Capítulo III: Nuevo hogar
Ralis y Zelda caminaron largo trecho por las pintorescas casas, y por el mercado donde pudo observar a tres bellas jóvenes vestidas de blanco todas hermosas y con unos extraños anillos de color rojo.
Zelda: quienes son esas mujeres tan hermosas vestidas de blanco?
Ralis: ellas tienen muchos nombres entre ellos las cortesanas de la realeza
Zelda: Quieres decir que ellos y ellas…
Ralis: Así es también tienen instintos humanos
Zelda sin pensar pregunto: El príncipe Link tiene consorte?
Ralis: No… el príncipe no tiene consortes humanas si a esto te refieres
Zelda: pero ellas, las obligan?
Ralis soltó tremenda risa: claro que no! Ellas están con ellos por su propia voluntad aunque hay una cuarta consorte que nunca se le ve por aquí vive cerca del lago, nunca se le ve por aquí al parecer él es muy celoso.
Zelda: y nadie va a visitarla?
Ralis: No y es mejor así.
Zelda: porque?
Ralis: porque ella fue mi hija y para mi está muerta, no quiero hablar más de ello.
Zelda: Lo siento…
Ralis: no te preocupes mira ya llegamos.
Zelda y Ralis llegaron a una casa muy grande con tejas rojas y blancas paredes, era muy bella salida de un cuento de hadas
Ralis: Ven pasa, tu cuarto será el de el balcón que da a la plaza principal, con nosotros vive mi pequeña hija Saria y mi hijo Raven. Mi hija es la encargada de hacer todo en la casa.
Zelda interrumpiendo: yo podría ayudarla si usted me lo permite.
Ralis: Si, muchas gracias y mi hijo me ayuda a poner todo en orden llámame tío después de todo somos parientes.
Zelda: es que no entiendo como alguien de la realeza esta aquí.
Ralis: es una triste historia pero te la contare en otro momento, ahora ve a cambiarte en el cuarto que vas a ocupar hay vestidos y todo lo necesario.
Zelda: muchas gracias por dejarme quedar con ustedes.
Ralis: No te preocupes, ahora ve a tomar un baño, cambiarte y te vemos a las 8 para la cena y presentarte a la familia.
Zelda entro al cuarto y pudo notar que ese cuarto era de la hija que ahora era consorte de alguno de ellos. Tomo un vestido sencillo color azul y dejo su tiara y pensó que jamás la volvería a usar un peso se desvanecía de Zelda, fue al baño donde se absorbió en sus pensamientos en su familia, en la hija de Ralis y en "él". Se cambio con lentitud y bajo a cenar. En la habitación se encontraba Ralis una pequeña niña con ojos verdes, y a la derecha de Ralis un joven muy apuesto con ojos color grises y cabello rubio.
Zelda: Buenas noches.
Ralis: siéntate Zelda, esta es mi familia Raven y Saria ellos serán para ti como hermanos.
Raven: bienvenida, espero que te sientas como en casa.
Saria: si mi hermano y yo te damos la bienvenida
Zelda ceno y escuchaba extraños relatos sobre estas criaturas pero al parecer no eran tan malos después de todo pensaba Zelda, llego la hora de dormir y Zelda fue directo a su habitación donde se coloco el camisón sin notar que alguien la observaba
Afueras de la casa en un árbol cercano al balcón de Zelda se encontraba un príncipe solitario.
Link: qué demonios hago espiándola debería irme, no es correcto.
Link se disponía a irse cuando llego alguien y le dijo detrás de él, es verdad es linda deberías hacerla tu consorte lástima que me la quitaste de la boca.
Link: Draco mi paciencia tiene límites no me provoques.
Draco: no lo dije con malicia sabes muy bien que ella te gusta solo piénsalo.
Draco desapareció en la bruma dejando a Link con sus pensamientos y observando cómo dormía Zelda desde afuera y fue cuando pensó que no estaría mal cuidarla desde adentro de la casa así que se interno en la casa y sentándose en un sillón cómodo la observaba mientras dormía. Esta sería la primera de tantas noches que el príncipe pasaría en esta casa.
Bueno aquí esta otro capítulo quiero agradecer a todas aquellas personas que se toman la molestia en leer mis historias especialmente Sofilu y Elfotito por dejarme comentarios acerca de la historia… esta historia continua espero más comentarios por su parte
Atte
VZ
