Bueno principalmente queremos darles la bienvenida a esto que es un nuevo proyecto en el que trabajamos una amiga y yo, es crucial mencionarles que esto es nuevo para nosotras, todos los personajes son de Meyer, Ane rice, J. L. Smith y Charlaine Harris, la historia es nuestra. Nosotras solo nos tomamos la libertad de modificarlo. Para ser francas, es fuera del contexto todo esto, ya que será narrado por Jane y Alice, espero y les guste, ya podrán opinar y dejar sus comentarios.
Gracias de sus autoras Dalissie.
Aliadas de Sangre
By: Alice
Capitulo 3: Nuevas presentaciones.
Si bien los conejos no eran lo que realmente pedía, por el momento fue suficiente, por lo menos para no ir a atacar a esa pobre pareja aterrada, solo nos había tomado unos escasos diez minutos en lo que volvíamos de nuevo para la cabaña, no sin antes de que Edward me prometiera que en cuanto acabara Carlisle iríamos por algo un poco más apetitoso, ante esto no objeté en absoluto, la verdad que Ed era un joven muy agradable, con esa voz tan ceremoniosa que poseía, además de la bondad que dicha voz irradiaba en cada palabra que hacía, sin contar claro, lo atento que parecía ser, de algo si estaba segura, que él y yo nos convertiríamos en grandes confidentes.
Al llegar al lugar nos aguardaba en la espera otro vampiro, era alto mucho más que Edward, tenía el cabello corto y negro, con esos perfectos ojos color ámbar que nos distinguían a nosotros –los vampiros vegetarianos- de los demás, su piel pálida resaltaba a la luz de la luna, dándole una imagen algo aterradora para cualquiera, contando claro que sonreía de oreja a oreja dejando a relucir sus blancos y relucientes dientes.
-Waw! Hermanito si querías encontrar el oro al final del arcoíris no era necesario que secuestraras al cuidador, simplemente lo hubieras tomado y ya.-
Al escuchar el tono por lo que lo decía no pude evitar sonreír en vez de enojarme, dado a que aquel semejante de joven hablaba con un tono suspicaz y lleno de alegría, sin embargo Edward que seguía a mi lado carraspeo.
-Ahora no es tiempo de tus bromas Emmet, mejor porque no vas a buscar algo para comer y te callas de una vez, -el aludido solo soltó una carcajada deliberadamente- ¿Carlisle ya terminó?-
-Sí, fue por el auto –lo dijo en un tono más serio, pero sin perder el matiz divertido- de hecho los venia a buscar, Carlisle me contó lo que sucedió allá adentro y quise venir antes de que la chica se comiera a alguien humano…-
Volvió a reír deliberadamente mientras Edward lo ignoraba susurrando un par de insultos que los dos pudimos escuchar, el grandulón se dirigió a mi ignorando a su hermano esta vez.
-Bueno ya enserio es tuyo aquel flamante Porsche 911, que está estacionado cerca de la carretera.-
-Si fue un regalo de Jas…-
Corte de pronto la oración al recordar que aquel auto me lo había regalo Jasper en mi cumpleaños, esto me provoco un gran dolor que si hubiera podido, se me hubieran empañado los ojos, ante la nostalgia al recordar los bellos momento que pasé con lo que fue el amor de mi vida.
-Será mejor que nos vallamos, tenemos cosas por aclarar, además a Carlisle le gustará saber más de este tema.- dijo Edward
El sabía lo que había recordado por lo que agradecí el cambio tan súbito de tema, sin más que decir los tres nos dirigimos a paso veloz llegando en un par de segundos a donde se encontraba un mercedes negro estacionado muy cerca del mío. Carlisle se asomó por una de las ventanas y me miró un par de segundos, para luego dirigirse al rostro de Edward, este que también lo miraba con determinación asintió como respondiendo a una pregunta que quizá el mismo Carlisle le había hecho en el pensamiento. Emmet pronto se subió en el mercedes en el asiento del copiloto. Una vez hecho esto, el auto arrancó, perdiéndose a toda velocidad con la oscuridad de la noche entre la carretera, algo sorprendida miré a Edward un momento.
-Irán a avisarle a Esme que arregle las cosas para irnos a Forks.-
-¿A quién? Y ¿A dónde?....-
-Mi mama, allá vivimos, además de que ocupamos un ambiente más agradable para que te sientan menos cohibida por estos lugares, quieres ir a tu departamento por las cosas faltantes-
-No todo lo que ocupo lo tengo siempre en mi coche, será mejor que partiéramos ya.-
Asintió y rápidamente me metí en el asiento del copiloto invitándolo a que el condujera, dado a que no sabía para donde íbamos, al parecer mi pequeña invitación le agrado, pues no pudo ocultar una sonrisa en su rostro. Y así fue en menos de lo pensado ya recorríamos a una velocidad demasiado rápida, aunque muy placentera para mi, a él le agradaba la velocidad igual que a mí. Mientras me hundía en mis propios pensamientos, el sintonizaba una estación en la radio, hasta que encontró una que parecía muy agradable, música clásica, yo solo podía pensar en un solo nombre y el enojo que esto me traía, como es que ese imbécil de Salvatore me hubiera rehuido, que no tenía las agallas de enfrentarme, o solo esperaba la oportunidad exacta para atacarme por la espalada como lo hizo con Jasper en mi ausencia acabando con mi existencia. Por un momento desee que si así fuese, pues que lo hiciera de una vez más, no pondría resistencia, la verdad mi existencia era tan miserable que ya no me importaba nada más.
-Por favor Alice no quiero que pienses así, -lo dijo en un tono suplicante y amable- sé que es muy difícil por todo lo que estas pasando, pero créeme yo que viví un siglo de profunda soledad te entiendo mejor que nadie y se de antemano que la esperanza es lo que muere al último, tu vida cambiara de mejor manera lo sé.-
Lo miré algo sorprendida, después de todo apenas y habíamos hablado y ahora lo hacía como si nos conociéramos de años, el se encogió de hombros algo avergonzado por algo que desconocía.
-Lo siento, supongo que a veces no me mido, disculpa no volverá a suceder, todo se pinta mejor, ya lo veras.-
-¿Cómo? A caso Jasper revivirá y aparecerá por arte de magia.-
Lo dije en un tono amargo e irónico.
-Vamos cambia esa actitud, tu no eras así, además a él no le gustaría verte triste, no es lo que hubiera querido para ti, estoy seguro que él quiere verte feliz y aunque no esté en materia, está en espíritu y nunca morirá, no mientras lo recuerdes por el cariño y amor que se tuvieron, por él más que nada debes de seguir adelante, además ya no estás sola, ahora tienes a una familia que te ayudará en todo lo que necesites.-
Me tomó de la mano como un gesto de hermandad, eso solo provocó que sollozara un poco dado a que no podía llorar, era un bello momento de… hermanos, si esa era la palabra, sentía ya en tan poco tiempo una gratitud tan inmensa hacia él, que era imposible el no creer en sus palabras de aliento, me daba mucha seguridad.
El viaje transcurrió en silencio después de eso, y más rápido según el mismo Edward, ya que al viajar por la noche habíamos atajado bastante camino, gracias a la velocidad en la que íbamos, además de que solo hicimos dos escalas en la gasolinera. Y ya para el atardecer nos adentrábamos a la lluviosa ciudad de Forks, el olor a tierra mojada, y hierba húmeda me llenaba la cabeza de vagos recuerdos, cuando en uno de esos viajes que solía hacer con Jasper a tierras tropicales. Aunque claro no se comparaba ya que aquí era con un toque más frio. En cuanto nos adentramos mas, me empecé a vislumbrar con la extensa vegetación que se abría alrededor de nosotros, caía un leve llovizna apenas audible ante mis oídos, sin duda ya no estábamos en Arizona, por un lado lo lamente pero la mayor parte de mi se sentía cómoda, libre. El cielo estaba tapizado de nubes, el sol no se veía, lo que eso significaba era que podría salir a mi antojo a medio día por las calles e ir a esas tiendas como cualquier persona normal, claro sin llamar tanto la atención. Hundida tanto en mis pensamientos no me había dado cuenta de que ya nos habíamos estacionado enfrente de una enorme casa, dejando a relucir grandes cristales y ventanas a su alrededor, era muy agradable y pintoresca, por instinto bajé quedándome a observar la hermosa fachada de la casa, en la que se respiraba un aire familiar, segundos después Edward me siguió con una maleta que parecía ser mía, la había encontrado en la cajuela, el mercedes no se encontraba aun. Mientras él me incitó a que entráramos a la casa, en cuanto abrió la puerta y entramos literalmente me había quedado con la boca abierta, la casa por dentro era mucho mejor, llena de lujo, con tonos claros, con una decoración de cuadros, pinturas y algunas artesanías antiguas, en verdad era todo un palacio, mi acompañante empezó a caminar a lo que parecía ser la sala, rápidamente lo seguí, al entrar me sorprendió la calurosa y hogareña bienvenida que recibí por parte de dos jóvenes vampiro también que nos sonreían cortésmente. Al unísono las dos me revieron con un: "Bienvenida Alice"
Esto provocó que les sonriera alegremente, una de ellas era alta rubia y muy hermosa, vestía con ropas demasiado elegantes como para ir a una fiesta, la otra joven igualmente hermosa era más baja con una figura escultural también, con el pelo castaño y reflejos rojizos haciendo una perfecta combinación con sus ojos con un leve color carmesí dejando entre ver un color enmelado, al instante supe que ella no debería de llevar mucho tiempo convertida y supe que era una neófita. Esta última se acercó hacia mí y me abrazo con sumo placer, yo en cuestión de segundos le devolví el gesto sinceramente, en cuanto me soltó se presentó cordialmente.
-Mucho gusto mi nombre es Bella, -sonrió- no sabes cuánto ansiábamos tu llegada Ali, desde que Esme nos llamó nos pusimos a prepararte y dejarte una habitación lista para ti.-
-Gracias Bella…-
En eso una visión se me vino a la mente y supe que aquella neófita tan agradable y yo seriamos estupendas amigas, no me quise adentrar mas en ese asunto, porque pude sentir que la otra chica se acercaba algo más lento.
-Y yo Rosalie, quiero que te sientas como en tu casa, cualquier cosa aquí estamos para lo que sea, además que tenemos que ir de compras, para que te surtas de tu nueva ropa para este lugar.-
Al igual le agradecí cortésmente ante el gesto de amabilidad que tenían ante una desconocida, poco después Edward le dio un beso leve a Bella, y pronto supe que ellos eran pareja, hecho que me lleno de felicidad, hacían excelente pareja. Una vez ya despejada mi mente, la boca se me empezó a ser agua al oler aquel liquido carmesí tan exquisito de humanos, no había ninguno cerca, pero olía a sangre humana por lo que por temor a cometer una estupidez me lleve la mano a la nariz, dos de mis acompañantes me vieron con algo de incertidumbre, en cambio Edward cayó en la cuenta de que solo había comido ese par de conejos y nada más, por lo que estaba tan vulnerable que en verdad era peligroso. Pronto intento calmarme y como no queriendo dándoles una explicación a las desconcertadas chicas.
-No te preocupes, no hay nadie cerca, es solo sangre que tiene almacenada Carlisle de sus pruebas de laboratorio, pero no perdamos tiempo, te ves muy débil, Bella, Rose llevaré a Alice a comer algunos venados, díganle a Carlisle que en cuanto podamos volvamos…-
-Si porque a como me encuentro creo que venados no serán muy útiles quizá un oso o el mismísimo pie grande.-
Al unísono los cuatro reímos alegremente y sin demorarnos más Edward me invitó de nuevo a que emprendiéramos una larga carrera, según el mismísimo aludido lejos del pueblo, donde no nos pudieran molestar en un muy buen rato, y a molestias se refería muy bien a Emmet el grandulón, que aunque todo un bromista sin tacto para las cosas, a mi me resultaba completamente agradable y muy divertido, como un niño pequeño atrapado en el cuerpo de aquel fortachón, aun así no me rehusé a aquello, dado a que en verdad moría de sed, la garganta me quemaba horrible, y de seguro mis ojos estarían tan negros como el carbón resultado seguido a mi falta de alimentación, y con unas ojeras terribles, quería recuperar mi estado normal, por lo que entre tanto nos alejamos lo mas que pudimos en busca de unos grandes osos –al parecer Edward se había tomado en serio mi suposición-.
Después de media hora de saciar mi sed, había quedado repleta, aunque la sangre de animal nunca curaba mi hambre del todo, siempre era lo suficiente para mantenerme al margen, nos tomo unos cuantos minutos llegar de nuevo a la casa de los Cullen, esta vez nos dirigimos a lo que parecía ser el consultorio de Carlisle, en el se encontraban tapizadas las paredes de un millar de fotos de veteranos vampiros, nos esperaban ya lo que parecía ser la familia completa sentados en la pequeña sala de estar, Bella, Rose y Emmet en uno de los sillones, estos últimos dos tomados de la mano, Ed y yo ocupamos el otro y justo enfrente de encontraba Carlisle y una mujer demasiado hermosa, tenía la cara de corazón, y en ella se irradiaba paz, tranquilidad y mucho amor, era perfecta a simple vista y me sonreía de par en par, al instante supe que era Esme la compañera de Carlisle. Y sin más preámbulos me dediqué a contarles los motivos que me había llevado a Arizona y el cómo fue que di con los Cullen, les hable aunque con un poco más de tacto de Jasper, y de lo que me llevo a emprender la búsqueda de Stefan Salvatore, todos ellos me escucharon con mucha determinación y cada quien dio su punto de vista, también me contaron lo que hacían por allá en Arizona y lo que sucedió fue que alguien, otro vampiro con mi mismo don, amigo de años de Carlisle me había visto vagamente, y les dijo que probablemente necesitaría ayuda.
-¿Ayuda? En qué sentido Carlisle.-
-Bueno para serte franco Alice, te vio llegar a la cabaña, al ver a los Foster en peligro y estando en ahí no te resistirías a atacarlo… pero…- en eso puso sus codos en sus piernas entrecerrando sus manos- nada pintaba a tu favor, por desgracia tu no contabas con que él tiene control mental lo usaría para que el pudiera escapar, por desgracia con lo que no contabas es que otro vampiro neófito andaría cerca y con su sed interminable y tan drásticos como son los primeros años te tomaría por sorpresa y pues te asesinaría por conseguir alimento.-
-¡Que! Stefan huiría, pero porque, ¡¡¡si lo tendría todo a su favor!!! La oportunidad perfecta…-
-Pues a simple vista, y viéndolo como tú lo ves claro que era una perfecta oportunidad, pero dado a los acontecimiento y a las molestias que se tomó al no hacerte daño creemos que el no es tan culpable como crees.-
-No eso no lo concibo, por qué dices eso, que fundamentos tienes, a lo mejor Stefan sabia que iban a estar ahí…-
-La verdad eso no es posible dado a que ciertamente aparte de huirte también huía de nuestro informante –dijo Edward- lo buscaba para hacerlo entrar en razón, de hecho Emmet y yo fuimos detrás de él para darle el mensaje pero es muy escurridizo.-
En eso calló como si fuera lo único que debía de saber, no quise insistir más en el tema, por lo que antes de ceder por completo hice una pregunta mas, quizá la más importante de todas.
-Está bien pero solo algo mas ¿Quién es ese otro vampiro que les ayudó a salvar mi vida?-
- Pues nos pidió que por el momento no quería divulgar su identidad por lo que decidimos respetar su pedido.-
Ante esta explicación todos habían acordado que lo mejor, era que me alejara de todo lo que me atormentaba, y que tratara de seguir de nuevo con mi vida que Stefan no volvería a intervenir y que recordara con cariño a Jasper. Y que desde ahora este era mi hogar y que no tenía el porqué preocuparme de nada, que solo me dedicara a reavivar la actitud que antes predominaba en mí, no por ellos si no por Jasper y los mas importante por mí. Les dije que me permitieran unos instantes a solas para pensarlo un momento, la muy agradable familia acepto gustosos y me dieron mi espacio, permitiéndome concentrar en lo que parecía ser mi habitación, tenía una hermosa vista y un espacioso balcón que daba perfecto a la parte del pueblo, aunque a una distancia demasiado alejada.
En verdad estaba feliz de haberlos encontrados, sentía por primera vez desde la ausencia de Jasper, protegida y a salvo, sabía que podía contar con ellos incondicionalmente y que jamás permitirían que me sintiera mal, sin embargo todo está dicha de improvisto no borraba los años de soledad que viví.
-Sabes este es un lugar excelente para comenzar de nuevo, aunque no lo creas hay muchos humanos agradables, y más familias como nosotros, llevando una armonía tan perfecta, se que si hablamos de perdidas no te seguiré completamente, pero sé lo que se siente la soledad y sé que no hay nada mejor que el cariño de los que son tus iguales y con los que podrías ser tal cual, no sé muy bien lo de Stefan, pero creo que por eso ya no debes preocuparte mas, el punto es que estas aquí a salvo, con lo que ahora será tu nueva familia, claro si es que tu así lo deseas.-
Era un verdadero encanto Edward Cullen, era como un hermano mayor, cariñoso y protector, quizá no estaría mal quedarme por aquí algún tiempo, nada perdía con intentarlo, además lo que más que tenia era tiempo, por lo que eso era lo de menos, además de que ya me había cansado de estar en un solo lugar poco tiempo, y de estar sola, sabía que aquí no me pasaría mas eso y que Jasper sería profundamente feliz, donde quiera que se encuentre.
"Está bien Edward, me quedaré"
Fue lo que pensé mirándolo a los ojos, este solo sonrió levemente tomándome de la mano cariñosamente.
-Vas a ver cuán feliz serás Ali.-
Eso era un hecho muy reconfortante, además de que tendría tiempo de investigar, quien es ese vampiro que me había salvado la vida cual era el responsable de mi futura, feliz y eterna existencia. Como un miembro más de una familia, con el atrabancado Emmet y su compañera Rosalie, Carlisle un ser muy noble, Esme una madre llena de amor y bondad, Bella una estupenda y mejor amiga y con un hermano verdaderamente comprensivo y amable que estaba dispuesto a ayudarme en lo que fuese… Edward. Llena de dicha y seguridad con mi ahora nueva familia seguiría con la búsqueda de la verdad en cuestión a Stefan y mi salvador no como Alice solamente, si no como Alice Cullen.
¿Y bien? ¿Qué opinan? Fuera de contexto verdad, en verdad no sabía cómo continuarle, pero ahora viéndolo me encantó demasiado, y más porque ya oficialmente es una Cullen, además de que deja en duda la culpabilidad de Stefan Salvatore, jajaja todo tiene su que ver ya lo verán.
El capitulo pasado fue escrito por Jane, por lo que verán se van turnando de capitulo en capitulo, explicando la situación de cada una de las dos protagonistas, ojala les agrade espero ansiosa sus comentarios.
¡¡¡Ojala lo disfruten!!!
Saludos de sus amigas Dalissie
