CAPÍTULO III
"Eso suena perfecto"
Asami sintió como se sumergía en la textura una cálida y suave luz que se coló por cada rincón de su cuerpo, era una sensación completamente nueva… nunca se habían mirado por tanto tiempo, a menudo una de las dos huía con una sonrisa o se excusaba torpemente, pero ahí estaba Korra, sosteniendo sus manos con firmeza y mirándole con dulzura mientras sus cuerpos eran transportados al mundo espiritual. No estaban nerviosas ni tampoco incómodas, ambas habían estado esperando ese momento durante mucho tiempo. Durante el matrimonio de Varrick y Zhu li les había sido imposible esbozar más de un par de palabras, solían ser interrumpidas. Korra le había pedido a Asami que le ayudara con el cabello ese día, desde hacía un tiempo ya que las apariciones formales del Avatar eran mediadas, antes que por cualquier sastre o asesor, por el irrefutable gusto de la ingeniera, sin embargo, había excusado no poder asistirla para ese día, ya que debía encargarse de la instalación correcta de los fuegos artificiales que serían lanzados durante el matrimonio. Korra se enfrentó uno a uno al espejo y apelando a la sencillez que le era propia, vistió uno de los antiguos vestidos de la tribu agua, recogiendo su cabello como los picadores de hielo solían llevarlo, nadie pasó por alto la particular belleza de la chica, era una belleza llena de vigor, como un hermoso nogal que ha crecido fuerte, en su mirada todos notaban que algo había pasado ese último año, ella había madurado, había adquirido la capacidad de contemplar…capacidad que Wu tardaría un tiempo en desarrollar, puesto que no la había dejado tranquila desde que puso el primer pie en la isla del templo del aire, todos se encontraban a la espera de que comenzaran los votos, cada uno vistiendo los más ceremoniales atuendos. Bolin parecía ser el único nervioso, pues no paraba de repetir una y otra vez la frase "Los declaro marido y mujer" en distintos tonos de voz. El resto de los invitados comenzaba a ponerse un tanto inquietos, sobre todo los menores, Asami había demorado en la instalación del mecanismo remoto para los fuegos artificiales, hacer las maniobras vistiendo de gala era una habilidad que aún debía pulir; entonces se mostró, nadie le fue indiferente, durante un par de segundos que no fueron fugaces todos contemplaron la mítica belleza de la líder de Industrias Futuro, poco a poco su cuerpo se divisó subiendo por los escalones. El rojo siempre había sido su color, Korra nunca se interesó en la moda, pero no conocía a nadie con quién el color cobrara tanta vida y luciera tan elegante, frente a ella, despampanante, sensual, preciosa, estaba Asami, ambas se quedaron mirando sorprendidas, Korra se sonrojó completamente y le sonrió con ternura. Opal miró a su madre, que se encontraba en el otro extremo de la fiesta y esta apuntó a Korra con la mirada, Opal señaló a Asami sutilmente y ambas rieron con pequeñas carcajadas. Pareciera entonces que a esas alturas ya era evidente para más de alguno que la atracción de ambas chicas se estaba haciendo casi evidente, sin embargo, ni Mako ni Bolin repararon en ello. Reunirse les fue imposible, desde el momento en que se vieron y que la fiesta se detuvo para admirar la belleza de la señorita Sato que todo se interpuso. Primero Asami dio un par de pasos en dirección a Korra y fue intercedida por Meelo, quien se ofreció amablemente a escoltarla hasta su asiento, entonces Korra fue escoltada por Wu hacia el de esta, quedando una al lado de la otra, ambas abrieron la boca para comunicarse, pero Lin las silenció y la ceremonia de compromiso de los novios comenzó. Los fuegos artificiales brillaron como nunca, uno de los regalos de Asami fue el diseñar un fuego artificial especialmente para la pareja, escribiendo en el cielo "Hoy ustedes son 'la cosa'", una vez terminados los votos e iniciado el baile, ambas chicas lograron por fin saludarse bajo un abrazo bastante extenso y comprometido. Cuando se separaron Korra tomó aire para hablar y nuevamente fueron interrumpidas, en esta ocasión fueron los gemelos Bei-Fong que se presentaron galantes ante ambas damas y las obligaron a bailar, luego Asami fue interceptada por Bumi y su acto de malabarismo con Bumju, entonces Korra fue raptada por Jinora, quien le pidió una ayuda inspiracional para que Kai pudiera entrar al mundo espiritual meditando. Korra perdió a la hermosa ingeniera de vista, esta se encontraba ayudando a ponerse un traje mecánico a Zhu li y así se fue toda la noche, al no encontrar a la ingeniera, Korra optó por hablar con Mako y Wu mientras la divisara, el brazo del maestro fuego no se veía nada bien, ella tenía por seguro que esa herida no sanaría con facilidad. Las cosas parecían claras entre ambos, él siempre protegería su espalda, ella siempre pelearía de frente. Mako no había dejado de amar a Korra y probablemente nunca lo dejaría de hacer, pero el amor no es suficiente para solventar una relación y ambos chicos habían abrazado ya esta conclusión, ellos no funcionaban, lo sabían, pero siempre existiría entre ellos esa pizca de química explosiva.
Asami logró encontrar por fin a la chica que llevaba buscando toda la noche, divisó como Wu se alejaba haciendo uno de sus tantos bailes extraños dejando a Mako y Korra a solas. Se quedó observándolos desde la distancia…algo le presionó el pecho y una leve angustia se arremolinó en su garganta. Eran celos. Pero no eran celos por Mako, claro que no. Se quedó mirando la sonrisa de Korra y relajó sus hombros.
-Yo…realmente terminé enamorándome de ti… ¿no?
Ikki llegó a interrumpir a la ex pareja y sacó a Mako a bailar en contra de la voluntad de este, Korra volteó a mirar el portal espiritual, revisó la fiesta con la mirada una vez más y no encontró a Asami, entonces notó como Huan Beifong le sonreía y se dirigía hacia ella. La chica huyó hacia el portal del templo del aire, se dejó caer en uno de los postes y estuvo contemplando la belleza de ciudad república durante un largo rato, hasta que Tenzin llegó a acompañarla y extenderle sus cálidas felicitaciones al avatar que había cambiado más la historia del mundo en tan solo un par de años.
Entonces pasó, se presentó ante ella su maravillosa mejor amiga y compañera de tantas batallas. Era inexplicable. La primera vez que la vio fue junto a Mako y la piel le hirvió, sin embargo, jamás podría haber negado la embargadora belleza de la joven ingeniero, no podría olvidarla, su cabello era más negro que el ébano y sus ojos eran casi transparentes, podías perderte nadando en ellos. Cuando Asami conoció a Korra asumió una posición defensiva, tenía claro quién era Korra en la vida de Mako, sin embargo, para ella era una cosa innegable lo atractiva que resultaba la joven Avatar, su valentía, su voz, su cuerpo, sus ojos… Korra estaba fuera de serie, no era una belleza de revista, era una belleza avasalladoramente exótica. Desde aquel primer día hasta la fecha del matrimonio, la atracción se había ido estrechando cada vez más, sin embargo, para ambas no fue sino hasta la noche previa a que Korra se embarcara hacia el polo sur que las cosas habían resultado un tanto más clarificadoras. La ingeniero se encontraba ordenando el equipaje de Korra, a diferencia de ella, el ropaje del avatar, así como sus bienes preciados, cabían en una pequeña maleta. La oji-azul observaba melancólica las olas que golpeaban con rabia las orillas de la isla del templo del aire, ese día no había querido salir de su habitación, se había quedado ahí leyendo un par de tiras cómicas que Bolin había escrito y dibujado para ella.
-Ey…-dijo Asami sacando al avatar de su ensimismamiento-quiero darte algo-korra la observó sin ánimo y la ingeniero abrió uno de los cajones del escritorio de Korra, sacó una caja rectangular de color azul-sé que solo te irás por un par de semanas, pero… no lo sé, nunca hemos estado separadas tanto tiempo y… siento que quiero que lleves algo de mi contigo…esto es…la primera pieza que herré en mi vida… y… no es la gran cosa…pero…-Asami estaba poniéndose cada vez más nerviosa al hablar, no estaba mirando a Korra, se llevó una mano a la nuca-pero…yo…ahg, sé que no es lo más sofisticado y sé que quizá pueda ser más bien rústico, pero…yo…
-Es perfecto-dijo Korra mirando las manos de la otra chica.
- ¿Ah?
-No importa lo que me vayas a regalar, sé que será perfecto y sincero, implacable. Es como si… esa fuera tu esencia. Perfecta y sincera, implacable.
Korra le sonrió, era la primera vez en semanas que la joven Avatar sonreía de esa manera, Asami se quedó mirándole, sus mejillas se enrojecieron y correspondió con una sonrisa avergonzada, dio un par de pasos y se arrodilló ante la chica postrada, dejando en el regazo de esta la famosa caja Azul. Korra la abrió torpemente, no había dado con el broche correcto, ante ella estaba una brillante daga de plata, con el mango vendado en algún tipo de cuero aterciopelado de tonalidades esmeralda, Korra se vio en el reflejo de la daga, de sus ojos colgaban unas enormes ojeras y su aspecto realmente era deprimente, una lágrima cayó en la daga y esta se apresuró a limpiarse el pómulo, volteó a mirar a Asami y se encontró cara a cara con los finos rasgos de la mujer con cabello de ébano.
-Eres tan dulce-dijo el avatar dando unas pequeñas carcajadas- La daga es preciosa y…
-Sé que no es un trabajo absolutamente fino, pero la herré cuando tenía 6 años y no sabía exactamente qué estaba haciendo, es decir, tiene dos filos y…
- ¿6 años…? Woooooooooooah, ¿eras una niña y ya herrabas cosas cosas como estas?
-Por favor, Korra, a tus seis años tú ya dominabas el agua a la perfección, ¿No?-Korra asintió riendo-Ves, la daga sigue sin hacerte justicia, sé que no hay nada que pueda entregarte, Korra, pero… esta daga significa mucho para mí, es un regalo que nunca alcancé a entregarle a mi madre, no pudo protegerla, pero podrá acompañarte… como yo.
- ¿Cómo tú?
-No puedo protegerte, pero… puedo acompañarte.
La morena sostuvo una de las manos de Asami, cruzando los dedos de ambas chicas, un cortocircuito aceleró el corazón de la ingeniero.
-Tú me has salvado la vida en más de un sentido, Asami, estos días hubieran sido…horribles… sin ti. Creo que nunca podré agradecerte lo suficiente.
Ambas chicas se envolvieron en un abrazo, Korra ocultó su rostro en los cabellos de Asami y se dejó llevar por aquel reconocible aroma floral.
-Tu cabello siempre huele a lirios frescos- dijo la morena, Asami respondió abrazándola aún más fuerte- ¿Puedo cepillarlo una vez más? Es que… siempre me trae calma.
Asami se separó lentamente del abrazo y sonrió, alcanzó el cepillo de pelo y lo puso en las manos de la otra joven, para luego sacarse los zapatos y sentarse en el centro de la cama, Korra rodeó a la chica con sus piernas y acercó su cuerpo a la espalda de esta, suavemente comenzó a cepillar su maravilloso cabello negro. Estuvieron en silencio aproximadamente media hora, solo se escuchaba el sonido de los tambores hang que los acólitos del aire tocaban antes de dormir y el pasar una y otra vez del cepillo de pelo. Asami tenía su rostro descansando entre ambas rodillas.
-Korra… lo he estado pensando y creo que me gustaría tomarme unas vacaciones… y yo… quiero acompañarte al polo sur.
Korra terminó de cepillar uno de los largos mechones de cabello de la chica con olor a lirios, posó su frente suavemente en la espalda de la otra chica y rodeó la cintura de ésta con ambos brazos.
-No-dijo firmemente la morena.
- ¿No?
-No… no voy a dejar que malgastes tus vacaciones cuidando a una lisiada, no más. Necesito estar sola, son muchas las cosas en las que debo pensar y por mucho que adore tu compañía, esto es algo a lo que debo darle pelea por mí misma. Espérame, me iré por un par de semanas, hasta que logre caminar nuevamente… Katara se hará cargo… puedes confiar en mi… yo…
Asami se volteó de golpe y abrazó a Korra, ambas sostuvieron el rostro de la otra, Korra acarició la mejilla de porcelana de su amiga, y acercó lentamente su rostro. Los corazones de ambas chicas comenzaron a agitarse con furia, ninguna de las dos sabía qué era lo que estaba pasando en ese preciso momento, solo siguieron acercando sus rostros, el labial de Asami volvía sus labios una tentación definitiva, Korra sintió como hervían sus entrañas...
- ¡LA CENA ESTA LISTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…!-gritó Ikki abriendo la puerta corredera de la habitación de Korra sin preguntarle nada a nadie mientras campante se dirigía con una bandeja para el avatar-¡Querras ponerte bonita, Korra, hoy cenaremos todos en tu habitación, lo he organizado todo.
Sin saber cómo, Asami se encontraba en el extremo opuesto de la habitación revisando cajones de manera azarosa, mordía su labio y su rostro parecía expeler vapor de lo rojo que estaba, Korra estaba pasmada y su rostro estaba sudando descontroladamente, tenía la boca a medio abrir, había escondido la daga que le había sido obsequiada tras su almohada, ¿Qué diablos había estado a punto de ocurrir? Una cantidad ridícula de gente invadió la habitación de Korra y Bolin ofició como maestro de ceremonias para organizar los números de despedida de aproximadamente 15 inscritos en la despedida íntima y sorpresa del avatar Korra, el lugar pasó de ser una calma inefable a un golpe energético de euforia, entre vitoreo y comida Korra vio a Asami alejarse rápidamente, notó que esta se encontraba tapando sus labios con una de sus manos. Al día siguiente ambas ignoraron lo que había estado a punto de ocurrir y se despidieron cálidamente, Asami insistió con la idea de acompañar a la morena al polo sur, pero esta volvió a negarse, argumentando esta vez que "de todos modos, llevaba con ella un fragmento de Asami Sato"
3 años más tardes ocuparía la misma daga que la dama con cabello de ébano y olor a lirios le había obsequiado en esa ocasión, sería este trozo de plata afilado el que abriera el paso para la nueva Avatar Korra, dando fin al cabello que la había acompañado durante sus traumáticas vivencias contra Zaheer y el resto del mundo.
-Estamos aquí-dijo Korra envuelta en el cálido halo del portal espiritual.
Ambas chicas dieron un paso fuera del portal y sin soltarse de las manos, Asami quedó impactada por la intensa explosión de colores, aromas, energías y densidades del mundo espiritual, abrió sus ojos esmeraldas de par en par e inhaló con profundidad aquel maravilloso olor a tierra húmeda y flores frescas.
-Es… es perfecto.
-Aún no has visto las cascadas, las vas a amar tanto ¡mira, mira, ven! ¡Jajajajaja!
Korra comenzó a correr sin soltar la mano de Asami, los espíritus comenzaron a rodear paulatinamente a Korra y esta no dejaba de reír con la felicidad de un niño, corría dando saltos y patadas en el aire, las cascadas aparecieron ante ellas, eran preciosas, un sinfín de lirios caían con fuerza junto al agua cristalina que irrumpía con fuerza en el centro de un precioso valle, Korra dejó caer su mochila de viajes, Asami hizo lo mismo, no cualquiera hubiera podido seguirles el ritmo, corrieron como nunca antes, corrían por la vida que vivían y la juventud destellante que las envestía, corrían por lo felices que se hacían y por lo libres que eran, Korra reía a carcajadas, volteó a mirar a Asami con la sonrisa más gigante y más hermosa que la ingeniera jamás hubiera visto en la chica.
- ¡Prepárate, vamos a saltar alto!
Fue un salto abismal, Asami volcó su cuerpo hacia Korra y sus labios carmesí irrumpieron arrebatados en los suaves labios de Korra, se dejaron caer desde el risco hacia la laguna que recibía la cascada, ambas sintieron cómo algo en su interior se incendiaba con aquel beso, entonces cayeron de golpe en el agua y se hundieron sin dejar de besarse, hasta que el aire no les dio más, hasta que estuvieran al borde de ahogarse, solo entonces rindieron su tan preciado primer beso, ambas eran excelentes nadadoras y salieron a flote inmediatamente, estaban jadeando, se quedaron mirando, ninguna tenía aire para hablar y ambas no podían creer lo que estaba pasando, Korra tosió y Asami se acercó a ella lentamente, estaban rodeadas por un millón de lirios, el avatar tomó el rostro de la ingeniera y lo miró detenidamente, como si no pudiera acepar que todo ello era real.
-ha…ha… to…do…todo… este… lugar…-Korra no podía recuperar el aliento aún, Asami tosió-huele… huele a ti…Asami…y… y… este olor… me hace…muy…feliz.
Ambas chicas se rieron de su estado y acercaron sus cuerpos una vez más, no pararon de besarse en horas, ni siquiera se detuvieron para sacarse el calzado o comer algo, solo se besaron durante horas, maravilladas, como si fuera la primera vez que dieran un beso, ambas estaban sorprendidas de la exquisita suavidad de los labios de la otra, eran adictivas.
-Sal de mi oficina ahora mismo, Avatar Korra-dijo Asami sin siquiera preocuparse por la chica que había tumbado hacía un par de segundos.
Korra tomó la cubeta y la sacó lentamente, dejando caer todo el hielo sobre su cabeza, hizo un suave movimiento de dedos y el agua control se encargó de dejar todo el granizo en su lugar de origen, se puso de pie con dificultad, la cubeta le había dado duro.
-Entiendo…auch aaagh, eso me lo tenía merecido…Asami…
- ¿No fui lo suficientemente clara? -dijo Asami recogiendo los papeles que Korra había mandado a volar con su imprudente entrada-Vete.
-Asami…yo…-Korra solo balbuceaba, notó como era que la ingeniera no le estaba prestando atención- Asami, ¡no me pienso mover de aquí hasta que me escuches! -declaró el avatar dejándose caer en posición de indio.
- ¡Basta con que presione un botón y los guardias estarán aquí para sacarte sin importarles si eres el avatar o un humilde vendedor de coles! -la ingeniera se dirigió a su contestadora mecánica y buscó el botón azul con el dedo índice.
- ¿Y qué? ¿Me van a sacar a patadas? -dijo Korra algo burlona- ¿Acaso contrataste un ejército de mercenarios o llamaste a Iroh para que trajera las fuerzas unidas?
- No entiendo cómo puedes alcanzar esos estándares de soberbia. Sinceramente, te superas
- Entreno duramente día a día-dijo sarcásticamente el avatar.
- ¿Realmente crees que estas en posición bromear? -dijo Asami afilando su mirada.
-Eso se escuchó peor de como creí que se escucharía, Asami… por favor, escúchame…-la morena se puso de pie y se acercó al escritorio de la ingeniera-puedo explicarlo.
- ¡Eso hubiera sido útil hace un mes cuando me dejaste a mi suerte tirada en el mundo espiritual luego de…! -Asami se mordió los labios y dejó escapar un grito de frustración- ¡Eres… una… egocéntrica insoportable, Korra! ¡Una desconsiderada! ¡Una egoísta! - Asami cubrió su rostro con ambas manos y se dejó caer en el sillón de cuero que estaba tras su escritorio
-Asami…
- ¡TE BUSQUÉ DURANTE SEIS DÍAS, KORRA, SEIS DÍAS PASARON ANTES DE QUE TOMARA LA DECISIÓN DE VOLVER A PEDIR AYUDA, ¿PARA ENCONTRARME CON QUÉ?
-Con que Tenzin había…
- ¡CON QUE TENZIN HABÍA RECIBIDO UN MENSAJE GRACIAS A UN ESPÍRITU, EL MENSAJE DECÍA QUE ESTARÍAS MEDITANDO EN EL MUNDO ESPÍRITUAL…!
-Si me dejaras explicarte, yo…
- ¡Tus disculpas me importan un carajo, Korra! ¡Ahórratelas! ¿Sabes qué puedes hacer con ellas?
-No empieces con las malas palabras…
- ¡OH, por favor, CÁLLATE! ¡CREÍ QUE TE HABÍA OCURRIDO ALGO TERRIBLE! ¡CASI ME ROBA EL ROSTRO UNA ARAÑA GIGANTE! ¡Estuve a punto de morir de no haber sido porque me topé con Iroh, el dragón de oriente!
- Al menos… si vemos el lado positivo, Iroh prepara un té magnífico-dijo Korra sonriendo nerviosa.
Korra no sabía que el ceño de la ingeniera tuviera tanta profundidad, al parecer lo último había rebasado las varas de paciencia de la ingeniera, puesto que esta había juntado ambas palmas para luego cerrar los ojos con fuerza, respiró profundamente dos veces.
-Fue mi maldita primera vez, Korra-sentenció la chica clavando una mirada puñal en el pecho del avatar-perdí mi virginidad contigo y tú…
Bolin irrumpió en el lugar jadeando con un mamotreto de papeles, alzó su mano en señal de espera a que este pudiera recuperar el aire entonces se compuso.
-TENENEMOS UNA ALERTA NEGRA DE LLUVIA ÁCIDA EN CIUDAD REPÚBLICA Y…¡OH, hola, Korra! ¿Cómo estuvieron esas meditaciones en el mundo espiritual? Tenzin dijo que…
-¡Bolin!-gritaron al unísono ambas chicas.
-¡TENEMOS QUE ABRIR LOS REFUGIOS, NO PUEDE QUEDAR NADIE EN LAS CALLES, ABSOLUTAMENTE NADIE!
Tanto Asami como Korra reaccionaron inmediatamente, el avatar extendió su planeador, la ingeniera abrió un cajón y de este comenzó a arrojar al suelo un sinfín de mapas trazados del urbanismo de ciudad república
-Bolín, ponme en el altavoz, quiero que cada empleado de Industrias Futuro se ponga los trajes ignífugos, quiero todos los trajes mecánicos hábiles en el espacio público, prepara por favor mi avioneta y…
-Asami…-dijo Korra con un pie en el suelo y el otro en la ventana.
-No, ahora, Korra…esto es importante-dijo la chica sin siquiera perder la vista de los planos.
-Nunca he visto una lluvia ácida… ¿Es reciente?
-No, pero es la primera en ciudad república…-dijo la chica preocupada- Es demasiado extraño, ciudad república no cumple con… las condiciones climáticas para una lluvia ácida…Bolin, llama a Varrick, esto es grave.
- ¡Esto en eso, estoy en eso, estoy en esooo!-dijo Bolin corriendo de un lado al otro en la oficina de Asami.
El avatar se sentía culpable, pero no tendría tiempo para atraparse en sus reflexiones, se dejó caer en su planeador, frente a ella divisó una gigante nube negra cargada de una energía asquerosa. Korra se acercó a toda velocidad, sin embargo, cuando se encontraba a 30 metros de la misma nube comenzó a toser, un picor le invadió la garganta y sintió como sus brazos se debilitaban, dejándola caer en picada hacia el mar.
"-Hagámoslo. Tomémonos unas vacaciones, solo las dos. Donde sea que quieras ir.
- ¿En serio? Bueno… siempre he querido ver como luce el mundo de los espíritus…
-Eso suena perfecto"
