anekka: gracias por leer la historia y ponerla en favoritos! es reconfortante!
Denme su opinión, si, no tardan mas de unos minutos!
Bella POV:
Me desperté temprano muerta de nervios. Y no era para menos, de hoy dependía casi el cambio en mi vida. Quedar dentro de la más prestigiosa empresa asesora de empleados de todo Seattle, Cullen Inc., que en tan solo 3 años se había vuelto la mas exitosa del estado, me aseguraba un cambio de vida, ya que prontamente me ubicarían en algún puesto de trabajo.
A pesar de no tener más que estudios secundarios, debía intentar. Y pensar en positivo. Ya muchas cosas malas me han pasado, un poco de suerte no me vendría nada mal. Solo por hoy.
Y parece que mi deseo se esta cumpliendo ya que mi día estaba siendo muy tranquilo, y mi abuela estaba maravillosamente bien este día. Eso auguraba buenas cosas.
Después de comer y conversar con mi abuela y su enfermera, me dispuse a subir a mi cuarto y terminar de arreglarme, además quería bañarme nuevamente, así mi pelo estaría mas controlado, ya que sus ondas se alocan luego de dormir y se vuelven inmanejables y por supuesto un baño me ayudaría a calmarme.
Cuando termine mi perfume en demasía, no quería que se me impregnara el olor del remis que iba a llamar. Me maquille levemente, tan solo un poco de delineador, luz en mis parpados y gloss transparente. Apenas toque mi cabello, solo un poco de crema para peinar y mis ondas se volvieron más definidas.
Debía parecer formal y me ayudo mucho el pantalón negro que me compre el día anterior y la camisa blanca con delicadas líneas azules.
Me mire al espejo y si bien, era ropa conforme a mi estilo, me notaba diferente, un poco mas linda tal vez, o será porque nunca me había tomado tantas molestias en arreglarme y la diferencia me gustaba, sea cual fuere la respuesta no me detendría a pensarla.
Mire mi reloj y eran las 3:15, debía apurarme para llamar al remis y así no llegar tarde y dejar una mala impresión. En menos de 10 minutos escuche la bocina, me despedí de mi abuela, quien me deseo suerte; y le pedí a la enfermera que me esperara si se me hacia tarde, aunque no creía demorar mucho.
En viaje fue tranquilo, pero mas cerca estaba, mas nerviosa me ponía, mi estomago empezó a hacer ruidos, pero no por hambre sino por la tensión. Menos mal que comí hace horas, no seria muy agradable ponerme verde frente al Sr Cullen y vomitar todo lo que tengo adentro.
3:48 p.m. llegue al edificio de Cullen Inc., me comenzaba a desesperar mientras ingresaba al hall, la señora Coppe me regalo una sonrisa mientras me acercaba a su escritorio.
- Hola Sra Coppe.- la salude amablemente.
- Hola Isabella, en unos minutos el Sr Cullen te atenderá. Es bueno que hayas llegado antes, no le gusta esperar, se vuelve muy gruñón. – me susurro en forma de confesión.
- Oh, bueno, eso aleja mis nervios. Y por favor, dime Bella, solo Bella – admití sarcástica.
- Bueno, Bella, tranquila, no te hará nada, mas que miles de preguntas que aunque con pesar tendrás que contestar. Analiza todo los puntos de vistas y si los pros son mas que los contras, pues ahí tendrás tu aceptación. – maldición, no quería compartir mi historia de vida con un extraño.
- No es muy estricto? Digo, es solo una persona que va a llenar el requerimiento de alguna empresa respecto a un nuevo empleado.- pregunte explotando casi de los nervios.
- Tu tranquila. Lo harás bien. Incluso quien sabe y ocupes mi puesto. Me agradas como remplazante. –
- Que? Pero porque? – no alcanzaba a entender porque decía.
- Bueno, veras, ya estoy mayor, pero el Sr Cullen esta encaprichado con que siga siendo quien maneje su agenda y atienda a las personas, anteriormente ayudaba a su padre. Nos tenemos mucho aprecio, es por eso que no quiere dejarme ir, seguramente se sentiría perdido, pero él puede con esto, además tu tienes un dulce trato pero con carácter, definitivamente hare lo posible por que ocupes mi lugar, si es que no aspiras a mas, claro.- me quede atónita, esta mujer quería darme su puesto? Yo aspirar a mas? Pero si me conformaría con servir café en un lugar decente.
- Vaya, no se si sentirme alagada o melancólica, realmente me agrada Sra Coppe. Seria una pena no verla mas. – admití, era tan dulce.
- Querida, dime Sara. Quiero que realmente tú seas mi remplazante. Yo te considero mi remplazante perfecta.
Cuando iba a contestar, se escucho una aterciopelada voz, por el intercomunicador. – Sara, has pasar a la Sra Swan.
- Enseguida vamos.
Al escuchar mi nombre largue un sonoro suspiro, que no paso desapercibido por Sara:
- Tranquila Bella. Yo me quedare unos minutos para apoyarte. Acompáñame.
- Gracias Sara.
Caminamos hasta llegar a una puesta doble de roble, realmente impresionante, no quebraba sorprendentemente el esquema moderno. Realmente el gusto de la decoradora era perfecto. Toco dos veces antes de entrar directamente sin esperara el típico "pase", no entendí para que tanto formalismo si ya sabia que veníamos.
- Sr Cullen, aquí esta la Señorita Swan, creo que hemos encontrado mi remplazante.- dijo y enrojecí, porque tenia que ser tan directa? Porque tanta necesidad de dejar su trabajo? Levante mi mirada y me arrepentí de hacerlo, pensé que el Sr Cullen seria de mayor edad por como hablaba Sara de él, pero no era mas de 5 años mayor que yo.
Y se veía realmente hermoso con su traje gris perla con camisa blanca y corbata e tonos azules y grises. Su cabello estaba despeinado, como si fuera una onda savage, que le quedaban realmente sexy.
- Nuevamente ese tema Sara – dijo exacerbado- Lo dejaremos para otro momento. Bienvenida Señorita Swan.
Cielos, me esta hablando un adonis, un hombre que tiene gravado en su frente Mr deseo, y me miraba fijamente, casi sin pestañar. Esta para comérselo, y se supone que me tengo que concentrar teniéndolo enfrente, contrólate Bella, mejor dicho, contrólense hormonas, y Bella saluda.
- Buenas tardes señor Cullen.
- Sara, puedes retirarte y dejarnos a solas. – no, por favor, a solas con él no, me idiotizare.!
- Muy bien señor Cullen, espero que tome en cuenta mi sugerencia. Creo que es mi remplazante perfecta, lo supe desde que la vi.
- Sara, por favor… - dijo molesto. Maldición seguro no tiene un buen día, no me va a dar ni media oportunidad, estoy jodida.
Sara se retiro sin decir nada mas, solo cuando paso a mi lado me toco el hombro como dándome su apoyo, me sentí unos instantes mejor, hasta que escuche la puerta cerrándose indicándome que quedamos solo él y yo.
- Tome asiento Señorita Swan - me dijo amablemente, su tono de voz volvió a ser aterciopelado, pero sin despegar todavía su mirada de mi, es que acaso nunca concluiría su examen sobre mi presencia? Asentí e hice lo que me pidió.
- Muy bien, empecemos entonces, mi nombre es Edward Cullen y soy Licenciado en Recursos Humanos. Las mejores empresas del país me piden que encuentre empleados para ellos. Que puede decirme de Ud. Srta. Swan?
Maldición que puedo decir a una persona tan exitosa como el, estoy perdida, seguiré desempleada.
- Me llamo Isabella Swan, tengo 20 años, y solo he terminado la secundaria, cuestiones personales me han impedido seguir la universidad y realmente me hace falta un buen empleo. – admití, ok, tire la bomba, puede en este instante terminar la entrevista.
- Entiendo Srta. Swan, mucho pensaran que soy entrometido o morboso, pero solo busco la perfección en las personas que elijo, no me gusta fallar y no me gustan los reclamos de mis clientes y pido disculpas desde ya por hurgar en su historia, pero si realmente quiere formar parte del legajo a disposición de empresas, deberá ser sincera y contestar todo lo que pregunte, esta de acuerdo?- genial, como me temía seguro preguntara por mi historia personal y yo que realmente necesito un buen trabajo, maldición.
- Entiendo Sr Cullen, no voy a negarle que me desagrade recibir un cuestionario referido a mi vida, pero estoy de acurdo. Dígame que quiere saber. – me tenia en sus manos, a un hombre tan bello nada se le puede negar.
- Sepa disculpa, pero necesito saber que motivos personales la han alejado de seguir la carrera universitaria que tanto ansiaba. Y espero la verdad. – me advirtió y algo dentro de mi se movilizo, no quería mentirle a él, es mas, no podía.
- La verdad es que hace 12 años atrás, mi abuela tuvo un accidente y quedo lisiada, luego con el paso de los años sufrió un A.C.V. y debía quedarme con ella ya que no podía valerse por sus propios medios y una enfermera tiempo completo resulta demasiado costoso, y aunque en la actualidad se encuentra mejor, no le gusta estar sola con desconocidos. – confesé con tristeza en la voz.
- Entiendo Srta. Swan, pero dígame, sus padres? – la respuesta no es mas que obvia pensé, o es que solo el dedo en la yaga le gusta meter?
- En el mismo accidente en el que mi abuela quedo lisiada, viajaban mis padres y yo. Según me informaron, murieron en el acto, desde ese día solo somos mi abuela y yo.- note como su rostro se transformaba de profesional a una persona afligida.
- Quiere decir, si no entendí mal, que ud se hizo cargo desde los 8 años de una persona que en un principio estuvo lisiada y años después se convirtió en una persona incapaz hasta de hacer cosas básicas? . yo solo asentí, capaz de encontrar mi vos, bajando la mirada para contener mis lagrimas, recordar aquellos momentos destrozaban mi ya roto corazón, necesite tanto las locuras de mi madre y el apoyo de mi padre en estos años.
- Lamento mucho haber revuelto recuerdos seguramente muy dolorosos, no era mi intención. – levante mi cabeza y nuestras miradas quedaron entrelazadas, sus ojos color verde claro parecían un manantial casi trasparente, se notaba la angustia y las sinceras disculpas y me derretí, no podía ser mas hermoso en verdad.
- Paso hace tiempo Sr Cullen, no tiene por qué disculparse. Acepte contestar sus preguntas, como ya le dije, necesito un empleo y creo que es en la única empresa donde puedo conseguir algún buen empleo.
- Muy bien, y dígame, que tipo de empleo le gustaría tener?
- En realidad, cualquier trabajo decente me vendría bien si es de 9 a.m. a 5 p.m. a mas tardar, es el horario en la cual esta la enfermera cuidando a mi abuela y preferentemente debe ser bien pagado.
- Vaya Srta, Swan, usted si que sabe que quiere, no cree que pide mucho por solo un titulo secundario. –Touche.
- Es verdad, pero es cierto también que lo necesito. He trabajado cuando estaba en la secundaria en una tienda de ropa, así que tengo una mínima experiencia laboral, siempre fui responsable y nunca recibí una sola queja. – me defendí, no iba a renunciar ahora, no después de que tuve que contar mis miserias.
- Y actualmente trabaja en ese local? Gana muy poco a consideración de sus expectativas?
- En realidad a ese trabajo lo perdí cuando me mude a esta ciudad hace dos años, soy oriunda de Fork´s.
- Entonces según lo que me dijo, solo quiere un trabajo de 9 a.m. a 5 p.m. que este bien remunerado sin importar el tipo de trabajo? – solo asentí – Déjeme ver, si siguiera una carrera universitaria, pensó que le gustaría seguir?
- La verdad es que si, me hubiera gustado estudiar Literatura, amo los libros, me gusta leer, escribir y todo lo referido a historia.
- Buena elección, discúlpeme por ser indiscreto nuevamente pero tiene pareja o alguna relación conflictiva que pueda llegar a interferir en su disponibilidad y desempeño laboral. – y expongamos mas miserias de tu vida Bella, iupi!, nótese el sarcasmo!
- No Sr Cullen. Nada puede afectar mi trabajo mas que mi abuela, pero como ya le dije, cuento con una enfermera. – una sonrisa se instalo en su rostro y no entendí el porqué.
- Esta bien entonces. Es mejor así. Pero mi deber es decirle que su perfil no encaja con lo que buscan las empresas a las cuales asesoro, rara vez me solicitan secretarias o recepcionistas – me dijo y me sentí perdida, falle nuevamente, estúpida Bella me rete mentalmente.- Sin embargo, creo que podre conseguirle un puesto, tiene muy buena presencia, hablare con mis contactos. – lo mire incrédula, estaba diciendo realmente eso? - Ya a completado la planilla en mesa de entrada, verdad? – Asentí – Muy bien, entonces, en unos días tendrá noticias mías, informándole donde trabajara, Srta. Swan. – lo mire con los ojos abiertos llenos de emoción, me estaba dando una oportunidad, formaría parte de los legajos de Cullen Inc., creo que estoy a punto de estallar de alegría.
- Mu- muchísimas gracias Sr Cullen, prometo no defraudarlo. – dije atropelladamente, la emoción no cabía en mi.
- No es un favor el que le hago Srta. Swan, se nota que es fuerte, con carácter y luchadora, intuyo que se dará maña con cualquier puesto que le encuentre, solo espero que cumpla con lo que dijo, y no me decepcione. – dijo severo, como puede pasar de ser tierno a profesional en cuestión de segundos?
- Muchas gracias de todos modos. Y tiene por seguro que no le fallare.
- Bueno, es todo por hoy. Sara se pondrá en contacto con Usted y fajara una nueva cita en donde le daré un informe detallado de la función a cumplir y que se espera de usted. – se paro y extendió su mano para estrecharla con la mía, y así pude ver su cuerpo entero era alto y se notaba que su cuerpo estaba trabajado. Era todo un adonis, no mejor, un Dios Griego. Una cálida sensación recorrió mi cuerpo cuando nuestras manos se unieron, aunque su tacto era frio. Él miro frunciendo el ceño nuestras manos y la soltó, haciendo que la cálida sensación desaparezca, dejándome vacía y triste, pero que rayos me estaba pasando!
- Con su permiso Sr Cullen.-dije mirándolo a la cara, gravando cada detalle de su hermoso rostro para soportar hasta la siguiente cita, el solo asintió y se dejo caer en su sillón, sentí su mirada en mi espalda pero no voltee a verlo, no era lo debido.
Una vez fuera mire el reloj y casi eran las 5, como había pasado volando el tiempo de esa manera!
Como puede haber una persona tan hermosa en este mundo, esos ojos verdad, santo cielos! Estuve a punto de hiperventilar allí adentro!
- Bella, como a resultado todo? - me pregunto Sara sacándome de mis pensamientos.
- Pues, dijo que me conseguiría un trabajo a pasar de no ser el perfil de la empresa y mi escasa preparación. – admití.
- Es un santo ese niño –ok, parece todo menos un niño y mas que santo veo a un cuerpo digno del pecado.
Solo asentí – Discúlpame Sara, pero debo volver a mi casa. Muchísimas gracias por el apoyo.
- Claro niña, nos vemos pronto. – y me regalo un reconfortante abrazo y beso mi mejilla. Suerte Bella. Adiós.
- Chau Sara, y nuevamente gracias.
Nuevo capitulo.
Que opinan? Les gusta como va la historia. Please, necesito opiniones. Pueden dejar incluso anonimos
Los invito a leer mi otro fic: El Amor se Ríe de la Lujuria.
Besos y nos leemos!
