Capitulo 3: Una Amiga

Ni Shugo Chara ni sus personajes me pertenecen, sino a Peach Pit.

"pensamientos"

- Diálogos –

Amu PoV


Hoy al fin es mi primer día de clases, estoy un poco nerviosa, un poco entusiasmada y un poco asustada, de todo un poco. Creo que esa fue la razón de levantarme mas temprano de lo habitual aun sin haber dormido bien.

Aquella chica pelirosada se encontraba mas inquieta de lo normal, pero estaba lista para acudir a la universidad que toda la semana había esperado ir, tomo sus cosas que había preparado la noche anterior, y salio de su casa, le coloco llave a la puerta, y guardo aquellas ultimas en su bolso, y siguió su rumbo. Tras 10 minutos a pie llego nuevamente al lugar que ya antes había visitado, pero que por primera vez acudía en plan académico; había mucha mas gente asistiendo que la que había la ultima vez que fue, agradecida de no poder divisar al par de chicos que se encontró ahí en su ultima visita, "Seguramente venían a turistear como yo" fue lo que se le vino a la mente y dio un suspiro de alivio para caminar tranquila por aquel enorme campus.

Llegó al departamento de dirección de artes, se informo sobre los horarios y las clases que debía tomar y se dirigió a su primera clase. Se sentía satisfecha con la educación que había elegido, y también se sentía realizada de poder estar ahí, rodeada de gente como ella, persiguiendo un sueño en común.

"Introducción al color" Pasó por mi cabeza el nombre de la asignatura en la que me encontraba, me sentía tan bien, cada vez me apasionaba mas lo que estaba haciendo, aprender cosas nuevas sobre lo que me gusta es emocionante, no quería que los horarios de clases terminaran. Mas el tiempo transcurrió rapidísimo, las clases terminaron y en el pasillo principal se encontraban los diferentes clubs de la universidad reclutando gente nueva. Decidí visitar la biblioteca, tenia que ganar mas tiempo dentro de esta universidad; al salir del lugar después de un rato, me di cuenta que ya el sol se estaba ocultando y no faltaba mucho para que cayera la noche, por lo que decidí regresar a casa; como ya me había acostumbrado, llegue, me duche y cene, después a dormir, tenia establecida mi rutina.

Los días pasaban y Amu cada vez se adaptaba mas a su nueva vida, y cada mañana se levantaba con los ánimos suficientes para asistir a la universidad que tanto le gustaba, y cada noche regresaba exhausta de caminar por los alrededores, se duchaba y seguía su rutina de cenar y dormir.

Ya ha pasado una semana desde que iniciaron las clases, y a pesar de que en el salón de clase hay personas como yo, que tienen los mismos intereses, aun no puedo hacer amigos, después de todo creo que seré incapaz de acércame a alguien, me siento aun mas sola cuando me encuentro rodeada de personas que después de estar una semana juntos aun son extraños para mi. Esta soledad crece cada día.

La pensativa pelirosa se encontraba sentada en su pupitre, mirando hacia fuera por la ventana y de vez en vez miraba a su alrededor, el maestro en turno la noto distraída y quiso regresarla a la clase llamándola, pero estaba tan metida en sus pensamientos que no escuchaba su nombre; por la cara de desanimo de la chica el maestro se acerco preguntándole si se encontraba bien, ella no respondió hasta sentir la mano pesada del profesor sobre su hombro, giro su mirada aun con sorpresa por haberla sacado de sus pensamientos, y con cinismo acepto no sentirse bien.

- Señorita Hinamori, si usted no se siente bien, le sugiero que asista a la enfermería, ahí pueden medicarle y descansar mientras se recupera – Sugirió el atento profesor.

- Si, gracias eso are – contesto la pelirosada sin poderse safar de aquella mentira, que aunque no se sintiera mal no quería estar en ese momento ahí, así que se retiro a la enfermería como ya antes se lo habían sugerido.

Llegue a la enfermería pero estaba completamente sola, ni siquiera el encargado estaba, de cualquier manera, no necesitaba un medicamento así que solo me dedique a "descansar" me acosté en una de las camas y me hice bolita, tapada por completo, ahí, me quede pensando nuevamente. No se ni porque pero de repente me vinieron a la mente aquellos rostros de los chicos con los que me había encontrado aquí hace dos semanas, se podría decir que eran mis únicos conocidos en estos momentos, pero que digo, simplemente se rieron de mi y esa ha sido toda nuestra relación; que deprimente, extraño a Rima y Nagi…

Así el día paso en un abrir y cerrar de ojos para Amu. Al salir de la universidad, pudo notar que por el corredor de la entrada había una aglomeración de personas, rodeando el muro de anuncios de la universidad, había muchas chicas emocionadas por lo que ahí estaba anunciado. Amu no pudo evitar sentir curiosidad por lo que todos estaban observando, así que se acerco a ver de qué se trataba.

Era abrumador como las chicas se aglomeraban alrededor del cartel aquel que estaba anunciando, que por motivo de bienvenida, se presentaría la orquesta de la universidad, me pareció buena idea ir ya que me gustaría escucharla, pero aun no entendía porque las chicas se emocionaban al leer los nombres de quienes participarían. Había chicos también que por admiración decían que asistirían a ver el concierto este sábado. Pude escuchar a un par de chicas decir – Si Tsukiyomi-sempai asiste definitivamente tenemos que verlo – me pregunte a mi misma que tan bueno seria el tal Tsukiyomi como para poner a todos y a todas así. Mi razón de asistir al concierto no era la misma que la de los que estaban ahí presentes pero definitivamente iría.

La chica pelirosada aun se encontraba extrañada por aquellas reacciones exageradas a su manera de ver las cosas, después de ver el anuncio se giro para salir de la multitud, cuando al fin pudo respirar el aire fresco, una chica castaña tropezó con ella, esta llevaba dos coletas amarradas con un lazo rojo. El golpe fue duro, ya que aquella castaña era demasiado energética y sin preveer el choque de las chicas se abalanzo sobre la gente para poder ver también el anuncio, cayendo las dos sentadas al suelo.

- Disculpa – Alcanzo a decir la pelirosada mientras se levantaba del suelo y le extendía su mano a la castaña para ayudarla a levantarse.

- No, no, no ¡Discúlpame tu a mi! Definitivamente yo tuve la culpa – contesto una apenada chica castaña, mientras recibía la ayuda para levantarse del suelo.

- Bueno, yo iba saliendo de entre toda la gente así que tampoco te vi venir – agregó Amu apenada.

- Y yo iba con toda la intención de abrir paso entre la gente, así que tampoco te vi – agrego una alegre castaña mientras sobaba su cabeza – ¡Oh! Pero quiere decir que ya viste de qué se trata todo este alboroto ¿no? – volvió a decir al caer en cuenta de que la chica con la que tropezó iba saliendo de entre la muchedumbre.

- Pues, si… - Dijo una dudosa Amu

- Entonces ¿De que se trata? – Hablo la castaña no dejando terminar de hablar a la chica pelirosada

- Pues decía ahí, que por motivo de bienvenida, habrá un concierto de la orquesta universitaria este sábado – Contesto Amu, informando lo que había leído.

- ¡OH! Entonces es por eso el alboroto, de seguro se presentara Tsukiyomi-sempai – Decía muy convencida la castaña.

- ¿Qué tanto tiene ese tal Tsukiyomi que todos arman este alboroto? – Preguntó Amu curiosa y un tanto molesta por el alboroto.

- ¿Eh? ¿No conoces a Tsukiyomi-sempai? No eres de aquí ¿cierto? – contesto la castaña un tanto asombrada porque la pelirosada chica no conocía al susodicho, por lo que dedujo que no seria de Tokio.

- Pues no soy de aquí, pero ¿acaso ese tal Tsukiyomi es tan famoso? ¿Si fuera de aquí tendría que conocerlo? – decía dudosa la pelirosada.

- Pues… nomás mira cuantas chicas están aquí solo para verlo – agrego alegre la castaña – Hay muchas de ellas que se metieron a estudiar música en esta escuela, solo para conocerlo, yo conozco a unas cuantas – decía cizañosa la castaña.

Ante las palabras de la castaña, Amu no podía creer como podía haber ese tipo de personas, que sin tener interés por lo que estaban estudiando se encontraban aquí, en donde ella siempre quiso estar, así que no pudo evitar mostrar molestia en su rostro. La castaña la miro y agrego – Ya se, es difícil creer como algunas personas se dejan llevar por ese tipo de cosas, pero al final se sabe quienes aman de verdad este medio – con un tono despreocupado.

- Ah, por cierto, soy Yaya Yuiki – Dijo alegre la castaña mientras extendía su mano para "presentarse" a la pelirosada – Creo que nos veremos seguido por aquí – agrego.

- Amu Hinamori – correspondió el saludo - ¿También estudias aquí? – agrego dudosa.

- Claro, también soy de primero - la energética castaña contesto, - ¿Eres de primero verdad? - agrego con tono detectivesco mirando fijamente a la chica.

- S-si – contesto Amu nerviosa por la mirada que la castaña le sostenía – Acabo de entrar, estoy en Pintura al óleo – agregó.

- ¡Oooh! Yo estoy en cerámica – contesto alegre la castaña – Nos veremos seguido por aquí – agrego asertiva.

Amu apenas estaba empezando a entrar en confianza con la chica, cuando escucho que la llamaban. - ¡Yaya-chan! – era una voz masculina, las dos voltearon a ver de donde provenía y - ¡Tadase! Te estaba esperando ¿donde andabas? – agrego la castaña, al ver al chico, Amu se quedo helada, era el rubio de aquella vez, definitivamente el diablo estaba en su contra y tenia que conocer precisamente a una chica que lo conocía a él.

- Amu-chan el es Tadase un amigo, quedamos que iríamos a tomar un helado después de la escuela ¿Quieres ir? – Decía animada la castaña mientras que el chico rubio se acercaba a ellas.

- Lo siento, tengo cosas que hacer en mi casa – Se apresuro a decir la pelirosada mientras se alejaba – Nos vemos después – agrego por ultimo.

Cuando al fin el rubio había llegado a donde se encontraban, la pelirosada ya se había ido y la castaña se encontraba haciendo pucheros.

- Yo quería que Amu-chan nos acompañara – rezongaba la castaña.

- ¿Amu-chan? – Pregunto dudoso el rubio.

- Siii Amu-chan – Contesto la castaña – ¡La chica con la que estaba! Es mi nueva amiga ¡también va en primero como nosotros! – Agrego animada – Quería presentártela, pero se tenia que ir – mientras inflaba los mofletes.

- Oh, ya veo, en otra ocasión será – Contesto el rubio – Aunque me parece haberla visto antes – agrego pensativo.

- ¿Eh? Pues a lo mejor la viste por ahí, también es nueva – contesto la castaña - ¡Vamos por mi helado! – agrego con esa energía que le caracterizaba.

Los chicos siguieron con sus planes y se fueron en busca del dichoso helado.


Y este es el capitulo 3, espero les haya gustado x3! Y esperen el próximo capitulo para saber que pasara :O

Muchas gracias a todos los que han agregado este fic a sus alertas y a favoritos.

También gracias a sus reviews a: Rima mashiro, hinamori luisa-chan, mayu17, Love-Amuto19, SnakeOfCrystal, LIRIO-CHAN, LuNar1 y a Van

Y weno me despido :3 Si les gusta, dejen un review aunque sea chiquito

Bye :3!