- Él es Anthony Cygnus Black… y este es Darrell Acturus Black– explicó con rapidez el hombre.

- Pues ahora serán Black Crouch, si los voy a proteger, serán mis hijos ante el mundo, pero Black será un problema, ¿no crees? - sugirió lógicamente.

- Hazlos pasar como hijos de… - comentó el anciano, sin terminar la frase, ya que el hombre habló interrumpiéndolo.

- Haz lo que sea necesario para protegerlos, pero… tienen que saber la verdad, que esto que hacemos es por su bien y que yo soy su padre, porque yo los cuidare… siempre los vigilare y estaré ahí para lo que necesiten y ahora que tu los cuidaras, entras bajo mi protección y no te hará falta nada… ni a ellos tampoco – agregó presuroso, miró con apremio el reloj del Despacho el tiempo se acababa.

- Entiendo ¿estarás en Londres? – posó sus pupilas grises en él, sabiendo su historia, conocía a su familia de hacia tiempo y sabía el destino que él había escogido.

- No, para protegerlos tendrás que alejarte de aquí – indicó sin dejarla opinar.

- Tendrán que pasar como hijos de tu hermano - le comunicó Albus.

- No hay problema, lo que sea por ellos… pero ya que serán hijos de mi hermano, busquen un buen padrino para ellos, de preferencia sus amigos y que sepa la verdad, pero que jure no revelarla hasta que el momento sea oportuno... yo volveré por ellos. - clamó enigmáticamente.

- De acuerdo, yo me encargaré de eso - aceptó el Director.

- Por el momento me voy, no es seguro para ellos el que yo este aquí - miró de frente a la mujer, entregándole al otro pequeño - ten cuidado o te confundirás, pronto aprenderás a reconocerlos, pero por el momento eso servirá - destapó ligeramente a los pequeños, revelando unas cadenas con el escudo de la familia Black, al reverso estaban grabadas las iniciales. - él es Anthony y él es Darrell… ten cuidado, porque puedes confundir a mis hijos - señaló la iniciales con una ligera sonrisa curvando sus labios.

- No lo haría - negó confiada Alanis - Anthony es mas tranquilo, Darrell parece ser más hiperactivo - evidenció, ya que el segundo niño se movía más fuertemente.

- Si… puede ser, pero no te guíes por eso, son Black y pueden ser… engañosos - sonrió más ampliamente, mirándola a los ojos, se inclinó y rozó ligeramente la frente de ambos niños, para después tocarlas con el índice - compórtense bien niños… no hagan quedar mal a la familia - se colocó nuevamente la capa, mirando al anciano - regresare en otro momento para hablar del plan Dumbledore - desvió la mirada a la mujer – admito que no pueden estar en mejores manos - con un guiño y una sonrisa de lado, hizo una ligera reverencia - yo siempre estaré cerca - con eso, salió por la puerta, dejando en la habitación a una confundida Alanis y a un sonriente Percival.

De regreso a 1996…

Harry se encontraba corriendo alrededor del lago junto a Anthony, esperaban encontrarse con Darrell, llegaron hasta el Sauce Boxeador, donde entraron a la Casa de los Gritos, ahí ya los esperaba un pelinegro.

- Pensé que nunca llegarían - se quejó el Slytherin.

- Vamos, llegamos a tiempo - mencionó su hermano antes de abrazarlo.

- ¿Qué tal Darrell? - saludó Harry con una sonrisa mientras tomaba el lugar de Anthony estrechando al pelinegro.

- Harry ¿cómo estas de tu nariz? - comentó algo incomodo el Slytherin, por el accidente en el vagón.

- Mmm no te preocupes, gracias a Tonks que llegó a tiempo, estoy bien – explicó el ojiverde instintivamente tocando su nariz.

- Si, no te preocupes Darrell - comentó su hermano colocando una mano en su hombro en señal de apoyo.

- Darrell, el hecho de que quizás Malfoy sea mortifago no quiere decir… que yo te culpe a ti por ser su amigo, quizás si fue una estupidez entrar al vagón – explicó serio.

- Harry… aún así, debiste decirme lo que ibas a hacer - reclamó Darrell.

- Quizás debí, pero aún así, sigo sospechando de él… ¿sabes algo? - inquirió Harry, queriendo encontrar respuestas.

- Nada, solo sospechas… sabes que mi papá no me dejaría involucrarme mucho en ese asunto – respondió impotente el pelinegro.

- Bueno ya, hablemos de otra cosa… no vinimos aquí para seguir hablando de mortifagos y Voldemort – puntualizó su gemelo - Darrell, te vengo a proponer algo - explicó con una mirada maliciosa.

- ¿Qué? No me gusta cuando me miras así - aseveró el Slytherin, con desconfianza.

- Mmmm quiero que cambiemos de lugar - expresó sin más el Gryffindor ante la sorpresa de Harry y un poco de su hermano.

- Ya veo, yo pensaba decirte lo mismo, aunque no te acostumbres a ser yo – advirtió con una sonrisa bailando en sus labios Darrell.

- Lo mismo te digo - expresó sonriente el león.

- ¿Están locos? - preguntó Harry, ya que había visto muchos de esos cambios, algunos habían funcionado, pero otros habían terminado en un caos.

- Vamos, solo haremos uso de nuestra apariencia - comentaron al mismo tiempo los pelinegros.

- Ok - pronunció el ojiverde dejando caer sus hombros, sabía que oponerse a ellos, no era una buena idea, no estaba muy convencido de eso, pero si ellos querían solo le quedaba ayudarlos a no desgraciar más la situación - pero espero que salga como ustedes piensan, son iguales físicamente, pero sus personalidades son muy diferentes – evidenció lógico.

- Pero te olvidas de algo - explicó Anthony con un brillo especial en su mirada, mientras se quitaba su ropa al igual que Darrell, dejando ver su cuerpo – seremos muy diferentes en personalidad, pero yo sigo siendo un Black - expresó confiado.

- Eso es verdad, lo veras recatadito, pero yo se que en fondo es como yo, Harry – aclaró Darrell con una mueca traviesa.

- ¿Qué?, tampoco tanto - aclaró Anthony colocándose la ropa de su hermano.

- Esta bien – se sentó donde pudo, resignado a que ellos harían su voluntad.

- Toma – comentó Anthony quitándose su cadena de Löwes, junto con la del escudo del la familia Black, dándosela a su hermano – cuídalas, te mato si les pasa algo – advirtió

- Lo mismo digo yo – contestó quitándose su esclava la cual decía su nombre y el grupo al que pertenecía los Seths, además de entregarle su cadena con el escudo de la familia.

Se terminaron de vestir, se arreglaron un poco y miraron al elegido.

- Estamos listos - comentó Anthony - ¿alguna cosa qué me quieras decir que deba saber en el momento que llegue a Slytherin? – cuestionó, no quería sorpresitas.

- No, nada en especial… solo saca lo Black que llevas por dentro, la contraseña la sabes… el problema será llegar a la habitación, te explicare – le indicó con escueto dibujo en el polvo del suelo de la casa, como llegar a su habitación lo más especifico que pudo, también sabía que mentalmente le podía preguntar – ¿y yo debo saber algo? – le devolvió la pregunta.

- No, además estarás con Harry, no será tanto problema, cualquier cosa, él te ayudará – profirió Anthony.

Salieron de ahí, ya en los Terrenos se separaron…

- Suerte - deseó Anthony con su calida sonrisa.

- Lo mismo digo - aseveró Darrell – ojala obtengas lo que buscas.

- Lo haré y tú también, diviértete - dijo Cygnus, para después comenzar a correr hacia su Casa temporal.

- Bueno vamos "Anthony" - comentó el ojiverde dándole una palmadita en la espalda

En Slytherin…

Un atractivo moreno comenzaba a moverse entre las sabanas verdes, no quería abrir los ojos, un dolor en su cabeza comenzaba a molestarle.

Su compañero el atractivo rubio, ya se encontraba levantado, acaba de salir de la ducha y se encontraba arreglándose, ya se había colocado el pantalón del uniforme, dejando ver solamente su delgado pero firme torso, mientras algunas gotas de agua provenientes de sus mechones caían en su pecho y espalda delineando las líneas de su cuerpo, se dirigió al closet en busca de su camisa, cuando notó que su amigo comenzaba a despertar.

- Buenos días Zabinni - expresó Nott burlándose sabiendo que de seguro tenia una resaca.

- Cállate, me duele la cabeza - comentó el moreno aventando las sabanas y levantándose, caminando por la habitación en busca de una poción que le quitara ese dolor, dejando ver sus pectorales y sus fuertes brazos.

- Uhh te levantaste de mal genio - se mofó el rubio.

- Theo, no molestes… que no respondo de mis acciones en este momento - advirtió el rizado.

Theodore se río de él burlándose – ¿Qué buscas? - interrogó mientras se colocaba la camisa dirigiéndose al baño en busca de su loción.

- La poción que quita la resaca - expresó de malagana Blaise.

- ¿Era eso? Pensé que estabas haciendo un raro ritual – gritó desde el baño riendo ligeramente al escuchar el bufido de molestia de Blaise – ten, espero que también mejore tu carácter - mencionó saliendo del baño con una pequeña botella, aventándosela.

En Hufflepuff…

Un atractivo ojigris llegaba a su habitación después de dar una gran carrera por Hogwarts, entró a la habitación observando que su amigo seguía dormido, mientras sus otros dos compañeros ya se habían levantado y de seguro estarían en el Gran comedor.

- Vamos Zac despierta ¿no pensaras quedarte aquí o si? - inquirió moviendo ligeramente a su amigo.

- No molestes Cedric - pronunció aún adormilado Smith.

- Luego no te quejes de que llegas tarde - aseveró Diggory, entrando a ducharse, se quitó su ropa, dejándola caer al mosaico color café pálido del piso y entrando al agua tibia, la cual recorría su estético cuerpo, tenía algunas cicatrices… algunas por caídas en el quidditch y otras las que le habían causado tanto daño, por las que había estado en St. Mungo, aún esos recuerdos eran confusos para él, agradecía a Harry, el haberle salvado la vida… suspiró cansadamente, dejando que el agua lo relajara.

Lentamente sus pensamientos se dirigieron al famoso diario, saber cuántas chicas querían con él, inflaba su ego, aunque había pasado varios días acompañado de lindas chicas en el hospital así como también en el Colegio, no tenía ningún interés especial en alguna de ellas, ahora solo tenía interés en una, pero el punto era que no hablaba con ella, no por cobardía, eso era lo de menos para él, sino porque ella parecía tener a alguien y quizás si sabía su respuesta en ese diario lo ayudaría a saber si lucharía por conquistarla.

Afuera Smith volvía a ser atrapado por el sueño, descansando placidamente de nuevo, olvidándose de la hora y de las clases.

En Gryffindor…

Harry pronunciaba la contraseña pasando a la Sala común, al entrar los chicos, varias personas comenzaron a saludarlos entre ellas varias chicas que los apoyaban en sus partidos de quidditch.

- Buenos días Anthony – saludó un chica de 4º grado suspirando.

- Si, buenos días nena – respondió con naturalidad, elevando coqueto la comisura izquierda de sus labios, la chica se quedó totalmente alucinada por el saludo del chico nunca le había tratado así.

- Creo y solo creo "Anthony", que no deberías saludarlas así - aconsejó Harry con una sonrisa.

- Tratare pero no aseguró nada, le estoy ayudando a mi hermanito necesita ser más sociable - aligeró el pelinegro, sin darle importancia.

- Vamos, antes de que quieras coquetear con todas las de la Sala - comentó Potter jalándolo hacia las escaleras que dirigían a las habitaciones.

- Ven, entra - expresó el ojiverde con una sonrisa mientras entraban a su habitación.

- Mmm vaya, no esta mal - expuso "Anthony" observando a detalle el lugar.

- Buenos días chicos – saludó el lindo Neville saliendo de la habitación.

- Buenos días – musitó Harry mientras "Anthony" solo asentía con la cabeza.

- Ron, despierta ya – lo movió Harry, tratando de que despertara su perezoso amigo.

- Harry… aún es temprano - manifestó este, tapándose con sus mantas.

- Me voy a duchar - anunció "Anthony" despojándose de su sudadera y aventándola en la que suponía era la cama de su hermano.

- Esta bien me levantare, solo porque necesito desayunar - anunció el pelirrojo al sentir su estómago rugir.

En Slytherin…

"Darrell" entraba a la Sala común de las serpientes, era un lugar fascinante sin duda, muy diferente a Gryffindor, muchas chicas lo voltearon a ver inmediatamente, él solo sonrió sintiéndose un poco abochornado.

- Buenos días Darrell – saludó una rubia guiñándole un ojo coquetamente.

- Buenos días - respondió educadamente a lo cual la chica lo miró raro, pero él no le dio importancia y continuó su camino hacia las escaleras y las habitaciones siguió las instrucciones saludando a algunos chicos con los que se topaba, hasta que por fin llegó al cuarto que le había indicado su hermano, la abrió con prisa encontrándose con Nott y Zabinni.

- ¿Qué tal tu carrera? – inquirió Thedore, al verlo entrar.

- Bien - señaló "Darrell", mientras Blaise respiraba aliviado.

- ¡Bendita poción! - exclamó el moreno, el pelinegro lo volteó a ver raro pero luego dedujo que quizás era la poción para quitar la resaca – me voy a duchar – mencionó dejando a los dos chicos solos.

- Estas muy callado ¿pasó algo? - inquirió Nott observándolo, mientras buscaba su corbata.

- Nada – caminó con lentitud mirando a detalle la habitación, sentándose en la que creía su cama.

En las habitaciones de las chicas de esa Casa…

- Odio levantarme - comentó Sol, terminando de cambiarse después de haberse duchado.

- Ya sabes que esto es así, es el colegio ¿recuerdas?, además tenemos que ir a clases hoy te toca con los Gryffindor, estarás con Ginny – recordó Aneli.

- ¡Por Merlín!, lo había olvidado, lastima que no voy en tu año - dijo con desilusión la pelirroja.

- No te preocupes veré a Potter por ti - aclaró divertida Aneli.

- Eso no es justo – aclaró Solem desde el baño.

- O sea ¿a quién no verá? - apuntó Sele desde el tocador - ve a Potter, Anthony, Weasley, Draco, Blaise, Theodore, Darrell… es demasiado injusto que vayamos en quinto ¿no Sol? – expresó decepcionada acomodándose su corbata.

- Son los beneficios de ser de sexto - presumió la ojigris.

- Si, beneficios lo sería por ver a los Löwes - afirmó Sol, descartando a sus compañeros de Casa.

- Vamos, también a los Seths, Sol… el hecho de que de alguna forma estés emparentada con todos, no hace que no sea bueno verlos – defendió risueña Aneli.

- Si, son interesantes y nada feos, admítelo - corroboró Selelie.

- Si, yo no he dicho que no, lo sé bien pero a veces son muy odiosos - respondió Sol, mirando la foto sobre su mesa de noche, donde aparecían ella en compañía de algunos de ellos - pero como no me dejaron ser Seth, sigo enojada con ellos.

- Vamos Sol, pero no te puedes quejar, tus tíos te consintieron más que a ellos, te consienten más no lo puedes negar - argumentó la castaña.

- Lo se, mi tío Lucius me quiere, por eso es mi padrino… mi tío Nott es muy bueno y los demás que consintieron hacerme Slange - dijo con melancolía, tocando su cadena de plata, igual a la de los Slanges, pero con la adición de un diamante rosa en donde iría el ojo de la serpiente - pero aún así, no es justo – recalcó resentida.

- Ya, no volvamos a tu rabieta de siempre… vámonos…

En la Sala de premios anuales…

En una habitación bastante amplia y lujosa de color verde y plata, se encontraba una gran cama con doseles y cortinas verde oscuro, donde un Slytherin dormía placidamente, sus mechones dorados se encontraban desordenados graciosamente sobre su almohada, su rostro mostraba serenidad, se encontraba tapado por una fina sábana verde dejando al descubierto su torso desnudo, el cual subía y bajaba con la respiración acompasada, los rayos del sol comenzaban a entrar por la ventana iluminando su cuerpo, comenzó a abrir sus parpados dejando ver sus hermosas pupilas plateadas, respiró profundamente para después aventar las lujosas sabanas a un lado.

Se levantó dirigiéndose automáticamente a la ducha, se despojó de su pantalón de pijama y sus boxers entrando al liquido tibio, dejando que recorriera su cuerpo, evocando el día anterior, a su mente vino la última escena que recordaba, su pelea con su compañera de Sala, realmente le gustaba hacerla enojar, eso lo divertía.

En sus labios apareció una sonrisa diferente a las que comúnmente colocaba, resultado de recordar el aroma a manzanas y miel de Hermione, su imagen la tenia tan clara.

"Es tan curioso como arruga su nariz, la manera en que su mirada brilla, realmente no es fea… ¡Alto!¡¿En qué estoy pensando?, ¡¿Estoy pensado que esa es linda?".

- ¡Es una sangre sucia! Amiga de ese estúpido San Potter… - sacudió con rabia su cabeza alejando esos pensamientos.

En la habitación contigua, una castaña ya estaba lista para salir al Gran comedor, donde esperaba ver a sus amigos, tomó su bolsa, revisó su contenido para saber si llevaba todo, salió de su cuarto volteando instintivamente a la puerta continua, no había escuchado al Slytherin salir, lo que indicaba que seguía ahí.

Sin quererlo a su mente voló a la escena de ayer y un repentino enojo la invadió. A veces era tan odioso aunque muy a su pesar debía reconocer que si estaba preocupada por él… pero ese solo estaba jugando con sus amiguitas, era un estúpido.

- "Pero no puedes negar que es guapo y ese aroma a alcohol y loción no le iba tan mal" – sacó a colación su conciencia.

- Claro que no - negó obcecada, no quería pensar en ese hurón de esa forma.

Bajó las escaleras recordando inevitablemente la imagen del rubio en el sillón, de pronto notó que la corbata perteneciente al Slytherin se encontraba ahí, de seguro la había olvidado ayer, sin pensarlo la tomó entre sus manos, inconsciente aspiro el aroma que despedía la prenda, olía a él.

En el segundo siguiente se deshizo de ella como si la quemara, la aventó nuevamente al sillón, por un momento deseo quedársela, pero no lo hizo, salió de la Sala pensando aún en el rubio.

En Ravenclaw, una rubia se levantaba pensando en el chico de sus sueños, y el diario, el cual había hojeado antes de enviárselo a sus amigas, por lo que había visto tenia una idea de los votos y quien iba a la cabeza, pero prefería no adelantarse a los hechos.

Caminó hacia la ducha, sus compañeras ni siquiera le había dicho buenos días, estaban tan ocupadas arreglándose, entró al baño, abriendo la ducha, hoy quería verse diferente, quizás vería al pelirrojo en el Gran comedor, y tendría al menos la oportunidad de saludarlo.

En Hufflepuff...

Cedric salía de la ducha con una toalla amarrada a la cintura que le llegaba hasta las rodillas, cristalinas gotas caían de su cabello hacia su espalda y torso, hasta perderse en el borde de la toalla – No puedo creer que te hallas vuelto a dormir - exclamó al notar a su amigo aún dormido en la cama, se acercó y le volvió a hablar – Zac ya levántate…

- Cedric, no me grites… ya voy - pronunció bostezando y estirándose, perezosamente se levantó y se dirigió al baño mientras el ojiplata solo negaba con su cabeza.

En las habitaciones de las chicas…

Emiret ya se encontraba arreglada, estaba sentada frente al tocador, colocándose poción alisadora sobre su sedoso cabello, mientras Maxine buscaba su uniforme.

- No te olvides de contestar el cuaderno – recordó Emiret, a su amiga.

- No lo he olvidado – contestó Maxine, colocándose la falda.

- Lo vas a dejar aquí, ¿no? - inquirió curiosa la pelinegra.

- Si, no lo pienso andar cargando, además nuestras compañeras creo que ya lo contestaron – explicó sin darle mucha importancia.

- Esas niñas no nos lo prestaron, que malas son – mencionó ligeramente molesta Emi.

- Si, pero lo hicieron porque no querían que leyéramos lo que colocaron – argumentó en su defensa Maxine.

- Como si no supiéramos – aclaró con ironía la pelinegra – pero por si acaso guárdalo.

En los cuartos de las chicas en Gryffindor…

Una pelirroja salía de su habitación topándose con Lavender Brown.

- Hola Ginny – saludó alegre la morena.

- Hola – contestó devolviéndole el gesto.

- ¿Ya contestaste el cuaderno? – inquirió con una pizca de curiosidad Lav.

- Si - acotó la pelirroja sin mucha emoción, últimamente Lavender se había vuelto una pesadilla.

En la habitación de los Löwes...

Darrell en su papel de Anthony, salía del baño con una toalla en su cadera y una en su mano, con la cual se estaba secando su largo cabello, Harry lo volteó a ver igual que Ron.

- Yo me voy a bañar - anunció Harry, tomando una toalla – ¿nos esperas "Anthony" o te adelantas al Gran comedor? – inquirió, pensando que a Darrell quizás le gustaría ir solo.

- Supongo que los esperare – respondió buscando con la mirada cual era su closet o el de su hermano mejor dicho.

Harry entró al baño, dejando al pelinegro en compañía del pecoso pelirrojo.

- Anthony ¿qué te pasa? – interrogó Ron observándolo ver los closets con duda.

- A mi nada - contestó sin voltear a verlo.

- Estas raro, parece que no supieras cual tu closet… si, se que no te gusta porque esta en la esquina pero culpa a la distribución del cuarto, además llegaste cuando todos ya teníamos asignado nuestro closet y cama - Darrell agradeció que Weasley le dijera cual era el closet de su hermano, se dirigió a él con confianza, abriéndolo encontrándose con bastante ropa, claro como todo Black, su "mamá" tendía a enviarles demasiada ropa, buscó su uniforme y sus boxers, aventó todo a la cama, con la intensión de cambiarse, cuando sintió la mirada azulada del pelirrojo.

- ¿Qué me miras? - prorrumpió algo molesto, no le gustaba cambiarse con la mirada de Ronald sobre él.

- Nada, que temperamental estas hoy incluso pareces otro - aclaró Ron para después voltearse.

"Anthony" recordó que tenia que ser como su hermano y comportarse como tal antes de que se dieran cuenta de que no era él – No estoy raro, solo tuve una mala noche, es todo - se justificó manteniendo su serenidad.

- ¿No me digas qué tu también vas a empezar como Harry con extrañas pesadillas? – inquirió frunciendo su ceño Bilius.

- Claro que no - negó rotundamente.

- Entonces, no olvides que hoy vamos a empezar el plan - comentó alegre Ron, cambiando el tema.

- ¿Cuál plan? - cuestionó inconscientemente el pelinegro.

- Vamos, ya quedamos que averiguaríamos sobre el cuaderno - expresó impaciente.

- Ahhh eso, no lo he olvido y claro que averiguare – aseguró con una sonrisa pícara, nada normal en el rostro de Anthony, terminando de abrocharse el cinturón, para después sentarse en la cama para calzarse los zapatos.

En Slytherin…

En la habitación de los Seths.

Zabinni salía de la ducha con su toalla verde a la cintura haciendo la trabajosa tarea de cubrirlo – El baño es todo tuyo Darrell – avisó notando el silencio.

Darrell lo volteó a ver, levantándose de la cama y dirigiéndose al baño – Gracias – respondió ingresando al baño.

- ¿Dijo gracias? - inquirió extrañado Blaise a Nott.

- Creo que si - expresó sorprendido también.

- ¿Qué le pasó?, ¿se dio algún golpe en la mañana? – señaló asombrado del comportamiento de su amigo.

- No lo se - comentó Nott, separando la vista del libro que tenía en las manos.

En el Gran Comedor…

Hermione esperaba encontrase con sus amigos, pero aún no estaban ahí, ni siquiera las chicas, suspiró y fue a sentarse en su mesa, resignada a esperar, minutos después llegó Ginny acompañada de Lavender, inmediatamente se dirigieron hacia ella.

- Buenos días Hermy – saludó con una gran sonrisa la pelirroja.

- Buenos días chicas – contestó la castaña, haciéndoles espacio para que se sentaran.

- Hermy ¿no has visto a los chicos? – cuestionó la morena.

- No, no han llegado a desayunar – respondió Hermione.

- Lo que pasa Hermy, es que Lav no me ha dejado de preguntar por Ron - expresó Ginny algo fastidiada.

- ¿Con qué Ron eh? - cuestionó pícaramente - pues no se de él, quizás lleguen más tarde.

- Ahhh yo quería darle los buenos días – comentó resignada Brown.

En la Sala de premios Anuales…

El atractivo rubio se encontraba terminando de arreglarse frente al espejo, se colocó un poco más de gomina y loción, se miró una ultima vez en el espejo, notando su buena apariencia y salió de la habitación advirtiendo que su compañera ya había salido, salió sin más dirigiéndose hacia el Gran comedor.

En Gryffindor…

Después de mucho esperar a Ron. "Anthony" y Harry por fin podían salir y dirigirse al Gran Comedor, no tardaron mucho en llegar… varias miradas se colocaron sobre ellos, siguiéndolos hasta la mesa donde se encontraban las chicas.

- Buenos días – saludó educadamente Harry, sentándose en la mesa.

- Hola chicos, pensé que no llegarían – comentó Hermione.

- Lo sabemos, me muero de hambre - expresó con ansiedad Ron, comenzando a devorar su desayuno.

- Mastica hombre, te vas a atragantar - expresó el recién llegado Seamus.

- Si, eso es asqueroso - agrego Neville, el cual había llegado con él castaño.

Lavender miraba atentamente al pelirrojo, suspirando, Ginny solo ignoraba esto.

En ese momento también hicieron su aparición los Seths, encontrándose con su líder en la entrada de la puerta, caminaron hacia su mesa altaneramente, seguidos por varias miradas pero principalmente las de Harry y "Anthony", este estaba asombrado de como su hermano se había adaptado a sus amigos.

- ¿Qué pasa "Anthony"? – cuestionó Ginevra al notar su mirada perdida en la mesa Sly.

El pelinegro clavó sus pupilas en ella, analizándola - Nada ¿por qué?

- Porque mirabas muy fijamente a tu hermano y sus amigos, a veces no puedo creer que sean hermanos, son muy diferentes - exclamó la pelirroja, dándole un vistazo al Slytherin.

- Quizás no somos tan diferentes como crees - contestó Darrell, con una sonrisa coqueta que curvaba sus suaves labios, lo cual extraño a Ginny pero admitía que era interesante esa nueva actitud.

- Bueno chicos, yo tengo que pasar a la Biblioteca antes de entrar a clases – avisó Hermione levantándose, cuando apareció Luna, la cual iba con su cabello lacio sin nudos, pero aún con sus aretes de rábanos, Ronald alzó la vista de su plato, mirando a la Ravenclaw con curiosidad, sin duda lucia diferente peor a la vez igual, aunque nunca se había percatado de que tenía una mirada dulce y ensoñadora.

- Ron, creo que deberías cerrar la boca - mencionó discretamente Harry, codeándolo.

- Buenos días – pronunció alegremente con una sonrisa la rubia.

- Buenos días – contestaron las chicas, excepto Lav, la cual no le había agradado la forma en que la veía el pelirrojo y la analizaba desde los zapatos hasta su último cabello rubio.

- Te ves muy bien hoy – halagó curvando sus labios Ginny.

- Gracias - contestó un poco apenada, mirando a Ron discretamente.

- Bueno chicas, las veo después - comentó Hermione, caminando hacia la puerta.

- Yo tengo que ir a desayunar, te veo después Ginny - mencionó Luna sonriéndole a Ron y caminado hacia su mesa dejando al pelirrojo embelesado.

- Ron… Ron… Ron… - le hablo Harry, mientras "Anthony" lo miraba con pena.

- Ehhh ¿qué? – pronunció aún mirando a la rubia avanzar por el pasillo.

- Creo que deberías dejar de verla así – aconsejó el ojiverde, mientras Ginny se burlaba de él, y Lav solo miraba con enojo y celos hacia la rubia.

- Se… veía diferente - expresó sorprendido Bilius.

- Pues créelo - comentó Harry – era ella, simplemente que supongo que esta vez nadie le ha robado su cosas, al menos traía sus zapatos.

- Pero… se ve… tan… - habló el chico antes de se interrumpido por el pelinegro.

- Linda, creo que deberías hablarle, al parecer te gusta - aseveró "Anthony" ante la sorpresa de la mayoría, menos de Harry, el cual sonreía, iba ser un día muy largo con Darrell, actuando muy a su forma y no a la de Anthony.

- Ehhh yo, bueno… no me gusta… es solo… que se ve diferente - tartamudeó nervioso el pelirrojo.

- ¿Te gusta Luna? - cuestionó curiosa su hermana.

- No, claro que no - respondió, algo abrumado por la mirada de todos sobre él.

- Ahhh pues sería un acierto que te gustará - evidenció Ginny ante la mirada de odio que le proporciono Lavender, claro después de una patada – auuuchh - gritó al sentir el golpe observando enojada a la morena.

- Pues se ve muy bien hoy - agregó un tercer pelirrojo de nombre George, sentado al lado de Ron.

- Cierto, aún con los rábanos - añadió el otro gemelo, recibiendo un asentimiento de su hermano.

- ¿Te gusta la Lunática? – preguntó un voz femenina tras ellos, siendo para desgracia de ellos una voz conocida - ¿qué tiene de interesante? – comentó molesta Angelina.

- Ustedes son los tipos menos adecuados para hablar de atractivo, son los dos menos normales que conocemos son igual de raros que ella - aseguró Alicia Spinnet, sin más se alejaron caminando, dejando a los gemelos con cara de sorpresa, y a los demás con sonrisas burlonas en el rostro.

- Eso los pone en su lugar, tontos - comentó divertida Ginn.

Luna estaba feliz, había captado la atención de su sueño imposible, al parecer iba a ser un buen día, en esa misma mesa se encontraba nada más y nada menos que la ex novia del ojiverde que lo observaba fijamente, al parecer planeaba algo, de pronto su mirada se dirigió hacia la puerta del comedor, donde se encontraba otro de sus ex novios, el atractivo castaño, capitán de quidditch de Hufflepuff.

- Al menos llegamos a tiempo para desayunar – comentó Zacharias.

- Si, pero por poco no… gracias a ti que no terminabas de levantarte y después de arreglarte – lo acusó Cedric.

- Bueno quieres qué te ayude a buscar ¿no? – cuestionó sonriente Smith a su amigo mientras caminaban a su mesa.

- Claro – afirmó con pesar, ya se imaginaba lo que su amigo respondería.

- Pues entonces tengo que verme bien - aseveró vanidoso Zac.

- Lo que tú digas - mencionó Cedric, buscando a la chica que robaba su atención pero con decepción se dio cuenta de que no se encontraba, al parecer no había llegado aún o quizás ya se había ido.

En los corredores del Castillo…

Hermione caminaba hacia la Biblioteca cuando unas voces la llamaron.

- ¡Hermy! – gritó Aneli, al reconocerla.

- Hola chicas – saludó alegre la castaña.

- Buenos días - comentaron Sol y Selelie.

- ¿A dónde vas?– inquirió la pelirroja.

- A la Biblioteca – respondió con naturalidad – ustedes ¿van a desayunar, no?... creo que deben apurarse ya es algo tarde.

- Si, bueno, te veré en clase – comentó risueña Aneli.

- Claro - contestó la castaña – por cierto, se van a llevar una sorpresa cuando vean a Luna – mencionó enigmática con una gran sonrisa.

- ¿Por qué lo dices? – cuestionó extrañada Selelie.

- Ya sabrán - argumentó con misterio la castaña siguiendo su camino.

- Hay que ver eso - comentó Sol, intrigada por la actitud de la leona.

Minutos después ya se encontraban en el Gran comedor, dirigiendo su mirada a la mesa Ravenclaw donde encontraron la linda imagen de su rubia amiga.

- Se ve diferente - comentó Selelie, sorprendida.

- Tienes razón - afirmó Sol, feliz por la rubia.

- Al parecer alguien quiere conquistar a cierto chico – agregó Aneli, mientras caminaban a su mesa.

En esa misma mesa…

- Mira quién llego Draco - murmuró irónicamente Nott, al ver entrar a Parkinson, mientras los demás volteaban, el rubio sonrió maliciosamente recordando su asunto pendiente.

- Parece que estarás muy ocupado hoy ¿no? – inquirió Blaise a su líder.

- Digamos que me divertiré - dijo altaneramente el ojigris – ¿qué te pasa Darrell?, no haz dicho nada desde que entramos ¿acaso alguna de tus conquistas te mordió la lengua? – comentó burlándose al igual que los demás mientras "Darrell" solo lo miraba con una sonrisa de lado, pensando en una respuesta muy al estilo Black pero más al estilo Crouch.

- Claro que no, mis conquistas no muerden la lengua, hacen otras cosas con ella - comentó el pelinegro dejando abierta la interpretación mientras se burlaba.

- Vaya… - comentó con una amplia sonrisa Draco, dándole una palmada en la espalda - pensé que nunca volverías a la normalidad.

- No se ustedes chicos, pero yo voy a comenzar a averiguar, los veo después - comentó Blaise al notar a una de sus elegidas saliendo del comedor.

- Ese no pierde el tiempo - comentó Goyle.

En la entrada aparecieron Emi y Maxine las cuales por fin habían terminado de arreglarse y pretendían desayunar o al menos tomar algo.

Se dirigieron a su mesa mientras algunos chicos posaban sus miradas en ellas, pero principalmente dos: un Slytherin y un Hufflepuff se sentaron en su mesa, tomando rápidamente un zumo de calabaza.

Mientras tanto Zabinni, aguardaba el momento exacto, su presa camina hacia su salón de clases, al cual él se iba encargar de que no llegara, la dejó caminar un poco más hasta donde la migración de estudiantes era poca, fue ahí cuando la intercepto.

- Hola ¿puedo acompañarte? – preguntó galantemente, a lo cual la chica lo miró con extrañeza, lo conocía de lejos pero nunca lo había tenido tan cerca y vaya que esto era cerca… pero no se imagina que esa mañana lo iba a tener más cerca de lo que muchas podrían desear, el moreno había escogido a esta "dama" no solo por ser poseedora de una belleza bastante notoria, si no porque su fama tampoco era de "santa" quería empezar por algo fácil, pero hasta lo fácil tiene sus complicaciones… o quizás no.

- Hola, claro - aceptó la chica - Zabinni ¿no? – cuestionó la morena.

- Permíteme presentarme de manera correcta, mi nombre es Blaise Zabinni ¿y el tuyo es? - cuestionó caballerosamente.

- Caroline Merwyn – pronunció clavando su mirada oscura sobre él.

- Un placer. - comentó educadamente con tono coqueto Blaise.

- Y dime Zabinni ¿qué asunto te trae hacia mi? – inquirió tratando de saciar su curiosidad - perdón si soy directa pero no creo que solo sea casualidad el tenerte por aquí - comentó sin más con una sonrisa.

- No… a mi también me gusta ser directo y dos son mis asuntos contigo, el primero tu belleza y el segundo te lo explicare después de esto - contestó parando en seco su caminata, al tomarla por la cintura y posar sus labios hábilmente sobre los de la chica, la cual no lo rechazó, si no que profundizo su beso invadiendo su boca con intensidad, mientras subía sus manos por su pecho hasta colocarlas en su cuello acortando la distancia entre ellos.

Volviendo al Gran Comedor…

- Vamos chicos tenemos que ir a clases - comentó Harry - recuerden que hoy nos toca clase con los Slytherin.

- Como olvidarlo, hoy será un día muy interesante - predijo Ron, recordando que recrearían las posibilidades de quién tendría el cuaderno.

- ¿Por qué será interesante Ron? - inquirió su hermana curiosa.

- Mmm solo porque tendremos práctica de quidditch – profirió apresurado tratando de engañar a Ginny.

- ¿Eso qué tiene de interesante? – inquirió notando lo extraño que se comportaba su hermano, incluso podría afirmar que estaba nervioso.

- Que es quidditch - añadió Ronald como si fuera lo máximo, con una gran sonrisa.

- Mejor vámonos Lav es hora de que entremos a clases – expresó Ginny levantándose de la mesa, mientras que su amiga lo hacia no con muchas ganas.

- Vamos chicos, también tenemos que ir a clases - comentó Potter levantándose de su mesa imitando a las chicas.

Mientras tanto en la mesa Slytherin…

- Qué fatal, ya es tarde, solo nos dará tiempo de tomar un zumo – comentó desanimada Selelie al mirar su reloj.

- Ya lo se – respondió la ojigris tomando un vaso de zumo de calabaza.

- Vamos chicas es tarde – apuró Sol a las demás, dejando el vaso mientras se encaminaban hacia la puerta.

Cerca de ahí…

- Es mejor que vayamos a clases – expresó Nott, levantándose de la mesa siendo imitado por los demás topándose con Aneli, Sol, Selelie.

- Hola – saludó Theodore, educadamente observando a las chicas, pero principalmente a la pelirroja.

- Buenos días – comentó educadamente "Darrell" al igual que Crabbe y Goyle, mientras Draco se levantaba acomodándose su túnica, observándolas analíticamente, sonriendo de lado.

- Buenos días – saludaron Aneli y Selelie, mientras que Sol pasaba su mirada por los chicos como pensando en si saludarlos o no.

- ¿No nos piensas saludar, Sol? – inquirió Theo, con una sonrisa de lado acercándose a la chica.

- Eso no es de una dama - expresó Draco - ¿acaso han decaído tus modales?

- Te esperamos afuera, Sol – avisó Aneli, sabiendo lo que le esperaba a su amiga.

- Mmm no, voy con ustedes - comentó esquivando a Nott, pero él la tomó de su mano deteniéndola.

- Lo siento, pero Sol se tardará un poco – la excusó el rubio.

- Si, esta bien, las veo en unos minutos - aseveró resignada, mientras pasaba su mirada por ellos.

- Nos vemos en clase – aceptó Aneli a los chicos, mientras caminaban saliendo del lugar.

- ¿Qué pasa? - incurrió Sol con tono de fastidio.

- Vamos, no puedes estar siempre molesta por el asunto de las pulseras - expresó divertido Malfoy.

- Si, entiende que no admitimos niñas - explicó Goyle.

- O sea, pero yo no soy cualquier "niña", soy su prima… pero debería ser Seth - expuso la pelirroja, cruzando sus brazos.

- Sol, ya hablamos de esto - manifestó cansado Draco – además, creo que te diviertes más con Aneli y Selelie, ¿no?

- ¿Qué tratas de decir Draco? – preguntó su prima, notando una segunda intensión en esa pregunta.

- Que ayer estaban muy misteriosas ¿a dónde salieron?, ¿y por qué regresaron tan tarde? – comunicó Nott, mirándola inquisidoramente.

- Eso no les interesa - contestó la pelirroja con una sonrisa maliciosa - ¿es por eso qué me detienen? vamos, yo no les cuestionó todo lo que hacen y miren que podría decirles unas cuantas cosas a sus papis - amenazó divertida.

- Te aprovechas porque sabes que te quieren – comentó Crabbe – eso es chantaje.

- No cambies el tema ¿por qué han estado así de raras? - inquirió de nuevo Nott.

- Por nada "cosas de chicas" - contestó resaltando lo último, ya que era lo que siempre ellos le decían cuando ella les preguntaba "cosas de hombres".

- ¿No será qué tienen novio? – indagó Theodore, en un tono no muy agradable.

- O sea… ¿no piensan qué contestaré eso o si?, ¿es broma, cierto? – refutó con fastidio Solemne.

- Vamos ¿qué pasa?, ¿no contestaras?, ¿dónde quedo tu valor, Sol? – presionó divertido Draco – ¿no querrás qué le digamos a Terry o si? – inquirió molestándola.

- Mmm, pues no creo que a él le agrade Sol - comentó Nott siguiéndole la corriente a su líder.

- Si y más si no es sangre pura – añadió con desdén Goyle.

- ¿Por qué sabes lo que eso significaría, no? – agregó desdeñoso Crabbe.

- Tampoco les agradara a los padres de Aneli y Selelie – aseguró Theodore.

- ¡Son imposibles! – se quejó mirándolos con recelo – solo falta que tu Darrell me chantajes también para terminar el numerito - señaló sarcásticamente, esperando su comentario, lo que se le había hecho raro es que no dijera nada antes, lo miró analizándolo, estaba muy extraño, se comportaba como si fuera Anthony, pero descartó la idea, no era posible.

"Darrell" se había mantenido callado, conocía a Sol desde que tenía uso de razón, sus mamás era amigas y por eso frecuentaban sus casas, y sabía que como ahijada de Lucius, había convivido mucho con Draco y siendo prima de Nott más, pero lo que le preocupaba era que se diera cuenta del cambio que había hecho con su gemelo, ella los conocía bien al igual que su hermano y podía diferenciarlos a la perfección, así que tenía que hacer una buena actuación – Vamos Sol, es mejor que contestes… si no, no te podrás ir – apuntó con ironía el pelinegro.

- ¡O sea!, ¡Agr! ¡Los odio!… no tenemos novios, solo estuvimos con unas amigas y ya ¿contentos? – confesó, esperando que ya no la molestaran más cuando se le ocurrió algo – ¿no será qué están celosos? – inquirió divertida.

- ¿Nosotros? – preguntó Draco en un tono burlón.

- Por favor Sol, claro que no… de cualquier manera, antes de que un estúpido se le ocurra ser tu novio tiene que ser aprobado por nosotros - comentó, molestándola Theodore.

- O sea… - bufó la pelirroja – ok, lo mismo haré yo entonces, por cierto Draco… a mi no me gusta Pansy - musitó burlándose, mientras los chicos se reían del comentario, aún más sabiendo los sucesos que ocurrían entre la pelinegra y su rubio líder.

- Mmmm, es que no eres hombre y no sabes lo que le veo - expresó Malfoy con una maliciosa.

- Ya me imagino que, pero no me agrada… además, odio que quiera ser mi amiga solo porque soy tu prima, siempre es lo mismo todas sus "chicas" se me acercan para llegar a ustedes - recriminó con fastidio – y dile que lo le importa lo que esta haciendo Terry, que deje de preguntar por él.

- ¿Qué podemos hacer?, somos irresistibles… somos lo mejor de este mugriento colegio, ¿qué esperabas? - contestó Draco vanagloriándose.

- Mmmm es mejor que me vaya o llegare tarde - divulgó con una sonrisa ignorando el último comentario de su primo.

- Sol, siempre llegas tarde - evidenció con mofa "Darrell".

- O sea… pero ahora no fue mi culpa, sino de ustedes que detienen mi camino - recalcó mirándolos aún con molestia.

- Yo la acompañare, nos vemos en el salón – expresó Nott.

- Oye, no es necesario, no me voy a perder - denegó firme la pelirroja.

- Esta bien, entonces vámonos - comentó Theo a todos, mientras caminaban hasta la puerta.

- Los veré después - expresó Solem mientras los Seths le brindaban una sonrisa.

- No hagas cosas que nosotros haríamos o tarde o temprano lo sabríamos – espetó su líder.

- Lo mismo digo Draco – contestó con seriedad, pensando en los rumores que se corrían de que se había unido a los mortifagos, eso le preocupaba, el rubio la miró tratando de descifrar esas palabras, la conocía bien y sabía que había en su voz, comenzó a caminar dejándolos.

- Sol… – la llamó Nott.

- ¿Si? – se detuvo al instante volteando a ver al rubio cenizo – ¿no me vas a amenazar con que me vigilas o si? - cuestionó bromeando

- Claro que no, bueno eso también… sabes qué… - comentó callándose ya que era difícil para ellos decirle lo que sentían, no los habían enseñado a expresar sus sentimientos.

- Lo se, no pueden vivir sin mi - agregó alborotando cariñosamente el cabello del chico – yo también los quiero…

- ¡Sol! – gritó quejándose, pero la pelirroja había comenzado a correr sabía que el chico detestaba eso.

Theodore volvió con sus amigos tratando de acomodarse el cabello - A veces quisiera matarla.

- Por favor, si es como si fuera tu hermana - espetó divertido Malfoy.

- Ha la tuya y no digas que no, haz pasado tu más tiempo con ella que yo - declaró Theodore.

- Dejémoslo en que es la hermana de Terry – concluyó Draco.

En el Comedor…

Luna observaba fijamente al menor de los pelirrojos Weasley, mientras pasaba su mano por su lacio cabello, ahora era más fácil hacerlo porque no se encontraba enredado como comúnmente estaría, suspiró pensando en la forma en que la había mirado.

- ¿Acaso estas enamorada Lunática? ¿Por eso te arreglaste así? – inquirió una compañera de su Casa.

- Yo… eh… bueno… no claro que no – se levantó de la mesa tomando sus cosas.

- Aunque te arregles no te hará caso quién quiera que sea, necesita estar loco para comprenderte – comentó despiadadamente.

Luna no hizo más caso de esos comentarios, no iba a permitir que eso le arruinara su día, caminó hacia la salida para dirigirse a sus clases, observando como Harry y Ron también abandonaban el recinto al igual que su amiga pelirroja y Lavender Brown, la cual parecía estar molesta.

Emi y Maxine a igual que los demás de su mesa también se habían dirigido a cumplir con sus horarios de estudio, pero para algunos chicos las clases no estaban entre sus prioridades, si no el dichoso cuaderno.

Una hora después en clase de Encantamientos…

El ojiverde miraba con suma atención a las chicas de su clase realizando discretamente pequeñas notas que les servirían para clasificarlas en grupos de amistades, algo que le llamó la atención era la forma en que su mejor amiga Hermione, discretamente intercambiaba palabras con una Slytherin, Aneli Dorian Alderton, por otra parte también observaba a Anthony, el cual parecía estar adaptándose a la perfección con las serpientes - Él esta bien, ¿no? – inquirió en un susurro a Darrell.

- Si, claro…solo velo, vamos ten fe en nosotros, todo esta saliendo bien. Él es como yo y ahora esta demostrándolo – le murmuró confiado. Harry simplemente rodó sus ojos no estaba muy convencido de eso, pero nada podía hacer.

En tanto, Ronald se encontraba pensando en la rubia Ravenclaw, "no puedo terminar de creer que era Luna, la que conocemos, siempre despreocupada de su aspecto, pero ahora era se veía tan femenina, y tan guapa, ¿por qué no había notado eso antes?, tiene una sonrisa muy calida, tendrá razón Anthony y de verdad me gusta… ¡por Merlín que difícil es esto!".

Cerca de ahí, bancas adelante, Malfoy miraba discretamente a la castaña, recordando los hechos ocurridos el día anterior, su aroma hipnotizante a manzanas y miel, su rostro iluminado a la luz del fuego que dejaba ver su belleza, "un momento ¿qué diablos estoy pensando? ¡Es la sangre sucia… es Granger!, Draco… no puedes pensar eso de ella" sacudió un poco su cabeza para alejar esos tormentosos pensamientos.

- ¿Qué te pasa Draco? – cuestionó Nott, al notarlo raro.

- Nada - contestó escuetamente, dirigiendo su mirada a la pelinegra con la que tenía un asunto pendiente, pero de vez en cuando volvía a mirar a Hermione.

En tanto "Anthony" aburrido de la clase, decidió hablarle telepáticamente a su gemelo - "¿Todo bien Anthony?" – indagó curioso.

Anthony se encontraba concentrado atendiendo la lección, al escuchar la voz de su hermano en su mente brincó ligeramente – "Si ¿qué pasa?, me asustaste, estaba atento a la clase Darrell" – acotó serio el pelinegro.

- "Si cómo no, deberías de comportante un poco más como yo, y parecer más despreocupado, yo no me concentro tanto en las clases" – mencionó insinuándole que era un ñoño.

- "Lo se, por eso yo tengo mejores calificaciones" – recalcó el ojigris, mientras una sonrisa autosuficiente se dibujaba en su rostro.

- "Lo que pasa es que tu le quitas la emoción a tu vida, somos jóvenes Anthony, disfruta de eso, además mis calificaciones son impecables" – aclaró altanero su hermano.

- "Como sea… ¿todo bien allá?, ¿qué te pareció Gryffindor?" – inquirió divertido.

- "Mmm no esta mal, pero Slytherin sigue siendo mucho mejor" – contestó orgulloso Darrell.

- "Ha, no es verdad, Gryffindor es…" – negó defendiendo su Casa.

- "Si, si… ya se lo que me dirás, déjalo para otro momento y si esta todo bien, aunque me siento raro de repente con tus amigos, claro no por Harry" – confesó Darrell, pensando más en ciertas chicas.

- "Mmmm lo se, yo también, pero no tanto sabes que me llevo bien con ellos… claro mis experiencias con ellos han sido como Anthony, ahora como tu, ustedes tienen una relación más estrecha, es como yo con Harry y los chicos, tu como Darrell te llevas bien cuando quieres con ellos" – explicó analítico Anthony.

- "Si, pero solo que como tu, odio tu personalidad, es difícil actuar así como niño bueno" – reprochó molestándolo.

-"Ja, ja, ja… no te vendría nada mal intentar serlo, le darías menos dolores de cabeza a nuestra madre" – rió silenciosamente al escuchar el bufido de protesta de su hermano – "solo diviértete y no hagas cosas que yo no haría eh, porque te conozco" – advirtió Anthony.

- "No haré nada y tu si haz cosas que yo si haría eh, de vez en cuando te vendría bien dejar de ser mojigato, saca tu lado Black y Crouch. Diviértete" – aconsejó Darrell, curvando sus labios con malicia al pensar en las chicas de su Casa que eran bastante amistosas con él - "¿y dónde esta Zabinni?" – inquirió extrañado de no verlo.

- "¿Tu qué crees?" – contestó mientras en su rostro aparecía una sonrisa igual a la que en ese momento tenía su hermano.

- "¿No pierde el tiempo, eh?" – contestó Darrell pensando en que él tampoco lo haría.

- "¿Sabes? Me tocó ver a Sol… aún esta molesta por lo de los Seths, ¿no?" – inquirió incrédulo – "además le estaban cuestionando algo de que estaba rara, no se bien" – agregó sin comprender del todo Anthony.

- "Sol, ella últimamente ha estado muy extraña con sus amigas Aneli y Selelie, supongo que también las viste, ¿no? y claro que sigue molesta, ya sabes como es" – explicó restándole importancia Darrell.

- "Si, vi también a sus amigas hace mucho que no tenía la oportunidad de verlas tan cerca y ustedes no han cambiado su actitud con Sol, eh, debería decirle que si estuviera en Gryffindor si sería bienvenida en los Löwes" - comentó insinuándole su racismo con ella.

- "No le digas eso, más se va a sentir con nosotros" – espetó en son de petición.

-"Tranquilo no lo haré por ahora, pero por lo que vi, Draco y Nott siguen sobreprotegiéndola mucho, ¿no?" – preguntó divertido Anthony.

-"Obvio, ya sabes como son esos, además si nosotros la queremos porque la conocemos desde niños, ellos más, Draco convivió mucho con ella ya sabes la iban a visitar a Italia cuando vivía allá, cuando su papá estaba con el nuestro protegiéndose de Voldemort y no olvides que tío Lucius la adora, y sobre Nott… bueno… ya lo viste" - evidenció escribiendo unos garabatos en su pergamino – "y desde que se fue Terry se han tomado el papel muy enserio, quizás los amenazó para que lo hicieran… aunque cuando vuelva será peor, es la desventaja de ser la única niña en la familia".

La clase terminó en ese momento interrumpiendo su platica "Darrell" se levantó con un movimiento ágil, recogió sus cosas al igual que sus compañeros, Hermione también acomodaba su bolsa, esperando a los chicos afuera del salón, donde no pudo evitar mirar de soslayó al príncipe de los Slytherins que como siempre caminaba con su sonrisa clásica, al lado de sus odiosos amigos, pero lo que no le pasó desapercibido fue como Pansy se acercaba a él, susurrándole algo al oído a lo cual él asintió curvando sus labios arrogante, lo que no le hizo mucha gracia a Hermione que inmediatamente retiró su vista de la pareja.

- ¿Pasa algo Hermy? – cuestionó discretamente Aneli.

- No, nada - contestó cortante.

- Entonces nos vemos después ya sabes, pero ahora no en tu Sala, podrían sospechar… mejor vamos al lugar de siempre, a la hora acordada - acordó la ojigris sin mirarla, iniciando su camino hacia su otra clase.

- Claro, ahí estaré - susurró la leona reuniéndose con Harry y los demás.

Los Seths caminaban por los pasillos para dirigirse a otra aula cuando percibieron la figura de su moreno amigo.

- La vida es buena ¿sabían? - mencionó con una gran sonrisa de satisfacción.

- ¿Qué tan bien te fue? – preguntó irónico Nott, alzando su rubia ceja.

- Mmm no me quejo, tiene buenas expectativas - contestó el moreno cínicamente; "Darrell" observaba divertido su desvergonzada actitud, era sorprendente la poca discreción que tenían sobre sus asuntos privados - además obtuve información – agregó con superioridad.

- Era lo menos que debías hacer, pero eso lo comentaremos después - expresó su líder con una sonrisa.

- Vamos a clase - apresuró Theodore, sin darle demasiada importancia a las palabras del moreno.

En ese momento apareció Lauren Polett, una morena, perteneciente a la Casa de las serpientes y sin duda muy íntima de Arcturus.

- Buenos días nene - saludó al Black, él cual se quedó estático, no sabia si le hablaba a él, pero al notar que su mirada estaba sobre él, la miró de los pies a la cabeza tratando de saber quién era esa, que le hablaba en un tono tan meloso, pero no le dio tiempo de nada más, ya que la morena se encontraba presionando sus labios, no sabia cómo actuar no esperaba ese tipo de sorpresitas.

- ¿Qué le pasa a Darrell? – cuestionó extrañado Draco al ver su comportamiento.

- No lo se, esta así desde la mañana - repuso Nott, igual de extrañado.

- Si, no se, parece que se golpeó o algo - agregó Zabinni, mirándolo con desconfianza – quizás, ya sabes alguna le hizo algo… una poción, un hechizo, yo que se…

- ¿Durmió en el cuarto, Nott? – indagó Malfoy.

- Mmm pues si, al menos hasta donde yo me quede y se levantó de su cama, yo que se no lo ando cuidando, quizás desapareció a media noche – respondió levantando sus hombros.

- Quizás fue cuando salió a correr ¿bebería algo? – expuso Blaise, tratando de entender lo qué le sucedía.

- No lo se, igual y no fue a correr - agregó Draco, con un tono pícaro.

El pelinegro aún podía escuchar esos comentarios y si quería que su engaño funcionara tenía que comportarse como su hermano, el cual ya se las pagaría por esto, en un movimiento ligeramente brusco, tomó a la chica atrayéndola hacia él, permitiéndole el acceso a su boca que ella tanto deseaba, y se concentró en ese contacto, sintiendo la lengua de la chica pasearse sin pudor por su boca, buscando encontrarse con la de él, respiró profundamente y desconectó su mente, nunca le había gustado besar por besar a las chicas y menos a desconocidas pero esta vez, era la excepción y solo porque estaba personificando a su hermano.

- Creo que ya volvió - apuntó Theo después de ver tal escena.

- Si, quizás solo necesitaba dedicarse a lo suyo – agregó su líder, aún mirándolo desconfiado.

- O al parecer solo ya no deseaba besarla, ya saben siempre hay que cambiar de… nenas - profirió Blaise con una sonrisa.

"Darrell" separó sus labios de la boca de Lauren, clavando sus pupilas en la expresión de su rostro, mientras que ella lo miraba inquisitoriamente, una gran sonrisa apareció en sus labios, demostrando lo agradable que había sido su ósculo.

- Nunca me habías besado así – exclamó apenas en hilo de voz Lauren, sorprendida de esa nueva manera de besar del chico, pero no por eso menos complacida - pero no esta nada mal - agregó rozando con ligereza nuevamente sus labios, haciendo que el ojigris sonriera arrogantemente, aliviado de haber hecho una buena actuación – quizás deberíamos vernos después, me gustaría probar más de esos besos - añadió pícaramente separándose de él y guiñándole un ojo coqueta, para después irse como si nada, "Darrell" volteó a ver a los Seths, en espera de algún comentario.

- Que raro estas hoy, ya sabes ella es así - aseveró Draco, analizándolo.

- Si, siempre quiere estar encima de ti, por no decir otra cosa – mencionó malicioso Blaise.

- Un día deberías complacerla para que te dejara en paz ya ¿no crees? – sugirió Malfoy, alzando una ceja.

- Ehh… quizás, pero por ahora ella no esta en mis planes – contestó ligeramente asustado "Darrell", lo último que deseaba era enredarse con una desconocida solo por hacer el papel de su hermanito, aunque no dejaba de ser hombre y no podía negar que ella no besaba nada mal.

- Mmm tienes razón, ahora debemos concentrarnos en esas siete chicas que elegimos – concretó Theodore.

"Darrell" no entendió ese último comentario, pero ahora comprendía muchas cosas de su hermanito, al parecer había omitido ciertos secretitos, pero en algo tenía razón, se relajaría y se divertiría.

- ¿Iremos a clase? – cuestionó Crabbe, comiendo un panecillo.

- Claro - afirmó Nott.

- Vayan ustedes, yo tengo algo que hacer - anunció su líder, sin expresión.

- Mmm y ¿se puede saber qué? - indagó curioso Zabinni.

- Eso no te importa negro - contestó esbozando una sonrisa incriminante, alejándose por un pasillo.

- ¿Tu qué crees, qué tiene que hacer Zabinni? – inquirió algo perdido Goyle.

- ¿Tu quién crees? – respondió alzando la ceja.

- Ya veo, la "fuente"… - aseveró Nott, burlándose.

"Darrell" comprendió que la "fuente" era nada más y nada menos que Pansy Parkinson con la cual tenía un "asunto pendiente".

Los Seths continuaron en relativa calma su camino hasta su salón.

Mientras tanto los Löwes caminaban hacia su torre, mientras Hermione se había quedado atrás, ya que McGonagall la había llamado para algo referente a sus horarios.

- Creo que "Lunática" a dejado mudo a Weasley ¿no crees Harry? – interrogó "Anthony" en un susurro, mirando como el pelirrojo, caminaba sin prisa, pero sin prestarles atención.

- Mmm me parece que tienes razón - repuso burlonamente, mientras caminaban a su Torre. Al llegar, entraron y se acomodaron en los sillones más cercanos, pero Ron prefirió subir a su habitación, sin prestarles demasiada atención.

- Esto es grave - manifestó ligeramente preocupado Harry - ni siquiera se ha acordado de la comida, o del cuaderno, o de las demás chicas… solo camina como zombi.

- ¿Haz hablado con…? - pero se interrumpió por la llegada de…

En los pasillos del Castillo…

Cierto par de Hufflepuffs, caminaban con paso lento, mirando a las chicas con ojos críticos.

- Cedric, hay demasiadas chicas, ¿cómo demonios vamos a obtener el maldito cuaderno? – interrogó Zac con preocupación.

- Ya veremos, intenta con las chicas que sean tus amigas, yo intentare lo mismo… o averigua que rumor corre en los pasillos acerca del cuaderno - sugirió, dándole ideas.

- ¿Rumores? ¿Nos dirigiremos por rumores? – inquirió rodando sus ojos, esto era increíble, ahora tendrían que fisgonear entre los chismosos.

- Por el momento no hay mas que hacer, ¿o iras a pararte enfrente de una chica y le pedirás el cuaderno?, ¿o qué te diga quién lo tiene?

- No claro que no, pero…

- Ya pensaremos en algo más, por el momento hay que averiguar en qué Casa esta y quién lo tiene…

- Y cuando sepamos eso, ¿qué haremos? – cuestionó lógico Zacharias.

- Ya veremos - siguieron caminado, con la mirada vagando entre varias chicas.

Y como claro que no podía fallar, los gemelos Weasley, se encontraban en un rincón del Castillo, en donde buscaban una victima con la cual probar su hechizo rastreador para obtener el susodicho cuaderno.

- Creo que con eso bastará ¿no crees Fred? – inquirió el otro gemelo, anotando en un pedazo de pergamino las chicas que serian buenas candidatas para probar su teoría.

- Creo que si George – expresó con travesura Fred.

- Nada escapa a los Gemelos Weasley, nosotros obtendremos ese cuaderno primero que nadie - aseveró el otro, con una señal de asentimiento que su hermano regresó.

- Mmmmm y seremos recordados por eso… - agregó Fred con una sonrisa.

- Y de paso ayudaremos a nuestro hermano – completó el gemelo.

En una clase de quinto…

La pelirroja Weasley hablaba animadamente con otras chicas sobre el cuaderno hasta que Solem discretamente le pasó una nota, la cual la pelirroja leyó inmediatamente.

Ginny, creo que tienes que bajar el tono de tu voz… además, el profesor no deja de vernos, creo que no deberías hablar de eso en este momento.

- Señorita Weasley y compañía… ¿me quieren decir qué es más interesante que mi clase? - cuestionó molesto Flitwick, mientras varias miradas se dirigían a ellas, esperó unos minutos pero ni una respuesta se escuchó – ya que no piensa contestar, usted Señorita Rosier puede ayudarle ya que estaba más interesada en enviar cartitas, que en poner atención a mi clase – agregó posado ahora su vista en ella.

- Profesor yo… - vaciló no sabiendo exactamente qué contestar.

- Basta, están castigadas, después de clase hablaremos, ahora concéntrense - ordenó el profesor, dejando a las chicas algo avergonzadas y calladas, pero gracias a Godric Gryffindor, la clase terminó, la mayoría de los alumnos salieron excepto las chicas con las que hablaba Ginevra, además de Solemne.

– ¿Qué castigo será bueno? - preguntó el profesor, para después encontrar su repuesta al posar su vista en las paredes - limpiaran toda el aula, desde el primer asiento de arriba, hasta los pisos y lo harán por parejas, usted - señaló a Ginny - lo hará con la Señorita Rosier, espero que se lleven bien… porque pasaran tiempo juntas.

Después de darles su castigo salieron del lugar.

- No puedo creer que nos diera ese castigo – farfulló Ginny, quejándose de su suerte

- Ni yo, pero al menos nos dejo solo eso - mencionó de cierto modo aliviada Solemne – aunque yo no se limpiar – agregó con pesar y molestia ya que no estaba acostumbrada a esas actividades que hacían los elfos.

- Mmm temo que tendrás que aprender, pero ahora estaremos castigadas y casi no podremos estar con las chicas - agregó decepcionada la leona.

- Más bien dirás que casi no veras a Dean – espetó picara la Slytherin.

- Bueno también… - añadió Ginny con una pequeña sonrisilla.

- Es mejor que no nos vean juntas, ya sabes… hay que evitarnos problemas, nos vemos después – se despidió la pequeña Rosier.

- Claro – contestó Ginevra, mientras se dirigía a su Torre.

En Gryffindor…

Hermione llegaba a su Torre, después de terminar de platicar por fin con la profesora McGonagall, encontrando a Harry y a "Anthony" sentados placidamente.

- ¡Por fin! - exclamó, sentándose al lado de "Anthony" – ¿dónde esta Ron? – inquirió con extrañeza al no verlo.

- Subió a la habitación - señaló Harry con una sonrisa - al parecer Luna lo ha dejado pasmado.

- ¿En serio? – inquirió la castaña curvando sus labios.

- En serio, deberías de verlo, no habla… solo camina - dijo Harry, imitando la cara del pelirrojo y su forma de andar, para después soltar una sonora carcajada, acompañado después por los otros dos leones.

- Debería tener más valor y hablarle - expresó convencido Black.

- Vamos "Anthony", tu conoces a Ron - comentó en su defensa Hermy, sonriéndole tiernamente, para después tomarlo de un brazo - no es tan tierno como tu - expresó, abrazado al Black, que por un momento se sorprendió ante el gesto.

- ¿Tierno? – interrogó asombrado "Anthony".

- "Anthony", sabes que eres muy tierno - enunció Hermione, restregando su rostro en el cuello del pelinegro – por eso te queremos - dijo risueñamente.

- Mmmm - murmuró solamente, mirando a Harry, el cual se mordía fuertemente los labios para evitar soltar una sonora carcajada, ya que sabía que Darrell por ser Slytherin no soportaba mucho el contacto con los hijos de muggles.

- Ya sabes que por eso todas nos envidian a Ginny y a mi, porque solo a nosotras nos abrazas - siguió presumiendo la leona.

- ¿En serio? - curvó su ceja. "¿No qué muy santo hermano? ¿Y ahora resulta que abrazas a la Weasley y a Granger?… y eso de que son como tus hermanas, que te lo crea otro que no te conozca". Fijó sus pupilas en Harry, que solo se limitó a levantar los hombros – ¿y a Harry no lo quieres? – interrogó con travesura.

- Claro que lo quiero - levantó el rostro de su cuello, mirando a Harry con una sonrisa, inspeccionándolo - pero no es tan tierno como tú - eso hizo que Black sonriera irónicamente al ojiverde, mientras levantaba las cejas.

En ese momento, Ginny entró a la Sala, mirando alrededor notó la presencia de los tres chicos y de como Hermione abrazaba a "Anthony".

- ¡Hermione! ¡No es justo! Quedamos que solo lo abrazaríamos las dos juntas - exclamó con enojo fingido, acercándose al trío y abrazando a Cygnus por el otro brazo.

- Ginn… ¿verdad qué Anthony es tierno? - inquirió la castaña, sin dejar el brazo masculino.

- Si, eres tierno, dulce, amable… en pocas palabras, un caballero - completó la pelirroja, imitando a su amiga.

- ¿Verdad qué más que Harry? - ante eso, la pelirroja soltó un poco el brazo del Black, para mirar a Harry con ojo critico, ante lo cual él solo sonrió, después volvió a tomar posesión del brazo del pelinegro.

- Si, es más lindo que Harry - afirmó con una sonrisa, enterrando el rostro en el cuello del león. Ninguna de las dos se percató de la mirada que "Anthony" le lanzaba a Harry en ese momento.

Mientras que el buscador solo sonreía, disfrutando un poco del apuro del Black, diciéndole con los ojos "¿Qué esperabas? Después de todo es un Black ¿no? Aunque sea Anthony".

- ¿Y qué opinan de Darrell? – interrogó molestando a su amigo el ojiverde.

- Es igual de guapo que Anthony - respondió Ginn, sin ver la sonrisa vanidosa del Black - pero es muy frió, algo reservado…

- Cierto. En lo personal no creo que me odie, nunca le he hecho nada, pero siendo Slytherin, no creo que por ser hija de muggles le agrade mi presencia - puntualizó Hermione.

- Eso es por… - intentó replicar "Anthony" pero la voz de la prefecta lo hizo callar.

- Se que es tu hermano Anthony y por eso merece todo nuestro respeto, aunque hay que reconocer que son muy diferentes – concluyo firme.

- Si - agregó la pelirroja - no hemos hablado mucho con él, pero creo que tú lo aventajas por ser un caballero. - completó sonriente.

- Entonces ¿Darrell no es un caballero? – indagó Harry, divertido al ver la mirada de sorpresa de "Anthony".

- No lo se - manifestó con sinceridad Mione - no he hablado con él, pero yo adoro a este niño tierno - completó, levantando su brazo y pasándolo sobre sus hombros, reposando la cabeza en el hombro de él y una mano en su pecho.

- Si, yo también lo adoro - manifestó Molly, mirando con recelo a Hermione - pero habíamos acordado que lo abrazaríamos las dos juntas, tu te aprovechas…

- Ginny, acababa de abrazarlo cuando llegaste ¿verdad Anthony? - interrogó la castaña al pelinegro.

- Mmm, si, así es - respondió el ojiplata, con su mejor tono tranquilo, imitando a su hermano.

- Más te vale Hermy - expresó la pequeña Weasley con voz de fingido enojo, haciendo que la castaña riera.

- ¿Y yo qué?, ¿estoy pintado? – interrogó Potter, intentando desviar la atención de las chicas.

- También te quiero Harry - se levantó Hermione y se acercó a él, tomándolo de un brazo y abrazándolo con cariño.

- ¡Que consuelo! - replicó con sarcasmo - soy relegado por "Anthony" y eso que a mi me conocieron primero – reprochó sentido el león.

- Ya Harry, no seas celoso, no puedo evitar ser guapo - expresó "Anthony", disfrutando de la cara de las chicas al oírlo, pero había algo en la mirada de la castaña, algo que no sabía como interpretar.

- ¿Anthony? - inquirió Hermione - te oíste como el hurón - regañó, clavando sus pupilas en las grises, recordando al líder de Slytherin - me tengo que ir, nos vemos después - salió sin más de la Sala común, rumbo a su Torre; dejándolos algo sorprendidos.

- ¿Qué le pasó? – interrogó extrañado "Anthony".

- Ya sabes que siempre se pelea con el hurón, así que tu comentario se lo debe de haber recordado - explicó Ginevra aún mirando el camino por donde su amiga había desaparecido.

- Entiendo - recitó "Anthony", meditabundo, había notado una sombra en la mirada de la castaña, ¿acaso sería tristeza?

- Voy por mis cosas para irnos al estadio "Anthony" - avisó Harry, subiendo por las escaleras; dejándolos solos, momento que Darrell pensaba aprovechar para saber si el cuaderno estaba en esa Casa.

- Ginny… - empezó con voz suave.

- Mande - dijo sonriente.

- Si te preguntó algo, ¿me responderías con la verdad? - cuestionó con pasividad, deslizando el índice a lo largo de la mejilla femenina.

- Claro, yo… ¿qué pasa? – interrogó extrañada la leona.

- ¿Es verdad qué el cuaderno donde escriben las chicas esta en Gryffindor? - preguntó con interés, sin dejar de mirarla a los ojos, mientras apoyaba su mano en la mejilla de la chica.

- ¿Cómo sabes?, ¿quiero decir…? – expresó sorprendida, diciéndole al chico sin saber lo que necesitaba.

- Vamos Ginn, no le diré a Harry y a Ron, de verdad – manifestó, pensando que era verdad… no les diría a ello, pero no dijo nada de los Seths.

- Mmmm - expresó vacilante, pensando si decirle o no… lo miró, y él puso una mirada tierna, que acabo con las defensas de la pelirroja – que yo sepa el cuaderno no esta en Gryffindor, pero no te diré donde esta.

- Entiendo, gracias por la confianza - pronunció con una sonrisa, rozando suavemente la mejilla de Ginny con sus labios. "Se puede acceder mejor a la información siendo un lindo y dulce niño, ese mustio de mi hermano lo sabe y por eso es así".

En ese momento aparecieron Harry y Ron, con su ropa de quidditch, además de sus escobas.

- ¿No vas a ir al entrenamiento? - cuestionó Ron a su hermana.

- Si… yo… - se había olvidado del entrenamiento de quidditch por estar con "Anthony" - voy por mis cosas, allá los veo - subió por la escalera, dejándolos en la Sala.

"Anthony" se levantó, evitando la mirada inquisitoria del ojiverde y los tres salieron rumbo al estadio…

En tanto una pelinegra se encontraba afuera de la Sala de premios anuales esperando, cuando de pronto vio acercarse a la figura que esperaba.

- Te tardaste mucho - reclamó con un tono de berrinche Pansy, mientras se acercaba a él provocadoramente, Draco no esperó más y la tomó en brazos, entre besos desesperados entraron a la Sala.

El rubio la condujo hasta su fina cama donde la depositó, colocándose encima de ella, volviendo a las caricias y besos – Espero que esta vez no nos interrumpan – musitó Pansy, refiriéndose a su compañera de Sala, la cual al entrar Draco se percató de que no estaba en el lugar.

- No te preocupes - contestó dándole a entender que no los interrumpiría nadie esta vez, después de todo, no creía que la castaña fuera a llegar.

Entre besos cada vez más intensos y caricias anhelantes, llenas de pasión, Pansy despojaba al Slytherin de su uniforme, dejando caer al suelo la ropa, mientras él también comenzaba a desvestirla, dejando ver su fina lencería negra y su escultural figura, la cual el rubio disfrutaba.

En el 12 de Grindmund Place…

Albus Dumbledore se encontraba sentado cómodamente en el Despacho, esperando la llegada de los Slange, los cuales no tardaron en aparecer, al igual que los dos Merodeadores.

- Ya los esperaba - habló el anciano, indicándoles a los presentes que tomaran asiento, se puede decir que por fin se habían acostumbrado a compartir la misma habitación en una relativa "calma".

- No tenemos mucho tiempo - avisó Edward Nott.

- Entiendo - mencionó esperando su informe Dumblendore.

- Esto es lo que hemos obtenido - mencionó Lucius dejando en el escritorio una carpeta llena de documentos, Percival la tomó en sus manos hojeándola.

- Ya veo, piensa que con realizar más ataques atemorizara al mundo mágico como la última vez – expresó con preocupación Albus.

- Pero qué se cree ese maldito - interpeló desde su lugar Sirius – que no se atreva a acercarse de nuevo a Harry.

- Créeme que el primero en su lista es ese chiquillo – anunció Malfoy con una sonrisa conocedora, a lo cual Sirius respondió con un impulso, levantándose de su silla, pero el castaño a su lado hizo que volviera a tomar asiento.

- Eso es verdad Sirius, pero ahora no será tan sencillo… él sabe de la existencia de la Orden, por lo cual pensara dos veces en atacarlo… de seguro esta pensando en cómo debilitarla y poder así atacarla – expresó ecuánime Remus, tratando de mantener la situación en paz.

- El lobito esta en lo correcto - expresó Lucius – vencer a Voldemort no es tan sencillo - agregó con una mueca.

- ¿Qué es lo qué esta pasando adentro?, ¿creen qué sospeche de ustedes? – cuestionó el Director de Hogwarts, por ahora su prioridad era mantener a todos a salvo, necesitaba la información pero no pensaba sacrificar a nadie.

- Voldemort sospecha de todos, hasta de él mismo - respondió Edward dando a entender que de alguna forma seguían a salvo.

- Entiendo, no dejen de vigilar a Bellatrix… a ella es a quien necesitamos - expresó Dumbledore, sorprendiendo a los presentes.

- Ya veo - comentó Evan, entendiendo el plan del anciano.

- El problema por ahora, no es Voldemort, es ella… deben cuidarse de que ella confíe en ustedes o será un problema – explicó Albus.

- Mmm esa mal… - masculló Canuto, recordando que casi lograba matarlo.

- Tranquilo Sirius - calmó Regulus.

- Vamos Regulus, que sea tu prima favorita, es una cosa… pero no puedes negar que si pudiera también trataría de matarte, además en este momento no eres precisamente él que más esta a salvo. No dudes en que esta buscando la forma de llevarte ante Voldemort vivo o muerto - evidenció ironizando Sirius.

- Eso es verdad, ella ha estado sobre nosotros porque cree que sabemos donde se esconden - comentó Nott.

- Pues yo no le tengo miedo a mi querida primita, que me busque, sí se cree tan inteligente que lo pruebe, yo tampoco me voy a medir - comentó Rosier con una sonrisa.

- Mmmm vamos… - comentó con sarcasmo el animago.

- Por ahora es mejor que se mantengan al margen - expuso el anciano a Evan y Regulus – al menos con respecto a Bellatrix, pueden comprometer a todos los presentes y no solo eso, saben lo que eso significa - agregó el Director de Hogwarts.

- Tiene razón - afirmó Remus, pensando en todos los chicos.

- Debo admitir que Dumbledore y el lobito tienen razón – expresó serio Nott.

- Yo también creo eso, ya no es tan sencillo, hay mucho que perder - analizo Malfoy.

- Voldemort esta buscando la manera de dañarnos, sabe que no puede tocarnos, pero a nuestros hijos si… no dudo que busque llegar a ellos - acotó Regulus recordando que Darrell estaba interesado en los mortífagos y que posiblemente Draco y los demás también.

- La situación es critica, pero no duden que haremos que los chicos estén a salvo - aseveró Dumbledore calmando a los presentes - además ellos están más concentrados en disfrutar de su juventud – comentó con una sonrisa enigmática, ya que sabía del cuaderno, nada sucedía en ese colegio que él no supiera.

- Eso es lo único que tienen que hacer, es mejor mantenerlos al margen de esto lo más que se pueda - espetó Remus.

- Como usted ya se pudo dar cuenta, en esa carpeta vienen los próximos ataques que piensa hacer Voldemort - enunció Malfoy restándole importancia a lo que esa información valía.

- Es mejor que nos retiremos, no debemos hacer que sospechen - comentó Edward.

- No tengo que decir que deben tener cuidado, las cosas no son lo que parecen - expresó Percival, los presentes no dijeron más.

Afuera del Despacho…

- ¿Haz tenido noticias de tu hijo? – inquirió sarcástico Edward clavando sus pupilas en Evan.

- Algunas cartas – respondió evasivo.

- ¿Crees qué este seguro? – mencionó cáustico Regulus.

- Lo mantengo vigilado, pero no tarda en regresar – aclaró buscando en el interior de su túnica – por cierto, toma - entregándole un paquete de cartas, la cuales Lucius tomó observándolas con una sonrisa al reconocer de quién eran.

- ¿Qué pasa? ¿Qué es eso Lucius? – inquirió Edward, a lo cual él contestó enseñándoselas – ya veo… de nuestra sobrina favorita – agregó curvando sus labios.

- ¿Cómo esta? – preguntó Malfoy, ocultando la alegría que le daba saber de ella.

- ¿No podías evitar preguntar, cierto? – expresó burlonamente Regulus.

- Bien, ya sabes… siempre peleando con los chicos, no dudes que en esas cartas se queje de Draco y de Theo, al menos ya no se queja de su hermano - repuso Rosier, curvando la comisura de sus labios.

- Por eso debió ser niño, encajaría perfecto con ellos, sería otro como tu - prorrumpió molestando Arcturus – o no hubiera nacido, pero tenías que…

- Si hubiera sido niño Regulus, Lucius no la trataría así… en esos años que Evan no estuvo, él solo hubiera ido menos de la mitad de veces a Italia - mencionó burlándose Nott.

- No sean estúpidos, no la trato de ninguna forma especial - aseguró Lucius haciéndose el desentendido, aunque él sabia que si lo hacia, con Draco y Terrence su relación había sido diferente, de "hombres", tratar con una niña lo había llevado a tener que ser más expresivo.

- Mmm el que sea niña debe tener sus ventajas, ¿no? – comentó Evan curvando sus labios - a preguntado por ti y por Nott en todas sus cartas, desde las vacaciones de verano - explicó sin darle importancia.

- Mmm ¿celos de padre? – cuestionó el pelinegro enarcando su ceja

- Claro que no – contestó apresurado Evan.

- ¿Qué puedo decir? Al parecer le agrado más que tú - señaló arrogantemente Lucius después de todo, él había pasado mucho tiempo con la niña.

- No lo creo – agregó Rosier, fingiendo indiferencia - Narcissa las ha enviado a la mansión, deberías… - calló al darse cuenta de la poca atención que le prestaba su amigo.

- Lo se, es mejor que nos vayamos Nott – comentó Malfoy, evitando tener esa platica.

- Los dos deberían hablar - pronunció Evan, tratando de que Lucius lo escuchara

- Los veremos después - mencionó Edward, al minuto que desaparecían los dos.

- ¡Que tercos son! - resopló negando con su cabeza Rosier.

- Vamos, que al menos ellos no han desaparecido más de 10 años - dijo burlándose el pelinegro.

- Ja, ja, ja - lo miró fríamente – no eres precisamente él más indicado para decirme eso – recordó, pensando en su rubio amigo "Lucius tienes que hablar con ella… quizás ella te necesite más de lo que tu crees".

- ¿Vienes? – preguntó Regulus, enarcando su ceja.

- No, tengo que hacer una visita – respondió enigmático el rubio de pupilas turquesa desapareciendo, dejando a Arcturus extrañado por su actitud.

En tanto en el Estudio…

- ¿Qué piensas de todo esto? – cuestionó Sirius tomando asiento en su silla al frente del escritorio.

- Creo que las cosas se van a complicar más, debemos estar atentos… vienen tiempos difíciles, siento que Dumbledore nos esta ocultando cosas - comentó el castaño desde su lugar en una silla.

- Pensé que él único que había notado eso era yo - expresó el pelinegro echando su cabello negro hacia atrás.

- Por ahora debemos esperar y confiar en que Lucius y Nott… no lo echen a perder por sus impulsos - masculló desconfiado el ojiambar.

- No lo harán, tienen mucho que perder, no creo que arruinen su única oportunidad de salir de esa escoria - manifestó con desdén el ojigris.

- Eso espero - pronunció meditabundo Lupín.

En Wiltshire...

Una hermosa dama se encontraba pensando en lo que tanto la atemorizaba. "Severus tiene que ayudar a Draco, corre mucho peligro… matar a Dumbledore es una locura. Todo por culpa de Lucius, si él no hubiera fallado… Voldemort no hubiera querido castigarlo con nuestro hijo… es solo un niño ¿y dónde esta ahora que lo necesitamos?".

Sus cavilaciones fueron interrumpidas por la llegada inesperada de cierto rubio.

- Buen día Narcissa – saludó Rosier acercándose a la rubia y besando su mano.

- ¿Evan? – pronunció, no entendiendo su presencia en la mansión – ¿pasa algo? No te esperaba – agregó desconcertada, haciéndole una seña para que tomara asiento – ¿te puedo ofrecer algo?

- No gracias, no pienso quedarme mucho - mencionó sentándose después de ella – primero quiero agradecerte por enviarnos las cartas que Sol le manda a Lucius.

- Era lo menos que podía hacer, aquí solo se estaban acumulando… sabes que Lucius no ha estado aquí en meses - informó, buscando una respuesta en Evan.

- Narcissa en mi no vas a encontrar las respuestas que buscas - exclamó el rubio analizándola.

- ¿No las voy a encontrar o no me las vas a decir que es diferente? - divulgó con su mirada helada sobre él.

- ¿Qué pasa?, ¿qué es lo qué te preocupa?, sucede algo… ¿no es así?, veo miedo en tu mirada - expuso sorprendiéndola un poco.

- Ehh no, no pasa nada - mintió, girando su rostro para que él no la estudiara más.

- Narcissa… - pronunció levantándose y acercándose a ella – yo le debo mucho a Lucius, es como si fuera mi hermano cuido de mi esposa y de los niños. Ahora si hay algo con lo que yo pueda ayudarte y ayudarlo a él, me gustaría saberlo - prorrumpió, haciendo que la rubia lo observara dudosa, no sabia si decirle… ¿podría ayudarla?

- No pasa nada - contestó tratando de ser lo más convincente posible.

- Ya veo - espetó no creyéndole, pero por ahora era mejor no presionarla, pero la tendría vigilada hasta saber que escondía - cuando quieras decírmelo… sabes que puedes ir a la mansión.

- Lo se - increpó agradecida.

- Es mejor que me vaya, tengo asuntos por atender - expuso, besando la mano de la dama, para después hacer una reverencia y desaparecer dejándola más preocupada y con más dudas dando vueltas por su mente.

De regreso a Hogwarts, en la Sala de Premios anuales…

El atractivo rubio, poseedor de fríos ojos grises, labios finos y rosados, de tez de porcelana, disfrutaba de su compañía, sin duda se entendían bastante bien, en la habitación solo se escuchaban sus agitadas respiraciones y la voz de la chica pronunciando el nombre de él, en suaves susurros a su oído, disfrutando del placer que le producía estar con él.

Pansy conocía bien a Draco, los puntos que lo hacían enloquecer al igual que él los de ella, como de muchas… sin duda sabía como pasarla bien con una chica.

La pelinegra se aferraba a él intentando no encajar demasiado sus uñas en la espalda del ojigris, al sentir que él se hundía en su cuerpo, moviéndose dentro de ella, solo pudo entregarse al movimiento extasiante que sus cuerpos pedían con desesperación, Malfoy la acariciaba con vehemencia, explorando y delineando el cuerpo de su acompañante, sintiendo como se contraía y estremecía debido al placer que él le estaba produciendo.

Además de escuchar como ella pronunciaba su nombre, haciéndolo sentirse complacido por su desempeño en este arte, pero no podía negar que ella también sabía lo que hacia, pronto la pelinegra alcanzó su punto máximo de placer, soltando un grito sofocado, mientras besaba al rubio, en cuestión de segundos el ojigris también llegó a sentir ese placer que se expandía por todo su cuerpo, poco después se separaron aún con su corazón latiendo con fuerza y sus respiraciones agitadas, por el momento, sus rostros mostraban un marcado sonrojo y una gran sonrisa.

Parkinson se acercó a él dándole un beso, Draco aceptó los labios de la chica, profundizando su beso, para después levantarse como si nada y dirigirse al baño, dejándola sola en la cama.

Pansy lo siguió con la mirada, decepcionada de que él se levantara tan rápido, eso quería decir solo una cosa, su encuentro había terminado y ella tenía que arreglarse, se levantó buscando su ropa la cual estaba regada por el cuarto, para cuando Malfoy salió de la ducha, ella ya casi terminaba de arreglarse, la miró con una sonrisa seductora, mientras ella admiraba su imagen con una toalla alrededor de su cintura, sin duda una imagen demasiado sexy.

- No pensé que siguieras aquí - comentó dirigiéndose a su closet, buscando su ropa.

- ¿Qué acaso pensabas qué me iba a ir sin ropa? – inquirió con una sonrisa, colocándose sus zapatos.

- Mmm no sería mala idea - mencionó el rubio vistiéndose.

- Lo se, pero no doy esa clase de espectáculos… eso es solo para ti - comentó la pelinegra, mientras se colocaba bien la camisa y su corbata.

- Mmmm… - prefirió no contestar, caminó al tocador arreglándose la camisa.

- ¿No dices nada? – preguntó esperando que él hiciera algún comentario sobre lo último.

- ¿En serio quieres qué conteste eso? - inquirió mirándola a través del espejo colocándose gomina en su rubia melena – es preferible que no diga nada, acabamos de pasar un buen momento, déjalo así - aseveró, observando su imagen perfecta en el reflejo.

Pansy se acercó a él, abrazándolo por la espalda… observando la imagen de los dos en el espejo, el rubio observó las fotos que tenía en unos marcos colocados en el tocador, una era la de su hermosa madre y otra mostraba una imagen de él a la edad de cinco años, peleando con Solem por quién debía salir primero y estar en medio, mientras Nott y Terry los observaban, entonces recordó lo que había dicho su prima "por cierto Draco… a mi no me gusta Pansy, no me agrada… además odio que quiera ser mi amiga solo porque soy tu prima" – Pansy suéltame, me arrugas la camisa - se quejó, esperando que lo soltara.

- Ni siquiera tiene una arruga - farfulló molesta, dejando caer sus brazos a sus costados.

- Pansy… - pronunció frío, volteándose, quedando de frente a ella, clavó sus pupilas en las profundidades de sus ojos negros – ¿tienes claro qué tu y yo no tenemos nada? - aseveró, observando la reacción de la Slytherin.

Parkinson se sorprendió, no esperaba eso, lo miró directamente para después desviar la mirada pensando una respuesta – Si no lo tenemos, no es porque yo no quiera…

- Exacto, yo no lo deseo y deja de molestar a Solem, es mejor que no te le acerques - exigió girándose de nuevo hacia el espejo, para terminar de arreglarse.

- Pero… - titubeó confundida, se acerco a él – acabamos de… - agregó siendo interrumpida por la voz de Draco.

- No me malinterpretes, los dos nos la pasamos bien - respondió con una sonrisa de lado, acariciando la barbilla de la chica – pero solo es eso – completó firme, sin más se giró encaminándose hacia el closet.

La pelinegra lo miró con enfado por las palabras de este, ella sin duda esperaba más de él, tomó sus cosas y caminó con su usual elegancia hasta la puerta sin decir más, sumida en sus pensamientos, sintiéndose perturbada por la frialdad de Draco y furiosa por sus palabras, bajó rápidamente quería cuanto antes huir de esas palabras tan crueles, pero al parecer las cosas no terminaría ahí, ya que al llegar a la sala se encontró con la figura de la castaña.

Hermione había salido de la Torre de los leones, dirigiéndose a su Sala. "Al parecer el hurón no esta, perfecto lo que menos quiero es una pelea con él". Se sentó frente a un escritorio a realizar sus labores, si quería ver a las chicas tenía que terminarlos antes de la hora acordada, cuando de pronto escuchó el crujir de los escalones que dirigía a las habitaciones, volteó instintivamente a las escaleras, encontrándose con alguien que no esperaba, Pansy Parkinson.

OoOoOoOo

· , . · · ¿Qué creen que pase?

· , . · · ¿Quién será esa chica especial para ellos?

· , . · · ¿Lograran averiguar lo que piensan las chicas?

· , . · · ¿Qué pasará con los secretos que ocultan los adultos?

· , . · · ¿Qué pasara entre Draco y Hermy?

· , . · · ¿Y los gemelos Black que sorpresas nos darán?

· , . · · ¿Qué pasara con Anthony en Slytherin?

· , . · · ¿Y Darrell en el papel de Anthony?

Esto y más si ustedes lo piden… ¿reviews? ¿avadas? ¿algo?

Gracias a todos lo que nos apuraron, aquí esta el capítulo por fin… ojala les haya gustado y nos manden un review… pero ahora, nosotras nos retiramos ya que en esta ocasión los guapos Seths y Löwes hablaran en nuestro nombre.

- Hola nenas ¿cómo están?… soy Blaise Zabinni, si, el inigualable y sensual chico de color, perteneciente a Slytherin, amigo de Draco Malfoy… bueno ignórenlo a él por ahora… yo juego quidditch, soy deseado por muchas, anhelado por otras cuantas, que claro, jamás me tendrán por no ser sangre pura o ser traidoras de sangre, pertenezco a los Seths… ahh y próximamente seré mortifago, y por hoy, daré las gracias en nombre de las hermosas autoras de este fic por los reviews…

- Ahora sí iniciemos… Hey Fely, gracias por mandarles tu review… ¿y Draky?... me voy a burlar de Draco, durante mucho tiempo, aquí tienes el nuevo capítulo, esperamos que te guste, te mando un beso, hasta pronto.

- Hola nena, Amely Potter, gracias por tus comentario, claro que Draco se va a lo seguro, y pronto sabrás las respuestas a tus preguntas, pero también piensa en mi… no solo en los demás ¿qué tienen ellos qué no tenga yo? bueno si, si… ya lo se, ojala te guste este capi y le mandes un review a las autoras, te mando un beso nena, hasta pronto.

- Hola Lean Black ¿Qué hay de nuevo? es sabido que Draco tiene un asunto con Pansy, por algo siempre recorre y desaparece de clases por estar con ella y lo del come-babosas de Weasley ni yo lo sabia, ¿con qué con Lovegood?, vaya, vaya, esta información no la olvidare, la comentare con los Seths… gracias por tu review nena, aquí esta el capitulo, mándales un review a las autoras para que sigan el fic, te mando un gran beso, cuídate nena.

- ¿Qué tal Mokoto Ichiggo, ¿cómo estás? mis chicas en este momento me están susurrando que les gusta mucho tu fic, "La pequeña Hermione" eso suena interesante, me preguntó ¿qué pensará de eso Draco?… mmmm ya lo sabré cuando hablemos, por lo pronto aquí tienes el nuevo capitulo, ojala te guste y les dejes un review, cuídate nena y no olvides votar por mi en los forums.

- Hola Bellatrix Black Rosieres un placer conocerte… y claro que nosotros nos divertiremos, ojala te guste este capítulo y no olvides el review y sobre todo el apoyo a este adonis, tengo que ganar nena, te mando un beso, hasta pronto.

- ¿Qué tal Alex M?. ese nombre suena misterioso, las chicas me susurran que te mandan saludos y bueno, claro que las descripciones son buenas, al parecer esas descripciones causaron sensación… ¿qué habrán puesto? Tengo que enterarme, si Draco tiene los ojos grises, igual que Nott y Darrell, bueno en distintos tonos, yo les dije que usen pupilentes pero no quisieron jajajaja, tienes razón, creo que es un trauma con ese color, pero pues no puedo hacer nada, por eso yo que los tengo oscuros en un tono medianoche soy el más codiciado de todos, no olvides votar por mi y no temas que sus locas cabecitas dejen de dar ideas… no te imaginas que otra cosa ya están planeando en su oscura mente; ¿me preguntó qué me tendrán planeado? – las mi´ra de reojo, pasando saliva – por esa mirada creo que es mejor no preguntar, hasta pronto nena, espero volver a saber de ti; yo saludare a Draco de tu parte…

- Hola BarbaraNakamura, si yo se que su idea es algo lenta, ya se los he dicho pero no me hacen caso, es mas, puse mi queja ante la Sala del Tribunal del Ministerio… por lo pronto espero que te guste este capitulo y que votes por mi… y no olvides dejar tu review para estas nenas loquiitas, te mando un beso nena, cuídate.

- Hola de nuevo helena malfoy ¿qué tal estas? Muchas gracias por tu comentario y por apoyarlas en las dos páginas… espero que este capitulo te haya gustado y les mandes tu review, además, no olvides tengo que encabezar la lista de los más sexys, recuerda tu voto y me hará ganar… cuídate nena, te mando un beso.

Bueno, hemos terminado por ahora, también agradecemos a todas aquellas nenas que han puesto a estas autoras en sus favoritos… no se lo merecen… pero igual, ojala les manden un review y a los que leen y no dejan review, es bueno saber que están ahí. Ahora pasemos al apoyo para mi… yo tengo que estar en el primer lugar de ese cuaderno, soy el mejor, olvídense de los demás solo piensen en mi… - en ese momento llega Draco, Nott y Darrell, claro y los guaruras de Draco, Goyle y Crabbe

- ¿Qué estabas diciendo Zabinni? – cuestionó su líder en nombre todos, alzando su rubia ceja.

- Ahhhh bueno pues, promocionándome ¿qué más?… yo fui el elegido para dar los agradecimientos, tenía que lucirme, ¿no?… por algo fui elegido y ustedes no – contestó Blaise con una sonrisa burlona en sus lindos labios

- Aha ¿con qué olvídense de todos eh? – cuestionó con malas intenciones Darrell, mientras Draco ya llama a sus gorilas, que se acercan a Blaise.

- Lo siento chicas y publico en general me tengo que ir… ¡no olviden mandar su review y votar por mi! – grita el moreno, mientras se aleja corriendo con los demás tras él.

- ¿Qué le habrá pasado a Blaise, Lady Muerte?- cuestionó The Darkness Princess

- No lo se… pero espero que este bien - contestó Lady Muerte tratando de averiguar.

- Mmmmm no te preocupes Blaise ¡tu tienes mi voto!- gritó The Darkness Princess – bueno, al menos soltó el micrófono.

- Ya era hora, parecía que se lo quería quedar… ¡y la lista la encabezara mi Draco Malfoy!, ¿escuchaste Blaise? - comentó Lady Muerte

- Perdonen estos sucesos… nosotras las dejamos ahora, hasta pronto.

Saludos y abrazos

«´¨·. . The darkness princess & Lady Muerte · .·´¨»

.·´¨». Blaise Zabinni·«´¨·.