El Domador de Almas y el Señor Veneno
Hacía demasiado frío éste lunes. Los rascacielos más altos de la ciudad estaban llenos de escarcha y neblina. Era una vista muy triste y gris desde allá arriba, pero eso no le importaba a Xander, tampoco el frío estremecedor, ni el terrible viento que amenazaba con derribarlo de donde estaba parado. No, eso no estaba en su mente.
A lo lejos se escuchaba un helicóptero. La sonrisa de Xander se hizo aún más grande y maligna. Sus ojos parecían que iban a salir de sus orbitas y las lágrimas le salían a chorros con el viento por no pestañear.
-"Ya casi, hermano." Dijo en un murmullo.
El helicóptero ya estaba encima de él. Una voz ronca y amenazadora le ordenó que se quitara del medio, que estaba en un edificio privado. Xander no se movió. Sus ojos estaban fijos en su mano derecha donde tenía un anillo con una perla incrustada. Alzó la mano muy despacio hacia el helicóptero.
-"Estás ciego niño? Muévete! No tenemos tiempo para-"
-"Esta saludándonos! Cree que esté sordo, Comandante? Pobre, talvez cree que alguien que conoce esta abordo." Se escuchó la voz de una mujer, la presidenta de Laboratorios Opal.
-"Pero señora..." Dijo el hombre de voz ronca.
-"Por qué no baja a ver que quiere? No quiero accidentes en mi edificio." dijo firmemente la señora.
Ninguno se había percatado de la extraña tiniebla que ahora rodeaba a Xander, desde sus manos hasta sus pies.
Un hombre alto, musculoso y con fachada de militar bajó junto a la figura del chico por una cuerda desde el helicóptero.
-"No puedo creer lo que me ordena! Hablar con un niño... solo un día con ella y ya no la aguanto" pensaba el comandante Jet Cold mientras se acercaba al joven, pero quedó paralizado al notar por primera vez lo que ocurría; las tinieblas alrededor del chico tomaban forma, parecían fantasmas! De inmediato, el comandante sacó la pistola y apuntó con exacta precisión al muchacho que no parecía percatarse de su presencia mirando atentamente el helicóptero sonriendo, como miran los niños el regalo más esperado de navidad. El sabía que personas con poderes sobrenaturales existían, lo había vivido en carne propia. Por sus experiencias con esa clase de personas, Jet los odiaba a muerte. El comandante no se atrevía a moverse, no sabiendo que hacer. Escuchó la voz de la Presidenta gritándole que se fuera, que no se le acercara al niño. Xander comenzó a reír. Al principio parecía un murmullo a lo lejos por el ruido del helicóptero, pero luego se convirtió en una risa a todo pulmón. Los espíritus a su alrededor cobraban vida y salían de su mano derecha hacia el helicóptero. El comandante se dio cuenta de lo que intentaba hacer, pero era muy tarde. Vio como uno de los espíritus, con forma de un hombre adulto, tomaba a la presidenta, la cual el estaba protegiendo y era su responsabilidad. En ese momento reaccionó.
-"Detente! Déjala o yo... te voy a disparar!" Gritó, sus manos temblando y un sudor frío bajando por su cuello. Xander dejo de reír. Muy despacio posó su mirada en Jet, la forma de su boca aún reía, mostrando todos sus dientes afilados. De repente, un niño fantasma de unos 10 años estaba frente a Jet, luego desapareció. El comandante vio como el espíritu del hombre se paraba detrás del chico, con la presidenta desmayada en sus brazos transparentes. Un grito de terror se escuchó viniendo del helicóptero que ahora se alejaba fuera de control. Entonces fue cuando pudo sentirlo; un frío terrible se había apoderado de cada músculo en su cuerpo. No podía moverse, su cuerpo ya no le obedecía, era ajeno. Podía escuchar la risa explosiva del chico. No solo eso, sabía todo acerca de él; la muerte de su hermano, el anillo, su familia... era como si el mismo Ianto le hubiese mostrado todo, pero porque?
-"Que demonios crees que estas haciendo Ianto?" La voz de Xander se escuchaba dentro de su cerebro. "Dime, te gustan las guerras Comandante?" Esta vez, con la risa lunática llegaron otras visiones; El granero, sus compañeros, el chico de pelo blanco sentado con sus ojos cerrados, esperando, escuchando. Sus compañeros caían uno a uno. El miedo de todo su escuadrón pensando que eran fantasmas. Los gritos de dolor. El estaba parado ahí, sin poder moverse, horrorizado, acobardado.
Al despertar, se encontraba en una ambulancia camino al hospital. La presidenta había desaparecido, el piloto del helicóptero había perdido el control y se había estrellado justo en las afueras de la ciudad. El piloto se salvó milagrosamente y no hubo heridos, pero la presidenta estaba desaparecida. El primer sospechoso era el comandante Jet Cold.
8 de Enero- 7:50 a.m.
Vigilando que nadie lo observara, Murtec se dirigió hacia una señora que estaba sacando unos papeles de su auto en frente de un inmenso edificio privado. Con las intenciones de robarle el vehículo para terminar su último trabajo antes de buscar a su familia biológica. Esto lo hacia para la pandilla a la que ayudaba con pequeños trabajos de vez en cuando y así ganar algo de dinero. Cuando Murtec se decidió a actuar, escucha el helicóptero sobre el edificio.
-"Date prisa, lunático!" pensó Murtec con ansias.
Se acercó a la señora por detrás cautelosamente y sin que ella se diera cuenta, le puso un pulgar en el cuello. Ella cayó muerta en sus brazos inmediatamente. Murtec no lo pensó dos veces y la metió en el baúl del auto, no sin antes sacar de su cartera todo el efectivo. Como si nada hubiese pasado, Murtec manejó el auto hacia la parte trasera del edificio y esperó con el motor encendido. Xander apareció de forma dramática en frente de él. Al parecer, saltó del edificio con la presidenta desmayada en su espalda. Hasta hizo un orificio en el pavimento frente al auto. Su rostro mostraba loca satisfacción.
-"Has escuchado hablar de los ascensores, imbécil? Debiste esconderla!" le reprimió Murtec, algo enojado por el escándalo que Xander pudo haber causado.
-"Sip, pero te extrañé demasiado!" le contestó el otro en broma, ignorando por completo el insulto. Ya luego se las arreglará con el. Xander colocó a la presidenta en el asiento trasero y se sentó junto a Murtec en el frente, mirando de reojo todos sus movimientos. En el poco tiempo que tienen de conocerse, los dos saben que son poderosos, pero ninguno conoce la habilidad del otro. Murtec aceleró de 0 a 80 Km. /h en cuestión de segundos. Xander parecía disfrutarlo, y no pudo contener la curiosidad.
-"Necesitas ir al baño con urgencia, amigo mío? No es que no me guste la velocidad, pero tal parece tu necesidad…"
Murtec apretó el volante tan fuerte que sus nudillos se volvieron blancos y un deseo de estrangular a Xander corría por sus venas.
-"Si vuelves a abrir la boca, jamás volverás a necesitar el baño, entendido?" Le dijo Murtec tratando de mantener la calma. "Y no soy tu amigo."
Xander por su parte le sonrió maliciosamente, pero prefirió seguir el consejo de su compañero temporal… por ahora.
Llegaron al sitio de encuentro en menos de 3 minutos. Miura ya estaba ahí junto a todos los que planearon el secuestro.
-"Como se lo prometí, mis aliados cumplieron perfectamente su parte del plan. Señor Fowl, señor Murtec, han hecho un excelente trabajo." Dijo Miura caminando hacia el vehiculo mientras Xander y Murtec se desmontaban. "Nuestros queridos invitados estaban preocupados ya que no los conocían. Les dije que era en vano porque yo solo trabajo con los mejores." Le dijo en forma amigable a los transportadores. "Y la dama?" le preguntó a Murtec.
-"No sé que diablos le hizo el idiota. Ella está en la parte de atrás." Le informó Murtec con desgana, mirando desconfiado a Xander. "Ya cumplí mi parte. Dónde esta mi recompensa?"
-"!Oh Murty, tan apurado como siempre… ya ve al baño!" volvió a burlarse el más joven de todos mientras sacaba a la presidenta que ya se estaba despertando.
Tanto los políticos como Miura miraron al par con curiosidad, no entendiendo la broma, pero la cara de Murtec les hizo saber que no era una broma.
-"Enano… Te dije que-" empezó Murtec caminando amenazadoramente hacia Lyzander que permanecía parado y mirándolo de forma desafiante, pero la presidenta despertó en ese momento.
-"Que-que está pasando? ¿Quienes son ustedes? ¿Donde estoy?" pregunto la dama confundida. Al ver que Xander la sostenía lo recordó todo. "TU!!!" dijo asustada, pero no pudo decir nada mas porque el fornido Jack Connan, guarda espaldas personal de Miura, le asestó un golpe para volver a desmayarla.
Viendo que no valía la pena castigar a Xander por su malcriadeza, Murtec decide dejarlo para otra ocasión.
-"Terminé aquí. Te veré mañana a las 7:00 en el puente para que me des mis honorarios." Dijo dirigiéndose a Miura. "Y tú, nos volveremos a ver." le advirtió a Xander.
Por su parte el joven le guiñó un ojo.
-"Cuando quieras, amigo!" Y le dirigió una última sonrisa.
-"Debo admitir que fue todo un éxito, Sr. Black." Dijo uno de los tres señores que estaban parados en la entrada de la mansión en que se encontraban. Sus caras no se veían por las sombras del techo.
-"Gracias. Ahora es su turno." Le replicó Miura. Zack le susurró algo al oído de su líder y salió en su propio auto, algo acelerado. Xander colocó a la presidenta en el suelo frente a Miura y se sentó a su lado.
-"Es hora de revelar algunos secretos. Pronto, seremos los hombres más poderosos del mundo... si colaboran de acuerdo a lo planeado." Dijo Miura lleno de satisfacción tomando a la Presidenta en sus brazos y caminando dentro de la mansión.
