Pasajeros 3- El primer pacto
Unos días sucedieron después del incidente entre los dos únicos pasajeros del Avalon. El joven de origen asiático se recluyó en su suite. Gracias a su clase social, poseía acceso a algunos snacks que la habitación contenía. Por lo que no tenía necesidad urgente de ir por las tres comidas básicas.
Sabía bien que esos snacks nunca remplazarían al completo las comidas principales del día. Estaba dañando su salud. Debía de salir a alimentarse correctamente. A pesar de que seguir resguardado por las paredes de su suite era tentador.
Aun así se concentró en armarse de valor. Tomó su tablet, la desenrolló, y encendió. Se dio a la tarea de buscar datos del otro pasajero. Recién en aquel instante se dio cuenta que no sabía ni siquiera su nombre. Sin embargo su genio cerebro recordaba perfectamente que el sujeto le había dicho que era ingeniero. Por su apariencia física dedujo que era de clase B. Buscó entre la lista de pasajeros que cumpliesen ambas características. Lo halló rápidamente. Sin dudarlo leyó su información básica.
Naruto Uzumaki: Ingeniero, especializado en sistemas, robótica y bio-construcciones. Clase B. Nacido de padres biológicos por concepción natural. Sus padres acordaron que recibiera el apellido de su madre mujer biológica. Trabajó en construcciones y asociados. Pasatiempos: construir cosas, comer ramen, jardinería, beisbol.
"Un tipo normal", concluyó Sasuke.
Pertenecer a la clase social B significaba que no era ni alta ni baja. Seguramente no habría pasado necesidades básicas, incluso tendría a la mano el cubrir muchas necesidades suntuosas pero no al extremo como la clase social de Sasuke. Lo que realmente le sorprendió al asiático fueron dos detalles: Que haya podido convertirse en un profesional de una carrera tan complicada. "A lo mejor por eso huye de la Tierra porque es una vergüenza para su carrera", sospechó. Otro detalle que llamó su atención fue que que su madre fuera biológicamente mujer, ser concebido de forma "natural" y que haya llevado el feto en su interior por ese larguísimo tiempo de 9 meses. Aquello era arcaico y problemático. Para que el gobierno permitiese una concepción así se debía de pasar por muchos exámenes, dar mucho dinero, ser aprobados y vigilados durante cada quincena. "Parece que la terquedad sí se la heredaron".
Por su parte, Sasuke era hijo con herencia genética de Mikoto Uchiha y Fugaku Uchiha, pero como la mayoría había nacido in vitro. Se lo habían entregado a sus padres cuando nació, por supuesto, había sido visitado y estimulado por ambos durante su gestación. Fue concebido para ser perfecto, sin ningún mal biológico por nacer de una pareja endogámica (sus padres eran primos). Lo mismo sucedió con su hermano mayor, Itachi. Él había tenido a su hijo con su primo Shisui de la misma manera.
"A lo mejor por ser concebido así es que es un fastidioso, tonto", pensó.
Aparte de aquellas dos rarezas en la información de Naruto, no existía nada extraño por lo que se permitió relajarse. Al percatarse que el rubio no tenía ningún antecedente criminal o mal genético, cedió en dejar la vigilia psicótica que lo había atormentado durante los últimos días. Por lo cual se quedó dormido un largo rato.
Unas horas más tarde, despertó por el hambre que sentía.
Ese día decidió que comería lo que su cuerpo necesitaba: Una dieta balanceada que su programa tenía concebido. Así que anulando la alarma que cada día se hacía más fastidiosa en su muñeca (la que le advertía el no estarse alimentando correctamente), se dirigió a la habitación de autolimpieza para darse un relajante baño.
Después de terminar de arreglarse como si su vida no hubiera cambiado, abandonó su suite. Calmando todos sus miedos se dijo mentalmente que debía de enorgullecer su apellido. No iba a rendirse, para eso iba a necesitar la información que el rubio poseía y sus habilidades. "Se necesita de la fuerza bruta en estas circunstancias" Sasuke no se consideraba débil físicamente, pero había labores que no tenía por qué realizarlas si alguien más debía.
A pesar de que se preparó mentalmente para verlo, Naruto no se encontraba en el gran comedor. El pelinegro pudo exhalar tranquilo. Con paso ligero llegó a las grandes máquinas dispensadoras con pantalla táctil. A su lado tenía un lector, pasó su brazalete el cual otorgó la información de su clase social. Una carita feliz, unas animaciones bastante "moe" se vieron en la pantalla. Estas le explicaban sobre alimentarse correctamente. Sasuke rodó los ojos. Le recordaba mucho a las animaciones que inundaban los avisos de las ciudades principales de su Bloque.
Él pertenecía al bloque Asiático, de la región no continental, una zona que antes era conocida como Japón. Su familia, de hecho, era una familia antigua. Solo en su bloque existían familias que pudieran rastrearse tantas generaciones hacia el pasado. Con las sucesivas epidemias que habían azotado la tierra unos siglos atrás los seres humanos habían fallecido en cantidades industriales. En esa época parecía como si la mismísima Tierra quisiera deshacerse de la vida humana, sin embargo la vida y en especial, los seres humanos son demasiado tercos y terminaron prosperando.
Al término de las explicaciones de la máquina, paseó por la carta hasta llegar a donde deseaba: un desayuno light. Escogió de bebida una taza de humeante leche de coco, un jugo de naranja, dos panes de centeno, un estuche de mermelada, una bolsita de almendras. Una vez terminado se dirigió a una de las mesas dispuestas. Cuando la maquina terminó de surtir su desayuno, un robot corrió a tomar la bandeja encima de ella y llevarla hasta él. Sasuke tomó su bandeja, la puso en su mesa y se dispuso a comer.
La comida era buena. Cumplía con su estándares de nutrientes tal y como su entrenador virtual le decía. Se ensimismó en su comida, por lo que no sintió el caminar del otro pasajero.
Naruto había pasado aquellos días en la incertidumbre. Temía que Sasuke llegara a una resolución trágica. Ese día, había decidido ir a la suite de Sasuke y tocar hasta que la abriera. Si era necesario, abriría su puerta por la fuerza hakeando el sistema de seguridad.
Fue una grata sorpresa verlo arreglado, sentando, desayunando. Su corazón se aceleró. Así que se dirigió a la maquina dispensadora a pedir su desayuno. En su caso, siempre resultaba muy rápido puesto que tenía una carta limitada. Espero a que estuviera listo y tomó la bandeja él mismo.
Caminó unos pasos hasta estar cerca de él. No pudo evitar quedarse mirándolo, detallando su bello cabello cuidado.
¿Sabes cómo es sentirse observado? Sasuke se sintió de ese modo. Un escalofrío recorrió su cuerpo. Giró rápidamente y se topó con el otro pasajero.
A pesar de que se había preparado para hablar con él, no pudo evitar que el miedo le recorriese de nuevo. Sentía muchas ganas de salir huyendo de esa sala. La idea de no tener escapatoria le envolvió.
En la Tierra, las personas de su círculo tenían demasiado tiempo libre. En general la tecnología, los androides y robots permitían que el trabajo de todas las clases sociales fuera más aligerado. Por tanto el tiempo libre era un derecho. Siendo una persona pública, sus fans usaban ese tiempo libre para averiguar hasta el más mínimo detalle de su vida. Y Sasuke lo odiaba.
Muchas veces, habían intentado sobrepasar su preciado espacio personal creyéndose más cercanos a él. Él no podía repelerlos con sus manos pues dañaría su reputación. Por ello tenía a Juugo. Había sido su protector desde muy joven, y a pesar de ser contratado por su padre al principio y luego él directamente, el joven escritor lo consideraba su amigo.
La presencia de Juugo era silenciosa y calmada. Sasuke lo agradecía, pues se sentía a salvo junto a él pero también en un espacio tranquilo. Las únicas veces que había visto a Juugo ponerse agresivo fueron cuando el pelinegro estuvo en riesgo.
No se consideraba un príncipe desprotegido, pero Sasuke admitía que enfrentarse físicamente al otro pasajero podría ser contraproducente. Había analizado sus posibilidades en una contienda física. Para su desgracia, percibía mayor poder en los músculos del otro.
Por su parte, Naruto estaba decidido a no dejarlo escapar. Sin darle tiempo a tomar otro respiro, se sentó al frente suyo y acomodó su bandeja con su desayuno en la mesa. Como si fueran "amigos"
"Amistad" una palabra que había perdido mucho sentido en la Tierra, al menos para el parecer de Sasuke. Quizás por tener sensibilidad de un artista, era que solo podía enumerar a unas cuantas personas como amigos de pleno derecho.
— ¡Los señoritos de alta clase sí que son tímidos!
— ¿Cómo sabes que yo…?
—Ese desayuno es de clase A con seguridad.
Entonces el escritor paseó su mirada entre su propio desayuno y el del otro pasajero. El desayuno de Naruto consistía en un cuenco de avena con leche y frutos secos. Una taza de café aguado (demasiado claro para ser de buena calidad), dos panes tostados y un pote de mantequilla. Para el parecer de Sasuke la avena se veía demasiado seca y solo tenía frutos secos como decoración
— ¡¿Pues de qué clase eres?!—Preguntó a pesar de saberlo. Aunque estuvo sorprendido por el desayuno que el rubio tenía.
—Clase B´tebayo—Respondió quejumbroso.
—Deberías reclamar. —Aconsejó con sinceridad. La consistencia de la avena le causó nausea. — ¿No puedes pedir otra cosa?
—Nop…no podemos escoger. —Respondió solemne.
—Yo les abriría una demanda sin dudarlo. Pagaste tu pasaje completo.
— Si ¿verdad que se ve horrible? Y lo he estado comiendo por un año' tebayo
La voz de niño resentido de Naruto calmaron los nervios de Sasuke. Así que se puso de pie y se dirigió a la maquina dispensadora.
— ¿Qué haces, teme?
—Pues comprar un desayuno decente para ti.
—Ehh no te lo decía para que me compres algo
—Ya deja de quejarte, rubio idiota.
— ¡Oye!
—Haber… creo que un desayuno oriental estaría bien para ti. —Lo observó analizándolo.
—¡Ohhh sí que en vez de miso me den ramen!
—Como quieras…
Sasuke rodó los ojos. Pagó y fue sentarse frente a Naruto
— ¿No es muy poquito para iniciar el día?—Comentó el rubio viendo el desayuno de Sasuke-Para ser un niño rico eres tacaño
—No seas tonto, es un desayuno balanceado.
Pronto, un androide les llevó el desayuno de Naruto, quien ya había puesto en otra mesa el desayuno que había comprado con anterioridad.
—Wow, teme, te luciste. Con esto te perdono el gritón del otro día.
Sasuke se sintió un poco avergonzado, pero no tenía demasiada práctica pidiendo perdón. Así que asumiría que el desayuno brindado era como una disculpa de su parte. Necesitaba a Naruto aunque no quisiese admitirlo. Dedujo que el rubio no era más que un adulto con complejo de niño que se vio arrastrado a esa falla.
—Debemos de intentarlo.
Naruto alzó su cabeza aun con fideos escurriéndole de la boca. Uzumaki sabía perfectamente a qué se refería el otro pasajero. Había meditado sobre la necesidad de Sasuke de luchar con sus propias manos por su vida.
—Está bien, Sasuke. Pero créeme cuando te digo que lo he intentado todo. Todo lo que puedas idear o imaginar, todo.
El azabache temía eso pero no podía darse por vencido. Sería ahogar su alma el dejarse derrotar.
—Pues no puedo aceptarlo y no lo haré. Mi padre siempre me dijo que todo puede verse de dos diferentes perspectivas. Y quizás eso era lo que te faltaba, Naruto Uzumaki.
Al pasajero rubio le gustó como sonó su nombre en los labios del azabache. Entonces se dio cuenta que nunca le indicó su nombre
—No te había dicho mi nombre completo´tebayo—Contrarrestó con una sonrisa coqueta.
Esta vez el sonrojo en las mejillas del oriental fue notable. El rubio se relamió los labios y sonrío burlón.
— ¡Ohh así que tengo un acosador! Por eso huías de mi eh… Vamos, bonito, solo tenías que decirlo
— ¡Cállate imbécil! Solo debía saber quién era el idiota que no me dejaba en paz. Estoy seguro que por pura seguridad, tú también habrás revisado mis datos básicos.
—Pues sí.
—Entonces sabias antes de mi clase antes de ver mi desayuno.
—Sehh…aunque sí que tu desayuno te identifica también. Pero antes de eso, tu rostro es tan fino que solo puede ser alguien de tu clase.
Nuevamente el azabache se sintió avergonzado. Deseó poder silenciar ese tipo de palabras en el otro.
—Dejemos ese asunto. Por muy clase A que yo sea he terminado en esta mierda. Así que vas ayudarme y ayudarte a salir de esto. Naruto, tenemos que volver a hibernar. Y cuando despertemos en el futuro denunciaremos a esta empresa. El dinero que me dé te lo daré a ti. Podrás vivir mucho más relajado en el nuevo mundo. —Aseguró el azabache, creyó que el dinero sería un aliciente para su compañero. Sin embargo, estaba equivocado.
Dinero...A Naruto no le importaba demasiado. No con Sasuke a su lado. Sin embargo, asintió. Ver a Sasuke más animado le alegró. Dudaba mucho que lograse algo pero tener una meta en la vida era siempre un estímulo. Aunque sabía que tendría que aguantar la depresión de Sasuke una vez se diera cuenta que no había nada que hacer.
Pero él estaría a su lado, sería su soporte y su compañía. Y aun sí lograsen dormir de nuevo, quizás cuando lo hicieran ellos ya tendrían un lazo poderoso.
—Bien, Sasuke, es un trato. —Decidió calmar a Sasuke, seguirle la corriente. — Ahhh todo ese dinero que les sacaremos a los viejos me será muy útil para formar mi propia empresa de construcción.
Una débil sonrisa se dibujó en el rostro del azabache. Naruto se derritió internamente.
…...
Esa mañana se despertó con una sensación de júbilo que hacía mucho tiempo no sentía. Ya no tendría un desayuno en solitario. Sino que finalmente compartiría la mesa con alguien más. Pensó en ir por Sasuke a su suite, pero decidió brindarle un poco de espacio. "Poco a poco" se dijo.
Se alistó con cuidado. Pensando si era demasiado ostentoso o si por el contrario demasiado simple. Quería impresionar al asiático, pero tampoco quería abrumarlo con la obviedad de sus intenciones.
Cuando arribó al comedor no encontró a Sasuke.
Al principio pensó en esperar. Luego meditó que lo mejor sería buscarlo. Un presentimiento le llevó a la zona de capsulas en vez de hacia la suite de Sasuke.
Su presentimiento fue acertado. El azabache se encontraba en medio de varias capsulas, cercanas a la que le había pertenecido: Sus amigos de la Tierra.
—Supuse que aquí estarías.'tebayo—Soltó Naruto. Se esforzó porque su voz no transmitiera la culpa que empezaba a emerger lentamente.
El motivo de su pecado tenía una mano sobre una de las capsulas, su cabeza estaba inclinada, de manera que sus cabellos le cubrían el rostro. Podría parecer que lloraba. Naruto no lo sabía. No era aquello lo que sucedía, sino que el rostro de Sasuke estaba constreñido por la soledad y el anhelo.
Por supuesto, el culpable era enteramente el rubio. El cual deseó saber quién robaba la atención de su obsesión. Sus ojos viajaron hacia las otras capsulas. Dedujo que era Juugo. No le sentó nada bien. Aún no había desayunado así que el vacío se agrandó en su estómago.
— ¿Viajabas con alguien, Naruto?
—No. Este iba a ser un total comienzo para mí. ¿Tu?
Ya lo sabía, pero se suponía que solo había averiguado sus datos básicos no toda la bibliografía, filmografía y documentación que hubiera sobre Sasuke, su familia y sus compañeros de viaje.
—Sí. Estos sujetos escandalosos son mis acompañantes.
El dolor que Sasuke sentía quedó grabado en los oídos del rubio gracias a su voz quebrada.
—Vaya, teme. Pensé que con ese carácter eras del tipo solitario.
Molestarlo resultó. Sasuke se levantó. Inhaló varias veces, como intentando calmarse. Apretó los labios y los puños. Por un momento parecía que empezaría hiperventilar pero logro ejercer control sobre sí mismo.
— ¡Vámonos! Cuando me duerma y los vea tendré mucho que contarles.
Naruto asintió. Sin comentar nada siguió a Sasuke hasta el comedor.
Un sentimiento con el que no estaba del todo familiarizado nació en el rubio: oscura satisfacción, un maligno sentimiento de posesividad y un despreciable orgullo por saberse el único al lado de su nuevo compañero.
Luego se juzgó así mismo, pero de igual manera aquellos sentimientos iban y venían. Estaba feliz de tenerlo a su lado. No podía negárselo.
…...
Los días continuaron su curso. Mientras tanto, el Avalon continuaba su camino con pequeñas fallas imperceptibles para los únicos pasajeros despiertos. Tales como cortocircuitos de las máquinas que se encargaban de la limpieza de los pisos. Sasuke y Naruto no podían darse cuenta de ello ya que se la pasaban en las salas de lecturas con números files, manuales, o planos descargados a sus tablets.
Su rutina era la siguiente: Ambos despertaban, Sasuke visitaba a sus amigos unos minutos. Naruto lo observaba desde cierta distancia, mordiéndose el labio inferior. Luego desayunaban apresuradamente. Para después dirigirse a la sala de lectura y pasar revisando datos sobre la nave, la tripulación y las cámaras de criogenización.
No habían obtenido mucho. Más que nada historia de la criogenización, sobre su autor principal: Orochimaru Sanin. Antes de él existían sueros que inducían al coma a los pacientes con diferentes shocks. Sin embargo eran sustancias experimentales usadas solo en emergencias.
El problema para que ellos pudieran dormir era básicamente dos: modificar la cámara para reiniciarla y sintetizar el suero y tratamiento recibido cuando les hicieron dormir. Al estar patentados no estaban a libre albedrío. Solo los experimentos que habían encontrado hechos por otros científicos que no habían funcionado del todo bien.
— ¡Sasuke! Ya no puedo más, por lo que más quieras, descansemos.
Al principio Naruto pensó que pronto Sauske se frustraría por no entender los términos que leía. Su sorpresa fue grande cuando eso no detuvo al azabache. El joven Uchiha tenía la asombrosa habilidad de ser analítico y paciente por sus metas. Parecía haberse sometido a un curso intensivo teórico de química y física en ese periodo.
—Hazlo si quieres. Yo continuaré.
Naruto bufó. El joven frente a él solo tomó su taza de té, mojo sus labios y continuo leyendo. Resaltando datos que le parecían importantes con un color y palabras que no comprendía con otro color. Era increíblemente organizado.
El joven rubio sintió a un viejo enemigo emerger de su interior: ansiedad por saber su destino se había entumecido cuando finalmente aceptó su designio. Pero tener a Sasuke indagando sin cesar acerca de una solución reavivaba esa sensación sofocante de sentirse atrapado.
—Vamos, Sasuke, acompáñame.
El azabache elevó su mirada, ondeando sus bellas pestañas.
—No.
Naruto se quitó los manuales que tenía encima y se acercó a Sasuke. Le jalo del brazo hasta levantarlo
— ¡Te he dicho que no me toques!
—Perdón, su alteza´tebayo—Comentó con burla Uzumaki. —Pero estamos bloqueados no vamos a conseguir nada de esta manera.
—Bien, solo un rato.
Sasuke se estiró como un felino. Nuevamente causó un cosquilleo agradable por todo el bajo vientre de su compañero. El cual intentó no suspirar por el chico que tenía enfrente.
— ¿Adónde vamos?
Naruto sonrío ampliamente. Era su momento de distraer a su compañero y de estrechar lazos.
—Déjamelo a mí.
…
— ¿Es en serio, Naruto?—Su pregunta había salido en una especie de gruñido.
Frente al azabache se encontraba una pantalla gigante, con parlantes a ambos lados y varios micros.
— ¿Qué tiene de malo? El karaoke siempre es desestresante. —Acotó como si hubiera sabiduría en sus palabras.
—Qué pérdida de tiempo. —Exhaló el azabache, girando levemente su cuerpo para volver a recluirse en medio de libros y planos.
—Oh vaya… no pensé que tenía al lado a un perdedor. —Comento jocoso Naruto.
— ¿Qué estás diciendo?—Un siseo amenazante escapó de los labios del azabache.
—Solo digo lo que veo.
Para sorpresa de Naruto, Sasuke sonrío con bastante picardía. Con paso felino terminó muy cerca del cuerpo del rubio. Tanto que pudo sentir el perfume de su cuerpo.
—Sasuke...—Susurró el primer pasajero.
— ¿En serio crees que soy un perdedor?
Casi podía sentirse como si el azabache estuviera ofreciéndose para placeres prohibidos. Su sensual voz derritió el alma de Naruto, quien estuvo listo para atrapar a Sasuke en sus brazos y devorar sus labios. Pero el azabache luego de soltar un cálido aliento que erizó los vellos de Naruto se alejó.
Todo el exquisito calor que el cuerpo de Sasuke contenía se escapó de las manos del rubio. Sabía que el otro solo estaba divirtiéndose.
—Como quieras, Naruto. Pero voy a barrer el piso contigo.
—Oye, el karaoke no es precisamente una competencia.
— ¿Acaso no quieres competir? Existe el nivel de competencia en estas máquinas. Gana el que tiene mejor voz, el que menciona toda la letra completa y sigue el ritmo.
El joven Uzumaki cruzó sus brazos sobre su pecho confundido.
—Pensé que no te gustaba…
Sasuke dio un respingo como si hubiera sido descubierto.
—Alguien me arrastró a un karaoke una vez...—Susurró un tanto avergonzado.
Naruto se sintió molesto. Intentó adivinar quién de esos sujetos había sido el que lo arrastró a ese lugar.
—Bien, si vamos a competir que sea de una vez.
El rubio intentó tranquilizarse. Dejar que los celos le consumieran podría llevar a cometer algún error. Aun así tuvo ganas de gritar.
Paseó sus mano por encima de la pantalla esta se encendió. Seleccionó el modo de juego.
—Diga el nombre de los competidores.
—Sasuke y Naruto.
— ¡Bienvenido a nuestras estrellas de la noche, Sasuke y Naruto!
—Escoja su canción, Sasuke.
Sasuke subió por las opciones. Todas las canciones eran demasiado positivas y optimistas. Se resignó ý escogió una que se le hacía familiar.
El sonido era estridente, con unos toques suaves. El joven suavizó su voz lo más que pudo, incluso podía decirse que guardaba cierta dulzura. Salió fluida, sin comerse ninguna palabra.
El otro pasajero acompañaba a su compañero con algunas palmadas y haciendo los coros. En uno de los momentos más altos de la canción exhaló impresionado de que su obsesión fuera un más perfecto de lo que imaginó. ¿Cómo era posible que lo fuera? ¿Acaso se trataba de su naturaleza modificada? Naruto lo sabía, todos en clase A eran concebidos de manera in vitro por lo cual cualquier enfermedad congénita o genética era borrada, sin embargo también sabía que los padres modificaban o mejoraban ciertos aspectos de estos.
El Uchiha había obtenido un gran puntaje, las vivas de los fans virtuales resonaban en la pantalla. Le recordó a los ruidosos que eran sus propios fans cuando hacía una videollamada para un grupo de estos.
—Intenta superarme, Uzumaki.
—Acabarás llorando.
De inmediato saltó al lugar, tomó el micro e inició a buscar la canción adecuada, quería una que fuera muy divertida con estilo rock.
Unas horas más tardes ambos sudaban, se encontraban agitados y con las gargantas secas. Ninguno se rendía, solo lograban superarse el uno al otro. Ninguno quería declarar como vencedor al otro. Solo se detuvieron cuando el juego les anunció que ambos eran vencedores pues no podían superar la vaya de puntaje establecida.
Bastante sorprendidos se lanzaron a reír. Continuaron carcajeándose incrédulos aun. Se recostaron en el sofá. El dolor en la garganta les atravesó punzante, pronto sintieron aquella área inflamarse. Ambos tendrían que dar un paseo por el área médica del Avalon antes de poder dormir.
…
A pesar de aquella noche no habían vuelto a salir a divertirse. Sin embargo, Sasuke se había vuelto más abierto a la hora de conversar durante el almuerzo. Uno de los pocos momentos en los que se permitía un descanso. Pues todo su día lo dedicaba a seguir aprendiendo la fórmula química del suero que permitía a los pasajeros dormir por años.
Aquella tarde, Sasuke tenía el entrecejo fruncido. Naruto lo observaba de reojo. Era evidente que el pelinegro había caído en un callejón sin salida. El pelinegro lanzó el libro que leía al suelo con furia, se contrajo sobre sí mismo, respirando entrecortado. De inmediato, el rubio acudió a su lado. Le brindó una de sus palmadas en el hombro para no ser rechazado ante cualquier intento de contacto físico.
—Nunca vamos a salir de aquí. Vamos a envejecer aquí ¡Maldita sea!
Naruto apretó sus puños, su pecho dolió. Era duro nuevamente toparse con aquella situación. Cada día, al despertar, intentaba concentrarse en su rutina al lado del pelinegro. Los ataques y las pesadillas ya no tocaban su puerta, pero suponía que aún faltaba muchísimo para que el azabache cayese en la resignación.
—Normalmente no es mi consejo, pero creo que nos hace falta un trago.
Sasuke resopló asintiendo. Mansamente se dejó guiar por Naruto hasta el bar más grande y lujoso de la nave.
El azabache estaba algo ido hasta que el cantinero robot de aspecto humano le preguntó que deseaba tomar.
—Increíble—Susurró al poder confundirlo fácilmente con un humano. —Tienes el aspecto del líder del proyecto sannin. Jiraiya Sannin, el compañero del científico que creo la invernación.
—Oh vaya me halagas, muchachito.
— ¡¿Es en serio?!—Exclamó sorprendido el rubio.
— ¿Te subiste a una nave a dormir por 100 años y no sabes nada de sus creadores?—Preguntó incrédulo el Uchiha.
—Pues no.
—Eres tan estúpido, Naruto.
— ¡Óyeme!
Pero Sasuke volvió su atención hacia el robot humanoide.
— ¿Tú no sabes cómo despertar a tu dueño? Te debieron hacer así por alguna razón.
—Si, por supuesto pero fue porque uno de los pocos lugares que Orochimaru le permitió a mi creador organizar fue el bar. No hay nada más. No tengo ninguno de los conocimientos sobre la nave o mis creadores.
Sasuke nuevamente adquirió esa imagen de derrota y frustración. Naruto iba acudir a él por si volvía a darle algún tipo de ataque de ansiedad. El azabache anticipándose a ello, alzó su mano deteniéndole.
—No soy tan débil, Naruto.
Simplemente se quedó parpadeando. El joven del Bloque asiático siempre lograba sorprenderlo.
— ¿Tiene una botella de sake, anciano?—Preguntó amargado de su destino.
—No me llames anciano, chiquillo, pero sí lo tengo.
—Dame la más cara y fuerte. —Exigió.
— ¿No crees que es demasiado?—Intervino el rubio.
—Definitivamente no. —Susurró Sasuke.
El robot barman les alcanzó las vasijas donde se servía el sake así como una esplendorosa botella que tenía muchos años reservada. Abrió la botella y le sirvió una a cada uno. El pelinegro no dudo en tomar la primera de forma rápida, agradeciendo la pureza del licor pues no le raspó la garganta. Sirvió otra copa de inmediato. El robot siendo programado para ese tipo de eventos decidió apartarse para darles espacio hasta ser llamado por otra botella.
Luego de terminar la primera botella en silencio, el pelinegro pidió otra. Con su vasija servida comenzó a tomarla en tragos cortos, disfrutando el sabor del licor picar su lengua.
— ¿No crees que llevamos tomando demasiado? No pensé que fueras de los que tomaban.
Sasuke rodó los ojos.
—Si quieres irte a dormir vete. Puedo seguir tomando solo.
—Cuando aconseje tomar me refería a unas copas no a dos botellas de sake.—Intervino el rubio preocupado por la mirada perdida del otro.
— ¡Ya cállate!
Sin dudarlo terminó su siguiente copa.
—Vamos, Sasuke. No está bien.
—No eres mi padre, madre, compañero o amigo. —Empezó como un susurro, cada vez elevando el tono de su voz hasta que terminó en gritos. — ¡Nadie, no eres nada más que un desconocido para mí!
Aquello había dolido. Naruto estuvo a punto de abandonar al azabache en aquel lugar. Luego, recordó que justamente era su culpa y por ello era responsable del otro. Se había equivocado sobre Sasuke, quizás.
—Lo lamento, Uzumaki. —Comentó el azabache para su sorpresa.
Se sujetaba la cabeza con cierta confusión.
—No es fácil aceptar este destino. De hecho no puedo aceptarlo así envejezca no descansaré hasta intentarlo. Y creme que soy peor persona, no me estaría disculpando si no estuviera ebrio. —Parecía concentrarse para poder hablar. —Te lo compensaré ¿Tienes alguna curiosidad que quieras saber de mí?
Miles…. Naruto deseaba saber cada pequeño aspecto de la vida de Sasuke. Por supuesto que sabía los datos generales que cualquier fan pudiera, pero estaba seguro que nadie fuera de sus amigos o quizás alguna pareja sabría de Sasuke.
—Con ese rostro debiste atraer a muchas personas ¿acaso fuiste un conquistador?
El asiático apoyó su cabeza atormentada por los mareos en una de sus manos sobre la barra. Rió divertido ante la curiosidad del otro.
— ¿Yo te parezco atractivo?
El rubio de inmediato se sintió ligeramente intimidado por esos ojos llenos de brillo de confusión producto de la borrachera. La manera en que el otro había ladeado su cuello como si se lo ofreciera había logrado electrificar su cuerpo entero.
—Supongo que es un sí ¿acaso quieres acostarte conmigo?—Siseo el azabache.
Casi sufrió un pequeño infarto. No era extraño en la Tierra, sobre todo en las capitales de los bloques que la gente pidiera sexo directamente a una persona que le pareciera atractiva. Para que mentir intentado ligar si solamente se deseaba un momento de desenfreno y lujuria. Cuando la otra persona aceptaba simplemente se dirigían a un hotel, un establecimiento que contaba con todas las medidas de seguridad para que ninguno se aprovechase del otro, además de realizar un examen rápido sobre ambas personas. Cada habitación solo podía ser abierta con las pulseras de identificación del otro, quedando registrado con huellas dactilares. Eran formas muy seguras de practicar el sexo desenfrenado. Hubo un tiempo en que Naruto lo practico casi a diario, pero llegó a aburrirse, deseando tomar un compañero, una relación que fuera más que solo sexo.
Aun así, sabía que a pesar de sus códigos éticos, los habría roto si un joven como Sasuke se le hubiera ofrecido en alguna fiesta.
—No creas que te estoy proponiendo tener sexo. —Aclaró Sasuke. —Solo me da curiosidad.
—Hace tiempo que no tengo sexo con cualquiera. Tuvo mi época loca, como todos. —Esquivó la pregunta directa. No quería ser rechazado manifestando su evidente deseo sexual por el otro.
—Entiendo. Pero yo no la tuve, fui famoso desde joven, no podía exponerme demasiado. Imagínate si aceptase con todos los que se propusiesen tendría que haberme acostado con diez en una noche al menos. No podría ser parcial con mis fans. Y además no me agrada el contacto físico.
— ¡¿En serio?!—No pudo evitar que su tono fuera de alguien escandalizado.
— ¿Algún problema con eso?
—No, sé que hay muchas personas asexuales, pero no pensé que tú teniendo al mundo a tus pies fueras así.
—No soy completamente asexual…—Comentó Sasuke.
—Quieres decir que…
—He tenido sexo algunas veces en mi vida. Algunas los he disfrutado, otras no tanto….
Y en ello Sasuke pareció perderse en alguna memoria, una débil sonrisa nostálgica se dibujó en sus labios. No le ponía celoso el que Sasuke se haya acostado con otros... Eso era cavernícola, por supuesto no quería oír los detalles de esa intimidad, pero de alguna manera le enfurecía saber que aún existía alguien en el corazón de Sasuke ¿Quizás alguno de sus amigos que lo acompañaban?
— ¿Acaso amaste a alguien? ¿Deseaste un compañero para compartir tu vida?—Preguntó con nervios.
Luego de un largo silencio y un gesto de duda, el azabache sonrío y respondió:
—Sí.
Deseó preguntar si esa persona viajaba en el Avalon, pero Sasuke terminó por caer dormido sobre la barra sin ningún tipo de tapujo.
Resopló. Desearía poder llevarlo a su camarote, pero la seguridad en el Avalon era máxima. En unos segundos aparecieron dos robots listos para llevar a Sasuke a la enfermería y desintoxicarlo. Naruto les siguió el paso. Ese tipo de servicios aseguraban al cliente poder emborracharse sin terminar con alguna persona que se pudiera aprovechar de él. Se activaba cuando la persona perdía el conocimiento.
Al vigilar que Sasuke ya tuviera conectado el suero, Naruto decidió marcharse a su propio camarote y regresar por la mañana siguiente. Se sentía cansado y con el corazón pesado.
¿Cómo es que se había encariñado tan rápido con Sasuke?
No lo comprendía. Se había obsesionado con él pero solo de la idea de sentirse acompañado, pos supuesto también le había gustado su físico. Pero pasar al cariño, al peligroso inicio de un enamoramiento era muy diferente. Y estaba seguro que estaba a un solo paso de enamorarse de Sasuke Uchiha.
…...
Hola a todos! Perdonen la gran demora, se suponía que este fic se actualizara más rápido que Traición a la sangre peor la nación del bloqueo inspiracional atacó. De todas maneras finalmente pude manifestar lo que deseaba en el capítulo. Un poco de como son las relaciones en la Tierra, el contraste de Naruto y Sasuke. Y como su relación va pasando altibajos ante la situación que viven. (más abajo algunos puntos a aclarar sobre la historia)
Respuesta a reviews anónimos:
Wolf : Muchas gracias por tus palabras y siempre te veo en varios de mis fics. Me haces feliz. Es un poco difícil, es en parte injusto lo que hizo Naruto pero también debe de ser desesperante su situación. Yo tampoco aguantaría demasiado.
Ocarina : Auch eso dolió. Si se que demoro demasiado. Espero este año sea mejor en ese aspecto. Creo que Sauske buscaría ese tipo de vida casi instintivamente. Muchas gracias por seguirme durante tanto tiempo. Espero seguir leyendo comentarios tuyos en este fic. Nos leemos pronto!
Puntos a aclarar:
1-Sasuke fue concebido como la mayoría en una clínica, desde ser la fusión de células de sus padres hasta su "nacimiento" osea los nueve meses de formación fueron en incubadora como se acostumbra. Naruto por su parte fue concebido como en nuestra época se acostumbra. Había leído un poco que se cree que en el futuro será así para controlar la natalidad. Bueno decidí crear un futuro e que fuera lo más normal. ¿Ustedes que creen? Gracias a eso Itachi y Shisui (los amo como OTP) también tiene un hijo teniendo la carga genética de ambos y sin necesitar de una madre sustituta como algunas parejas gay en nuestros días optan.
2- Las relaciones físicas son bastante comunes y fáciles de obtener, siempre bajo medidas de seguridad y por decisión de ambos o de todos (en caso sean relaciones sexuales grupales). Naruto tuvo varias relaciones de ese tipo hasta que se aburrió y deseó tener un compañero. Compañero es el término que usan similar al de esposo. Pero como aquí el matrimonio como nosotros lo vemos no existe pues se llaman compañeros.
3- Sasuke es en general asexual pero ha tenido relaciones con personas a las que les ha tenido cierto afecto ya se ahondará más en ese aspecto.
Gracias a quienes lo leen y si tiene alguna duda pregunteneme. No se olviden que siempre voy avisando sobre las actualizacione en la página de facebook kaory-madness y en mi grupo del mismo nombre. Unanse! Nos leemos espero que pronto.
