Los personajes de la serie Card Captor Sakura no me pertenecen, son propiedad de la chicas de Clamp, solo utilizo los personajes para mi historia sin ningún fin de lucro, igualmente la historia original del famoso "A Christmas Carol" pertenece a Charles Dickens.
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C3: El presente
Eriol observó a su alrededor y unos metros más allá encontró una banca de madera, junto a un gran árbol y decidió sentarse a esperar allí al siguiente espíritu, mirando a la nada mientras venía a su memoria un día de invierno de hacía ya varios años…
Ese día no había nevado, pero aun quedaban rastros de la nevada del día anterior, era un día como cualquier otro, a la salida del instituto Seijo, todos los jóvenes salían lo más rápido posible para dirigirse a sus casas para resguardarse del frío, excepto cierto grupo de amigos que tranquilamente dirigían sus pasos hacia el parque pingüino.
-y les juro que es lo más espeluznante que he visto en mi vida –terminaba de relatar una chica castaña de ojos verdes
-lo mismo dijiste la vez que creíste ver a "Eso" el payaso en el patio de la escuela –contestó la reencarnación de Clow
-no quisiera hablar de eso –la chica voltea la mirada- mejor deberíamos ir a la cafería a la que fuimos el otro día, ahora mismo se me antoja un café de vainilla
-yo paso Sakurita, tengo un montón de cosas por hacer, mejor deberías aprovechar para ir tu solita son Shaoran –dice a su amiga dándole un codazo- además –bajando la voz- hoy es San Valentín y no le has dado su chocolate
-ah… sobre eso, la verdad es que no me quedó muy bien
-estoy segura que siendo chocolate a él no le importará la forma
-¡hey! ¿Qué tanto se secretean? Tomoyo, Sakura
-nada Shaoran –tomándolo del brazo –solo le sugería a Sakura que pasaran un rato solitos, digo, aprovechando que Touya está de viaje ¿cierto? –dijo la pelinegra en tomo juguetón, mismo que hizo sonrojar a su amigo, Eriol los miraba divertido, definitivamente no cambiaría por nada del mundo a sus amigos- entonces Shao ¿verdad que acompañarás a Sakura por ese café de vainilla? Es tu deber como novio
-cla… claro, pero también es mi deber como amigo vigilar que llegues con bien a tu casa –responde el castaño empujándola por la espalda
-¡hey!, no te preocupes por mí, creo que por hoy Eriol puede encaminarme a casa ¿verdad Eriol? –pregunta lanzándole una mirada al chico de lentes
-¿ah? Si, desde luego, no te preocupes Shaoran, yo como todo caballero llevaré con bien a esta señorita a su casa, cuidaré su honra y su integridad y…
-ya, ya, entiendo lo que quieres decir, déjate de tus discursos
-bueno, si ya están decididos, entonces ¿nos vamos Shaoran? –preguntó ilusionada la ojiverde
-sí, y tú Hiragizawa, mas te vale que no te pases de listo eh –le advirtió con su peor mirada de pocos amigos
-¿Cómo crees Shaoran?, llevaré a cabo mi tarea con el mayor de los cuidados. ¿Nos vamos my lady? –dijo extendiendo su mano hacia la amatista, la cual la aceptó entre risas y ambos castaños empezaron a caminar en dirección contraria después de ver como Tomoyo agitaba su mano libre en señal de despedida
En cuanto vio que sus amigos doblar la esquina Eriol jaló la mano de su acompañante hacia unos grandes árboles del parque, dejando a la pelinegra recargada en uno de ellos, la miró un momento a los ojos y acercó sus labios a los de ella, fundiéndose en un apasionado beso que terminó con un suspiro de la chica de ojos violeta
-oye ¿y qué pasó con eso de mantener intacta mi integridad? –reclamó con un fingido enojo
-darling, nadie nos está mirando –dijo acariciando su mejilla
-en ese caso un beso más no le hará daño a mi honra ¿cierto? –respondió con una sonrisa y poniéndose de puntillas cruzó sus brazos sobre el cuello de Eriol para que sus labios se encontraran de nuevo, para después continuar su camino abrazados
-creí que tendríamos que ir a esa cafetería con Sakura y Shaoran, pensé que no nos desharíamos de ellos
-no seas malo -dijo golpeándolo en el brazo- además nunca me subestimes querido, mi objetivo desde el principio era pasar un rato contigo a solas
-es cierto, últimamente no habíamos salido juntos, ese Shaoran ya se huele algo, estoy casi seguro
-yo también, pero no me ha preguntado nada -comentó pensativa
-¿y hasta cuando piensas mantener esto en secreto?
-solo un poco más, esto es muy divertido, como si tuviéramos una doble vida ¡es tan emocionante!
-pues ya va siendo hora de que todo el mundo lo sepa, odio como todos esos chicos te miran, sin saber que tú ya tienes dueño
-¿ah, sí? Ahora resulta que soy una mera posesión, tal vez esto no funcione –dijo apartándose de él
-bien que te encanta el drama cariño –abrazándola por la espalda- y mas porque sabes que así como tú eres mía yo estoy a tu merced también
-¿me prometes que será así para siempre?
-será así hasta que tú quieras princesa
-entonces para toda la vida, y si vuelves a reencarnar te perseguiré para que te enamores nuevamente de mi
-¿es una promesa? –levantando su dedo meñique, al instante la chica enlaza el suyo con el de él
-te lo prometo –dijo sonriendo, en cuanto sus dedos se soltaron la amatista sacó algo de su bolsa, una caja transparente adornada con un moño rojo que a pesar de haber permanecido guardado tanto tiempo seguía impecable, y dentro de ella los tradicionales chocolates- feliz San Valentín amor
El pelinegro sonríe ante el recuerdo del primer San Valentín que pasó junto a la amatista, aunque al principio tampoco quiso celebrarlo.
-si ya terminaste de rememorar tus recuerdos cursis es hora de que nos vayamos –dijo una fría voz a sus espaldas, al darse la vuelta vio que el siguiente espíritu tenía la figura de Yue
-¿es en serio? ¿Yue? –el espíritu comenzó a caminar, dejando atrás a Eriol, a quien no le quedó más remedio que seguirlo
De pronto se vio caminando por las conocidas calles de Tomoeda, la noche era tranquila, pero en muchas de las casas aún estaban encendidas las luces, los porches estaban decorados con los típicos adornos navideños, siguieron caminando hasta detenerse en una muy conocida casa de color amarillo, desde dentro se escuchaban platicas y risas, frente a la puerta cerrada se estaba una chica ataviada con un abrigo gris, botas hasta la rodilla, gorro, bufanda y en sí toda aquella prenda que pudiera cubrirla del frio, en sus manos llevaba una gran bolsa, permaneció unos minutos más frente a la puerta sin atreverse a tocar o entrar, Eriol supuso que se trataba de Tomoyo, pero lo confirmó cuando se dio media vuelta, al parecer para regresar por donde había llegado, pero fue detenida por Sakura que justo en ese momento abrió la puerta.
-¡Tomoyo! –Gritó la castaña provocando un ligero sobresalto en la chica a la que llamaba- ¿A dónde vas?
-¿yo?... eh… a ningún lado –respondió tratando de poner una sonrisa
-no deberías estar afuera con tanto frío, vas a pescar un resfriado y podría ser peligroso- dijo tomando la mano de su amiga para llevarla dentro de la casa, cuando ingresaron la puerta se cerró
-Sakura… -habló la amatista en voz baja a su amiga- la verdad que no quiero estar aquí, creo que mejor regreso a casa
-¡por supuesto que no! – Exclamó casi ofendida la excardcaptor- no voy a permitir que pases la navidad sola ¿por qué estás tan triste?
-eh tratado de llamar a Eriol todo el día y no me contesta
-Eriol es un niño, ahora seguro está tomando venganza porque tú tampoco le contestabas el teléfono
-¿tú crees? –preguntó esperanzada
-desde luego, además si le hubiera pasado algo ya lo sabríamos, así que no te preocupes que te va a hacer daño ¿ok?
-tienes razón ¿quieres que te ayude con la cena? –preguntó más animada mientras se quitaba el abrigo, la bufanda y los guantes
-¡claro! Siempre hacen falta manos en la cocina
Así ambas chicas se dirigen a la cocina, en donde el señor Kinomoto se encontraba adornando un gran pastel, así que las chicas se pusieron manos a la obra con las ensaladas, pasado un rato todos los invitados se dirigieron a la mesa donde degustaron la comida ofrecida por los Kinomoto, la cena pasó entre cariñitos de Sakura y Shaoran, ceños fruncidos y comentarios mal intencionados de Touya y Kero, el gran apetito de Yukito, sonrisas conciliadoras de Fujitaka y una Tomoyo que entre risas de vez en cuando tomaba las fotos reglamentarias con su teléfono.
Eriol, observaba atento toda la escena, veía a su novia feliz y sonriente mientras recordaba que la última vez que la vio era todo lo contrario, ella estaba triste y en su mirada había incluso un poco de decepción, ahora comprendía el por qué la navidad era importante para la amatista, estuvo un rato perdido en sus reflexiones, puesto que Yue no le hacía ningún comentario, hasta que escuchó la dulce voz de Tomoyo cantando un villancico, ahora estaba de pie en la sala mientras Touya tocaba el piano, el resto de los invitados escuchaban encantados la melodía.
La reunión continuó con el reglamentario intercambio de regalos, las peleas entre los hermanos, una Tomoyo que conversaba y reía muy entretenida con Touya Kinomoto, hecho que le causaba cierto malestar a la reencarnación de Clow, hasta que de pronto Tomoyo se disculpó un momento para contestar su teléfono, con una gran sonrisa saludó a Nakuru, deseándole una feliz navidad y lamentándose porque no hayan podido ir a la fiesta, hasta que de pronto su rostro cambió a uno totalmente diferente, dejó caer el teléfono al suelo llamando la atención de todos a su alrededor, el primero en llegar a su lado fue Yukito, que impidió que cayera al suelo
-Tomoyo ¿qué te pasó? ¿Quién era? –preguntó preocupada Sakura tomando las manos de su amiga entre las suyas
-Eriol… -fue todo lo que pudo decir la mujer antes de abrazar a su amiga y ponerse a llorar, mientras tanto Touya había levantado el teléfono para saber que había sucedido
-Akizuki dijo que Hiragizawa tuvo un accidente y está grave en el hospital
-no puede ser –fue todo lo que atinó a decir Shaoran
-tengo que ir –dijo de pronto Tomoyo levantándose del suelo- necesito mi abrigo y mi bolso -comenzó a caminar por la sala en estado casi de trance
-primero tranquilízate Tomoyito –intentó detenerla el guardián del sol
-¡no! Necesito verlo y saber que estará bien
-cálmate, yo te llevaré al hospital, pero debes permanecer calmada ¿sí? –pidió Shaoran tomándola por los hombros a lo que ella solo pudo contestar asintiendo
Shaoran, Touya y Sakura acompañaron a Tomoyo en el auto del castaño, Touya de copiloto, mientras su hermana abrazaba a una desconsolada amatista que no paraba de llorar a pesar de que su amiga trataba de tranquilizarla, el trayecto no duró más de 15 minutos, debido al casi inexistente tráfico.
Apenas se detuvo frente a la entrada del hospital Tomoyo salió disparada del auto seguida por Sakura, Shaoran y los demás no tardaron en ir tras de ellas, al llegar a la sala de espera, pudieron ver a Nakuru, cabizbaja mientras entre sus brazos Spinel no estaba en mejores condiciones.
-¡Nakuru! –la llamó Tomoyo, mientras se acercaba a ella, al encontrarse los guardianes se lanzaron a los brazos de la que ya consideraban su señora
-Tomoyo chan –la guardiana de la luna ya no pudo contener sus lagrimas
-¿Qué pasó? ¿Cómo está Eriol?
-no lo sé… desde que llegué me dijeron que estaba en cirugía pero sé nada más, nadie me dice nada, estoy desesperada –la chica seguía llorando
-tranquilos –dijo la amatista aguantándose ella el llanto para consolar a los guardianes- ya verán que Eriol estará bien, en cualquier momento nos van a dar noticias
Pasaron dos horas más desde la llegada al hospital, todos estaban angustiados, pero la que daba más pena era Tomoyo que intentaba mostrarse fuerte para no alterar a los guardianes de su novio. Momentos más tarde un doctor apareció preguntando por los familiares de Eriol.
-yo soy su prima –se levantó de prisa Nakuru
-y yo su novia ¿Cómo se encuentra Eriol doctor?
-no quiero mentirles señoritas, su estado es sumamente delicado, hicimos todo lo que pudimos pero tiene mucha heridas internas, sufrió una fuerte contusión y no creo que logre sobrevivir siquiera hasta mañana, lo siento mucho de verdad…
Ante tales noticias Tomoyo estuvo a punto de desmayarse mientras Nakuru rompió en llanto apretando fuertemente entre sus brazos a su hermano guardián, Sakura y Shaoran se acercaron para ayudar a sus amigas.
-¿podemos verlo doctor? –preguntó Shaoran, que era de los más calmados
-sí, será lo mejor, que pasen unos momentos para despedirse –ante esas palabras Tomoyo se apretó fuertemente a su amiga- ¿quién pasará primero?
-si no les molesta me gustaría entrar un momento –dijo Yukito, quien llevaba a Kero en sus brazos
-no hay problema Yukito, ve mientras Tomoyo y Nakuru se calman –le respondió Shaoran
La ultima en pasar fue Tomoyo, quien con pasos lentos se encaminó hacia la habitación que le indicaron, al llegar se detuvo en la puerta, ahogado el llanto, entró de igual manera, lentamente, hasta llegar a un lado de la cama, Eriol estaba lleno de vendajes, y de cables, los aparatos que monitoreaban sus signos vitales sonaban también pausadamente, como dando a entender que la vida de la reencarnación de Clow se estaba acabando, Tomoyo tomó la mano de Eriol entre las suyas y la besó mientras las lagrimas seguían corriendo por sus mejillas.
Ver a su amada en ese estado le partía el corazón, deseaba correr a su lado para abrazarla y decirle que todo estaría bien, que juntos iban a celebrar todas las navidades juntos a partir de ahora, pero lo cierto es que eso él no lo sabía, aquella mujer en la ventanilla y los espíritus le habían dicho que estaba muerto, así que en realidad no sabía lo que iba a pasar cuando el ultimo espíritu le mostrara otra visión, aún así intentó acercarse a ella para consolarla, pero fue detenido por Yue.
-¿A dónde se supone que vas? –preguntó con su tono gélido
-necesito abrazarla ¿no ves como está?
-aun si vas ella no podrá sentirte, nosotros no somos ni siquiera una presencia en este lugar, solo somos simples espectadores
-¿entonces todo esto es real? ¿O es una visión de lo que puede ser?
-eso no puedo decírtelo
Al voltear su mirada hacia la mujer que se encontraba junto a la cama, esta seguía tomado las frías manos de su amado, y las lágrimas no podían dejar de correr por su rostro, arruinando el maquillaje que se había colocado para la fiesta de navidad, entre sollozos comenzó a hablarle a un inconsciente Eriol.
-¿es en serio Eriol? ¿Te vas a ir así? ¿Qué pasa con todos esos "para siempre"? ¿Y la promesa de que estarías conmigo hasta que yo quisiera? ¿Acaso no vas a cumplir tu palabra? Te necesito Eriol… no quiero que lo último que nos hayamos dicho nos hizo sentir mal a ambos… yo sé que no querías arruinarme la navidad, pero yo quería compartirla contigo… -en ese momento intenta en vano secar sus lagrimas- te amo Eriol… y tenía el mejor regalo de navidad para ti ¿sabes? Quería decírtelo esta noche, sé que al principio tal vez te sintieras asustado, pero yo sé que todo iba a estar bien si estábamos juntos… amor… vamos a tener un bebé –ella toma la mano de Eriol y la lleva a su vientre
El pelinegro al lado de Yue no puede evitar sentirse sorprendido, feliz y triste al mismo tiempo, las palabras de Tomoyo realmente no las esperaba, y solo de imaginarse que él realmente está muerto y jamás podrá conocer a su hijo le causa un dolor que nunca imaginó sentir, el solo hecho de pensar en Tomoyo sola cuidando del hijo de ambos le llena de una impotencia que no creyó capaz de sentir, en ese momento lo único que desea es abrazarla y pedirle perdón por todas las veces que la hizo sentir mal, y que sí, definitivamente aunque se sientan asustados ese bebé no podría tener unos padres que lo amaran más de lo que harían ellos. Sus pensamientos son interrumpidos por ese característico y a la vez terrible sonido que hace ese aparato que mide la frecuencia cardiaca y que indica que esta se ha detenido…
-¡Eriol! Eriol por favor no te vayas mi amor…no me dejes… -la amatista se acerca para depositar un suave beso en sus labios sin vida, para después apoyarse para llorar en ese pecho en el que muchas veces se sintió segura, y ahora solo podía sentir el vacío que dejaba
Todo se volvió borroso para Eriol, la habitación se distorsionó y se sintió caer en la nada, en un lugar donde no había sonidos, luz, solo un frio que lo traspasaba, se preguntó si realmente eso era "morir", no recordaba haber sentido eso cuando murió siendo Clow, aunque en ese entonces tenía la certeza de que iba a volver a la vida aunque no fuera exactamente en la misma forma, el gran mago se había visto en la necesidad de abandonar a sus creaciones y sus guardianes, asegurándose que estos estarían con una persona que les daría todo el amor que necesitaran ¿pero ahora? ¿Qué iba a ser de Rubymoon y Spinelsun? ¿Qué iba a ser de Tomoyo y su hijo? ¿Quién podría quererlos como él lo haría? Y la sola idea de que otro hombre ocupara su lugar en la vida de su familia le hacía hervir la sangre, estaba seguro que eso era algo con lo que nunca podría lidiar, tenía ese sentimiento egoísta de que Tomoyo nunca volviera a amar a alguien como lo había amado a él… y de pronto ya no sintió nada, sus pensamientos se apagaron, la ira que sentía lo abandonó y definitivamente se dejó ir…
Sakura vio a su amiga avanzar por el pasillo hacia ellos con la mirada perdida, en su rostro había marcas de las lagrimas que había derramado pero que ahora ya no brotaban de sus en otras circunstancias, bellos ojos. Los guardianes de Eriol lloraban desconsolados mientras Touya intentaba tranquilizarlos, Sakura y Kero corrieron hacia la amatista, sabiendo que su amigo ya no se encontraba en el mundo de los vivos…
-se fue… él se fue Sakura –es todo lo que pudo decir la chica antes de caer desmayada, entre Sakura y Shaoran lograron sostenerla mientras una enfermera pedía una camilla
Rato después Tomoyo abre lentamente los ojos, reconociendo que ahora se encuentra en una camilla en la sala de urgencias del hospital, a su lado Sakura mira a la nada, se nota que también estuvo llorando, pero ahora solo está ahí, sentada a su lado, hasta que dirige su mirada a ella para darse cuenta de que ha despertado.
-que alegría que hayas recuperado la consciencia Tomoyo, casi me matas del susto –dijo tomando las manos de su amiga entre las suyas
-lo siento, pero todo esto es más de lo que puedo soportar –le contestó a punto de llorar nuevamente
-no llores más linda, sé que es difícil, pero piensa en tu bebé, el doctor dijo que no deberías alterarte tanto porque podría hacerle daño ¿no quieres eso verdad?
-por supuesto que no… este es el hijo de Eriol… y es todo lo que me queda de él…
-entonces promete que vas a cuidar de ti misma ¿sí?
-lo prometo Sakura, este bebé va a nacer y lo vamos a amar mucho… ¿quién está arreglando el…
-no te preocupes, Shaoran y mi papá se están encargando de todo
-¿y cómo están Nakuru y Spinel?
-mal… Touya, Yukito y Kero han estado con ellos, pero Nakuru parece ida
-será mejor que vaya con ellos…
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Bueno, aquí les dejo el capítulo 3 de Cuento de navidad, espero que les haya emocionado, no digo que divertido, porque supongo que no fue así, gracias nuevamente por sus comentarios del capítul todos los que leen sin comentar también gracias.
Si no es mucha molestia dejen nuevamente sus comentarios que estoy ansiosa por leerlos. ¡Saludos!
