-Entonces me vio y yo así de "no inventes, me esta viendo"...- ambas te miraron preocupadas

—Am...¿(TN)? ¿Estas bien?- te pregunto Adri acercándose a ti tocando tu hombro, tu te sorprendiste y saliste de tus pensamientos.

—Perdón, ¿entonces que Alonso le dijo a quien?- les dijiste intentando disimular, pero no funciono.

—Eso ya lo terminamos de contar- te contesto Pao riendo, tus mejillas se pusieron rojas de la vergüenza -¿en que andas pensando picarona?- molestaba Pao picando tus costillas.

—Nada, nada- decías intentando esconder la obviedad, estabas pensando en alguien, en el, en ellos, en lo que "soñaste".

—Si claro, tu tienes algo, así que escúpelo- te amenazo Pao haciéndote coquillas y Adri se le unió, tu no podías parar de reír

—Ya, ya, les diré- dijiste entre risas. Te dejaron y te sentaste bien en tu silla —pero... no piensen que estoy loca ¿vale?- les dijiste aun dudando en contarles, a pesar de ser tus mejores amigas sentías que tal vez no comprenderían tu problema.

— ¿Loca? Pero si así ya estabas desde que te conocimos- bromeo Adri haciéndolas reír, tu riendo le enseñaste la lengua.

—Bueno pues, no se si fue un sueño o que, pero durante el tiempo que estuve inconsciente, yo estuve en otro lugar con otras personas- comenzaste a explicarles, ambas te miraron con sorpresa.

—woo, a ver cuenta- dijo Adri acercándose con todo y silla.

—Pues, eran piratas muy divertidos, en total éramos 10 incluyendo al capitán- hiciste una pausa al recordar aquellos tiempos, el rostro de Luffy vino a tu mente y te sonrojaste un poco —bueno, al principio no me llevaba bien con dos personas pero logramos llevarnos bien al final y todo. Aventuras nos sobraban, peligros, enemigos; fue increíble pero, estar aquí, no se ,me hace sentir extraña- dijiste mirando al suelo, tus amigas se miraron mutuamente y luego a ti.

—Pues eso si que fue un increíble sueño- te dijo Pao.

—Pero no lo...fue, o al menos yo estoy segura de que no fue solo un sueño, todo fue demasiado...real- dijiste un poco molesta pero confundida, a estas alturas te preguntabas que era verdad y que mentira -el hombre que me trajo aquí, me había matado de eso estoy segura, sentí como atravesaba mi abdomen- dijiste tocando con una mano tu abdomen.

—Pues ya vez los sueños son raros,a mi también me ha pasado que sientes demasiado realistas los sueños- te dijo Adri intentando calmarte

—Pero, yo viví día a día, recuerdo perfectamente todo, y ya ven que eso de recordar no es mi fuerte- hubo un silencio, estabas segura de que no te creían —pero... eso no es lo que me molesta- dijiste por fin rompiendo el silencio —lo que realmente me molesta, es que no pude despedirme antes de volver aquí, y si ellos realmente existen, estoy segura de que están preocupados por mi- dijiste cabizbaja.

—Digamos que existen- comenzó a decir Adri -pero...¿no se supone ya estas muerta en su mundo?- el comentario te dejó muda, era cierto para ellos ya no existías en ese mundo aunque algo te decía que ellos no pensaban de esa forma.

-Si pero...-

-¿Pero?- pregunto Pao con una sonrisa malévola.

-El no se rendiría tan fácil- lo soltaste al instante sin pensarlo, causando que te ruborizaras ferozmente.

-¿El?- pregunto Adri, que al igual que Pao ya estaba sonriendo, conocías esa sonrisa y ellas te conocían bastante bien.

—jejeje, lo sabia (TN) esta enamorada jyu jyu- comenzó a gritar Pao tu le tapaste la boca intentando esconder tu vergüenza.

—Venga ¿quién es(TN)? DIlo-insistió Adri, tu soltaste un suspiro y te volviste a sentar

—Vale les cuento, se llama Luffy y es simplemente increíble. Para serles sincera al principio pensaba que era un poco tonto e infantil pero, después de un tiempo me di cuenta que eso era lo que le da su encanto- dijiste sonrojandote con cada palabra que decías, entonces te callaste.

-¿Que paso?- pregunto Pao casi gritando, como si fuera una loca fan viendo a su grupo favorito frente a ella.

-¿Si me creen verdad?- preguntaste algo desconfiada, hace unos momentos te tiraban de a loca y ahora te apoyaban con tu amorío.

-La verdad, estoy en un 50, 50- dijo Adri sonriendo.

-Yo igual- dijo Pao -ademas, sueño o no, estas cosas me emocionan- dijo ella saltando en su asiento, tu y Adri se rieron, entonces seguiste contándoles todo.

-Wo, entiendo porque te gusta ¿y no le gustabas el?- pregunto Pao entusiasmada, ya estaban hablando de ellos como si fueran reales

—Realmente no sabría decirte, es un hombre impredecible- dijiste algo apenada, ciertamente tu capitán era un caso serio con respecto a temas de amor y/o mujeres.

—Seria genial conocerlos- comento Adri al salir del café, ya era bastante noche y tenían que regresarse caminado.

—Si, estoy segura de que se llevarían bastante bien- contestaste sonriendo —es mi imaginación o nos venimos por un lugar bastante solitario- comentaste un poco nerviosa, las tres sabían que aquella zona no era de las mas seguras y menos a esas horas de la noche.

—Creo que si, mejor caminemos un poco mas rápido- sugirió Pao apresurando el paso; entonces su temores aumentaron al ver al fondo de la calle a una persona, un hombre para ser precisos.

—Maldición- dijiste bajo al ver que ya estaba rodeadas, solo que tus amigas no se habían dado cuenta —mugre suerte - pensaste al ver que se acercaban cada vez más rápido.

—Buenas, señoritas ¿qué hacen por aquí tan de noche?- dijo uno de ellos que se acerco bastante a Adri , tu tomaste la mano de Adri y la acercaste mas a ti —no hay de que temer, no somos tan rudos- dijo otro riendo y viéndolas con cara de perversión —si, solo será un rato ni van a sentir nada- dijo otro que traía un gorro —¿cierto jefe?- le pregunto a uno que se venia acercando su rostro no se veía bien ya que traía una capucha, por alguna razón se te hacia muy conocido.

—Exactamente, solo sentirán un pequeño dolor pero después se volverá placer, créanme- dijo este riendo y lamiéndose los labios.

Las tres estaban congeladas del miedo; hasta que de tu boca logro salir una sola palabra -¡corran!- esto saco del trance a tus amigas que lograron esquivar a los monos y comenzaron a correr, por otro lado tu te quedaste quieta, tus piernas no respondían, parecía como si estuvieran clavadas al suelo —maldición, muévete- pensaste desesperada al ver que los hombres se voltearon a verte —ayuda- fue lo que pensaste al cerrar con fuerza tus ojos y con lagrimas en los ojos

"-Que inútil, no puedes con unos debiluchos-"

"-Solo no me asustes así, a la próxima acábalos tu misma"

"-(TN)! Usa tu Suuuper golpe!-"

"-(TN) -san se ha vuelto fuerte-",

"-(TN)-chwan, se ve increíble cuando golpea gente-"

"-!Cuidado (TN)!- "

"-Ciertamente se te ve mas fuerte y segura (TN)-"

"-!oi (TN)! ¡Hagamos el UsoRed sling kick!-"

"-¡(TN)! ¡No te rindas!-"

No sabes exactamente que paso, pero el escuchar las voces de tus nakamas en tu mente te hizo llenarte de valor, y justo cuando uno de los hombres hizo contacto con tu piel la repartición de golpes comenzó; te movías rápido y fluido, si alguien te viera en este momento pensaría que estabas bailando, un golpe en la cara, otro en el estomago y así uno a uno caían a al suelo.

-¿Pero que le pasa a esta loca?- pregunto uno de los hombres haciéndose hacia atrás.

—No se espanten brutos, solo la tomas de aquí y caen rendidas- dijo el jefe acercándose y tomando tu mano doblándote la muñeca, tu por el dolor caíste al suelo de rodillas —ven cosa fácil, ahora veamos, tengo entendido que tu no eres cualquier chiquilla- dijo metiendo su mano en tu ropa, el tono en el que dijo esas palabras llamo tu atención, pero estabas molesta así que tu lo tomaste con tu mano libre.

—Intenta cualquier cosa y te rompo la cara a patadas- en tus ojos se veían llamas de ira, el tipo no te hizo caso y siguió en lo que estaba a lo que tu sin importante el dolor de tu mano te levantaste y le diste una patada en la espinilla, pero no te soltó en cambio siguió haciendo presión hasta que claro sentiste como tu hueso se trozo. Tu gritaste por el dolor y caíste al suelo, sentías tu mano arder por el dolor, tu vista comenzaba a hacerse borrosa -¿Pero que me pasa? ¿Normalmente esto no es nada?- pensaste sorprendida por tu poca resistencia al dolor.

—¡Quédate ahí maldita perra!- te grito el jefe molesto poniendo su pie sobre ti para que no te movieras -maldición, se supone no debo de estropearte y mira lo que me haces hacer- dijo dándote una patada en las costillas, logrando sacarte el aire.

—¿Ya podemos jefe?- pregunto el tipo de gorro que se acercaba cojeando —si, solo no la dañen mucho, es una persona importante- dijo el hombre dándote otra patada en las costillas, entonces se dio media vuelta y se alejo.

Ese fue justo el momento en que recordaste -este hombre, se parece a- pensaste mientras la imagen del hombre que te había atacado en el Sunny venia a tu mente, eran idénticos. No sabes de donde sacaste las fuerzas, ya que sentías tu cuerpo al limite, pero te levantaste noqueaste el hombre con gorro y corriste así el supuesto jefe -¡púdrete!- gritaste furiosa saltando, acertándo una patada en su cara y haciendo que cayera al suelo -!regresame!- le gritaste furiosa, estabas segura de que era aquel tipo.

Te quedaste ahí respirando con mucho trabajo viéndolo como se paraba con esfuerzo —¿así que fue el?- dijo el limpiando la sangre que salia de su nariz; entonces se escucharon más pasos y voces.

-¡(TN)!- escuchaste a tus amigas gritar a lo lejos, habían ido por ayuda.

—¿(TN) ja?, lo recordare- dijo el hombre levantándose y yéndose corriendo.

-¡(TN)! ¿Estas bien? ¿Qué te hicieron?- era Pao, pero a estas alturas tu cuerpo ya no podía mas, poco a poco tus ojos se comenzaron a cerrarse y solo escuchabas las voces de tus amigas gritando tu nombre.

*Medio año después*

-Realmente me gustaría volvernos a ver- dijiste mirando hacia el cielo, el viento soplaba fuerte y sentías que tus palabras les llegarían, reíste, a estas alturas estabas segura que todo había sido una ilusión y eso te dolía. Ya había pasado medio año desde tu regreso y todo seguía igual, excepto que por tu estado habías perdido un semestre de escuela y tenias que ponerte al corriente y no era cosa fácil ya que ya estabas en nivel universitario.

Decidiste entrar a trabajar para poder ayudara tu madre con los gastos que habías generado mientras estabas en el hospital; tenias una moto 250 bastante hermosa, te gustaba mucho andar en ella te recordaba aquellos locos días en que pertenecías a la famosa banda pirata de los sombrero de paja. La alarma de tu celular te hizo volver —ya es hora- dijiste tomando tu casco y poniéndotelo; estabas trabajando con un señor haciendo herrería; siempre fuiste buena con cosas de ese estilo, pero desde que habías regresado tu facilidad para moldear metales era increíble así que decidiste trabajar ahí además te pagaban bien. —Si no me apuro me regañaran de nuevo- dijiste al encender tu moto y salir disparada hacia la carretera.

La carretera tenia vista a la costa, y a la mayor parte de la ciudad o al menos a una parte de ella, tú vivías más alejada llegando a las montañas, y tu trabajo estaba en el centro el cual se encontraba cercano a la costa. Todo iba bien hasta que comenzó algo que al parecer era un terremoto y uno grande, fue tan fuerte que se callo un árbol a mitad de la carretera obstruyendo el camino, tu decidiste detenerte y esperar a que pasara no querías tener un accidente de camino al trabajo —que extraño, nunca había temblado aquí- pensaste esperando a que pasara el suceso.

*En alguna parte del Grand Line*

-¿Me entendieron?- pregunto el hombre encapuchado irritado a la tripulación que lo veían sin expresión alguna.

—Entonces que tenemos un limite de tiempo para encontrara a (TN) y alguna forma de regresar- le contesto Robín.

El hombre asintió —exacto y la parte difícil va a ser el regreso, la persona que cuida la esfera es bastante testaruda- les comento el hombre.

Luffy se levanto —eso que importa solo tendré que patearle el trasero — dijo con su tan típica sonrisa en el rostro.

—Eso no...- comenzó a decirle el hombre pero fue inútil.

-¡(TN) , solo espera ya vamos en camino!- grito con los brazos hacia el cielo. Todos gritaron junto con el y prepararon todo para zarpar, mientras el hombre los observaba.

—Ahora entiendo porque no querias irte- murmuro con una leve sonrisa —bien mi trabajo aquí con esta hecho,- dijo levantándose -claro si se atreven a hacer algo que altere de mas el orden, vendré a cargármelos a todos- dijo con una voz amenazante.

Se creo un silencio, y Luffy miro serio al hombre -si- dijo el seguro de que lo derrotaría si así sucediera