Hi! Lectores ya tenía rato sin actualizar la historia gomene hehe es que he tenido unos problemas con el internet y como que estar haciendo trabajos y estudios no ._. Pues ahí que atender primero hehe…ok les traigo la tercera parte de esta historia que todavía, me sorprende que este en esta clasificación hahaha…como soy yo mis fic XD pero ya que disfruten

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Celos

La octava princesa de la familia Ren venia caminando a paso fuerte por los pasillos del palacio después de salir de la conversación que tuvo con sus hermanos, se dirigía al puente donde se encontraba el Magi, detrás de ella venia su fiel sirviente Ka koubun que trataba de detenerla, pero tenía el temor de que si la tomaba del brazo liberaría a su Dijin Vinea y desataría el caos en ella. Por lo que decidió mantener distancia ante un feroz ataque, en cambio Kougyoku lanzo un grito de enojo el oráculo del imperio que solo la observo con una mirada de confusión y una mueca seria ante su reacción.

- ¡Maldito seas Judar! – dijo la princesa después de plantarle una bofetada en el rostro al Magi – Porque tenias que declarar una guerra a Sindria

- Princesa acaba de abofetear al oráculo, cálmese…- tocándole el brazo pero recibió un empujón por parte de ella, tirándolo al estanque

- Respóndeme porque lo hiciste – diciendo con suplica mientras se acercaba a él – No sabes que Sinbad sama no quiere empezar una guerra

- Sabes bien que tú hermano Kouen invadirá Sindria, aun si no le hubiera dicho al estúpido rey – sobándose el rostro – Deberías dejar de relacionarte con él y seguir las ordenes que se te da

- Tú no entiendes…- diciendo con una voz seria – Sinbad sama no es malo, el quiere que no haya conflictos con el Imperio Kou, si tan solo conversaran…podrían llevarse bien – diciendo con sus mejillas sonrosadas al recordar al rey del país de Sindria

Judal la miro perplejo con una cara llena de rabia y sorpresa ante lo que decía ella, "acaso ella estaba enamorada del estúpido rey", pensaba para sí mismo cuando continuo hablando la princesa.

- Él me enseño su cultura, como vivía la gente en su país – ladeando el rostro para ocultar una sonrisaque llegaba a formarse – Incluso cuando vino al palacio le seguí, al principio tuvimos problemas…pero él fue muy amable y gentil conmigo durante la estancia que estuvimos en Sindria, yo…

- Princesa…- diciendo Ka Koubun para que se detuviera

- Me divertí mucho con Alibaba, Morgiana y Aladin – diciendo emocionada al recordar las cosas – Pude utilizar completamente mi equipo Dijin incluso, tuve una batalla donde pudiera utilizar casi la mitad de mi poder – después sintió nostalgia al recordar su partida – Pude estar con Sinbad sama y también puede hacer amigos… - tocando la mano del Magi – Por eso Judar...

- Tú… - Lanzando una mirada oscura – Tú no eres nada

- Judar…que está mal

Judar retiro la mano y la miro con desconfianza y retrocedió ante ella, recordó un poco su infancia cuando se encontraba solo y casi se pasaba atendiendo asuntos del Imperio, y nadie se preocupaba por él o nadie le decía por su nombre siempre lo trataban con desconfianza. Nunca le tomaron la importancia o para ellos solo era el oráculo del Imperio Kou, el sacerdote, un simple objeto que disponían de poder y gloria, en sus conquistas. Pero ella había llegado hacia él y lo reconoció no como un objeto de uso o poder, sino como su amigo cuando le tendió la mano y le mostro esa sonrisa que nadie había visto de ella, a pesar de que ella se ocultaba de la presencia del imperio, nunca se llego a imaginar que él fuese el primero en observar esa cálida expresión en su rostro, fue algo cercano a ella. Había sido su primera amiga y la única a quien iba a proteger, se había jurado para así mismo. Observando un poco la escena, ella estaba con el rostro confundido ante la situación, una mirada de enojo, esos ojos que lo miraban con ternura y preocupación ya no estaban, le lleno de ira y celos, al saber que ella preferida irse contra sus hermanos y defender el reino de Sindría, que iniciar una guerra. Judal rio ante la situación posando una mano en su frente, para aclarar sus pensamientos.

- Haber si entendí, tu vienes y me abofeteas – diciendo con una risa irónica mientras se acercaba a ella – luego me dices que porque la razón de la guerra, luego me das un breve resumen de tú aventura amorosa con el estúpido rey

- JUDAR…- diciendo con irritación en su voz al ver que lo tomaba como una broma – ¿Por qué lo haces? todavía hay tiempo para detenerlo solo escucha… - pero fue interrumpida por el Magi que la había acorralado al borde del puente

- Pensé que tenias ganas de destruir Sindria o acaso lo olvidaste – mirándola fijamente – Cuando te tendí la mano, espere a que corrieras ante mí – golpeando el barandal – Pero dudaste, jamás me imagine que te pondrías de lado del estúpido rey…yo deseaba que fueras hacia mí - observando que el rostro de ella se empezaban a formar las lagrimas, asiendo que se alejara de ella – Esto es estúpido…te consideraba fuerte Kougyoku y que fueras una candidata a reina

- Judar…yo…te odio – tratando de detener sus lagrimas – ¿Por qué no puedes entender?…yo no quiero perderte – observándolo con una mirada oscura

- No queda más que decir…solo me irritas – alejándose de ella

- Espera…Judar….¡Por favor! – observando cómo se alejaba, mientras cubría sus manos a su rostro – ¡Por favor…ayúdame! – diciendo en forma de susurro

-Ah sido difícil tratar de convencerlo – diciendo Sinbad a través de la mente de Kougyoku - Descuida princesa usted ya no debe preocuparse más en tratar de tener el control de su cuerpo

-¡Pare! – tratando de mantenerse despierta – No, no quiero esto…Sinbad sama ¿por qué?...yo confié en usted

Kougyoku cayó en un sueño profundo y termino encerrada en su mente. Mientras que Sinbad tomaba posesión de su cuerpo completamente. Ahora su cuerpo y su mente le pertenecían, observando desde los lejos a Lord Kouen quien la llamaban para su viaje a balbad a donde se reunirían con Alibaba y de ahí partirían a Sindria, la mirada de Kougyoku cambio a una expresión vacía. Acatando las órdenes que seguía.

-Partiremos ahora a la reunión que acordamos – diciendo kouen – recuerda que ahora eres un general Kougyoku

-Sí, Lord Kouen – reflejando una mirada oscura

-Recuerda tú misión, cuando lleguemos al punto acordado – diciendo kouen

-Todo ira de acuerdo al plan

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Presente

Había caído Kougyoku perdiendo su forma de Dijinn teniendo múltiples heridas en su cuerpo, tratando de sostenerse en un pilar del palacio apoyando su peso, observo con odio al Magi que solo traía su ropa rasgada de la parte superior de arriba y con unos cortes en los brazos y abdomen. Kougyoku trato de invocar de nuevo a su Dijinn pero Judar lanzo una estaca de hielo haciendo que soltara su contenedor.

- Eres buena en combate – diciendo con una mirada oscura – Pero debes dejar de pelear ya no estás en condición para seguir

- Eso yo…"LO DECIDIRE" – lanzándose para atacarlo con una daga, pero fue esquivada recibiendo un golpe en el vientre – ¡Aahgg!

- Basta Gyoku no quiero matarte – tomándola de los hombros – Vamos tú puedes regresar, recupera lo que es tuyo

- ¡AAH! – cayendo de rodillas y gritando de dolor se coloco las manos en su cabeza mientras lloraba por recuperar el control – Noo…no puedo…me duele

- Vamos…regresa – abrazándola – tú puedes

- Lo…lo….siento…siento – mirándole con una leve sonrisa – Perdóname…te lastime

- Oye vieja bruja no peleas bastante mal – diciendo con una sonrisa observando como el leve Rukh blanco se elevaba poco a poco – Estarás bien lo sé… eres fuerte Gyoku

- Judar…- cayendo en su pecho mientras cerraba levemente los ojos y apretaba su mano – Por favor…acaba con mi vida

- Deja de bromear estúpida – diciendo enojadoobservando cómo su Rukh empezaba tornarse oscuro – Vamos esto debe parar….porque ella

- Me duele…aaah…ya no…AAAH! – Aferrándose del dolor de cabeza mientras miraba a Judar con lagrimas - ¡MATAME!

Hakuryuu llego al salón donde se encontraba destrozado y observando la escena, Judar tenía entre sus brazos a Kougyoku quien ella gritaba de dolor, acercándose observo como Judar le dirigía con la mirada seria diciendo casi como una orden.

- Utiliza Belian y haz la parte de tu ejercito – mientras acariciaba el pelo de ella con ternura – Si sigue así terminare por matarla o Sinbad la corromperá…completamente

- Judar de que estás hablando – Observando a su casi hermana, su amiga caer en la desesperación y el dolor – ¿Qué ha sucedido con Kougyoku?

- Hehe…algo que no pudiera salvarla – Mientras le daba una sonrisa a la chica – La verdad llegue tarde como siempre

- ¿De qué hablas?

- No pude acabar con ella, solo pase un poco de mi Rukh para calmar un poco su dolor – Observando que tenia la vista perdida y agitada gritando de dolor - Creo que ella no lo soportara más

- Sabes que ella no volverá a ser como antes – diciendo con seriedad el príncipe al empezar invocar su Dijinn

- Es mejor tenerla como un maldito zombi que obedece que….ver la corromperse quedando como un maldito vegetal sin vida – soltándola mientras se alejaba de ella

- Ella no te recordara – diciendo Hakuryuu

- Al contrario…me odiara – observando como la guadaña de Belian cortaba su cuerpo – No espero que me perdone

- Lo siento Kougyoku – diciendo con tristeza Hakuryuu

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