Disclaimer: Avatar la leyenda de Aang le pertenece a sus respectivos autores, a mí sólo me corresponde esta locura.


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CAPÍTULO 3: Conociéndolo más.

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-¿Y porqué mencionaste el otro día que sabias que esto pasaría? – Finalmente el moreno le soltó la pregunta.

Suki se encontraba sentada en el pasto de las canchas de futbol donde hacía media hora que se dió la tarea de observar como Sokka se lucía anotando dos goles cómo delantero en el equipo de futbol; sin embargo ahora se encontraba a solas con él ya que Aang, el amigo de Sokka; Ty Lee y Toph los habían dejado solos.

- porque no es la primera vez que te veo correr como loco a la salida de la universidad, de seguro tu novia te ha de reprender todos los días – y esto último, más que respuesta sonó cómo un reclamo a lo que el ojiazul rio divertido.

-¿novia? ¿Quién, Katara? –

-Si ella- respondió la castaña un poco dudosa debido a que Sokka se estaba riendo de ella.

-¿Celosa?-

-No te emociones tanto-

- tonta... Katara es mi hermana, sólo que se comporta como si fuera mi madre ya que vivo sólo con ella –

-Ah – sus mejillas se sonrojaron un poco ante la pena que le causó haberse ideado tantas cosas en la cabeza.

Sokka sólo la observó divertido, miró lo apenada que estaba lo que le causó algo de ternura.

-No seas tonta, el gran Sokka nunca tiene novia – dijo con aire de grandeza - claro al menos que tú quieras serlo…

- estás loco – le contradijo inmediatamente Suki – yo no andaría con un playboy-

- ah? ¿En qué concepto me tienes mujer? – le reclamó

Suki solo rio sin darle una respuesta.

-Ne, mejor dime, ¿Eres de otro lado no? – preguntó finalmente Suki

- Ah sí, eso - rasco un poco su cabeza- si, soy del sur ¿supongo que tú eres de aquí? –

- Así es – dijo al momento que se abrazaba a sí misma y el moreno pudo notar eso.

Lo fresco del día la estaba haciendo que tuviera algo de frio.

- amm… ¿quieres ir a comer algo? – Preguntó mientras se ponía de pie y recogía su mochila.

– vamos, yo invito. El comedor es más cálido que aquí afuera. –

- bueno vamos – sonrió Suki mientras se ponía de pie y tomaba su bolso con los libros.

La próxima media hora sólo hablaron de anécdotas que les habían sucedido, acompañados de unas cuantas risas y sarcasmo.

No porque no tuvieran algo más de que hablar y no quisieran conocerse, ambos querían; si no que no se encontraban solos ya que al llegar al comedor se toparon con Aang, Ty Lee y Toph con quienes se sentaron a comer.

De todo el rato que estuvo ahí con ellos, Suki solo pudo notar un par de cosas:

Uno. A Sokka no le gusta el tomate pero si la cátsup y esto porque su hamburguesa la pidió sin tomate pero después le añadió cátsup una vez que se sentaron en la mesa; algo que a la chica le pareció muy incoherente debido a que la cátsup está hecha de tomate y no dudó en hecharselo en cara al ojiazul, pero sólo recibió una queja del sabor del tomate por parte de él.

Dos. La mayor parte del tiempo Sokka es sarcástico, no toca temas personales y si alguien los quiere tocar con una pregunta, se sale del tema por la tangente con algún comentario tonto o broma que por muy extraño que parezca todos siguen y la conversación pierde el punto central de lo que en realidad era la pregunta.

Tres. Es muy sociable, tanto que muchas personas lo saludaban como si se tratara de un presidente o una celebridad en la escuela, lo que le causó un poco de gracia a Suki ya que en realidad nunca lo había visto, o tal vez era que ella en realidad casi no frecuentaba esos lugares.

Sea como sea, sabía que podía lidiar con él y pasar un buen rato.

ooo

1 semana después

Tayatolol: Hola, hola!

Sakuhin: Hola

Tayatolol: una disculpa

Sakuhin: por?

Tayatolol: por bromear demasiado la vez anterior.

Sakuhin: aaaa...

Sakuhin: jajajaja no te preocupes, teníamos un trato no?

Tayatolol: si

Sakuhin: ¿y qué tal tu día?

Tayatolol: bueno. Y el tuyo?

Sakuhin: amm, Vamos dime algo más

Sakuhin: el mío estuvo bien

Sakuhin: me esforcé un poco más de lo normal

Tayatolol: es bueno volverse fuerte

Sakuhin: y que lo digas.

Pasaron unos minutos mientras la castaña se esforzaba en algo que decir mientras llenaba una taza con agua caliente y se preparaba un café.

La noche iba a ser larga haciendo tareas y necesitaba mantenerse despierta y caliente puesto que el frío comenzaba a llegar a la ciudad.

-¿Me preparas uno? – preguntó su primo Zuko quien ya llevaba buen rato en la mesa de la cocina diseñando unos planos.

El pelinegro estudiaba arquitectura así que debía terminar la tarea de su taller.

- vale – Tomó otra taza y comenzó a vaciar el agua caliente para prepararle una taza de café al pelinegro, pero esta vez con menos azúcar ya que por lo que parecía el trabajo de él tomaría más tiempo.

- aquí tienes – se lo entregó en sus manos y este comenzó a darle un sorbo con cuidado a la bebida.

Suki solo se limitó a sonreírle y después dirigirse a sentarse en el piso envuelta en una cobija cercas de la mesita de la sala donde se encontraba su laptop.

Tayatolol: ¿Cuál es tu razón para hacerte más fuerte?

Tayatolol: todo el mundo tiene una razón, ¿Qué te motiva a ti?

Suki se quedó un poco sorprendida. ¿Por qué le preguntaba eso? A su mente solo llegaba la explicación de que tal vez no hablaba de estos temas con otras personas.

Sakuhin: bueno…

Sakuhin: en realidad por bastantes razones…

Sakuhin: al principio creía que se trataba de fuerza, así que entre a clases de tae kwon do y Judo pero con el paso del tiempo me di cuenta de lo que significa la disciplina, el pelear con un objetivo y que existe cierto respeto por las personas que por muy difícil que esté su situación, siguen sonriendo. La gente te ve diferente. La gente te ve fuerte y no necesariamente porque sabes algún arte marcial

Sakuhin: tal vez por eso suelo estar con una sonrisa. Mi abuelo me ha enseñado eso, mi primo también.

Sakuhin: Hay algo de satisfacción en poder ser capaz de sonreír y no amargarte la vida aunque quieras que la tierra te coma porque no puedes evitar las situaciones difíciles o el adiós.

Total, problemas siempre hay, los momentos malos también. Lo importante es la actitud.

Sakuhin: aunque si alguien viniera a atacar a mi familia, sé que puedo protegerles. Literalmente les daría una paliza no importa si para eso termine destruyendo mi casa.

Ok esa era una respuesta algo larga de lo que él pudiera haber pedido, pero no pudo evitarlo. Era un tema de lo cual le gustaba hablar.

Tayatolol: ¿destruir tu casa? ¿Qué tipo de músculos tienes? ¿De acero?

Suki echó su cabeza hacia atrás y se rio durante un instante. Le gustaba ese sentido del humor extraño que tenía.

Sakuhin: jajá tonto, no funciona así.

Le dió otro sorbo a su café mientras continuaba con la lectura de su libro electrónico que tenía en la otra ventana de la barra de tareas, hasta que pasados unos minutos, el sonido del chat la alerto con un nuevo mensaje.

Tayatolol: .. Entiendo tus razones para hacer lo que haces. Hubo una vez en mi vida en que también tuve que hacerme fuerte…

Tayatolol: aún sigo en ello.

Tayatolol: es difícil cuando dices adiós, cuando por ocasiones los problemas llegan.

Tayatolol: conozco esa sensación.

Tayatolol: así que soy un poco como tú. Prefiero reírme, bromear y no preocuparme tanto.

Suki dejó la taza vacía en el escritorio y leyó las líneas unas tres veces. Sabía que en algún lugar del mundo, él estaba frente a su escritorio escribiendo estas palabras, pensando en algún momento triste o difícil. Rara vez los hombres hacían eso, inclusive Zuko su primo, con quien llevaba una buena relación, lo hacía. Quizás lo estaba haciendo ahora porque escribir las palabras en alguna pantalla de alguna manera no le parecía tan intimidante o era porque quizás ella aún era una desconocida para él y esto le facilitaba las cosas.

Sakuhin: yo perdí a mi madre cuando era pequeña, le atacó una enfermedad. Fue difícil verla agonizando poco a poco. Y note niego que aún la extraño, pero decidí sonreír por mí misma.

Sakuhin: ¿Y tú, cuál es tu historia?

Dio un suspiro para relajarse, no quería ponerse a llorar en medio de la noche al verse involucrada en recordar a su madre.

Tayatolol: Perdí a mi abuela hace poco.

Tayatolol: Mi abuela era como mi madre, bueno, para mi ella era mi madre, así que… es difícil cuando la cabeza de la familia muere y solo quedas tú como Hombre.

Tayatolol: Sobre todo cuando vives con dos mujeres.

Sakuhin: valla

No supo que más decir.

No sabía si debía decir algo alentador o decir que lo comprendía, pero el chico le cambió la jugada cuando en su pantalla apareció lo que él había escrito.

Tayatolol: eso es digno de ser respetado.

Tayatolol: lo que tú haces.

Su corazón salto al leer esa frase. No era que se estuviera enamorando de él ¿O sí?

Era cierto que le agradaba y le sacaba muchas sonrisas, le emocionaba platicar con él y de alguna manera estar al pendiente de lo que el necesitara ya que por ocasiones ambos se ayudaban en sus tareas y ahora estaba el contándole algo privado de su vida.

¿Qué significaba eso? ¿El la apreciaba a ella?

No, no podía ser eso, solo debía ser la emoción del momento, de estar hablando tan seriamente sin sarcasmo, ni juegos ni nada parecido.

Volvió a leer las líneas y dibujo una sonrisa en su rostro, quizá lo que estaba pasando era que por primera vez alguien un hombre le decía eso.

Quién sabe.

Pero Suki saboreó la sensación.

Sakuhin: también tu…

Sakuhin: es digno de ser respetado lo que haces, no cualquiera toma la decisión de madurar.

Pasaron unos segundos y la castaña comenzó a teclear.

Sakuhin: ¿Así que el hombre de la casa e?

Sakuhin: en mi caso es parecido solo que soy la mujer de la casa.

Tayatolol: jajajaja

Sakuhin: jajajaja

Sakuhin: suena tonto pero, creo que siento que sonreíste con eso.

Sakuhin: No te sientas mal, hay gente que va en el mismo barco que tú.

Sakuhin: yo por ejemplo

Tayatolol: Gracias.

Tayatolol: Me levantaste los ánimos.

Sakuhin: lo sé, soy especial.

Tayatolol: jajaja que modesta

Sakuhin: lo aprendí de ti

Tayatolol: jajajaja pero te falta señorita

Sakuhin: algún día superaré al maestro

Tayatolol: jajajaja sueña

Tayatolol: oeee, debo irme.

Tayatolol: Me espera la realización de unos planos.

Tayatolol: ya sabes, tarea para mañana.

Suki miró extrañada la pantalla y después giró en dirección a su primo.

Era extraña la coincidencia de tareas.

-¿Qué? – pregunto Zuko una vez que sitió la mirada de su prima.

- mmm... solo veía lo feo que eres –

-muy graciosa – le resopló el pelinegro. - Deja de perder el tiempo y termina esa tarea –

- ya, ya voy…. – dijo enseñándole la lengua y se giró en dirección a la pantalla

Sakuhin: Vale, hablamos luego que también tengo tareas.

Tayatolol: cuídate

Sakuhin: igual tú, Buenas noches.

Tayatolol: Buenas noches

Tayatolol se ha desconectado.

Suki soltó un suspiro.

Quizá para Tayatolol, Sakuhin era una amiga en la que podía confiar.

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El truco está en encontrar una persona que esté a la altura de tu caos.

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Lindo…

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Hina sora