Capítulo 3

Hermione entró casi sin aliento al dormitorio, Ginny estaba sentada en su cama y a pesar de tener los ojos rojos e hinchados, sonreía mientras veía a Hermione sacar un termo de su mochila.

-¡Gracias!- exclamó con verdadero sentimiento mientras se secaba una última lágrima

-No me agradezcas todavía- dijo Hermione en voz baja meneando la cabeza- sólo espero que nadie se dé cuenta- dijo sentándose junto a ella

-Sólo es ésta última semana- repuso Ginny con los ojos brillantes – no hacemos nada en las clases y ¡no van a haber exámenes! Nadie tiene porqué darse cuenta-

-No creo que dure toda la semana- dijo Hermione agitando el termo –ambas tenemos que tomar un trago cada hora para mantener la apariencia…-

-¡Ésto va a ser genial!- exclamó Ginny entusiasmada


-¡Una especie de obra de teatro para Ginny!- exclamó Harry, entre asombrado por la repentina capacidad creativa de Ron, y emocionado por todas las posibilidades que veía con ese plan

-¿Para toda la escuela?- preguntaron los gemelos sonriendo

-No, no. Que sólo sea aquí en la sala común- dijo rápidamente Ron, nervioso ante la idea de un público tan grande

-¿Ideas para nuestros actores?- preguntaron Fred y George emocionados

-¿Qué les parece Flitwick?- sugirió Ron igualmente entusiasmado

-¡Y Hagrid!- añadió Harry

-De acuerdo- coincidieron los gemelos –pero serán para ustedes-

Ron y Harry se voltearon a ver de rápidamente

-¡Yo quiero a Flitwick!- dijo Harry

-¡El mío es Hagrid!- exclamó Ron al mismo tiempo, por lo que ambos se echaron a reír

-No habrá mucha diferencia, entonces- observó Fred maliciosamente

-¿Y ustedes?- les preguntó Harry -¿A quién van a querer?-

-Snape- dijeron ambos tranquilamente. Con lo que Harry Ron se quedaron boquiabiertos.

-Eso es imposible- les dijo Harry muy serio

-Claro que no- dijo George sonriendo

-Danos algo de crédito, Harry- dijo Fred guiñándole un ojo

-Aún si fueran lo bastante locos como para arrancarle un pelo a Snape- dijo Ron frunciendo el entrecejo -no podrían usarlo ambos-

-¿Por qué no?-

-Bueno… - dijo Harry -…sería más divertido que George fuera otra persona… la profesora McGonagall por ejemplo-

-¿Y por qué yo?- saltó George

-Admitámoslo… - dijo Fred aparentando una profunda tristeza –eres mucho más femenina que yo-

-No pienso convertirme en una bruja…- exclamó George indignado -… y mucho menos vieja-

-¿Dónde está tu sentido de la diversión, Georgie?- le dijo Fred dándole unas palmaditas en la espalda – A veces es necesario un pequeño sacrificio…-

-¿Por qué no lo haces tú, entonces?-

-Yo… - Fred lo pensó un momento - muy bien - dijo de repente sonriendo –¡Yo seré la profesora McGonagall!-

Una carcajada estalló de repente sobre sus cabezas

-JA, JA, JA, JA…-

Los cuatro se quedaron de piedra al ver quién era

-Así que… - dijo Peeves con su voz chillona –unos sorbos de ésto…- dijo mostrando el termo que había tomado en un momento de distracción -… con cabellos de la víctima… y podría cambiar de apariencia, ¿no?... - con cada palabra su sonrisa se ensanchaba más y más…