Sonó el despertador y me levante.

Me puse el desayuno corriendo y fui a la Sala de comando.

-Hola.

-Hola Ninja.- Me dijo G.

-G.

-¿Si?

-No hay puffles en la isla, ¿no debería hacer algo?

-No hace falta, toma el Megatrineo3000.

-Ok.

Me puse en una pista de la montaña y lo use. El trineo era útil pero estaba desconcentrado y me mate por el camino.

-¿Donde estoy?

Todo era nieve y arboles. Encontré un cartel ponía esto:

Bosque perdido de la isla conocido el bosque de la muerte, entras y no sales nunca, mejor vuelve por donde as venido.

Todo estaba cerrado asique fui dentro de el bosque.

Estaba todo oscuro encontré, algo, o alguien. Lo toque.

-¿Eh?

-¡Aaaaah! Grite, pero no fue por el susto, si no por que es un viejo con un montón de arrugas y una varaba.

Salí pitando.

Tenía hambre.

Busque comida.

y, por suerte había una cesta de comida que caducaba el próximo año. Claramente me lo comí.

Me dormí después para hacer la digestión.

Al despertar se me ocurrió una idea.

El teléfono. Pero no tenía cobertura.

Pero se me ocurrió otra idea.

Tarde 2 horas, pero sirvió.

Llegue a la Estación pingüifonica.

-Ya,

-Vaya, ¿Qué a pasado? Dijo G.

-Me perdí en un bosque y tu trineo no sirve, al entrar en contacto con algo, CRASH.

-Ok, gracias por probarlo.

-De nada.