Advertencia!: AU, USUK, algo de fluff, personajes un poco OOC
Star
Cap.3: Brilla, Brilla Estrellita
Dentro de la casa ya reinaba la tranquilidad. En el sofá más grande, Matthew dormía plácidamente, usando como almohada un oso polar de peluche y aun con los zapatos puestos.
La luz del amanecer comenzaba a proyectarse en el horizonte, desvaneciendo la oscuridad de la noche y tiñendo todo con una claridad hermosa.
-Nunca había visto un amanecer…-Arthur estaba sentado en una silla que Alfred le trajera al patio, donde ahora los dos veían el espectáculo que el sol les brindaba
-No pensé que fueras "un alguien"… o de lo contrario te habría platicado muchas más cosas-Alfred, más que apreciar al amanecer, no le quitaba la vista a su estrella
-Ya tendrás tiempo de mostrarme todo... bueno, digo… sólo si quieres… y tienes tiempo-Arthur se ponía nervioso al decir esa clase de cosas, porque él amaba al chico de ojos azules, de verdad, pero no estaba muy seguro de que tenía que hacer o decir, o si el otro le correspondía
Conocer a Alfred había sido lo mejor que le hubiera pasado en la vida, sobretodo porque resultó ser un chico apuesto de ojos azules, como ese cielo en el día, ese que tampoco había podido ver antes.
-¿Quieres que te lleve dentro?-Alfred le sacó de su ensimismamiento. Y es que habían descubierto un pequeño problema hace unas cuantas horas: Arthur no sabía caminar; era lógico, jamás había experimentado la gravedad de ningún planeta y así mismo no había tenido que desplazarse por uno.
-Quisiera quedarme un poco más aquí afuera… aunque quizá tus vecinos no deban verme-dijo recordando lo que Matty dijera en algún momento de la noche, algo sobre mantenerlo en secreto
-Tienes razón…-Alfred se paró de su asiento y cargó nuevamente con su estrella, y le sonrió ampliamente-eres tan ligero, no me cuesta nada levantarte
-…-La estrella no dijo nada, sólo supo que sus mejillas estaban teñidas de rojo por el bochorno de las palabras del humano, además de su proximidad
-Dime algo… ¿qué nunca duermes?-Alfred preguntaba eso al ver a Matty dormido en el sofá, y porque él mismo tenía bastante sueño ya, sin embargo, Arthur no parecía estar cansado
-¿Qué es dormir?-la estrella le miraba con total tranquilidad al tiempo que Alfred intentaba convencerse de que era una pregunta valida
-Pues… ¿recuerdas que siempre que terminaba de hablar contigo, decía que me iba a dormir?-Arthur asintió-bien, pues "ir a dormir" es cuando te recuestas, cierras tus ojos, y descansas… así como Matty-terminó por señalar a su hermano
-Entonces… no, yo no duermo-Arthur terminó en el otro sillón, sentado, porque de otra manera el ala lesionada le dolía mucho
Durante las primeras horas de la mañana, la estrella le explicó a su querido Alfred, que su cuerpo era muy distinto al de un humano, porque él no tenía la necesidad de dormir, comer, o incluso respirar. Las estrellas como lo era aquel ser alado, tenían las vidas más largas de todas las especies en el universo, porque podían vivir hasta que así lo desearan.
-¿Quieres decir que puedes elegir en qué momento morir?-eso era macabro a los ojos de Alfred
-Sí, las estrellas somos seres únicos… lo más seguro es que de ahora en adelante mi cuerpo pierda algunas propiedades-Arthur estaba pensativo, con la mirada en el piso y la mano en el mentón, este último gesto lo había aprendido del de ojos azules-cuanto más tiempo pase con otro tipo de ser vivo similar me iré adaptando a éste
-Oh no…-Alfred se veía consternado
-No es nada malo… sólo me sincronizaré contigo-Arthur le sonrió para tranquilizarlo- si bien no necesito dormir o comer, poco a poco iré asimilando todas esas cosas y las tendré que hacer como tú…
-Espero que ser un humano sea de tu agrado-el de gafas también sonrió, pero de forma más apagada- desearía que siguieras siendo igual de fantástico siempre
Arthur pareció asustarse, ¿acaso Alfred ya no le amaría al perder parte de su naturaleza?-perdona… yo no puedo cambiar eso, pero me alegra saber que mi vida será tan larga como la tuya
-…-Alfred sintió sus mejillas arder y de seguro teñirse de un ligero rojo-¿entonces vivirás siempre y cuando yo lo haga?
-Claro… sólo vine hasta la Tierra para estar contigo el resto de mi vida-Arthur se arrepintió un poco de haber dicho eso, básicamente porque Alfred tenía la cara toda roja y una expresión extraña que no sabía interpretar-¿dije algo inapropiado?...d-disculpa
-… N-no te disculpes… no has dicho nada malo-el humano se restregó la cara con la mano, alzando sus gafas e intentando despejar su mente de pensamientos extraños, no tenía que mal interpretar las cosas que decía su estrella, después de todo él no estaba tan consciente de lo que decía. Luego de eso los dos guardaron silencio, así, hasta que el timbre sonó de nuevo, despertando a Matty y conmocionando nuevamente a la estrella-debe ser Antonio
Alfred corrió a abrir la puerta. Matthew se despabilo estirándose y revolviendo un poco su cabello-buenos días…
-¿Buenos días?-respondió Arthur al mismo tiempo que le preguntaba por esa frase extraña
-Ah es lo que dices al saludar a una persona por la mañana-el de cabellos lacios limpiaba sus gafas al explicarle-yo mismo te enseñaré todas esas cosas, porque de Alfred no aprenderás más que "malas costumbres"
-¡Hola a todos!-entraba Antonio cargando con una maleta larga entre sus manos-ya traje lo necesario para fijar el ala
No tardaron mucho en ello, Arthur fue sostenido por los hermanos, al tiempo que el veterinario acomodaba el ala lo más pegada al delgado cuerpo, y en esa posición fue vendada. Para esto, Matthew tuvo que prestarle algo de ropa a la estrella, ya que necesitaba sólo tener puesto un pantalón para el procedimiento, y la ropa de Alfred le quedaba espantosamente grande
-Bueno, ya está… creo que en dos semanas estará curado-Antonio estaba complacido con el vendaje-sólo hasta entonces podremos saber si podrá volar de nuevo, pero lo dudo mucho-siguió revisando su trabajo y entonces concluyó satisfecho:-vaya, está lo suficiente ajustado para poder ponerle una camisa sin problemas
-Alguna de las mías debería quedarle-Matty subió corriendo a su habitación
-¿Cómo te sientes?-Alfred le había tomado de las manos todo ese tiempo, y ahora, de forma cariñosa se preocupaba
-… Mejor, así ya no duele-Arthur de nuevo sentía ese sentimiento cálido al tener sus manos unidas a las del terrícola
-Intentemos ponerte esta-Matthew había regresado con una planchada camisa azul.
Arthur pegó a su cuerpo su ala libre, y el joven de ojos azul liliáceo le acomodó la nueva prenda. Al terminar de abotonarla, el resultado era muy bueno, nadie pensaría que tiene un par de alas como un ángel, claro, a menos que vieras las puntas de estas salir por debajo de la parte trasera de la camisa.
-¡Esto es genial!- Alfred alzaba los brazos y brincaba entusiasmado-sólo bastará ponerle un abrigo y podremos sacarlo a dar un paseo
-Te olvidas de que no sabe caminar y de la aureola-el de gafas ovaladas seguía acomodándole la ropa a Arthur
-Oigan chicos-llamó la atención el moreno-ya me voy… y me preguntaba… ¿podría mostrarle a mi Lovi "la estrella"?
-¡Ah no! ¡Claro que no!-Alfred de inmediato se puso a la defensiva y comenzó a empujar a la salida al veterinario-más te vale que no digas una sola palabra sobre Arthur, o de lo contrario te las veras conmigo… y toda la línea ofensiva del equipo de American football de la preparatoria
-Ok… volveré para remover el vendaje en dos semanas-apenas dijo eso el de cabellos castaños, Alfred le cerró la puerta prácticamente en la cara-se dice "Gracias por venir en la madrugada y cobrar barato"… idiota
Cuando Alfred regresó a la sala, Matty hacía su primer intento de enseñarle a caminar al de ojos verdes, igual que como se le guía a un niño pequeño.
-Mira, Alfred… ya casi puedo caminar-se afianzaba fuertemente de los brazos de Matty, mismo que lentamente daba pasos hacia atrás mientras la estrella avanzaba lentamente
-Era de esperarse de mi fantástica estrella de la suerte-Alfred veía contento que no le faltaba mucho para mantener el equilibrio por si mismo
-Ahora intenta tú solo…-Matty le soltó, sonriendo al ver que permanecía en pie
Arthur, lentamente, dio un tembloroso paso en dirección al de ojos azules. Consiguió dar otros cuatro pasos antes de irse hacia adelante, cayendo en los brazos de Alfred-apuesto a que para mañana ya estarás caminando perfectamente
-Bueno, pero mientras puedo enseñarte muchas otras cosas, como leer, escribir… y algunas costumbres-Matty de inmediato pensó en no perder el tiempo
-Suena divertido-Arthur parecía ilusionado con sólo escuchar la forma en que el de gafas ovaladas hablaba
-No es tan divertido…-dijo Alfred pensando en que no sería más que horas eternas de estar escuchando a su hermano dar clases, porque su lindo hermanito a menudo daba asesoramiento a niños de primaria-al menos dime que harás el desayuno primero, porque me estoy muriendo de hambre
-Claro, ayúdale a llegar a la cocina y les prepararé algunos hotcakes-el menor se fue directo a la cocina como dijo
El desayuno fue un concepto nuevo que fue muy entretenido para Arthur, le era muy interesante aquello de sostener correctamente los cubiertos, además del correcto acomodo de las coas en el mueble llamado mesa. Y como si todo eso fuera poco, los sabores eran todo un misterio para él.
-Cuando algo de comida te gusta, se dice que está deliciosa-Alfred le explicaba mientras se servía por tercera vez
-Oh espero poder aprender a cocinar cosas deliciosas-el de ojos verdes imitaba lo que Matty hacía, cuando cortaba la comida, cuando tomaba leche, así casi cada movimiento
-Realmente aprendes muy rápido, dudo que tengas problemas para hacer lo que quieras en poco tiempo-le animaba el de gafas ovaladas-Al, cuando termines tienes que ir a comprar víveres, mamá casi no dejó nada en el refrigerador
-Ok, mientras podrías enseñarle alguna de todas las cosas que dijiste-por un lado estaba aliviado, no iba a tener que tragarse toda la clase de alfabetización de su hermano, aunque no le gustaba la idea de dejar al de ojos verdes.
Las cosas siguieron como lo planeaba Matty: Alfred fue a comprar lo que hacía falta en el refrigerador, y ello le tomó dos horas. En las cuales, el de ojos azul liliáceos quedó perplejo.
-¡Ya estoy en casa!-avisó Alfred al entrar con las bolsas de comida
-¡Estamos arriba!-le gritó Matthew desde la planta alta
Rápidamente, el de gafas, acomodó todo de forma descuidada y subió los escalones de dos en dos, para terminar entrando en el cuarto de su hermano.
-Arthur es asombroso-decía el de cabellos más lacios, mismo que se encontraba rodeado por varias pilas de libros diversos-aprendió a leer en solamente unos minutos, y no sólo eso… lee a una velocidad increíble
Era la pura verdad. Arthur estaba sentado en la cama de la habitación, y con un libro de historia mundial entre sus manos parecía leer cada página en tan solo segundos, al grado de terminar el libro en el tiempo que Alfred llevaba ahí de pie.
-¡Wow! Yo tardé un semestre en leer eso… y me salté partes-el de ojos azules entró esquivando las torres de libros, así hasta llegar a una parte de la cama despejada donde se sentó
-Son una especie con una historia realmente compleja-Arthur estaba serio-han pasado por tantas cosas… unas ilógicas, otras asombrosas… y vaya que han hecho estupideces
-¿La historia es cruel, no?-Alfred se abrió paso sobre la cama hasta poder sentarse junto a su estrella-pero tenemos cosas buenas…
-Lo sé, ya he leído todos estos libros-pero la expresión en su rostro no cambiaba-me alegra que sean tiempos más pacíficos
-Olvida un poco esas cosas, yo te mostraré lo que de verdad es importante-Alfred, sin saber muy bien por qué, rozó el rostro de Arthur con la punta de sus dedos-tranquilo, no somos tan malos
El resto del día fue más de lo mismo. A ratos charlaban sobre lo que Arthur aprendía de los libros, y cuando se terminaron los escritos de la casa, Matthew fue por más a la biblioteca local, porque Alfred no tenía derecho a sacar más libros, tenía ya varios de astronomía en préstamo.
Por la tarde siguieron practicando el caminar de la estrella, y para la noche ya caminaba sin caer, lentamente pero estable. Además, Alfred había subido al ático, y logró encontrar un viejo abrigo de su padre, lo suficientemente largo para cubrir las puntas de las alas de Arthur.
-Pero es de tu papá… debe ser muy importante para ustedes-Arthur miraba en un espejo como le quedaba la prenda en cuestión
-No te preocupes, él te lo habría prestado-Alfred le sonrió parado detrás de él-déjalo abierto… es época calurosa
-Entiendo…-dijo la estrella al tiempo que lo abría, tenía puesta la misma camisa y pantalón de la mañana, además de unas pantuflas de Alfred
-Va a dormir conmigo-decía Alfred picando algunas verduras
-Podría dormir en el cuarto de mamá-Matthew freía algo de pollo
-Dije que va a dormir conmigo… bueno, va intentarlo, ya te lo conté, Arthur no duerme
-Ok… sólo no te tomes muy en serio eso de que "amas a tu estrella"-el de cabellos más lacios pudo sentir como su hermano se tensó y dejo de cortar
-¿Y… qué si me lo tomo en serio?-sentía que su corazón se aceleraba con tan sólo pensar en ello, y más al externárselo a su hermano
-Al… ¿de verdad?-bajó la intensidad del fuego en la hornilla y se giró para encararlo-él viene del espacio, apenas y sabemos algunas cosas sobre su especie…
-¿Y? quizá de verdad me gusta… míralo, es bastante lindo, sus ojos… su cuerpo, hasta su personalidad cambiante es preciosa
-Por todos los cielos… sí te gusta-Matty le conocía lo suficientemente bien como para saber eso-hermano, no quiero que salgas herido, él-
-Él vino hasta la Tierra por mí, y quizá ahora no entienda que es el amor, pero yo le enseñaré… y haré que me ame-en los ojos azules resplandecía la decisión
-Eres imposible… te deseo suerte-el menor lo abrazó
-No la necesito, ya tengo a mi estrella de la suerte
El resto de la noche los hermanos intercambiaban miradas cómplices, que para Arthur eran imperceptibles al no estar familiarizado con esa clase de cosas. La cena pasó rápido, Arthur no dejaba de comentar lo fascinado que estaba con ese género literario conocido como novela, además de al fin comprender porque Matty le había llamado ángel inicialmente.
-Pero definitivamente no soy un ángel-dijo Arthur riendo mientras los otros dos lavaban los platos-mi aureola sirve para detectar anomalías en el destino, y mi magia sólo puede alterar el mismo ligeramente
-Un momento…-Alfred casi tira el plato que secaba-es decir… que… cuando te pedía suerte para los exámenes… tú
-Sí, yo usaba mis poderes para que las preguntas fueran más sencillas… o tú supieras las respuestas, incluso para que los profesores fueran condescendientes al calificar-Arthur decía todo eso muy sonriente
-Ya decía yo que no podía ser verdad que aprobaras siempre, nunca estudias y aun así
-¡Basta ya! –le reclamó primero a su hermano y luego continuó hablando con su estrella-de verdad que no dejas de sorprenderme… ¿podrías hacer aparecer una hamburguesa o algo así?
-No, mis poderes se limitan a modificar el destino, además, mientras más cerca esté del suceso en cuestión, será más fácil modificarlo… pero hay cosas que yo solo no puedo cambiar, ni usando todo mi poder
-Vaya…- Alfred terminaba de acomodar los platos en su lugar y cerraba la puerta del gabinete-ahora, vamos a dormir, espero que no te moleste compartir la cama conmigo
Arthur se puso rojo, había leído en algunos libros, de historias románticas, que las parejas casadas compartían el lecho. ¿Acaso esa era una prueba de que Alfred le amaba?, rayos, él quisiera preguntarle, pero si estaba en lo correcto, tal y como los libros lo decían, tenía que esperar a que Alfred le declarara su amor eterno, ya que él desempeñaba el papel de la dama y el terrícola era el caballero… o eso entendía.
Matty se despidió, deseándoles que tuvieran buena noche, y se retiró a su cuarto. Así mismo, Arthur subió las escaleras con ayuda de Alfred y entraron en su habitación. El cuarto del de ojos azules era diferente al de su hermano, además de estar mucho más desordenado.
-Te dije que podía vestirme solo-Arthur salía del baño con una pijama de Matty puesta, una de dos piezas y con botones al frente, para que pudiera ponérsela sin problemas
Alfred ya estaba en la cama de sabanas azules y colcha de estrellas, sólo vestía una camiseta vieja de "Star Wars" y unos shorts azules- puedes recostarte junto a mí
La estrella le dio la vuelta a la cama, y ya del lado que Alfred el indicara, lentamente se acomodó boca abajo, para que las alas no le molestaran-creo que sólo te veré dormir…
-C-Claro…-eso le ponía nervioso, pero no lo admitiría-buenas noches
-Que tengas dulces sueños-era una frase que Matty le había enseñado, además de recomendado para decirla especialmente al de ojos azules
Alfred tardó largo rato en conciliar el sueño, porque sabía que si abría los ojos vería a ese par de hermosas esmeraldas mirándole fijamente. Lo bueno es que estaba cansado por no haber podido dormir nada la noche anterior, así que terminó por rendirse ante el deseo de dormir
El despertar y ver a Arthur a su lado, fue suficiente razón para que una sonrisa se plantara en su rostro y no desapareciera en todo el día. Por su parte, la estrella había pasado una maravillosa noche, observando al terrícola dormir dulcemente.
Los tres rubios desayunaron animadamente como el día anterior, luego de eso, Matty le dio ropa limpia a la estrella, una que combinaba mejor con el abrigo de su padre, aun si Alfred decía que Arthur lucía como un anciano. Para tranquilidad de los hermanos, la aureola de Arthur era removible, se la podía quitar como si se tratase de un sombrero, así que la quitó y la guardaron en el cajón superior de la cómoda de Alfred.
Y entonces, se dispusieron a salir
-Sostente fuerte de mis hombros-Alfred estaba montado en la bicicleta, y le indicaba a su estrella como agarrarse para no caer mientras iba parado en el eje de la rueda trasera
-¿Así?-preguntó Arthur apenas se sintió seguro
-Sí, no te vayas a soltar porque te puedes caer y hacerte daño-Alfred comenzó a pedalear
Matthew había insistido en que no fueran al centro en la bicicleta, alegando que Alfred estaba loco si pensaba que Arthur podría subirse sin correr peligro, pero el mismo Arthur había insistido en que podía hacerlo, dejando ver que era bastante terco.
-¡Esto es divertido!-decía Arthur sintiendo el viento golpear su rostro y mover sus cabellos
Pronto estaban en el centro de la pequeña ciudad. Había un montón de tiendas, de las cuales Alfred le iba explicando que era cada una y sus productos. Ahí mismo, Alfred intentó comprarle ropa un poco más de su medida y un tanto más moderna, pero Arthur escogió más prendas discretas, unos cuantos chalecos y camisas, además de un par de pantalones, porque los de Matthew le quedaban largos. El de ojos azules cuidaba mucho cuando su estrella entraba los probadores de ropa, porque alguien podía descubrir sus alas.
Con todas las compras en la canastilla de la bicicleta, ahora se dirigieron a otro sector del centro, donde estaba el cine, a donde Alfred prometió llevarle luego, y un gran local de videojuegos, aquí pararon por unos minutos.
-Ya veo que entendiste bien…-decía el terrícola cuando en la pantalla de la máquina de The King Of Fighters 2002 aparecía que el ganador era el jugador dos, quien no era otro que su estrella de la suerte
-No es difícil, sólo se tiene que recordar que hace cada personaje y como encadenar cada habilidad-ahora jugaba contra el aparato y lo hacía como todo un experto
-"Le tomó minutos aprender combos que ni yo domino…"-pensaba el de ojos azules al verle jugar
-¡Qué bien juegas!-unos jóvenes de la edad de Alfred se acercaron-¡con razón! Eres amigo de Alfred- ese que hablaba era un chico alto de melena rubia alborotada
-Simon, créeme que él es bueno por sí mismo, nada he tenido que ver –Alfred saludó a todos, eran sus compañeros de clase y equipo-él es Arthur… y estos tipos son mis mejores amigos más un pervertido-termino mirando de mala forma a un joven de ojos azul claro y cabellera larga atada en una cola de caballo
-Le diré a Matty que me tratas mal-se quejó-en fin, mucho gusto, soy Francis, y estos dos son Simon y Gilbert
Arthur les miró cuidadosamente, e incluso reconoció los nombres de ellos, sí, Alfred le había hablado de cada uno-mucho gusto, me llamo Arthur
-Oh mon amour, tienes un acento hermoso, de seguro eres europeo como nosotros, un elegante inglés me atrevo a decir-el tal Francis no le simpatizaba a primera vista y más por las cosas que Alfred le contara cuando aún estaba en el espacio
-No me llames así, suenas como la rana de peluche que vi hace unos momentos-con el comentario de Arthur, todos se echaron a reír estruendosamente, menos el de ojos azul claro
-¡Hahahahaha! Tienes razón, suena como una rana-el de gafas estaba seguro de que no le hubiera podido poner un apodo ofensivo más acertado
-Vaya grosero que eres… debí esperarlo de alguien con unas cejas enormes como esas-dicho eso, Francis le empujó ligeramente, y como aun no dominaba del todo el caminar, se fue hacia atrás, pero Alfred logró atraparlo
-¡Oye maldito idiota!-Arthur se paró, sabía que eso que hizo el otro estaba mal, era signo de que buscaba pelea con él, porque así lo había leído en un libro sobre pandillas
-Cálmate-dijo el que se llama Gilbert, joven peculiar de ojos rojos y cabello platinado-de verdad que eres todo un pequeño Hooligan
Cuando las cosas se calmaron un poco, Arthur entendió que no tenía que reaccionar tan violentamente, aun si le provocaban, aun que Alfred dijo que si se trataba de Francis estaba bien. Escuchó al de gafas hablar amistosamente con los otros, que luego preguntaron si Arthur entraría a la escuela terminando el verano, a lo que Alfred contestó que era muy posible.
-Bueno, tenemos que irnos… West nos invitó a un partido de futbol-Gilbert salió primero en compañía de Simon
-Oye, Al… no te olvides de tu fiesta de cumpleaños sólo por estar con ese cejón-Francis había hecho sonrojar a los otros dos rubios-por cierto… ¿hay alguna cosa que quieras en especial para la fiesta? Recuerda que yo estoy organizando todo para que salga perfecto
-Mmmhhh-Alfred meditó unos momentos y luego pareció ocurrírsele algo al mirar de reojo a su estrella-quiero que sea de disfraz obligatorio
-¿Fiesta de disfraces?... demasiado creativo viniendo de ti, pero me agrada, será magnifico-Francis se retiró arrojándole un beso a cada uno y con la perversa idea de la fiesta de disfraces en mente
-Ese tipo me desagrada-Arthur aun miraba con el ceño fruncido por donde momentos antes los tres chicos e fueran
-No te enfades tanto, él es así… te molestará cada vez que pueda, sólo no le hagas caso-Alfred revisó su reloj de pulso-es tarde, será mejor que regresemos… eh ¿pasa algo?
-¿En verdad parezco inglés?-la estrella había estado pensando en eso todo el rato
-Un poco, sí… el acento, la forma de vestir, pero eso está bien-Alfred le sonrió y no hablaron más del asunto, sólo dijo que sería buena idea presentarlo así, como un estudiante de intercambio que había llegado de Inglaterra
-Y después de comer un helado me llevó a jugar videojuegos-Arthur le contaba a Matty todo lo que habían hecho en el día
Los hermanos cenaban algo de carne, y Arthur intentaba usar bien los cubiertos-ya veo… suene a que tuvieron una cita divertida
-¿Qué es una cita?-Arthur dejó un momento los cubiertos y parecía que Alfred se ahogaba. La estrella se daba una idea de lo que podía ser, pero había leído sobre más de un significado de esa palabra y tenía curiosidad de saber a qué se refería el de gafas ovaladas
-Pues es cuando dos personas, salen a pasear con tinte romant-pero Alfred le tapó la boca
-Mejor hablemos de otra cosa jejeje… sabes, se me ocurrió una idea fantástica: le dije a Francis que mi fiesta de cumpleaños fuera de disfraces, así Arthur podrá ir sin problemas
Matty decidió hacerle casó al de ojos azules, y no insistió con el tema de la cita-suena bien, de vez en cuando tienes buenas ideas
Luego le tuvieron que explicar a Arthur que era un disfraz y en qué consistía una fiesta de los mismos.
El libro que tenía entre sus manos decía "Diccionario", y buscaba en las palabras que empezaban con C-veamos… aquí está, "Cita: Día, hora y lugar para encontrarse dos o más personas. Ejemplo: Tú y yo tendremos una cita romántica"
Eso resolvía parte de la duda, y sólo para estar seguro, buscó los posibles significados de romance, sonriendo ilusionado al encontrar el significado indicado: -"uno de los modelos de amor"-leyó entre todas esas definiciones. Todo indicaba que Alfred le amaba. Pero la sonrisa desapareció de su rostro al recordar cómo había reaccionado cuando su hermano lo mencionó durante la cena, quizá era todo lo contrario. La duda le mataba.
Con todo eso perturbando su pobre corazón, regresó a la cama donde Alfred dormía sonriente. Arthur pensaba en romper las reglas, quizá no pasaría nada malo si era él era quien confesaba su amor, sólo que dudaba, porque no quería escuchar que su amor no era correspondido, no podría seguir viviendo así. Bueno, no tenía que pensar lo peor, así que se limitó a ver al terrícola dormir, así, hasta que despertara a la mañana siguiente.
-Buenos días-saludó Arthur apenas vio abrirse ese par de ojos azules que le gustaban
-Buenos días, Arthur-rayos, lo tenía tan cerca, quería hacer realidad el sueño que acababa de tener, uno donde besaba a esa estrella-¿qué tienes? Te ves triste
-No es nada…-Arthur se paró de la cama y se fue directo al baño para cambiarse de ropa-cuando termine bajaré a desayunar
-De acuerdo… ten cuidado en la escalera-Alfred, un poco desconcertado, fue a buscar a su hermano- hey Matty… Arthur actúa raro, parece estar triste
Matthew, que apenas despertaba ya tenía a Alfred molestando desde temprano, bostezó un poco y se puso sus gafas ovaladas-¿cómo que se ve triste?
-Sí… le dije buenos días y puso una cara… una cara que… se veía totalmente triste y se encerró en el baño-decía haciendo un puchero y luciendo deprimido
-… Quizá le gustas y se desespera porque no le dices nada-Matthew sonrió pícaro y Alfred cambio completamente su actitud
-¡Lo sabía!-que va, no tenía ni idea-tú estás detrás de todo esto
Ah la dulce venganza, había dicho que su hermano se las pagaría por el numerito de la otra noche, cuando casi le hizo llorar con el asunto del impacto que acabaría con la vida de la humanidad-digamos que apropósito le di un montón de novelas románticas, especialmente escogidas para que tuviera la idea de que eres tú quien debe decirle que lo ama
-Eres malévolo, Matthew… la mismísima cara de la maldad-decía Alfred entrecerrando los ojos
-Piensa que también te hice un favor, ahora ya sabes que también le gustas-Matty ignoró al otro y se metió al baño de su cuarto
-… Es verdad, también le gusto-Alfred olvidó la rencilla y se quedó ahí sonriendo embelesado- le gusto… ahora tengo algo más que planear-una gran sonrisa adornó su rostro.
N/A: Hola! Como verán, Arthur es muy talentoso, pero dudo mucho que aun así pueda aprender a cocinar decentemente XD
Si bien las alas de Arthur siempre serán un problema no se las pienso cortar, créanme. Por otra parte… ya vieron que estos dos se aman y no se atreven a decir "te amo", y Matty fue malo y se aprovechó de esto, pero ahora Alfred se ocupará de todo, como buen héroe.
Próximo Capítulo: Lluvia de Estrellas
Faltan un par de días para la fiesta de disfraces, pero Alfred tiene otras cosas en mente, como la forma de decirle a una estrella que la ama. Arthur aprenderá que los humanos en ocasiones lloran de felicidad,
Dejen reviews por fa! :D
