Capitulo 3: La leona Potter

-¡Gryffindor!

El sombrero seleccionador había dado su veredicto sin siquiera estar en la cabeza de la muchacha, solo con un leve roce supo que ella pertenecía a la casa del león, pero la mesa de rojo y oro estaba en completo silencio al igual que toda la escuela, desde que la profesora Mc Gonagall se había desmayado todo se encontraba en silencio, lo único que rompía aquello eran las fuertes pisadas del director quien tomó el sombrero entre sus manos y guió a la muchacha asía la habitación que se encontraba tras la mesa de profesores.

Cuando el director Dumbledore desapareció tras la puerta el profesor Snape se puso de pie y con un movimiento de manos el banquete se sirvió, pero nadie tocó nada, todos se encontraban con los ojos pegados en aquella puerta que se había llevado al director y a la nueva leona.

-Vuelvan a sus asuntos y comiencen a comer o subirán a sus cuartos sin probar bocado.

En su usual tono de indiferencia habló Snape, con aquella orden todos despegaron la mirada de la puerta, todos salvo unos ojos verdes que solo querían correr asía allá y pedir un par de explicaciones a su director.

-Harry no te preocupes tal vez solo sea una coincidencia- le susurró Hermione al oído- tal vez solo sea una coincidencia.

-No es coincidencia- el chico rubio Mathew se encontraba sentado entre Parvati y Lavender a un par de asientos de donde se encontraban el trió dorado- ellos son primos.

Todos aquellos que habían escuchado al nuevo león soltaron sus cubiertos y lo miraron con una cara de incredulidad tremenda, mientras él solo sonreía, era como si hubiese dicho algo normal, algo que todo el mundo debería haber sabido.

-Entonces tu eres el famoso Harry Potter- dijo extendiendo su mano asía Harry, quien de manera inconsciente se tocó la cicatriz- no, no lo digo por la cicatriz, es fácil deducirlo, tienes el mismo cabello negro y rebelde de Kate creo que debe ser algo de familia.

Harry se encontraba pasmado, acababa de descubrir que tenía una prima, una prima a la cual no conocía para nada, pero que al parecer su director conocía perfectamente, además se encontraba la reacción que había tenido la profesora Mc Gonagall, solo de leer el apellido de la muchacha sus ojos se habían llenado de lágrimas y se había desmayado. El moreno tragó saliva, realmente se acababa de abrir un cajón de sorpresas y eso que era solo el día de llegada.

-¿Es muy normal que el sombrero elija la casa sin siquiera estar en la cabeza?- preguntó de manera casual Math, quien al no obtener respuesta de Harry había aprovechado la mano extendida para coger un poco de píe de calabaza- Ja, que raro, haya tenemos píe de manzana y ustedes lo hacen de calabaza como si fuera día de brujas.

Antes de que alguien pudiera responder a las dudas y bromas del rubio, uno de los muchachos que había sido elegido para Slytherin se acercaba a la mesa, lentamente puso una mano sobre el hombro de Math y con un leve movimiento de cabeza le indico que debía ponerse de pie, ya frente a la mesa de Gryffindor se encontraban los otros tres muchachos esperándolos con rostros de seriedad absoluta, velozmente ambos se dirigieron con sus compañeros y los cinco sin previo aviso ni permiso de nadie se dirigieron a la habitación en la cual se encontraban aun el director y la chica Potter.

-¿Qué rayos pasa aquí?- tras muchos minutos de silencio en la casa de rojo y oro, Ron hizo la pregunta del millón.

-Al parecer Harry tiene una prima….

-… y muy linda por cierto, ¿no te molestaría que te llamé primo de ahora en adelante?

Las bromas de los gemelos sacaron un par de risas alivianando un poco la situación, pero la mirada verde de Harry se encontraba perdida en algún lugar de la mesa, pero sin ver nada fijo, ni siquiera estaba pensando, solo se encontraba razonando o tratando de encontrarle una razón a lo que acababa de enterarse, tenía una prima, debía tener alguna tía y un tío, un tío, un hermano de su padre, tal vez incluso más que eso, tal vez tendría abuelos, incluso más primos, quizá tendría una familia entera y todos ellos se encontraban en Estados Unidos, mientras lo habían dejado a él solo con una familia de muggles.

-Harry, no sabes que sucedió no juzgues antes de saberlo todo- como de costumbre Hermione parecía leer el pensamiento de Harry y como de costumbre también le daba buenos consejos.

-Pero aquello es posible ¿Qué Harry ahora tenga una prima?- preguntó mirando en todas direcciones Neville.

-Bueno hace un par de años se enteró que tenía un padrino- comentó Ron como quien quiere la cosa, pero ese pequeño comentario hizo saltar las neuronas de Harry, si alguien debía saber si él realmente tenía una prima, si tenía una familia era Sirius.

-¡Sirius!, él debe saber la verdad- comentó poniéndose de pie, pero al instante Hermione lo cogió por el hombro y lo obligó a volver a sentarse- Herms es urgente, debo saber la verdad.

-Es cierto Harry, pero no crees que lo mejor sería que se lo preguntases a ella, después de todo ella debe saber mejor las cosas- en ese instante Harry pudo ver en los ojos de su mejor amiga que realmente lo intentaba calmar y por unos leves segundos sintió bajar por completo su ritmo y se perdió en los ojos chocolates de ella, y su pulso se volvió a acelerar.

-¡Harry! ¿Estás bien?- A su otro lado se encontraba Ron remeciéndolo suavemente como para sacarlo de aquel transe en el que había caído por los ojos de su mejor amiga.

-Sí, solo… solo tengo muchas cosas en la cabeza, aun no puedo creer esto.

-Harry lo mejor será que comas un poco, de seguro el festín debe estar por terminar y no es bueno irse con el estómago vacío a la cama, o si no, no podrás dormir y me molestarás toda la noche- dijo entre pequeñas risas Ron tratando de sacarle una pequeña sonrisa a su mejor amigo.

Harry casi sin ganas cogió lo primero que encontró en la mesa y se lo metió a la boca, no tenía mucho apetito, eran más las dudas que lo asaltaban.

De pronto la puerta de sala trasera se volvió a abrir dejando pasar a un director Dumbledore con una cara de serenidad completa, parándose nuevamente frente a los alumnos dijo con una voz muy potente:

-Alumnos como siempre recordarles que el bosque prohibido se encuentra totalmente prohibido a menos que quieran una muerte muy dolorosa, además informarles que por el problema de salud que acaba de surgir en la profesora Mc Gonagall esta no podrá dar clases durante tres días, así que consideren horas libres las clases de transformaciones de estos días, ahora por favor prefectos guíen a sus casas a los dormitorios.

Todos los alimentos desaparecieron y los alumnos se pusieron de pie dirigiéndose a sus salas comunes, tras atravesar el retrato de la dama gorda, con tres rápidas miradas el trío dorado quedó de acuerdo en bajar una vez más para esperar a Katlein y que Harry pudiera hablar con ella.

-Hay una cama extra en mi cuarto- comentó Hermione cuando volvía del cuarto femenino de quinto año- seguro Katlein está en nuestro nivel.

-¿Eso significa que tiene nuestra edad?

-Sí Ron, eso significa- dijo un poco ofuscada la castaña mientras que por el rabillo del ojo miraba al ojiverde- ¿estás bien?

-Mientras ustedes están aquí sí- respondió Harry con la vista en la chimenea.

Fuertes estruendos se sintieron en la entrada y como una voz femenina pronunciaba sutilmente la contraseña del retrato, en cuanto la dama gorda se hubo movido para dejar el paso a los recién llegados se pudo ver atravesar al muchacho rubio y tras él venía la azabache.

Por unos instantes los ojos verdes de Harry chocaron con los ojos azules de su prima.

-Supongo que quieres hablar conmigo- dijo ella sin miramientos, realmente tenía una personalidad única.

-Así es- fue lo único que pudo pronunciar Harry.

-Entonces comencemos- Kate le hizo leves movimientos con una mano a su compañero quien subió rápidamente las escaleras asía los cuartos masculinos de quinto año- mi nombre como ya lo escuchaste es Katlein Potter y como Math dijo soy tu prima.

La actitud de la muchacha era de confianza absoluta, era como si estuviera hablando de algo normal, no como si acabara de conocer a un familiar, era como si estuviera hablando del clima con una persona que conocía de toda la vida.

-Bueno mi nombre completo es Katlein Minerva Potter, haber tengo quince años de edad, desde que tengo conciencia he vivido en estados unidos en la academia americana de música y magia- dijo arrastrando las últimas palabras- al igual que tú soy huérfana, mis padres también fueron asesinados por los seguidores de Voldemort- guardo silencio esperando una respuesta, pero al no recibirla siguió con su monologo- tú, eres Harry Potter, el niño que vivió, en estos años te has enfrentado a Voldemort en tres ocasiones, saliendo bien librado de todas ellas, tus amigos supongo yo que el pelirrojo es Ronald Weasley y la castaña debe ser Hermione Granger, el último año estuviste participando en el torneo de los tres magos, en el cual viste la reaparición de Voldy, el cual te tiene una ganas de matar enormes, pero no te tocará ni un solo pelo, yo me encargaré de eso…

-Un momento… ¿tú me crees?

-Eres mi familia, claro que te creo- en dos pasos quedó frente a Harry y con sus manos tomó las suyas- aunque no nos conozcamos somos familia, aunque tú no hayas sabido nada de mí en toda tu vida, aunque yo solo me haya enterado de ti este último año, somos familia y eso es lo principal- lentamente separó una de sus manos y revolvió el cabello de Harry como si estuviera con un niño más pequeño que ella y no con alguien de su edad- lo mejor es que ahora dijeras todo esto y continuemos hablando de esto mañana, ahora tengo que ir a hacer un par de cosas, si me disculpas.

Terminado su discurso, Kate se puso de pie y se dirigió asía la puerta de salida.

-Un momento- gritó Hermione- no puedes salir a estas horas, está estrictamente prohibido.

-El profesor Dumbledore me ha dado un permiso especial, necesito hablar de manera urgente con Anthony.

-¿Anthony?- preguntó un confundido Ron.

-Disculpen con el profesor de defensa- Kate siguió su camino, pero antes de atravesar el retrato giró a mirar a Harry- si quieres hablar con Sirius de esto en mi cuarto se encuentra mi fénix es más rápido que una lechuza y más confiable, se llama Hermes, tal vez la señorita Granger lo pueda traer, hasta mañana.

Los tres muchachos se encontraban mirando como la azabache atravesaba el retrato para salir una vez más, con esa pequeña charla a Harry se le habían aclarado muchos puntos, solamente tenía una prima, al igual que él era huérfana, nuevamente por culpa de Voldemort, estaban los dos solos en el mundo, eran los últimos Potter, pero muchas dudas salieron a resaltar, como era posible que ella supiera tanto de él, lo de sus enfrentamientos con Voldemort, sus amigos, en el peligro que se encontraba, lo de Sirius…

-¿Cómo ella puede saber lo de Sirius?- preguntó de repente.

-Harry, quizá el profesor Dumbledore se lo dijo mientras se encontraban en aquel salón- comentó Ron.

-¿Quieres hablar con él?- preguntó de repente Hermione poniéndose de pie, Harry solo asintió, al instante Herms subió los escalones a su cuarto, bajó tras solo un par de minutos en una mano traía pluma y tinta, en la otra un trozo de pergamino y tras ella venía un ave de color rojo magistral cantando una hermosa tonada- aquí Hermes, al sillón- el ave de manera muy obediente se posó en el respaldo del sillón.

Harry cogió las cosas que su amiga le ofrecía y comenzó a escribir una pequeña carta para su padrino, escribió de manera rápida, no tenía mucha paciencia para preocuparse por su caligrafía, al tener lista la carta la leyó dos veces para saber que tenía todas sus dudas escritas…

Sirius:

Está noche al llegar a Hogwarts nos presentaron a unos nuevos compañeros y a que no te imaginas quien estaba entre ellos, mi prima, Katlein Potter, ¿Sirius tú sabías de esto?, ¿sabías que ella estaba en estados unidos? ¿Sabías si quiera que tenía una prima?, he hablado con ella, me mencionó que también es huérfana ¿conociste a mis tíos? ¿Cómo murieron ellos también? ¿Por qué nos separaron? ¿No creyeron que lo mejor era mantenernos juntos? , ella sabe de todo lo que me ha sucedido, sabe lo de la vuelta de Voldemort, al parecer no le da el mínimo temor pues no tiene miedo de mencionar su nombre, incluso me acaba de decir que si él me quiere hacer daño ella me protegerá, incluso sabe de ti, sabe de Ron y Hermione, ¿Por qué no me lo dijeron antes? ¿Por qué nadie me dijo que tenía una prima? ¿Qué tenía familia? Respóndeme Sirius, por favor.

Harry Potter

-Creo que así está bien- mencionó finalmente Harry.

Hermione se acercó a Harry con el fénix en su mano derecha.

-Es muy dócil, al parecer está acostumbrado a la gente, cuando subí Parvati y Lavender estaban jugando con él y en cuanto lo llamé vino directo- con mucho cuidado amarró la carta al pie del fénix- ve al número 12 de Grimuld place- pero el ave no levantó el vuelo, muy por el contrario se quedó mirando a Hermione con la cabeza ladeada como si no supiera de que se trataba.

-Dile a quien debe buscar- una voz habló a sus espaldas, Math había bajado y se encontraba muy cerca de ellos.

-Pero y si no lo conoce- acotó Ron

-Los fénix son mucho más inteligentes que una lechuza, pero este en particular no conoce ninguna calle de Londres- dijo entre risas el rubio.

-¿Por qué no conoce Londres?- preguntó extrañado el pelirrojo lo que provocó estruendosas carcajadas por parte de Math.

-Porque es gringo- contesto el rubio- al igual que nosotros él viene de estados unidos, no conoce las calles de este lugar.

-Eso explica la cara con que miró a Herms.

-Supongo que sí, además debes decirle que espere la respuesta de aquella persona.

-Hermes- habló Harry, al escuchar su nombre el fénix fue al lado de Harry- dale esto a Sirius Black y espera su respuesta.

El ave cantó bajito y elevó sus alas, dio dos vueltas a la habitación y salió por una de las ventanas que aun se encontraban abiertas, mientras el trió dorado se quedaba observando la estela del fénix, Math recorría por completo la sala común con su mirada como buscando algo.

-¿Kate ya subió a dormir?- preguntó un poco cabizbajo.

-No fue a ver al profesor de defensa- respondió Hermione, quien hasta el momento había guardado silencio. Tras las palabras de la castaña la cara de Math cambió por completo, el color rojo subió a sus mejillas y sus ojos se llenaron de un brillo de odio.

-¡No lo puedo creer!- gritó explotando por completo- ¡¿Cómo es posible? Ni siquiera porque estamos aquí ese tipo la deja en paz, ¡maldita sea!, claro… ¡AH!

Math los dejó a todos con los ojos como platos mientras subía aun gritando y maldiciendo, tras leves miradas Harry y Ron siguieron al rubio y Hermione se dirigió a su habitación.

Esa noche a Harry Potter le costó conciliar el sueño, de solo pensar en todas las dudas que aun tenía, pero sobre esas dudas se encontraba una felicidad, una felicidad que nunca antes había experimentado, tal vez solo cuando conoció a Sirius y se enteró que él era su padrino, ahora tenía familia, una familia de verdad, había otra persona que por sus venas corría la misma sangre, tenía una prima, una prima que le acababa de decir que ella lo protegería de el propio Voldemort, que lo había tratado con un cariño muy distinto a como lo pudieron tratar la familia Weasley, incluso Hermione, era distinto, porque ella era su verdadera familia, aunque no se conocían ella le tenía un gran cariño lo pudo ver en sus ojos cuando se conectaron, lo pudo sentir cuando tomó sus manos y como si de un niño se tratara le revolvió el cabello, esa noche, aunque muy, muy tarde Harry se quedó dormido, feliz de saber que no era el único Potter, feliz de saber que tenía familia.

A la mañana siguiente Harry se despertó muy temprano, lo único que quería era bajar las escaleras y encontrarse con su prima para continuar hablando, quería conocerla mejor, saber por lo que ella había pasado durante sus quince años de vida, quería saber todo sobre ella, así se vistió muy rápido y levantó a Ron, quien a regañadientes se comenzó a vestir para acompañarlo, en cuanto estuvieron listos bajaron a la sala común, en donde ya se encontraba Hermione.

-Hola chicos como se despertaron.

-¡Mal!- contesto ofuscado Ron- me levantaron muy temprano- miró de reojo a Harry quien solo se lanzó a reír.

-Lo siento Ron, estoy un poco entusiasmado, quiero ver a mi prima, quiero hablar con ella, quiero…

-Harry vas a tener que esperar, se levantó muy temprano y salió, no se a donde fue- Hermione sonrió levemente- pero te tengo un premio de consuelo, hoy en la mañana volvió Hermes con esto en su pata.

Hermione le ofreció un pergamino viejo y muy arrugado, pero en donde se podía reconocer la letra dispar de Sirius, con gran entusiasmo abrió la carta.

Querido Harry:

Primero te pido disculpas, la verdad sí, yo sabía que tenías una prima, lo sé desde el momento en que nació, que curiosamente fue el mismo día en que lo hiciste tú, lo que yo no sabía era que se encontraba con vida, todos la hemos creído muerta durante estos años, no sé como… realmente lo último que supe de ella era que la habían atacado junto con su madre matando a ambas, no sabía que ella había sobrevivido, Dumbledore nos dijo que las encontró a ambas muertas, para mí es una gran sorpresa y una muy buena saber que está con vida, seguramente el más entusiasmado con la noticia sea Lupin, su padrino, tras tantos años de culpa, lo de tu prima es una historia un poco larga, que incluso dudo que ella sepa bien, el que te puede ayudar es Lupin, pero espera con calma, seguro te enviará una lechuza en cuanto se entere de todo.

Sirius

Pd: ¿De dónde sacaste el fénix?, son muy raros por estos lares y este en especial es un mal educado, me despertó del tercer sueño picoteándome en la cabeza, entrénalo mejor.

Al terminar de leer la carta Harry se sentó en el sillón más próximo tratando de digerir las ultimas noticias dadas por su padrino, ahora resultaba que nadie sabía que su prima estaba viva hasta ese momento, se acababa de enterar que la habían atacado siendo una bebe junto con su madre, a la cual asesinaron, además ella y él tenían la misma edad pues habían nacido el mismo día y un extra Lupin, su profesor Lupin era el padrino de ella, ¡vaya primer día!

Tras dejarles la carta a sus amigos para que la leyeran decidieron bajar a comer, pues se acercaba la hora de clases y ya gran cantidad de sus amigos habían bajado a desayunar y si ellos no se apresuraban podrían llegar tarde a lo que sería su primera clase de defensa contra las artes oscuras.

En cuanto se sentaron en la mesa de Gryffindor Harry pudo sentir que decenas de miradas se fijaban en él, y no eran miradas de las buenas, seguramente todos lo miraban de aquel modo por las noticias dispersadas por el profeta, pero nada de eso le importó ya tenía muchas cosas en la cabeza como para preocuparse de una más. El desayuno pasó de manera normal, salvo por las bromas de los gemelos y el nuevo apodo que le habían puesto "primo", y al parecer no eran los únicos de ahí que lo quería llamar de aquella manera, por la presentación que había hecho su prima el día anterior muchos quedaron prendidos de ella, se les asía tarde, la clase de defensa comenzaría en solo diez minutos, así Hermione los obligó a ponerse de pie, en cuanto se levantaron las puertas del gran comedor se abrieron dejando ver de manera muy similar al día anterior a los seis americanos quienes aun llevaban ropas muggles. Harry miró detenidamente a su prima iba vestida de manera muy similar al día anterior, lo único que la diferenciaba era que sobre sus hombros llevaba la corbata rojo y oro de Gryffindor, en cuanto sus miradas se cruzaron, en sus rostros se dibujaron sonrisas idénticas y en menos de cinco segundos Harry se encontraba envuelto en un abrazo.

-Hola primito- saludó de manera muy risueña Kate mientras terminaba el abrazo, al ver que Harry no respondía decidió seguir hablando- ¿te molesta que te salude así y que te llame primito?

-No, ¡No!, me alegra, jamás nadie me había llamado de manera similar.

-Igual que yo, entonces más te vale que me llames como mínimo prima- dijo mirando a Harry con una enorme sonrisa en el rostro- ¿van a clases ya?

-Sí, es defensa contra las artes oscuras- se apresuró a responder Ron- ¿vienes con nosotros?

-¡Por supuesto!, si no voy con ustedes de seguro me pierdo de nuevo- contestó mientras cogía del brazo a Harry y lo tiraba para que caminara con ella.

-¿De nuevo?- preguntó Harry de manera tardía a lo último dicho por Kate.

-Sí, hoy en la mañana quedamos de juntarnos con los muchachos para recorrer las afueras de la escuela, pero este castillo tiene tantos pasadizos que de seguro dimos una vuelta mal y llegamos a unos invernaderos, luego salimos a una plaza de piedra y a varios lugares más- relató la azabache mientras se acercaban a las puertas- ¡Math!- gritó de improviso asustando tanto a Harry como a Hermione, Ron y Neville, quienes lo seguían- Math vamos.

El muchacho rubio se unió al grupo camino al aula de defensa, durante el camino Math y Kate hablaban y se reían de las proezas que habían tenido que hacer para volver al gran salón, cuando entraron al aula los siete muchachos se sentaron lo más cerca los unos de los otros, tras unos minutos se les unieron Parvati y Lavender, cada una de ellas se puso a un lado de Math, mientras Harry compartía asiento con Neville y Hermione, dejando así a Ron con Kate en la mesa más próxima al profesor.

Tras unos minutos de ruido sin igual entró el profesor Anthony, con un rostro de cansancio que no se aguantaba y con su cabello castaño más revuelto que el día anterior y con exactamente la misma ropa, cosa que por alguna razón le dio mucha gracia a Kate ya que no aguantaba soltar una pequeña carcajada, sobre todo cuando el profesor Griffin se sentó en su mullida silla con la cabeza asía tras y subió los pies en la mesa, como si estuviera solo en aquel lugar.

-¿Quieres que de la clase por ti Anthony?- dijo de manera muy burlona, pero a la vez muy coqueta la azabache, quien aun no podía parar de reír.

-No es necesario Kate- dijo abriendo un poco los ojos- buenos días alumnos, soy su nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras, pero que nombre más largo, como podrán notar este año no se les ha pedido ningún libro, es porque estás clases serán solo prácticas, habrá poco y nada de teoría- de un de repente dio un salto y quedó sobre la mesa- ahora todos pónganse de pie.

En cuanto los alumnos obedecieron las mesas y sillas desaparecieron.

-La calificación de esta materia será según la forma en que realicen los hechizos y como enfrenten sus miedos- murmullos se hicieron oír, definitivamente ningún profesor de defensa había calificado antes así- el día de hoy será una pequeña demostración de lo que tendrán que lograr para fin de curso, primero necesito un voluntario.

Kate sin que nadie le dijera nada caminó directo al centro de la sala quedando frente al profesor Griffin.

-Ok, bien será lo mejor después de todo sé lo que eres capaz de hacer- tras las palabras del profesor un gruñido se hizo oír, Math se encontraba con la vista clavada en ambos- bien lo primero que aprenderán este año será a realizar un hechizo patronus corpóreo, Kate por favor haz una pequeña demostración y resalto pequeña.

Kate giró mirando a sus compañeros y estiró su brazo, pero antes de que realizara algún movimiento el profesor Anthony la interrumpió.

-Con la varita Katlein y pronuncia el hechizo.

Con una cara de cansancio total Kate sacó su varita desde el interior de su chaqueta, estiró levemente la mano que tenía libre y apuntó directamente su varita a ella.

-Expecto Patronum- tras pronunciar el hechizo una luz blanca se comenzó a acumular en la palma de su mano, la luz tras unos segundos comenzó a adquirir la forma de un huevo, el cual se comenzó a tambalear levemente y comenzó a eclosionar, el huevo se partió en varias partes dejando ver ahora un pequeño dragón, el cual se parecía demasiado a Norberto en su nacimiento, tras eso Kate dejó al pequeño en piso y continuó apuntándolo con su varita, lo que provocaba que el dragón fuera creciendo cada vez más y más, la azabache solo apartó su varita cuando el dragón medía un metro y medio de alto.

-Bueno el hechizo patronus o Expecto Patronum, es un hechizo realizado con la energía positiva, al convocarlo la persona debe estar pensando o recordando algún momento de plena felicidad del cual dependerá si su patronus toma forma corpórea o no, ya que si el recuerdo es muy leve o muy confuso seguramente lo único que lograrán será un brillo blanco en la punta de su varita, mientras que si el recuerdo es poderoso y nítido les aseguro que podrá tener forma corpórea. ¿Alguien puede decirme cual es la función del patronus?

-La función de un patronus es lograr enfrentar a los dementores- contestó velozmente Hermione.

-Casi, señorita….

-Granger.

-Casi señorita Granger, casi.

-La función de un patronus es ser un escudo protector contra todas las criaturas de la oscuridad entre los cuales se encuentran los dementores, pero son solo un escudo, no los destruyen, por el contrario, los dementores toman las energías del patronus en vez que la de su convocador.

-Exacto señorita Katlein diez puntos para Gryffindor. Es cierto el patronus es solo un escudo para una gran cantidad de criaturas oscuras, por esa razón es un hechizo que necesitan aprender.

-Además hay que agregar que cada patronus toma una forma diferente, la cual depende del sentimiento y la persona que lo convoque- acotó Math con los brazos cruzados y una media sonrisa.

-Es cierto señor Climb cinco puntos para Gryffindor- el profesor Griffin parecía arrastras sus palabras como si no quisiera darle la razón a aquel muchacho- bueno esto es todo por hoy, para la siguiente clase les pediré que vengan en mente con su recuerdo más feliz para comenzar a practicar estos hechizos.

Todos abandonaron el salón de manera rápida, los primeros en salir fueron los alumnos de Slytherin, tras los cuales salieron poco a poco los de Gryffindor.

-Vaya no sabía que un patronus se podía convocar de aquella manera, como Harry solo convoca directo a su ciervo- comentó Ron, quien se puso de inmediato al lado de Kate.

-¿Tu patronus es un ciervo?- preguntó muy entusiasmada Kate, quien ignoró casi por completo a Ronald para girarse a hablar con su primo.

-Sí, es un ciervo macho, pero el tuyo es sorprendente es un dragón.

-Bueno es… algo normal, supongo yo. Entonces Harry, supongo que esto significa que eres muy bueno en esta materia, seguro la aprobaras sin ningún problema.

Todos continuaron caminando juntos, como sin rumbo, solo siguiéndose los unos a los otros, hasta que….

-¿Alguno de ustedes tiene clase de runas antiguas?- preguntó la azabache.

-Sí yo- contesto Herms- ahora voy para allá ¿tú también tomaste esa clase?

-Claro, runas antiguas son una ciencia exacta, en cambio adivinación, por favor, intentar ver el futuro en una bola de cristal, eso es una payasada- las chicas se comenzaron a quedar atrás mientras charlaban y reían de sus propios comentarios.

-Al parecer Herms al fin encontró a alguien con quien charlar de esas cosas, seguramente terminaran como grandes amigas- susurró Ron a Harry mientras ambos miraban de reojo a las chicas.

Por un instante Harry sintió una gran felicidad, su prima no solo era una persona en extremo cariñosa y alegre, también parecía llevarse muy bien con sus amigos, cosa que lo ponía aun más feliz y por unos leves minutos se imaginó un futuro, un lindo futuro con aquellas personas que se encontraban rodeándolo en ese preciso instante, con todos ellos mayores, viviendo felices y juntos, en ese instante pasó por su mente una posibilidad, tal vez ese era el momento exacto, tal vez lo que había soñado años atrás al saber que Sirius era su padrino ahora se podría volver realidad, vivir con su familia, después de todo ellos dos eran familia, tal vez desde ese instante podría vivir con ella en vez que con los Dursley, de seguro Lupin lo aceptaría, después de todo él era el padrino de su prima y uno de los mejores amigos de su padre, podrían vivir todos en Grimuld place junto con Sirius, en ese preciso instante Harry recordó que tenía un par de cosas que contarle a su nueva prima.

-Kate…. Digo prima, hoy en la mañana me enteré por parte de Sirius que….

Pero antes de que Harry pudiera contarle las noticias a su prima, un fuerte grito se hizo oír juntos con estruendosas carcajadas, todos los allí presentes salieron en busca del lugar de donde venían aquellos alaridos, al llegar cerca del lago negro se encontraron con una escena terrible, Luna se encontraba acurrucada en el pasto sosteniendo su muñeca derecha, Ginny se encontraba frente ella apuntando con su varita a Draco Malfoy, quien se encontraba seguido por una gran comitiva de Slytherin que se encontraban riendo al ver llorar a Luna.

-Déjalas en paz….

Antes de que Harry lograra terminar su amenaza, el rubio Slytherin se encontraba levantado en el aire y con las manos rodeando algo invisible en su cuello, todos lo quedaron viendo con ojos de sorpresa. Kate comenzó a caminar directo a Malfoy sin quitarle los ojos de encima, cuando estuvo muy cerca lo apuntó con su mano izquierda y lo hizo bajar, al parecer era ella quien había hechizado al Slytherin.

-Tú maldita- fue lo único que pudo pronunciar Draco mientras sujetaba con fuerza su garganta.

En el mismo instante Grabe y Goyle se comenzaron a acercar a ella, pero Kate ni siquiera se inmutó, solo los señaló al igual que lo había hecho con Malfoy, solo que al par de gorilas los atrajo una fuerza sorprendente asía el piso, quedando estampados contra el suelo.

-¿Qué problema tienes?- saltó de repente Pansy- déjalos en paz, solo estábamos jugando con lunática y su amiga.

-Como vuelvas a llamar lunática a Luna te la verás conmigo- contestó sin darle mayor importancia a ella.

-Lunática, Lunática mil veces, eso es lo que ella es- gritó Parkinson.

En un abrir y cerrar de ojos Kate había desaparecido del frente de Malfoy para llegar frente a la Slytherin y apuntarla con su varita.

-Llama así una vez más a mi prima y te juró que te lanzo un Avada Kedabra.

La expresión de Katlein había cambiado por completo, de esa chica risueña que venía asiendo bromas y riendo de todo, a una cara de odio total contra aquella Slytherin, además acababa de lanzar otra bomba de noticias más, no solamente era prima del gran Harry Potter, sino también de Luna Lovegood.

El silenció cayó una vez más sobre ellos, todos los Slytherin que se encontraban cerca salieron corriendo despavoridos al escuchar el nombre de la maldición imperdonable, dejando solo ahí a Malfoy, sus gorilas y a una Pansy Parkinson petrificada al hallarse frente a aquella bruja amenazante.

-Ustedes cuatro lárguense de aquí- dijo Kate mientras movía un poco sus manos dejando libre a los gorilas- y díganles a todos que quien se atreva volver a llamar a mi prima lunática se la tendrá que ver conmigo y juro por Merlín que desearan no haber nacido.

A paso lento Kate se dirigió al lugar en que se encontraba Luna, cuando se hincó para verla, su expresión había cambiado nuevamente a una dulce, con una sonrisa de lado y en sus ojos azules había un gran cariño, lentamente tomó la muñeca derecha de Luna y la observó un instante.

-Es solo una torcedura, no te preocupes no es mucho- dijo tratando de tranquilizar a la rubia, lentamente se sacó su bufanda y con ella rodeo levemente la muñeca de Luna para que no la pudiera mover- primo, ya que tienes esta hora libre me harías el favor de llevar a Luna a la enfermería.

Harry aun un poco choqueado por las nuevas noticias, se dirigió de manera lenta a donde se encontraban Kate y Luna, ayudó a su prima a levantar a la rubia, cuando los tres estuvieron de pie la azabache les dirigió una enorme sonrisa a ambos, a lo cual solo pudieron contestar con unas sonrisas de igual intensidad.

Lentamente la leona se alejó de ellos y se dirigió al lugar en el que aun se encontraba Malfoy, al cual le susurró algo muy bajito, dejando por completo espantado al rubio, quien como pudo se puso de pie y asiendo señas a las otras tres serpientes salió corriendo.

-Harry por favor acompaña a Luna a la enfermería si no es mucha molestia, Herms vamos o llegaremos tarde a Runas- habló calmadamente Katlein.

Hermione comenzó a seguir a la azabache, pero antes de alcanzarla se giró para ver a Ron.

-Ron acompaña a Harry a la enfermería con Luna.

-Pero…

-Nada de pero, ve- dijo con una voz completamente autoritaria dejando al pelirrojo sin ninguna opción.