Lamento la tardanza, pero la prepa me consume lentamente y más ya que tengo el horario de la tarde, pero aun así busco horas libres para escribir, que es lo que más me encanta.


Capitulo 3 Una nueva persona.

POV. RAFA.

Cuando reaccioné, me sentía muy débil, y al abrir mis ojos con dificultad pude observar que estaba en una especie de laboratorio Kraang, intente moverme, pero al parecer estaba atado a una mesa. En eso se me acercó un Kraang y me pusieron una mascarilla, la cual tenía sedante y lo ultimo que vi fue a otro Kraang con una jeringa de unos 20 cm.

Soné que estaba en casa, ahí estaban mis hermanos, mi maestro y Abril juntó a Casey. La guarida estaba decorada para una celebrar una fiesta y de la cocina salió Mikey con un pastel de chocolate con unas velas en forma de números.

Todos estaban muy felices y cuando intenté acercarme algo me detuvo y escuché voces a lo lejos.

-El experimento Kraang fue todo un éxito – dijo alguien.

-Debemos revisar que nada haya salido mal – dijo otra persona.

Al abrir mis ojos no pude ver muy bien, ya que veía todo borroso, pero alcancé a ver dos Kraang justo enfrente de mi. Después de que estuvieron cruzando palabras sin sentido alguno para mi, los Kraang salieron del lugar dejándome solo.

Una vez que mi vista dejo de ser borrosa, pude notar que estaba en una habitación de color blanca, además de que estaba recostado en una cama. Moví un poco mis piernas y mis brazos, para mi suerte ya no estaba atado, me senté con cuidado y miré alrededor, en eso vi a un chico de cabello café rojizo, ojos verdes, tez blanca y que además vestía con una pijama azul, pero lo más raro era que estaba acostado en una cama enfrente de mi.

-La tortuga a notado su nueva apariencia – dijo un Kraang detrás de una ventana.

-Al parecer no ha entrado en pánico – dijo otro.

Fue cuando comprendí todo, lo que estaba frente a mi era un espejo y aquel muchacho era yo. Quise gritar pero la impresión no me lo permitió. Ahora estaba en un gran problema.


POV. SPLINTER.

Me dirigí al dojo a las 6 de la mañana para darle el entrenamiento extra a Rafael, pero cuando llegué el no estaba por ningún lado. Esperé por cinco minutos a ver si aparecía, pero todo me indicaba que no se presentaría.

Como padre sensato, me dirigí a la habitación de Rafael y toque la puerta mientras lo llamaba.

-Rafael – dije con voz firme. - Es hora del entrenamiento.

Pero como no recibí respuesta, entré a su habitación y para mi sorpresa no estaba, cosa que me molesto. Salí de su habitación y llame al resto de mis hijos, los cuales salieron medio adormilados de su habitación.

-Su hermano Rafael no esta – dije .-Quiero que lo vayan a buscar.

-Hai sensei – fue la respuesta que mis hijos me dieron antes de salir en busca de Rafael.


POV. DE KAMEKO.

Desperté con dolor de cabeza, esos Kraang si que saben como dejar inconsciente a alguien.

Al momento que pude poner mi cabeza en orden, busqué a Rafa por el lugar, pero

no lo encontré, lo único que hallé fueron sus sais, cosa que me preocupó mucho.

Tomé sus sais y grité su nombre, pero no obtuve respuesta, en eso, recordé que podía rastrear su teléfono, saqué el mio y busqué una forma de localizarlo, ya había visto a Stockman hacerlo muchas veces para destructor, de seguro no es muy complicado.

-Parte de la señal esta por aquí – escuché una voz a lo lejos.

-¿Estas seguro Donnie? - dijo otra persona.

Fijé mi vista hacia los tejados que situados frente a mi y alcance a ver tres siluetas acercándose. Lo más rápido que pude hacer fue esconderme detrás de una pila de cajas que estaban ahí, pero antes dejé las sais en el piso.

Unos segundos más tarde, descubrí que eran los hermanos de Rafa, lo más probable era que lo estuvieran buscando, pero el verdadero problemas era que Rafa fue secuestrado por el Kraang.

-La señal de su teléfono se debilita aquí – dijo el de la bandana morada, según Rafa ese es Donnie.

-¿No son esos sus sais? - dijo el de la bandana naranja, Mikey según recuerdo.

El de la bandana azul, tomó lo sais y pude ver en su cara la preocupación total, se dirigió a Donnie y le cuestionó hipótesis de su paradero.

-Mi maquina lectora indica que hay rastros de armas Kraang – dijo el morado. - Creo que Rafa esta en problemas.

Decidí no quedarme más escondida e ir por Rafa a las instalaciones Kraang.


POV. RAFA.

Estaba caminando de un lado al otro, observando cada detalle del lugar para encontrar una salida, pero no había ninguna salida más que la puerta, solo que esta esta bajo el control Kraang, si Donnie estuviera aquí ya habría burlado toda esa seguridad electrónica.

En ese instante, la puerta se abrió y un Kraang con una charola entró, la charola tenía lo que parecía un pedazo de pan y una jeringa demasiado grande para mi gusto.

-El Kraang debe sacarte a lo que llaman una muestra de sangre- dijo el robot -Luego comerás esta cosa que los humanos llaman pan, lo que contiene algo conocido como tranquilizante.

-¿Y no es mejor comer el pan primero y luego sacarme la sangre? - pregunté.

-Tenemos entendido que el pan restaurará parte de la sangre perdida.

-¿Y si me niego?

-Nos veremos a usar la fuerza.

Dos Kraangs más entraron en la habitación y me sujetaron de los brazos, mientras que el primero se acercaba a mi con la aguja, pero esta no iba dirigida a mi brazo, sino a mi cuello.

-¿Qué no la sangre se saca del brazo? - pregunté un poco nervioso por la aguja cerca de mi cara.

-Según los estudios de la anatomía humana que hizo el Kraang – dijo este. - La vena que esta en el cuello es la más esencial para este trabajo.

La aguja poco a poco se acercaba y justo cuando estuvo a punto de tocar mi cuello ya no verde, la luz del lugar se tornó de color roja y una alarma empezó a sonar, los sistemas de seguridad se desbloquearon y los cerrojos se abrieron.

Aproveche esta oportunidad y pateé al kraang que estaba frente a mi, luego con un impulsó di una vuelta hacia atrás, logrando zafarme del agarre de los dos Kraangs a mi lado. Ese era el momento de escapar, tomé una tarjeta de seguridad de uno de los robots en el suelo y salí corriendo de la habitación lo más rápido que pude.

El lugar era un caos, los Kraang corrían de un lado a otro, lo que me dificultaba el moverme sin que me notaran. Me escondí detrás de unos botes de basura y esperé a que un grupo de Kraangs armados pasará sin que se dieran cuenta de mi presencia.

-Las tortugas han pasado el nivel 9 – dijo uno de ellos.

-Debemos evitar que lleguen a esta zona – dijo otro. - Por ahora debemos evitar que la otra tortuga esca...

El Kraang no pudo terminar la frase ya que una shuriken se clavo en su cabeza, y de la nada un ninja con una mascara negra y armado con dos catanas los derribó a todos. Esta persona misteriosa lanzó a un Kraang cerca de mi, derribando los botes de basura que me ocultaban, dejándome a la vista de aquel chico.

El chico al verme se acercó a mi y me apunto con la catana.

-¿Quién eres? - me preguntó, pero su voz era un poco aguda, además se me hacia familiar.

-¿Kameko? - dije levantándome. -¿Eres tú?

-¿Cómo sabes mi nombre? - dijo sin apartar su catana de mi cuello, primero me salvo de una jeringa enorme, pero ahora tengo una catana. ¿Qué será peor?

-Sé que es una locura – dije mientras buscaba las palabras adecuadas. - Pero ya nos habíamos visto antes. Soy Rafa.

-¿Estas bromeando?- dijo ella. - Rafa es una tortuga gigante.

-Es por eso que es una locura – insistí. - Pero en verdad soy Rafa, el Kraang ha hecho un experimento conmigo y me han convertido en humano. Tienes que creerme.

-¿Cómo creerte? - dijo ella.

-La primera vez que nos vimos me dijiste que mi maestro me valora tanto como a mis hermanos y que no debía sentirme celoso de Leo.

Kameko guardo sus catanas y se quitó la mascara, y me miró de pies a cabeza toda sorprendida.

-¿Cómo es que? - dijo ella.

-Ahora no es tiempo de hablar – le dije. - Debemos salir de aquí.

Tomé a Kameko de la mano y empecé a correr junto a ella por los pasillos, los Kraang venían tras nosotros, pero fácilmente los derribamos. Sin embargo un varios grupos de Kraang aparecieron, obligándonos a Kameko y a mi a huir.

-Tus hermanos están en el edificio – dijo Kameko sin parar de correr. - Tal vez deberíamos pedirles ayuda.

No sabía que decirle, por unos momentos pensé en optar por su plan, pero algo me decía que no debía reunirme con mis hermanos.

-No – dije. - Usaremos su distracción para salir de aquí y luego pensaremos en algo.

-De acuerdo – me contestó.

Después de correr evitando a los Kraang logramos salir por una ventana y lo único que faltaba era saltar hacia un edificio, solo que el único problema era que no traía conmigo mi gancho.

-Solo hay que hacer que mi gancho alcancé el tejado de allá y ya estaremos seguros – dijo Kameko mientras apuntaba su gancho hacia un edificio más pequeño.

-¡¿Qué!? - exclamé, pero Kameko ya había lanzado su gancho y logrando que se quedara incrustado en el tejado.

-La caída será un poco fuerte – dijo Kameko. -Pero podremos hace...

Un grupo de Kraangs comenzó a dispararnos y Kameko me tomó de la mano y saltó del edificio junto conmigo. Solo diré una cosa, no podía parar de gritar.

Cuando llegamos al edificio pequeño Kameko y yo comenzamos a correr hasta que perdimos a los Kraang.

-Necesito asimilar todo lo que paso – dije mientras jadeaba.

-Bien – dijo Kameko en el mismo estado que el mio. - Entonces acompáñame a casa.

-¿Qué?¿Estas demente? Me llevarás con destructor.

-¿Te has mirado al espejo? Él no te reconocerá.


POV. NARRADOR.

Mientras tanto en las alcantarillas, Splinter estaba en el dojo meditando, pero no podía alcanzar la iluminación ya que le preocupaba el paradero de su hijo, cuando en ese momento Leo, Donnie y Mikey entraron en el dojo.

-¿Dónde esta su hermano? - preguntó Splinter mientras se levantaba del suelo.

-Sensei – dijo Leo mientras sacaba las sais y se las entregaba a Splinter.

-¿Qué significa esto? - dijo Splinter comenzado a asustarse.

-El Kraang se ha llevado a Rafa – dijo Leo con lágrimas en sus ojos. - Y temo que hayan hecho lo peor.

Leo abrazó a Splinter, mientras que Mikey y Donnie lloraban en silencio.

-"Mi hijo no puede estar muerto" - pensó Splinter mientras abrazaba a Leo.


¿Qué opinan? ¿Sorprendidos? ¿Se lo esperaban?

Apenas esto es el inicio, lo mejor esta por venir.

Si quieren que pase algo en especial no duden en decírmelo.

Nos leemos luego.