una semana mas y un capitulo nuevo...espero que les guste :D )
El verdadero amor es como los espíritus: todos hablan de ellos, pero pocos los han visto.
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-¿alguien ha visto a marcy?- simon ya hace un tiempo había dejado de bailar para preguntar a los invitados por el paradero de la pequeña, hacia demasiado tiempo no la veía, sabía que en ese momento debería estar atendiendo a los invitados o pasándola con Betty, pero al dar el brindis y notar que la pequeña morena no estaba una sensación de intranquilidad lo invadió, y no solo a él, su ahora esposa estaba igual o más intranquila, tanto que lo estaba ayudando a preguntar por el paradero de ella con los invitados. Pero nadie pareció verla.
-disculpe la molestias, pero ¿no ha visto a una pequeña de ocho años?, cabello corto y negro, con una gran flor roja en el pelo- el par de señoras dejo su discusión para prestarle atención al novio que parecía realmente preocupado.
-lo siento pero no he visto a ninguna niña como la que describe-
-hay carolina que despistada eres-su gemela interrumpió mientras cambio drásticamente su tono enojado a uno dulce cuando se dirigió a simon- sí, si le he visto, iba de la mano con otro niño algo mayor que ella, pero solo los vi pasar rumbo a la mesa de los aperitivos.
-¿agarrada de la mano?- pregunto atónito. No se lo podía creer, nunca había visto que marceline confiara tanto en un semejante (otro infante) como para dejar tomarse de las manos, siempre le había dicho que eso de mostrar afecto no era lo suyo, mucho más si era con "un fastidioso niño" (palabras textuales).
-sí, ¿Por qué?- ella no le veía nada de malo, al contrario le parecía muy tierno que dos niños encuentren el amor tan jóvenes, y más unos tan tiernos.
-¿he?, no por nada- algo aturdido decidió despedirse- gracias por la ayuda- y sin más después de una despedida cordial con la mano se fue a perderse rumbo a la pista de baile ocupada por múltiples parejas.
-que tonta eres carlota-
-¿Qué?, ¿yo que hice?-contrariada se señaló a si misma apartando su vista de la espalda del novio que al estar tan perturbado choco con unos bailarines y cayó al suelo.
-es obvio que interferiste en algo que no era de tu incumbencia-molesta le dio un trago a su vino del brindis que todavía no se había acabado.
-no exageres, el pobre hombre estaba muy alterado buscándola-se justificó cruzándose de brazos- y no es como si esto fuera romeo y Julieta por dios, son niños, ¿en qué puedo interferir?.
Pero su gemela no parecía pensar lo mismo, porque meneando levemente la copa medio llena la reprendió.-no lo sé, ¿y tú?-
-disculpe señor – trato de llamar la atención del hombre que le daba la espalda y no dejaba de beber de la barra libre-¿no ha visto a una niña…-no pudo seguir preguntando ya que sintió como alguien tocaba su hombro llamando su atención. Al darse la vuelta con algo de dificultad por su vestido, su ahora esposo le sonreía relajado, dejándole entender que ya había encontrado a la pequeña. No pudo evitar sonreírle devuelta como si ya se le quitara un peso de encima, y así era, ni ella ni el podrían disfrutar de su fiesta si marcy estaba desaparecida.- ¿está bien?, ¿tiene hambre?,¿Dónde estaba?- no tardo en preguntar y apartarse del hombre que nunca se dignó a mirarla o prestarle la más mínima atención.
Mas ocupado estaba murmurando lo solo que se sentía al recordar la boda de el y su ex esposa…o algo así.
-ella está bien, no te preocupes- la tomo de los hombros para tranquilizarla- solo estuvo por ahí.
-¿estuvo por ahí?-no muy convencida lo miro inquisitiva-¿Dónde estuvo y con quién?-pero al solo recibir una sonrisa tranquilizadora se mostró disconforme- simon, ¿Dónde está?.
-tranquila, ella solo estuvo pasando tiempo de caridad…
-¿con quién?-le interrumpió con un tono molesto y alerta.
Y el empezó a pensar que no fue buena idea mencionar aquello.
-bueno, eso no lo sé- se rasco un poco nervioso la nuca y desvió algo avergonzado la mirada- solo estoy enterado de que fue vista de la mano con un niño algo mayor que ella- repitió lo que la señora le había dicho en espera de que eso la tranquilizara aunque fuera un poco.
Pero nunca espero que Betty guardara silencio y se le quedara viendo como si estuviera loco- ¿tomada de la mano con un niño?, ¿marceline?- extrañada y desconfiada lo veía en busca de que fuera una broma- la misma que tiro a su compañero al bote de basura por que este le pego una goma de mascar en su asiento, ¿esa marceline?.
-bueno si lo pones así, suena algo exagerado-
-simon, el bote estaba cerrado y ellos en el segundo piso-
no se dijo más.
Si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada.
Y no había nada bueno que decir del pequeño incidente en el que el pobre niño termino con un brazo roto y un miedo atroz a la pelinegra.
El y todo integrante del grupo masculino de toda la escuela. Nadie jamás intentaría molestarla de nuevo.
-¿quieres bailar?-intento distraer el tema a uno más ameno y que su esposa se relajara.
-no- pero ella no se daría por vencida- andando- lo tomo del brazo mientras avanzaba con paso decidido en busca de marceline importándole nada que los invitados vieran extrañados como la delgada novia tomaba y jalaba al novio por todo el salón cual muñeco de trapo.
Ya llevaban un rato en la mesa de aperitivos comiendo lo que ahí había en la gran y elegante mesa decorada con un blanco mantel y unas bellas flores de colores.
Pan dulce, sándwiches cortados en cubitos y decorados con espadas de plástico en miniatura, fruta con la opción de una fuente de chocolate, camarones y un gran tazón de ponche que era continuamente rellenado al igual que todo lo puesto ahí.
También había más cosas pero su estatura le impedía ver plenamente.
-¿y esto como me ayudara a entender el amor verdadero?-algo molesta miraba como el pelinegro se comía sin ninguna pena un gran plato de fruta cubierta de chocolate frente a ella.
-en nada-admitió- pero tengo hambre.
Al oír un gruñido molesto proveniente de la pelinegra dejo a medio camino su fresa solo para mirarla de costado.
Estaba de brazos cruzados y no apartaba su mirada acusadora de él, aunque con ese ceño compungido y gran flor en su cabeza vestida con ese bombacho vestido no causaba más que gracia al verse tierna.
Pero como siempre su mirada era la que más le molestaba.
Se veía decepcionada.
-está bien- molesto se volteo directamente asía ella y con cautela acerco la fresa que todavía choreaba algo de chocolate frente a ella en una clara ofrenda de paz- ¿quieres?.
Marceline dejo su postura rígida para poner sus bazos completamente caídos a sus lados y parpadear un par de beses para asegurarse de que no se lo estaba imaginando.
Marshall lee esta ofreciéndole comida, de su comida.
Y se veía molesto porque estaba tardando demasiado en reaccionar y estaba dejando con la comida en la mano.
-lo siento- se disculpó avergonzada- sí, sí quiero- y tomo con sumo cuidado lo que él le ofrecía con miedo de que fuera un espejismo. Una vez ya en su mano procedió a darle una mordida de prueba, nunca antes había comido fresa cubierta de chocolate, sin duda era un sabor nuevo que la hizo hacer una mueca.
Sabia raro.
Pero podría acostumbrarse fácilmente.
-¿te gusto?- no estaba muy seguro de como tomar que después de morder la fresa cubierta hiciera semejante mueca.
-shi-hablo con la boca llena pues se había comido la fresa de un considerable tamaño en un solo bocado- eshta rica-no terminaba de masticar cuando sonrió con sus mejillas abombadas-¿tienes más?.
Sonriendo divertido por su actitud asintió mientras extendía su plato aun rebosante de diferentes frutas-toma- sin perder tiempo la niña empezó a comer del plato mientras él lo sostenía y empezaba a buscar que más comer- me pregunto si tendrán pizza.
Todo iba tranquilo.
Tal vez demasiado tranquilo…
-oye-terminando de tragar sonoramente marceline llamo su atención. Tenían todos los labios y mejillas manchadas del dulce oscuro y pegajoso, las puntas de sus dedos también lo estaban y su plato ya estaba comido por lo menos hasta la mitad- ¿Por qué estas siendo amable?.
Decidió preguntarle lo que rondaba su mente desde que le respondió su pregunta y procedió a explicarle lo que era "el amor verdadero".
Era un hecho demasiado extraño que el específicamente no se hubiera ido a la primera, o que se tomara enserio lo que le preguntaba. Nunca creyó que simplemente le respondiera, o que la fuera a buscar; él ya había ocasionado que se perdiera a propósito en esa gran tienda del centro cuando ayudaban a simon con las compras de las flores, devolviéndole el "favor" con el incidente de la máquina de coser.
Si no fuera por la amable señora de voz chillona el maldito la deja atrapada en el departamento de flores sintéticas y sin decirle a simon que de por sí ya estaba medio perdido con tanto ajetreo.
¿y tenía que contar la ocasión de cuando tiro sobre ella jugo de uva en su nuevo y costoso (según su padre) vestido color hueso?, aunque para ella era blanco dijeran lo que le dijeran los mayores.
O cuando le metió el pie en el ensayo de la boda y ocasiono que callera de cara al suelo.
¿y qué decir de la vez que se escapó y se negó a bajar del árbol?, retraso todo.
¿y sobre todas las veces que la insulto de alguna forma diciéndole que se veía horrible o que todo saldría mal?.
Nunca se portó amable con ella, y de repente ahí estaba el, tratando de consolarla y compartiendo su comida.
Simplemente no entendía porque lo hacía.
Y bueno, no era la única que se preguntaba la razón. Él también se cuestionaba por qué lo había y lo estaba haciendo.
-no lo sé- se sinceró entregándole completamente el plato con fruta y dándose la vuelta a un costado para tomar unos cuantos sándwiches en cubos-pero aprovecha mi locura momentánea. Porque después no te tendré piedad.
Quiso sonar autoritario e indiferente con el tema, pero la verdad era que ni siquiera estaba seguro de lo que dijo.
- ¿eso quiere decir la paz? – ella no pareció importarle ni el tono ni lo que quería aparentar, porque seguido comió un poco de esa manzana con chocolate con total indiferencia.
- si -le sonrió confiado de que ella no sospechara nada- es una tregua.
-¿tre -que?- extrañada no se detuvo y siguió comiendo del plato, aun así lo miraba extrañada.
-tregua-
-¿Qué es eso?- esa palabra no la conocía, nunca la había escuchado antes. Sonaba gracioso.
Con una mueca dejo de comer momentáneamente su sándwich.-es una palabra que significa paz momentánea.
-¿momen-que?-¿Por qué ahora se ponía a decir palabras extrañas?, empezaba a ser lo dejo en claro con su seño disconforme.
Suspiro cansado. Abecés se le olvidaba que hablaba con una niña menor que el- ¿sabes qué?, mejor déjalo así, no es importante.
-no, dime que significa-molesta dejo a un lado su plato sobre la larga mesa y lo encaro con su cara manchada y sus manos a los lados cuidando de no manchar el vestido.
Y a él le pareció que la tregua no duraría mucho.
-¡no me ignores!-
Y que sería una fiesta muy larga.
-¡me hago viejo aquí!-se dejó caer dramáticamente al filo de la elegante mesa ante la molesta cara de su madre y la risa infantil de su hermano menor.
-jake, ¿Por qué no puedes ser como tu hermano y comportarte?-con elegancia y molestia tomo una copa llena hasta la mitad de té helado que el camarero tan amablemente les ofreció al inicio de la velada.
-porque yo si estoy despierto-sin levantar la mirada señalo a su lado izquierdo, a lo que sería el fondo de la mesa donde su hermano mayor yacía dormido. Incluso roncaba momentáneamente.
-¿Qué?-sorprendida se dirigió a donde su hijo mayor se encontraba completamente tendido en la mesa y de un bolsazo en la cabeza lo despertó- ¡Jermain despierta!.
- ssmajghan…¡¿Qué?!-de un salto se sentó medio decentemente en su asiento ante la mirada reprobatoria de su madre y la más que divertida risa de su pequeño hermano.-¿Dónde estoy?, ¿los novios ya llegaron?.-con pereza y algo desubicado empezó a frotarse los ojos.
-ya llegaron, ya brindamos y ya se fueron-jake aburrido y algo molesto levanto su cabeza y lo reprendía- ¿sabes?, y madre creyendo que eres el hijo perfecto, el que solo estaba guardando respeto.- y tonto de él, que se dejó agarrar por las fuertes garras de su madre que lo tomo desprevenido para venir a esta boda de gente que no conocía, pero que según sus padres debería.
-tanto que tu baba empezaba amachar la mesa-
-finn-le advirtió con su tono maternal que parara- ¿ya vez lo que le enseñas a tu hermano jake?, pronto no sabrá de respeto a los mayores.-algo molesta evito que el más joven de los tres hermanos siguiera jugando con el tenedor.
-no hay porque preocuparse-bostezando se recargo de codos sobre la mesa-respeto a quien respeto merece, si no respeta a Jermain por algo será.
-jake-
-no, déjalo madre- ahora más despierto el mayor de los hermanos sonreía altivo al del medio que en ningún momento dejo de verlo con molestia.-entonces imagino que tú eres más capas como buen hermano mayor,todo un ejemplo a seguir-ironizo claramente, obteniendo una mueca molesta del rubio.
-jermain-
-más que tú, si-confiado se echó de espaldas- apuesta lo que quieras, ya verás.
Molesta por ser ignorada su madre no espero más y los golpeo a ambos fuertemente con su pequeño pero duro bolso de diseñador con incrustaciones de joyas-¡ya basta los dos!- y sin esperar a que se recuperaran siquiera los tomo fuertemente de las orejas levantándolos de sus asientos levemente- nada de apuestas, nada de groserías ni falta de respeto, hoy es un día importante, serán buenos hijos y buen ejemplo para su hermano menor, ¡¿entendieron?!.
-¡si madre!-a coro y adoloridos gritaron cual cadetes a su sargento.
Satisfecha por el resultado los soltó dejándolos caer de golpe ante las risas del muy divertido hermano menor, que no había parado de reír de las ocurrencias de sus hermanos mayores.
-bien, entonces acompañen a finn por un aperitivo, la comida está tardando demasiado-les ordeno mientras se acomodaba unos mechones que se desacomodaron por el repentino ataque.
Ambos asintieron y Jake procedió a tomar de la mano y ayudar abajar del gran asiento a su hermanito de 5 años, quien gustoso y divertido como estaba prácticamente se había lanzado de su asiento.
-¡quiero pastel!-
-ya veremos si hay- el mayor de todos calmo su ánimo.
-Madre nos matara-molesto y cansado de buscar a su escurridizo hermano se dejo caer cerca de la mesa de aperitivos que lucía rebosante aun ante el constante saqueo por parte de los invitados y uno que otro colado que no le prestaba ni la más mínima atención.
Del cansancio se había quitado el saco negro y caro que portaba, junto con la corbata negra a juego, quedando solo en camisa blanca desfajada. Lo único en su lugar era su peinado que seguía igual de pulcro y estático asía atrás.
Maldijo su suerte, no, maldijo a Jermain, si no fuera por sus regaños no se ubiera distraído discutiendo con él y ahora no estarían buscando como locos a finn que en un pequeño descuido desapareció como el aire.
¿Cómo se pierde a un niño hiperactivo y con un llamativo traje azul claro?, estaba de mas mencionar el gorro de oso polar blanco que su hermano se empeñaba en usar todo momento desde que su padre se lo regalo.
Aunque bueno, solo es una fase como dice su madre, pronto se aburriría de eso y no volvería a usar el gorro blanco de oso nunca más.
Las risas de las personas no asían más que marearlo y estresarlo, poniéndolo de los nervios.
No, esperen, esa era su maldita conciencia, o tal vez su instinto de supervivencia que le gritaba encontrar a fin antes de que su madre notara que lo perdieron.
-ahora podría estar con mi novia-opto por lamentarse en su posición desde el frio y pulcro suelo.
Claro está que desde su posición nadie lo noto, ni el noto a nadie.
KiaSeoulBe HOLA ;D que bueno que te gusto mi fic,enserio que si, empezaba a creer que no gustaba y ya lo iba a borrar u.u, pero que bueno que no fue asi! n.n, espero que te aya gustado este capitulo y como mas personajes se van desemvolviendo en todo esto XD
