II
Privet Drive
32 años mas tardes….
Privet Drive era una calle normal, con gente normal, donde cada mañana los habitantes hacían su rutina diaria, hacia unos años un joven se había mudado al número 4.
Habían tantos recuerdos encerrados en aquella casa muchos de ellos eran terribles, siendo honesto todos los recuerdos que pudiera tener el hombre que estaba parado en la esquina de la avenida eran horribles, si los normales y elegantes habitantes de Privet Drive supieran los momentos que vivió ese hombre en esa casa quizás sintieran cierto grado de compasión al mirarle, el hombre que miraba la casa era alto de complexión delgada, con el pelo negro alborotado, gafas redondas, aunque su aspecto eran ya muy desgarbados llevaba puesto una túnica color verde olivo y en su mano izquierda un sobre.
Camino hasta la entrada del numero 4, haciendo notas mentales en su andar, todas se resumían a la angustia que golpeaba su pecho.
Tenía muchos años de haber abandonada el numero 4 de Privet Drive, no había vuelto a venir desde los 16 años cuando su escolta llamada así por la necesidad de sacarlo de allí, cuando aún era un mago menor edad. Eran tiempos oscuros y su vida corría peligro en realidad toda su familia corría riesgo solo por estar a su lado, entonces los Dursley sus parientes maternos eran parte de aquellos que también huyeron el mismo día en que el partió de esa misma casa que ahora admiraba.
Su nombre era Harry Potter mejor conocido como el niño de vivió, Harry James Potter Evans un mago, un extraordinario mago, el Héroe de todos, aunque en su casa solo era Harry el esposo de Ginebra Weasley la cual no era nada dócil y dominaba al gran Héroe de todos.
El estaba allí por razones que el aun se reprochaba, pero había una razón más grande que el miedo o el rencor de volver a Privet Drive, dentro de esa casa había una aprendiz de magia, se rasco la cabeza un momento y avanzo nuevamente adentrándose en el jardín se detuvo frente a la puerta y toco el timbré, espero unos segundo y luego abrieron.
Y allí estaban, Dudley Dursley y Harry Potter a simple vista nadie pensaría que eran familia, toda una vida tratando de evitarse mutuamente.
Hola- saludo Harry sin quitar la vista de su primo
Hola- devolvió el saludo, no estaba sorprendido de verle- me pregunta cuando te volvería a ver- Dijo Dudley sin moverse un centímetro de su lugar.
Jejejeje – Harry rio- si eso mismo me decía yo, cuando venia hacia acá recordé muchas de las cosas que definitivamente me alejaban de la zona.
-Los vecinos nos verán entra por favor- indico Dudley cortésmente.
Harry entro a la casa, no había cambiado mucho de cómo lo recordaba, el pasillo que lo llevaba a la cocina ahora decorado con un retrato de un paisaje africano, el salón de la sala lleno de retratos de la familia, muebles blancos y una mesa de vidrio lo adornaban, Dudley hizo un gesto de que continuara, al adentrarse en el salón se fijo de la enorme pantalla de televisión de adorna la sala.
-Parece que la has pasado bien Dudley- bromeo al mirar la enorme televisión.
Pero Dudley no se rio en cambio se volvió serio y se sentó en uno de los muebles blancos del salón- siéntate por favor- le pidió
Harry hizo caso, se miraron por unos segundos, entonces el recordó porque había venido y extendió su mano entrándole un sobre blanco, grueso y pesado, hecho de pergamino amarillento, y la dirección estaba escrita con tinta verde esmeralda. No tenía sello pero se podía leer:
Señor J. Dursley
Privet Drive, 4
Little Whinging
Surrey
Con las manos temblorosas, Dudley tomo el sobre y le dio la vuelta vio el sello de lacre púrpura con el escudo de armas: un León, un Águila, un Tejón y una Serpiente, que rodeaban una gran letra H.
Sabía que el recibiera una de estas- dijo Dudley sin apartar a vista del sobre aun contemplando el sello- lo que no espera es que fueras tu quien lo trajera
Eso sí que sorprendió a Harry estaba casi seguro que tendría una pequeña lucha con su primo sobre la importancia de Hogwarts pero en cambio ahora entendía su amabilidad ante su presencia, imaginaba que su perspectiva de la magia había cambiado ahora que su propia hija iría a una escuela donde le enseñaría a utilizarla. Se rio para sus adentro que dirían sus tíos ahora ante la idea de que su nieta fuera hacer una bruja.
Eso simplifica mi trabajo – menciono Harry- vine a aquí a explicarte de cierto modo sobre Hogwarts.
-Cuando tenía una año de edad- comenzó a contar Dudley- lo deje en el mesón de la cocina mientras sacaba algo de la refrigerador, fue una insensatez de mi parte pero mi esposa estaba enferma y yo muy contrario con el hecho de ser padre, pero solo la perdí de viste un momento- medito un segundo y luego continuo
- cuando la volví a ver estaba sobre la mesa de la cocina tomando una galleta del tarron de vidrio, entonces lo supe- dijo Dudley sin mirarle, divago en su recuerdo un segundo mas y lo miro.
- entonces supe que el era como tú, que un día recibirá su carta porque sería un mago y haría magia- rio
-cuando se lo conte a mis padres casi se desmallan- rio aun mas fuerte - cuando se lo conté a mi esposa lloro por días.
No es fácil lidiar con un mago en la familia- sonrió Harry.
Se la daré- exclamo casi con orgullo
Me alegra Dudley- sonrió junto a su primo- debe estar el 1 de septiembre en el andén 9 ¾ a las 11 am. No te preocupes por cómo encontrarlo yo estaría allí también.
Dudley asintió, charlaron por un rato mas comentando algunas anécdotas del pasado y hablando sobre sus familias había sido muchos años sin verse y aunque no lo diría nunca Harry estaba muy orgulloso del giro que habían dado sus vidas y de lo que ahora se había convertido Dudley, y en lo que el mismo había hecho de la suya.
Ya sabrían mas de ellos mismo más delante de igual modo Jeremy Dursley sería el primer Mago en generaciones de Dursley en ir a Hogwarts.
