Todos los personajes le pertenecen a J.K. Rowling yo solo juego con ellos...

Este capitulo va dedicado a : Todas las que aun lean las historia, a pesar que tardé mucho en actualizar, lo siento.


CAPITULO III

LUNA

Habían pasado varias semanas de curso, las cosas con la nueva supervisora no estaban yendo bien. Ni para los alumnos, ni para los profesores, quería inmiscuirse en cada actividad que realizaban, los observaba y los reprendía si era necesario, siempre lo era según ella. Los alumnos sentían que ya no eran libres de tontear por los pasillos correr o reírse en un volumen muy alto, sentían que en cualquier momento aparecería Umbridge para arruinar el momento, así que preferían ahorrarse el numerito, sin embargo había dos peculiares alumnos que no se intimidaban con la presencia de la bruja.

Los gemelos Weasley, ellos eran unos bromistas natos y habían convertido a Umbridge en su víctima favorita, el problema fue que un día no fueron tan rápidos y los descubrió. La bruja les puso un castigo ejemplar, uno que les dejaría marcados, literalmente, los había hecho escribir con una pluma hechizada la cual al escribir la frase en el pergamino esta se grababa en la piel del escritor, haciéndoles daño, la frase que los gemelos portaban en sus manos era "Debo respetar a mis superiores". El rumor del castigo se extendió por la mayoría de los alumnos incrementando así el miedo hacia la bruja, Hermione había insistido a los gemelos que debían decirle a Dumbledore o McGonagall pero ellos se habían negado, Hermione y la mayoría no entendían porque no se habían quejado, a excepción de Ginny y Ron que entendían perfectamente porque sus hermanos no habían inmiscuidos a las autoridades escolares en el asunto. Lo sabían porque eran Weasley y nadie se mete con un Weasley y vive para contarlo… o siendo menos dramáticos, se va sin su merecido..

Una vez que Umbridge había "controlado" a los alumnos prosiguió con los profesores, empezó a asistir a sus clases para evaluar su desempeño profesional, interrumpiendo cuando a ella no le parecía apropiada la información que se estaba dando o como la mayoría sospechaba cuando quería molestar, estaba de más decir que los profesores estaban más que hartos de su actitud o mejor dicho de su presencia, por no decir de su existencia. Esa mañana el profesor Flitwick se encontraba indispuesto así que no darías sus clases, para desgracia de los alumnos Umbridge se había propuesto para cubrir sus horas, alegando que así podría interrogar a los alumnos, así que se encontraba en el salón de clases con los alumnos de cuarto curso de Gryffindor y Ravenclaw.

— Buenos días —Saludo la bruja mientras se acomodaba en al frente de la clase hoy ocuparemos esta hora para que yo pueda conocerlos mejor — Los alumnos la miraron interrogantes, pero solo Luna se atrevió hablar.

—Disculpe señorita Umbridge pero tenemos clase con el profesor Flitwick, me temo que tendrá que esperar otro momento para conocernos.

—Oh no me diga ¿Y qué me dice después del almuerzo, está libre? —Umbridge que no le gustaba que la cuestionaran y menos que la contradijeran cuando ella había decidido algo, le contesto borde a Luna

—Oh pues ahora que lo dice a esa hora me gusta pasear por el lago, si pudiera ser después…— Pero Luna en su inocencia no había pillado el tono sarcástico de la pregunta y había contestado sinceramente. La clase entera dejo escapar una pequeña risita que molesto a Umbridge haciéndola pensar que Luna se estaba burlando de ella.

—El profesor Flitwick se encuentra indispuesto y yo ocupare su hora para interrogarlos — Miro a la clase dando a entender que no daría ninguna otra explicación — Así que empezare, iré pasando por sus asientos, los demás permanezcan callados — La bruja se dispuso a hacerle preguntas a cada alumno y mientras lo hacia Ginny que se encontraba sentado a lado de Luna le susurraba.

—Luna, cariño, recuerdas la plática que tuvimos sobre NO contestar algunas preguntas— La rubia meneo la cabeza indicando que si — Bien, pues la pregunta de Umbridge era una de las que NO debías contestar.

—Oh —Luna se quedó un poco pensativa — Aun no sé porque las personas hacen preguntas de las cuales no quieren escuchar respuestas.

—Lo sé, pero tú solo limítate a contestar las preguntas normales ¿vale?

Luna se había quedado igual, para ella todas las preguntas eran normales, sin embargo le dijo a su amiga que sí y cuando se dio cuenta Umbridge estaba parada frente a ella, era su turno.

—Bien indíqueme cuál es su nombre completo, su estatus de sangre y el nombre de sus padres o tutores.

—Luna Lovegood, sangre pura, mi padre se llama de Xenophilius Lovegood.

—¿El jefe del Quisquilloso?

—Si, ese es el periódico de mi padre.

—Ahora entiendo — A Ginny no le gusto para nada la forma en que había mirado a Luna y mucho menos el tono que había empleado, pero Luna parecía no pillarlo y siguió tan sonriente como siempre.

— Bien señorita Lovegood dígame que impresión tiene del ministro de magia.

—Oh, pues vera, creo que es un hombre muy interesante —Hasta ahí Umbridge parecía sonriente y satisfecha con lo que la chica decía, hasta ahí…— Pero un poco tonto, aunque tal vez se deba a los torposoplos, esa es la explicación más lógica para la negligente actitud que ha tomado hacia la evidencia de que El-que-no-debe-ser-nombrado ha regresado — Todos en el aula contuvieron la respiración, incluso Umbridge que parecía tener un tic nervioso en su ojo izquierdo y Ginny que había perdido el color de su mejillas pareciendo aún más blanca de lo que era. Pero Luna seguía con su mirada soñadora y su serena sonrisa como si acabara de contestar cuanto es 2+2.

— ¡Como se atreve a ofender al ministro! y peor aún, ¡decir esa sarta de mentiras de quien usted sabe ha regresado! ¡Eso no es verdad! —Umbridge estaba claramente muy molesta.

—Yo no he ofendido a nadie, usted me pidió mi opinión — Luna seguía tranquila pero no entendía porque la supervisora había reaccionado así — Y no son mentiras, tal vez usted también tiene torposoplos y por eso se niega a creer la verdad, puedo regalarle un collar si gusta…ahuyenta a los torposoplos y otras criaturas invisibles — Le dijo la rubia susurrando.

—No voy a permitir tal ofensa hacia el Ministerio de Magia como se atreve a tal desfachatez, estas burlas le van a costar muy caro señorita Lovegood — Umbridge estaba que echaba humos, quería fulminar a la rubia con la mirada, de repente su expresión cambio como si hubiera captado algo — Ah ya veo, ustedes es una de las rebeldes ¿no es así? esta con Dumbledore y Potter, está provocando a un agente del Ministerio para que pierda la compostura y credibilidad…pues no caeré en su trampa ¿De verdad cree que soy tan estúpida?

—Pues…—Luna tenía la ligera sospecha que aquella era una de las preguntas que NO debería contestar —No estoy segura que quiera escuchar la respuesta — Luna contesto tan franca como siempre, y Ginny solo pudo golpear su frente contra su mesa, lamentando por la peculiar forma de ser de su amiga.

Umbridge se había quedado muda por un momento, como el resto de los alumnos, todos sabían cómo era Luna, pero Umbridge no y aunque algunos de los que se encontraban ahí eran de los mismos que molestaban a la rubia y la llamaban lunática entre otros apodos, todos tuvieron miedo de la reacción que pudiera tener hacia ella.

— ¡Suficiente! ¡Está castigada señorita Lovegood a mi despacho ahora mismo! —Los alumnos miraron aterrados a Luna, si existía alguien en ese castillo que no se merecía "un castigo" de Umbridge esa era Luna. Pero solo Ginny salto en su defensa.

—¡Usted no puedo castigarle!

—¡Por supuesto que puedo ¡ —Dijo mientras salía del aula detrás de Luna.

Ginny intento seguirla y discutir con ella, pero un compañero de clase la detuvo, diciéndole que también la castigarían a ella y Umbridge no le haría caso. Pero Ginny no podía quedarse así como si nada, así que corrió en busca de ayuda.


La primer clase había acabado y ahora los Slytherin y los Gryffindor tenían clases de DCAO, los leones ya se encontraban en el salón todos habían tomado una mesa esperando por su obligado compañero de Slytherin con el cual tendrían que compartir la siguiente hora. Las serpientes también tenían claro el acuerdo o más bien castigo que su profesora había impuesto, pero eso no evitaba que pelearan con los Gryffindor por no sentarse junto a ellos, eso y que se habían propuesto fastidiar a su querida profesora cada que pudieran.

—Granger lárgate a otra mesa — Draco decidió que para no perder la costumbre molestaría a Hermione, pero ella hizo como si no lo escuchara — Te dado una orden sangre sucia, muévete.

—No pienso hacer nada de lo que tú digas, esta mesa no tiene tu nombre y aunque lo tuviera no pienso moverme. — Hermione respondió sin siquiera mirarlo.

—Te crees mucho desde que la sangre sucia de la profesora es tu protectora ¿no? — Draco tomo a Hermione del brazo fuertemente para levantarla del asiento — He dicho que te muevas, estúpida.

—Quita tus asquerosas manos de ella, Malfoy — Ron y Harry apuntaban sus varitas hacia Draco, mientras que Neville arrebataba la mano de Draco del brazo de su amiga, poniéndola detrás de él protectoramente.

—Pero mira nada mas tus 3 perros guardianes han saltado en tu defensa, Cararajada, comadreja, y el retrasado —Draco los miraba con burla — Me pregunto qué les darás para que estén siempre detrás de ti, porque obviamente guapa no eres, aunque tampoco es como que estos tres patéticos puedan aspirar a mucho — Todos en el aula pudieron captar el doble sentido de sus insinuaciones, los Slytherin rieron con ganas y uno que otro Gryffindor también.

—Eres un…— Las palabras de Hermione que se sentía profundamente ofendida quedaron olvidadas, cuando una pelirroja entro en el aula gritando.

—¡Luna! —Ginny había atravesado el castillo corriendo para informar a sus amigos de los acontecimientos, los chicos la miraron preocupados por el semblante que tenía la pelirroja — ¡Umbridge ha castigado a Luna! ¡Se la ha llevado a su despacho!

Los cuatros chicos, reaccionaron al instante, Harry y Ron bajaron sus varitas mientras brincaban las mesas que tenían enfrente para llegar a la puerta, Neville corrió tras ellos y Hermione empujo a Draco para poder salir corriendo, pero se di cuenta que los 3 chicos habían olvidado sus cosas, he intento recogerlas.

—Hermione yo me las llevo —Intervino Seamus — ¡Corre!

Hermione no perdió más tiempo y salió corriendo, los Gryffindor conocían muy bien los alcances de la bruja cara de sapo como ya todas la llamaban, habían visto personalmente las cicatrices que aún no terminaban de sanar en las manos de los gemelos, imaginarse a la frágil Ravenclaw sufriendo ese castigo hizo que un escalofrió les recorriera la espalda.

Los Slytherin se habían quedado impresionados de como los cuatro amigos se habían olvidado de todo, cuando escucharon que su amiga estaba en problemas, incluso la sabelotodo que jamás se perdía una clase no le había importado y se había ido, Draco sentía algo extraño dentro de él, le valía un comino lo que le pasara a la Lunática, pero había quedo fascinado en como los ojos de Granger habían pasado de reflejar una indignación y un odio puro hacia él, a una preocupación genuina, había sido tan drástico el cambio que se había quedo grabado en su mente. Por otro lado Theo también se encontraba desconcertado, había oído que el trio de oro y los otros eran muy unidos y que siempre se protegían, había presenciado las veces que los 3 Gryffindor habían defendido a Granger, pero siempre creyó que era solo por el hecho de tener una oportunidad de pelear contra los Slytherin pero ahora que lo veía de verdad parecían ser muy unidos. De repente se encontró observando a sus amigos ¿Harían ellos algo así por alguien de su grupo? Si era cierto que se estimaban y solían pasar muchos tiempos juntos, pero eran Slytherin la mayoría no mostraba las emociones en público, siempre conservaban ante todo las apariencias, se caracterizaban por no caer en impulsos. Los pensamientos de los Slytherin fueron interrumpidos cuando la profesora entro al aula y los mando a callar.

—Buenos días, hoy repasaremos el tema de la clase anterior, ¿alguno podría decirme que fue lo que vimos la clase pasada? — Tonks acomoda algunos papeles en su escritorio mientras esperaba la respuesta de Hermione ya que como todos sabían era ella la que siempre contestaba a todo, alzo la vista para ver porque tardaba tanto en responder y se percató de los 4 lugares vacíos— …¿Dónde están sus compañeros de Gryffindor?

—Pues vera profesora han decidió que esta clase es tan tremendamente aburrida y ridícula que han decido pasar de ella — Draco había comprobado que a pesar de sus constantes ofensas hacia su querida prima, esta no se había quejado ni con Snape ni con Dumbledore, en cambio se las regresaba y en el fondo a Draco aquello le divertía — En mi opinión, no los puedo culpar, la verdad.

—Señor Malfoy veo que amaneció muy cooperativo el día de hoy — Tonks le sonrió como siempre hacia cuando Draco intentaba provocarla, parecía calmada pero en el fondo imaginaba una y mil forma de enseñarle una lección y de paso hacerle daño…pero por el momento solo utilizaría su estatus de profesora para vengarse — Así que usted será el encargado de llevarles los apuntes y la tarea de hoy a sus compañeros.

—…Mierda — Draco a veces olvidada que Tonks podía joderlo de muchas formas sin necesidad de insultarlo, a veces se preguntaba si era una cualidad de las mujeres Black, su madre era igual.

— ¿Ha dicho usted algo?

—Que será un placer profesora —Dijo sarcásticamente el rubio mientras se hundía en su asiento refunfuñando.


—Voy entrar, no me importa si la estúpida bruja me castiga a mí también— Ron se paseaba de un lado a otro, enfrente de la puerta del despacho de Dolores Umbridge

—El problema no es que nos castigue a nosotros también, el problema es que se ensañe más con Luna — Dijo Hermione que se encontraba recargada de la pared igual que Ginny.

Los tres hombres eran los más impacientes como siempre, Ron no abandonaba su poción de guardián de la puerta, Harry estaba parado cerca de Ron pero no caminaba de un lado a otro solo estaba cruzado de brazos con el ceño fruncido, las chicas estaban seguras que Harry estaba haciendo pedazos a Umbridge en sus mente, Neville tenía las manos en los bolsillos de su túnica, decía cosas en voz muy baja y a veces, muchas, pateaba la pared soltando una que otra maldición.

Los cinco estaban esperando a Luna, quien los viera podría pensar que estaban exagerando con sus reacciones, pero ellos estaban preocupados y al mismo tiempo indignados por que hubieran castigado a su amiga. Ellos se habían formado la imagen de Luna como la de una niña pequeña que veía muy diferente el mundo y por lo cual tenían que proteger, no es que la chica fuera débil, no, había demostrado en muchas ocasiones que era poderosa, pero era inocente y franca hasta la coronilla cualidades que no todos sabían apreciar, por lo cual era el blanco de muchos para molestarla, eso y su estrafalaria forma de vestir como sus constantes diálogos sobre criaturas que nadie podía ver. Eso no les importaba a ellos, a veces la rubia podía sacarlos un poco de sus casillas, sobre todo a Hermione, que era todo lo contrario a ella, pero ellos la querían así como era.

La puerta se abrió dejando a ver a la Ravenclaw que salía cubriéndose el brazo, pero sin una muestra en la cara de haberle dado el gusto de llorar o quejarse a Umbridge. La rodearon rápidamente preguntándole como estaba, la chica parecía sorprendida de verlos ahí

—¿Qué hacen aquí? — Pregunto Luna un poco extrañada — ¿No tienen clase?

—Si tenemos pero Ginny nos avisó lo que había pasado y hemos venido para ver si podíamos ayudarte — Le contesto Neville mientras bajaba la mirada —Pero no hemos podido hacer nada.

—Fuimos a buscar a Dumbledore pero no estaba…—Comento Ron tratando de explicar porque no habían podido interrumpir el castigo.

—Y el jefe de tu casa está enfermo no pudimos comunicarnos con el — Harry que también sentía remordimiento se unió a Ron.

—Oh Luna perdóname no puede hacer nada, debí haber insistido más —Se disculpó Ginny mientras abrazaba a su amiga

Luna que se había conmovido por las muestras de afecto e interés de sus amigos se echó a llorar en los brazos de la pelirroja

—Luna cariño, no llores, por favor ¿te ha hecho mucho daño? — Le decía Hermione mientras le soba la espalda en un gesto cariñoso.

—Ok, ahora si la mato…—Ron que nunca había visto llorar a Luna a pesar de las muchas veces que fue víctima de crueles burlas sintió que una rabia se apoderaba de él a ver las lágrimas de su amiga y se dirigió al despacho de Umbridge seguido por los otros dos chicos.

—No, Ron espera —Lo detuvo Luna— No lloro por eso, es que… todos están aquí tan preocupados por mí, arriesgándose a tener problemas por saltarse clases solo por mí —La chica los miraba a todos con agradecimiento y a la ves sorprendida —…Ustedes de verdad son mis amigos.

—¡Pero qué dices mujer! —Salto de repente Harry —Obvio que somos amigos y te queremos.

—Luna guapa ¿Que creíste que éramos estos cuatro años juntos? —Ginny miraba entre divertida y conmovida a su amiga — ¿Tus guardaespaldas o qué?

Todos rieron un poco, incluso la rubia olvidándose por un momento el mal rato que había pasado. En efecto Umbridge le había aplicado el mismo castigo que a los gemelos, solo que su frase era diferente "No debo decir mentiras "se podía leer claramente en la piel blanca de la chica, un poco de sangre aun salía de las heridas y el dolor en vez de disminuir parecía que aumentaba conforme iba pasando el tiempo.

—Luna creo que tu si deberías decirle esto a Dumbledore, esa… bruja no puede ir por ahí castigando de este modo. — Hermione como siempre la voz de la razón trato de aconsejar a Luna.

— ¡Oh no por favor chicos! — Luna de repente parecía asustada — No pueden decir nada, prométanlo por favor —Los chicos la miraron extrañados, los gemelos no habían dicho nada porque ellos planeaban una venganza, pero Luna no era así.

— ha amenazado a mi padre…— La rubia miro para todos lados percatándose de que nadie más pudiera escucharla — No lo hizo directamente, pero insinuó que el ministerio tiene en la mira el Quisquilloso, por las críticas que ha hecho hacia el Ministro …no quiero darle más motivos para hacer algo en contra de mi padre.

—Pero Luna…

—Harry ella va por ti y por los que te apoyamos, quiere destruir tu imagen para que la poca gente que confía en ti se vuelva en tu contra… Por eso está aquí, Hermione ya nos los había advertido pero lo he comprobado hoy, me ha preguntado muchas cosas sobre ti…—Luna estaba preocupada más que el dolor de la cicatriz, le había perturbado el hecho de que Umbridge estaba sumamente interesada en Harry pero no de una buena manera, ella podía percibir el odio de la bruja cada que pronunciaba el nombre de su amigo.

—Chicos debemos andar con cuidado si es verdad que va por Harry y por nosotros, intentara atraparnos por cualquier cosa que hagamos — El cerebro de Hermione empezaba a trabajar a mil por hora. No le había gustado cuando anunciaron al agente del ministerio, sospechaba que algo no estaba bien y ahora lo confirmaban con la información de Luna.

—Debemos avisarle a La Orden — Propuso Ginny

—Yo creo que La Orden está más que enterada de esto — Harry estaba pensativo, desde que había vuelto Voldemort las cosas habían estado extrañamente tranquilas y eso no podía significar nada bueno, pero ahora el primer problema se les presentaba, sin duda si Voldemort acataba la comunidad mágica cuando esta no estaba prevenida creyendo que El-que-no-debe-ser-nombrado seguía muerto o desaparecido las consecuencias serían catastróficas y eso le hacía plantearse ¿A quien pertenecían en realidad las lealtades de Umbridge? — La Orden nos ha hecho a un lado, ellos no compartirán información con nosotros más que la necesaria.

—Intentan protegernos Harry, no los puedes culpar, después de todo La Orden la forman nuestros padres, familiares o profesores todos son muy allegados a nosotros y nos ven como niños.

—Pero Harry tiene razón Hermione, nos han hecho a un lado, cuando somos nosotros los que hemos descubierto la mayoría de información que ellos poseen —Comento Ron al cual tampoco le parecía que le ocultaran las cosas después de todo, todos sabían que sería Harry quien se tuviera que enfrentar a Voldemort y ellos no lo dejarían solo.

—Es cierto, tal vez somos unos niños, pero hemos demostrado hasta el momento comportarnos a la altura de la situaciones y creo que todos aquí tenemos motivos de peso para querer participar en esta guerra — Neville no había estado tranquilo desde que se había enterado que los Lestrange habían escapado de Azkaban, ellos tenían una cuenta pendiente con él, y por el amor a sus padres, juro que lo iban a pagar tarde o temprano.

—Entonces estamos solos contra Umbridge ¿no? —Pregunto Ginny, ella tampoco estaba conforme con que los excluyeran de La Orden, pero en el fondo podía entender porque. Había visto el semblante de su madre antes de salir de casa hacia Hogwarts, su madre sabía que desde ese momento jamás volverían a estar seguros ninguno de sus hijos, hasta que la guerra acabase. Todos los integrantes de la familia Weasley estaban involucrados de una u otra manera dentro de esa guerra.

Todos se miraron entre si y asistieron, Hermione dio un gran suspiro y prosiguió a dar las medidas que debían tomar.

—Bien, no hablaremos con La Orden de esto pero debemos cuidarlos las espaldas entre nosotros —Hermione siempre había sido el cerebro de la operación, su habilidad para formar un plan en cuestión de segundos los había sacado de muchos problemas — No podemos andar solos por los pasillos y de preferencia tampoco en clase, buscaremos una forma de vigilar a Luna en las clases que no comparte con Ginny, debemos encontrar un método para comunicarnos sin necesidad de hablar, no deben vernos cuchichiando tan cerca sobre todo Umbridge, debemos encontrar un lugar seguro para poder reunirnos…

—Podemos usar la biblioteca —Sugiero Luna.

—Sí, puede servir por el momento, pero debemos encontrar un lugar más privado— Todos asistieron— y lo más importante debemos descubrir los planes de Umbridge, para poder boicotear lo que sea que trame contra Harry. Ginny y Luna ustedes encárguense de encontrar un método para comunicarnos, Neville y Harry deben encontrar un lugar seguro, Ron y yo buscaremos la información sobre Umbridge, utilizaremos nuestros puestos de prefectos para entrar a áreas restringidas.

—WOW Hermione tu podrías dirigir el país si quisieras…—Todos sonrieron ante el comentario de Ron.

—Chicos recuerden que debemos actuar como si no sospecháramos nada y no provocar a la cara de sapo para que nos castigue… —Hermione los miro acusadoramente y prosiguió —Harry, Ron y Neville, sé que quieren darle su merecido, y yo también lo deseo, pero recuerden cuales son nuestras prioridades —Los chicos solo asistieron un poco resignados


En la sala común de Slytherin Draco y Theo se encontraban hablando de un asunto el cual no podían atrasar más.

—¿Que vamos hacer?

—No tengo ni punta idea Nott —Draco solo llama a Theo por su apellido cuando se encontraba sumamente molesto y aunque en este instante no fuera Theo el causante de su enojo era el portador de las malas noticias.

—Draco, no tengo intenciones de ser un jodido maniático seguidor del señor tenebroso, no tengo lealtades hacia él y me importan una mierda su ideales, sabes que yo no tengo ningún problema en desafiar a mi padre e irme lejos de aquí —Theo se detuvo un momento y miro a su amigo—Pero si tú te quedas, si tú decides pelear en esta guerra, yo peleare a tu lado maldita sea.

Draco lo miro intentando trasmitirle todo el agradecimiento que sentía, Theo era su hermano y conocía sus preocupaciones, a diferencia de él, Theo solo tenía a su padre, él cual era un loco que lo maltrataba, su madre había muerto cuando era pequeño, así que no le importaba mucho huir, pero la situación de él era diferente. Él tenía a su madre esa mujer hermosa, de apariencia fría y arrogante, que se preocupada por él y sus malas decisiones, que le perdonaba todos y cada uno de sus desplantes, que había mentido incluso a su propio marido por salvar a su único hijo de algún castigo, esa mujer que desde que había regresado Lord Voldemort su aspecto era demacrado y el sabia porque, Narcissa Malfoy estaba haciendo trabajar su cerebro al cien para encontrar algún plan por no decir milagro, para salvar a su hijo y su inseparable amigo de la guerra. Su padre era otra historia, no lo odiaba, pero tampoco podía decir que lo quería, tal vez en algún momento fue su máxima admiración pero ya no más, le tenía coraje, rabia, no podía entender como prefería seguir a un estúpido controlador con complejo de dios todo poderoso que proteger a su familia. Definitivamente no podía irse, no podía dejar a su madre, no con el marido de mierda que le había tocado —Juntos hasta al infierno ¿No es así Theo?

—Hasta el infierno…—Los chicos se dieron un rudo apretón de manos imprimiendo más fuerza de la necesaria como sellando un pacto, mientras hacían esto ambos vieron como Pansy entraba a la sala común ignorándolos, aun no los perdonaba—Tampoco podemos dejarla ella.

—Lo se …—Draco sonrió y le hizo señas para que lo siguiera. Theo se levantó y caminaron hacia la chica que se encontraba acomodando un libro en el estante de la sala común.

—Hola guapa ¿Por qué tan sola? —Draco le guiño un ojo a la chica recargándose del librero mientras se cruzaba los brazos, Pansy lo siguió ignorando — Oh vamos nena, no es para tanto no puedes seguir enojada.

—Si Pansy, ya perdónanos —Theo que estaba detrás de la chica le hablo cerca del odio para ponerla nerviosa, pero la chica solo se giró para retirarse de ahí sin siquiera dirigirles una mirada—Sabes Draco, Pansy se ve de muy mal humor… —La chica rodo los ojos, pero no les hablo —Tal vez necesite…

—…Un ataque de cosquillas —Termino de decir el rubio mientras ambos chicos tomaban a la pelinegra de la cintura y recostaban en el sillón.

—Oh no, no, no… no se atrevan… les juro que …Jajaja…me las van pagar…Jajaja…basta ….jajaja—Los tres chicos reían, Pansy por las cosquillas y ellos porque ese truco jamás fallaba, Pansy siempre se rendía ante el ataque de cosquillas cuando eran niños esa era su forma de contentarla y ahora que había crecido lo seguían usando — Jajaja…Me rindo… Jajaja…por favor paren.

Los chicos se detuvieron y se dejaron caer en el sillón junto a su amiga que ahora se había podido sentar cómodamente, los tres se dieron cuenta que media sala común los estaba mirando, y es que era raro ver a los "Reyes de Slytherin" como muchos les llamaban riendo como personas normales.

— ¿Y ustedes que ven? —Pregunto bruscamente el rubio dirigiéndoles una mirada amenazadora y eso fue sufriente para muchos se dirigieran a sus cuartos y los pocos que se atrevieron a quedarse habían vuelto su atención a lo que estaban haciendo.

— ¿Qué era eso tan serio e importante que estaban hablando cuando yo entre? —Pregunto la chica sin rodeos, los había observado antes de entrar estaban tensos y ella los conocía muy bien sabía que algo les preocupaba.

—No sé de qué hablas…

—¡Por favor! Prácticamente yo los parí chicos…a mí no me pueden engañar soy como su segunda madre—Ellos rieron ante las ocurrencias de su amiga — Aunque hay algunos que suelen guardar secretos…—Pansy miro acusadoramente a Draco y este solo rodo lo ojos ante la indirecta— Pero da igual…Hablen.

Ellos se miraron, la familia de Pansy no estaba involucrada directamente con Lord Voldemort igual que los Zabini y los Greengrass pero las tres familias eran sangre pura y millonarios, sin duda el Lord trataría de reclutarlos a su causa u obligarlos si ellos se negaban. No querían decirle a su amiga para no preocuparla pero sabían que tarde o temprano tendría que enterarse

—Pansy el señor tenebroso está alojándose en mi casa…y bueno tu sabes que nuestros padres son mortifagos, Draco y yo creemos…—Theo se detuvo al ver la cara de miedo en su amiga.

—Creemos que nos convertirán en mortifagos pronto —Termino de decir Draco—Por supuesto que no queremos es prácticamente un suicidio, pero no tenemos otra opción, si nos vamos se desquitaran con nuestras familias y tampoco vamos a dejarte sola, pero joder Pansy, esto se va poner feo y no tengo ni puta idea de cómo vamos hacer para protegerte a ti, a mi madre, a Daphne, a Tory y al imbécil de Blaise. —La chica lo miro mientras suspiraba y tomaba la mano de ambos.

—Juntos, vamos a sobrevivir los 6 juntos ¿ok? —Pocas veces Pansy Parkinson hablaba en serio, pocas veces tenía que preocuparse por algún problema y otras más pocas se preocupaba por alguien más que ella misma. La vida de Pansy era perfecta, era hija única, su familia era de las más prestigiadas en la comunidad mágica, eran millonarios, era una chica hermosa, era admirada y odiada por las chicas de su casa, era la adoración de los 2 chicos más codiciados de Slytherin los cuales eran sus mejores amigos y esos dos chicos eran justo los que le estaban dando la mayor preocupación de su vida, tenía miedo, miedo de lo que les pudiera pasar, de lo que les obligaran hacer, miedo que a su familia también la reclutaran, a ella misma, a sus dos amigas e incluso miedo por Blaise lo cual era mucho decir ya que no soportaba al chico, pero ahora ella sentía que esas peleas tontas entre ellos eran lo que menos debería importarles, ahora lo importante era que estaban en peligro—Y creo que es hora que hablemos con los demás del tema.

—Hoy en la noche en nuestra habitación —Le dijo un pensativo Theo —Lleva a las chicas

Después de eso, los chicos se dispusieron a ir al gran comedor ya que era la hora del almuerzo. Ya en la mesa de Slytherin se sentaron junto a Blaise y Daphne que ya habían empezado a comer, y mientras ellos se servían se les unió Astoria la cual tenía cara de tener el mejor chisme del mundo.

—Hola ¿se han enterado de los que le paso a la Lunática?

—No, pero los estúpidos Gryffindor salieron corriendo como si fuera el fin de mundo, cuando la minicomadreja les fue avisar que habían castigado a la Loca, no entiendo porque hicieron tanto alboroto —Le respondió Blaise

—Pues porque es su amiga tarado ¿Acaso ustedes no harían lo mismo por alguna de nosotras? —Los tres hombres Slytherin se interrogaron con la mirada, se encogieron de hombros y contestaron al mismo tiempo.

—No…—Las chicas bufaron y rodaron los ojos mientras ellos soltaban una gran carcajada.

—Saben que nosotros moveríamos mares por ustedes preciosas —Theo les giño el ojo mientras les decía aquello y las chicas rieron ante eso, eran pocas, muy pocas, las veces que Theodore Nott se mostraba coqueto, esa actitud era más propia de Blaise incluso de Draco, por eso era más especial cuando Theo lo hacía.

—Bueno ¿quieren que les cuente o no? —Astoria no espero su respuesta y prosiguió con su relato— Pues resulta que Lunática le dijo a Umbridge que el Ministro era un tonto, que Lord Voldemort había regresado y él se negaba a aceptar la verdad — Draco y Theo intercambiaron una mirada cómplice que no pasó desapercibida para Blaise y Daphne — Y también le dijo a Umbridge que era una estúpida, o por lo menos eso es lo que dice una chica de Ravenclaw que estuvo en la misma clase que ella.

—Pues wow por la Loca, parece que tiene más cojones que los jodidos Gryffindor —Comento Draco que miraba la entrada del comedor, les hizo una seña con la cabeza a sus amigos para que miraran hacia allá —Me pregunto cómo la habrán castigado.

Los Slytherin miraban hacia la entrada por dónde venían apareciendo los 6 Gryffindor y la Ravenclaw juntos, a decir verdad casi todos en el comedor los miraban, el chisme del castigo de Luna y como no le había temido a Umbridge al decirle unas cuantas verdades en la cara se había extendido como pólvora por todo el castillo, incluso les había gustado tanto la actitud de la chica que para muchos dejo de ser "Lunática" para convertirse en Luna, sin proponérselo la rubia se había convertido en una especie de icono, trayendo consigo unos cuantos simpatizantes y uno que otro admirador.


Hermione caminaba sola en los pasillos del castillo, habían acordado no andar solos pero Ginny y Luna habían ido a la biblioteca para empezar su investigación y los chicos se habían ido a entrenar Quidditch, Neville no jugaba pero iba a todos los entrenamientos del equipo para detectar los errores en sus movimientos y después corregirlos, era un gran observador, así que Hermione iba tranquilamente rumbo a su sala común a cambiarse antes de reunirse con las chicas en la biblioteca, sin percatarse que alguien la esperaba en una esquina escondido.

—Granger —Hermione que tan iba distraída que salto a ver alguien parado frente a ella y se asustó al reconocer al rubio, pero no lo demostró.

— ¿Qué quieres Malfoy?

— Ten— Draco le entre un pergamino

— ¿Qué es esto? —La chica lo tomo con un poco de desconfianza.

—Mi declaración de amor — Draco casi sonríe ante la cara que puso Hermione cuando escucho aquello, parecía que los ojos se le saldrían — No seas tonta Granger, son los apuntes y la tarea de la clase de hoy.

—¿Y porque me los traes? — Le pregunto la castaña un poco extrañada porque Malfoy no le hubiera dicho sangre sucia y sus demás insultos.

—Pues porque hoy amanecí con una alma caritativa y quise hacer mi obra del día y quien mejor que la insufrible sabelotodo

—Te castigo tu prima otra vez ¿No? — Aquello tomo por sorpresa a Draco, no tenía idea como Hermione sabía que Tonks era su prima pero eso no era nada bueno.

—No sé cómo sabes eso, pero por tu propio bien, más te vale que no vuelvas a repetir que esa bruja y yo somos parientes ¿entendiste?

—Tú a mí no me dices lo que puedo o no decir, Malfoy.

—Mira Granger, no tienes a tus perros guardianes aquí así que no me provoques

—Tu bien sabes que me puedo defender sola Malfoy —Le dijo la castaña haciendo referencia al día que le había roto la nariz en tercer curso — Y no te tengo miedo

Draco se quedó pensando en ese día, nunca nadie lo había golpeado así y precisamente había sido ella, él no la odiaba pero le producía un placer extraño molestarla, era la forma en que la chica lo miraba con rabia y enojo cada vez que él le decía algo hiriente, cualquier otra chica se pondría a llorar, pero ella no, ella se quedaba y le plantaba cara, no entendía porque todo aquello le gustaba pero para ser sincero tampoco tenía intenciones de hondar en el tema, no fuera que de pronto descubriera algo que no le gustaría.

—Malfoy ¿Qué haces aquí?

—Ya te dije, te traje…

—No, me refiero a que ¿Por qué viniste tú? ¿Por qué no mandaste a alguien más a dármela? ¿Por qué no se la diste a Harry o alguien más? ¿Por qué no solo me diste el pergamino y te fuiste? ¿Por qué siempre me molestas a mí? ¿Por qué en público soy "sangre sucia" pero en privado soy Granger? — Draco se sintió como un niño atrapado en una travesura y no supo que decir —Sé que me odias por ser hija de muggles y porque tú te crees mil veces mejor que yo, pero gritarme sangre sucia delante de todos tenía su gracia a los 12 años…pero ya tenemos 15 y ¿Sabes? deberías superarlo.

Y sin espera respuesta Hermione le dio la espalda y se alejó dejando a un confundido y enfadado Draco en el pasillo.

—Mierda…


Theo se encontraba en la biblioteca realizando sus deberes de transformación, se levantó para buscar un libro que le faltaba, iba caminando por los pasillos de la biblioteca cuando alguien choco con él por la espalda, seguido del golpe sintió varios libros caerle en la cabeza.

—¡Mierda! —Theo sobaba su cabeza mientras volteaba para ver a quien tenía coser a crucios por el golpe que le había dado —¡Maldita sea! Es que no te fijas por donde vas pedazo de… —Detuvo su discurso cuando vio a la chica que había caído al suelo por el impacto del choque.

—¡Lo siento mucho! Es que la pila de libros no me dejaba ver por dónde iba—Luna seguía en el suelo tratando de justificarse, al principio había sentido un leve pánico apoderarse de ella cuando vio los colores verde esmeralda y gris en la túnica del chico, pero ahora que había descubierto que no se trataba de Goyle o Crebble, que eran los que más crueles eran con ella, se había relajado un poco. —…Pero ahora que lo pienso que harían alguien como Goyle y Crebble en la biblioteca—

La chica empezó a expresar sus pensamientos en voz alta, como muy a menudo hacía.

—¿Qué? —Theo observa a Luna aun en el suelo desconcertado por lo que decía la chica.

—Oh es que tenía miedo de que tú fueras alguno ellos, suelen molestarme mucho y si les doy motivos es peor —Luna decía todo aquello mientras, se acomodaba en el piso cruzando las piernas y apoyando sus codos en sus muslos , como si de repente estuviera en una conversión casual con algún amigo a la orilla del lago— Aunque eso sería muy ilógico, porque ellos nunca vienen por aquí, así que supongo que el miedo te hace razonar lento ¿Tu qué opinas Theodore Nott?

Theo miro ambos lados, asegurándose que no estuviera siendo víctima de alguna broma, y después centro su atención en la chica. ¿De verdad esta mocosa loca era de la que todos hablaban? ¿Esta era la mocosa por la que los Gryffindor perdían la cabeza si algo le pasaba? ¿Ella era la valiente alumna que puso a Umbridge en su lugar? Pff Bueno por lo menos ahora tengo claro porque la llaman "Lunatica" — Opino, que hablas mucho, que deberías ser menos torpe y que deberías pararte. —Él le ofreció su mano para que pudiera levantarse, Luna la acepto y empezó a recoger sus libros, Theo que había dado por finalizado el asunto, sigo en la búsqueda de su libro cuando se percató de que la bruja seguía justo de tras de el —Piérdete Lovegood — Le dijo sin siquiera voltear a verla.

—Oh ¿Es una invitación a un juego?

—De que mierda estas…

—Es un juego muggle tú te pierdes y la otra persona debe buscarte…pero creo que en realidad debes decir escóndete, en vez de piérdete.

—¿Es una puta broma, verdad?

—No, es un juego

Theo no sabía si reírse o maldecir su surte, porque a él, la persona con menos paciencia el mundo y al mismo tiempo un caballero al cual le habían inculcado que jamás, por mucho que una mujer lo estresara, fastidiara etc. Podría faltarle al respeto, precisamente a él le tocaba lidiar con la loca.

—Lovegood, estoy haciendo un gran esfuerzo en no compórtame como el cabron Slytherin que soy, así que por favor si no necesitas nada…

—¿Por eso estas tan preocupado?

—Yo no estoy preocupado.

—Si lo estás, tu color es café

—¿Qué color?

—Pues el de tu aura, los colores cambian según su estado de ánimo y…— Theo interrumpió el discurso de Luna

—Lovegood, no estoy preocupado, pero en dado caso de que lo estuviera no es asunto tuyo.

—Bueno si ,ese es un tema personal, pero sabes estoy escribiendo un libro, sobre la colorimetría aplicada a los sentimientos de seres y personas con núcleos mágicos-Theo la miraba y se preguntaba cómo era posible que una vez más la chiquilla le había cambiado el tema, ya ni recordaba cómo se había metido en esta situación. —Tus eres una persona muy interesante Theodore Nott ¿Te interesaría participar como sujeto de estudio en mi investigación?

—No, Lovegood, no me interesa. —El chico apretaba el puente de su nariz, mientras rogaba por que la Ravenclaw terminara por fin su parloteo.

—Muy bien, hasta luego Theodore Nott.

Cundo Theo abrió los ojos la chica ya estaba varios pasos lejos de él, suspiro y volvió a su tarea de encontrar el libro de transformaciones, una vez que lo encontró, regreso a su mesa, pero en el camino volvió a toparse con Luna que daba saltitos para poder alcanzar un libro, Solo ignórala, pensó Theo y siguió caminando hasta que algo dentro de lo obligo a ayudarla Eres un caballero Theo, eres un puto caballero.

—Me habían dicho que los Ravenclaw eran inteligentes —Le dijo mientras alcanzaba el libro que Luna quería —¿No se te ocurrió usar tu varita?

—Lo haría, pero Umbridge me la ha confiscado. — Le contesto la rubia mientras extendía sus manos tomar el libro que el Slytherin le daba, la túnica resbalo casi hasta el codo y Theo pudo ver la cicatrices que aun sangraban en la mano de la Luna.

El chico sintió que el corazón le daba un vuelco, el conocía esas cicatrices, en realidad conocía todos y cada uno de los castigos correctivos que existían, su padre se había encargado de mostrárselos, ver la mano de la rubia revivió el dolor y por primera vez se percató de lo frágil y pequeña que se veía " La mocosa" como el la llamaba y se preguntó cómo tenia animo de estar en la biblioteca hablando de colores y juegos muggles después de ese castigo, recordaba él se había pasado por lo menos un día entero quejándose del dolor.

—¿Esa fue tu recompensa por enfrentar a Umbridge? —Luna instintivamente intento esconder su mano, pero Theo fue más rápido y la tomo entre las suyas. — Deberías ir a la enfermería, este tipo de magia suele volverse más dolorosa con el tiempo si no la curas enseguida.

—Lo sé, pero no puedo ir a la enfermería —Luna parecía un poco triste —Hermione dice que tratara de conseguir esencia de murtlap, ella tenía pero se acabó con los gemelos.

—Mmm —Theo no fue consiente de cuando empezó acariciar la cicatriz de Luna, pero ciertamente Luna tampoco retiro su mano.

—Y yo no enfrente a nadie.

—¿Qué? —ahí va de nuevo con sus cambios de temas, pensó Theo.

—A Umbridge, no la enfrente

—Bueno si llamas estúpida a una persona que en realidad lo es siendo, eso se llama enfrentar.

—Pero yo no la llame estúpida, ella pregunto si yo creía que lo era, yo solo le dije que no creía que le fuera gustar mi respuesta.

Theo rio con ganas —La versión cotilla que ronda por todo Hogwarts suena mucho más heroica que tu versión, pero supongo que debo sentirme privilegiado por saber la verdadera historia.

Luna se encogió de hombros y retiro su mano de las manos del Slytherin —Gracias por el libro Theodore Nott —Le sonrió al chico antes de tomar sus libros e irse pero la alegría que trataba de trasmitir con esa sonrisa no llego a sus ojos y Theo, casi, prefirió verla parloteando sobre sus peculiares temas.


Blaise y Draco se encontraban en su habitación cuando las tres chicas Slytherin entraron, Daphne tomo asiento en la cama de Theo que se encontraba vacía, Pansy se sentó junto a Draco, y Astoria se recostó en el sillón poniendo su cabeza en las piernas de Blaise.

—¿Para qué nos han citado? ¿Haremos una fiesta? ¿No deberíamos esperar al viernes?

—¿No deberías respirar? Si sigues hablando sin parar, morirás —Todos rieron mientras Astoria le enseñaba la lengua a Draco por su comentario.

—Bueno como sea, si hacemos fiesta ¿Por fin podre beber alcohol?

—No haremos fiesta Tory y aunque la hubiera, no puedes beber alcohol—Daphne siempre trataba de contener los impulsos de su dulce hermanita, como ella la veía, pero cada vez le costaba más considerando que Astoria no tenía amigos de su edad y se la pasaba pegada a ellos, no le molestaba compartir sus amistades, pero Daphne quería que Astoria fuera lento, que no se apresura y terminara cometiendo erros, de los cuales después tuviera que arrepentirse, justo como le había pasado a ella. Eran los inconvenientes de crecer en las familias sangre pura, la mayoría eran millonarios, los hijos crecían sin límites, con padres ausentes y obteniendo lo que quisieran con solo ordenarlo. Tal vez para la mayoría de los adolescentes esa sería una vida de ensueño, pero para Daphne y los demás se acercaba más a una pesadilla.

—¡Pero es que no es justo! Ya casi tengo 15 —Protesto como siempre Astoria, amaba a su hermana pero le molestaba que se tomara el papel de madre sustituta para con ella.

—Claro…solo te faltan once meses y medio—Todos volvieron a reír ante el comentario de Blaise mientas Astoria hacia pucheros.

—Me decepcionas Blaise, tú deberías estar de mi lado, solo falta que te vuelvas tan aburrido como mi hermana y Theo.

—Hablando de Theo ¿Dónde está? —Pregunto Pansy reparando por primera vez en la ausencia de pelinegro.

—Fue a las cocinas, necesitaba pedirle algo a un elfo o algo así, no debe tardar.

Y como si el Slytherin hubiese sido invocado, entro por la puerta y tomo asiento junto a Daphne.

—Bueno al parecer solo faltaba yo ¿Ya les han contado?

Draco y Pansy movieron la cabeza indicando que no, los tres chicos compartieron una mirada, sabían que debían hablar sobre el tema de la futura guerra pero no sabían cómo abordar dicho tema, fue Pansy la que tomo la iniciativa.

—Esto es serio chicos, y aunque nosotros no estemos involucrados directamente, sin duda nuestras posiciones económicas y estatus social nos colocan en la mira de… —Pansy no supo cómo nombrarlo.

—Del Señor Tenebroso —Termino por decir Draco.

La tensión que se formó en la habitación fue casi palpable, Blaise enderezo su postura, mientras Astoria se levantaba del sillón para tomar asiento junto a su hermana.

—¿Él de verdad ha vuelto? — En su interior, Blaise sabia la respuesta, los rumores del regreso del señor tenebroso abundaban, sobre todo en la casa de Slytherin, mientras en otras casas el miedo era la principal reacción ante el supuesto hecho, en Slytherin la mayoría de las serpientes se jactaba de ser fieles partidarios de las ideologías del señor tenebroso.

—Si, es verdad, hasta ahora los únicos que están al tanto son los allegados a Potter y los Mortifagos por supuesto, pero el Misterio de Magia se niega aceptar las evidencias.

Las hermanas Greengrass se tomaron de las manos, se miraron como consultándose la una a la otra si debían hablar, para los demás no pasó desapercibida su actitud.

—Hay más personas que saben de su regreso— Daphne soltó un cansado suspiro antes de proseguir— Estuvimos a punto de no regresar este año a Hogwarts, mi padre intento sacarnos del país, pero ellos lo impidieron…

—Con ellos te refieres a…

—Mortifagos — La menor de las Greengrass tomo la palabra— Padre recibió una invitación forzada para financiar las causas del Señor Tenebroso, él se negó, pero amenazaron con hacernos daño a nosotras, por eso el decidió sacarnos del país…nos enviaría a Rusia con nuestros tíos, padre estaba tan paranoico que incluso recurrió a usar trasporte muggle para no dejar rastro, justo cuando estábamos a punto de subirnos al avión…

—¿Qué es un avión?

—Mierda, ¡Blaise cállate! —La interrupción de Blaise, y el grito de Pansy que demandaba que se callara, hizo que todos en la habitación relajaron su cuerpo, que hasta ahora habían ido tensando conforme escuchan el relato de Astoria.

—Ellos aparecieron ahí, con sus horribles túnicas negras y sus máscaras plateadas, no les importo mostrarse ante los muggles. Creímos que iban por nosotras, que era el fin, pero al parecer solo fue una advertencia, después de eso nuestro padre tuvo que aceptar.

—¡Joder! —Draco se levantó y golpeo la pared de la habitación— Está avanzando, a este paso a finales de año ya habrá controlado por completo a la sociedad sangre pura.

—Y nosotros seremos iniciados —Más que estar informando a sus compañeros, las palabras de Theo sonaron como una sentencia.

Todos bajaron la mirada, aunque nadie lo dijera en voz alta, todos estaban aterrados, eran víctimas en una guerra que ellos no habían pedido, estaban destinados a pertenecer al lado oscuro y sabían que no habría quien intercediera por ellos.

—Chicos, hay algo más que debemos contarles—Todos volvieron a prestarle atención a Daphne—Nuestro padre estuvo desesperado todo el verano buscando alguna solución para mantenernos a Astoria y a mi lejos de esto, pero un día alguien se puso en contacto con él, le dijo que el lugar más seguro era Hogwarts y que mientras estuviéramos bajo el cuidado de Dumbledore estaríamos seguras.

—¿Y quién es ese alguien? —Pregunto Pansy

—No sabemos, ciertamente ni siquiera deberíamos saber todo lo que acabamos de contarles, Astoria y yo nos las arreglamos para escuchar las conversaciones de nuestros padres.

—Solo sabemos, que esa persona le dio su palabra a padre que nos protegería a cambio de que él hiciera lo que le pidiera cuando llegara el momento.

—¿Creen que sea La Orden del Fénix la que este ofreciendo protección?

—No creo que La Orden intente proteger a nadie más que a Potter — Draco estaba intentando unir todo los cabos sobre la nueva información— Pero que aquí se está formando algo grande.

—Y si esa persona asegura que Hogwarts es segura, es porque está aquí o por lo menos está cerca del director— Theo igual había empezado a formularse ideas — Pero también debe estar cerca o conocer los planes del señor tenebroso como para ofrecer protección.

—Wow espera ¿estás diciendo que alguien está traicionando a …Al Señor Tenebroso? —A Blaise le estaba costando seguir el ritmo de tanta información.

—Yo creo que alguien está jugando a los dos bandos. —Daphne había llegado a esa teoría hace mucho tiempo pero ahora que veía que sus compañeros sospechaban los mismo, sentía que podía ser cierta.

—Pues sea quien sea, debemos encontrarlo —Todos voltearon a mirar a Pansy —Puede ser nuestra única salida.

—¿Y si esa persona no tiene planes de ayudarnos a nosotros? —Theo no quería ilusionarse con la posibilidad se salir de esa guerra, para después volver a caer en la realidad.

—En una guerra la información es poder…—Pansy miro a cada a uno y suspiro en resignación por lo que a continuación diría — No tengo vocación de mártir, no quiero ser una condenada heroína, ni demostrarle mi valentía a nadie. Soy una serpiente… somos serpientes y si esa persona no está dispuesta ayudarnos, no seremos nosotros los que caigamos.

—Pero Pansy ¿A que bando lo entregaremos? —Astoria formulo la pregunta que todos se estaban haciendo.

—Al que nos ofrezca más…—Pero fue Draco el que termino contestando.

Después de eso cada uno se sumergió en un profundo silencio, algunos como las Greengrass pensaban en sus padres, en como los afectaría cualquier cosa que ellas hicieran, Pansy por su lado pensaba en como su mundo había cambiado de un día para otro, otros como Draco y Theo pensaban que no importaba si encontraban o no a esa persona, de igual forma no los podría salvar de su destino como mortifagos, y por ultimo Blaise, él pensaba que no importaba que tan difícil se convierta la situación el no dejaría que sus amigos se perdieran entre amargura y preocupaciones, bastaba con verles las caras, para saber que esa sería una tarea difícil, pero por el momento empezaría por llevarlos a cenar.

—Bueno chicos no se ustedes, pero a mi tanta intriga me ha dado hambre —El moreno se sobaba el estómago mientras decía aquello.

—Podrás se mas imbécil Blaise —Pansy rodaba los ojos al igual que el resto de las chicas, mientras los chicos reían.

—Lo siento guapa pero no creo que este asunto se arregle rápido, así que chicas muevan esos precioso traseros suyos y vamos a cenar.

Blaise tuvo que salir corriendo para esquivar los objetos que las brujas se lanzaron, y así entre risas de los hombres y maldiciones de las chicas se dirigieron al gran comedor.


El comedor estaba casi lleno, en las mesa de los leones una castaña regañaba a uno de sus mejores amigos.

—Por Merlín, Ron, ¿Podrías comer más despacio? ¡La comida no se va ir!

—Pues no se va, pero desaparece Mione, además debo alimentarme estoy en pleno crecimiento.

—Eres un caso perdido Ronald—Los demás chicos rieron y Hermione concentro su vista en la rubia Ravenclaw— Me da un poco de pesar, que Luna siempre deba comer sola, y nosotros estemos todos juntos.

—Si, a mí tampoco me parece justo, deberían dejarnos sentarnos en las mesas que quisiéramos todos los días, no solo los fines de semana. — De los cinco Gryffindor Ginny era la que más extrañaba a Luna.

—Bueno pero puede ser que Luna no la pase sola esta noche —Comento Harry percatándose de la nueva popularidad que parecía tener su amiga.

Mientras en la Mesa de los Ravenclaw, Luna contestaba alegremente las preguntas que le hacían, instando explicarles que ella no había hecho nada especial, pero al parecer a las personas les gustaba imaginar que se había revelado y defendido sus ideales de una forma mucho más dramática de lo que en verdad había pasado.

Una vez que la mayoría de los alumnos había terminado su plato fuerte de la noche, aparecieron los postres y junto al plato de Luna apareció un pequeño paquete.

—¡Un regalo! Seguro es de un admirador Luna. —Cho Chang parecía más emocionada por el misterioso paquete que la propia Luna.

La rubia abrió el paquete con un poco de desconfianza, temiendo que pudiera ser alguna clase de broma, pero dentro solo encontró un pequeño frasco y una nota.

—¡Pero qué cosa más rara! ¿Quién regala esencia de murtlap? — Marietta Edgecombe examino el frasco sin siquiera pedirle permiso a Luna, pero la rubia ni se percató pues esta concentrada en la nota.

"No tengo mucho conocimiento sobre los colores, pero si algún color significa alegría, ese es el tuyo."

Luna sonrió, mientras volvía a leer la nota, solo una persona le podía a ver mando aquello, sola una persona podría a ver haber escrito eso, la nota no estaba firmada, pero Luna sabia quien había enviado aquello y por qué lo había hecho. Todo aquel detalle tan secreto y a la vez tan significativo le producía un sentimiento nuevo… nuevo y muy agradable. Doblo la nota cautelosamente para que nadie más pudiera leerla y la guardo en su túnica, sin percatarse que un par de ojos azules la observaban desde la mesa de las serpientes.


Antes que nada, PERDÓN, no pude actualizar antes por que tuve un accidente, se que suena a excusa muy mala pero juro por mi amor a Draco que es cierto xD lo bueno es que estando en el hospital tuve mucho mucho tiempo para echar a volar mi imaginación, avance muchos capítulos, solo debo pasarlos de mi libreta a mi compu...Bueno espero que les haya gustado el capitulo y que no me abandonen D: actualizare mas seguido lo prometo. Ojala me dejen sus opiniones, sugerencias, dudas etc... Les dejare un pregunta sobre el capitulo ¿Quien creen ustedes que sea la persona que le ofreció ayuda al señor Greengrass?...ahora si las dejo por que actulizaron la traducción de Lady of the Lake, y debo leerlo :3

CONTESTACIÓN A LOS REVIEWS SIN CUENTA:

Guest: Me alegra que te guste la historia y yo también amo las parejas principales, pero habrá otras que también te gustaran te lo aseguro.

Belen: Gracias! y pues tarde pero segura la actualización, espero te siga gustando la historia.

Mangetsu Hyuga: no nos leimos tan pronto . pero aquí esta el nuevo capitulo, ojala te guste y me sigas dejando tu opinión.

Eliana: Ni te imaginas lo que me emocionan tus palabras, muchas gracias por leerme y ojala la historia siga siendo de tu agrado, trate de hacer el capitulo mas largo y próximamente vendrán mas misterios. Saludos.

Sarah: OMG! ¿traducir mi historia al francés?WOW seria genial! Discúlpame por contestar hasta ahora pero como podrás leer arriba tuve unos asuntillos xD Bueno pues si tu propuesta sigue en pie espero ponernos en contacto pronto. Besos :3