II. Karma


No podía sentir el aire llegar a mis pulmones, no podía parpadear, sabía que mis ojos veían un punto fijo pero mi mente solo podía procesar una imagen borrosa, mis piernas temblaban y mi voz quedo reducida a la nada, sentía que había quedado atrapada en un nudo en mi garganta, no sabía qué hacer, ¿me habían descubierto?

—¿Sabes que les pasa a las personas que no se portan bien?- su voz se notaba seria pero había algo de burla en ella.—

—¿Quién habla?—

—no se responde una pregunta con otra, ¿sabes que les pasa a las personas que no se portan bien?—

—no sé de qué me habla, y deje de molestar—

—¿te molesto?, pues creo que aunque ellos no se den cuenta, molestas a tus vecinos cuando los espías, eso es de muy mal gusto.—


Colgó tan fuerte el teléfono de disco que venía con el viejo apartamento, que por un momento pensó que lo había roto, aunque no le hubiese importado en ese momento, solo quería que la tierra se lo tragara, no sabía en qué pensar, lo habían descubierto!, no tenía miedo de que lo acusaran por ello, poco le importaba si se armaba un escándalo, por lo general siempre fue muy callado e introvertido no tenía muchos amigos y sus conocidos eras personas del trabajo, por lo que podría renunciar y comenzar de cero. Sin embargo recordó a su familia, si se armaba un escándalo en su pueblo natal los que sufrirían los prejuicios serían sus padres y eso si era algo que no podía permitir, no otra vez.

No le quedaba de otra más que ver si ese psicópata seguía con las llamadas, le preguntaría nuevamente quien era y haría lo posible por hablar con él y de ser necesario compraría su silencio, sabía que con su sueldo tal vez no podía reunir mucho pero tenía que agotar todas las posibles soluciones, tenía que salir de ese problema que aún no conocía, no sabía su nombre, no sabía cómo era su rostro, la única pista que tenía era que por su voz trataba con un hombre, cosa que podía dificultarle las cosas, todo dependía de la mentalidad de aquel sujeto mirón.

—Un momento ¿Mirón?—

Alzo la vista pensativo por un momento y como si de una revelación se tratara algo en su cabeza hizo clic, y de metafóricamente hablando sintió un bombillo iluminando la corona de su cabeza; Se dio cuenta de que si ese sujeto sabía que espiaba a los demás, fue porque el también espiaba a la gente y en su particular practica le vio hacer lo mismo, por decirlo así compartían ese hobbie, aunque aún era demasiado pronto para juzgarlo ya sabía que decirle a ese sujeto cuando volviera a llamar, si es que lo hacía y si lo denunciaba se defendería diciendo que veía las estrellas, que apenas era un amateur con el manejo del telescopio y que si vio que espiaba era porque ponía en posición y calibraba el aparato, que las apariencias engañaban y que la víctima ahí era el, porque un sujeto extraño al parecer lo vigilaba y peor aún le llamaba a su casa con acusaciones que ni al caso.

Sintiéndose como todo un erudito por su conclusión se relajó y se acostó a dormir, ya tenía un plan que le salvaría su reputación y sobre todo la de su familia si es que les llegaban a informar cosa que dudaba, para que eso pasara tenía que ser por un allegado a él, que viviera en Rusia y que también conociera a su familia y de ese "selecto grupo" solo podía contar a su mejor amigo Pichit y su asistente Minami, este último sabia de él porque siempre le preguntaba sobre su vida privada alegando que además de un asistente era su amigo y que como tal debía saber más uno del otro, los demás compañeros que tenía no lo conocían lo suficiente y su relación no pasaba del plano laboral.


Un nuevo día llegó, así como su monótona rutina, levantarse, desayunarse, bañarse y vestirse e ir a su trabajo, sin embargo con cada acción siempre volteaba a ver el teléfono esperando a que este sonara, quería saber si el sujeto llamaría pero no fue así, por lo que ya en su trabajo con aire ausente llenaba unas formas que debía entregar a sus superiores, cada una de estas contenía las solicitudes de sus "apadrinados" como los llamaba.

Por su trabajo siempre tenía que estar en contacto con personas marginadas por la sociedad, "sobrantes" que por cuestiones llamadas destino terminaron en la calle o correccionales, su trabajo consistía en asistirlos como buen terapeuta y ayudarlos a volver a la sociedad como personas de bien, en un principio pensó que no podría con ese trabajo pero como si se tratara de una penitencia por lo sucedido en Japón, decidió comenzar de nuevo en un trabajo mas difícil si se le podría decir así, ya que hablaba con personas a las que podrían tildar de peligrosas, tal vez por eso luego de pensarlo bien ya no sentía el pánico inicial que le provoco escalofríos al hablar con el tipo del teléfono.

Una semana había pasado sin ver por su telescopio o recibir llamadas misteriosas y aunque sentía una pequeña voz en su cabeza que le repetía que debía ver porque desde hacía mucho no sabía de sus amigos, se contuvo a esa tentación, sin embargo cuando comenzaba la abstinencia del primer día de la segunda semana no se pudo contener y saco su juguete prometiendo que solo sería un vistazo. Puso en posición el telescopio mirando al cielo como si de verdad fuera a ver las estrellas, viendo aquel manto negro que estaba sobre él y a los astros que como pequeños puntos lo iluminaban, no fueron más de 5 minutos los que pasaron cuando se cansó de aquella apacible vista cuando observo el reflejo de una luz y que provenía de un bombillo encendiéndose en el edificio del frente, "ya sabía a quién observaría" ese fue su pensamiento mientras enfocaba en el apartamento de los chicos x.


Sus jadeos eran escandalosos, no sabía que podría llegar a tener una respiración tan pesada, desde hace 5 minutos no había podido detenerse, por supuesto quien podría al ver como la luz de la habitación de aquellos dos era prendida y las siluetas detrás de las cortinas se hacían más claras para luego desaparecer, dejando de estorbar el campo de visión de Yuuri. Las cortinas habían sido abiertas de par en par por el rubio mientras a su espalda el de cabellos castaños empezó a besar apasionadamente al blondo, se notaba la pasión desmedida en los movimientos de esos dos porque aun sin el telescopio podría ver como se quitaban con apuro las prendas sin dejar de besarse a pesar de la incómoda posición para el cuello del blondo, esa visión fue la que le llamo la atención en un principio, quería verlos pero no quería a la vez, por eso para distraerse, se obligó a pensar en nimiedades que no le hicieran ver como un pervertido "¿su cuello no se cansara?, como lo supuse son pareja, es decir eso los hace gays"

Y ahora no podía quitar la vista de aquella pareja que veía con más detalle gracias al telescopio que le permitía apreciar como un rubio completamente desnudo era empujado una y otra vez contra el gran ventanal de su habitación mientras este con la mirada gacha no dejaba de jadear mientras atrás de él el de cabellos castaños lo embestía sin descanso una y otra vez, ese constante vaivén junto con el rostro en éxtasis del rubio fue lo que hizo falta para tener a un Yuuri completamente empalmado en el balcón de su apartamento haciéndose una paja mientras les veía, su razón quedo en el olvido cuando vio al rubio levantar su pierna izquierda con la ayuda de su pareja y este parecía embestirle con mayor profundidad al parecer, porque vio al otro arquear la espalda mientras con la mano libre el otro le apretaba los pezones, ese acto hizo que Yuuri hiciera lo mismo, quería sentir en carne propia lo que el otro porque por su cara de satisfacción se notaba que las olas de placer eran más intensas y vaya que lo pudo comprobar cuando al mismo tiempo que movía su mano sobre su erección empezó a mover su dedo pulgar e índice sobre su propio pezón presionándolo con saña; Cuando empezó a aumentar la velocidad con su mano, la sensación se hizo más intensa y no pudo evitar sentir un fuerte espasmo en su estómago y un agradable hormigueo en la parte baja de su vientre, cuando se imaginó en esa situación que lo llevó al orgasmo, uno de los más fuertes que había tenido en sus aburridos y calmados 23 años.

Con la respiración más calmada trato de procesar lo que había hecho, "se había masturbado mientras veía a dos hombres teniendo sexo!", es decir ya lo había hecho antes pero cuando veía al narcisista con alguna de sus conquistas, sin embargo y a pesar de que usaban todos esos juguetes no se había sentido tan caliente como cuando vio a los chicos x, que por cierto ya pensaba en bautizarlos nuevamente y llamarlos los chicos xxx, ese pequeño análisis le hizo dudar sobre sus preferencias sexuales, siempre pensó que era hetero, y es que siempre sintió un cariño más que entrañable por su amiga de la infancia Yuko, aunque si se ponía a pensar, con ella nunca fantaseo, de hecho de no haber sido por las pajas que se había hecho desde que empezó a ver por el telescopio podría jurar que era asexual.

—será que soy...—

Mis palabras quedaron en el aire cuando escuche el timbre del teléfono poniéndome en alerta, podría ser aquel tipo, que sonara el teléfono después de ver a los chicos xxx me asustaba, por eso al cuarto timbre con el credo en la boca conteste.

—Hola Yuuri! Porque no me esperaste, quería que nos fuéramos juntos a la estación de tren, ¿por qué? ¿por qué?, ¿es que ya no quieres que sea tu amigo?— solté un suspiro de alivio al escuchar a Minami en la línea, no podía negar que me sorprendió que tuviera el número de teléfono del apartamento cuando tiene mi número de celular.

—Pudiste llamarme a mi celular Minami, y no pienses mal estaba apurado, por cierto de donde sacaste este número?— la intriga me ganaba, tal vez podría encontrar al sujeto de la llamada misteriosa si daba con la persona que le dio el número a mi asistente.

—Pichit me lo dio como no me contestabas tu celular lo llame a él, y me dijo que si dejaba de molestarle me daría el teléfono de tu apartamento, creo que interrumpir su sesión de selfies con mis llamadas es el mejor método para sacarle información. —escuche una risita animada que me contagio y me hizo imaginar la cara de un Pichit frustrado al ver arruinada una selfie suya —Bueno, ya que sé que estas bien y a salvo en tu apartamento te dejo, nos vemos mañana y no te olvides de mí, recuerda que soy tu amigo-asistente y debo estar contigo siempre ayudándote adiós.—

— No exageres, adiós— suspire sonoramente cuando escuche nuevamente el timbre del teléfono, a veces Minami podía llegar a ser además de gracioso muy insistente, ya entiendo porque Pichit cedió ante su pedido.

—Minami lo que me vayas a decir me lo dices mañana, estoy cansado y voy a dormir.— como no escuche respuesta pensé que tal vez estaba haciendo un puchero o un berrinche, pero escuchar una risa apagada al otro lado me puso en alerta, esa no era la voz de Minami.

— Es comprensible que tengas sueño, yo lo tendría si hubiese tenido una corrida como la que tuviste hace rato ¿verdad?— mis mejilla se ruborizaron por esa mención pero estando a la defensiva ya tenía lista mi defensa

— ¿Quién es usted?, no voy a permitir que un desconocido busque intimidarme.

—Oye Yuuri disfrutaste más verlos coger a ellos que al vanidoso ¿cierto?— mi boca entreabierta por la impresión parecía querer decir algo pero no sabía que.

— No sé quién carajos es usted, pero si sigue llamando voy a llamar a la policía— tenía que mantener la calma no podía perder el control

— Crees en el karma Yuu-ri?— pude notar que al mencionar mi nombre su voz adquirió un tono juguetón— Porque desde ahora así me puedes llamar.—

—Karma no es un nombre real déjese de juegos de palabras y dígame quien es y que quiere de mi—

— No quiero nada en particular solo que pagues por lo que haces, espiar a las personas creo que no es algo muy normal y aquí puede llamarse delito, ¿sabes que es violación a la privacidad?— no me dejo contestar porque siguió con su infantil explicación. — Pues es un delito mi querido Yuuri y es lo que has estado haciendo, no sé si en Japón sea normal, pero aquí en Rusia se paga con cárcel.

"mierda!" Ese sujeto sabía que espiaba a la gente y ahora me amenazaba con la cárcel, no era un tonto sabía que un comportamiento como ese ameritaba penas pequeñas o grandes fianzas, por eso no podía dejarme amedrentar por aquel desconocido.

— ¿Y qué carajos ha estado haciendo usted?, no creo que por mera coincidencia me haya visto, usted también espía a los demás y entre esas personas estoy yo, me espía y me amenaza, ese delito es peor que el mío.— escucho nuevamente esa risa cínica que ya me estaba agotando la paciencia que tengo y que por cierto es bastante.

— Joven Yuuri dejemos las formalidades y trátame de tu, no seas tan vanidoso no te espío, solo observo cuando sales al balcón, y ya que da la casualidad de que tengo una buena panorámica desde mi apartamento casualmente te vi, ahora si me preguntan no te amenazo al contrario te corrijo, digamos que estoy dando un servicio a la comunidad, tu deberías saber más que yo de eso, ¿verdad trabajador social Katsuki Yuuri.?— Luego de esa última revelación escucho el tono agudo y continuo del teléfono.

"El bastardo me Colgó!"

No sabía que pensar, sentado a un lado de la cama con las manos sobre su cara mientras esta se encontraba agachada analizaba la situación, le pareció curioso que tuviera esa postura, hace tiempo que no la adoptaba, la última vez fue en Japón, sacudió la cabeza enérgicamente mientras buscaba ver la mejor manera de solucionar el problema, el tipo que se hacía llamar Karma sabia su nombre, de que país era, sabia su número de teléfono y sabia en que trabajaba. Tenía que averiguar quién era ese sujeto o de lo contrario empezaría a pensar en una nueva vida fuera de San Petersburgo.


Próximo capitulo

—Joven Katsuki tiene correspondencia— era inusual recibir correspondencia de parte de alguien que no fuera mi familia, y más que fuese un sobre sellado sin remitente, o eso pensé cuando vi la esquina inferior del sobre, sentí que mi cara perdía su color al ver una diminuta k en letra cursiva.

Karma.


Termine!

¿ Hola a todos siguen ahí? se que es un capitulo algo lento pero era necesario para poder comenzar con la historia en toda su forma.

Espero que no se hayan dormido con el capítulo y les agradezco mucho por los reviews, vistas y tomates que le dan a este engendrito que apenas está creciendo, el tiempo que uds le dan para mi vale oro :3.

Por otra parte les tengo una noticia una buena y una mala :P

La buena es en cada capítulo habrá avances del próximo y que ya tengo en mente una historia nueva que será viktuuri, sé que así como el trasero de Yuuri es una de las parejas más utilizadas para fics, arts, etc... Pero es que me gana y creo que plasmar la idea que tengo en la cabeza es algo que debo hacer si o si, creo que no la he visto en ningún otro fic. Y la mala noticia es que si empiezo con la historia que les comente que por cierto será omega verse, de pronto me demore con la actualización de memorias de un voyeurista aunque eso depende de que tan inspirada este.

Creo que eso era todo por ahora.

Nos leemos en el siguiente capítulo ;3