BORUSARA ¡CUIDADO CON ESE… ¿ANGEL?!
Fanfic BoruSara
Universo alterno
CAPITULO 3: "Salva a mi niño…"
Anteriormente…
Hinata estaba triste, a través de un espejo era como veía la vida de su hijo destruirse poco a poco. Ese hombre Konohamaru tenía toda la razón, a ella no le gustaba ver a su hijo comportarse así, si estuviera viva ya le hubiera dado unas buenas nalgadas y unos jalones de oreja, pero ella no podía hacer nada más que observarlos , pues según las reglas debía pasar por lo menos 3 años después de su muerte para ir al mundo de vida a proteger de cerca a sus seres queridos.
Después de haber fallecido, el fuerte deseo de cuidar de sus seres querido la había transformado en un ángel. Ahora Hinata se encuentra en una dimensión en la que Ángeles y Shinigamis conviven entre sí. Por alguna razón Sarada Uchiha se encontraba ahí hacía dos años y sin recuerdos. Conoció a Hinata y ambas se hicieron muy unidas.
Últimamente Hinata estaba decaída y preocupada y Sarada se había dado cuenta de ello:
-¿Qué pasa Hinata-san? –
-Por mi culpa mi familia se ha distanciado – dijo con ojos llorosos
-Oh, no es verdad, es solo que no saben como afrontar esto, pero en cuanto lo hagan volverán a estar juntos ya lo verás – le dijo Sarada muy animada
-Yo… -supiró -¡Tienes razón! –
Ambas caminaban por las calles de la ciudad cuando de repente Hinata escuchó que alguien decía el nombre de su Hijo.
-Boruto Uzumaki, es este el chico –
Hinata se asustó y sin que la vieran se acercó lo más que pudo y en efecto eran unos Shinigamis hablando entre ellos y con una fotografía de su niño.
-Vaya, es muy joven y se ve en perfecto estado. ¿Qué habrá hecho para que tenga que ir por él? –
Al escuchar eso Hinata entró en pánico y su tapó la boca.
-Simplemente ese chico ya no parece tener más ganas de vivir, las ha perdido completamente, además es como si estuviera buscándonos porque no cuida de su vida, se mete en constantes problemas, y perjudica su salud con las bebidas y metiéndose con distintas chicas d dudosa procedencia, sin importarle si pueda contraer una infección o algo, además de que tiene una actitud agresiva y altanera. Como lo dije nos está buscando y pronto nos encontrará –
-¿Para cuándo? –
-Te irás cuanto antes, entre más rápido termines este trabajo mejor, solo trae a ese chico aquí –
-Bien -
En cuanto los Shinigamis se levantaron Hinata los reconoció: Eran Hidan y Kakuzu. Al parecer Kakuzu le había dado el trabajo a Hidan. Se asustó, de todos los Shinigamis tenían que haber enviado a uno de los más problemáticos.
Esperó a que se fueran y luego volteó a ver a Sarada.
-¿Qué sucede Hinata-san? –
-Sarada ven conmigo – le dijo mientras la tomaba de la mano y corría de vuelta a su hogar.
En cuanto llegaron, Hinata la condujo a su habitación. Sarada intuyó que algo pasaba, pues desde que había llegado ahí y Hinata le ofreció un techo, ella nunca había entrado a su habitación por respeto.
-¿Qué sucede? –
-Sarada, escucha, necesito que me ayudes por favor – le dijo suplicante mientras la tomaba de las manos.
-Claro dime –
-Tienes que ir al mundo de vida y proteger a Boruto.— Sarada abrió los ojos en grande.
-¿Tu hijo?, ¿Porqué? –
-Está en peligro, esos Shinigamis irán por él, bueno en realidad solo Hidan, tu ya lo conoces, ese tipo agresivo, simplemente no puedo permitirlo –
-Pero si así se ha decidido ¿Qué puedo hacer? –
-Tienes que hacer que vuelva a ser el mismo de antes, mi hijo solo se esconde tras esa armadura de prepotencia, pero él no es así realmente, por favor debido a eso y porque no cuida de él mismo es porque van por él –
-Aún así, yo que puedo hacer, si hasta que cumpla los tres años podré tener acceso a la tierra –
Hinata negó varias veces –No, Sarada tu eres diferente, tienes una energía distinta a los demás aquí, nadie se ha dado cuenta pero yo si que puedo verlo, tu si tienes la capacidad de ir a la otra dimensión – Sarada le miró dudosa. –Creeme, solo tu puede ayudarme.
-Si es verdad lo que dices, entonces te ayudaré –
Hinata sonrió, y luego la abrazó al instante. –Gracias Sarada, ven te mostraré a mi niño –
Hinata la paró frente al espejo en el que solía observar a su familia. De pronto este mostró a un chico atractivo de cabellos rubios, ojos azules y dos marcas en cada lado de las mejillas, se encontraba arreglándose para una fiesta nuevamente… Sarada se sonrojó al verlo. Hinata se dio cuenta y sonrió. –¿No es lindo?, se parece a su padre. –
Sarada reaccionó y luego la miró –So-solo un po-poco –
-¿Sabes?, yo me ponía así con mi esposo –
-No sé lo que quiere decir – le dijo Sarada mientras desviaba la mirada de ella.
Hinata se carcajeó un poco, esa chica era como un libro abierto al igual que ella –Bueno, bueno vallamos a lo importante, él es mi hijo Boruto Uzumaki, es un famoso cantante, no es por ser mi hijo pero tiene una voz hermosa, también es modelo, debo advertirte que como te dije antes es un poco arrogante, grosero y definitivamente se ha convertido en un gruñón—
-Vaya, ¿porque no se cuida si le va bien?—
-Aún no supera que ya no estoy con él, al igual que mi esposo e hija – el espejo mostró a Naruto y Himawari comiendo juntos en la mesa de su modesto hogar. Hinata sonrió, al menos ellos parecían estar bien.
-Su hija se parece mucho a usted – Hinata asintió en respuesta.
-Ellos son el amor de mi vida, y quiero que vuelvan a estar juntos otra vez, para eso necesito que vayas y protejas a Boruto. –
-Y cuando…. –
-Hoy mismo, deberías estar ahí para la noche, y toma esto – le dijo mientras le ponía un collar con unas alas de angel.
-¿Qué es esto? – dijo mientras lo tomaba y lo miraba.
-Este collar contiene un hechizo, sólo podrás tomar una forma sólida un vez cada 7 días y solo si lo tienes puesto, así que no debes perderlo.—
Sarada asintió –Bien, pero él no podrá verme ¿no? –
-Puesto que vas para protegerlo, si, el será el único que podrá verte, se que será difícil pero debes comportarte insistente con él, debes seguirlo a donde quiera que valla, es probable que se porte algo grosero contigo pero no desistas por favor, se que en unos días se acostumbrará a ti y cuando menos te des cuenta conocerás al verdadero Boruto –
Sarada se sorprendió, Hinata parecía tener mucha confianza en su hijo.
-Ok, daré mi mayor esfuerzo – dijo motivada, Hinata sólo la miró anhelante. Y asintió.
(Esa misma noche)
Boruto se encontraba algo bebido en el interior de un antro, ese día se sentía diferente, no tenía tantas ganas de divertirse como siempre, así que decidió irse, al levantarse, chocó con un tipo.
-¡OYE IDIOTA! ¿POR QUE NO TE FIJAS? – Le dijo aquel hombre.
-¡¿CÓMO ME DIJISTE?, FIJATE TU IMBECIL!—
El tipo que estaba pasado de copas, le iba a responder con un puñetazo pero Boruto fue mas rápido y él si le dio un puñetazo en la cara que lo mandó al suelo, antes de que el otro se la pudiera regresar, los amigos de aquel tipo tomaron a Boruto de los hombros y dejaron que aquel tipo lo golpeara en el estomago y la cara, luego lo sacaron del antro por la puerta de atrás y lo aventaron al suelo frío de aquel oscuro callejón.
Él se incorporó y caminó un rato lentamente mientras se tomaba el estómago y llegó a un parque solitario. De repente, arriba de él comenzó a salir una luz blanca y deslumbrante. El se incorporó y miró hacia arriba mientras se cubría los ojos, la luz se fue haciendo menos hasta desaparecer y se impresionó al ver en el aire a una chica de cabello corto y ojos negros, muy hermosa y llevaba un vestido Blanco y corto con unas botas cortas.
Lentamente bajó al suelo y ambos se miraron. Sarada seria y Boruto sorprendido.
Aquí comenzaba todo….
