No contaban con que Eddie, el novio de Iris, estaría en la conversación. Por lo que la visita al departamento de ellos fue algo complicada.
-Tenemos que decirte algo-murmuró Barry ingresando al momento que la morena abrió la puerta.
-Los escucho. Eddie prepara la cena por si se quieren quedar-dijo indicándoles los sillones para que se sentarán. Ambos héroes se quedaron en el más amplio y la morena en uno frente a ellos.
-No. Nos iremos rápido-murmuró Oliver mirando todo a su alrededor. Ellos tendrían un departamento más lindo que el que Barry podría haber tenido con ella. Eso pasaba por su cabeza en aquel minuto. Sí, cada día tenía presente que Iris West era y sería siempre el gran amor de Barry. Un imposible y eso, sinceramente, era como una patada en el estómago.
-Bueno. Con Oliver…-pero el velocista no pudo decir nada. Su mente se fue a blanco y sólo pudo darle un apretón para que dijera algo.
-Hace un tiempo que nos estamos viendo y salimos juntos-dijo notando la cara de sorpresa de la periodista y sintiendo aún más fuerte el apretón en su mano.
-¿Juntos?-murmuró poniéndose pálida. Jamás pensó en una posibilidad como esa para su amigo.
-Somos novios y nos iremos a vivir juntos-concluyó el arquero de modo brusco, porque noto la molestia de la mujer. En ese punto ninguno se había dado cuenta de la presencia de Eddie. Quien miraba desde el marco de la puerta.
-¿Dónde vivirán? Porque podrían venir a cenar de vez en cuando o nosotros ir-dijo el detective desde la entrada a la cocina y aceptando todo eso sin problemas. Venía con un mandil blanco y una gran sonrisa ante la noticia.
-Oliver tiene un loft fuera de Starling, pero más adelante nos gustaría algo más grande y familiar.
-Tal vez una casa en ciudad Central-concluyó el rubio ante el silencio de Iris, quien lo fulminaba con la mirada.
-¿Vivir juntos?-cuestionó la morena con un tono más arisco del que pretendía-¿Cuánto llevan?
-Dos años y nos conocemos hace cuatro. Creo que es un excelente momento para formalizar las cosas.
-No eres el mejor partido para Barry-dijo ella al ver la altivez con la que se desenvolvió el millonario.
-Eso debe decidirlo él. Además, nos amamos y esto no tendría por qué ser un problema.
-No. Pero hablamos de un mercenario, asesino, supuestamente ex playboy, figura pública y con un hijo a cuestas. Dime qué podría salir de bueno de todo eso-dijo la morena poniéndose de pie y enfrentando al rubio.
Oliver pensaba cada día en esas cosas y tenía claro que no era ni remotamente ideal para Barry. Sólo se limitó a asentir y suspirar. No serían fáciles las conversaciones futuras con ella.
-Iris basta. Yo no cuestiono a Oliver ni su vida. Por tanto tu no tienes derecho a hacerlo. Lo elegí y lo quiero conmigo. Formaremos una familia y sólo vinimos a informarte. No a escuchar tus críticas-dijo poniéndose de pie y tomando la mano del arquero-Eddie gracias por entender-luego de eso se marcharon.
Francamente había esperado mayor comprensión de Iris, sin embargo, era mejor de lo esperado. Aunque ver la mirada triste del rubio lo hacía sentir que había arruinado las cosas, cuando subieron al ascensor lo abrazó y le dio un beso casto.
-Te amo-susurro tomando sus mejillas y juntando sus frentes-no importa lo que digan-dijo cuando el ascensor se detuvo y el arquero sólo se separó para caminar fuera de ahí.
-Aún nos queda Felicity y tu equipo-dijo Oliver mostrando su mano, en cuanto Barry la tomó siguieron su camino.
